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International journal of interdisciplinary dentistry

versión impresa ISSN 2452-5596versión On-line ISSN 2452-5588

Int. j interdiscip. dent. vol.14 no.3 Santiago dic. 2021

http://dx.doi.org/10.4067/S2452-55882021000300257 

REVISIÓN NARRATIVA

Ausencia congénita de incisivos laterales superiores. Enfoques terapéuticos y sus resultados a largo plazo. Revisión descriptiva.

Congenital absence of upper lateral incisors. Therapeutic approaches and their long-term results. Descriptive review.

Carlos Vega1  * 

Josefina Pinto2 

Tamara Tejeda2 

Victor Rojas1 

1. Departamento de Ortodoncia, Facultad de Odontología Universidad de los Andes. Santiago, Chile.

2. Alumna de Odontología, Facultad de Odontología Universidad de los Andes. Santiago, Chile.

RESUMEN:

La agenesia de incisivos laterales superiores corresponde a un desafío clínico, en cuanto a planificación de tratamiento, así como también para la obtención de resultados estéticos y funcionales adecuados. Con el fin de conseguirlo, el clínico debería informarse sobre las diferentes opciones terapéuticas disponibles en la actualidad, considerando que la indicación depende de cada caso clínico individual, es decir, del paciente en su contexto integral sumado a su condición intra-oral. Además, es importante evaluar los resultados a largo plazo de las diferentes alternativas, para lograr la resolución clínica más adecuada y estable en el tiempo. El éxito en estos pacientes, requiere de un enfoque multidisciplinario, considerando especialistas en ortodoncia, rehabilitación oral, periodoncia y cirugía oral de ser necesario. El objetivo de esta revisión es describir y comparar las alternativas terapéuticas para la agenesia de incisivos laterales maxilares.

PALABRAS CLAVE: Agenesia; Incisivos laterales; Tratamiento; Ortodoncia; Implantes

ABSTRACT:

The agenesis of upper lateral incisors represents a clinical challenge regarding treatment planning and appropriate aesthetic and functional results. In order to obtain the best results, the clinician should be informed about the different therapeutic options currently available, considering that the indication depends on each individual clinical case, that is, on the patient in his/her comprehensive context in addition to his/her oral condition. It is also important to evaluate long term results from each treatment available, in order to achieve the better outcome and most importantly, a stable clinical resolution over time. The treatment success in this kind of patients requires a multidisciplinary approach, including specialists in orthodontics, oral rehabilitation, periodontics, and oral surgery if necessary. The objective of this review is to describe and compare the therapeutic alternatives for maxillary lateral incisor agenesis.

KEY WORDS: Agenesis; Lateral incisors; Treatment; Orthodontics; Implants.

INTRODUCCIÓN

La agenesia de incisivos laterales superiores corresponde a la más común de las ausencias dentarias congénitas, después de los terceros molares. Trae consigo un compromiso estético y funcional, que necesita de un manejo multidisciplinario1. La prevalencia corresponde a un 0.8-2% de la población en general2.

Considerando que el diagnóstico y el tratamiento suele ser en edad de crecimiento y desarrollo craneofacial, las alternativas terapéuticas para el reemplazo o sustitución de los dientes ausentes siguen aún en controversia3.

Dentro de las alternativas terapéuticas para la sustitución de estos dientes, está el cierre de espacios mediante ortodoncia, con el reemplazo del incisivo lateral faltante por el canino adyacente; apertura de espacio para la colocación de un implante óseo integrado y su posterior rehabilitación; autotrasplante dentario y restauración con pónticos adheridos a las piezas dentarias adyacentes4. Cada una de estas alternativas busca éxito a largo plazo, junto con estética y función aceptable5.

El reemplazo del incisivo lateral faltante por el canino adyacente mediante movimientos de ortodoncia, pareciera ser la opción más conservadora, con buenos resultados y estabilidad a largo plazo2,6. Sin embargo, requiere de restauraciones que desgastan estructura dental sana, con el fin de recuperar la armonía y estética del arco dentario2.

