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Universum (Talca)

On-line version ISSN 0718-2376

Universum vol.37 no.1 Talca July 2022

http://dx.doi.org/10.4067/s0718-23762022000100005 

ARTÍCULO

13 Proposiciones sobre la cita. Proposiciones I a la III

13 propositions about the citation littéraire. Propositions I to III

Carlos Eduardo Benitez Cabrera1 
http://orcid.org/0000-0001-6186-4601

1 Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Chile. cebenitez@uc.cl

RESUMEN

Como su nombre lo indica, el presente artículo es un extracto de un proyecto mayor. Se presentan aquí las tres primeras, de 13, proposiciones de una reflexión centrada en la cita. El ensayo al cual pertenece el presente fragmento busca dilucidar las características propias del objeto Cita, su función y alcance tanto como problema filosófico, como recurso escritural y las posibilidades de ésta para la construcción de un saber contrahegemónico. Lo anterior, sobre la presunción de que la cita amarra el conocimiento con una dimensión afectiva. Para alcanzar el objetivo trazado, la indagación se vale de la propuesta de pensadores que han combinado sus preocupaciones filosóficas con las referentes al lenguaje. De tal manera, entonces, se hace converger las propuestas de Walter Benjamin, Jacques Derrida y Hannah Arendt, entre otros.

PALABRAS CLAVE: cita; afecto; conocimiento; filosofía; lenguaje

ABSTRACT

As its name suggests, this article is an excerption from a larger project. The first three of 13 propositions of a reflection focused on the citation littéraire are presented here. The essay to which this fragment belongs seeks to elucidate the characteristics of the object citation littéraire, its function and scope both as a philosophical problem, as a scriptural resource and its possibilities for the construction of a counter-hegemonic knowledge. The above, on the assumption that the citation ties knowledge with an affective dimension. To achieve the objective set, the investigation uses the proposal of thinkers who have combined their philosophical concerns with those relating to language. In such a way then the proposals of Walter Benjamin, Jacques Derrida, Hannah Arendt, and Giorgio Agamben, among others are used here.

KEYWORDS: citation littéraire; affection; knowledge; philosophy; language

Cuando muere una persona muy cercana, hay algo en los acontecimientos de los meses sucesivos en los que creemos percibir que (por mucho que nos hubiera gustado compartirlo con él) sólo pudo desarrollarse gracias a su alejamiento. Al final saludamos a esa persona en un idioma que ya no entiende1.

Walter Benjamin.

Citar antes de comenzar es dar el tono, dejando resonar algunas palabras cuyo sentido o forma deberían dominar la escena2.

Jacques Derrida.

I

[Introducción General y de I] Mi primer recuerdo de una cita es ver fragmentos con nombres propios en una agenda de mi padre. Una agenda de cuero con cierre, de esas que eran populares en la década de 1990. Entonces se me antojaba lo más parecido a un cartapacio renacentista: un objeto inveterado donde se reunía el conocimiento del mundo. Hoy, el gesto de mi padre gana en claridad cuando lo leo a través de un fragmento de Walter Benjamin:

La fuerza de la carretera es distinta si uno anda por ella o la sobrevuela con un aeroplano. También la fuerza de un texto es diferente si se lo lee o se lo copia. El que vuela sólo ve cómo la carretera atraviesa el paisaje, la ve rodar según las mismas leyes que el terreno que está alrededor. Sólo el que anda por la ruta experimenta su poderío y cómo de ese terreno, que para el que vuela no es más que una planicie desenrollada, ordena salir, con cada una de sus curvas, lejanías, miradores, claros y perspectivas. (2014a 79-80)

Citar, copiar el fragmento, es andar la travesía de la reflexión que se nos propone. Es conceder el Yo a un Otro, a la palabra desconocida de un Otro. Citar es querer participar del conocimiento del Otro, con el Otro, una construcción comunitaria.

El presente texto busca reflexionar sobre el uso y el trabajo con la cita literaria. En la base del trabajo reflexivo se ubica la definición de "Cita" que propone el Diccionario de la Real Academia de la lengua Española. El diccionario, en la tercera acepción del término, señala: "Nota de ley, doctrina, autoridad o cualquier otro texto que se alega para prueba de lo que se dice o refiere" (DRAE, entrada Cita). En este texto se considera a la cita como un objeto que tiene otras dimensiones que superan el aspecto discursivo y/o literario. Así, por ejemplo, se apunta a que la cita tiene una historia, un devenir histórico y que por lo tanto es susceptible de ser pensada como un elemento que comporta historicidad. Igualmente, siempre en este desplazamiento desde lo literario se considerará también que la cita comporta una dimensión afectiva que guarda relación con el conocimiento.

En otra proposición de este texto, la segunda, y guardando relación con lo señalado por la definición de la RAE, se propone que la cita -al remitir a una doctrina, autoridad u otro texto-puede dar cuenta de la reflexión que la contiene sin necesariamente dar cuenta del contexto. Esto es, se hace plausible leer un texto y dar con su sentido a través de las citas que lo componen. La tercera proposición que se presenta en este fragmento del trabajo mayor es una que intenta ahondar en la metáfora del inmigrante con la cita. Esto apunta a ahondar en lo propuesto en las proposiciones anteriores. Es decir, la manera en que la cita se liga con un aspecto afectivo, contiene historicidad y tiene la capacidad de revelar el sentido del texto al que ingresa la cita.

