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Revista chilena de neuro-psiquiatría

versión On-line ISSN 0717-9227

Rev. chil. neuro-psiquiatr. v.42 n.4 Santiago oct. 2004

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-92272004000400002 

 

Rev Chil Neuro-Psiquiat 2004; 42(4): 251-258

ARTÍCULO ORIGINAL

Alteraciones tiroideas en pacientes con depresión y trastorno de pánico consultantes al Servicio de Psiquiatría del Hospital Regional de Concepción.

Thyroid disfunction in patients with depression and panic disorder attending the Regional Hospital Psychiatric Service in Concepcion.

 

Benjamín Vicente P.1, M. Isabel González G.2, Rodolfo Hernández S.1 , Daisy Ebner G.1, Ximena Hernández C.1, Marcos Jerez Ch1.

1 Departamento de Psiquiatría y Salud Mental, Universidad de Concepción, Chile.
2 Unidad de Endocrinología, Hospital del Trabajador, Concepción, Chile.

Correspondencia:


Introduction. An attempt was made to determine the frequency of thyroid abnormalities in patients with mayor depression, panic or both, from the Regional Hospital Psychiatric Service in Concepción. Methods. Thyroid function study was performed in 30 patients presenting a depressive disorder, panic disorder or both in their first consultation, following strict inclusion criteria they should not have had other co-morbid psychiatric diagnosis nor medical or endocrinological disorder. They had to be free of antidepressant or other medication during the last 3 months that could modify the thyroid function. All of them received psychiatric and endocrinological clinical evaluation, DSM-IV semi-structured interview, CIDI and biochemical evaluation. Results. Out of 30 patient, 19 presented major depression (63,3%), 3 (10,0%) panic disorder and 8 (26,7%) both. 10/30 patients (33,3%) had thyroid disorder. Considering the depressive patients 21,0% had subclinical hypothyroidism and 25,0% when considering only the female group. Discussion. An important association between thyroid disfuction and mayor depression and or panic disorder was found. The results support the need for routine thyroid assessment, specially in depressive women and confirm previous findings reported in the literature.

Key words: thyroid abnormalities, depression, panic disorder.


Introducción. Se buscó determinar la frecuencia de alteraciones tiroideas en pacientes con trastorno depresivo mayor, trastorno de pánico o ambos, en el Servicio de Psiquiatría del Hospital Regional de Concepción. Métodos. Se realizó estudio tiroideo a 30 pacientes en primera consulta por trastorno depresivo mayor, trastorno de pánico o ambos, con estrictos criterios de exclusión (sin otra patología psiquiátrica, médica ni endocrina asociada, sin uso de fármacos antidepresivos ni otros que alteren la función tiroidea en los últimos 3 meses). A todos ellos se les aplicó una evaluación clínica psiquiátrica y endocrinológica, entrevista semi-estructurada DSM-IV, entrevista estructurada CIDI y exámenes de laboratorio. Resultados. De los 30 pacientes, 19 (63,3%) presentaron trastorno depresivo mayor, 3 (10,0%) presentaron trastorno de pánico y 8 (26,7%) ambos diagnósticos. Hubo alteración tiroidea en 10 pacientes (33,3%). En trastorno depresivo mayor, encontramos 21,0% de hipotiroidismo subclínico y un 25,0% cuando se consideró sólo el grupo de mujeres. Conclusiones. Se encontró una importante asociación entre alteraciones tiroideas y trastorno depresivo mayor y/o trastorno de pánico. Los resultados del presente estudio confirman los hallazgos publicados en la literatura y reafirman la importancia del estudio tiroideo especialmente en mujeres depresivas.

Palabras claves: alteraciones tiroideas, depresión, trastorno de pánico.


 

Introducción

Las hormonas tiroideas afectan a todos los órganos y sistemas (1); sin embargo, el cerebro es el órgano más sensible a su acción, por lo que muchos síntomas de las disfunciones tiroideas, son de naturaleza psíquica. Los síntomas del hipotiroidismo son semejantes a los de la depresión y los del hipertiroidismo a los de los trastornos ansiosos como el trastorno de pánico (3-7). Por ello, según la Clasificación de la Asociación Americana de Psiquiatría (DSM-IV) (8), las enfermedades médicas como el hipo e hipertiroidismo son criterios de exclusión para el trastorno depresivo mayor y el trastorno de pánico.

