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Revista chilena de neuro-psiquiatría

versión On-line ISSN 0717-9227

Rev. chil. neuro-psiquiatr. v.39 n.4 Santiago oct. 2001

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-92272001000400006 

Rev Chil Neuro-Psiquiat 2001; 39(4): 303-315

ARTÍCULO ORIGINAL

 

Evaluación psicosocial de los epilépticos en Chile

A Psychosocial Evaluation of Epileptics in Chile

 

Fernando Ivanovic-Zuvic, Luis Alvarado

Clínica Psiquiátrica Universitaria, Facultad de Medicina Norte, Universidad de Chile.

Dirección para Correspondencia


The psychosocial adaptation of epileptics affects both the appearance of psychopathologies and the evolution of the seizures themselves. The Washington Test, an inventory designed specifically for epilepsy, was administered to three groups of epileptics. The first group was made up of subjects from the Santiago Psychiatric Institute, the second group was from the Chilean League against Epilepsy, and the third was comprised of epileptics suffering from psychotic symptoms. Test results in Chile have shown that epileptics from low socioeconomic levels have a greater incidence of social adaptation problems than those from middle and upper income levels. Chilean subjects from the middle and upper socioeconomic levels behave similarly to those from developed countries (the U.S., Canada, Germany, Finland), while those from lower income levels are poorly adapted socially. All subjects suffering psychoses are poorly adapted; there is no significant difference between subjects who experience lucid periods and those with disturbed consciousness.

Key words: epilepsy, Washington Test, psychosocial adaptation, psychopathology


La adaptación psicosocial de los epilépticos posee consecuencias tanto sobre la aparición de psicopatología como en la evolución de las crisis mismas. El test de Washington es un inventario diseñado específicamente para las características de la enfermedad epiléptica, el que fue administrado a tres grupos de epilépticos. El primero estuvo conformado por sujetos que concurren al Instituto Psiquiátrico de Santiago, el segundo grupo procede de la Liga Chilena Contra la Epilepsia y el tercero estuvo constituido por epilépticos que experimentaron cuadros psicóticos. La aplicación de esta prueba en Chile ha mostrado que los epilépticos provenientes de estrato social bajo presentan una mayor frecuencia de alteraciones en la adaptación social que los provenientes de estratos medio y alto. Al ser comparados con muestras de otros países, los sujetos chilenos provenientes de estratos medio y alto se comportan en forma semejante a los países desarrollados (EE.UU., Canadá, Alemania, Finlandia), mientras que los provenientes de estrato bajo muestran una mala adaptación social. Con respecto a las psicosis, los que experimentan tanto episodios lúcidos como confusos muestran una mala adaptación, no observándose diferencias significativas al comparar los sujetos con episodios lúcidos con aquéllos con alteración de la conciencia.


Introducción

El tipo y calidad del desempeño psicosocial del epiléptico es de relevancia, ya que el transcurso de la enfermedad se compromete por la presencia de factores ambientales que modifican la frecuencia de las crisis y facilitan la aparición de fenómenos psicopatológicos.
Diversos trabajos señalan que la frecuencia de las crisis epilépticas y alteraciones psicopatológicas están relacionadas no sólo con el adecua
do nivel plasmático del anticonvulsivante correctamente indicado sino, además, con factores ambientales que afectan el desarrollo y bienestar del individuo. Éstos influyen en la disposición del paciente para aceptar la enfermedad y sus consecuencias, además de someterse a tratamientos con la eventual aparición de efectos laterales de fármacos que provocan síntomas somáticos y cognitivos (1-3). La disposición del epiléptico a mantener un tratamiento prolongado y a enfrentar las dificultades derivadas del proceso de estigmatización a que se ven sometidos depende de varios factores. El apoyo prestado por familiares, colegio, médicos y grupos de ayuda especializados en el tratamiento de los epilépticos, favorece la adecuada adaptación a los requerimientos del ambiente y a aquellos derivados de esta enfermedad en ocasiones crónica.