En cuanto a la apertura de espacios y posterior instalación de implantes oseointegrados, es necesario tener en cuenta la edad del paciente, debido al riesgo de infraoclusión, sin embargo, se habla de que la aparición de esta es independiente de la edad e inevitable. Esto se explica debido a que el implante es incapaz de seguir la dirección y velocidad de crecimiento dentoalveolar de las piezas dentarias adyacentes. Además, se han observado alteraciones en relación a los tejidos blandos, comprometiendo la estética de la restauración6.

En relación al autotrasplante, la mayoría de los estudios utilizan caninos o premolares, siendo la mayor de sus complicaciones, la reabsorción radicular y anquilosis del diente trasplantado7.

Por último, la utilización de un puente adhesivo de un ala, cementado con resina podría ser una alternativa si el espacio disponible es reducido. Esta opción requiere de una preparación mínima, pero hay que considerar la elección del material, la superficie de unión, la técnica, el espesor del conector y su mantención3.

En pacientes jóvenes hay que tener precaución a la hora de optar por un tratamiento, ya que cualquier rehabilitación definitiva, puede traer consecuencias a futuro8. Debido a esto último, es que se realizó esta revisión bibliográfica, que tuvo como objetivo, describir y comparar los diferentes enfoques terapéuticos que existen actualmente para resolver esta problemática, junto con sus resultados a largo plazo.

METODOLOGÍA

Se realizó una búsqueda electrónica de la evidencia disponible, en las bases de datos Pubmed, EBSCO Dentistry & Oral Sciences Source y The Wiley-Blackwell Online Library. Se utilizaron palabras clave tales como: “Lateral Incisors”, “Agenesis”, “Treatment” relacionadas entre sí con el término booleano “AND”.

Para la búsqueda específica en Pubmed, se agregaron los términos MeSH “Incisors[MeSh]” , “Anodontia”[Mesh] y “Therapy [MeSH]” y se combinaron de la siguiente manera: ((Incisor[MeSH Terms]) AND (Anodontia[MeSH Terms])) AND (Therapy[MeSH Terms]).

Se filtraron los resultados por fecha, desde enero del 2000, hasta junio del 2020. Se leyeron los títulos y resúmenes, y se incluyeron los artículos correspondientes a revisiones sistemáticas, estudios de caso y control, estudios retrospectivos observacionales, ensayos clínicos, revisiones narrativas y estudios de cohorte, reportes de casos y estudios comparativos. Estudios que consideraran tanto pacientes adolescentes como adultos, sin límite de edad y artículos escritos en inglés y español. Se consideraron los artículos que describen el tratamiento de incisivo lateral superior. La unidad de estudio corresponde a humanos y animales. Fueron excluidos los estudios correspondientes a resúmenes de congresos, artículos de opinión y guías clínicas. Además, no fueron considerados los artículos que describieron tratamientos de agenesia en otros dientes que no fuesen incisivos laterales superiores.

Por último, para la correcta alineación de las piezas en las arcadas, la técnica utilizada fue de arco recto con aparatos fijos multibrackets.

RESULTADOS

La búsqueda realizada en Pubmed arrojó 49 resultados, luego se filtró por título obteniendo 20 artículos, para luego utilizar un tercer filtro determinado por el abstract, quedando 2 artículos seleccionados. EBSCO Dentistry and Oral Sciences Source arrojó 147 resultados, de los cuales en el primer filtro se seleccionaron 57 artículos, y con el segundo filtro 18 artículos finales. En Wiley-Blackwell Online Library se obtuvieron 381 resultados, de los cuales se seleccionaron con el primer filtro 18 artículos, y finalmente con el segundo filtro con 11 artículos finales, donde solamente se utilizaron 6 por repetición en las otras bases de datos.

Sumado a los resultados que se obtienen en la búsqueda a partir de los filtros mencionados, se agregan 11 artículos a partir de una búsqueda manual retrógrada.

Quedando un total de 37 artículos finales, de los que 5 corresponden a revisiones sistemáticas, 7 reportes de caso, 6 estudios retrospectivos observacionales, 2 estudios prospectivos observacionales, 1 ensayo clínico, 11 revisiones narrativas, 4 estudios de cohorte y 1 estudio comparativo. (Tabla 1)

Tabla 1. 

1. Cierre de espacio mediante aparatología fija de ortodoncia para reemplazo del incisivo lateral maxilar faltante por el canino permanente.

