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Boletín de filología

versión On-line ISSN 0718-9303

Boletín de Filología vol.55 no.1 Santiago jun. 2020

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-93032020000100329 

Artículos

El progresivo en el español peninsular dialectal

The progressive in dialect Peninsular Spanish

Víctor Lara Bermejo1 

1Universidad Nacional de Educación a Distancia. España

Resumen:

La perífrasis estar más gerundio en español como estrategia progresiva ha suscitado numerosos trabajos. Todos ellos apuntan que puede hacer referencia a una lectura focal, durativa, iterativa e, incluso, habitual. Sin embargo, la variedad americana estaría en una fase ulterior, al imitar en cierta medida el inglés y haber especializado el progresivo también para una lectura de futuro inmediato. En este artículo, se pretende dar cuenta de la vigencia actual del progresivo en el español peninsular dialectal y comprobar si su empleo se restringe geográficamente, qué factores sintácticos lo condicionan, qué aspectos semánticos influyen en su configuración y hasta qué medida ha podido llegar al estadio de la variedad americana.

Palabras clave: Perífrasis; Progresivo; Estar más gerundio; Español peninsular; Aspecto léxico

Abstract:

The periphrasis estar (‘to be’) plus gerund in Spanish as a progressive strategy has drawn much attention. All the studies that have dealt with it point out that it can refer to different readings: focal, durative, iterative and even habitual. However, the American variety would be in an ulterior phase, as it would imitate to some extent the English language by also having specialised the progressive to express future. In this article, I aim to account for the current validity of the progressive in dialect Peninsular Spanish and verify whether its usage is geographically restrained, what syntactic factors condition it, what semantic aspects affect its construction and to what extent it has achieved the stage attested in the American variety.

Keywords: Periphrasis; progressive; estar plus gerund; Peninsular Spanish; Aktionsart

INTRODUCCIÓN

(Nota de autor 1 )

La perífrasis de progresivo es una de las innovaciones lingüísticas que más interés ha suscitado en los estudiosos de las lenguas romances, así como del inglés. Contamos con diversos trabajos que ofrecen una visión de conjunto del origen, difusión y empleo de esta, siendo quizá el más representativo el liderado por Bertinetto et al. (2000a y b).

Como regla general, la expresión del progresivo es entendida como aquella que expresa una acción en desarrollo, sin haber alcanzado su compleción, como en (1 – 3).

(1) Estoy hablando por teléfono con un cliente.

(2) Ahora estoy viviendo en casa de un amigo.

(3) Está lloviendo mucho, así que mejor salimos más tarde.

Las oraciones (1 – 3) aluden a eventos que no han finalizado y a los que nos referimos enfocando un punto dado de todo su desarrollo. En el caso del español, la construcción del progresivo viene dada mediante el empleo de estar como auxiliar más el verbo con significado léxico concordado en gerundio, si bien no es la única estrategia, ya que como Bertinetto et al. (2000b) afirman, ir, andar o venir pueden también servir de auxiliares en una lectura progresiva.

Si nos atenemos a la realidad europea, los verbos de movimiento son igualmente una estrategia para la construcción del progresivo (4 – 5), pero Bertinetto et al. (2000b) aseguran que el empleo de afijos también puede configurar un progresivo, como en (6), o incluso que ciertos verbos especiales pueden aparecer como auxiliar de la construcción que nos ocupa (7).

1

Un nuevo iglesia mantener.Prs. para construir.Pass. ( ‘Se está construyendo una iglesia nueva’ ).

El ejemplo (6), del turco, y el (7), del sueco, muestran que el primero se sirve de sufijos para marcar el aspecto progresivo, mientras que el segundo opta por el lexema mantener para connotar progresividad.

Sin lugar a dudas, el medio más habitual para construir una lectura progresiva es el uso de verbos auxiliares que connotan progresividad, seguidos del que contiene el significado léxico. Y aunque los verbos de movimiento son bastante proclives a convertirse en estrategias de progresividad, son los copulativos y los posturales los más frecuentes (8 –10).

2

Como se observa en los ejemplos reproducidos anteriormente, la cópula prototípica que suele servir de auxiliar para las perífrasis de progresivo es aquella que se refiere a estar (stare en italiano) o la que puede combinar las lecturas de ser y estar como to be en inglés. Sin embargo, tal y como muestra el italiano (11) o el holandés (12), no siempre el verbo con contenido léxico ha de formarse en gerundio, sino que puede aparecer en otras formas. Así, la cópula se combina con un infinitivo (11 – 12).

3

A veces incluso este infinitivo u otra forma no finita coaparece con un sintagma preposicional, como en alemán. En otras, se prefiere una locución de distinto tipo que suela referirse al concepto de ocupado, en progreso, en trabajo (13).

4

Sin embargo, para este estudio, la estrategia que nos ocupa hace referencia al empleo de un verbo auxiliar más otro que es el que en realidad posee el contenido léxico. La opción que más se repite es la de estar, por una cuestión etimológica que propicia el inicio de la perífrasis como alternativa o parte de la alternativa al verbo simple, conjugado.

No obstante, existe un tipo minoritario de progresivo que conlleva un matiz que las otras estrategias no contemplan: la asentividad. El término asentivo se ha relacionado con el finés y el alemán a propósito de una de sus estrategias de progresivo, en las que se deduce que la acción expresada se lleva a cabo fuera del centro deíctico del hablante (Abraham 2007) (14 – 15).