La relación médico paciente tiene una especial importancia en este proceso. Si el médico dirige la atención únicamente a los factores somáticos comprometidos como el tipo de crisis, lesiones concomitantes, uso de fármacos, exámenes somáticos generales y neurológicos, descuidará las importantes repercusiones sociales que genera esta enfermedad. Los mitos e interpretaciones acerca de ella presentes en todas las sociedades, culturas y niveles socioeconómicos, provocan mayores dificultades en la ya difícil situación de ser portador de una enfermedad que puede llegar a ser incapacitante. El efectuar apoyo psicoterapéutico durante las primeras fases de la enfermedad favorece la evolución de ésta y atenúa la aparición de alteraciones psicopatológicas.

Diversos autores hacen mención a los problemas sociales de los epilépticos. Flor Henry (4) asocia las dificultades adaptativas con los epilépticos del lóbulo temporal. Dodrill las atribuye a diversos tipos de epilepsia (5). La mayoría de los autores concuerda en que los epilépticos poseen mayores dificultades de ajuste social que el común de la población.

Las alteraciones somáticas y las dificultades ambientales que influyen en la aparición de psicopatología constituyen los factores de riesgo en la enfermedad. Como tales se incluyen la edad de aparición de las crisis, el tipo de crisis, la presencia simultánea de diversos tipos de crisis, la aparición de daño orgánico cerebral, el uso de fármacos con efectos laterales deletéreos, la presencia de crisis de tipo hereditariao de mal pronóstico, etc. Los factores ambientales deben ser incluidos en este listado ya que influyen en el curso y evolución de la enfermedad.

Como ha sido mencionado, el epiléptico posee mayores dificultades de adaptación social que un sujeto libre de crisis. A menudo los problemas psicosociales son más incapacitantes que las crisis mismas. Es frecuente el aislamiento social con variados intentos por adaptarse a la enfermedad, lo que genera fuertes sentimientos de insuficiencia, disminución de su autoestima y dependencia hacia los otros, como producto de la estigmatización social propia de esta enfermedad a menudo rechazada y temida. Los epilépticos poseen tasas mayores de desempleo que el resto de la población y muchos de ellos reciben salarios menores, con las repercusiones económicas que estos hechos traen consigo, lo que a su vez favorece la dependencia hacia los padres o familiares y dificultades para desempeñarse en forma autónoma. Algunos permanecen solteros, ya sea por no poder encontrar pareja o bien por el temor a que los hijos hereden la enfermedad. Los epilépticos posen mayores tasas de suicidios, producto de la mala adaptación y la problemática relacionada con el hecho de ser portadores de una enfermedad que en algunos casos requiere de prolongados tratamientos. También presentan mayor frecuencia de episodios depresivos, etc.

Por lo anterior, la evaluación del desempeño psicosocial de los epilépticos es necesaria tanto en el análisis del caso individual, como en estudios poblacionales, que proporcionan datos acerca de la importancia de estos factores en el desarrollo de la enfermedad, de modo tal que estos indicadores se incorporen en el tratamiento de los epilépticos.

Diversos instrumentos de evaluación han sido utilizados para conocer la situación de los epilépticos en su adaptación psicosocial. Entre los instrumentos aplicados, el de uso más frecuente ha sido el M.M.P.I. (Inventario Múltiple de Personalidad de Minnesota), dirigido a conocer la frecuencia y calidad de los trastornos psicopatológicos. A pesar de su sensibilidad, presenta el inconveniente de su extensión (556 ítem) y su compleja formulación, lo que dificulta los procedimientos para obtener una rápida evaluación de los epilépticos, además de no estar específicamente diseñado para estos pacientes, pues no considera las características específicas de la enfermedad. Otros instrumentos utilizados frecuentemente en la epilepsia incluyen al test de Rorschach, Test de Apercepción Temática, Batería Neuropsicológica de Luria Nebraska, Inventario de Personalidad de Eysenck, Cuestionario de Salud de Goldberg, etc. Aspectos tales como la repercusión de las crisis en la vida del individuo, los problemas laborales a consecuencia de la aparición de una crisis, la amenaza permanente de que aparezca una de ellas y otros factores relacionados con las características específicas de la enfermedad no son considerados tanto por el M.M.P.I como por las otras pruebas destinadas a conocer el desempeño social de los epilépticos.

