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Psicoperspectivas

versión On-line ISSN 0718-6924

Psicoperspectivas vol.13 no.2 Valparaíso mayo 2014

 

 

Editorial

 

Psicología Comunitaria hoy: Del pensar al hacer en sociedades complejas

 

Héctor Berroeta

Escuela de Psicología, Universidad de Valparaíso, Chile.
Editor Invitado
hector.berroeta@uv.cl

Esther Wiesenfeld

Instituto de Psicología Universidad Central de Venezuela, Venezuela.
Editora Invitada
esther.wiesen@reacciun.ve

Verónica López

Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Chile.
Editora
verónica.lopez@ucv.cl


 

La trayectoria y consolidación de la Psicología Comunitaria (PC) en los países hispanoamericanos, es muestra de un desarrollo disciplinar que combina el rigor académico con la sensibilidad social; rescata la dimensión colectiva de la subjetividad humana y el quehacer individual; redimensiona y visibiliza la diversidad; reivindica la naturaleza política y ética de la actividad científica y enfatiza el carácter contextual de los procesos que ocupan a sus diferentes actores.

En su haber cuenta con innumerables aportes en lo epistemológico, conceptual, empírico, procedimental, aplicado que, de una u otra forma, refuerzan el compromiso de sus representantes, con una acción reflexionada y emancipadora, dentro y fuera de la academia.

Esta sección temática de Psicoperspectivas es parte de las iniciativas que se vienen realizando desde hace ya cuatro años en la Red Latinoamericana de Formación en Psicología Comunitaria, colectivo que actualmente involucra a 37 universidades de 15 países de la región Latinoamericana. Con esta publicación queremos compartir con lectores y lectoras, dentro y fuera del campo psicocomunitario y de distintas latitudes, parte de la producción iberoamericana en PC. De tal forma de aportar a uno de los objetivos centrales de nuestra Red, el generar un espacio de intercambio que permita desarrollar y fortalecer los procesos de formación en PC en Latinoamérica.

Los trabajos que conforman esta sección reflejan la amplitud de temas, actores, contextos y procesos que atiende la PC y la heterogeneidad de maneras de aproximarse a ellos. Dan cuenta, asimismo, de un campo en efervescencia, complejo y controversial, como bien se desprende de la variedad de intereses y posturas asumidas por sus autores y autoras.

Recibimos 32 manuscritos y aceptamos 13. Una parte de los trabajos fue presentada por la Red Latinoamericana de Formadores en Psicología Comunitaria, mientras que otras contribuciones fueron recibidas tras la convocatoria abierta realizada por Psicoperspectivas para esta sección temática. Todos los manuscritos fueron sometidos al proceso de doble revisión de pares ciegos y corresponden a investigaciones teóricas, investigaciones empíricas o reportes de sistematización de intervenciones en PC.

En efecto, los 13 artículos que seguidamente presentamos, elaborados por colegas de 8 países: Argentina, Brasil, Chile, España, México, Perú, Uruguay y Venezuela están integrados por diferentes tipos de investigaciones e intervenciones; análisis críticos y propuestas. Los trabajos, unos en su fase inicial, otros productos de proyectos de mayor trayectoria y cobertura de sectores y actores, varían en los fundamentos teóricos, estrategias metodológicas y métodos de producción y de análisis de información empleados, los cuales son coherentes con los acercamientos epistemológicos a los temas tratados. Estos comprenden: análisis y reflexiones sobre el estado de situación de la disciplina, la dimensión ética en la PC, la salud mental comunitaria, estudios sobre la violencia y el papel del autocuidado en los equipos de trabajo, la organización y la participación comunitaria, el bienestar psicosocial y recuperación del tejido social post-desastres, la intervención comunitaria en red y el análisis espacial de la violencia de género. Estos son tratados en entornos tan distintos como el escolar, el comunitario rural y urbano, los espacios institucionales, entre otros. Sus participantes incluyen profesionales, técnicos, hombres y mujeres de numerosas comunidades populares.