5

La diferencia entre (14 – 15), tomados de Abraham (2007 ), reside en el hecho de que la primera frase solo puede interpretarse si esta tiene lugar en un emplazamiento ajeno al que se produjo en el discurso. La segunda posee cierta ambigüedad, puesto que el sujeto puede estar nadando en otro sitio o en el mismo en el que se produce el acto de habla. Esta misma casuística se ha esgrimido para el italiano con (16 – 17).

6

La segunda frase encierra un valor asentivo, mientras que la primera no lo aclara. Sin embargo, esta dicotomía aplicada al italiano recibe muchas críticas, ya que el empleo de la perífrasis con a más infinitivo se atestigua sobre todo en los dialectos meridionales, sin que, por ello, contenga significación asentiva (Rohlfs 1968).

El caso más patente en la diversidad de fórmulas utilizadas en una construcción progresiva puede hallarse en la actualidad en el área alpina.

Haiman y Benincà (1992) y Seiler (2004 ) han apuntado el estatus de Sprachbund que ha adquirido la zona de los Alpes suizos en la que se habla retorromance. Un rasgo más que certifica el contacto lingüístico de esta convergencia se aprecia en la cantidad de formas de progresivo que está empezando a admitir, en una fase en la que se apropia de fórmulas propias del alemán e incluso del italiano, haciéndolas convivir con otras de menor frecuencia, según la clasificación de et al. (2000b). Observemos las ocurrencias que ha descubierto Maraffino (2018) (18 – 23).

7

Las ocurrencias del retorromance muestran el empleo de verbos copulativos y de postura, además de su combinación con infinitivo y gerundio e incluso la adición de preposición ante infinitivo o una locución adverbial.

Pero la configuración del progresivo no se limita tan solo a los elementos que la conforman, sino que esta se supedita también a la sintaxis y la semántica. Bertinetto et al. (2000b) indican que la perífrasis suele darse con tiempos imperfectivos o que el aspecto léxico del verbo es vital para que surja una estrategia progresiva. Así, frente a la alta preponderancia de las actividades para desarrollar progresividad, los estados frenan esta posibilidad con relativa frecuencia. En cualquier caso, la estrategia del progresivo abarca lecturas semánticas que van desde la focalización, la duración o la habitualidad hasta la imperfectividad pura, pasando por la asentividad, aunque en una proporción minoritaria. Un idioma dado puede encontrarse en una fase que permita el empleo del progresivo para todos esos matices o puede haber especializado la perífrasis para un par de lecturas o incluso para una en concreto.

La posibilidad de los estados para permitir lecturas de progresivo es una de las características más discutidas. Mientras que Vlach (1981 ) aduce que el progresivo es ya en sí un estativizador, Smith (1991) no está de acuerdo con dicha afirmación y da ejemplos de lengua oral del inglés que, a su juicio, refutan las tesis del primero (24 – 26).

8

Para la autora, estos usos del progresivo dan dinamismo, por lo que empíricamente no se puede concluir que los progresivos se han de identificar con los estativos. Mientras que el progresivo comparte rasgos con estos (ninguno de los dos ofrece un punto de culminación), la diferencia radica en que el primero surge como punto de vista imperfectivo. Es decir, un estativo presenta un tipo de situación y un progresivo exhibe un punto de vista, siempre referido a un evento que no ha acabado. Es más, Smith (1991) llega a admitir que, en los casos del inglés, la opción por el progresivo puede incluso connotar un punto de vista pragmático, en el que el hablante no se compromete con la aserción que está produciendo.

En este artículo, nos proponemos dar cuenta de la vigencia de la perífrasis estar más gerundio en el español peninsular actual y observar qué restricciones semánticas, sintácticas y geográficas posee. Para ello, primero describiremos brevemente cómo se ha conformado la perífrasis de progresivo en el español; posteriormente, señalaremos los corpus con los que hemos trabajado; a continuación, presentaremos los datos y los analizaremos teniendo en cuenta los factores señalados anteriormente: semántica, sintaxis y geografía.

Hay que advertir que el propósito de este trabajo no es la comparación del empleo del progresivo frente a sus respectivos tiempos simples, sino el comportamiento exclusivo de la perífrasis, según las restricciones que se han apuntado con anterioridad. Detallaremos las razones en la sección en la que se aborda el corpus.

fig1  

fig2  

fig3  

fig4  

fig5  

fig6  

fig7  

fig8  

2. LA PERÍFRASIS ESTAR MÁS GERUNDIO EN ESPAÑOL

Uno de los estudios más profundos que encontramos actualmente sobre la perífrasis progresiva en español es el elaborado por Yllera (1999 ). De acuerdo con la autora, la perífrasis en español no puede ser considerada como intercambiable con la forma finita del tiempo correspondiente, ya que la primera suele presentar una acción en su desarrollo o que no ha culminado, en un lapso temporal que puede coincidir con el presente, pasado o futuro. La segunda suele atribuirse a un hecho habitual, como indican (27 – 30).

(27) Marta está fregando los platos.

(28) Marta friega los platos.

(29) Se estaba lavando la cara con jabón.

(30) Se lavaba la cara con jabón.

Según Yllera (1999 ), la diferencia entre (27 – 30) reside en el hecho de que la forma simple alude a la habitualidad de la acción que se expresa, mientras que la versión perifrástica presenta la acción en su curso. Además, al no expresar la culminación de la acción, la perífrasis de gerundio se puede combinar con logros cuando indica la inminencia de dicha culminación, como en (31 – 32).

(31) Está alcanzando la meta.

(32) El tren está entrando por la vía ocho.

Y en el caso de las realizaciones, de nuevo la perífrasis excluye la culminación de la acción y puede dar pie a su cese, como en (33 – 34).