El cierre de espacios mediante aparatología fija consiste en el movimiento mesial del canino permanente para lograr ubicarlo en la posición del incisivo lateral faltante. Esta técnica requiere de una comunicación efectiva con el odontólogo rehabilitador para alcanzar la estética óptima de la sonrisa. El canino maxilar suele tener un color más amarillento que el incisivo central, de modo que lo más probable es que necesite de blanqueamiento vital para asemejarse a sus dientes adyacentes9,10,11,12,13,1. Debido a su anatomía, la modificación de su forma será necesaria y requerirá preparaciones idealmente mínimamente invasivas de carillas cerámicas o de resina compuesta13. (Figura 1)

2. Apertura de espacio y posterior instalación de implantes oseointegrados.

Actualmente, el uso de implantes oseointegrados para reemplazar piezas dentarias ausentes es muy utilizado como tratamiento rehabilitador, gracias a su alta tasa de supervivencia descrita en la literatura. El dispositivo protésico actúa como un diente anquilosado, por lo que no continúa con el crecimiento y velocidad de desarrollo de los procesos dentoalveolares de forma natural9,14,5,13,15. El crecimiento en el maxilar, se produce en sentido anteroinferior, a partir de aposición ósea en las tuberosidades y suturas adyacentes16. El tratamiento con implantes debe ser desarrollado una vez que el crecimiento craneofacial haya terminado. Se ha observado que el final de la adolescencia y el comienzo de la edad adulta coinciden con una disminución en el peak de crecimiento. La cantidad de crecimiento disminuye después de los 20 años, sin embargo, continúa en el esqueleto craneofacial. Los estudios de Bjork determinaron que el maxilar crece aproximadamente 3 mm en un periodo de 2 años en el peak puberal17. La infraoclusión es la principal complicación relacionada con la instalación de implantes en el sector anterior y se ha demostrado que ocurre independiente de la edad, es decir, continúa incluso después de la segunda y tercera década, pero con un rango menor a 0,5 mm18.

Una opción novedosa para la preservación de los procesos alveolares, corresponde a la utilización de dispositivos de anclaje temporal o microtornillos19.

Se ha observado que instalando un microtornillo transcortical se preservó el área vestíbulo-lingual total del proceso alveolar, por lo tanto, esto parece indicar que su uso mantiene el ancho de los procesos alveolares, previniendo o reduciendo la atrofia ósea en el área edéntula. Además, mantiene tanto la calidad como la cantidad del hueso, reduciendo la necesidad de cirugía de reconstrucción antes de la inserción de los implantes. Si bien los microtornillos microscópicamente no están oseointegrados, tampoco siguen el desarrollo de los procesos alveolares durante la erupción de los dientes adyacentes, por lo tanto, aún no hay casos en que se demuestre el éxito en relación al desarrollo vertical de los procesos alveolares19-21. (Figura 2)

3. Autotrasplante dental.

El autotrasplante consiste en la utilización de un diente natural del mismo paciente, que es colocado en un sitio previamente preparado en donde existe ausencia de una pieza dentaria. En esta terapia, uno de los factores más importantes para el éxito corresponde al grado de desarrollo radicular del diente a trasplantar, siendo los de mejor pronóstico aquellos que están en estadio 3 o 4 de Nolla7; o con formación de los 2/3 o – de la longitud total de la raíz, con un ápice abierto mayor a 1 mm, con el fin de conseguir una correcta revascularización apical22. En cuanto al diente a seleccionar, se suele considerar a los premolares como el injerto más prometedor, debido a su morfología radicular. En cuanto al manejo, la cirugía debe ser cuidadosa, sin dañar la superficie radicular7, conservando la vaina epitelial de Hertwig del diente en desarrollo.

Un factor crítico para el éxito depende del uso de una técnica aséptica y una cirugía atraumática23, junto con una buena estabilidad primaria, siendo necesario ferulizar el diente trasplantado. La sutura fue el material mejor reportado para este fin, ya que permite el micromovimiento natural del diente evitando una posible anquilosis.