Con la finalidad de evaluar la participación de la adaptación ambiental en la psicopatología de los epilépticos en nuestro medio se aplicó el W.P.S.I., test específicamente diseñado para sujetos con epilepsia a varios grupos de epilépticos. En primer lugar fue administrado a una muestra constituida por 116 sujetos, los que fueron comparados con epilépticos procedentes de otros países. Posteriormente se aplicó este instrumento a epilépticos pertenecientes a diversos estratos socioeconómicos con la finalidad de obtener una visión más exacta de la adaptación social en nuestro país. Estos sujetos también fueron comparados con epilépticos provenientes de países como Alemania, EE.UU., Finlandia y Canadá. Finalmente se estudiaron epilépticos que cursaron con cuadros psicóticos para obtener índices de adaptación psicosocial que se puedan comparar con epilépticos que nunca han experimentado estos episodios psicóticos.

De este modo, se intentará establecer un perfil de adaptación de los epilépticos en Chile, tanto en sus aspectos cualitativos en el ámbito nacional como también en relación a otros países. El perfil obtenido permitirá conocer en la forma más exacta posible las características de esta población y los desafíos que este grupo de pacientes representa para el tratamiento y rehabilitación de esta patología.

Material y método

Para una comprensión objetiva y sistemática de los aspectos psicosociales, Dodrill (6-10) elaboró una prueba que contiene aspectos específicos de la enfermedad epiléptica. Es así como se confeccionó el Washington Psychosocial Seizure Inventory (W.P.S.I.) que ha sido utilizado en Estados Unidos de Norteamérica, su lugar de origen, como en otros países y cuyos resultados permiten efectuar análisis comparativos en la adaptación social de los epilépticos en diferentes lugares del mundo. Este test ha sido aplicado en Estados Unidos de Norteamérica, Canadá, Finlandia, Alemania.

Este cuestionario se ha traducido y estandarizado al castellano por Tiberia en 1986 (11). Consta de 132 ítem breves y de sencilla formulación, que lo hacen adecuado para el estudio de grandes muestras poblacionales. Ha demostrado ser un instrumento sensible para la evaluación de los problemas específicos ligados a la epilepsia. El sujeto debe contestar cada pregunta en forma afirmativa o negativa, el cual es completado habitualmente entre 30 y 40 minutos con una complejidad compatible con las eventuales limitaciones neuropsicológicas de los epilépticos (1, 12, 13).

La prueba contiene 8 escalas, las que se describen brevemente a continuación:

1. Historial familiar.- Pretende identificar problemas en el curso del desarrollo que pudiesen afectar la adaptación psicosocial, tales como ajuste escolar, interacción con los pares en la infancia, relación con los propios padres (contiene 11 ítem).

2. Adaptación emocional.- Pretende evaluar la presencia de dificultades emocionales inespecíficas tales como incapacidad de concentración, síntomas depresivos, baja autoestima, quejas somáticas, etc. (34 ítem).

3. Adaptación interpersonal.- Evalúa la capacidad del sujeto para relacionarse constructivamente con los otros (21 ítem).

4. Adaptación vocacional.- Evalúa el grado de satisfacción personal alcanzado en el trabajo o en el estudio y su relación con la epilepsia (13 ítem).

5. Situación económica.- Evalúa las repercusiones de la epilepsia en esta área y los sentimientos del sujeto al respecto (7 ítem).

6. Adaptación a las crisis.- Evalúa la capacidad del sujeto para adecuarse al trastorno convulsivo y a sus repercusiones (15 ítem).

7. Medicamentos y tratamiento médico.- Intenta determinar la percepción del sujeto respecto al tratamiento recibido, así como la relación médico-paciente (7 ítem).

8. Funcionamiento psicosocial global.- Pretende entregar un índice del ajuste psicosocial general. Los ítem provienen de las anteriores escalas, con predominio de adaptación emocional e interpersonal (56 ítem).