(33) Ha estado corrigiendo los exámenes.

(34) Ha corregido los exámenes.

Según Yllera (1999 ), la primera frase no implica que todos los exámenes estén corregidos, mientras que la segunda, sí. A pesar de que la perífrasis puede emplearse en cualquier tiempo verbal, la autora afirma que es menos probable que aparezca con futuros y condicionales. Gómez Torrego (1988), no obstante, argumenta que la perífrasis puede tener valor iterativo (35), a lo cual Yllera aduce que se debe a que un valor iterativo se reinterpreta como una acción inconclusa y, por tanto, susceptible de construirse con dicha perífrasis.

(35) Están viniendo muchos forasteros.

Las pocas restricciones que la perífrasis parece aceptar hacen referencia a su combinación con verbos estativos y modales. Así, son agramaticales los ejemplos de (36 – 38).

(36) *Están pudiendo hacerlo.

(37) *Está teniendo mucho dinero.

(38) *Pedro está estando muy grande.

Sin embargo, es posible si hablamos de una cualidad transitoria (39) o cuando se quiere dar un valor intensivo (40).

(39) Está siendo un mal año.

(40) Lo estoy conociendo mucho mejor.

En consecuencia, las lecturas más favorables a la perífrasis son los verbos con sentido dinámico, es decir, las actividades y las realizaciones.

Para RAE y ASALE (2009), toda perífrasis de gerundio indica en español una acción, un proceso o un estado de las cosas en su curso y, por tanto, se trata de perífrasis aspectuales. Así, la gramática, afirma que estar más gerundio presenta la acción ya iniciada pero no culminada. Asimismo, corrobora la tesis que indica que las actividades, al ser durativas, son las más proclives a construirse con la perífrasis, sobre todo en la lengua oral y, por tanto, el uso de los tiempos simples puede verse como lecturas habituales. También puntualizan que si la perífrasis se combina con un verbo télico y, sobre todo, en tiempo perfectivo, la lectura es iterativa (41 – 42).

(41) Se estuvo despertando toda la noche.

(42) Habían estado viéndose a escondidas.

De acuerdo con RAE y ASALE (2009), los ejemplos (41 – 42) presumen varios despertares y varios encuentros, por lo que se presta a una lectura iterativa. Es en el español de América donde estar más gerundio, por influencia del inglés y siempre según la gramática, tendría ya lecturas de posterioridad inmediata como en (43).

(43) Le estaremos enviando su pedido a más tardar en media hora.

En cuanto a la alternancia perífrasis y tiempo analítico, RAE y ASALE (2009) indican que es en los tiempos imperfectivos, como el presente y el imperfecto, donde la perífrasis puede alternar con el tiempo sintético incluso cuando se focaliza un punto o intervalo de la acción en su desarrollo, aunque no sucede en todos los casos. Esta libre alternancia (libre, hasta cierto punto) no es posible con tiempos perfectivos.

Si nos atenemos a la evolución de la perífrasis progresiva, observamos que su imposición en la lengua ha sido gradual. De acuerdo con Yllera (1980), el origen fue una lectura meramente locativa, en la que estar significaba ‘permanecer en un lugar, estado o situación’, y al cual se adjuntaba un gerundio que funcionaba como adjunto de modo (44).

(44) En oración estava el sancto confessor, / rezando e faciendo preces al Criador.

Con el tiempo, aunque no antes del siglo XII, la perífrasis se fue configurando al reanalizar dicha secuencia como acción que permanece durante un cierto tiempo. Sin embargo, el incipiente uso de la perífrasis no se producía en cualquier contexto, sino que se inició con sujetos animados y en tiempos verbales de presente e imperfecto. Es a partir del siglo XIII cuando la perífrasis empieza a dar casos comparables con los actuales: expresa la acción vista en su desarrollo, que incluso puede coincidir con otra, y también indica una acción cuyo desarrollo se solapa con el del acto de habla. Poco a poco fue copando usos que pertenecían a la estrategia ir más gerundio, ya que desde el siglo XIV al XV fue admitiendo verbos de movimiento o cambio, prácticamente con cualquier tiempo verbal. Hay que añadir que los tiempos compuestos sucumbieron a posteriori.

Hemos observado que las lecturas progresivas pueden abarcar las focales, las durativas y las iterativas, entrando casi en la lectura habitual (Quesada 1995), la cual aún estaría recogida por la forma simple. Fernández Ramírez (1986 ) sugiere el rasgo enfático de la perífrasis y concluye que el carácter durativo del evento no es lo principal para el uso del progresivo. El español ha suscitado de hecho gran atención a este respecto en trabajos que abarcan el comportamiento del progresivo desde una óptica más general. Para Comrie (1976), el progresivo en español tiene que ver con iteración, duración e imperfectividad, pero Squartini (1998) disiente con el último sustantivo, arguyendo que el progresivo español sí se comporta de acuerdo con los factores de iteración y duración, pero que esto no puede adscribirse por defecto a la imperfectividad, sino al aspecto léxico del evento.

Por su parte, Soto y Castro (2010 ) proponen que el progresivo se ha solido confundir con el imperfecto por no distinguir lo que ellos denominan el aspecto de fase y el de tipo o de punto de vista. Así, el último contrapone la noción de perfectivo e imperfectivo, mientras que el primero designa un estado de cosas potencial. Al ser el progresivo un aspecto de fase, es incompatible con otras perífrasis de fase como *Está siguiendo corriendo o *Está yendo a correr, si en esta última el verbo ir funciona como auxiliar. Sin embargo, no todo el español es uniforme en cuanto a la posibilidad de aparición del progresivo. Kany (1945), Gili Gaya (1948) y Otálora (1992) ya advirtieron de un uso americano que se reproduce en (45 – 46).

