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Revista chilena de neuro-psiquiatría

versión On-line ISSN 0717-9227

Rev. chil. neuro-psiquiatr. v.39 n.2 Santiago abr. 2001

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-92272001000200009 

Rev Chil Neuro-Psiquiat 2001; 39(2): 158-164

ARTÍCULO ESPECIAL

Un modelo teórico de la conciencia normal de realidad

A Theoretical Model of Normal Reality Awareness

 

Juan Marconi

Departamento de Psiquiatría y Salud Mental, Campus Sur, Facultad de Medicina, Universidad de Chile.

Dirección para Correspondencia


A telescopic structure of reality awareness is proposed, based on Janet's fonction du réel (1908), Jaspers' reality experience and reality judgment (1913), and Weisman's meaning and testing of reality (1958). The structure has three functional levels, global, affective and cognitive, which are defined according to the analysis of eight parameters. During rest periods, the global level contains the affective level, which in turn encompasses the cognitive level. The last two levels emerge depending on the task to be accomplished. As a biopsychosocial phenomenon, reality awareness changes according to three temporal axes: sleep-wakefulness, a short cycle; birth to adulthood, an intermediate cycle; and a longer, sociocultural cycle, which goes from magic thought in primitive cultures to rational or cognitive thought in stratified, technological cultures.

Key words: Normal Reality Awareness Theory


A partir de descripciones de Janet (1908), función de realidad, Jaspers (1913) vivencia y juicio de realidad, y Weisman (1958) sentido y prueba de realidad, se propone una estructura telescópica de la conciencia de realidad normal, con tres niveles funcionales de mayor a menor amplitud: global, afectiva y cognitiva. La estructura de dichos niveles se define mediante un análisis comparativo aplicando ocho parámetros. En reposo, el nivel global contiene dentro de sí al nivel afectivo y éste al nivel cognitivo, emergiendo los dos últimos según las tareas a cumplir. Fenómeno biopsicosocial, la conciencia de realidad se mueve en tres ejes temporales: un ciclo corto, sueño-vigilia, un ciclo mediano, de maduración, nacimiento a edad adulta, y un ciclo largo, sociocultural, desde el pensamiento mágico global, de culturas ágrafas, hasta el pensamiento racional, cognitivo de culturas tecnológicas, estratificadas.


 

Introducción: psicosis, delirio y conciencia de realidad

Al abordar el tema de la conciencia de realidad y el delirio, Jaspers (1), advierte: "Lo que en cada instante suele ser para nosotros perfectamente evidente, suele ser también enigmático; así el tiempo, el yo, así también la realidad". "Justamente porque la vivencia de realidad puede ser perturbada patológicamente, se aviva la atención y se puede advertir su presencia".

Esto es exactamente lo que ha sucedido con nuestra teoría psicopatológica estructural de la psicosis (2), recientemente actualizada (3, 4). La psicosis, como género, es concebida como una mutación insólita y productiva de la estructura de la conciencia de realidad, que se divide, a su vez, en cuatro especies: global u oneiriforme, afectiva, cognitiva unitaria y cognitiva escindida.

En la Tabla No 1 se definen los indicadores de cada especie y su equivalencia en la nomenclatura tradicional.

Las cuatro especies presentan una gradiente de mayor a menor compromiso de la conciencia de realidad, desde la psicosis oneiriforme hasta la cognitiva escindida, y, a la inversa, una gradiente de menor a mayor tendencia a la cronicidad en el mismo sentido. La realidad normal o prepsicótica es incorporada por la psicosis oneiriforme, desplazada en la especie afectiva; coexiste, en paralelo con el tema psicótico, en la especie cognitiva unitaria, y coexiste frente a cualquier estímulo en la psicosis cognitiva escindida, induciendo la perplejidad del período de invasión esquizofrénico, así como las vivencias y conductas bizarras del período de estado.

Planteada así la psicopatología de la afirmación y conducta de realidad en la psicosis, nuestro objetivo en el presente trabajo se dirige a la psicología de la conciencia de realidad normal, prepsicótica, el substrato que "puede ser perturbado patológicamente", de Jaspers.


Tres enfoques históricos y una propuesta acerca de la conciencia normal de realidad

Pierre Janet (5) mencionó por primera vez en 1908, y desarrolló posteriormente en otros escritos, el proceso psicológico de aprehensión de la realidad, al afirmar: "la realidad presente exige una complejidad especial de la operación psicológica y hay, por consiguiente, una función especial que podemos llamar función de realidad".