Los puntajes obtenidos están divididos en 4 niveles de severidad. Nivel 1. Sin problemas significativos. Nivel 2. Problemas de gravedad limitada. Nivel 3. Problemas definidos, con claro impacto en la adaptación psicosocial. Nivel 4. Problemas severos, con fuerte impacto en el ajuste social. Hay 3 escalas de validez; Blancos para el número de preguntas sin contestar; Falsas, el número de respuestas falsas (límite de validez 4) y asuntos extraños para evaluar respuestas al azar.

Nos remitiremos a los resultados en la aplicación de esta prueba en los distintos países y en Chile, tanto para sujetos epilépticos como en aquéllos que han experimentado cuadros psicóticos. Se hará una especial mención a epilépticos provenientes de diversos estratos socioeconómicos para evaluar su adaptación social.

Para conocer la adaptación de los epilépticos en Chile se estudió una muestra proveniente de un hospital que atiende una población de aproximadamente 2000 epilépticos. Esta muestra estuvo conformada por 116 sujetos atendidos en forma ambulatoria, adscritos al programa de epilepsia en un servicio público de salud como es el Instituto Psiquiátrico de Santiago (14).

Para analizar la adaptación de los epilépticos al incluir la variable de pertenencia a algún nivel socioeconómico se compararon tres muestras provenientes de la Liga Chilena Contra la Epilepsia. La muestra comprendió a sujetos entre 18 y 60 años de edad portadores de todas las formas clínicas de epilepsia, no presentaban antecedentes de cuadros psicóticos ni retraso mental y poseían acceso a la lectoescritura. Quedó conformada por 41 sujetos de clase social baja, 43 de clase social media y 41 de clase social alta. Al aplicar los límites de validez de la prueba, quedó finalmente constituida por 94 epilépticos, 35 de estrato socioeconómico bajo, 31 de medio y 28 de alto (15). Esta muestra fue comparada con epilépticos provenientes de otros países como EE.UU., Canadá, Finlandia y Alemania (8).

Finalmente en cuanto a la adaptación de psicóticos epilépticos se aplicó el W.P.S.I. a un grupo de ellos (16). Los pacientes fueron obtenidos del Instituto Psiquiátrico de Santiago y clasificados según su estado de conciencia, distinguiendo aquéllos que cursaron con cuadros psicóticos con y sin lucidez de conciencia. Fueron escogidos al azar y se compararon con un grupo control de características epileptológicas semejantes, pero sin episodios psicóticos. Ambos grupos presentaban promedio de edad, sexo, tipo de crisis, edad de comienzo de las crisis y tiempo de evolución de las crisis semejantes, además de pertenecer a un estrato socioeconómico semejante, ya que ambos grupos se controlaban en el mismo centro asistencial. El nivel socioeconómico correspondía al nivel bajo, que es el que habitualmente asiste a los servicios de salud estatales en Chile.

La muestra quedó constituida por 29 pacientes psicóticos, de los cuales 18 tuvieron episodios de psicosis lúcidas y 11 con alteración de la conciencia. La edad promedio de inicio de las crisis fue de 15 años y el tiempo de evolución de ellas fue de 23 años. Con la finalidad de evaluar la adaptación social al interior del grupo de las psicosis epilépticas, se compararon los resultados de las psicosis confusas con las psicosis lúcidas. Estos sujetos fueron evaluados mientras no estaban presentes síntomas psicóticos.

Resultados

El primer grupo de 116 sujetos provenientes del Instituto Psiquiátrico de Santiago quedó finalmente constituido por 61 sujetos luego de eliminar a los que proporcionaron 4 o más respuestas falsas. Esto indica que un importante porcentaje de estos epilépticos tiende a dar respuestas poco confiables frente al cuestionario. Los restantes 61 sujetos que constituyeron una muestra más fiable en cuanto a sus respuestas, quedaron ubicados en el nivel 3 de severidad, con puntajes mayores en Adaptación emocional e interpersonal, Situación económica y Funcionamiento psicosocial global (Figura 1). Esto demuestra la alta prevalencia de desórdenes psicosociales en los sujetos de este estudio. En cuanto a los porcentajes obtenidos se encontró que un 44% de los sujetos encuestados se ubicaron en el nivel 4, que indica problemas severos, con fuerte impacto en el ajuste social.