(45) Estamos enviándole esta carta para comunicarle…

(46) Estará viajando al exterior la próxima semana.

Esta lectura se asocia a una posterioridad inminente. Para Squartini (1998), que no profundiza más allá de una descripción sobre el español americano, el progresivo en dicha variedad no atiende ni al aspecto léxico ni a la dicotomía aspectual. Los autores que han dado ejemplos de la particularidad americana proponen un calco de la gramática inglesa.

3. CORPUS Y METODOLOGÍA

Con el fin de recoger datos dialectales de la perífrasis progresiva en español y evaluar la evolución que haya tenido, hemos optado por extraer ocurrencias de dos corpus: el Atlas lingüístico de la Península Ibérica (ALPI) y el Corpus Oral y Sonoro del Español Rural (COSER). La razón por la cual se han elegido estas dos herramientas radica en el hecho de que ofrecen datos dialectales de zonas rurales y de hablantes con un perfil socioeducativo bajo. Asimismo, la inmensa mayoría de los informantes encuestados pertenecen a los denominados NORM, por lo que nos hallamos, a priori, ante datos que están menos influenciados por la norma estándar. La comparación entre ambos corpus nos dará la pista sobre la evolución que haya tenido la perífrasis progresiva, ya que el primero data de la primera mitad del siglo XX, mientras que el segundo recoge datos de 1990 hasta la actualidad. Sin embargo, hay una diferencia sustancial entre los dos. El ALPI se basó en un cuestionario cerrado de palabras y oraciones predeterminadas que el informante tenía que repetir según su variedad; el COSER, no obstante, se basa en la entrevista semidirigida y, por tanto, proporciona ocurrencias espontáneas y cuantitativas. En cualquier caso, son las únicas herramientas que se basan en el habla oral y, a la vez, dialectal del español peninsular (si bien el ALPI abarca todas las lenguas iberorromances). En este sentido, prescindiremos de corpus que muestren el plano escrito o un registro más elevado. El cotejo de los datos pretende, además de analizar las restricciones sintácticas y semánticas, dilucidar si el uso de la perífrasis progresiva depende de la zona geográfica.

Hemos indicado más arriba que el artículo no comparará el porcentaje de uso de la perífrasis frente al tiempo simple por la limitación del COSER. A pesar de que esta herramienta cuenta con más de un millón de palabras, su estado actual no permite búsquedas avanzadas gramaticales, ya que el corpus no está etiquetado. Por tanto, el investigador ha de analizar palabra por palabra de cada una de las transcripciones, viéndose completamente desbordado por este hecho. En consecuencia, el artículo tratará el comportamiento gramatical del progresivo per se.

4. DATOS

4.1. EL ATLAS LINGÜÍSTICO DE LA PENÍNSULA IBÉRICA

De todas las preguntas que el cuestionario del ALPI contiene, solo hay dos en las que aparezca expresamente un gerundio, si bien estas no pertenecen a la perífrasis progresiva (véase García Mouton et al. 2016 ). En concreto, las oraciones son 326. Todo se alcanza teniendo paciencia; 327. Se puede vivir queriendo trabajar. Descartamos su estudio, ya que Pato y O’Neill (2013 ) han analizado el empleo del gerundio en estas dos oraciones y no se corresponde con las lecturas de perífrasis progresiva. Fuera de ellas, no hallamos ninguna pregunta que, en su formulación, prevea la secuencia estar más gerundio. Sin embargo, de acuerdo con las lecturas semánticas a las que la bibliografía citada más arriba aludía, hemos resuelto sacar datos de las siguientes oraciones: rr. El perro corre; 310. La criada friega los pucheros; 311. El perro rabia; 378. He bailado toda esta tarde; 383. Anteayer nevó bastante. Las tres primeras frases pueden dar a entender una lectura focal, mientras que las dos últimas sugieren la idea de iteración o duración.

La única frase que ha dado resultados de perífrasis ha sido la que se corresponde con la 378. He bailado toda esta tarde. De acuerdo con los datos, estar más gerundio (ya sea en su versión simple o compuesta) se expande por el oeste y el centro peninsular, si bien de forma irregular y tan solo en el español. Presenta un foco más amplio en áreas norteñas y ni siquiera el portugués ni el catalán presentan un solo caso de perífrasis ni para este enunciado ni para los otros. Cabe destacar que, en la oración El perro rabia, ha habido dos municipios que han dado la perífrasis en presente, en este caso, en las provincias de Huelva y Sevilla. Las ocurrencias del ALPI, a nivel geolingüístico, no presentan una distribución clara.

4.2. EL CORPUS ORAL Y SONORO DEL ESPAÑOL RURAL

El estado actual del COSER en cuanto a la disponibilidad de transcripciones engloba todo el español europeo, excepto aquellas zonas en contacto con el gallego, el catalán, así como los archipiélagos de Baleares y Canarias, y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. El análisis, por tanto, se centrará en el español peninsular monolingüe, además del hablado también en el País Vasco, Comunidad Valenciana y Asturias y León (Fernández-Ordóñez 2005).

El uso de la perífrasis estar más gerundio está ampliamente difundido en el español peninsular actual. Dicho de otra manera, no hay área que se caracterice por no recurrir a esta. Sin embargo, tal y como sucede en otras lenguas que también poseen este fenómeno, la probabilidad de aparición del mismo se supedita a contextos semánticos y/o sintácticos. En consecuencia, a continuación ofrecemos los datos filtrados en función de los rasgos semánticos que la bibliografía considera que son relevantes para el surgimiento de la perífrasis, así como los entornos sintácticos que, en principio, pueden influir también en su utilización.

