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Perspectivas de la comunicación

On-line version ISSN 0718-4867

Perspect. comun. vol.14 no.2 Temuco Dec. 2021

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-48672021000200233 

Reseñas

”OUT OF THE PRISON OF MEMORY. NATIONS AND FUTURE”

Francisco de Paula Enrile Sánchez1 

1CEU San Pablo / Universidad Autónoma de Madrid quicoenrile@gmail.com

OUT OF THE PRISON OF MEMORY. NATIONS AND FUTURE. LUARSABISHVILI, VLADIMER. NEW VISION UNIVERSITY PRESS, TBILISI (GEORGIA): 2020. 179p. ISBN: 978-9941-9619-9-1. 1

Out of the prison of memory. Nations and future es la monografía coordinada por Vladimer Luarsabishvili, profesor de la Universidad New Vision de Tbilisi y doctor por la Universidad Autónoma de Madrid, a partir del seminario “Memoria Cultural y Formación de la Opinión Pública en la Segunda Mitad del Siglo XX en Europa”, celebrado en la mencionada universidad georgiana. La participación de Luarsabishvili no se limita a la compilación de los textos de los distintos investigadores que aquí escriben: también son suyas la introducción y el artículo final del libro.

En dicha introducción, el compilador señala que la intención de los autores es «demostrar la naturaleza polifacética de la memoria, por un lado, y del futuro, por el otro» (página 1). Y, efectivamente, la mayor virtud de la presente obra es la pluralidad de las voces que hay detrás de cada uno de los artículos que la componen. La variedad de temas y enfoques podría parecer un obstáculo para que un sentido unitario y coherente se revelase entre estas páginas; pero, como sucede con una pintura impresionista, el significado del libro se revela cuando tomamos distancia y vemos la imagen completa: lo que enriquece nuestra experiencia del mundo, y ese relato de la misma que es la Historia, es que estemos abiertos a contemplar y tratar de comprender nuevas perspectivas.

Para cumplir con dicho propósito, el de ofrecer al lector una variedad de puntos de vista sobre el carácter heterogéneo de la experiencia de lo pasado y el deseo de lo futuro, el compilador divide el libro en tres partes. La primera, “Naciones y futuro: Verdad histórica, memoria y literatura”, supone una reflexión conjunta sobre el valor de la verdad histórica y su influencia en la construcción del futuro de las naciones y los pueblos. La segunda parte, “Experiencias individuales: Feminismo y migración”, se centra en casos singulares que demuestran que la vivencia individual ofrece siempre matices que trascienden los tópicos y las generalizaciones. Por último, la tercera parte, “Reconstruyendo la historia: Fuentes documentales y no documentales”, vuelve a la pregunta sobre la verdad histórica y reflexiona sobre las fuentes que permiten construir un relato fidedigno de acontecimientos pasados.

En la primera parte, “Naciones y futuro: Verdad histórica, memoria y literatura”, figuran tres artículos. El primero, “La verdad histórica contrastada con la memoria individual y la memoria comunicativa”, es obra de Krzysztof Polit, profesor de la Universidad Maria Curie Skłodowska de Lublin. El compilador acierta al otorgar a este texto una función introductoria, ya que plantea dos principios que condicionan la lectura del resto de artículos: por un lado, Polit señala que la Historia es indivisible del ser humano, sujeto y objeto de la misma, y que por lo tanto es inútil intentar estudiarla desde presupuestos análogos a los de las ciencias naturales; por otro lado, el autor señala los tres tipos de memoria (individual, comunicativa y cultural; cada una implica un mayor o menor grado de contacto directo con el suceso narrado), una distinción aplicable al análisis de todos los demás artículos de la monografía. En la segunda mitad del artículo, el autor trata de ofrecer una vivencia personal a modo de ejemplo de cómo funcionan los tres tipos de memoria que señalaba. El texto pierde algo de estructura en este punto, pero, en cualquier caso, no empaña los méritos de su exposición inicial.