Figura 1. Perfil del WPSI en sujetos provenientes del Instituto Psiquiátrico de Santiago al considerar sólo escalas válidas (límite de validez 4; n=61)

Estos resultados se compararon con muestras de epilépticos provenientes de otros países donde ha sido aplicado este test, observándose lo señalado en la Figura 2. Como se puede apreciar, la muestra chilena fue la de peor desempeño en relación a las provenientes de los otros países: República Democrática Alemana, Estados Unidos de Norteamérica, Finlandia y Canadá.


Figura 2. Perfil del WPSI en sujetos provenientes de EE. UU., Alemania (ex República Democrática Alemana), Finlandia, Canadá y Chile

En las muestras provenientes del Instituto Psiquiátrico el nivel de adaptación psicosocial fue deficiente en la mayoría de las escalas estudiadas. Cuando se comparan los resultados de diversos países se encuentra que el perfil es similar entre ellos, con una distribución homogénea en las dificultades de adaptación social entre los epilépticos en forma independiente de factores raciales, económicos y geográficos.

En la muestra chilena se obtuvieron las mayores dificultades en la adaptación social. La Situación económica está entre los mayores índices y Medicamentos tratamiento médico es el menos afectado. El primer caso se explicaría debido a que los sujetos pertenecían a un bajo nivel socioeconómico, con altas tasas de desocupación en el momento de la entrevista. Los menores índices en Medicamentos y tratamiento médico se explican por la relación prolongada de los médicos con estos pacientes, además del hecho que los fármacos les eran entregados en forma gratuita.

Las alzas en las escalas Adaptación emocional, Adaptación interpersonal y Funcionamiento psicosocial global confirman la alta frecuencia de alteraciones psicopatológicas en epilépticos y están en concordancia con otros estudios efectuados mediante el M.M.P.I. (17).

Esta muestra estudiada poseía un sesgo en cuanto al nivel socioeconómico de estos pacientes, por lo que posteriormente se diseñó un estudio para conocer si este factor era de relevancia en la adaptación social de los epilépticos. Una limitante del estudio mencionado lo constituyó el hecho que los pacientes pertenecían a estratos socioeconómicos bajos con escasos ingresos familiares, dificultades laborales como cesantía, marginalización social, deficientes condiciones de vivienda y alimentación, escasas posibilidades de educación, aspectos que en otros estudios muestran importante incidencia en la psicopatología de los epilépticos (8-10, 18).

Para evaluar las hipótesis señaladas se presentan los resultados encontrados en un grupo de epilépticos que concurren a la Liga Chilena Contra la Epilepsia, tomando en consideración el nivel socioeconómico al que pertenecen, para obtener una visión más objetiva en la adaptación social de epilépticos en Chile. Los sujetos fueron distribuidos en tres estratos socioeconómicos: alto, medio y bajo para luego aplicárseles el W.P.S.I. (15).

Los resultados obtenidos se muestran en la Figura 3. Al observar la figura se encuentra que las curvas se ordenan de acuerdo a la clase social y de menor a mayor severidad, siendo la de menor severidad la que corresponde al nivel socioeconómico alto, luego el nivel socioeconómico medio y con mayor severidad la del nivel socioeconómico bajo.


Figura 3. Perfil del WPSI en sujetos provenientes de la Liga Chilena Contra la Epilepsia pertenecientes a estratos sociales altos, medios y bajos (límite de validez 4; n=94)

Al analizar los porcentajes de sujetos que se ubican en los niveles 3 y 4 que presentan problemas claros y definidos en las dificultades de adaptación psicosocial se encontró que las escalas más afectadas fueron Adaptación emocional y Situación económica. Cabe señalar que más de la mitad de los sujetos presentaban dificultades en Adaptación interpersonal, Funcionamiento psicosocial global y Adaptación a las crisis.

La aplicación de pruebas estadísticas como la t de Student señaló que la única escala que mostró diferencias estadísticas entre los tres estratos fue la de situación económica. Al comparar estrato alto con medio, salvo la escala ya mencionada, no se encontraron diferencias estadísticamente significativas en el resto de las siete escalas. En el caso de los estratos medio y bajo aparecen diferencias significativas en tres escalas: la de Situación económica, Adaptación interpersonal y Funcionamiento global. Pero al comparar los estratos altos y bajos todas las escalas muestran diferencias estadísticas.

