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Boletín de filología

versión On-line ISSN 0718-9303

Boletín de Filología vol.51 no.1 Santiago jun. 2016

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-93032016000100009 

RESEÑAS

 

Anna Havinga y Nils Langer (eds.)
Invisible Languages in the Nineteenth Century

Colección Historical Sociolinguistics. Studies on Language and Society in the Past, vol. 2. Bern: Peter Lang. 2015, 308 páginas. ISBN 978-3-0343-1968-3

 

La sociolingüística histórica es un área interdisciplinaria de estudios del lenguaje que sirve de punto de encuentro entre la sociolingüística y la lingüística histórica. Tal como señalan Tuten y Tejedo-Herrero, se trata de un campo de estudio “híbrido”, el cual tiene por objetivo “the description and explanation of historical variation and change in relation to purposeful speaker activity in varied and changing social contexts” (2011: 285-286), mediante el examen de las fuentes escritas del pasado. Dejando de lado las complejidades metodológicas que conlleva la observación del cambio lingüístico en textos históricos (cf. Labov 1994), es posible afirmar que los avances de la sociolingüística constituyen un marco interpretativo fundamental para comprender los datos obtenidos del análisis lingüístico de fuentes manuscritas pertenecientes al pasado.

Desde el 2005, la sociolingüística histórica cuenta con una red internacional de investigadores, la Historical Sociolinguistics Network, que organiza anualmente conferencias, escuelas de verano y seminarios para profundizar la investigación del área y congregar a los estudiosos. Entre las publicaciones que dan cuenta de la consolidación de este campo de estudios destacan el manual editado por Hernández-Campoy y Conde-Silvestre (2012) y las colecciones Advances in Historical Sociolinguistics de John Benjamins y Historical Sociolinguistics. Studies on Language and Society in the Past de Peter Lang, a la última de las cuales pertenece el libro que reseñamos.

El capítulo introductorio (“Invisible Languages in Historical Sociolinguistics: A Conceptual Outline, with Examples from the German-Danish Borderlands”), de pluma de los editores, presenta los conceptos clave que organizan el volumen: invisibilidad (invisibility) e invisibilización (invisibilisation). El primero describe el estado de una variedad o variante lingüística que no fue utilizada en la escritura por estar estigmatizada (de manera consciente o subconsciente), mientras que el segundo corresponde al proceso de estigmatización explícita o implícita de una variedad o variante lingüística que impide su aparición en la escritura. Ambos son fenómenos de exclusión que tienen una contraparte clara: lo visible, es decir, lo percibido entre los hablantes como estándar. El siglo XIX, según Havinga y Langer, parece ser el escenario perfecto para estudiar los procesos de invisibilización y para reflexionar, por otro lado, acerca del modo idóneo para llegar a observar lo que ha quedado invisibilizado en una lengua. En ese siglo es cuando tiene lugar el surgimiento de las variedades estándar en distintos países de Europa, de la mano de la promoción romántica de los Estados nacionales y de las lenguas asociadas de manera “oficial” a estos.

Como contraparte, ocurre la invisibilización de las variedades no estándar, condición que, más que dejarlas en el campo de lo incognoscible, las relega a fuentes de características distintas a las utilizadas por la historiografía tradicional: documentos escritos pertenecientes al ámbito de lo informal, escritos por sujetos con escasa educación, ideales para observar el cambio lingüístico desde abajo. Havinga y Langer reseñan distintos métodos para observar lo invisibilizado. Primero, abogan por dar preferencia a documentos en que los hablantes-escribientes cometen errores, al intentar apegarse al estándar, motivados por la influencia de su variedad materna (por ejemplo, interferencia e hipercorrección). Segundo, sugieren analizar fuentes metalingüísticas tales como obras de codificación lingüística, documentación relativa a políticas lingüísticas, documentación vinculada a la educación y las escuelas, memorias personales y obras literarias que recreen o comenten variedades o variantes lingüísticas marcadas socialmente.

El volumen reseñado recoge una docena de trabajos muy bien documentados e ilustrados (tanto en la dimensión filológica como en la del contexto sociocultural) que abordan la invisibilidad e invisibilización de distintas variedades lingüísticas. El primero, de Niall ó Ciosáin (“The Celtic languages: visible and invisible”), presenta la situación de las cuatro principales lenguas célticas en Europa durante el siglo XIX: irlandés, gaélico escocés, galés y bretón. Todas ellas compartían el carecer del estatus de lengua oficial, a pesar de lo cual el autor observa importantes diferencias en el grado de visibilidad de aquellas lenguas en fuentes impresas. En su opinión, esto se debe a los diferentes grados en que dichas lenguas fueron utilizadas por las instituciones religiosas.

