SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.37 issue1The construction of political capital in an elite university. Networks, learnings and socialization strategies in students of Pontificia Universidad Católica de ChileStreet market and production of space in Santiago (Chile). An exploration on culinary practices author indexsubject indexarticles search
Home Pagealphabetic serial listing  

Services on Demand

Journal

Article

Indicators

Related links

  • On index processCited by Google
  • Have no similar articlesSimilars in SciELO
  • On index processSimilars in Google

Share


Universum (Talca)

On-line version ISSN 0718-2376

Universum vol.37 no.1 Talca July 2022

http://dx.doi.org/10.4067/s0718-23762022000100183 

ARTÍCULO

Significados de crianza respetuosa en familias migrantes vinculadas al Sistema Chile Crece Contigo

Meanings of respectful parenting in migrant families linked to Chile Grows with You

María Olaya Grau Rengifo1 
http://orcid.org/0000-0003-0892-0795

Ximena de Toro Consuagra2 
http://orcid.org/0000-0002-9147-023X

María Elvira Cárdenas Sánchez3 
http://orcid.org/0000-0002-7972-3409

1Pontificia Universidad Católica de Chile, Chile. Correo electrónico: mograu@uc.cl

2Pontificia Universidad Católica de Chile, Estudiante Doctorado Psicología, Chile. Correo electrónico: xldetoro@uc.cl

3Centro CIELO-Universidad Santo Tomás, Chile. Correo electrónico: mecardenas1@uc.cl

RESUMEN

Resumen. El artículo aborda las experiencias de crianza de padres y madres migrantes latinoamericanos con hijos menores de cinco años en Santiago de Chile, profundizando en la forma en que perciben y vivencian la concepción de crianza respetuosa que ha sido promovida por el Sistema Chile Crece Contigo (ChCC). Se realizaron diecisiete entrevistas semiestructuradas y un grupo de discusión a familias migrantes que asisten a los centros de salud familiar de la Región Metropolitana de Santiago y entrevistas semiestructuradas a las profesionales del Sistema Chile Crece Contigo. Se advierte que la comprensión de la crianza respetuosa suele verse tensionada por la vulnerabilidad generada por la migración, la transmisión del mensaje, el rol de la comunidad y aspectos culturales. Finalmente, se concluye que la promoción de una crianza respetuosa ha de considerar la pertinencia cultural y la situación migratoria de las familias, que suele implicar la falta de una red de apoyo y atravesar situaciones de vulnerabilidad.

Palabras claves: crianza respetuosa; migración; Chile Crece Contigo; pertinencia cultural; vulnerabilidad

ABSTRACT

Abstract. The article approaches the parenting experiences of Latin American migrant parents in Santiago de Chile; focusing on the way they perceive and experience the concept of respectful parenting promoted by the ‘Chile Crece Contigo’ System (ChCC, for its acronym in Spanish). Seventeen semi-structured interviews and a discussion group were conducted with migrant families who attend family health centers in the Metropolitan region of Santiago; as well as semi-structured interviews with the professionals of the ‘Chile Crece Contigo’ System. It is noted that the understanding of respectful parenting is usually strained by the vulnerabilities generated by migration, the message transmission, the role of the community and cultural aspects. Finally, it is concluded that the promotion of respectful parenting should consider the cultural relevance and the migrant condition of families, which usually implies the lack of a support network and experiencing situations of vulnerability.

Keywords: respectful parenting; migration; Chile Crece Contigo; cultural pertinence; vulnerability

Introducción

El concepto de crianza respetuosa

La evidencia sostiene que las prácticas asociadas a resultados positivos en el desarrollo responden a un estilo de parentalidad responsivo, a un clima emocional positivo ‒ambiente cálido, cariñoso que ayude a los niños(as) a sentirse amados y aceptados‒, a una comunicación efectiva, al refuerzo positivo y a una sincronía en la relación padres-hijo(a) (Sanders y Turner, 2018). En la línea de una parentalidad responsiva está el concepto de crianza respetuosa (Garrido, 2013), que ha entrado con fuerza en Chile, pues es el enfoque que permea las herramientas educativas del Sistema de Protección Integral a la Infancia Chile Crece Contigo [ChCC], sistema con reconocimiento internacional y que cuenta con programas con foco universal y programas focalizados para quienes se atienden en el sistema público de salud (Torres et al., 2018). Por otra parte, para sectores acomodados la crianza respetuosa tampoco es extraña, pues este concepto ha entrado con fuerza en sitios web, en blogs de madres y en libros de crianza (Garrido, 2016; Jové, 2018). Independientemente de cómo los padres acceden a esta información, se presenta un modelo de crianza que recae sobre los cuidadores, en su mayoría madres, y que vale la pena analizar.

En el documento ‘¿Qué es Chile Crece Contigo?’ (Ministerio de Desarrollo Social, 2015) se señala que la crianza respetuosa es un acompañamiento sensible que no fuerza los procesos de maduración del niño(a) y que se transmite a través de estrategias sobre cuidado, alimentación, sueño y satisfacción de las distintas necesidades infantiles. Por otra parte, puede identificarse un conjunto de definiciones sobre crianza respetuosa en libros y sitios web especializados en crianza. Si bien sus precursores (Garrido, 2016; González, 2012; Jové, 2018; Lansbury, 2016; Sader, 2012) tienen matices distintos, hay elementos comunes a las diferentes conceptualizaciones: un estilo de crianza que surge desde la empatía, enfocado en las necesidades de los niños(as), que respeta sus tiempos de desarrollo y promueve respuestas sensibles. En general, todas las posturas promueven el buen trato, el apego seguro y realzan el papel del amor, apelando a una forma de vida consciente, reflexiva y coherente, así como a un aprendizaje continuo. Por último, hay una interpelación a la comunidad a apoyar la crianza y a la sociedad para que no obstaculice el cuidado de los hijos(as).

Sobre sus orígenes, se puede inferir que surge contra una mirada acuñada por corrientes más conductistas, que enfatizaban la importancia de enseñar/entrenar ciertas conductas por parte de los padres, bajo un sistema de refuerzo y sanciones, limitando así la participación de los niños(as). En esta teoría, el comportamiento no depende de fenómenos internos, como instintos o pensamientos, sino del contexto en que tiene lugar (Ardila, 2013), reconociendo la influencia del ambiente por sobre nuestra genética. Por el contrario, desde la crianza respetuosa se reafirma la importancia de ponerse en el lugar del niño(a) para comprender sus comportamientos, lo normal para su periodo evolutivo, y desde allí brindar las respuestas apropiadas. El tema es que, como dice Carolina del Olmo (2013), no por ser normal deja de ser un problema si no se atiende la vulnerabilidad de los padres que deben atender las necesidades de sus hijos(as) y, al mismo tiempo, responder a las demandas laborales poco compatibles con la crianza. Pasar a un modelo de crianza centrado en los niños en un contexto adultocéntrico que no facilita la compatibilidad familia-trabajo, por ejemplo, genera estas contradicciones.