El segundo artículo, “Naciones y memoria: La importancia del futuro y actuar como si lo que realmente pasó no hubiese pasado”, lleva la firma de Gerardo López Sastre, catedrático de Filosofía en la Universidad de Castilla-La Mancha. Si bien el artículo comienza con una interesante introducción en la que se combinan principios del liberalismo clásico y de la moderna socialdemocracia con una brillante exposición, el autor se precipita en llegar a las conclusiones, dando algunos saltos lógicos en el desarrollo de la idea principal. Con todo, esta idea, la de actuar como si lo que realmente pasó no hubiese pasado -que el autor, por supuesto, no plantea como un rechazo a los estudios históricos, sino como una alternativa pragmática para el desarrollo de las sociedades democráticas-, se presenta como un enfoque original del problema de la memoria histórica.

Concluye esta primera parte con el artículo “Memoria escrita en el conflicto y el post-conflicto: Tejas Verdes de Hernán Valdés”, obra de Tomás Albaladejo, catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid. Este texto, dotado de concreción, rigor y solidez estructural, funciona a la perfección como complemento del artículo de Polit: es un buen ejemplo de lo que éste denominaba memoria individual y memoria comunicativa. Además, Albaladejo consigue dar a la literatura un lugar en el marco de la presente monografía, reivindicando su carácter moral, como garante de valores y principios para las generaciones futuras.

La segunda parte de la monografía, “Experiencias individuales: Feminismo y migración”, comienza con el artículo “Feminismo durante el periodo de la Transición a la democracia en España: Lidia Falcón O’Neill”, escrito por Marta Nogueroles Jové. La autora nos ofrece un repaso por la biografía vital e intelectual de Falcón O’Neill, referente del feminismo español en los años que siguieron a la caída de la dictadura franquista. El artículo, de carácter descriptivo, se plantea como una interesante aproximación a un personaje aún hoy admirado por el feminismo español.

El segundo artículo de esta segunda parte es “Edward W. Said (1935-2003) o la crítica hacia el Oriente: El arte de renovar el conflicto a través de la retórica cultural”, investigación conjunta de los profesores Eugenio Enrique Cortés-Ramírez y Juan Carlos Gómez Alonso. El artículo presenta una interesante comparativa entre las trayectorias intelectuales de Antonio Gramsci -quien, quizá, debería aparecer mencionado en el título del artículo, dada la importancia que tiene en el desarrollo del mismo- y Edward W. Said. Dicha comparativa se centra en los paralelismos entre los escritos de Gramsci sobre «la cuestión meridional» en Italia, y el análisis que hace Edward W. Said sobre la situación del Oriente con respecto a Occidente, con un especial interés en el caso de su Palestina natal. Es de resaltar la riqueza y variedad documental de las referencias que manejan los autores, que construyen un trabajo complejo y de cierta densidad, pero realmente completo. Tal vez, el único aspecto que podríamos cuestionar a los autores es que, precisamente por lo exhaustivo de la comparativa entre Gramsci y Said, el análisis de la cuestión del Oriente en la obra de este último podría haberse desarrollado con mayor detenimiento, para que un lector no especializado alcance a comprender las consecuencias de la problemática señalada por Said. Por lo demás, se trata de un artículo de gran hondura intelectual, muy estimulante como acercamiento a dos figuras clave del pensamiento del siglo XX.

Cierra esta segunda parte “Sueño Americano o Experiencia Americana: Ser un extranjero en la praxis y en la teoría literaria”, escrito por Peter Steiner, profesor checo de Estudios Eslavos en la Universidad de Pennsylvania. Es por este perfil que el autor se permite ofrecernos su propia experiencia -que, como él mismo reconoce, es un caso muy particular que difícilmente puede tomarse a modo de generalidad- para enlazarla con una reflexión sobre el estado de la Universidad y los estudios literarios contemporáneos. Sorprenderá al lector el estilo informal y personal de Steiner, que se permite incluso bromear con un estilo sarcástico. Por supuesto, aquellos que esperan un registro académico y formal pueden no terminar de conectar con el autor; pero lo cierto es que supone un toque de frescor, personalidad y originalidad. Steiner lanza algunas reflexiones realmente interesantes, como el análisis de la Universidad actual desde el prisma de la «economía de la experiencia» (páginas 130 a 132). Y, al final de su artículo, relaciona a la perfección su relato vital personal con el debate literario que estaba teniendo lugar en ese momento histórico, y concluye con una certera crítica al estado actual de los estudios de Literatura.