Este texto tiene la particularidad de estructurar su forma final en concordancia con la "Ética" de Baruch Spinoza. La opción de ordenar la reflexión en proposiciones, demostraciones y corolarios responde a la necesidad no de jerarquizar, sino de la posibilitar la articulación de distintas tradiciones y sistemas filosóficos. Se puede considerar que el pensamiento moderno surge con Baruch Spinoza. En ese sentido, este trabajo se enmarca en el pensamiento moderno y reclama para sí algunos presupuestos de la modernidad. Los principales son la sistematicidad y la posibilidad de una totalidad. Ambos presupuestos permiten trabajar con las distintas tradiciones sin que necesariamente se yuxtapongan y o contradigan directamente.

La metodología de la reflexión se complejiza no solamente por optar por la estructura spinoziana; también sucede porque, para el proceso reflexivo, se adiciona el método reflexivo que propone Peter Fenves. En vez de pensar en influencia, el profesor Fenves propone la noción de entrelazamiento, proveniente de la física cuántica. Esta manera de leer las tradiciones reemplaza la linealidad y comunicabilidad fluida que es apreciable en la idea de influencia y la reemplaza por el interés en determinados conceptos que combinan raigambres de distintos campos de conocimiento entre las tradiciones (18). Entonces es posible de utilizar en este proceso reflexivo conceptos que provienen de la fenomenología hegeliana, el marxismo de Walter Benjamin y la gramatología propuesta por Jacques Derrida. De tal manera, con este método, se busca dar respuesta a la hipótesis que guía el trabajo: revelar las distintas dimensiones que convergen en el objeto literario cita.

Adicionalmente a la metodología ya propuesta para la reflexión es necesario considerar, para pensar una materialidad en perspectiva, además de la prudente distancia con el objeto estudiado, en la pregunta por su naturaleza, por aquello que la compone. Esa pregunta por la naturaleza de las cosas es la que, considero, constituye filosofía. La pregunta es el recorrido -travesía- a la idea desde el fenómeno. La mente se despliega buscando las secuencias del primer encuentro con el objeto. Pareciera que, en ese momento de primer conocimiento del objeto, en el shock, está la llave de acceso a la secuencia que va del fenómeno a la idea. Propongo pensar la cita, indagar por su naturaleza y lo primero con que tropiezo es con el recuerdo. Obliterar la ruta que surge desde la pregunta en esta instancia tan temprana, podría ser desacertado.

PROPOSICIÓN I Y DEMOSTRACIÓN I3

[Párrafo I.α.] La búsqueda de la Naturaleza, de aquello que compone la cita, comienza en el Recuerdo. Prontamente éste se me presenta en doble faceta: como componente mismo de la cita y como contenedor de la cita. Es decir, componente en tanto el recuerdo está en la esencia4 y en la existencia de la cita. La cita se presenta indiscernible fuera del recuerdo. El recuerdo se relaciona con la materialidad: "El souvenir (El Recuerdo) es la reliquia secularizada [...] El Recuerdo (el souvenir) es el complemento de la «vivencia». En el souvenir se sedimenta la creciente alienación del hombre al hacer inventario de su pasado como pertenencias muertas". (Benjamin 2014b 32) Recordar la relación de mi padre con la cita es subvertir la inventarización de mi pasado como pertenencia muerta. Es ingresar a esa sedimentación formada por las vivencias. El fragmento habita ese sedimento, esa sería la segunda faceta del recuerdo con relación a la cita. No obstante, esta es solamente una localización, no su naturaleza. El recuerdo es afectación y modo5 de la cita, pero no su naturaleza.

[P.I. β.] En el Discurso LVIII, titulado "De la docta erudición y de las fuentes de que se hace", de su Agudeza y arte del ingenio, Baltasar Gracián hace un sumario de la cita y sus definiciones:

Vivise6 con el entendimiento: y tanto se vive cuanto se sabe. Es la erudición, dice el Espíritu Santo: fuente del saber, Tales llamó parte de la felicidad, Sócrates arreo del ánimo, Bion, tesoro de toda la vida, Demócrito, gozo de los dichosos, y refugio de los desdichados, Aristopo, el Ser Hombre, Platón, salud del alma, Aristóteles, luz del entendimiento, Diógenes, alivio de la vida, Teofrasto, viático del mundo, Glicon, asilo de la desdicha, Metrocles, merced del tiempo, Demades, ramo de divinidad, Hieron, trono de la virtud, Antistetes, jardín del espíritu, Séneca, armonía de la mente, Alejandro Magno, única ventaja del vivir, Dionisio, escudo contra la mala fortuna, Ladislao, distincion de la irracionalidad, Sigismundo, riqueza de los pobres y fastuosidad de los ricos, Carlos Quinto, su comida y nuestro Alfonso el magnánimo, su verdadero Reino.