El beneficio del autotrasplante, consiste en que se utiliza un suplemento biológico que es capaz de regenerar el ligamento periodontal y el hueso alveolar de forma normal, con la consiguiente formación radicular total. Aún si el diente trasplantado falla, ayuda a que se mantenga la oclusión y continúe la formación del hueso alveolar9,7. El diente trasplantado seguirá el crecimiento y la velocidad normal del hueso alveolar en conjunto con sus piezas adyacentes23. Se debe considerar a la vez, que el diente deberá recibir rehabilitación posterior. (Figura 3)

4. Rehabilitación con pónticos.

La rehabilitación protésica de la agenesia de incisivos laterales se puede lograr mediante aparatos fijos o removibles. La virtud de los aparatos fijos por sobre los removibles es la estética, debido a que los segundos presentan retenedores metálicos en piezas adyacentes y, además, el paciente debe quitárselos y permitir el descanso del periodonto. Dentro de los aparatos fijos tenemos prótesis fija plural, que abarca los dos dientes adyacentes, con desgastes excesivos y poco conservadores, y prótesis adhesivas de una y dos alas unidas con resina, que a partir de preparaciones mínimamente invasivas de la pieza adyacente logran una buena adhesión al sustrato dentario, sin necesidad de desgastar gran cantidad de tejido sano24,25. Los biomateriales para poder realizar esta rehabilitación pueden ser estructuras metálicas revestidas de cerámica o resina y no revestidas, de metal (zirconio altamente sinterizado revestido o cerámica reforzada con vidrio), o estructuras all composite25.

En cuanto al diseño, existen dos tipos, con una o dos alas. Se observa, en general, que aquellos de un ala de cerámica sin metal, muestran una excelente longevidad, teniendo mejor éxito clínico en comparación a los diseñados con dos retenedores palatinos de disilicato de litio. Por lo tanto, la tasa de sobrevivencia de aquellos de un ala, puede ser superior a la de dos alas26. (Figura 4)

DISCUSIÓN

El maxilar y la mandíbula comienzan su desarrollo alrededor de la séptima semana intrauterina. El estímulo para la formación de los procesos alveolares está dado por los dientes en crecimiento, es decir, la pared de los alvéolos comienza a desarrollarse al completarse la formación coronaria del diente y se inicia el crecimiento de la raíz del folículo dentario. De esta forma, es importante entender que los procesos alveolares son una estructura “odontodependiente”, es decir, se atrofian si el diente es extraído o no se desarrolla en el caso de alguna anomalía27.

Stumbras et al., mencionó que ciertos estudios demostraron que la pérdida de hueso alveolar durante los primeros 12 meses después de la extracción del diente fue de 11-22% de altura y 29-63% de ancho, mientras que ⅔ de la cresta ósea se pierde durante los primeros 3 meses luego de la extracción. Por lo general, la pérdida ósea es mayor en relación a la tabla vestibular, y en pacientes con biotipo fino28.

Una opción para la preservación es la utilización de mini-tornillos de ortodoncia, tales como los implantes mini-screw (MSI), mini-placa y palatinos. Su uso es para preservar de forma adecuada el reborde alveolar, hasta que el paciente tenga la edad suficiente para recibir un implante oseointegrado4.

En cuanto a la instalación de implantes oseointegrados Kavadia et al, Kiliaridis et al, Richardson et al, Dorigatti et al, y Antonarakis et al, coincidieron en que su uso era la alternativa más conservadora, ya que los dientes vecinos no necesitaban cambios y quedaban sin secuelas a causa de la rehabilitación, lo que cobraba especial importancia en pacientes jóvenes9,10,21,29,5.