Hemos organizado la secuencia de presentación de estos trabajos según se refieren a ensayos o propuestas fundamentadas en investigaciones previas y amplia revisión bibliográfica, investigaciones propiamente dichas, e investigaciones/ intervenciones.

El primer texto de esta sección corresponde al trabajo de Esther Wiesenfeld "La psicología social comunitaria en América Latina: ¿Consolidación o crisis?" La autora nos plantea una aguda y fundamentada reflexión en torno al cumplimiento de las metas, características y valores que marcaron el nacimiento de la Psicología

Social Comunitaria (PSC). Realiza una revisión crítica de parte de la producción psicosocial comunitaria latinoamericana, confrontando el discurso de la PSC y la praxis disciplinar. Tomando como base el doble compromiso de la PSC: el académico y el social, revisa distintos aportes teóricos y prácticos en el área. El resultado permite reflexionar sobre el estado de situación de la disciplina, proponiéndonos, al final de su texto, una interrogante sugerente, que sin duda, recoge y proyecta una incertidumbre latente en el quehacer socioprofesional: ¿estamos frente a una situación de consolidación o de crisis en la disciplina?

En un segundo texto de Héctor Berroeta titulado "El quehacer de la Psicología Comunitaria: Coordenadas para una cartografía", el autor propone dos coordenadas para su propuesta cartográfica basada en la producción en la PC chilena, correspondientes al nivel de la acción con los polos: individuo y comunidad; el objetivo planteado, constituido por los polos mejoramiento y transformación, y un tercer eje representado por autonomía versus dependencia. Los resultados del análisis muestran a la PC chilena como un campo difuso, en el que predominan prácticas ubicadas en el cuadrate individuo/mejoramiento. Posicionado, en concordancia con los valores y propuesta de la PC en el cuadrante a nivel social con metas transformadoras, el autor elabora un conjunto de recomendaciones, cuya vigencia y relevancia constituyen una agenda de trabajo indispensable para quienes se dedican a este campo de trabajo. Pensamos que la preocupación de Berroeta trasciende las fronteras de su país, de allí el valor de sus reflexiones y propuestas para los demás países latinoamericanos, donde la disciplina constituye un proyecto de vida para sus representantes.

El tercer trabajo "La Psicología Social Comunitaria ante los cambios en la sociedad contemporánea: De la reificación de lo común a la articulación de las diferencias" de Marisela Montenegro, Alicia Rodríguez y Joan Pujol, analiza los efectos del capitalismo post-fordista en el debilitamiento de los lazos comunitarios y la tecnificación y burocratización de la intervención social. A partir de ahí, plantean la necesidad de incorporar nuevos conceptos y prácticas para una acción comunitaria en contextos complejos, diversos y deslocalizados. Los autores sugieren el uso de la metáfora del rizoma como una herramienta heurística para promover eventos comunitarios dirigidos más a la articulación de la diferencia que a la reificación de lo común, de forma de avanzar en los objetivos de equidad y transformación social propios de la PSC.

La primera investigación reportada, "Psicología Comunitaria hoy: Orientaciones éticas para la acción", de María Inés Winkler, Katherine Alvear, Bárbara Olivares y Diana Pasmanik, sintetiza los resultados de un proyecto chileno, ejecutado entre 2008 y 2011, sobre la dimensión ética en la práctica, formación e investigación en PC. Las autoras identifican contradicciones entre valores e ideología de las instituciones públicas, contratantes de profesionales de PC, sumado a la imprecisión del perfil de egreso en la formación profesional. El estudio, ejecutado en etapas, contó con informantes -estudiantes en distintos niveles de formación y sus docentes, profesionales en ejercicio de la PC, técnicos y funcionarios, miembros de comunidades o usuarios de servicios comunitarios- y numerosas fuentes documentales, así como métodos de producción y de análisis de la información. A partir de los resultados, las autoras presentan un conjunto de orientaciones éticas para la intervención, la formación y la investigación en PC. La dimensión ética ha sido, en gran medida, ignorada en la PC. Por eso la iniciativa de Winkler, de liderar un proyecto de esta envergadura, ha motivado a colegas de otros países latinoamericanos a replicarlo, enmarcado en la Red Latinoamericana de Formación en Psicología Comunitaria.