Denominase según algunos, de la oposición contra la rudeza, y ignorancia; consiste en una universal noticia de dichos, y de hechos, para ilustrar con ello la materia que se discurre, la doctrina que se declara. Tiene la memoria una como despensa; llena de este erudito pasto para sustentar el ánimo, y de que enriquecer, y fecundar los combites, que suele hacer a los entendimientos. Es un magazin rebutido, un vestuario curioso, un guardajoyas de la Sabiduría. Sin la erudición no tienen gusto, ni substancia los discursos, ni las conversaciones, ni los libros. (219)

La cita de Gracián aporta características relevantes. La primera es la dimensión afectiva evidenciada a través de las palabras utilizadas: felicidad, ánimo, dichosos, refugio de los desdichados, salud del alma, alivio, entendimiento, virtud, armonía. La segunda característica desplegada es la relación de esta dimensión afectiva con la erudición. Conocimiento y afecto se entrelazan como soporte de la vivencia que, como se ha establecido ya, es el recuerdo. Lo que igualmente introduce Gracián, mediante la metáfora 'la memoria como despensa' es la noción de un tiempo extendido. La cita es un recuerdo guardado durante largo tiempo y al que se accede, en cualquier momento.

[P.I.χ.] La figura que despliega Gracián "la memoria como despensa" de la cita es interesante. Ello en tanto que complementa la reflexión de que el locus de la cita es el recuerdo. Esto porque el recuerdo, a diferencia del archivo, es un espacio privado. La cita conservada como recuerdo, no es de dominio público y no funda un poder de cualesquiera clase. Antes bien, se mantiene como una forma 'Pura' -sin relación con la Polis- de conocimiento. Establecida esta relación intrínseca de la cita con el recuerdo, se da, sobrentendida, otra diferencia: la cita se relaciona con lo subjetivo, con el individuo; prescindiendo de los afanes de objetividad que envuelve al archivo. Ni recuerdo ni cita son archivos -esto es 'Archivo' en su forma pública/política-.

[P.I.δ.] A partir de la diferencia conceptual entre archivo y recuerdo, se revela la importancia de la Cita en la generación de un conocimiento que se exime de reproducir cánones hegemónicos y se constituye pensamiento crítico. En la Cita se depura la relación del Saber con el Poder. Esto último, sobre el entendido de que el archivo se despliega como dispositivo hegemonizante que configura a la sociedad desde un saber particular en detrimento de otros. "Arkhé" es el vocablo griego radical de Archivo. Ahí es posible ver esto que se propone. Para ahondar en el punto, cito in extenso a Jacques Derrida:

...Arkkké, recordemos, nombra a la vez el comienzo y el mandato. Este nombre coordina aparentemente dos principios en uno: el principio según la Naturaleza o la historia, allí donde las cosas comienzan -principio físico, histórico u ontológico-, más también el principio según la ley, allí donde los hombres y los dioses mandan, allí donde se ejerce la autoridad, el orden social, en ese lugar desde el cual el orden es dado -principio nomológico. [...]

[Archivo] En cierto modo el vocablo remite, razones tenemos para creerlo, al arkhé en el sentido físico, histórico u ontológico, es decir, a lo originario, a lo primero, a lo principal, a lo primitivo, o sea, al comienzo. Pero aún más, y antes aún, «archivo» remite al arkhé en el sentido nomológico, al arkhé del mandato. Como el archivum o el archium latino (palabra que se emplea en singular, como se hacía en un principio en francés con «archivo», que se decía antaño en singular y en masculino: «un archivo»), el sentido de «archivo», su solo sentido, le viene del arkheion griego: en primer lugar, una casa, un domicilio, una dirección, la residencia de los magistrados superiores, los arcontes, los que mandaban. A los ciudadanos que ostentaban y significaban de este modo el poder político se les reconocía el derecho de hacer o de representar la ley. Habida cuenta de su autoridad públicamente así reconocida, es en su casa entonces, en ese lugar que es su casa (casa privada, casa familiar o casa oficial), donde se depositan los documentos oficiales. Los arcontes son ante todo sus guardianes. No sólo aseguran la seguridad física del depósito y del soporte, sino que también se les concede el derecho y la competencia hermenéuticos. Tiene el poder de interpretar los archivos. Confiados en depósito a tales arcontes, estos documentos dicen en efecto la ley: recuerdan la ley y llaman a cumplir la ley. Para estar así guardada, a la jurisdicción de este decir de la ley le hacía falta a la vez un guardián y una localización. (9-10)

El conocimiento que se produce en-para-con el archivo es un conocimiento que sostiene en el tiempo el ejercicio de violencia de las clases dominantes sobre la sociedad civil. A contrapelo, el conocimiento que se produce desde la cita es un conocimiento que se conservaría, y renovaría, desde el afecto. Característica que coloca al conocimiento surgido desde la cita en un espacio Otro, privado, íntimo y sin fines políticos -directos-. El conocimiento surgido desde la cita no contiene ese principio nomológico que funda y acompaña al archivo.

[P.I.ε.] Hay un punto que en el fragmento derridiano no se menciona: el radical de archivo, arkhé, es el mismo que aparece en jerarquía. El archivo -contenedor en su esencia de la idea de ordenamiento- funda y reproduce una jerarquía. En el archivo hay un ejercicio de violencia instauradora -el 'sentido nomológico' que menciona Derrida-; en tanto la cita, al ser una expresión de afectividad, no reproduce jerarquías. Esta afectación no-jerárquica de la naturaleza de la cita nos permite cotejarla como coleccionable. El coleccionable es tenido como tal en tanto que éste fractura la serialización, y cuya unicidad y/o singularidad le es restaurada por una iluminación profana, una subjetividad plena7.