4.2.1 . Semántica

Los datos que hemos extraído del COSER muestran que, efectivamente, el aspecto léxico es pertinente en la configuración del progresivo. En la tabla 1, se recoge el número de ocurrencias de acuerdo con el aspecto léxico del verbo que hemos analizado.

1

De acuerdo con la tabla 1, la preponderancia de aparición de la perífrasis estar más gerundio en español peninsular se ve favorecida por las actividades (47 – 50) en casi 6 de cada 10 casos. Les siguen a bastante distancia los logros (51 – 53) y, prácticamente a la par, las realizaciones (54 – 57) y estados (58 – 61), que no llegan al 10% cada uno.

(47) Y estaba estudiando, y tenía beca, y resulta que, que un sacerdote pues le quitó la beca. (El Barco de Ávila, Ávila)

(48) Ha estao nevando en… Toledo. (Talaván, Cáceres)

(49) Se hacía la morcilla, salchichón, mientras había eso se estaba comiendo. ( Jerez de la Frontera, Cádiz )

(50) Luego después se le dice una misa y también está actuando la banda municipal. (Argamasilla de Alba, Ciudad Real)

(51) Dicen que lo están dando mu arreglaíto (Almadén de la Plata, Sevilla)

(52) El que está ganando no me, no me, no me gusta porque tiene muchísima gente pará y no sabe el tío goberná. (La Atalaya, Málaga)

(53) Según le están matando al gorrino, esa sangre hay que coger.

( Manzanares El Real, Madrid )

(54) Cómo mi madre con otra cuñada y otra cuñada estaban haciendo las velas allí para poder llevarlas a la iglesia. (Valderredible, Cantabria)

(55) Ya me pueden llamar, no sé qué tengo en la cabeza que ya me pueden decir de lo que sea. Ahora tienen que venir de Valld’Uixó, un chico que está escribiendo un libro. (La Vilavella, Castellón)

(56) La carrera que está haciendo ella necesita todos los días un libro. ( Porzuna, Ciudad Real )

(57) Es que estoy preparando la comida. (Sigüenza, Guadalajara)

(58) Este año, este año mismo, está valiendo dinero. (Olmos de Ojeda, Palencia)

(59) Me está doliendo la nuca horrores. (Moraleja de Cuéllar, Segovia)

(60) Esta compañera me parece se está aburriendo. (Urriés, Zaragoza)

(61) Y ya tres o cuatro bodas que, [R-Ind] que están siendo aquí en el pueblo. ( Casasola de Arión, Valladolid )

Pasemos, a continuación, a puntualizar los casos según su estadio dentro de las lecturas focales, durativas, iterativas y habituales.

2

La tabla 2 certifica que la lectura que más ocurrencias de progresivo ha dado ha sido la focal (62 – 64), seguida a larga distancia por la durativa (65 – 67), la iterativa (68 –70) y la habitual (71 – 72).

(62) Pero también los padres tien que…, que tener…, porque un padre que no le dice nada a un hijo o una hija, ese tampoco no es padre, oye, que estás hiciendo esto, si quieres hacer to lo que quieras, vosotras mismas. ( Luzuriaga, Álava )

(63) ¿Estoy hablando un disparate o no? Apúntalo. (Liétor, Albacete)

(64) No se puede olvidar eso nunca, lo que yo te estoy contando, nunca. ( Busot, Alicante )

(65) Seguro que han estado grabando con televisión esta vez. (Leza, Álava)

(66) Y aquí, en esta casa, y aquí hemos estao viviendo... [R-Mcr] hasta ahora. (Jérica, Castellón)

(67) Yo en Sevilla estuve viviendo también dos años. (La Atalaya, Málaga)

(68) ¿Quién ha estao tirando de la cuerda? (Ausejo, La Rioja)

(69) Cuando iba yo con el [A-PIn: Chao] a Francia solíamos estar contando los contenedores que había. (Aginaga, Guipúzcoa)

(70) He estao yo seis años también cogiendo aceituna. (Santaella, Córdoba)

(71) El cordero todavía hay cordero que lo están criando en el monte, como se criaba antes. (Terque, Almería)

(72) Antes de la guerra se celebraba mucho. Y ahora ya te digo se está celebrando bastante. (Valencia del Ventoso, Badajoz)

Solo ha habido una ocurrencia que hacía referencia a una posterioridad inminente, al estilo del uso americano indicado más arriba (73).

(73) Tranquilo, pienso estar comiendo a las tres de la tarde en Huesca. ( Tramaced, Huesca )

Sin embargo, hemos resuelto incluir este ejemplo en el tipo focal, ya que el aspecto léxico que se desprende del verbo y de la significación de toda la frase indica que el informante, aunque apunte a un evento futuro e inminente, se concentra en un punto de la acción que estima empezará a las tres de la tarde.