Karl Jaspers analiza la conciencia de realidad y las ideas delirantes, en 16 páginas de su Psicopatología General. "La vivencia de realidad no se puede derivar, sino descubrir sólo indirectamente, como un fenómeno originario comprendiendo los siguientes factores: 1) Real es lo que percibimos corporalmente; a diferencia de nuestras representaciones, las percepciones tienen una realidad que no está en la sensación del ojo o del oído, sino en el modo de lo sentido, algo originario inderivable, la realidad sensorial (normalmente en conexión con excitaciones del mundo exterior). 2) La realidad está en la conciencia del ser como tal; incluso cuando percibimos corporalmente puede faltarnos la conciencia de realidad. Tiene que haber una experiencia originaria de la realidad y fue llamada por Janet "fonction du reel". 3) Real es lo que ofrece resistencia. Alcanzar un objetivo contra la resistencia significa "experiencia de realidad", "por eso toda vivencia de realidad tiene su raíz en la práctica. Pero, lo que en la práctica es realidad es constantemente un significar de las cosas, procesos, situaciones. En la significación puedo captar la realidad", "las cosas con que cuento prácticamente, ante las cuales me comprometo en todo instante, en lo que creo como algo que existe".

"De la vivencia o certidumbre directa de realidad hay que distinguir el juicio de realidad, que surge de la elaboración ideal de las experiencias directas. Éstas son probadas sucesivamente y como real vale sólo lo que mantiene la prueba y se confirma con ella, sólo lo que es accesible al saber común idéntico y no es sólo subjetivamente privado".

Weisman (6) en 1956, aplicando la teoría psicoanalítica de la mente, diferencia entre sentido de realidad y prueba de realidad. "Cada experiencia lleva en sí un sentido de convicción y creencia independientemente de su estructura interna. Este es el sentido de realidad que actúa en toda la experiencia más que en cualquiera de sus partes. Es más aparente dentro de una experiencia emocional intensa que frente a los rigores del pensamiento lógico". "Creemos solamente lo que sentimos como verdadero, la aceptación emocional es más convincente que la razón o la información fiel". "El sentido de realidad es privado".

La prueba de realidad trata de la corroboración de la experiencia de una persona a otra, o de un momento a otro en la misma persona. La tarea central de la prueba de realidad es determinar los diversos contextos en los cuales las diferentes experiencias puedan considerarse reales.

Con estos antecedentes, proponemos la siguiente ordenación de la conciencia de la realidad: 1) Existe una conciencia total de realidad, similar a la función de realidad de Janet, que incluye, en una estructura telescópica, la conciencia afectiva de realidad, y ésta a su vez, a la conciencia cognitiva de realidad. El carácter total de la conciencia de realidad en un individuo se traduce en un comportamiento también total, masivo, ante la experiencia: las percepciones, los afectos, la motricidad, los pensamientos o juicios, etc., todos están impregnados de vividez dramática. La conciencia total de realidad es escenográfica, se da en un ámbito integrado, indivisible, y, a partir de la experiencia visual de realidad, ordena en su torno todas las demás manifestaciones conductuales. 2) Dentro de la conciencia total de realidad se diferencia, normalmente, la conciencia afectiva de realidad, similar al sentido de realidad de Weisman. Ella implica, necesariamente, un ordenamiento de la experiencia de realidad en torno a los afectos, a su intensidad y curso. Comanda, desde este punto de partida, un ámbito menor de actos conductuales que la conciencia total de realidad; la motilidad, los juicios, algunas percepciones aisladas atingentes al tono afectivo, son arrastradas por la conciencia afectiva de realidad. Ella es privada, subjetiva. 3) A su vez, dentro de la conciencia afectiva de realidad se puede separar, en el normal, la conciencia cognitiva de realidad, asimilable al juicio de la realidad de Jaspers y la prueba de realidad de Weisman. Ella se nutre de juicios analíticos, racionales, confirmados repetidamente. La conciencia cognitiva de realidad normal es compartida por el individuo con los miembros de su grupo cultural, se pone a prueba constantemente en busca de confirmación. Desde esta estructura racional, el ámbito conductual comandado por ella es mucho más reducido que lo señalado para la conciencia total o afectiva de realidad. Los juicios son los que, predominantemente, se ordenan en torno a la conciencia cognitiva de realidad, las percepciones aisladas, y el valor semántico del lenguaje.