En cuanto a las teorías detrás del concepto de crianza respetuosa, hay dos tradiciones que no son contradictorias entre sí, aunque tienen puntos de partida diferentes. Mientras una se basa principalmente en la evidencia, la otra tiene como sustento las experiencias de padres y madres como voces expertas. Una está mediada por conceptos y parte del saber científico o desde fuera, y la otra tiene como foco los sentidos detrás de los comportamientos y parte desde dentro, desde la intuición.

Primera tradición: la crianza respetuosa de la política pública de ChCC. Entre las teorías que sustentan esta línea está la teoría del apego, formulada por Bowlby (1969), que explica cómo el modo de relacionarnos con otros y el desarrollo socioemocional están estrechamente relacionados con los vínculos que formamos con nuestros cuidadores principales, principalmente la madre. Dicha teoría, aunque ha sido altamente valorada, también es criticada por asumir un comportamiento universal que no necesariamente se puede transversalizar en todas las culturas (Keller, 2018).

Otra teoría es la del desarrollo bioecológico (Bronfenbrenner, 1979). Acá las interacciones recíprocas entre el niño(a) y otras personas, objetos y símbolos son el principal mecanismo de desarrollo humano que opera en el tiempo. Esto concuerda con el enfoque de crianza respetuosa, que se fundamenta en la interacción respetuosa en el núcleo más cercano al niño(a), al tiempo que interpela al contexto y a la comunidad para que facilite este estilo de crianza.

En tercer lugar, hay teorías que aluden a los estilos de crianza. La crianza respetuosa sería un estilo parental de acuerdo al ChCC. El concepto de estilo parental fue acuñado por Baumrind (1996), quien da cuenta de tres estilos: autoritario, permisivo y democrático. Esta clasificación es criticada (Rodrigo, 2016) por establecer categorías estáticas de los padres asociadas a características estáticas de los niños(as), desconociendo las interacciones recíprocas que vinculan ambos aspectos.

Finalmente, la puericultura ‒que trata sobre la promoción del desarrollo saludable de niños(as) desde su gestación‒ y la etnopediatría ‒que es una materia interdisciplinaria que estudia las distintas formas de criar en diversas culturas y que aboga por una crianza que respeta las necesidades y los tiempos de cada niño(a) (Garrido, 2013)‒ también han contribuido al desarrollo del concepto de crianza respetuosa.

Segunda tradición: la crianza respetuosa desde la experiencia. A diferencia de la corriente anterior, donde las teorías parten en la academia, en esta tradición los presupuestos teóricos y prácticos surgen de las experiencias, sobre todo de madres, articuladas virtualmente. Según esta, hay una crisis de los modelos de crianza convencional y en las formas de tratar el nacimiento que estarían a la base de problemas sociales y que solo pueden resolverse desde un nuevo modelo, en este caso, desde la crianza respetuosa. Estos movimientos, que comparten una identidad y valores en común, se constituirían en una revolución en materia de maternidad e infancia (Garrido, 2013). Ello, pues, sería una respuesta frente a una crianza en soledad ‒propia de Occidente‒ al brindar asesoría, acompañamiento y apoyo emocional a través de un altruismo cibernético, evidenciándose un alto compromiso social con lo que defienden y generándose un sentimiento de pertenencia en sus miembros, buscando resignificar la maternidad y experimentar los placeres de la maternidad consciente (Villanueva, 2017).

En esta corriente hay un núcleo que hace referencia al conocimiento adquirido a partir de la experiencia de ser madres, y un conjunto de hipótesis auxiliares que reafirman dicho núcleo, que, en este caso, corresponde a teorías y autores que hacen reconocimiento explícito a la primacía de la experiencia y de los instintos e intuición de la madre: “En la crianza respetuosa, o instintiva, no hay recetas mágicas, no hay cronómetros, no hay gurús, simplemente algunos autores que nos alientan a seguir y a confiar en nuestros propios instintos” (Sader, 2012, p. 15). En otras palabras, se busca comprender el sentido del criar, las experiencias de la maternidad y paternidad, ponerse en el lugar de niños(as), y desde ahí generar conocimiento.

Para González (2012), la crianza se trata de creencias, no de ciencia, señalando que lo que él hace en sus libros es entregar argumentos a favor de su postura, pero que el cómo criar “dependen de una convicción personal más que de un argumento racional” (González, 2012, p. 18). Acá se vislumbra la influencia de la teoría evolucionista y el determinismo genético, al argumentar que, para saber la forma normal de criar, hay que observar a las madres que viven en libertad, refiriéndose a pueblos primitivos, culturas no occidentales o prácticas de otras especies animales.

DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA: EL CASO DE LAS FAMILIAS MIGRANTES Y SU VINCULACIÓN CON EL CHCC

ChCC promueve el concepto de crianza respetuosa a través de sus programas universales, principalmente desde materiales e instancias socioeducativas dirigidas a niños(as) de primera infancia que se atienden en el sistema público de salud y a sus familias. Dado el aumento de la población migrante que ha llegado a Chile en los últimos años, los niños(as) migrantes o hijos(as) de migrantes ‒mayoritariamente de origen latinoamericano‒ se han ido convirtiendo, y cada vez en mayor medida, también en usuarios del Sistema, generando una convivencia entre distintas culturas que antes era desconocida. Frente a ello, se ha ido incorporando de manera paulatina una mirada intercultural en ChCC, invitando a los profesionales del Sistema a buscar recursos que faciliten las relaciones interculturales de forma participativa, rescatando las pautas de crianza y costumbres de distintas culturas (ChCC, s.f).

Entenderemos la cultura como un conjunto de conductas, conocimientos, creencias y valores aprendidos y transmitidos en la vida en sociedad (Alarcón et al., 2003) que los migrantes traen consigo, alejados de concepciones esencialistas de la cultura de origen y destino, incorporando aspectos de las mismas que se cruzan, impactan y nutren mutuamente. Aunque las diferencias interindividuales tienden a prevalecer en cuanto a las prácticas de crianza, quienes pertenecen a una comunidad aparecen como grupos de individuos con una realidad compartida (Keller et al., 2005) y, por tanto, se presentan variaciones en las creencias y actitudes de padres que pertenecen a distintos grupos culturales, por ejemplo, en cuanto a castigo físico, expectativas de desarrollo y empatía (Jambunathan et al., 2000). En este sentido, tanto personas autóctonas como personas extranjeras tienen sistemas propios de creencias, actitudes y prácticas propios frente a la crianza, lo que implica saberes distintos, que surgen desde sus propios universos culturales, evidenciando una amplia gama de posibilidades en la organización de la crianza como proceso cultural (Carra et al., 2013), y cuyos objetivos y comportamientos están sujetos a las condiciones socioculturales (Johnson et al., 2013).

De tal forma, es necesario comprender esas diferencias reconociendo que existen otras formas de pensar y otros saberes válidos, que establecen ciertos criterios en la formación y crianza de los hijos(as) (Álvarez et al., 2012). Es así como, desde lo planteado por Garrido (2013), las pautas de crianza irían alineadas con las construcciones culturales respecto a ella, donde cada sociedad sancionaría un modelo de educación y crianza desde el cual transmite sus valores, creencias y costumbres específicas.