El texto "Social representations of violence among young Chileans involved in violence", elaborado por Mariane Krause, Pablo Torche, Elda Velásquez y Andrea Jaramillo, aborda desde una aproximación cualitativa, las representaciones sociales de 26 jóvenes que han participado en actos de violencia en Chile. A partir de los datos producidos, proponen un modelo conceptual sobre la representación social de estos jóvenes, identificando aquellos elementos que favorecen o inhiben las acciones violentas. Los resultados muestran que la representación social de los jóvenes se organizan en torno a dos factores: las características personales y los elementos contextuales asociados a los momentos y lugares de la violencia. Los jóvenes establecen una relación entre sus actos de violencia y la percepción de amenaza, especialmente aquellas dirigidas a la propia identidad. En esta relación, la violencia cumple la función de neutralizar la amenaza. Para la PC, comprender cómo las personas sostienen la violencia, desde el modo en que ellas mismas la exprimentan, aporta un conocimiento relevante para la construcción de estrategias de intervención comunitaria más pertinentes y críticas de los contextos que producen este tipo de situaciones.

Un tercer texto de investigación es "Familias adolescentes: Entre no ser, no tener y no acceder" de Roberto Celedón y Mariela Garri. En este artículo se analiza la relación que la política pública establece con las familias adolescentes, abordando la problemática de reconocimiento que se genera con este tipo de familias. Los autores analizan 60 entrevistas semiestructuradas a padres y madres adolescentes chilenos/as, en zonas rurales y urbanas. El estudio muestra la dificultad enfrentadas por adolescentes para ser reconocidas y reconocidos como actores válidos en las redes

comunitarias y/o familiares, asociadas al cuidado de sus hijos/as, al mismo tiempo que se ven afectadas sus propias trayectorias como sujetos. Estos aspectos están asociados a la cronificación de sus condiciones de vulnerabilidad. Concluyen, como desafío, que las instituciones reconozcan e incluyan las distintas representaciones de ser familia, caracterizadas en la actualidad por su inestabilidad y su capacidad de mutar.

Sigue el artículo "Espacialidad y construcción del lugar: El caso del holograma espacial de la violencia de género", en el que Rodolfo Mardones explora las narrativas de construcción del lugar que realizan mujeres víctimas de violencia de género, sobre un centro de atención de violencia. La aproximación metodológica combina técnicas de entrevista con dinámicas participativas. Los resultados caracterizan la significación del lugar en torno a tres ejes: la vivencia emocional, la relación con otros/as y la posibilidad de empoderamiento, dando cuenta así de diversos contenidos simbólicos atribuidos al espacio y redes de lugares.

Continuando con el tema de la violencia, el artículo "El auto-cuidado activo y su importancia para la Psicología Comunitaria" de Leonor Cantera y Frances Cantera, discute la importancia de la incorporación del auto-cuidado activo en la formación y trabajo a nivel comunitario. El texto parte afirmando que existiría una ausencia de módulos de aprendizajes orientados al auto-cuidado y manejo de las emociones en los programas de formación en PC. A partir de aquí, utilizando un caso hipotético de trabajo en violencia, se fundamenta la necesidad de incorporar esta dimensión en la formación disciplinar, de forma tal de facilitar el manejo adecuado de las emociones en los y las profesionales que trabajan en este campo.

En la línea de la investigación/ intervención, se inscribe la publicación "Lo biomédico, lo clínico y lo comunitario: Interfaces en las producciones de subjetividad", en la que Jimena Carrasco y Tuillang Yuing abordan las actuales transformaciones en la intervención en Salud Mental y Psiquiatría en Chile, desde la perspectiva de las y los profesionales. Analizan cómo la adopción del denominado Modelo Comunitario afecta la re-configuración de las prácticas, los roles, las identidades y los perfiles ético-profesionales. Describen las principales tensiones que las y los profesionales identifican entre los abordajes más tradicionales, heredados del modelo psiquiátrico y las estrategias propias del nuevo modelo. A partir de estos resultados, plantean que se estaría configurando una nueva ética profesional, relacionada con elementos del yo vinculados a la subjetividad propia de una lógica de gobierno neoliberal.