La conciencia de realidad y su aprendizaje endocultural

Al respecto, Jaspers afirma: "Esa conciencia de realidad me penetra en una claridad más o menos ordenada, como saber acerca de la realidad que me concierne, que está encajada en la realidad general, como se me ha desarrollado y estructurado en su contenido por la tradición y la cultura en que he crecido y en que fui educado" .

Comentaremos ahora el concepto de realidad implicado en estas experiencias totales, afectivas o cognitivas. Jaspers insiste, al hablar del juicio de realidad, en que "la realidad no es una experiencia singular en sí, sino sólo lo que se muestra real en conexión con la experiencia". "La realidad es relativa" y "es abierta, se basa en la visión y en su certeza". Tanto él como Weisman adoptan, sin formularlo así, un punto de vista relativista cultural acerca de lo que es la realidad. Weisman (loc. cit.) dice: "El concepto de realidad surge del significado socialmente aceptado de la experiencia común".

El enfoque relativista cultural parte de las siguientes premisas: 1) Cultura es la parte del ambiente hecha por el hombre. 2) En términos psicológicos, cultura es la porción aprendida de la conducta humana. 3) La endoculturación comprende los aspectos de la experiencia del aprendizaje que permiten al hombre ser competente en su cultura. Y, por último, el principio mismo del relativismo cultural: "Los juicios están basados en la experiencia, y la experiencia es interpretada por cada individuo a base de su propia endoculturación".

Si aplicamos este principio general a la experiencia de realidad, podemos decir que la conciencia de realidad es aprendida en el proceso de endoculturación, iniciado en la infancia, y varía de una cultura a otra y aún entre los diversos subgrupos de una cultura determinada.

Un aspecto muy importante para los fines de este trabajo, es la estructura normal de la experiencia de realidad en las diversas culturas, es decir, cómo se configuran la conciencia total, afectiva y cognitiva de realidad. Tratando de ser breves, mencionaremos sólo tres ejemplos: 1) Conciencia total de realidad: "el fenómeno de posesión, que encontramos entre los negros africanos y los del Nuevo Mundo, es la suprema expresión de su experiencia religiosa; la posesión es un estado psicológico en el cual ocurre un desplazamiento de la personalidad cuando el Dios "viene a la cabeza" del adorador. Se considera que el individuo es la divinidad misma. A menudo se produce una completa transformación de la personalidad: la expresión facial, la conducta motora, la voz, la fuerza física y el carácter de sus manifestaciones verbales son enteramente diferentes de lo que son cuando es "él mismo". La experiencia oneiriforme del individuo así "poseído", constituye una variación normal de la conciencia total de realidad, en su cultura. 2) Conciencia afectiva de realidad: en la cultura occidental de nuestra época, el estado de enamoramiento puede citarse como una variación normal de la conciencia afectiva de realidad. En otra cultura, con un planteamiento diferente de la relación entre los sexos, la configuración normal de la relación amorosa puede construirse sobre bases diferentes, sin la gruesa deformación afectiva (con sentido positivo) de la realidad de la persona amada. 3) Conciencia cognitiva de realidad: dice Herskovits: Incluso los hechos del mundo físico son discernidos a través de la pantalla endocultural de modo que la percepción del tiempo, la distancia, el peso, el tamaño y otras "realidades" están "mediadas" por los convencionalismos de un determinado grupo". "Unos indios que viven en la parte Suroeste de Estados Unidos piensan a base de seis puntos cardinales y no de cuatro. Además de las direcciones norte, sur, este y oeste, incluyen las de arriba y abajo. Teniendo en cuanta que el universo es tridimensional, esos indios son enteramente realistas".

Hablamos de estructura de la conciencia total, la conciencia afectiva o la cognitiva de realidad para aludir al marco cultural aprendido de referencia, sea predominantemente afectivo, cognitivo o de conciencia total, en que ocurren estas experiencias de realidad. En cada cultura se enseña a sus miembros una manera de sentir, saber, o captar globalmente lo que es real. Esta configuración peculiar, basada en determinadas características de las percepciones, emociones, juicios, fantasías, estados de conciencia, etc., es lo que denominamos estructura.