4.2.2 . Sintaxis

Igualmente, la bibliografía ha enfatizado el hecho de que aquellas lenguas en las que el progresivo se construye de esta forma no siempre lo permiten con cualquier tiempo verbal. Mientras que el inglés representaría el caso extremo en el que cualquier tiempo verbal es susceptible de dar su versión progresiva, el italiano ocuparía el escalafón casi antagónico, ya que stare más gerundio es posible en el presente, pero está muy restringido en el imperfecto y no es gramatical con perfectos. Si bien Bertinetto et al. ( 2000a) argumentan que la amplitud de contextos del progresivo favorece su uso en cada vez más tiempos verbales, ejemplificando de nuevo con el inglés, el italiano parece haber sufrido la evolución contraria, puesto que, de acuerdo con Bertinetto (1994 ), hasta el siglo XIX, el progresivo sí podía formarse en tiempos perfectos. Para el caso específico del español, Squartini (1998) matiza que el progresivo no se puede dar con verbos modales (siempre y cuando sean los modales los que se flexionen en gerundio; no estamos haciendo referencia a la posibilidad de que el progresivo aparezca pospuesto al modal) y Bertinetto et al. (2000a), basados en un cuestionario ad hoc, establecen que el español se encuentra en un estadio intermedio dentro de un continuum del progresivo entre las lenguas romances, ya que permite más contextos sintácticos del progresivo que el italiano, pero es algo más reticente en comparación con el portugués. No obstante, albergamos ciertas dudas sobre las conclusiones a las que llega dicho estudio, al menos en lo que se refiere al español. El problema, a nuestro parecer, radica en la metodología empleada, debido a que plantea generalizaciones a partir de uno o dos hablantes a través de un cuestionario escrito. Como hablante nativo del español, me generan dudas algunas respuestas, por lo que consideramos que los datos que aportamos podrán corroborar, refutar o matizar lo que hasta ahora se ha dicho con respecto a la perífrasis progresiva, al menos, en la variedad peninsular.

Si observamos los datos de nuestra investigación extraídos del COSER, advertimos la casuística del progresivo de acuerdo con el tiempo verbal e, incluso, el modo.

3

4

Las tablas 3 y 4 muestran una hegemonía del indicativo frente al subjuntivo, si bien lo más reseñable es el tiempo verbal. Los futuros y condicionales apenas han proporcionado ocurrencias, cuestión que entra en consonancia con la que indicaba Yllera (1999 ) en su estudio diacrónico. Además, los tiempos imperfectivos (presente e imperfecto) concitan prácticamente el 80% de los casos, si bien los perfectivos también pueden desarrollar la perífrasis. Téngase en cuenta que, bajo la etiqueta de perfecto, se reúnen los ejemplos de perfecto simple y perfecto compuesto. No ha habido ocurrencias de pluscuamperfectos en nuestro corpus.

Yllera (1999 ) apuntaba al hecho de que la perífrasis de gerundio no podía darse con verbos modales, cuestión que contradice RAE y ASALE (2009: 2.189 – 2.190). No obstante, ambos autores no se están refiriendo al mismo contexto sintáctico, ya que Yllera (1999 ) descarta la posibilidad de que sea un verbo modal el que se flexione en gerundio, formando parte de la perífrasis, mientras que RAE y ASALE (2009) aducen que el modal puede entrar a formar parte de la perífrasis, porque esta se puede construir yuxtapuesta al modal. Comparemos los siguientes ejemplos (74 – 75).

(74) Estoy pudiendo hacer esto.

(75) Él puede estar haciendo esto.

Mientras que (74) es el contexto sintáctico al que se refiere Yllera (1999 ), (75) es lo aducido por RAE y ASALE (2009). Si comparamos ambos contextos con los datos de nuestro corpus a este respecto, observamos que los dos son posibles, aunque extremadamente minoritarios, a tenor de la tabla 5.

5

Si bien las ocurrencias son escasas, la flexión en gerundio de un modal que forme parte de la perífrasis con estar es posible. En concreto, los ejemplos otorgados por el corpus se corresponden con (76 – 77).

(76) Está queriendo ser torero. (Zufre, Huelva)

(77) Ellos están queriendo saber lo que hicimos. (Lucillo, León)

Las ocurrencias (76 – 77) pertenecen a puntos geográficos muy distantes entre sí, si bien ambos forman parte de lo que se ha denominado español occidental (Fernández-Ordóñez 2016). Aunque la categoría modal de querer es discutible en la bibliografía, en este artículo entendemos que el verbo se adscribe a esta clasificación por el comportamiento sintáctico del mismo. Por ejemplo, el verbo querer, junto con poder o deber, puede flexionarse en imperfecto de subjuntivo (-ra) para una lectura desiderativa, sin que sea conmutable por el alomorfo –se. La frase Quisiera ser profesor no puede intercambiarse por Quisiese ser profesor, pero sí por Querría ser profesor. Este aspecto solo se circunscribe a los modales, no puede darse en otros verbos y es un remanente del comportamiento lingüístico de –ra en época medieval (Veiga 2006).

Igualmente, nuestra investigación ha otorgado ejemplos en los que el progresivo puede ir precedido de otra perífrasis, si bien el porcentaje de este tipo de ocurrencias es escaso (78 – 81).

(78) Y digo: ¿para qué vamos a estar pagando una renta después de tener una casa tan buena aquí? (Olivenza, Badajoz)

(79) En todo el año hay que estarla comprando. (Valencia del Ventoso, Badajoz)

(80) Pero tengo que estar cobrando cuarenta y ocho mil pesetas. (Porzuna, Ciudad Real)

(81) No me parecía bien que yo tuviera que estar trabajando con un señorito. ( Zufre, Huelva )

Es en estos casos donde el infinitivo se promociona para el verbo auxiliar, muchas veces tras un modal, como en (82 – 83).

(82) Hasta las diez de la noche que entonces se podía estar segando. (Yebra, Guadalajara)

(83) Pues bajó el día antes del hospital, no podía, debía estar cosechando, no sé qué haría. (Villaverde-Mogina, Burgos)

Sin embargo, hemos hallado cuatro ejemplos de gerundio como forma del auxiliar, seguidos, indudablemente, de otro gerundio: el que se correspondía con el verbo de contenido léxico (84 – 87).