También en la línea de la salud mental, en el artículo "Estrategias comunitarias en promoción de salud mental: Construyendo una trama conceptual para el abordaje de problemáticas psicosociales complejas", Claudia Bang desarrolla una investigación teórica que revisa críticamente los fundamentos de las intervenciones comunitarias en el ámbito de promoción de salud mental. A partir de una revisión bibliográfica, analiza los conceptos de participación comunitaria en salud, promoción de salud mental comunitaria, redes en salud, cuidados, y creatividad, incorporando algunos otros aportes desde el paradigma de la complejidad. Tras esta revisión la autora propone el concepto de promoción de salud mental comunitaria, como un aporte conceptual clave para el trabajo comunitario en salud/salud mental. De esta forma recupera y pone en valor un ámbito central de la PC que liga la salud mental a una estrategia que favorece el fortalecimiento de vínculos y la constitución de la comunidad.

Siguiendo con el tema de la salud comunitaria, "Trabajo colaborativo con mujeres: Una experiencia en clínica-comunitaria" de Gardenia Koh Yah y Teresita Castillo León, refiere al proyecto Yucatán-México, enmarcado en la perspectiva de la clínica comunitaria, orientada a la promoción de la salud basada en la comunidad. Los objetivos fueron promover, a nivel individual y social, la salud integral y potenciar los recursos colectivos. La Investigación Acción Participativa, apoyada en talleres, cuestionarios, entrevistas, terapia y reflexión, sustentó metodológicamente este proyecto, en el que participaron 10 mujeres cuyos hijos asistían a la misma escuela en un sector popular. Los resultados informan acerca del potencial transformador, individual y colectivo, del enfoque empleado, cuando es asumido con una mirada integral de los actores, como individuos e integrantes de redes relacionales (familia, escuela, vecinos). El enfoque empleado permitió reivindicar las particulares locales en los programas comunitarios; favoreció la transición de la atención en salud de lo individual a lo grupal y su consideración como inseparable de otros requerimientos importantes en la cotidianidad, en contextos de pobreza. La incorporación gradual de otros participantes en el proyecto, alienta igualmente sobre la sustentabilidad y transferibilidad contextualizada de proyectos como el referido, que trascendió otros espacios e implicó e impactó a un mayor y más variado número de personas. El proyecto también permitió reflexionar sobre el papel de la PC en la comunidad y favoreció la propia reflexión de sus profesionales, como sujetos en construcción. En su conjunto las conclusiones convocan a debatir en torno a temas centrales para el alcance de las metas de la PC, entre ellos, la profundidad y no solo la cobertura como aspiración de la participación, estrategia fundamental en la PC. Así también, la apertura del ejercicio clínico hacia contextos comunitarios.

El artículo "Intervención comunitaria en red a partir de la Psicología Comunitaria en la comunidad Morrocos en Brasil" de los autores James Ferreira Moura Jr., Francisco Gilmário Rebouças Júnior, Alana Braga Alencar, Ana Kariny Sampaio Maciel de Oliveira Porto; Ana Maria Melo de Pinho, Verônica Morais Ximenes y Ana Karina de Sousa Gadelha, presenta el proceso y los resultados de una intervención comunitaria en red realizada en una comunidad de la ciudad de Fortaleza en Brasil. Esta intervención muestra un trabajo colaborativo entre distintos actores institucionales asociados a las políticas de salud pública, el tercer sector y la Universidad. El análisis de los resultados muestra que los procesos fomentaron actividades de fortalecimiento de las identidades de los residentes y la creación de un movimiento a favor de la mejora de los servicios de salud.