Características estructurales de la conciencia normal de realidad

El análisis comparativo de los tres niveles de conciencia de realidad se ordena según 8 parámetros; ámbito, estructura, velocidad o cambio, funciones psíquicas, diferenciación, contexto, consenso social y validez. (Ver Tabla No 2)


El nivel global incluye, en su ámbito, la situación total, de estructura escenográfica, de secuencias temáticas cambiando en horas o minutos que comprometen todas las funciones psíquicas, con objetos que se interpenetran entre sí, fusionando la experiencia y su contexto. Ignora el consenso social. Siempre aceptado como válido, sin criterios de intensidad ni confirmación. El nivel afectivo se define por su ámbito limitado a las valencias afectivas de una situación, es sintético, cambia contenidos en semanas o meses, compromete la afectividad, ánimo, sentimientos, emociones; los objetos son absolutos e inequívocos, funcionan con la experiencia misma, que es privada y completa en sí misma; su criterio es de intensidad ya que no necesita confirmación.

El nivel cognitivo, finalmente, funciona con partes de la situación, es analítico, con lenta velocidad de cambio, meses o años, comprende sólo el intelecto, el razonamiento, la conceptualización. Los objetos son parte de un todo más amplio, funcionan con las condiciones de la experiencia, requieren consenso social, experiencia compartida, buscan lo invariable de la experiencia.

La anatomía de la estructura telescópica apunta al grado de información que utilizamos en cada nivel. El 80% de la información nos llega por la vía visual, un 7% por vía auditiva, y un rango intermedio por la vía afectiva. La estructura global contiene potencialmente dentro de sí al nivel afectivo, y éste al cognitivo, que se activan y diferencian para sus tareas específicas, y luego retornan al estado de reposo retrayéndose ambos dentro de la porción global del modelo, una especie de telón de fondo, del cual emergen los niveles afectivo y cognitivo según las tareas a cumplir. Esta estructura telescópica se grafica en la Tabla No 2, al representar el nivel cognitivo como el más simple, sólo con líneas verticales. La posición afectiva suma líneas verticales y oblicuas hacia la izquierda y la global contiene las dos anteriores y agrega líneas oblicuas hacia la derecha, propias del nivel más complejo, con mayor información.

Aspectos dinámicos de la conciencia normal de realidad

Como todas las funciones psíquicas superiores, la conciencia de realidad depende de múltiples factores biológicos, psicológicos y socioculturales que actúan respectivamente en ejes de variación temporales de corta, mediana y larga evolución.

El eje temporal corto: ritmo vigilia-sueño

En plena actividad vigil del sistema, diríamos que la estructura cognitiva está en permanente interacción con el nivel afectivo, con sus valores, que motivan y guían a corto plazo a la posición cognitiva, y con el nivel global, generador de modelos o mitos que motivan y guían a largo plazo a las estructuras afectiva y cognitiva. Esquemáticamente, podemos decir que la infinita variedad de información cognitiva se ordena en valencias afectivas binarias respecto de su modelo global o mito que actúa como matriz de referencia en un tema determinado. Durante el dormir nocturno la mayor parte de las 8 horas transcurre sin poner en juego la conciencia de realidad, a diferencia de los períodos de movimientos oculares rápidos que siguen los contenidos de las alucinaciones oníricas normales, de corte global, escenográficos, prototipo de la conciencia global de realidad.

La conciencia onírica de realidad normal contiene, a veces, componentes de los niveles afectivo y cognitivo de realidad. Ejemplos del nivel afectivo, imágenes cargadas de emociones eróticas o angustiosas, son universales, mientras el nivel cognitivo se produce de preferencia en artistas o científicos que acumulan años de investigación en un tema que los apasiona, cuya solución o respuesta teórica se plasma en una alucinación nocturna normal. Es clásico el sueño del hexágono de Kekulé, base de la química orgánica. La conciencia onírica de realidad normal nos muestra así una estructura telescópica con lecturas paralelas a partir de la conciencia global escenográfica, de los componentes afectivo y cognitivo. Una versión menor de la estructura global se puede dar en vigilia, durante el reposo físico y mental, con ensoñaciones diurnas, fugaces, o como imágenes hipnagógicas.

El eje temporal mediano: psicología evolutiva y conciencia de realidad

El proceso de maduración normal desde el nacimiento hasta el término de la adolescencia muestra nuevamente, en un plazo mayor, la dinámica diferenciación de los tres componentes de la conciencia de realidad. Nacemos inmersos en la conciencia global de realidad, todo se relaciona con todo en las escasas horas de vigilia del lactante; a poco andar, el rostro de la figura materna comienza a ser relevante sobre el fondo amorfo, iniciando la estructura afectiva, vital para la supervivencia, centrada en la alimentación.

La adecuación más lenta se da a nivel cognitivo a partir de la estimulación sensorial inicial, seguida de las etapas preescolares y escolar hasta los 18 o 20 años, que señalan el pleno desarrollo de la capacidad intelectual. Sin embargo, no hay una correspondencia directa entre capacidad intelectual y conciencia cognitiva de realidad.