COROLARIO I

La cita, conservada en el recuerdo, resignifica el archivo ahí donde configura una colección afectiva-emocional que contiene su potencialidad de erudición.

II

[Introducción II] Establecido que la cita se comporta como coleccionable que escapa a la jerarquía, a la serialización, dispositivos comunes en la constitución archivística; y siendo a su vez esto producto de su relación con el recuerdo, con la subjetividad, surge la pregunta sobre cómo participa la cita en la construcción de un saber que escapa a los cánones establecidos de la hegemonía del conocimiento. Es decir, siendo que la cita no funciona como el archivo tradicional, habría que pensar en qué modo constituye un sentido o saber nuevo. Esa nueva episteme que surge desde la cita, entiendo es la que alienta el trabajo de Walter Benjamin.

PROPOSICIÓN II.A

[Párrafo II.a.α.] El filósofo y profesor Carlos Pérez López explicó con una figura interesante el trabajo de Walter Benjamin. Decía que habría que imaginar la mesa del taller del filósofo como pletórica de citas, pero tenidas como objetos vivos. Benjamin se echaba para atrás en su silla y miraba cómo éstas interactuaban: la corrosión a las que se exponían en el contacto de una con la otra8. De tal manera, de su 'libre interacción' se revelaba entonces el sentido oculto de -y en- la fragmentariedad. En tanto que la cita -como fichero afectivo- está subjetivada en su concepción, la existencia de ese sentido -oculto- después del signo por el signo, posiciona a la cita como alegoría. Esto es importante porque en la propuesta lúdica de Pérez López se da cuenta del método cabalístico de lectura, un formato de lectura alegórico.

[P.II.a.β.] El alfabeto hebreo, o "álef-bet", comporta una doble función de significación: además de representar un sonido, cada letra del alfabeto representa un número. Así verbigracia: el Alef equivale al número uno, Bet al dos, consecutivamente hasta la letra Yod que es el diez y de ahí en adelante cada letra representa una decena más. La forma de lectura cabalística implica que el iniciado dé cuenta de la combinación exacta de números y letras en el texto, poder decir -y en consecuencia leer- cuándo un signo es número y cuándo es una letra. De tal manera se revela el sentido último de la palabra. Las pistas están desplegadas en el objeto. La metodología de trabajo de Benjamin involucra al misticismo cabalístico y el mesianismo (Forster 42). Como le señalara Benjamin a su amigo Gershon Scholem en carta: "solamente aquel que estuviera versado en la Cábala podía estar en condiciones de comprender el prólogo al Trauerspiel" (Forster 14)

[P.II.a.χ.] Traigo a colación esta metodología del trabajo benjaminiano porque creo entender que en ella está cifrada un tercer atributo de la cita. Percibo que éstas necesariamente -y para no caer en la ignominiosa espectacularidad que propone la cita autoritaria 9 en el contexto de modernidad- tienen que dar cuenta del sentido del texto que las contiene. Dicho de otra manera: sin prejuicio de la lectura del texto en cuanto tal, es a través de las citas en él desplegadas que se puede hacer legible, prescindiendo del desarrollo que pudiese realizar el autor del objeto textual. 10 De existir coherencia en la episteme que se lleva al texto -como cita-, la lectura de los fragmentos citados dará cuenta del contenido.

DEMOSTRACIÓN II.A.111

DEMOSTRACIÓN -ALTERNATIVA- II.A.2.12

[P.II.a.δ.] En Zentralpark, Walter Benjamin escribió: "La alegoría es la armazón de la modernidad" (2014b 33). Si la alegoría es el esqueleto de la exterioridad de la modernidad, se desprende que a través de la lectura alegórica se puede dar con los sentidos que la configuran. La modernidad no estaría explícita en la forma del texto -de ahí que Charles de Baudelaire pueda utilizar sin problemas el soneto, Walt Whitman el verso libre y García Lorca el romance, y ninguno quedar fuera de la modernidad-. Lo moderno está en el sentido al que se le superpone el signo, por el signo. Son modernos todos: Rimbaud, Baudelaire, Shakespeare, Whitman y García Lorca; no por sus temas, sino por el sentido al que conducen los signos aislados o en conjunto.

[P.II.a.ε.] En este despliegue constelar se aprecia la contradicción a la que constantemente está expuesto el Yo en la modernidad. Ese Yo que es Otro, que ya no es tal y ha abandonado su casa -despersonalización-, pero que aun así continúa siéndolo. 'Yo' individual contenedor de multitudes en su pecho. La demostración alternativa II.a.2. da cuenta de lo que se señala en la introducción general del presente ensayo: El Yo moderno abandona la centralidad del clasicismo y se constituye a partir de diferentes fragmentos, tal como quedo instalado en el barroco. Y, siguiendo lo establecido en el barroco, el Yo constituido por citas no aspira ya a lo orgánico, a la ilusión de unicidad; al contrario, el Yo moderno muestra sin desparpajo sus citas.