De este modo, los epilépticos provenientes de estratos altos presentan menores dificultades de adaptación psicosocial que los de estratos bajos. Además los de estrato medio presentan menos dificultades que los de estrato bajo. Según las pruebas estadísticas, los epilépticos de estratos altos presentan importantes diferencias en relación con los de estratos bajos.

Al comparar estos resultados con los observados en otros países, podemos señalar que los estratos socioeconómicos altos y medios se asemejan a lo observado en países como Estados Unidos, Canadá, Alemania Oriental y Finlandia (Figura 4). Sólo el estrato socioeconómico bajo presenta importantes alteraciones en la adaptación psicosocial en relación con los otros países. En los países estudiados, Estados Unidos mostró mayores dificultades, seguido por Canadá, luego Finlandia y los mejores índices correspondían a la ex Alemania Oriental.


Figura 4. Perfil del WPSI para cada estrato socioeconómico en Chile con sujetos provenientes de EE. UU. y ex República Democrática Alemana

Los resultados de este estudio ratifican lo encontrado en el Instituto Psiquiátrico de Santiago. La muestra del primer estudio estuvo conformada por sujetos provenientes de estratos bajos, que mayoritariamente concurren a los servicios estatales de salud. En ambos grupos, tanto en el Instituto Psiquiátrico de Santiago como en la Liga Chilena Contra la Epilepsia, los estratos bajos presentaron índices deficientes en cuanto a las habilidades de adaptación social. Por otro lado, los epilépticos provenientes de estratos sociales altos muestran diferencias con los que pertenecen a estratos medios y particularmente con los provenientes de estratos bajos. Esto señala que la adaptación en los estratos bajos es más deficiente que en los otros estratos, por lo que este grupo se constituye en un factor de riesgo, estando en condiciones de desventaja tanto con los de estrato medio y aun en mayor proporción con los de estrato alto. Los menores índices en Medicamentos y tratamiento médico indican una adecuada relación con el médico tratante, además que los medicamentos fueron proporcionados a menores costos por la Liga Chilena Contra la Epilepsia, lo que podría influir en esta mejor percepción.

Posteriormente y en otra investigación efectuada en epilépticos que cursaron con cuadros psicóticos se compararon con un grupo control con la finalidad de evaluar esta variable en la adaptación psicosocial de los epilépticos (16).

La Figura 5 muestra los resultados al comparar 29 psicóticos epilépticos con un grupo control de 29 epilépticos, pero que quedó reducida a 12 psicóticos y 14 del grupo control, pues entre un 51% y 59% de los pacientes tienden a dar respuestas ilógicas o falsas al cuestionario con un índice de falsedad de 4. Las curvas son similares en ambos grupos y al aplicar pruebas estadísticas, tanto chi-cuadrado como la t de Student, no se encuentran diferencias significativas para cada uno de los ítem del cuestionario, siendo los resultados similares en los dos grupos.


Figura 5. Perfil del WPSI en sujetos con psicosis epilépticas en relación a grupo control sin psicosis provenientes del Instituto Psiquiátrico de Santiago (límite de validez 4)

Al analizar lo que ocurre entre las psicosis con alteración de conciencia y aquellas que cursan sin alteración de conciencia se encontró que no presentaron mayores diferencias entre ellas. La Figura 6 presenta los resultados de 6 pacientes confusos y 6 lúcidos que quedaron una vez que se aplicó el índice de falsedad al grupo original de 11 epilépticos con psicosis confusas y 18 con psicosis lúcidas, que conformaban el total de 29 sujetos estudiados. Existe una tendencia en las psicosis lúcidas a presentar mayores dificultades económicas. Esta escala se ubicó en el nivel 4 del cuestionario, pero al aplicar pruebas estadísticas a ambos grupos de psicóticos y al ser comparados entre sí a través de chi-cuadrado y la t de Student, no se encontraron índices de significación estadística. La mayoría de las escalas se encuentra en la zona 3, con excepción de Historial familiar y Medicamento y Tratamiento médico que presentan menores índices.