Desde hace varios años se sabe que existe una frecuente asociación entre trastornos de ánimo y patología tiroidea llegando al 56% de antecedentes de episodios depresivos en hipotiroidismo subclínico, versus 20% en sujetos eutiroideos (9). La prevalencia de hipotiroidismo en pacientes depresivos va de 8 a 17% (1,10); sin embargo, otros estudios recientes no encuentran asociación alguna entre disfunción tiroidea y trastornos depresivos o de pánico (11). En Chile, Gloger, et al (4) informan en 1997 una prevalencia de 12% de hipotiroidismo en pacientes con depresión y 9,7% de hipotiroidismo en sujetos con trastornos de ánimo en el año 2000, de los cuales 61,5% eran hipotiroidismos subclínicos (12). En depresiones resistentes, hay un 23% a 52% de hipotiroidismo subclínico (12-14), lo que obliga a descartar hipotiroidismo cada vez que la terapia antidepresiva no logra los resultados esperados. El objetivo del presente trabajo es determinar la frecuencia de alteraciones tiroideas en pacientes con trastorno depresivo mayor, trastorno de pánico o ambos, sin ninguna comorbilidad física ni psíquica, además sin uso de ningún tratamiento farmacológico que pudiese alterar la función tiroidea previo al inicio del estudio. La finalidad es obtener cifras regionales con criterios de inclusión muy estrictos y relacionarlas con las de los estudios previos.

Método

Los pacientes se seleccionaron a través de entrevista clínica psiquiátrica y entrevista semi-estructurada basada en el DSM-IV, también aplicada por psiquiatra. Se les administró posteriormente la entrevista estructurada CIDI (Composite International Diagnostic Interview) (15) por entrevistador entrenado (16). Se incluyó en el estudio a pacientes portadores de trastorno depresivo mayor y/o trastorno de pánico diagnosticado según criterios DSM-IV, que consultaron por primera vez por estas patologías. Todos firmaron un consentimiento informado según lo establecido por el Comité de Ética de la Facultad de Medicina de la Universidad de Concepción.

A cada paciente se le practicó un examen físico por endocrinólogo para descartar otras patologías médicas y endocrinas, y para detectar clínicamente la presencia y características de bocio. Se excluyeron los pacientes con cualquier patología médica y endocrinológica. Tampoco fueron considerados los pacientes con otros trastornos psiquiátricos y usuarios de fármacos que pudiesen alterar la función tiroidea (litio, carbamazepina, antidepresivos tricíclicos y antipsicóticos fenotiazínicos) en los últimos tres meses.

A cada paciente se le practicó además hemograma, VHS y perfil bioquímico, para descartar patologías asociadas y evaluación tiroidea con T3 (triyodotironina), T4 libre (tiroxina libre), TSH (tirotropina) y anticuerpos antiperoxidasa (Ac TPO). Las hormonas T4 libre y T3 se midieron por inmunoensayos quimioluminiscentes, la TSH ultrasensible se midió por método inmunométrico (ICMA) de 3 generación , con sensibilidad de 0,01 uUI / ml , los Ac TPO se midieron por inmunoensayo quimioluminicente (Immulite 2000 DPC) . Se consideró con hipotiroidismo clínico a aquellos pacientes con TSH mayor de 10 ( 0,3 - 5 uUI/ml ) y descenso de T4 libre bajo los valores de referencia (0,7 - 2,2 ng/dl ) y / o T3 bajo los valores de referencia (90 - 200 ng/dl ); con hipotiroidismo subclínico a quienes tenían una TSH entre 5,1-10 uUI/ml y hormonas periféricas normales, lo que corresponde a un hipotiroidismo subclínico grado II, según criterios de Evered (17).

Resultados

Se estudiaron 30 pacientes, 24 mujeres (80%) y 6 hombres (20%). La edad promedio fue de 36,8 + 13,2 años (mujeres 38,8 + 12,6 y hombres 28,7 + 13,1). El diagnóstico psiquiátrico fue: trastorno depresivo mayor en 19 pacientes (63,3%), trastorno de pánico en 3 (10,0%) y trastorno depresivo mayor más trastorno de pánico en 8 (26,7%).

De los 30 pacientes incluidos en este estudio, 10 tenían alguna alteración tiroidea (33,3%). Se distribuyeron en cuatro pacientes con hipotiroidismo subclínico (13,3%), tres con bocio difuso eutiroideo con Ac TPO (+) (10,0%), dos con bocio difuso eutiroideo con Ac TPO (-) (6,7%) y uno con Ac TPO (+) sin bocio (3,3%).

La combinación de alteraciones tiroideas y trastornos psiquiátricos se muestra en Tabla 1.