De tal forma, considerando la orientación a las familias migrantes para la consecución de una crianza respetuosa, ChCC se enriquecería con una mirada hacia la crianza intercultural, comprendiendo la interculturalidad como una ‘interdependencia enriquecedora de culturas’, desde la cual se valoran positivamente las distintas culturas, se genera un respeto por las diferencias y no se abordan como superiores o inferiores, sino desde la igualdad en dignidad, considerando la diversidad de rasgos (Rodríguez, 1995). Esto comprende construir un abordaje pertinente que garantice, desde la política pública, el involucramiento pleno de la población migrante en la toma de decisiones, y que caracterice la normativa incluyendo sus propias prácticas, donde la pertinencia intercultural se relaciona con el sentido de comunidad que se establece en relación con ‘los otros’ y con las instituciones (Yúdice, 2006). Teniendo en cuenta estos antecedentes, cabe preguntarse entonces por la pertinencia intercultural y alcance de los contenidos educativos de ChCC, pues se ha dicho que existen contradicciones y dudas sobre cómo las políticas estarían afectando la libertad para las mujeres de decidir sobre el cuidado de sus hijos(as), especialmente en el primer año de vida (Murray, 2015).

Cabe señalar también que, de acuerdo a investigaciones realizadas por Peñaranda (2011) sobre la construcción del significado de crianza, se da cuenta de que los equipos de salud realizan una acción impositiva de significados sobre la crianza, sin comprender realmente el alcance que los adultos significativos traen a la educación, generando dificultades en la resolución de necesidades. Según Chaudhary (2018), las intervenciones pueden tender a generalizar, originando una mala interpretación de las prioridades de los sujetos de intervención, distanciándose de la equidad, y suponiendo la existencia de personas ‘estándar’ como representativas de toda la población, ignorando que lo que se considera pertinente o dañino en una cultura, no será considerado de la misma manera en otra.

Tomando en cuenta estos antecedentes, en este artículo se propone exponer parte de los resultados de una investigación sobre migración y crianza en familias latinoamericanas en Santiago de Chile financiada por ANID.1 Específicamente, da cuenta de las experiencias de crianza de los padres migrantes latinoamericanos en Santiago de Chile, profundizando en cómo perciben y vivencian la concepción de crianza respetuosa de ChCC.

METODOLOGÍA

El estudio que guía este artículo se basó en el paradigma interpretativo cualitativo (Flick, 2004), pretendiendo abordar y reflexionar alrededor de la crianza. Se realizaron entrevistas semiestructuradas a diecisiete familias migrantes latinoamericanas con hijos(as) menores de cinco años, usuarias de la sala de estimulación del Centro de Salud Familiar del ChCC en dos comunas de la Región Metropolitana. Los criterios de selección de las familias participantes se definieron a partir de un muestreo de tipo intencionado u opinático (Ruiz, 2003).

También se realizó un grupo de discusión con cuatro madres de las familias entrevistadas y una abuela. Finalmente, entrevistas a dos profesionales adscritas a ChCC que trabajan en la sala de estimulación con las familias entrevistadas. Una, educadora con más de 10 años en la sala de estimulación; y otra, fonoaudióloga con nueve años en el programa. Se desarrolló una pauta guía para cada técnica, a fin de cubrir todas las áreas de interés. Las entrevistas a las familias abordaron la experiencia de crianza y el significado que los padres dan a la crianza respetuosa promovida por ChCC. Las entrevistas realizadas a profesionales abordaron la forma en que se percibe la crianza ejercida por los padres migrantes. Todas las entrevistas y el grupo de discusión fueron grabadas.

Este proyecto fue aprobado por el Comité Ético Científico de Ciencias Sociales, Arte y Humanidades de la Pontificia Universidad Católica de Chile y por el Comité de Ética del Servicio de Salud Metropolitano Norte. En la realización de cada entrevista se solicitó la firma de un consentimiento informado, garantizando el resguardo de la identidad. El contacto de cada familia fue entregado por las profesionales a cargo de las salas de estimulación, se realizó contacto vía telefónica, explicando el objetivo del estudio y preguntando por la disposición para participar según conveniencia y preferencia de los entrevistados sobre el lugar para realizar la entrevista.

Se realizó un análisis de contenido deductivo (Andréu, 2002) a partir de aspectos previamente establecidos. Se trató de experiencias de crianza y significado de la crianza respetuosa para los padres, la mirada que tienen los padres respecto a la noción de crianza respetuosa impartida por el ChCC, y a la percepción de la crianza ejercida por los padres desde la mirada de las profesionales del sistema. Partiendo de estos aspectos, se hizo un análisis del que se desprendieron códigos y categorías y cuyo relato se detalla en los resultados a continuación.

RESULTADOS

EXPERIENCIA DE CRIANZA Y SIGNIFICADO DE LA CRIANZA RESPETUOSA PARA LOS PADRES

Los padres describen la crianza que ejercen como una crianza respetuosa, independientemente de la significación que tengan de esto; todos consideran que su forma de ejercerla se clasifica dentro de aquel concepto. Se acepta, en ciertos casos, un desconocimiento teórico del tema, no se sabe con certeza lo que significa, pero se aportan algunas ideas y se identifica la crianza ejercida basada en ellas. Respetar a los hijos(as) es una frase comúnmente utilizada para ejemplificar lo que, desde su consideración, es la crianza respetuosa. Aunque complementan esta definición a partir del trato que como padres deben tener con los hijos(as), la no violencia en la corrección, y hablarles desde el amor. La crianza respetuosa es vista también como un proceso de aprendizaje mutuo, en el que se permite la expresión de los hijos(as) y se les da su espacio:

Para mí una crianza respetuosa es que nos respetemos mutuamente, tanto yo como respetar los derechos y la individualidad de cada uno de nuestros hijos, y enseñarles a ellos a respetarnos también. No imponerles las cosas, sino que irles enseñando en el proceso de cómo se deben hacer las cosas. […] tienes que ponerte en su lugar para que los dos crezcan armoniosamente y le vayas enseñando paulatinamente cómo va a ser la evolución de acuerdo a su edad. (Entrevistada 6, comunicación personal, Septiembre 2019)

Cabe señalar que hay dos madres que conocen más en profundidad el concepto de crianza respetuosa, pues siguen páginas web o se informan por redes sociales. Argumentan al respecto que, como parte importante de la crianza respetuosa, entienden el respeto por cada etapa de la vida, el crecimiento y desarrollo de los hijos(as), y sobre todo, criar desde el amor sin necesidad de recurrir a la violencia física y a los gritos.