Joanna Crow, en “Mapudungun and the contested process of (nation) state building in nineteenth-century Chile”, estudia las presencias y las ausencias del mapudungun en el siglo XIX en Chile y evalúa qué nos dice la historia de dicha lengua con respecto al proceso de construcción de la nación chilena. Concluye que la historia del mapudungun es una historia que debe contarse “from below and above” (68), pues debe considerar tanto la perspectiva de los hablantes nativos como la de las élites chilenas, quienes en varias ocasiones, paradójicamente, invisibilizaron el trabajo de los intelectuales mapuches en su intento por visibilizar la lengua mapuche, esto es, ponerla por escrito.

Markus Schiegg (“The invisible language of patients from psychiatric hospital”) presenta el análisis de cartas escritas en alemánico y suabo, que forman parte del corpus de correspondencia manuscrita producida por pacientes de dos hospitales siquiátricos del sur de Alemania durante el siglo XIX y principios de siglo XX. El conjunto de 1000 cartas es valiosísimo pues constituye una muestra inédita del uso lingüístico de la clase baja de la época, hasta ahora invisible a los estudiosos que dedican su atención a fuentes impresas de carácter culto. Específicamente, el autor muestra el potencial de las cartas para observar los cambios de registro y variación diafásica en la escritura de la clase baja alemana.

En “How a minority lost its vernacular: Language shift in written sources from the German-Danish borderlands”, Elin Fredsted analiza la situación de contacto lingüístico que tuvo lugar por muchos años entre distintas lenguas de la familia germánica septentrional (juto meridional y danés estándar) y occidental (bajo alemán, alto alemán y frisio). Como evidencia de este escenario multidialectal, Fredsted analiza muestras de escritura semiformal (actas de reuniones de una sociedad cultural sostenidas entre 1924 y 1934) producidas por minorías danesas en zonas limítrofes localizadas en el lado alemán del nuevo borde germano-danés establecido en 1920, con especial énfasis en el desplazamiento del juto meridional por el danés estándar.

Aidan Doyle (“A Sociolinguistic analysis of a national language: Irish in the nineteenth century”) discute la creencia general acerca de que el irlandés, durante la primera mitad del siglo XIX, fue casi completamente reemplazado por el inglés como lengua principal de la población. Frente a esta suposición, Doyle presenta dos contraargumentos: 1) nuevos datos estadísticos del período y, 2) la problematización del sentido del término “hablante nativo” en la época, para lo cual se apoya en el análisis de las actitudes lingüísticas del político y líder católico Daniel O’Connell.

Jochen A. Bär (“Dialect in German literature”) explora la literatura como una fuente que visibiliza los dialectos regionales del alemán desde fines del siglo XVIII hasta principios del siglo XX. Destaca que el uso de las variedades regionales del alemán, en la voz de ciertos personajes, tanto en obras dramáticas como en la prosa, tienen una función cómica o subversiva, según si los personajes son representados como poco inteligentes y pertenecientes a las clases bajas de la sociedad, o bien como opositores de las autoridades, respectivamente.

Harald Wolbersen (“The decline of the South Jutish in Angeln: a historical case of transformation into the modern age around 1800”) se concentra en la descripción del juto meridional hablado en Angeln (Anglia), al sureste del ducado de Schleswig. Además de mostrar cómo esta lengua se volvió invisible en la escritura, el autor analiza el proceso de desaparición de la misma durante el siglo XIX poniendo especial atención al contexto histórico y, como trasfondo teórico, al alzamiento del nacionalismo. En su opinión, ambos aspectos son claves para comprender el proceso de declive del juto meridional en la zona en cuestión.

Joakim Enwall (“Co-opting the marginalised? Western mission and script creation among the Miao in Southwest China, 1877-1915”) estudia la situación sociolingüística del suroeste de China a fines del siglo XIX y se enfoca en las misiones británicas, a cargo de Samuel Pollard, que visitaron grupos minoritarios de la zona. Enwall se refiere específicamente al grupo A-Hmao, y explora cómo este grupo adaptó el sistema de escritura inventado por Pollard para desarrollar su propio sistema asociado a su lengua.

Róisín Healy (“The visible Church and ‘invisible’ Polish: Protestant and Catholic clergy in Prussian Poland”) describe la situación de amenaza que experimentó el polaco en la Europa del Este entre 1772 y 1918, lengua que se intentó invisibilizar en beneficio del alemán y el ruso por parte de los poderes de la partición (Rusia, Prusia y Austria). En opinión de Healy, el rol de la Iglesia católica frente a esta situación (y en contraste con la política de la Iglesia protestante que contaba con el apoyo del régimen político) fue clave en la fortuna que tuvo el polaco en la partición prusiana, al defender constantemente su visibilidad.