PROPOSICIÓN II.B Y DEMOSTRACIÓN II.B

[P.II.b.α.] La demostración de la proposición II.a (demostración II.a.i) cumple una doble función: dar cuenta de la lectura alegórica que podría operar en el entramado de citación y, a su vez, son líneas en las cuales Walter Benjamin reflexiona sobre la cita. De la interacción de estos fragmentos, son extraíbles significantes que se aglutinan sobre sentidos específicos, así, por ejemplo: tiempo: destrucción, origen, conservar, destruir, purificar, sobrevivan, espacio temporal, acontecer, historiador, historia, citar. Otro dispositivo aglutinante que aparece de forma desplazada en el juego de citas es la escritura: lenguaje, escribir, contexto, texto, lector, tinta, obras, palabras, lemas, libro. Una referencia a la otredad: salteadores de camino, quitan. Ante la evidencia, es dado pensar que la naturaleza de la cita se relaciona con el tiempo, la otredad y la escritura. Se da un entrelazamiento entre dispositivos -tiempo, escritura y otredad- que le otorgan una densidad epistémica única ahí donde aparece.

[P.II.b.β.] La cita es extraída de su tiempo, de su contexto, conservando en sí -y para sí- solo aquello arcano, lo arquetípico que pueda portar. En su reinserción, la cita enlaza un Tiempo Otro al texto donde ingresa. Este ejercicio está-siendo en una temporalidad alienada de significación propia, a-histórica; que, sin embargo, es circunstancial. Dicho de otra manera: en la acción de citar, el objeto queda momentáneamente aislado de su propia significación y de la historicidad donde estaba contenido. El cuerpo textual, matriz de la cita, se mantiene histórico -un texto del cual se extrae una cita no pierde ni sufre accidentes y/o afectaciones-; pero el fragmento que es accidentado, se ahistoriza en su existencia momentáneamente.

[P.II.b.χ.] La esencia de la cita se mantiene, una esencia es inalienable e inmodificable independiente a la corrosión que su existencia pueda sufrir. De tal manera, en ese nóumeno que es inalcanzable por acción alguna, la cita mantiene su potencial histórico. Al momento de reconexión con un contexto, donde la cita es Otredad, es cuando se subsana la discontinuidad de su existencia. La esencia de la cita se acopla simbióticamente a la esencia de ese objeto donde está-siendo insertada. Al desplegarse, modifica lo que ya se ha señalado, el tiempo: lo regula, lo eterniza, acelera. Asimismo, y en simultáneo, con la cita, en despliegue, ingresa un elemento más: una voz.

COROLARIO II.A13

En tanto que la cita es susceptible de ser leída de manera alegórica -como fragmentos independientes que tienden a un sentido único-, un texto debiese resultar legible -siempre y cuando sea epistémicamente consecuente14- a través de las citas.

COROLARIO II.B

La cita es objeto ahistórico al momento de ser extraída de su contexto original. Mantiene su potencial de historicidad. Cuando ingresa a un contexto nuevo, la cita, recupera su capacidad histórica nuevamente y le adosa conocimiento -como historicidad- al contexto.

III

[Introducción III] El desarrollo de la episteme no puede estar exento del contexto donde el problema se está pensando. El pensamiento se relaciona con la vida social de quien piensa. La propuesta metodológica descrita en la introducción general de este ensayo, la posibilidad de entrelazamiento de distintas tradiciones de pensamiento, también se puede extender a las disciplinas del conocimiento. En este sentido, es posible entonces anclar la reflexión sobre una observación del hombre en sociedad. Los movimientos de grandes masas de inmigrantes han modificado el rostro, el entorno y contorno de la ciudad donde escribo, Santiago de Chile. Es por esto que me parece interesante enlazar la reflexión sobre la cita con la figura del inmigrante. Habría que ver en la figura del inmigrante una experiencia vital que se desenvuelve en el derrotero de la trashumancia, en el tráfico de ideas pensamientos, reflexiones y afectos.

Veo la condición migrante desplegada en unos versos de Bertolt Brecht: "Me parezco al que llevaba el ladrillo consigo/ para mostrar al mundo cómo era su casa". (Brecht citado por Benedetti 187)15. Brecht escribió desde el exilio político. Con el tiempo, hemos perdido la perspectiva e instalado una falsa diferenciación entre la condición del migrante y la del exiliado. La opción del inmigrante es también un exilio. Si el exiliado político se ve compelido a abandonar la tierra natal por razones de su relacionamiento con la legitimidad vigente; el inmigrante toma la decisión por lo mismo, porque las condiciones socioeconómicas y culturales que instala la misma legitimidad coartan seriamente la reproducción de su vida. Todo inmigrante es, al fin y al cabo, un exiliado.

El periplo del inmigrante es un proceso constante de adosamiento de saberes. El inmigrante más allá de la posibilidad de desplegarse como símil, figura, de la cita es también el sujeto por excelencia de la cita. Es quien recorre en su historia distintos espacios donde adquiere, consciente o inconscientemente, experiencias que le permiten configurar una colección, de saberes no jerárquicos. En una instancia posterior entonces, el inmigrante citará cada uno de esos saberes, hará una referencia a un fragmento determinado de la vida; con la comida, las costumbres y/o el mismo lenguaje inclusive.