(84) La matanza se tiene que hacer estando nevando o helando. (Manzanares El Real, Madrid)

(85) Y resulta que estando mamando, comía de todo. (Miranda de Arga, Navarra)

(86) Unos cinco minutos, estando bien hirviendo. (Moraleja de Cuéllar, Segovia)

(87) La sangre se cuaja, y estándolo batiendo. (Santiuste, Segovia)

Es evidente que la perífrasis estar más gerundio en el español peninsular actual puede aparecer en cualquier contexto sintáctico, incluso en aquellos que se habían rechazado, como los modales. Su surgimiento es minoritario, pero real, e indica el grado de gramaticalización que ha alcanzado, si bien no llega al extremo del español americano (de acuerdo con los hallazgos de Kany 1945 y Otálora 1992) ni del inglés.

4.2.3 . Geografía

Cabe tener en cuenta la distribución cartográfica de los datos, ya que es plausible que la perífrasis surja más en ciertas áreas o esté más gramaticalizada en ciertas zonas frente a otras. En consecuencia, a continuación mostramos la difusión espacial de los resultados, de acuerdo con el número de ejemplos ( mapa 1).

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El mapa 1 muestra la distribución de ejemplos de perífrasis en general. Cuanto más oscura es la tonalidad de azul, mayor número de ocurrencias de estar más gerundio. Si nos atenemos al mapa 1, este parece indicar que la perífrasis se da con mayor ahínco en el sur o sureste peninsular, si bien se distribuye por el centro, oeste y norte con igual fuerza en ciertas ocasiones. Vistos los resultados de la tabla 3, conviene afinar los resultados geográficos atendiendo al tiempo verbal. Puesto que el uso del progresivo concordado en perfecto implica prácticamente el uso de dicha perífrasis concordada en imperfecto y presente, a continuación presentamos los mapas de acuerdo con el tiempo verbal.

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Según el mapa 2, que siempre sigue la misma escala cromática, hay una ligera preponderancia de perífrasis en la mitad sur, si bien la zona septentrional, en concreto, en contacto con el euskera, también exhibe un alto grado de estar más gerundio.

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El mapa 3 muestra de nuevo un alto grado de perífrasis en el sur, aunque con mayor énfasis en el este, y luego zonas esporádicas por todo el territorio peninsular con alto porcentaje de estar más gerundio con respecto a los ejemplos totales.

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Por último, el mapa 4 ofrece dos áreas con un número más grande de ejemplos de estar más gerundio en perfecto: el sureste y parte del español septentrional. Por lo demás, tal y como en los demás mapas, la producción de perífrasis es más o menos estable en todo el territorio peninsular y no parece percibirse un patrón espacial en particular.

fig9 Mapa 1: Perífrasis estar más gerundio según el COSER 

fig10 Mapa 2: Presente (corpus COSER) 

fig11 Mapa 3: Imperfecto (corpus COSER) 

fig12 Mapa 4: Perfecto (corpus COSER) 

tab1 Tabla 1: Aspecto léxico en el COSER 

tab2 Tabla 2: Lecturas semánticas en el COSER 

tab3 Tabla 3: Tiempo verbal en el COSER 

tab4 Tabla 4: Modo verbal en el COSER 

tab5 Tabla 5: Progresivo con modales y perífrasis en el COSER 

5. ANÁLISIS

Hemos observado que actualmente el español rural y oral en la península ibérica no presenta ninguna distribución geográfica propia, ya que el progresivo surge en cualquier zona con la misma fuerza. Sin embargo, los datos semánticos y sintácticos que ha ofrecido el corpus nos llevan a cuestionar el comportamiento de los mismos. Empecemos por los últimos; hemos observado que no todos los tiempos verbales parecen igual de propensos a desarrollar una estrategia progresiva materializada en la perífrasis estar más gerundio. Son los imperfectivos (en concreto, el presente y el imperfecto) los más susceptibles, seguidos del perfecto (ya sea en su modalidad simple o compuesta). Estos datos, sin duda, se correlacionan con los hallazgos de Squartini (1998), quien compara el caso del español con el de otras lenguas romances, sobre todo el italiano, y confirma lo aducido por Bertinetto Bertinetto et al. (2000b) a propósito de las restricciones sintácticas del progresivo y su camino de gramaticalización. Así, los resultados que hemos presentado indican que el progresivo español no atiende a la oposición perfectivo-imperfectivo, sino al aspecto léxico del evento, pudiendo servir para denotar duración e iteración. Sin embargo, el italiano, que podía hacer eso mismo hasta el siglo XIX, ha preferido especializar el progresivo como marca aspectual y no accional, delimitándolo a una lectura focal. En consecuencia, el progresivo pasa de una función meramente locativa, a una accional y, posteriormente, a una aspectual. Esto hace que el español pueda construir dicha perífrasis tras modales y el italiano, no. Al haberse especializado en italiano el progresivo como marca de imperfectividad, su coocurrencia con tiempos perfectos es imposible, caso que no sucede en español, al atenerse al aspecto léxico. Es más, de acuerdo con Bybee y Pagliuca (1985 ), la evolución del progresivo a una marca pura de imperfectividad es bastante común universalmente y se trata de un camino unidireccional. Además, tal y como aducía Yllera (1999 ), el aspecto léxico durativo favorece los tiempos imperfectivos, como el presente o imperfecto, por lo que es más probable encontrar el progresivo en dichos tiempos verbales antes que en perfectos, hecho que se corrobora en nuestro corpus.