“Lithuanian made visible through german linguists: August Friedrich Pott and August Schleicher”, de Joan Leopold, trata sobre dos lingüistas que, por motivos políticos, prestaron especial atención a la lengua lituana: A. F. Pott (1802-1887) y A. Schleicher (1821-1868). A través de este interés, potenciaron su visibilización como una lengua integrante de la familia “indogermánica”, con lo cual buscaban posicionar políticamente a los hablantes de lituano como aliados de los estados alemanes, que intentaban limitar la influencia rusa en la Europa del Este. Leopold analiza los eventos políticos de la época en que vivieron ambos investigadores, junto con las actitudes de cada académico respecto del nacionalismo alemán y la perspectiva paneslávica.

Steen Bo Frandsen (“The Danish composite state and the lost memory of a multilingual culture”) muestra cómo la nación danesa rechazó y olvidó (es decir, invisibilizó) su realidad multiétnica y multidialectal durante el siglo XIX, a raíz de la creación ideológica de la nación. Aquella ideología dominante, al vincular la identidad con la lengua, además, construyó una relación de antagonismo entre la cultura y lengua danesa frente a la cultura y lengua alemana.

Anna D. Havinga (“Germanising Austria: The Invisibilisation of East Upper German in Eighteenth- and Nineteenth-Century Austria”) destaca la utilidad de textos y manuales utilizados en el ámbito escolar entre 1750 y 1833 como una valiosa herramienta para comprender el desarrollo sociolingüístico-histórico de determinadas variantes lingüísticas (cuya estigmatización, precisamente, dejan ver esos textos) invisibilizadas en el ámbito de la escritura. Tal es el caso del apócope de -e en nombres femeninos, característico de la variedad austro-bávara del altogermánico superior, y su reemplazo por la presencia de dicha -e, propia del alto sajón, depositario del prestigio.

El último trabajo del volumen es “Ways of Seeing Languague in Nineteenth-Century Galicia, Spain”, de José del Valle. Este autor postula que una lengua es un constructo histórico que es resultado de un acto intencional de visualizar, lo cual supone agentividad y la imposición de una perspectiva. En este contexto, Del Valle analiza la discrepancia entre las maneras particulares de visualizar la configuración sociolingüística de España de fines del siglo XIX en dos autores españoles: el andaluz Juan Valera y el gallego Manuel Murguía. Ambos autores son reconocidos, entre otras cosas, por la polémica pública que sostuvieron respecto del estatus del gallego en España y la posibilidad de que este fuera cultivado como lengua literaria.

En síntesis, el libro reseñado propone conceptos teóricos novedosos para el estudio sociolingüístico-histórico de variedades minorizadas durante el siglo XIX. Si bien más de algún autor ofrece reparos o matizaciones a la propuesta teórica de Havinga y Langer, en concreto, con el hecho de que el concepto de visibilidad es relativo (véase los trabajos de Ciosáin, Del Valle y Doyle), no hay duda de que los conceptos propuestos resultan productivos para el análisis de diversos escenarios lingüísticos, los cuales son perspectivizados apropiadamente con la inclusión de información relativa al contexto social y político y las motivaciones políticas de individuos e instituciones.

En su mayoría, los trabajos que lo conforman se ocupan de lenguas indoeuropeas (germánicas, célticas románicas o balto-eslávicas); solo dos de ellos se ocupan de lenguas de filiación distinta (el capítulo de Crow sobre el mapudungun y el de Enwall sobre el A-Hmao). Por una parte, esto se explica por el simple hecho de que el núcleo mayor de la Historical Sociolinguistics Network estudia principalmente lenguas germánicas. Pero, por otro lado, tratándose de sociolingüística comparada, aunque el foco europeo de los trabajos no necesariamente merma la propuesta teórica, sí que sería deseable que los conceptos de invisibilidad e invisibilización fueran refinados mediante el estudio de situaciones en que estas mismas lenguas europeas y las ideologías de lo estándar asociadas a ellas se trasplantan hacia contextos como América (con el español y el portugués y su importante rol práctico y simbólico en la formación de los estados independientes en el siglo XIX), África o Asia, en situaciones coloniales o postcoloniales. Esta es solo una, por supuesto, de las sendas que la estimulante iniciativa de Havinga, Langer y los autores de los capítulos invita a explorar.

 

Referencias bibliográficas

Hernández-Campoy, Juan Manuel y Juan Camilo Conde-Silvestre (eds). 2012. The handbook of Historical Sociolinguistics. Malden: Wiley-Blackwell.

Labov, William. 1994. Principles of linguistic change: internal factors. Oxford: Blackwell.

Tuten, Donald y Fernando Tejedo-Herrero. 2011. The relationship between historical linguistics and sociolinguistics. En Manuel Díaz Campos (ed.). The Handbook of Hispanic Sociolinguistics, pp. 283-302. Malden: Wiley-Blackwell.

 

Tania Avilés
Investigadora asistente FONDECYT 1150127
taviles@ug.uchile.cl

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