Menciono la condición migrante no únicamente por ser mi condición vital. La inmigración es un tema que ocupa el primer plano en la actualidad. Personas desplazadas de los conflictos bélicos en Siria y el Oriente Medio. Asistimos casi impávidos a las constantes noticias de balseros que quieren inmigrar desde África a Europa, la diáspora venezolana que se expande por Latinoamérica, o el conflicto constante en la frontera sur de Estados Unidos. El humano ha migrado desde tiempos inmemoriales; pero estamos en un momento donde los movimientos humanos han excedido todas las instancias similares anteriores. La filosofía, en tanto partícipe de la urgencia del Mundo, no puede estar exenta de reflexionar e incorporar como elemento de su reflexión esta situación.

PROPOSICIÓN III Y DEMOSTRACIÓN III

[Párrafo III.α.] El inmigrante está constantemente citando: cita un lenguaje que ha continuado su desarrollo. Cita costumbres, tradiciones. Es dable pensar que el inmigrante remonta a lo mítico esa esfera lejana a través de la cita. Busca conjurar la distancia tiempo-espacio con los coleccionables conservados en el recuerdo. El inmigrante lleva a cabo un ejercicio filosófico que busca configurar una esencia -idealizada- de aquello a lo que pertenecía. O, de manera más simple, y valiéndome de la figura que propone Brecht, mostrarle al mundo el ladrillo que carga para decir que tenía una casa. Aunque la casa esté en ruinas y el ladrillo sea más un escombro que fragmento. El inmigrante está condenado a citar -al menos en el tiempo que dure su trashumancia- y a buscar en la genealogía imaginada un bálsamo para su herida.

[P.III.β.] La condición migrante es una afectación del sujeto. Dicha afectación también está presente en la naturaleza de la cita. Lo anterior, en tanto que la cita es una migrante. Al igual que el sujeto migrante, la cita exige su identificación en el medio al que se inserta. Esto es, la referencia bibliográfica. El fragmento es un objeto migrante. El gesto migrante de la cita no se aleja a la de los sujetos; también ella se desplaza entre cartografías: una acaba y una en formación; tanto más, y como ya se ha expuesto, la cita migra entre tiempos.16 La cita porta su esencialidad, esa referencialidad que se agota en su sí mismo, de la misma manera que el sujeto que busca recrearse en un espacio otro.

[P.III.χ.] El inmigrante tiene la capacidad de afectar el espacio donde se inserta; consecuentemente, modifica el modo de ese espacio. Si uno hiciese memoria del centro de Santiago de Chile allá por los años 2005-2006, recordará un espacio opaco, silencioso, rayano en lo lúgubre. Hoy, después de sucesivas olas migratorias, poco le queda al centro de aquellas formas. Hoy se condensa ahí un crisol de culturas que lo intervinieron. Ese espacio de edificios antiguos otrora, higiénico, semivacío, sordo se ha llenado de humanidad. El inmigrante cita su cultura de tender la ropa en los balcones, la música alegre, la diversidad de acentos en un mismo español, los olores de comidas de otras latitudes; en fin, la influencia de aquel que está citando constantemente, cambió el texto de la ciudad.

[P.III.δ.] La cita afecta de la misma manera el modo como lo hace el inmigrante. Modifica el espacio donde ingresa, en tanto que con ella ingresa una voz diferente de aquel que está escribiendo, al autor. Con la cita se posiciona dentro del texto una voz que cumple la función de remitir a la genealogía17. Dicho de otra manera, la cita, al igual que el inmigrante que actualiza y reactualiza la esencia de aquello dejado atrás -citando sus tradiciones culinarias, costumbres alimenticias, de lenguaje, de gestualidad-, da cuenta y se configura para el modo como un depositario de una tradición, de un devenir en el proceso histórico que se concreta en ella y que se trasvasa a la arquitectura en construcción que es ese texto nuevo. Aquí me reencuentro con lo que señalaba en la introducción general de este texto: La potencialidad de humanidad de la cita, la propia reflexión, librada de cánones académicos, me conducen a pensar que la cita sigue siendo humana.

ESCOLIO 1 A III

[P.III.ε.] Prima fascie la comparativa entre el inmigrante y la cita se muestra directa y proporcional. Es decir, no existiría una gradación entre ambos elementos que pudiese menoscabarla y la identificación sería total. No obstante, superada la superficialidad, y en un examen que vaya a profundidad de los fenómenos reflexionados, se podrá constatar que el proceso constitutivo de cada forma es diferente. Esa discrepancia se cimienta en dos puntos capitales. El primero de estos puntos guarda relación con el gesto mismo que funda la condición o la afectación. Así verbigratia, y a modo de ilustración, me valgo de la diferencia que existe entre una elección y una decisión. La elección atañe a la naturaleza del objeto, la toma de opción entre A y B condiciona la continuidad -acaso existencia- del objeto o sujeto. La elección entonces se enlaza con lo material. Por su lado, la decisión se vincula a la toma de opción, ciertamente; pero el gesto surge en la subjetividad de un Individuo,18 quien modifica el objeto. La decisión se articula con la trascendentalidad histórica.19 Adicionalmente, la decisión, al ser subjetiva y diferente a la elección, no incide en la naturaleza y no compromete necesariamente la continuidad.