Sí, lo he leído. Por la página del ChCC he leído algo, al igual que por Instagram. Sigo la página de crianza respetuosa y aparte también sigo una página, creo que son mexicanos, que habla sobre la crianza respetuosa […] respetar cada etapa de su vida, de su crecimiento. Hablan mucho sobre respetar su desarrollo y tratar en lo posible de responder de la mejor manera las cosas. Que no es necesario una palmada, que no es necesario un grito. (Entrevistada5, comunicación personal, Septiembre 2019)

Algunas madres mencionan que identifican que en Chile no está bien visto el castigo con palmada, aunque en sus países ese hecho es más común y normalizado, señalando que la eliminación del castigo va de la mano con el surgimiento de generaciones más irrespetuosas, y con malas costumbres. Hay consenso en ese sentido entre padres y madres, en que en Chile hay más comportamientos rebeldes y de irrespeto por parte de los hijos(as) hacia sus padres, porque no se es lo suficientemente rígido con los niños(as) frente a las pataletas y malos comportamientos, sin distinguir las pataletas como parte del desarrollo, sino más bien como una mala costumbre. Algunos incluso sugieren que la falta de rigidez desencadena en vínculos con malas compañías y consumo de drogas.

… he visto que el tema de la diferencia de crianza con Chile y lo que yo viví, aquí hay niños muy malcriados. En serio, se ve. Algo que le temo, y que se lo he dicho a mi esposo, es el tema de la crianza aquí, porque cuando él empiece a compartir con otros niños, y bueno ahí me dice que la crianza está a nivel de casa. Si claro, pero cuando esté más grandecito, le temo al tema de la droga. Aquí consumen demasiada droga y veo niños haciéndolo, catorce, quince años. (Entrevistada8, comunicación personal, Septiembre 2019)

También aparece la importancia del rol de la comunidad. Se comprende, por un lado, que como parte de la crianza respetuosa es importante que terceros no cuestionen la forma de ejercer la crianza, en aspectos como la lactancia, el colecho y la contención del llanto. Muchas veces las madres se sienten cuestionadas, y señalan que la crianza es respetuosa con sus hijos(as) cuando se garantiza su bienestar, independientemente de cómo se haga.

En este sentido, se encamina la crianza respetuosa un poco hacia lo que la madre siente que debe hacer con su hijo(a), criarlo un poco más de acuerdo a sus instintos, respetando el proceso del niño(a) y comprendiendo que la relación de crianza se da de una manera particular entre mamá, papá y niño(a) ‒dependiendo de la composición familiar y significación de la corresponsabilidad‒, sin necesidad de compararse con otros procesos de crianza, que probablemente también se consideren como respetuosos.

Porque nos pasa, o me ha pasado, ‘¿y cómo le das el pecho a tu bebé?’, ‘Yo no le doy pecho’, ‘pero ¿cómo no le estás dando pecho?’, ‘Nunca lo agarró’, ‘pero tienes que hacerlo’, bueno yo la estoy criando con mi leche, pero a mi manera y eso no quiere decir que está mal alimentado. Siento que mi crianza está siendo respetuosa porque el bebé está bien, está sano, está fuerte, tú no tienes por qué cuestionar si lo estoy haciendo bien o mal, para mí está bien, siento que esa es una crianza respetuosa. (Entrevistada8, comunicación personal, septiembre 2019)

La importancia de la comunidad también queda de manifiesto al momento de buscar apoyo para el cuidado de sus hijos(as). Se observa que el ideal de crianza que los(as) participantes traen de su país de origen está marcado por la necesidad del acompañamiento de la familia extensa en la crianza, donde padre y madre, o solo la madre, son los cuidadores principales, pero cuentan con un apoyo familiar que les permite realizar actividades distintas a la crianza. Sin embargo, la migración genera una pérdida de esta red de apoyo, por lo que se tiende a criar en soledad y debe recurrirse a cuidadores informales para el cuidado de los niños(as).

PERCEPCIÓN DE LAS DINÁMICAS DE CRIANZA RESPETUOSA IMPARTIDAS POR CHILE CRECE CONTIGO

La promoción de la crianza respetuosa por parte de los profesionales de ChCC parte desde la gestación, lo que es reconocido por las participantes, quienes valoran el acompañamiento de las enfermeras matronas. El estar solas en un país ajeno y tener que enfrentarse al momento del parto, es angustiante para ellas, pero valoran bien la atención prestada, la orientación y el acompañamiento posterior. Hay casos en los que las familias reconocen diferencias entre su país de origen y Chile en cuanto al parto, el posparto y los consejos sobre crianza respetuosa; sin embargo, aunque se presenten tensiones y discrepancias y no se tomen en consideración ciertos elementos propios de otras culturas, los padres encuentran que muchas veces se sienten más satisfechos con la enseñanza que les brinda ChCC sobre lo que deben y no deben hacer, que lo que se explica en su país.

Sí, me ayudaron bastante. Yo igual le dije que era primeriza, que no tenía familia, que por favor me ayudara mucho le dije a la matrona. Que no tenía a nadie, le dije. Entonces le dije que me tratara de explicar todo lo que me tenía que pasar antes del parto, por ejemplo, los dolores, no sabía hasta que límite de dolor tenía que ir a la clínica, me dio su WhatsApp y me dijo para que esté tranquila y me preguntas cualquier cosa. (Entrevistada16, comunicación personal, septiembre 2019)

Sin embargo, en algunos casos, los padres aseguran que han percibido una discriminación a partir de la nacionalidad. “A las enfermeras les da como un poquito de asco las haitianas” (E10). También, algunos consideran que en ciertos sentidos no se respeta, desde los profesionales, la forma de crianza de las diferentes culturas:

Lo que he visto en el consultorio si te dicen eso, eso tiene que hacer. No respetan la costumbre de países distintos. […] Hay poco espacio para conversar, en el fondo ‘haz esto y a ti qué te parece’, por ejemplo. No, no te preguntan eso. ‘Después tienen que hacer esto, esto y esto ¿ya?’. Y eso. Y es como una orden, tiene esa orden y tiene que hacerlo. (Entrevistada1, comunicación personal, septiembre 2019)

En cuanto a las categorías analizadas (parto y diferencias culturales con el ChCC), hay distintas experiencias. Sobre la lactancia, desde ChCC se promueve la lactancia materna hasta al menos los dos años. Algunas participantes señalan que quisieron darles leche a sus hijos(as), pero no pudieron, otras lo intentaron, incluso compatibilizando con extensas jornadas laborales, pero no lo lograron como hubieran querido. En general, las mamás haitianas señalaron que dieron a sus hijos(as) leche materna por un tiempo más prolongado que las participantes de otras nacionalidades, algunas más allá de los dos años.