Finalmente, en el tema de desastres, "Participación y fortalecimiento comunitario en un contexto post-terremoto en Chincha, Perú", Miryam Rivera, Tesania Velázquez y Roxanna Morote reportan un trabajo sustentado en la metodología de la sistematización, que recoge y analiza, de manera participativa con los actores, una extensa e intensa experiencia de intervención comunitaria, desarrollada en tres etapas, junto a una etapa transversal de sostenimiento. En la intervención participaron 65 líderes sociales de 17 centros poblados de Chincha-Perú, 2 psicólogos y 4 voluntarios de la Cruz Roja Americana. La sistematización incorporó la evaluación y valoración de los participantes después del terremoto de 2007 en Perú. Los objetivos de la intervención consistieron en fortalecer las capacidades de facilitación de redes sociales y de movilización comunitaria en líderes, para promover acciones orientadas a la salud mental comunitaria y el bienestar psicosocial, la reducción de riesgos y el fomento del sentido de comunidad. El reporte da cuenta de un compromiso continuado, desde la academia, en el que se vuelcan los valores de la PC, particularmente en cuanto al compromiso por la superación de condiciones adversas en contextos y poblaciones vulneradas en distintos aspectos. Este trabajo incluye distintos componentes centrales al desarrollo de la PC: docencia, investigación, acción, reflexión, problematización, concientización, participación, entre otros.

La revisión de los artículos que aquí se reportan arroja, por una parte, convergencias y discrepancias entre ellos, más allá de las evidentes diferencias en cuanto a temas y tipo de trabajo; por la otra aportan aprendizajes, cuestionamientos y recomendaciones de diversa índole.

Si concebimos estos trabajos como una mínima muestra de la producción latinoamericana, concordamos con Berroeta, en que se configura un mapa amplio y difuso. Los 12 reportes albergan los procesos tradicionales en la PC -participación, reflexión, concientización, fortalecimiento, comunidad, justicia, transformación- lo cual es sugerente de su vigencia. Esta adhesión no elude, sin embargo, las diferencias en los modos de asumirlos y el cuestionamiento a los principios que guían su ejecución.

No obstante, serán ustedes, lectoras y lectores, quienes arriben a sus propias conclusiones, a fin de continuar nuestro necesario debate.

Los cuatro artículos que conforman la sección de Contribuciones Libres son también variados. En un trabajo colaborativo entre Chile y Canadá, Mónica Guzmán, Katherine Péloquin, Marie-France Lafontaine, Caterina Trabucco y Alfonso Urzúa presentan los resultados de la adaptación de un instrumento de evaluación de la empatía diádica y sus propiedades psicométricas. Desde la ciudad de Concepción, Rodrigo Yañez y Rossana Cuadra comparten los resultados de una investigación que analiza la relación entre enfermeras y sus jefaturas, poniendo como foco las emociones emergentes y como metodología el análisis de incidentes críticos. Desde la ciudad de Valdivia, Juan Antonio González describe el uso de términos como "procesos" y "construcciones" como focos metafóricos en el léxico psicológico presente en los artículos de dos revistas chilenas de psicología de corriente principal, y concluye que se trata de formas particulares de naturalización y psicologización del discurso psicológico. Y desde Santiago de Chile, Constanza Bustos y Rodrigo Cornejo concluyen, a partir una investigación cualitativa con uso de Teoría Fundamentada, que para los docentes que trabajan en aulas hospitalarias las emociones y el presente son pilares en la significación de su trabajo docente.

Invitamos a los lectores al Volumen 13 (2) de esta edición de Psicoperspectivas. Estamos seguros que este número será ampliamente difundido entre las redes especializadas y en los círculos de formación en Psicología Comunitaria. Esperamos que los artículos sean también citados e incorporados en los próximos y distantes trabajos que a futuro se desarrollen en el área. Por último, recordamos a nuestros lectores que a partir de este año, comenzamos a publicar tres veces al año, e invitamos a las redes de investigación a presentar propuestas para Secciones Temáticas que abran y avancen las discusiones teóricas, metodológicas y empíricas en ámbitos de interés específico de la Psicología en su relación con las Ciencias Sociales y Humanidades.

Mayo 2014

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