La última parte del libro es “Reconstruyendo la historia: Fuentes documentales y no documentales”. El primero de los artículos es “Teoría y práctica de la literatura de la memoria”, obra del profesor Javier Sánchez Zapatero. El artículo comienza con un buen planteamiento teórico, conciso y sintético, en el que se reflexiona sobre la noción de «memoria colectiva» y las implicaciones ideológicas que conlleva. A continuación, introduce el concepto de «literatura de la memoria», entendida ésta como la creación literaria que surge de las propias vivencias del escritor, presentadas de forma ficcional o autobiográfica (páginas 144 y 145). Sánchez Zapatero ofrece un completo y bien sintetizado esquema de esta «literatura de la memoria», incluyendo ejemplos conocidos para el lector especializado. Eso sí, como reconoce el propio autor en las conclusiones, este nuevo marco teórico es evidentemente parcial, ya que prima el valor pragmático (político y social) de la obra literaria, y no tanto sus méritos estilísticos y estéticos (página 150).

Por último, cerrando esta tercera parte y el monográfico en su conjunto, Vladimer Luarsabishvili nos ofrece su artículo “Reconstruyendo la historia: Fuentes documentales y no documentales”. Bien podría haber sido éste el artículo inaugural del libro, ya que ofrece varias de las claves del conjunto. Entre ellas, y a pesar de que parezca una nimiedad, está la de establecer claramente la diferencia entre historia e historiografía; una distinción semántica fundamental que, hasta este momento, brillaba por su ausencia en varios artículos. Sin embargo, es cierto que el tema y el planteamiento del artículo es complementario con el de Krzysztof Polit, por lo que es un acierto de Luarsabishvili el colocar su artículo al final: en primer lugar, por una cuestión de deferencia y caballerosidad; y, en segundo lugar, porque con esta decisión consigue dar al monográfico una estructura circular.

Eso sí, a pesar de las similitudes con el artículo de Polit, hay que señalar la principal de las diferencias, que es la importancia que el autor da en este caso a la literatura. En concreto, Luarsabishvili ofrece una interesante mirada a la llamada literatura ectópica (término, por cierto, acuñado por Tomás Albaladejo, que también escribe en este libro). Finalmente, cierra el artículo con unas conclusiones claras, concisas y bien derivadas de lo dicho anteriormente.

A partir del resumen que acabamos de hacer de cada uno de los artículos que componen Out of the prison of memory. Nations and future, la pregunta que podríamos hacernos es evidente: ¿cuál es el núcleo central, aquello que da unidad a estos artículos y justifica que se presenten de forma conjunta? Tras reflexionar, podemos llegar a la conclusión de que la respuesta a dicha pregunta es otra pregunta. Y es que el propio Luarsabishvili inicia su artículo con una cuestión: «¿Qué es el pasado histórico?» (página 153).

La respuesta a esta pregunta está presente en todos los artículos. En algunos, como los de Polit, Sánchez Zapatero o el propio Luarsabishvili, porque se señala de forma explícita el carácter subjetivo de toda interpretación histórica. En otros, como los de López Sastre, Steiner o, de nuevo, Sánchez Zapatero, porque los autores se revelan como intérpretes subjetivos de la historia, sean o no conscientes de que sus afirmaciones son sesgadas. Y en otros, como los de Albaladejo, Nogueroles o Cortés-Ramírez y Gómez Alonso, porque se nos habla de personajes que quisieron legar su propia interpretación subjetiva de la historia a través de su obra escrita.

En conclusión, podemos volver a la introducción del libro y citar de nuevo las palabras de Luarsabishvili: «nuestra intención era demostrar la naturaleza polifacética de la memoria, por un lado, y del futuro, por el otro» (página 1). Y, efectivamente, el propio libro es en sí un mosaico de interpretaciones, que nos responde a la cuestión por el pasado histórico: éste no es sino la intersección de todas las perspectivas e interpretaciones sobre aquello que ocurrió. Cualquier punto de vista sobre la realidad es enriquecedor y nos ayuda a comprender un poco mejor aquello que pasó, por lo que no hay nada más honesto que escuchar a todos los que tienen algo que decir.

1El original, en inglés. Todas las referencias y citas al original son traducciones directas del autor de la reseña.

Recibido: 12 de Octubre de 2021

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