Los datos que hemos analizado para el español peninsular actual pueden correlacionarse también con la situación que exhiben otros idiomas de su entorno. De hecho, si nos fijamos en el comportamiento de las lenguas europeas en cuanto al progresivo, este suele desarrollar tres funciones: focal, durativa y asentiva ( Bertinetto et al. 2000b). La primera hace referencia a la visión de un evento en un momento dado de su desarrollo, sin que se atienda a su duración, la cual se mantiene indeterminada. El progresivo durativo también prevé la no culminación del evento y se diferencia del anterior en el hecho de que la construcción enfatiza un intervalo temporal mayor. La forma asentiva (de la cual no nos ocupamos aquí, ya que se manifiesta sobre todo en las lenguas ugrofinesas) puntualiza un evento que ocurre en un lugar distinto del que se encuentra el centro deíctico. Sin embargo, no todas estas lecturas pueden coocurrir en un mismo idioma, ya que las lenguas germánicas tienden a favorecer la lectura durativa, mientras que el italiano y el francés optan más por la focalización. Para Bertinetto et al. (2000b), las formas progresivas que se hallan en textos más antiguos, como en latín, dan cuenta de una lectura que se presta a la focal. Y esa lectura focal (que es, reiteramos, la que se documenta en italiano y francés actuales) favorece el empleo de este progresivo en tiempos imperfectivos, mientras que los durativos se suelen adscribir a tiempos perfectivos. Como tanto el italiano como el francés no son capaces de construir un progresivo con tiempos perfectivos, estos idiomas entran dentro de la clasificación de tipo focal.

Cabe preguntarse qué tipo de progresivo es el primero en generarse, dentro de los tres que los autores mencionados indican. De acuerdo con Bertinetto et al. (2000b), la versión durativa es la primera en configurarse, seguida de la focal. La razón para dicha conclusión reside, sobre todo, en italiano. Aunque su actual estado solo favorece la lectura focal, los datos indican que, antes del siglo XIX, el uso mayor era el durativo. Pero las lenguas iberorromances parecen otorgar ocurrencias que sugieren el mismo camino. Los textos latinos donde se empiezan a vislumbrar construcciones de progresivo indican que empezaron con lecturas durativas y con el tiempo se extendieron también a las focales. El inglés también muestra el mismo sendero, según la misma bibliografía: sus textos antiguos presentan progresivos durativos y no focales y, actualmente, se dan ambos tipos. Y, aunque las demás lenguas germánicas no están tan gramaticalizadas en cuanto al progresivo se refiere, los datos apuntan a un favorecimiento de la lectura durativa en los escasos contextos en los que suelen aparecer. No es siempre así, ya que los casos del francés y albanés, por ejemplo, indican que sus estrategias progresivas se especializaron directamente como focales, siendo muy improbable que se extiendan también a lecturas durativas. En consecuencia, de acuerdo con el estudio de todas estas lenguas, Bertinetto et al. (2000b) apuntan que la gramaticalización del progresivo se inicia en lecturas de aspecto léxico y termina adquiriendo una significación aspectual ( perfectivo – imperfectivo ).

En base a estas tendencias tipológicas, estos autores proponen un continuum en la gramaticalización del progresivo que se sintetiza en (i – v).

(i) Puramente locativo.

(ii) Progresivo durativo, residualmente locativo.

(iii) Progresivo durativo.

(iv) Progresivo focal, estrictamente imperfectivo.

(v) Imperfectividad pura, pérdida de carácter progresivo.

Téngase en cuenta que la última opción es la que surge en inglés para acciones futuras que son próximas al momento de habla y de manera más habitual en el español de América. Sin embargo, una lengua dada no está necesariamente establecida en una fase determinada, sino que puede cubrir varias. De nuevo y siempre a tenor de lo postulado por Bertinetto et al. (2000b), el inglés y las lenguas iberorromances (dependiendo de la variedad geográfica) son un gran ejemplo, ya que engloban focalización, duración y, en ciertos casos, imperfectividad pura.

Sin embargo, si aplicamos el continuum a los datos que hemos expuesto del español de la península ibérica, resulta evidente que la situación actual del progresivo en esta variedad abarca las cuatro primeras y no exhibe ocurrencias de la última.

6. CONCLUSIONES

El progresivo formado por estar más gerundio en el español peninsular actual no está más asentado en un área de la península ibérica frente a otra, pero sí da muestras de obedecer a una serie de tendencias universales que se reflejan en la semántica y la sintaxis. En cuanto a la primera, los datos indican que su comportamiento se somete al aspecto léxico y no al aspecto gramatical, favoreciendo su aparición en actividades. Además, la lectura focal es la más frecuente, seguida de la durativa y, hasta cierto punto, la iterativa y habitual. En cuanto a su sintaxis, el progresivo surge en mayor medida en tiempos imperfectivos, como el presente y el imperfecto, aunque no es en absoluto desconocido en los perfectos. Sin embargo, no hay ocurrencias de progresivo con significación de futuro inmediato, al estilo del inglés o, como la bibliografía señala, tal y como sí surge en el español americano. En general, el comportamiento lingüístico del progresivo en el español de España imita las tendencias universales a este respecto y engloba varias fases de su recorrido gramatical, al hacer referencia a un matiz locativo, focal y durativo, pero aún no a un imperfectivo puro.

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1Para correspondencia, dirigirse a: Víctor Lara Bermejo (victorl@flog.uned.es / viktoresc@hotmail.com), c/ Senda del Rey, 7, 28040 Madrid (España).

Recibido: 30 de Septiembre de 2019; Aprobado: 12 de Noviembre de 2019

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