Figura 6. Perfil del WPSI en sujetos con psicosis epilépticas lúcidas y confusas provenientes del Instituto Psiquiátrico de Santiago (límite de validez 4)

Estos resultados señalan una mala adaptación tanto en el grupo de pacientes epilépticos con episodios psicóticos como en el grupo control compuesto por sujetos pertenecientes al mismo nivel socioeconómico y con características epileptológicas semejantes. La mala adaptación comprende las escalas de Adaptación emocional, Interpersonal, Vocacional, Situación económica, Adaptación a los ataques y Funcionamiento psicosocial en general. Son excepción Historial familiar y Medicamento y tratamiento médico, que se mantuvieron en el nivel 2 del inventario. Estudios efectuados en Chile señalan que la familia es un factor de aglutinación ante dificultades ambientales, manteniendo y protegiendo al epiléptico al interior de ella (3). La percepción en el ítem Medicamentos y tratamiento médico fue mejor evaluada y se explica pues estos epilépticos pertenecían a una unidad especializada del Instituto Psiquiátrico de Santiago, diseñada tanto para epilépticos como para los psicóticos epilépticos.

Discusión

En resumen, se presentan 3 estudios de epilépticos a los cuales se les aplicó el W.P.S.I. con la finalidad de obtener un perfil de adaptación psicosocial de los epilépticos en Chile. Los resultados obtenidos deben ser considerados en relación a diversos factores. En la primera muestra que correspondió a 116 sujetos provenientes del Instituto Psiquiátrico de Santiago, ésta corresponde a un servicio estatal de Salud. Como lo han demostrado otros autores, pacientes provenientes de servicios públicos de salud poseen mayor prevalencia de alteraciones psicopatológicas cuando se comparan con sujetos provenientes de la práctica privada. Esto se debería a la presencia de mayor psicopatología como por la mayor frecuencia de epilepsias refractarias (19, 20).

La frecuencia de desórdenes psiquiátricos está relacionada con el lugar de donde se obtienen los pacientes, siendo diferentes si éstos provienen del sistema estatal de salud, o bien de clínicas neurológicas o psiquiátricas que atienden a sujetos con determinadas características según sea el tipo de centro de donde provienen. Los pacientes estudiados en la segunda muestra provenían de la Liga Chilena Contra la Epilepsia, lo que representa un universo homogéneo de sujetos que buscan atención en forma ambulatoria. Los pacientes poseían características similares, pues fueron obtenidos al azar en un solo centro asistencial donde concurren personas pertenecientes a diversos estratos socioeconómicos para la obtención de medicamentos o en algunos casos asistencia profesional médica o social.

Al comparar tanto los sujetos provenientes del Instituto Psiquiátrico como los de la Liga Chilena Contra la Epilepsia respecto a muestras internacionales, éstas presentan un perfil similar, lo que revela una distribución homogénea de las alteraciones psicosociales de los epilépticos en diferentes países. Estas semejanzas entre varios países indican que la situación económica es percibida como deficiente en la mayoría de los países; también en Chile, especialmente en los estratos socioeconómicos bajos, debido a dificultades en la obtención de empleos bien remunerados y probable discriminación por el hecho de ser portadores de esta enfermedad. La elevación de la escala Adaptación emocional no sólo en la muestra chilena sino en todos los países señala la importante prevalencia de alteraciones psicopatológicas en los epilépticos, lo que representa un factor común en diferentes lugares geográficos.

Al compararse la muestra chilena con los resultados encontrados en otros países, los estratos medios y altos se semejan a ellos. Especiales consideraciones deben efectuarse con los estratos bajos, que presentan índices superiores de dificultad en la adaptación psicosocial con respecto a otros países. Por este motivo y además de lo señalado en cuanto a la semejanza del grupo proveniente de la Liga Chilena Contra la Epilepsia con el del Instituto Psiquiátrico de Santiago, el estrato bajo se constituye en un grupo de alta incidencia de alteraciones en la adaptación y por lo tanto vulnerable a las dificultades que habitualmente encuentra el epiléptico. Queda abierta la posibilidad que otros cuadros neuropsiquiátricos también se enfrenten a dificultades relacionadas con el nivel socioeconómico al que pertenece el individuo, lo que en el caso de la epilepsia resulta jugar un rol de relevancia.