Los tres niveles básicos de conciencia de realidad, infanto-juveniles global, afectivo y cognitivo tienen un componente aprendido que crece a medida que nos acercamos al nivel cognitivo, no basta con la maduración aislada del sistema nervioso, el aprendizaje endocultural es más fuerte, lo que nos lleva al tercer eje de variación de la conciencia de realidad.

El eje temporal de larga duración: sociedad y cultura

Tanto la estructura como los contenidos de la conciencia de realidad son aprendidos por cada individuo en el proceso de endoculturación que se inicia al nacer y se extiende hasta el final de la adolescencia, siendo posteriormente reforzado durante la vida entera. Sociedades de mayor desarrollo tecnológico enseñan a sus miembros la estructura cognitiva de conciencia de realidad, basada en el pensamiento racional, científico, mientras las sociedades ágrafas o primitivas enseñarán la estructura global de conciencia de realidad, basada en el pensamiento mágico. El paso desde el pensamiento mágico al científico puede demorar siglos, o no producirse, eje largo de la evolución de la conciencia de realidad normal.

Si postulamos que en sujetos de culturas ágrafas, de escaso desarrollo tecnológico, predomina la conciencia global de realidad, con pensamiento mágico, podemos deducir que, si aparecen psicosis funcionales o criptogenéticas, ellas serán en su mayoría oneiriformes, versus un predominio de psicosis cognitivas en individuos de culturas tecnológicas de base científica. El análisis epidemiológico, en el Hospital Psiquiátrico de Santiago, de 136 historias clínicas de psicosis funcionales en mapuches, comparadas en un grupo control de chilenos, reveló un 60.6% de psicosis oneiriformes en mapuches versus un 16.3% en chilenos (7), diferencia altamente significativa.

Con fines de análisis distinguimos dos niveles en el contacto de un sujeto con la realidad: su conciencia de realidad, que hemos definido antes, y su conducta de realidad. El material para analizar la conciencia de realidad es subjetivo, son las vivencias del sujeto acerca de la realidad de determinados estímulos, lo que recogeremos del análisis de su lenguaje. Nos comunica, explícitamente, en forma continua y permanente, que un hecho dado lo acepta como real, que otro hecho aún lo está analizando en su valor de realidad, y que un tercer hecho ha sido analizado como irreal; y, por lo tanto, va a ignorarlo como guía de su conducta.

Una fuente paralela de material es lo que el sujeto hace frente a determinado estímulo. Lo vemos responder con atención, interés, emociones, movimientos, gestos; en resumen, observamos su conducta de respuesta positiva de realidad frente a un estímulo dado. Esta respuesta actúa como refuerzo que mantiene conductas positivas ante estímulos similares. Colocado ante otro estímulo, se limita a explorarlo perceptivamente, con una respuesta exploratoria de realidad. Por último, frente a un tercer estímulo, ya explorado, el sujeto rechaza su valor de realidad, da una respuesta negativa de realidad y suspende toda conducta ulterior, extinguiéndose las respuestas frente a estímulos futuros del mismo tipo. Un ejemplo respecto a los tres niveles de conciencia normal de realidad, es el análisis de contactos del 1o al 4o tipos, con Objetos Voladores No Identificados (OVNIS).

REFERENCIAS

1. Jaspers K. Psicopatología General. México, Siglo XXI Editores, 1996

2. Marconi J. Una teoría psicopatológica estructural de la psicosis. Acta Psiquiát Psicól Amér Lat 1970; 16:531

3. Marconi J. Una teoría psicopatológica estructural de la psicosis. Rev Chil Neuro-Psiquiatría 1999; 37:738 Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">4. Marconi J. El delirio y sus estructuras psicopatológicas. Rev Chil Neuro-Psiquiatría 2000; 38:3743

5. Janet P. Les obsesions et la psychastennie. F. Alcan, Psicosis, 1908

6. Weisman AD. Reality sense and reality testing. Behavioral Science 1958; 228

7. Muñoz L, Marconi J, Horwitz, J, Naveillan P. Crosscultural definitions applied to the study of functional Psychoses in chilean mapuches. Brit J Psychiatry 1966; 112:120515

Dirección para correspondencia:
Juan Marconi,
Casilla 226, Correo 13,

San Miguel, Santiago

Recibido: junio de 2000
Aceptado: marzo de 2001

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