Dorigatti et al, destacó que es necesario hacer este tipo de tratamientos, una vez que el crecimiento cráneo-facial haya terminado29, postura coincidente con la de Priest et al, quien añadió que en los sitios donde iba el implante, los procesos alveolares debían estar desarrollados completamente8. Dorigatti et al, mencionaba, además, que había que tener especial cuidado con el tiempo planeado para la apertura del espacio, con el fin de que estuviera disponible la mayor cantidad de hueso y se generara un adecuado espacio mesio-distal entre coronas y raíces de los dientes adyacentes29. Sumado a esto, Kavadia et al, destacó las ventajas del uso de implantes, dentro de las cuales estos permitían la mantención del hueso alveolar, mejoraban la función oclusal, brindaban una estética aceptable, en conjunto con un tratamiento de ortodoncia que solía ser durante un corto periodo de tiempo y relativamente simple9. Respecto a la infraoclusión, la mayoría de los autores coincidieron que era la principal desventaja. Plakwicz et al, lo asociaba a la continua erupción de los dientes vecinos, independiente de la edad del paciente, lo que además traía consigo la reabsorción de la cortical vestibular, junto con pérdida del hueso marginal de las piezas vecinas20. Nilsson et al, analizó la prevalencia de infraposición de los implantes en el sector anterior, tanto en adolescentes como en adultos, obteniendo como resultado que esta ocurría independiente de la edad a la que se colocaba el implante, y que solía suceder en la mayoría de los pacientes, aunque en un rango menor a 0,5 mm18. Andersson et al, concluyó que había una mayor predisposición en el género femenino30, postura similar a la de Schneider et al, que lo asoció al fenotipo facial divergente, común en el género femenino1. Cope et al, planteó el uso de microtornillos con la finalidad de preservar el hueso alveolar, evitando posteriores injertos de huesos y/o tejidos blandos. Estos se usaban como una solución temporal, durante la etapa de crecimiento del paciente y luego eran reemplazados por el implante. Sin embargo, a la fecha no hay ensayos clínicos que respaldaran esta postura4.

Zarone et al, llevó a cabo un seguimiento de 24 a 39 meses, determinando que durante un año postcarga la pérdida ósea periimplantaria era de un 0,6 mm en promedio y luego de 12 meses 0,2 mm por año31. Thilander et al, planteó que la reabsorción ósea era de 0,1 mm al año de carga y los valores continuaban similares los años siguientes13. Branzen et al, expuso, que el promedio de reabsorción era de 0,1 mm al año, coincidiendo con los autores anteriormente mencionados32. En cuanto a problemas periodontales, Silveira et al, describió que existía una retracción de la encía vestibular y un relleno incompleto de la papila interdental asociado al implante33. De forma similar, Thilander et al, describió casos en donde era posible apreciar una decoloración de la mucosa, con tonalidad azul, lo que indicaría una pérdida de hueso marginal vestibular, afectando estéticamente a los pacientes y por sobre todo, a aquellos que tenían una línea de la sonrisa alta13. Kavadia et al, añadió que podía ocurrir una exposición del metal o porcelana subyacente a la corona del implante9. Contrariamente, Dierens et al, evalúo la posición de los tejidos blandos en relación a los implantes, observando que estos se mantenían estables en el tiempo34.

En cuanto a la sobrevida de los implantes, Branzén et al, realizó un seguimiento de 4 a 9 años en 36 pacientes, donde se instalaron implantes a temprana edad. La sobrevida fue de un 100%, sin embargo, se consideró que este estudio tiene una muestra muy poco representativa32. Otra consideración es descrita por Antonarakis et al, asociando los implantes con infraoclusión, incluso en pacientes adultos, trayendo grandes problemas estéticos, determinando que el costo-efectividad aumentaba debido a la necesidad de realizar cirugías posteriores para el remodelado de los tejidos5.

Respecto a la postura del paciente, esta técnica parecía ser de elección únicamente en pacientes adultos, logrando grandes niveles de estética y funcionalidad, pese a que el tratamiento incluía una planificación y ejecución más lenta y de mayor complejidad8.

Por otro lado, para el cierre de espacio con ortodoncia y sustitución canina, los autores concordaban que existían parámetros que se debían evaluar entre las cuales se incluyó el perfil facial, el tipo de maloclusión, presencia de apiñamiento dentario, línea de la sonrisa, dimensiones caninas y color. Las indicaciones para cierre de espacio de ortodoncia eran claras: pacientes que presentaban apiñamiento severo mandibular, y anterior con relación molar de clase I y también una relación molar de clase II bilateral, sin apiñamiento y protrusión dental en el segmento anterior mandibular10. Kiliaridis et al, mencionaba que la principal ventaja del cierre de espacios correspondía a la longevidad y predictibilidad del resultado terapéutico con la posibilidad de finalizar el tratamiento dentro de los primeros años de la adolescencia. En cuanto a costos, el cierre de espacios era más económico. Como desventaja, expuso que la reducción coronaria canina que se necesitaba posterior a la ortodoncia, para simular la arquitectura del incisivo lateral requería de gran desgaste de estructura dental, sumado a la necesidad de aumentar de tamaño los incisivos centrales en algunos casos. Se debía considerar también el blanqueamiento dentario del canino por la diferencia de color con los incisivos centrales, o un tratamiento restaurador de la corona. En cuanto a los tejidos blandos, era necesario ubicar de manera adecuada el zenit gingival10. Silveira et al, obtuvo como resultados, que ninguna rehabilitación con porcelana o puentes unidos con resina, tenía mejores índices periodontales que el cierre de espacio con ortodoncia.

