SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
 número53Inmaculada Arias de Saavedra Alías, Esther Jiménez Pablo y Miguel Luis López-Guadalupe-Muñoz (editores). Subir a los altares. Modelos de santidad en la Monarquía Hispánica (S. XVI-XVIII)Agustín Escolano Benito Emociones & Educación. La construcción histórica de la educación emocional índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • En proceso de indezaciónCitado por Google
  • No hay articulos similaresSimilares en SciELO
  • En proceso de indezaciónSimilares en Google

Compartir


Cuadernos de historia (Santiago)

versión On-line ISSN 0719-1243

Cuadernos de Historia  no.53 Santiago dic. 2020

http://dx.doi.org/10.4067/S0719-12432020000200387 

Reseñas

James E. Connolly. The experience of occupation in the Nord, 1914-18: Living with the enemy in First World War France

Agustín Daniel Desiderato1 

1Universidad de la Defensa Nacional. Buenos Aires, Argentina

Connolly, James E.. 2018. The experience of occupation in the Nord, 1914-18: Living with the enemy in First World War France. Manchester: Manchester University Press, 333p. ISBN: 978-1-5261-1781-6.

James E. Connolly es un historiador interesado por el estudio de las ocupaciones militares en la Europa moderna. Sus investigaciones recibieron financiamiento del Arts and Humanities Research Council, el King’s College London, el Historial de la Grande Guerre (Péronne) y el Institute of Historical Research (IHR).

The experience of occupation in the Nord, 1914-1918: Living with the enemy in First World War France estudia cómo las localidades del Nord -departamento ubicado en la frontera con Bélgica, en el extremo norte de Francia- vivieron y entendieron la ocupación alemana durante la Primera Guerra Mundial. El texto analiza las variadas conductas y prácticas desarrolladas por los habitantes de la región, desde la complicidad y colaboración hasta la protesta y resistencia.

En la introducción se plantean algunas de las herramientas analíticas necesarias para abordar la temática del libro, dos de ellas muy importantes: primero, la cultura de guerra, aproximación historiográfica asociada a los investigadores franceses Stéphane Audoin- Rouzeau y Annette Becker, del Historial de la Grande Guerre (Péronne); segundo, y vinculado a lo anterior, el concepto de cultura de la ocupación, esto es, las prácticas y representaciones culturales creadas por una población determinada mientras se encuentra ocupada por un Estado o nación enemiga.

Resulta central la discusión sostenida con Annette Becker, para quien la experiencia del pueblo francés durante la ocupación alemana estuvo marcada por un fervor patriótico de lucha contra el invasor. James Connolly se distancia un poco de esa postura, asegurando que la interacción entre ocupantes y ocupados fue más compleja, pues no siempre existió una lucha armada. En su opinión, también existieron vínculos de cooperación y colaboración, que guiaron la conducta de los individuos, siendo visibles ciertas prácticas nacidas en tiempos anteriores a la Gran Guerra. La primera parte del libro trata este tema.

El capítulo primero –“Sexual misconduct”– estudia los vínculos sexuales y afectivos entre franceses y alemanes, algo sumamente rechazado por la opinión pública de la época; mientras que el segundo –“General misconduct and popular reprisals”– se ocupa de otras cuestiones, como la colaboración comercial y económica. Las denuncias de los propios franceses contra sus compatriotas, por no acatar la autoridad alemana o por vínculos con actividades de espionaje, fueron otros ejemplos de cooperación entre las partes. Los dos capítulos siguientes –“Male misconduct” y “Une sacreé désunion? Conflict continues”– describen lo ocurrido una vez finalizada la contienda, cuando los franceses que habían colaborado con los alemanes fueron perseguidos por algunos integrantes de su comunidad. Las fuentes utilizadas muestran diversos episodios de ajusticiamiento social, como el vandalismo y el saqueo de propiedades. Siendo el segmento más denso del libro, el quinto capítulo –“Moral borderlands: Criminality during the occupation”– examina el delito en tiempos de ocupación, uno de los tópicos menos estudiados por la historiografía. Los párrafos dedicados a la economía moral, tomando prestado el concepto del historiador E. P. Thompson, también presentan un especial interés. Para el autor, la población francesa supo adaptar ciertos contenidos morales, religiosos y legales previos al conflicto, para crear un conjunto de prácticas económicas aceptables a los tiempos de guerra y ocupación.

La segunda parte de la obra explora los episodios de resistencia. Aclarando que esta no siempre fue armada y violenta, James Connolly sugiere tres categorías de análisis, a saber, resistencia respetable, resistencia simbólica y resistencia activa. En los siguientes apartados se desarrollan estas ideas, empleando abundantes fuentes.

La resistencia respetable, que constituye el núcleo del sexto capítulo, refiere a una forma de protesta conducida por los notables, en representación de su comunidad. Estos individuos de profesiones liberales, vinculados con la actividad política y económica, llevaron las demandas de sus compatriotas ante las autoridades alemanas, aunque en forma pacífica. Para Connolly la resistencia respetable significó una expresión más de la identidad francesa, autopercibida como símbolo de civilización y buenas costumbres, en contraposición a lo alemán, entendido como bárbaro y salvaje. El séptimo capítulo –“Symbolic resistance (coups de coeur)”– aborda la resistencia simbólica, manifestación de la gente común contra la ocupación. En síntesis, se trató de una protesta sutil que buscó resaltar los valores franceses, sea cantando canciones patrióticas o vistiendo el tricolor de la bandera de Francia. No obstante, y dicho todo lo anterior, también existieron casos de resistencia organizada con el claro propósito de minar el esfuerzo bélico alemán. Estos episodios de violencia armada contra las tropas de ocupación son profundizados en el capítulo octavo –“Active resistance (coups de poker, coup d’état)”– y reciben el nombre de resistencia activa. No trabajar para las autoridades alemanas, ayudar a escapar a prisioneros de guerra o imprimir periódicos clandestinos, fueron varias de las formas en que este tipo de resistencia se llevó a cabo.

Al final del libro encontramos un epílogo con algunas reflexiones y conclusiones. Para el autor, la compleja experiencia francesa de ocupación permaneció breve tiempo en la memoria colectiva de posguerra, siendo luego desplazada por una nueva narrativa de patriotismo y resistencia. Presentando numerosas historias de heroísmo y sacrificio en sus ediciones regulares, la prensa periódica facilitó dicho relato. También colaboraron los monumentos construidos luego de la contienda, en recuerdo de los franceses que lucharon y resistieron contra la ocupación alemana. Una vez más, estos argumentos recuperan la discusión con Annette Becker planteada al comienzo del texto.

A modo de cierre, podemos afirmar que el trabajo de Connolly significa un aporte destacado en los estudios socioculturales sobre la guerra, un campo que mantiene su crecimiento y dinamismo en el tiempo. Las herramientas y datos que facilita The experience of occupation in the Nord, 1914-18: Living with the enemy in First World War France resultarán de utilidad para un gran número de estudiantes, profesionales, académicos e investigadores interesados en las ocupaciones militares en tiempos de guerra, uno de los tópicos poco trabajados en la historiografía contemporánea.

Creative Commons License Este es un artículo publicado en acceso abierto bajo una licencia Creative Commons