En los 19 pacientes con trastorno depresivo mayor se encontró que seis tenían alguna alteración tiroidea (31,6%), de los cuales cuatro presentaban hipotiroidismo subclínico (21,0%) y dos bocio eutiroideo, uno con Ac TPO (+) (5,3%) y otro con Ac (-) (5,3%). Si consideramos sólo a las 16 mujeres con trastorno depresivo mayor, cuatro (25,0%) tenían hipotiroidismo subclínico. De los tres pacientes que presentaron trastorno de pánico, uno presentaba bocio eutiroideo (33,3%) y el otro anticuerpo antiperoxidasa (+) sin bocio (33,3%). De los ocho pacientes con trastorno depresivo mayor más trastorno de pánico, dos tenían bocio eutiroideo con anticuerpos antiperoxidasa (+) (25,0%). No se encontró ningún caso de hipotiroidismo clínico, de hipertiroidismo ni de bocio uni o multinodular.

De las 24 mujeres estudiadas, siete tenían alguna alteración tiroidea (29,2%). Hubo cuatro de ellas con hipotiroidismo subclínico (16,7%) y tres con bocio difuso eutiroideo con Ac TPO (+) (12,5%). En las cuatro mujeres con hipotiroidismo subclínico la edad fue mayor de 30 años (Tabla 2).

De los seis hombres estudiados, tres tenían alguna alteración tiroidea (50%); dos presentaban bocio difuso eutiroideo sin anticuerpos TPO (33,3%) y uno anticuerpos antitiroideos (+) sin bocio (16,7%).

Tabla 1
Distribución de alteraciones tiroideas según trastornos psiquiátricos


Alteraciones

T. depresivo

T. de pánico

T. dep. mayor y

Total

tiroideas

mayor

T. de pánico


 

n

%

n

%

n

%

n

%


Hipotiroidismo subclínico

4

21,0

—

—

—

—

4

13,3

Bocio difuso eutiroideo con Ac(+)

1

5,3

—

—

2

25,0

3

10,0

Bocio difusox eutiroideo con Ac(+)

1

5,3

1

33,3

—

—

2

6,7

Ac(+) sin bocio

—

—

1

33,3

—

—

1

3,3

Sin alteraciones tiroideas

13

68,4

1

33,3

6

75,0

20

66,7


TOTAL

19

100,0

3

100,0

8

100,0

30

100,0


Tabla 2
Frecuencia de patología tiroidea en mujeres según diagnostico psiquiátrico


Alteraciones

T. depresivo

T. de pánico

T. dep. mayor y

Total

tiroideas

mayor

 

T. de pánico


n

%

n

%

n

%

n

%


Hipotiroidismo subclínico

4

25,0

—

—

—

—

4

16,7

Bocio difuso eutiroideo con Ac(+)

1

6,3

—

—

2

28,6

3

12,5

Bocio difuso

—

—

—

—

—

—

—

—-

eutiroideo con Ac(-)

Ac(+) sin bocio

—

—

—

—

—

—

—-

—-

Sin alteraciones tiroideas

11

68,7

1

100,0

5

71,4

17

70,8


TOTAL

16

100,0

1

100,0

7

100,0

24

100,0


Discusión

La prevalencia de vida de los trastornos de ánimo en población general en 1994 se estimaba en 8% (18).

Según el DSM-IV (8) el trastorno depresivo mayor tiene una prevalencia de vida de 5%, y el trastorno de pánico de 1,5% a 3,5 %. La comorbilidad de estos cuadros es alta, un 56% de pacientes con depresión mayor presentan trastorno de pánico y un 11% de estos últimos hacen cuadros depresivos (19-21). En Chile, la prevalencia de vida de los trastornos de ánimo es de 15%, la de depresión mayor de 9% y la de trastorno de pánico de 1,6% (22).

La prevalencia de hipotiroidismo es de 9,5% y la de hipertiroidismo de 2,2% según el estudio de Colorado que enroló a 25.862 sujetos en Estados Unidos (23). Según el estudio NHANES III, con 13.344 sujetos, se encontró un 4,6% de hipotiroidismo (4,3% subclínico o moderado y 0,3% clínico) y un 1,3% de hipertiroidismo (0,5% clínico y 0,7% subclínico) (24). Otros estudios revelan un 1% a 2% de hipotiroidismo en la población general, pero que aumenta a 8% en mujeres y 3% en hombres si consideramos el hipotiroidismo subclínico. El hipotiroidismo es 10 veces más frecuente en la mujer que en el hombre y aumenta con la edad (25-27). En Chile, en un estudio de 472 sujetos que concurrieron a control de salud, se encontró un 6,6% de hipotiroidismo del cual 1% fue clínico y 5,6% subclínico (28).