[P.III.φ] La elección y decisión son dos componentes que estipulan el origen de la condición migrante y de la cita. Así, la condición migrante, como ya se ha señalado en el párrafo de la introducción a la propuesta III, es una elección que el sujeto realiza en aras de poder asegurar su vida, la continuidad de su vida. Por otro lado, la cita es un objeto que es manipulado por el individuo, hay una subjetividad que toma una decisión de convertir un determinado fragmento de un texto en una cita. De resultantes se podría sumariar y decir que la condición migrante se funda en una elección y la cita en una decisión. Ambas tomas de opciones convergen en un mismo fenómeno: el desplazamiento.

[P.III.γ] Para el caso del inmigrante el desplazamiento es una elección que se realiza sobre su naturaleza que ya está completamente definida y de forma exterior relativamente acabada. Es decir, el sujeto es sujeto con anterioridad al desplazamiento. El desplazamiento afecta su inserción tiempo-espacio, empuja a un nivel de consciencia sobre la esencia de sí y dura entre tanto dure su trashumancia. En el caso de la cita, el desplazamiento es conditio sine que non, de su existencia total y multidimensional. Para que la cita exista como tal -forma exterior de su propia referencialidad- es menester que una subjetivad otra -el sujeto- la objetivice y la arranque del contexto donde no está-siendo cita.

ESCOLIO 2 A III

[P.III.η] En la propuesta III se enuncia la existencia de una esencia del sujeto inmigrante y de la cita. Esta proposición podría traer aparejada la confusión de que se está tratando con un pensamiento esencialista radical. Esencialismo radical que indefectiblemente es conducente, a su vez, a la desafortunada idea de aquello étnicamente puro y auténtico. Esta posible interpretación equivoca encuentra su respuesta en la formulación que se hace en el escolio i a la proposición III. Del párrafo III.y se desprende que la existencia de la cita solo puede darse con -y en- el desplazamiento. Tanto más: solo en ese desplazamiento la cita alcanza la plenitud y el despliegue de valores externos que conducen al conocimiento de su esencia. Esta instancia quiebra completamente la idea de que la esencia solo puede desplegarse completamente en el lugar de donde es oriunda. La cita por lo tanto es un saber que rompe con lo reaccionario del esencialismo. Queda refrendado igualmente lo que se señala en la proposición I. y demostración I.

COROLARIO III

Es posible realizar una identificación entre el sujeto inmigrante y la cita en tanto que ambos existen en el desplazamiento como principio. Ambos, inmigrante y cita, despliegan una esencia y modifican el espacio nuevo al que ingresan.

CONCLUSIONES (TRANSITORIAS)

Las conclusiones consignadas en este espacio atañen única y exclusivamente a las proposiciones desplegadas. En un texto que se desenvuelve como el presente, las conclusiones se constituyen a partir de la articulación de los corolarios expresados en cada acápite. Como se ha señalado en la introducción de este texto, se busca reflexionar sobre la cita literaria. Estas reflexiones se fundamentan en la necesidad de aportar en la escritura, tanto académica como de divulgación general, una propuesta clara de cómo funciona la cita literaria, cómo se compone y la manera en que trabaja desplegada en las escrituras de divulgación del conocimiento.

Para poder darle dimensión objetual a la cita, se ha apuntado y fundamentado que ésta tiene como componente, y es conservada en, el recuerdo. A partir de esta característica, la cita juega un rol importante en la conformación de un conocimiento nuevo. Esto dado que resignifica el Archivo pues configura una colección afectiva-emocional; donde el conocimiento se proyecta no solo desde la episteme sino también desde el afecto.

Sobre la funcionalidad de la cita y el modo en que es aprehendida, se ha demostrado que esta es susceptible de ser leída de manera alegórica. Dada esta característica, se infiere que un texto debiese resultar legible -siempre que sea epistémicamente consecuente- a través de las Citas que en él aparecen. Esto es posible por las transformaciones que sufre la cita en la acción de citar. Esta deviene Objeto ahistórico al momento en que es extraída de su contexto original. Mantiene su potencial de historicidad. Cuando ingresa a un contexto nuevo, recupera su capacidad histórica y le adosa conocimiento al contexto al que ingresa.

Es la misma acción de citar la que marca una característica capital de la cita: su existencia solo en el desplazamiento. De esto anterior se desprende la identificación entre el sujeto inmigrante y la cita. Esto, en tanto que ambos existen en el desplazamiento como principio. Ambos, inmigrante y cita, despliegan una esencia y modifican el espacio nuevo al que ingresan, a través del ejercicio vital del recuerdo y la reconstitución de un conocimiento otro, diferente al contexto al que son agregados.

REFERENCIAS

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1Benjamin, Walter. Calle de mano única. Buenos Aires: El cuenco de plata, 2014. 55.

2Derrida, Jacques. Mal de Archivo: Una impresión freudiana. Madrid: Trotta, 1997. 15

3Algunas proposiciones, en tanto abstracciones, contienen en su formulación la demostración correspondiente (monismo racional). Cuando sea ese el caso, como en este punto, Proposición y Demostración están contenidas en un subacápite. Pese a lo anterior, no se cae en una Contradictio in adictio en tanto que Proposición y Demostración, se diferencian siendo casi siempre la Proposición los párrafos alfa y beta.