Rafalowicz et al, mencionó que el grupo que se sometió a cambio de forma del canino posterior a cierre de espacios con ortodoncia, en 4 años presentó casos de decoloración inaceptables y alteraciones de adhesión del material. Explicó, además, que cambiar la forma canina tenía un efecto aceptable en más de dos tercios de casos revisados35.

Actualmente, con el uso de dispositivos de anclaje temporal (TAD), ha logrado dar resultados favorables a casos ortodónticos complejos, como expuso Amm et al, quien reportaba que cerrar los espacios a causa de agenesia en incisivos laterales, en conjunto con el uso de TAD, proporcionaban resultados satisfactorios, gracias a que mantenían el reborde alveolar adecuado, incluso cuando el paciente tenía perfil cóncavo36.

Kavadia et al, describió que la gran ventaja de esta terapia correspondía a la permanencia de los resultados de tratamiento a través del tiempo. Además, la arquitectura gingival y del hueso alveolar podían establecerse gracias al movimiento mesial del canino, siendo la dentición natural la que mantenía o preservaba de mejor manera la cantidad de hueso alveolar en la región. En cuanto a las desventajas, la sustitución canina tenía tendencia a reabrir los espacios, por lo que se requería del uso de retenedores9. Wagner et al, describió el tratamiento de 37 pacientes, que posteriormente se trató con remodelado de las piezas dentarias con resina compuesta. Los resultados clínicos fueron aceptables en un 100% de los pacientes en los años 1-3, 93% de los pacientes en los años 4-7, un 78,5% de los pacientes en el año 8, y 73,2% en el año 9 y 62,5% en el año 10. Sin embargo, hay que tener en consideración que la remodelación del canino por método directo puede requerir de mantenimiento de rutina o nueva aplicación de resina compuesta12. Schneider et al, mencionó que el cierre de espacio es un tratamiento óptimo a largo plazo cuando se lograba la extrusión diferencial de los caninos e intrusión de premolares, sumado al blanqueamiento y reconstrucción de los seis dientes anteriores y la curvatura bucal. Cabe destacar que esta técnica es señalada por el autor como la de elección, tanto por clínicos como por los mismos pacientes, a la hora de tratarse de niños en crecimiento o adultos jóvenes, gracias a que permite además de una buena estética, una gran estabilidad oclusal y funcional2. Similar es la postura de Priest et al., coincidiendo en que es la técnica apropiada a la hora de buscar rapidez y efectividad24.

En cuanto al autotrasplante dental, Antonarakis et al, expuso que si bien, en su análisis de costo-efectividad era el mejor evaluado, se trataba de una terapia que no era aplicable a todos los casos. Debía ser considerado, cuando existía la indicación de extracción de premolares, o cuando la extracción de un premolar resolvía algún problema funcional y estético en la zona anterior, creando solo un problema menor en el sitio donante, pudiendo corregirlo con ortodoncia. Además, era de suma importancia el tiempo en este procedimiento, ya que requería del desarrollo radicular en 2/3 o – de su total. Las ventajas que presentaba eran que se debía a un reemplazo biológico, con una posición ajustable y que se insertaba en el hueso con su ligamento periodontal normal5. Stenvik et al, menciona que el plan de tratamiento debía considerar la necesidad de ortodoncia pre y post trasplante. En cuanto al diente a seleccionar, los premolares solían ser el donante preferido, ya que la morfología de la raíz era recta y cónica, sumando que el espacio de extracción podía utilizarse para aliviar el apiñamiento. La morfología del primer premolar inferior, era la que ofrecía la mejor oportunidad. Posteriormente se debía contornear el diente para simular el incisivo maxilar y lograr una estética adecuada. El resultado del análisis sistemático después del autotrasplante de premolares demostró una tasa de supervivencia a largo plazo de más del 90%. En cuanto a la estética también los resultados fueron satisfactorios, y en el caso de las complicaciones, se asociaban a la necesidad de realizar restauraciones de composite para remodelar la pieza dentaria37.