Con respecto a conductas que favorecen el apego, las madres haitianas dan cuenta de ciertas tensiones con lo que promueve ChCC. En relación al contacto físico o la contención oportuna del llanto, ellas no consideran buena idea tener a su hijo(a) en brazos por largos periodos de tiempo, así como no ven mal el no atenderlos en el momento del llanto, argumentando que de otra forma sería mucho más complejo el desprendimiento al momento de regresar a la vida laboral. También se vislumbran ciertas concepciones que difieren a lo que promueve ChCC, como creer que el apego se desarrolla por tener al niño(a) en brazos todo el día:

Yo le doy su pechito, le cambio el pañal, ya no tiene hambre y tiene que estar en la cama porque después cuando se acostumbra a los brazos, ¿quién me va a hacer las tareas de la casa? Nadie. ‘Ay sí, tiene que estar en brazos, es chiquitit’. Sí, pero después cuando se acostumbra en brazos, ¿quién te va a ayudar?, ¿el médico? Yo no creo, no creo para nada. Porque el apego no sé, es amar a tu hija, no es tener en brazo todo el día […] no es como el ChCC que apego es tenerlo en brazos todo el día, no, es amarla, cuidarla. Pero ellos le dan como otras definiciones, uno tiene que amar al niño, cuidarlo, no tenerlo en brazos todo el día, sentada, cuidarlo así, no porque después… imagínate te dan cinco meses y medio para trabajar, cuando uno trabaja con contrato, si este niño se acostumbra en brazos, ¿quién lo va a cuidar? ¡Nadie! Y después dicen que no te pueden echar hasta que el niño cumpla como dos años, pero si tú nunca puedes ir a trabajar, más si eres inmigrante, quién te va a mantener. Esa es la realidad, lo que dicen los libros es bueno, pero a veces hay que ver la realidad para ver cómo es en realidad… (Entrevistada1, comunicación personal, Septiembre 2019)

LA CRIANZA DE LOS PADRES MIGRANTES DESDE LA VOZ DE LOS PROFESIONALES

Las profesionales consideran que las familias migrantes tienen características distintas a las chilenas, por el modo de relacionarse con los hijos(as), por la forma de hablar, por la manera de abordar los problemas, entre otros. De allí que aseguren que es importante considerar la forma en que cada cultura entiende la crianza y el desarrollo.

Es su forma de entender el desarrollo de su hijo, no podemos tratar de hacer eso, sino darle, dentro de todo, oportunidades de aprendizaje a ese niño, ser respetuosos en su forma de pensar, su misma comida, en su forma de crianza, la cultura que ellos traen… (Profesional 1 sala de estimulación, comunicación personal, Agosto 2019)

Sin embargo, existe cierta contradicción en el discurso, pues, aunque entienden que las culturas, prácticas y significaciones son distintas, no reconocen como pertinente que la crianza pueda darse de una manera distinta a la noción de CR que se plantea desde el sistema, lo que sería una forma hegemónica de considerarla, sin tomar en consideración otras opciones y el significado que se le da desde otras culturas.

A mí, yo todavía, pese a que empecé a trabajar con ellos, siento que no hay cambio, no hay […] cuesta mucho encontrar una familia peruana comprometida con sus hijos. Los niños pueden estar muy solos, muy […] y como que ellos no se dan cuenta. Y no se dan cuenta. Y a veces no te entienden lo que tú les dices. Tú tratas de explicar y te das cuenta que ellos no tuvieron estimulación. Tienen cuarto medio, pero no comprenden. Tú les hablas y no te comprenden. No me ha pasado con otras culturas. Me pasa con ellos. (Profesional 1 sala de estimulación, comunicación personal, Agosto 2019)

Refieren que las adecuaciones para atender la diversidad cultural solo han incluido una adecuación del lenguaje y las palabras, en donde las profesionales aseguran que la única aproximación de la comprensión intercultural de la significación de la crianza respetuosa se da considerando que las madres haitianas hablan en otro idioma y se invita a los talleres de la sala de estimulación a médicos haitianos que hablan sobre lactancia con las profesionales del Sistema. Sin embargo, aunque exista ese acercamiento, se desconocen otras culturas de personas migrantes hispanohablantes, como el bagaje cultural que puedan traer familias colombianas, venezolanas, peruanas, entre otras.

Porque de hecho a estas reuniones han traído a dos médicos haitianos, un hombre y una mujer y nos han venido hablar de lactancia para entender por qué la mujer haitiana tiene ciertas creencias, entonces nos dieron varios, no me acuerdo en este momento, nos dieron varias como, tips o que para ellas es muy importante comer mucho, por eso hay muchas gorditas. O les dan comida a los niños muy pequeños, entonces cosas como ese tipo. (Profesional 2 sala de estimulación, comunicación personal, septiembre 2019)

En general aseguran que, al tener interacción con los niños(as), no hacen una diferenciación y llegan a olvidar que esos niños(as) son migrantes o hijos(as) de migrantes, homogenizando en un ‘tipo de persona’ a todos los asistentes a la sala, independientemente de su país de origen. Sin embargo, podría esperarse que se tome en consideración que estos niños(as) están siendo criados desde una cultura distinta, que, aunque puede haber incorporado aspectos de la cultura chilena, tiene concepciones, saberes y pareceres diferentes.

Se observan, además, ciertas generalizaciones que difieren de las experiencias compartidas por las usuarias. Por ejemplo, señalan que las familias peruanas y haitianas no ejercen lo que debería ser una crianza respetuosa con sus hijos(as). Por un lado, hacen referencia a la normalización de la violencia verbal y física por parte de padres peruanos, así como el hecho de ignorar a los hijos(as) en caso de llanto y de ser descuidados.

A mí me llama mucho la atención, por ejemplo, lo severo que pueden ser los peruanos en general con sus hijos cuando no se dan cuenta que tú los estay mirando. Porque tú ves en la sala de espera, el peruano puede ser muy descuidado con su hijo. Hemos pillado niños en la vereda de un año y medio caminando solo y buscando a la mamá y la mamá conversando […] ‘en Perú a casi todos los niños se les pega y aquí casi nos llevan presos si nosotros les pegamos’, son cosas que ellas nos dicen […] y ahí tratamos de cómo esa crianza sea más respetuosa. (Profesional 1 sala de estimulación, comunicación personal, agosto 2019)

También mencionan un juicio referente al uso de la lengua materna, al argüir una falta de esfuerzo de las madres haitianas por hablarle en español a sus hijos(as), pues consideran que es su responsabilidad como modelo significativo del bebé hablarle en el idioma del país donde se encuentran, convirtiendo esa interacción en la posibilidad de brindarle más herramientas al niño(a) para desenvolverse en el país.

… siento que a ellas les cuesta aprender, pero no porque no tengan instancias de aprendizaje porque no, no sé qué les pasa, entonces si mi mamá, que es mi modelo significativo no habla español y me habla todo el día en Creole definitivamente yo no voy a hablar español, porque es mi modelo principal, y más encima no me lleva al jardín donde alguien me podía hablar más español, generalmente están todo el día solas ellas, entonces los hombres salen a trabajar y el hombre es el que habla un poco de español. (Profesional 1 sala de estimulación, comunicación personal, agosto 2019)

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

La crianza respetuosa, promovida a través del ChCC, se ha vuelto un referente en la crianza de las familias, incluyendo las migrantes, principalmente aquellas que se atienden en el sistema público de salud, que reciben de manera directa las prestaciones de ChCC. Al respecto, se advierte que cada cuidador/a se apropia de dichos mensajes, adaptándolos desde su universo cultural, y ejecutándolos desde sus propios saberes y pareceres. La comprensión de la crianza respetuosa suele verse tensionada por cuatro aspectos: la situación de vulnerabilidad que genera la migración, la forma en que se trasmiten las recomendaciones desde los profesionales, el rol de la comunidad y por los aspectos culturales.