La prevalencia aumentada de alteraciones tiroideas en pacientes psiquiátricos ha sido bien documentada en la literatura extranjera (29,30).En Chile, esta asociación fue reportada en 1997 en un análisis retrospectivo de 102 pacientes psiquiátricos, en quienes se encontró un 15,6% de hipotiroidismo, del cual 6,9% era subclínico y un 4,9% de hipertiroidismo (31). Los mismos autores publican en 2001 otro estudio realizado en 268 pacientes psiquiátricos, encontrándose que un 9,7% de ellos presentó hipotiroidismo (3,7% clínico y 6% subclínico) y un 2,2% hipertiroidismo, siendo el hipotiroidismo más frecuente en los trastornos de ánimo y el hipertiroidismo en los trastornos de pánico (12 , 6).

En el presente estudio se encontró un menor porcentaje relativo de patologías tiroideas en comparación con los dos estudios más arriba mencionados, lo que podría explicarse por criterios específicos de inclusión más estrictos y una muestra relativamente pequeña.

Las hormonas tiroideas aumentan la concentración de serotonina intracerebral; niveles bajos de serotonina estimulan la TRH, la que aumenta la TSH que incrementa las hormonas tiroideas y a su vez las concentraciones de serotonina. En el hipotiroidismo, la serotonina intracerebral estaría disminuida, no pudiendo establecerse el mecanismo de feedback en forma eficaz. En la depresión, descienden las catecolaminas en el cerebro y en el hipotiroidismo disminuyen los receptores a y b adrenérgicos cerebrales, lo que explica en parte la hipo reactividad neuronal y los síntomas depresivos. En depresión, los mayores niveles de TSH se correlacionan con mayores recurrencias, mayor tiempo de enfermedad y resistencia a terapia antidepresiva (32, 33). Diversos psicofármacos son capaces de inducir alteraciones tiroideas, destacando entre ellos el litio, la carbamazepina, los antidepresivos tricíclicos y los antipsicóticos fenotiacínicos (1, 34-38), por lo cual es importante hacer la evaluación tiroidea antes de iniciar la terapia farmacológica antidepresiva.

Está demostrada la asociación entre trastornos de ánimo y disfunción tiroidea, especialmente entre depresión e hipotiroidismo subclínico. Los trastornos depresivos y de pánico pueden presentar sintomatología similar a los trastornos de la función tiroidea, los que no pueden diferenciarse exclusivamente por la clínica.

En este estudio, un 33,3% de los pacientes presentaban alguna alteración tiroidea, un 13,3% del total correspondió a hipotiroidismo subclínico y un 16,7% a bocio eutiroideo con o sin anticuerpos antiperoxidasa (+). Se encontró además un 21,0 % de hipotiroidismo subclínico asociados a trastorno depresivo mayor; todos ellos eran mujeres, presentándose así un 25,0% de hipotiroidismo subclínico en mujeres con depresión mayor. No se encontró ningún paciente con hipotiroidismo clínico ni con hipertiroidismo, tampoco encontramos la asociación de hipertiroidismo con trastorno de pánico como podría haberse esperado según la literatura (39, 40).

En conclusión, se encontró una importante asociación entre alteraciones tiroideas y trastorno depresivo mayor y/o trastorno de pánico. En el grupo de mujeres con depresión mayor hubo una importante asociación con hipotiroidismo subclínico. Las alteraciones más frecuentes fueron el hipotiroidismo subclínico y el bocio difuso eutiroideo con anticuerpos anti-tiroideos (+). No se encontró hipotiroidismo clínico, hipertiroidismo, ni bocio uni o multinodular. Los datos encontrados en el presente estudio confirman los hallazgos publicados en la literatura y reafirman la importancia del estudio tiroideo especialmente en mujeres depresivas.

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Correspondencia:

Benjamín Vicente P.
Departamento de Psiquiatría y Salud Mental
Facultad de Medicina, Universidad de Concepción
Casilla 160-C, Concepción-Chile.
Fono-Fax: 56-41-312799/204299.
E-mail:bvicent@udec.cl

Recibido: julio de 2003
Aceptado: noviembre de 2004

Trabajo realizado con respaldo del proyecto N° 99.087.023-1.0 de la Dirección de Investigación, Universidad de Concepción. No hay conflicto de intereses.

 

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