4Entiendo por Esencia aquello que señala Georg Hegel: "La esencia, como ser mediado consigo mismo por la negación de sí mismo, es la referencia a sí mismo en cuanto referencia a otro" (66)

5La materia es una constante que, en determinado momento, y condicionada por dispositivos externos a sí, deviene objeto. A esa modificación en objeto de la materia -independiente a su circunstancialidad— es lo que denomino Afectación. Se entiende que la materia está siendo afectada para devenir objeto. Para el sujeto denomino a la Afectación, Condición. El Modo, por su lado, es la manera en que se percibe la afectación de la materia.

6Siguiendo el manual de la Modern Lenguage Asociation (MLA) para citación, respeto la grafía original del texto.

7"Al coleccionar, lo decisivo es que el objeto sea liberado de todas sus funciones originales para entrar en la más íntima relación pensable con sus semejantes. Esta relación es diametralmente opuesta a la utilidad, y figura bajo la extraña categoría de la compleción. ¿Qué es la compleción(?) Es el grandioso intento de superar la incompleta irracionalidad de su mera presencia integrándolo en un nuevo sistema histórico creado particularmente: la colección. Y para el verdadero coleccionista cada cosa particular se convierte en una enciclopedia que contiene toda la ciencia de la época, del paisaje, de la industria y del propietario de quien proviene. [Convoluto H 1 a, 2] (Benjamin 2016 223)

8Cfr. Fragmento 'Policlínica' de Calle de mano única. 102-103.

9Sobre esta vergonzosa manifestación volveré luego. Basta indicar por el momento que aquello que señala Benjamin cuando escribe: "...[E]l libro es hoy, como enseña el modo actual de producción científica, una mediación anticuada entre dos sistemas de ficheros distintos. Pues todo lo esencial se halla en el fichero del investigador que lo escribió, y el erudito que lo estudia lo asimila a su propio fichero" (2014a 67) está sumamente vigente.

10Solo así puede entenderse aquello que señala Benjamin en el fragmento: 'La técnica del crítico en trece tesis', cuando apunta que: "Polémica significa destruir un libro con unas pocas de sus frases. Cuanto menos se lo estudie, mejor. Solo aquel que puede destruir puede criticar" (2014a 73). Como lo entiendo, esas pocas frases legibles de un texto son las citas.

11Aunque sea un despropósito, despliego el juego de citas en cuadros y no en secuencia para intentar trasladar al papel la idea de que no existe entre ellas una jerarquía.

12Los fragmentos de Shakespeare, Whitman, Baudelaire y Rimbaud fueron traducidos por mí con fin didáctico. Esto implica mantenerse fiel a la idea que despliegan, no omitiendo usos que en el español puedan sonar discordantes y/o incorrectos. Consigno los originales: • “The time is out of joint. Oh , cursed spite,/ That ever I was born to set it right!” (Shakespeare. Hamlet. I,5. Vv 190-191) • “Do I contradict myself?/ Very well then I contradict myself,/ (I am large, I contain multitudes.)” (Whitman 123) • “Je est un autre” (Rimbaud 103) • “Je suis belle, ô mortels! Comme un rêve de pierre,/ Et mon sein, où chacun s’est meurtri tour a tour,/ Est fait pour inspirer au poète un amour/ Eternel et muet ainsi que la matière (Baudelaire. vv 1-4. 48-49)

13Válido para las demostraciones II.a.i y II.a.2.

14Consecuencia Epistémica. Definición: Denomino C. E. al gesto consciente de trabajar dentro de un marco determinado de la teoría del conocimiento. Esto trae aparejada la implicancia de la generación de un discurso que no discurre fuera del marco establecido por determinada tradición para la reflexión. La consecuencia epistémica se puede asociar con la buena filosofía; mientras que su contrario, la inconsecuencia epistémica se asocia a la filosofema, a lo retórico.

15Debido a la Pandemia de Co-Vid 19 que atravesamos, y por cuya causa se mantienen cerradas las bibliotecas, no he podido consultar el texto original de Brecht. Por esta razón confío y cito el fragmento utilizado por, Mario Benedetti.

16fr. Proposición II.b. y Demostración II.b. Particularmente los párrafos II.b.p.y II.b.%.

17sta particularidad se desarrollará en la Proposición IV y Demostración IV.

18El objeto carece de Voluntad y Subjetividad como -y en cuanto— tal, por lo que siempre está a la merced del sujeto quien es quien realmente puede tomar una decisión y con ella manipular el objeto.

19En: "El concepto moderno de Historia", Hannah Arendt propone que la mortalidad del hombre se desarrolla en una línea recta que va desde su nacimiento a su muerte. El universo, si es que se mueve, prosigue la filosofa, se desplaza en una circularidad (571). Me valgo de esta figura que despliega Arendt y la parafraseo para decir que la elección habita el espacio de lo rectilíneo y la decisión el espacio de la circularidad.

Received: April 09, 2021; Revised: June 30, 2021; Accepted: September 27, 2021

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