‘Para criar se necesita una tribu’ dice un viejo proverbio africano, frase que parece una utopía frente a una sociedad cada vez más fragmentada, y caracterizada por una alta percepción de soledad y escaso apoyo social que viven las familias con hijos(as) pequeños (Bedregal, 2013). Esta experiencia de encontrarse criando en soledad es propia y predominante en la modernidad (del Olmo, 2013).

Aunque familias chilenas y extranjeras pasan por experiencias que guardan similitudes frente a las dificultades que conlleva la crianza, como las sensaciones de soledad, la falta de apoyo familiar en el cuidado de los hijos(as) (Bedregal, 2013) o, en concordancia con lo expuesto en investigaciones anteriores (Murray, 2013; Murray, 2015; Murray et al., 2015), emociones de culpa originadas por la presión normativa al no encajar dentro del patrón de actitud devocional hacia los hijos que coloca la maternidad como dimensión primordial de la vida. En el caso de las familias migrantes, las condiciones de vulnerabilidad aumentan considerando la falta de redes establecidas en el país o aspectos relativos a la regulación migratoria, que terminan por impactar en la crianza, generando mayor estrés e inestabilidad. De esta manera, a modo de conclusión proponemos que la promoción de la crianza respetuosa puede volverse utopía cuando no están garantizadas las condiciones sociales que faciliten la crianza, sumándola a la lista de estresores de los padres migrantes.

A esto se suma una preocupación por las alternativas de apoyo para el cuidado de los niños pequeños, al no contar con redes de apoyo o con oportunidades limitadas de acceso al jardín. De allí que estén accediendo a guarderías informales. Dicha situación requiere mayor atención, pues se advierte que es una alternativa de cuidado vigente para familias en situación de vulnerabilidad que, de no regularizarse o monitorear su calidad, pueden agudizar la vulnerabilidad (National Center on Early Childhood Quality Assurance, 2017).

Como tema emergente, si se miran los resultados a la luz de la perspectiva de género, podemos reconocer dos interpretaciones de la crianza respetuosa. Desde una perspectiva, se ve de forma positiva la valorización de la maternidad y de los roles que tradicionalmente se han asociado a las mujeres, posicionando a los niños(as) y a la maternidad en el espacio público. Por otra parte, una segunda perspectiva interpreta que la promoción de una crianza respetuosa ensalzaría un rol de la mujer en la crianza, papel que sería casi insustituible y que, junto a la normalización del concepto de instinto materno, iría en perjuicio de la promoción de la salida de la mujer al mercado laboral, aun cuando ChCC busca promover una coparentalidad en la crianza (Villanueva, 2017). Desde esta segunda perspectiva, la crianza respetuosa se situaría en contraposición a las rupturas al orden tradicional de género, que han sido abordadas ya por distintas investigaciones relacionadas con género (Fawaz y Soto, 2012; Herrera, 2014; Martínez, 2017), y, por el contrario, instaría a su mantenimiento y arraigo.

En segundo lugar, se manifiesta la importancia de cómo el mensaje es trasmitido, adquiriendo un rol importante los equipos de salud, desde donde se aprecian buenas y malas experiencias. Se evidencia que aún queda por sensibilizar a los profesionales con las recomendaciones de crianza respetuosa. Esto, en la medida en que las familias refieren haber recibido recomendaciones que se escapan de las sugerencias a nivel nacional. También, cabe preguntarse ¿de qué manera se está entregando la información? Pues puede parecer que la información sobre crianza respetuosa se ofrece de modo no respetuoso e impositivo, evidenciando que aún falta camino por recorrer en el conocimiento y las competencias culturales por parte de las profesionales o de los equipos que intervienen con grupos diversos, en el que se tenga un encuentro con el otro, se reconozcan sus saberes y se puedan generar instancias de diálogo sobre los distintos temas que confluyen en el ejercicio mismo de la crianza. Además, se evidencia una línea más bien directiva o entrega de consejos a modo de listado, sin necesariamente trasmitir una comprensión del sentido general de la crianza respetuosa.

La competencia cultural puede ser entrenada en los equipos y puede entenderse como la habilidad que deben poseer para reflexionar sobre su propia cultura e incorporar una visión del contexto social y cultural en cada interacción con un usuario (Pedrero et al., 2019). Los elementos que la componen son: sensibilidad cultural, conocimiento y habilidades para relacionarse con el otro reconociendo su individualidad, autonomía e identidad social (Alizadeth y Chavan, 2015). En dicho estudio, se observó un bajo nivel de sensibilidad cultural (ser consciente de los propios prejuicios y nociones preconcebidas), resultando altamente relevante, porque nuestros prejuicios y estereotipos hacia ciertos grupos culturales se relacionan estrechamente con la forma en que nos relacionamos con ellos (Pedrero et al., 2020). En este sentido, no basta con mantener una ‘buena relación’ entre familias y profesionales, como lo señala la mayoría de los entrevistados(as).

También se advierte que hay juicios asociados a ciertas nacionalidades por parte de los profesionales, que pueden conllevar discriminación. Lo anterior fue avalado por ciertas impresiones de los profesionales, aunque dado que la muestra fue pequeña, se considera que futuros estudios deberían profundizar en ello.

Un desafío que se desprende de estos resultados tiene que ver con generar propuestas basadas en evidencia internacional, que sean culturalmente pertinentes y coherentes con la realidad específica de esta población y con los lineamientos de los programas que los atienden, contribuyendo a mejorar la calidad de su atención y a la pertinencia de acciones y prácticas.

En tercer lugar, se encuentra el rol de la comunidad. Aunque la promoción de la crianza respetuosa ha traído mayor comprensión de las necesidades de los niños(as) y modos de expresarlas, se han dado posiciones que, contrario a lo que promueve el sistema, usan el discurso de la crianza respetuosa para juzgar a otros. Dichos juicios han sido experimentados por las madres principalmente. Así, un riesgo de la crianza respetuosa es el posicionamiento que han tomado ciertos grupos donde se pondera que ciertas prácticas son las únicas válidas para criar. Aunque esto no es parte de lo que promueve ChCC, sino que se refiere a las interpretaciones que ciertos grupos han hecho de tales recomendaciones y que han encontrado en la web un espacio para difundir sus ideas, que pueden caer en una idealización de la maternidad lejos de las contradicciones experimentadas con la crianza. Esta idealización va cargada de exigencias que pueden ser vivenciadas con estrés por quienes tienen dificultades para cumplirlas (Faircloth y Murray, 2015). Por otra parte, la promoción de la crianza respetuosa implica mayor conciencia como padres de la naturaleza del rol y de las obligaciones que se derivan de la Convención de los Derechos del Niño de 1989. No se trata solo de criar, sino responder a un conjunto de obligaciones que la teoría estipula como prácticas certeras, que pueden generar ansiedad en los padres y un ejercicio de reflexividad permanente posiblemente desgastante. Al respecto, Faircloth y Murray (2015) ponen en duda el que los padres deban ser entrenados para su labor a través de referencia experta y evidencia, con la paradoja de que son comprendidos como omnipotentes, pero al mismo tiempo incompetentes, y que por ende, deben recibir capacitación.