El tercer estudio muestra que el hecho de presentarse un cuadro psicótico no indicó una peor adaptación. Las características psicopatológicas de estas psicosis ayudan a interpretar estos resultados. La conducta de los psicóticos epilépticos está en estrecha relación con el entorno, con las personas y con los otros en general. Una vez cedido el episodio psicótico tanto para las psicosis confusas como para las lúcidas, el epiléptico retoma sus actividades cotidianas, mostrándose interesado en su trabajo, estudios, etc. Los resultados muestran esta situación, pues el episodio psicótico no modificó la relación con el medio ambiente, siendo los índices de adaptación social similares a los epilépticos que no experimentaron episodios psicóticos.

Hechos semejantes se observan al comparar las psicosis que cursan con alteración de la conciencia con las de curso lúcido, en que tampoco se encontraron diferencias significativas entre ellas. Sólo se encontró que los psicóticos lúcidos poseían mayores dificultades en la Adaptación vocacional y Situación económica, aunque estas cifras no tenían significación estadística.

Con respecto a los resultados obtenidos en las tres muestras estudiadas, las conclusiones deben ser ponderadas tanto en relación al origen de la muestra como por la presencia de grupos controles. En el primer estudio sólo se incorporaron epilépticos y se compararon con muestras internacionales de sujetos que asisten a servicios hospitalarios en diversos países (8). En el segundo estudio se compararon epilépticos entre sí pertenecientes a diversos estratos socioeconómicos con la finalidad de establecer su adaptación en relación a esta variable, la que resultó ser significativa en cuanto a las dificultades que enfrentan los epilépticos que pertenecen a grupos socioeconómicos bajos, aun al compararse con resultados obtenidos en estudios internacionales. Finalmente el grupo de psicóticos epilépticos se comparó con un grupo control de epilépticos sin psicosis para evaluar la relevancia de los episodios psicóticos en epilépticos, lo que no mostró diferencias significativas con el grupo control. El W.P.S.I. posee características que lo configuran como un instrumento específico para esta enfermedad, por lo que sus resultados deben ser comprendidos al interior de esta entidad nosológica. Futuros estudios destinados a comparar el perfil de adaptación de epilépticos con otras patologías neuropsiquiátricas deben considerar estos factores.

Conclusiones

Estudios previos indican que en los países donde existen programas de rehabilitación las dificultades de adaptación social son menores que en aquellos países que carecen de éstos. El presente estudio muestra cifras altas de dificultades de adaptación social tanto en epilépticos como en psicóticos epilépticos, por lo que contar con mayores facilidades en la rehabilitación permitiría mejorar los índices de adaptación social particularmente en sujetos provenientes de estratos sociales bajos. Estos últimos se constituyen en un grupo especialmente vulnerable a los factores de riesgo en una peor evolución de la enfermedad epiléptica. Sin embargo, las dificultades están presentes en otros niveles socioeconómicos, por lo que el apoyo médico o institucional debería dirigirse a la gran mayoría de los sujetos con epilepsia.

De estos estudios se desprende que contar con facilidades no sólo médicas sino también de apoyo social es necesario para asegurar una mejor adaptación de los epilépticos ante las dificultades sociales a las que se ven expuestos. El eliminar las crisis no asegura que el paciente supere las dificultades que esta enfermedad le impone, muchas veces en forma permanente. La rehabilitación requiere de un conjunto de medidas que van más allá del adecuado uso de los medicamentos para el tipo de crisis. Es necesario crear instancias sociales que permitan la rehabilitación integral del epiléptico bajo un modelo multietiológico que incluya los diferentes aspectos comprometidos en la enfermedad ya sea biológicos, psicológicos o sociales.

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Dirección para correspondencia:
Fernando Ivanovic-Zuvic
Callao 2970 Of. 604
Las Condes, Santiago, Chile
Fono: 2324672
E mail: ferlore@netline.cl

Recibido: agosto de 2000
Aceptado: mayo de 2001

 

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