Sobre la rehabilitación con pónticos adhesivos, Kiliaridis et al, mencionó que esta constituía la opción más conservadora, porque los dientes adyacentes se sometían a una preparación dental mínima10. Así mismo, Priest et al, expusó que los puentes de resina favorecían la mantención de la papila dentaria y evitaban que fuerzas excesivas afectaran la cresta ósea. Mencionó, además, que podía ser removido con una alteración mínima de la estructura dentaria adyacente24. En cuanto a las ventajas, Kiliaridis et al, describió que evitaban el trauma pulpar, no necesitaba preparaciones subgingivales, era menos costoso y tomaba menos tiempo clínico. Sin embargo, el clínico debía considerar la posición vertical de los dientes, la inclinación de los incisivos y que no existiera movilidad dentaria10. Como desventaja, Silveira et al, mencionó que los puentes tienen peores condiciones periodontales, debido a la posibilidad de contornos excesivos y malposiciones de los dientes en relación a estas rehabilitaciones, dificultando la higiene33. En cuanto a sobrevida, Garnett et al, realizó un seguimiento de 11 años en 45 pacientes, donde un 58,9% de los puentes se mantuvieron intactos en boca, generalmente en pacientes adultos, asociándolo a que, en pacientes jóvenes, es más común que ocurrieran fallas, debido a que tenían coronas clínicas más cortas y, por ende, una menor área de cementación25. Antonarakis et al, en su estudio de costo-efectividad encontró que, a menudo, al corto plazo, el costo era menor comparado con las otras alternativas terapéuticas, sin embargo, a largo plazo era cuestionable, debido a que este tipo de rehabilitación tenía una menor durabilidad5.

CONCLUSIÓN

Se puede determinar entonces que no existe una alternativa terapéutica mejor que otra para el tratamiento de la agenesia del incisivo lateral superior. La elección adecuada depende del paciente, su contexto y caso clínico particular, de manera de poder entregarle el resultado más eficiente y duradero en el tiempo. Se requiere la realización de ensayos clínicos aleatorizados que le otorguen mayor grado de evidencia a la literatura y así definir una pauta con mejor claridad.

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LIMITACIONES Los resultados obtenidos de esta revisión deben ser analizados con cautela, debido al tipo de literatura disponible actualmente sobre el tema expuesto que en su mayoría corresponde a revisiones narrativas y estudios de casos. Además, la elección de una alternativa de tratamiento depende de las variables individuales de cada caso en particular, por lo cual no existe la posibilidad de establecer una guía para el clínico que le permita optar por un tipo de tratamiento.

RELEVANCIA CLÍNICA La agenesia de incisivos laterales superiores corresponde a una de las más frecuentes y trae consigo un compromiso estético y funcional que requiere manejo multidisciplinario. Para lograrlo, se debe tener un completo conocimiento de las opciones terapéuticas disponibles, lo cual justifica científicamente la realización de esta revisión. Dentro de los resultados principales, existen diferentes alternativas terapéuticas para la sustitución de estos dientes, como por ejemplo, el cierre de espacios mediante ortodoncia, rehabilitación con implante, autotrasplante y pónticos adhesivos. Como consecuencia práctica el clínico podrá contar con herramientas terapéuticas que le permitan rehabilitar la ausencia congénita de estas piezas dentarias.

Recibido: 28 de Marzo de 2021; Revisado: 13 de Junio de 2021; Aprobado: 10 de Julio de 2021

* Correspondencia Autor: Carlos Vega | Dirección: Monseñor Álvaro del Portillo 12.455, Las Condes, Santiago, Chile. | Teléfono: +56994499026 | E-Mail: cvegap@gmail.com

CONFLICTO DE INTERÉS

El autor declara no tener potencial conflicto de interés respecto a la autoría y publicación de este artículo.

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