Comprendiendo que en la práctica de la crianza se pasa por diversos momentos, puede caerse en una radicalización al generarse una excesiva categorización sobre la crianza (crianza respetuosa, crianza feliz, crianza autoritaria). Concluimos, también, que puede haber interpretaciones de la crianza respetuosa como conjunto de prácticas, que desconoce los procesos previos que posibilitan una crianza respetuosa, pudiendo caer en formulaciones o recomendaciones genéricas para llegar a resultados positivos al igual que el conductismo, obviando los procesos y el carácter contextual de la crianza.

En cuarto lugar y en relación con lo anterior, están los aspectos culturales. Aunque el ChCC llama a reconocer estereotipos y descubrir otras culturas, facilitando relaciones interculturales, rescatando costumbres y pautas de crianza de otras culturas, desde los discursos no se evidencia que haya una apropiación de acompañamiento a padres y niños(as) basada en la pertinencia intercultural, pudiendo incurrir en desconocer prácticas y creencias propias de cada colectivo y que hacen parte de la significación que se tiene de la crianza respetuosa, o incluso ubicar las prácticas y saberes propios como superiores a los de otras culturas. Esto evidencia lo propuesto por Chaudhary (2018), al decir que se pone atención en la forma de transmitir el mensaje, mas no en que sea significativo, evidenciándose en varios casos, pero más fuertemente en el de las madres haitianas, pues hay tendencia a esforzarse por explicar en el idioma y se tiene presencia de traducción, incluso, pero no se revisa la significación del mensaje que se transmite, y son ellas quienes más tensiones evidenciaron sobre lo que se considera debe ser la crianza respetuosa en Chile. Habría que comprender que pueden existir significados diferentes desde el universo cultural de las familias sobre ciertas prácticas, por ejemplo, el contacto físico. No significa que las profesionales deban tener un trato distinto hacia las familias migrantes, pero requiere comprender los significados y generar un diálogo que permita que la promoción de una crianza respetuosa haga sentido a las familias, impactando en la efectividad de la política o programa que se impulse, en este caso, el Sistema ChCC.

Por último, para algunas participantes se aprecia que el uso del castigo físico es una práctica válida de crianza. Este punto requiere mayor atención, pues si bien ha habido mayor concientización sobre la importancia de los buenos tratos, se evidencia que las dinámicas familiares siguen dando pie a dichos tratos. Cabe cuestionarse cuánto se relaciona esto con la crianza en soledad o con las condiciones de estrés por aculturación que vivencian las familias y que han sido abordadas ya en otras investigaciones, como la de Urzúa et al. (2017), donde se reconocen como algunas fuentes de este estrés la añoranza del origen y la ruptura familiar.

Un punto importante a abordar estuvo puesto en las familias de mayor vulnerabilidad, que relataron sus inconvenientes por no tener una situación migratoria estable, empeorándose su situación laboral y generando complicaciones en la crianza.

Otro desafío para futuras investigaciones es ahondar en cómo los hombres perciben y significan la crianza respetuosa. Tomando en cuenta que el discurso regional que se enfoca en los padres es aún incipiente, como lo explicitan Herrera et al. (2018), aún queda por avanzar en esa línea considerando que, aunque la promoción de la paternidad activa es uno de los principios de ChCC, son las mujeres las que se hacen cargo de las actividades de cuidado cotidiano de los niños(as), donde los hombres tienden a destinar de dos a seis veces menos tiempo al cuidado de los hijos, la crianza y las tareas domésticas (Herrera et al., 2018). Llama la atención que estos no participan en los grupos de crianza respetuosa, lo que hace dudar de la inclusividad de estos movimientos, aunque una de sus banderas de lucha sea la paternidad activa. Una interpretación es que los movimientos de crianza respetuosa corren el riesgo de caer en un discurso autoritario que puede sonar a imposición, lo que termina alejando y no promoviendo nuevos adherentes.

Para concluir, al abordar las experiencias de crianza de estas familias, profundizando en cómo perciben y vivencian la concepción de crianza respetuosa del ChCC, se evidencia que tienen distintas experiencias, las que, sin embargo, se ven tensionadas por la vulnerabilidad que genera la migración, el cómo el mensaje es trasmitido desde el sistema, el rol de la comunidad y los aspectos culturales. Esto refleja que la crianza respetuosa debe ser impartida desde la pertinencia cultural, respetando los saberes y pareceres de las familias migrantes, y debe impartirse desde la consciencia de la situación migratoria, o de lo contrario, la crianza respetuosa podría convertirse en una utopía generadora de frustraciones.

RECONOCIMIENTOS

El artículo forma parte de la investigación Cuidado y crianza entre culturas: saberes y pareceres en las relaciones de cuidado durante la gestación y primera infancia en familias migrantes latinoamericanas en Chile, FONDECYTIniciación n.º 11180217, financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo de Chile, (ANID) desde noviembre 2018 hasta octubre 2022, y adscrito a la Pontificia Universidad Católica de Chile. Ximena de Toro Consuagra es Estudiante Doctorado Psicología, Beca de Doctorado Nacional ANID, 2019, con folio 21190814.

REFERENCIAS

Alarcón, A., Vidal, A. y Neira, J. (2003). Salud intercultural: elementos para la construcción de sus bases conceptuales. Revista médica de Chile, 131(9), 1061-1065. https://doi.org/10.4067/S0034-98872003000900014 Links ]

Álvarez, J., Pemberty, A., Blandón, A. y Grajales, D. (2012). Otras prácticas de crianza en algunas culturas étnicas de Colombia: un diálogo intercultural. El Ágora USB, 12(1), 89-102. https://doi.org/10.21500/16578031.225Links ]

Andréu, J. (2002). Las técnicas de Análisis de Contenido: Una revisión actualizada. Fundación Centro Estudios Andaluces. [ Links ]

Ardila, R. (2013). Los orígenes del conductismo, Watson y el manifiesto conductista de 1913. Revista Latinoamericana de Psicología, 45(2).315-319. https://cutt.ly/mHv20cALinks ]

Baumrind, D. (1996). Effects of authoritative parental control on child behavior. Child Development, 37(4), 887-907. https://cutt.ly/cHv24Y9 Links ]

Bedregal, P. (2013). Levantamiento y análisis de información sobre desarrollo infantil y sus principales determinantes sociales y económicas, del grupo de niños/as pertenecientes al PADB, en el contexto del Subsistema de Protección a la Infancia Chile Crece Contigo. Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile. https://cutt.ly/pHv9wMKLinks ]

Bowlby, J. (1969). Attachment and loss: Attachment (Vol. 1) Basic. [ Links ]

Bronfenbrenner, U. (1979). The ecology of human development: experiments by nature and design. Harvard University. [ Links ]

Carra, C., Lavelli, M., Keller, H. y Kärtner, J. (2013). Parenting Infants. Journal of Cross-Cultural Psychology, 44(8), 1304-1320. https://doi.org/10.1177/0022022113486004 Links ]

Chaudhary, N. (diciembre de 2018). La ciencia y la ética de la intervención en el bienestar de la familia y el niño: hacia la construcción de una psicología inclusiva para la justicia social [Charla]. Asociación Nacional de Psicología de la Universidad de Delhi, Nueva Delhi, India. [ Links ]

Del Olmo, C. (2013). ¿Dónde está mi tribu? Maternidad y crianza en una sociedad individualista. Clave Intelectual. [ Links ]

Faircloth, C. y Murray, M. (2016). Parenting: Kinship, Expertise, and Anxiety. Journal of Family Issues, 36(9), 1115-1129. https://doi.org/10.1177/0192513X14533546 Links ]

Fawaz, J. y Soto, P. (2012). Mujer trabajo y familia: Tensiones, rupturas y continuidades en sectores rurales de Chile central. Revista de estudios de género. La ventana, 4(35), 218-254. https://cutt.ly/EHbpwv3 Links ]

Flick, U. (2004). Introducción a la Investigación Cualitativa. Morata. [ Links ]

Garrido, J. (2016). Crianza respetuosa. Anaya Multimedia. [ Links ]

Garrido, M. (2013). Antropología de la infancia y etnopediatría. ETNICEX, (5), 53-63. https://cutt.ly/kHbault Links ]

González, C. (2012). Bésame mucho: La guía definitiva para criar a tus hijos con amor. Temas de Hoy. [ Links ]

Herrera, C. (2014). El trabajo no tradicional como posible campo de ruptura con los “hábitus” de género en mujeres mexicanas. Estudios Sociológicos, 32(94), 163-181. https://doi.org/10.24201/es.2014v32n94.33Links ]

Herrera, F., Aguayo, F. y Goldsmith, J. (2018). Proveer, cuidar y criar: evidencias, discursos y experiencias sobre paternidad en América Latina. Polis (Santiago ), 17(50), 5-20. http://dx.doi.org/10.4067/S0718-65682018000200005 Links ]

Jambunathan, S., Burts, D. y Pierce, S. (2000). Comparisons of parenting attitudes among five ethnic groups in the United States. Journal of Comparative Family Studies, 31(4), 395-406. https://cutt.ly/NHbamW8Links ]

Johnson, L., Radesky, J. y Zuckerman, B. (2013). Cross-cultural parenting: reflections on autonomy and interdependence. Pediatrics, 131(4), 631-635. https://doi.org/10.1542/peds.2012-3451Links ]

Jové, R. (2018). Dormir sin lágrimas: Dejarle llorar no es la solución. La Esfera de los libros. [ Links ]

Keller, H., Volker, S. y Yovsi, R. (2005). Conceptions of Parenting in Different Cultural Communities: The Case of West African Nso and Northern German Women. Social Development, 14(1), 158-180. https://doi.org/10.1111/j.1467-9507.2005.00295.xLinks ]

Martínez, G. (2017). Mujeres que rompen con los estereotipos tradicionales. Espacios transnacionales, 4(8), 22-37. https://cutt.ly/PHbaMhG Links ]

Ministerio de Desarrollo Social y Familia. (s.f.). Incorporar un enfoque intercultural. Chile Crece Contigo. https://cutt.ly/3Hba98J Links ]

Ministerio de Desarrollo Social y Familia. (2015). ¿Qué es Chile Crece Contigo? Ministerio de Desarrollo Social. [ Links ]

Murray, M. (2015). Back to Work? Childcare Negotiations and Intensive Mothering in Santiago de Chile. Journal of Family Issues, 36(9), 1171-1191. https://doi.org/10.1177/0192513X14533543Links ]

National Center on Early Childhood Quality Assurance. (2017). Engaging family child care providers in quality improvement systems. https://cutt.ly/tHbsrAv Links ]

Pedrero, V., Bernales, M. y Chepo, M. (2019). Escala de Medición Competencia Cultural (EMCC-14): Manual de Aplicación. Universidad del Desarrollo. [ Links ]

Pedrero, V., Bernales, M., Chepo, M., Manzi, J., Pérez, M. y Fernández, P. (2020). Desarrollo de un instrumento para medir competencia cultural en trabajadores de Salud. Revista de Saúde Pública, 54, 1-9. https://doi.org/10.11606/s1518-8787.2020054001695Links ]

Peñaranda, F. (2011). La crianza como complejo histórico, sociocultural y ontológico: una aproximación sobre educación en salud. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, 2(9), 945-956. https://cutt.ly/8HbsgFE Links ]

Poblete, R. (2006). Educación intercultural: teorías, políticas y prácticas. La migración peruana en el Chile de hoy. Nuevos escenarios y desafíos para la integración [Tesis doctoral]. Universidad Autónoma de Barcelona. [ Links ]

Rodrigo, M. (2016). Quality of implementation in evidence-based positive parenting programs in Spain: Introduction to the special issue. Psychosocial Intervention, 25(2), 63-68. https://doi.org/10.1016/j.psi.2016.02.004 Links ]

Rodríguez, M. (1995). Educación para la paz y el interculturalismo como tema transversal. Oikos-Tau. [ Links ]

Ruiz, J. (2003). Metodología de la investigación cualitativa. Universidad de Deusto. [ Links ]

Sader, L. (2012). Reflexiones sobre una crianza respetuosa. Amor Maternal. [ Links ]

Sanders, M. y Turner, K. (2018). The importance of parenting in influencing the lives of children. En M. Sanders y A. Morawska (Eds.), Handbook of Parenting and Child Development Across the Lifespan (pp. 3-26). Springer. [ Links ]

Torres, A., López, F., Parra, V., Vázquez, C., Segura-Pérez, S., Cetin, Z. y Pérez-Escamilla, R. (2018). Chile Crece Contigo: Implementation, results, and scaling-up lessons. Child: Care, Health and Development, 44(1), 4-11. https://doi.org/10.1111/cch.12519Links ]

Urzúa, A., Basabe, N., Pizarro, J. y Ferrer, R. (2017). Afrontamiento del estrés por aculturación: inmigrantes latinos en Chile. Universitas Psychologica, 16(5),1-13. https://cutt.ly/9HbsEDt Links ]

Villanueva, D. (2017). La maternidad glorificada: análisis de los discursos sobre maternidad de mujeres que participan en grupos de crianza respetuosa de la región de Valparaíso, Chile. Revista Punto Género, (7), 138-155. https://doi.org/10.5354/0719-0417.2017.46272Links ]

Yúdice, G. (2006). ¿Una o varias identidades? Nueva Sociedad, (201), 106-116. https://cutt.ly/AHbsXWOLinks ]

1Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo.

Received: February 26, 2021; Revised: April 05, 2021; Accepted: May 06, 2021

Creative Commons License Este es un artículo publicado en acceso abierto bajo una licencia Creative Commons