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Revista chilena de obstetricia y ginecología

versión impresa ISSN 0048-766Xversión On-line ISSN 0717-7526

Rev. chil. obstet. ginecol. v.70 n.2 Santiago  2005

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-75262005000200004 

REV CHIL OBSTET GINECOL 2005; 70(2): 83-86

Trabajos Originales

 

PRIMERA RELACIÓN SEXUAL EN ADOLESCENTES CUBANOS

 

José Ramón Cutié S.1, Alfredo Laffita B.1, Marvelis Toledo B.1

1Hospital Docente Ginecobstétrico América Arias, Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana, Cuba.


RESUMEN

Se realizó un estudio longitudinal descriptivo en 612 adolescentes de ambos sexos en la Escuela de Formación de Técnicos Medios Saúl Delgado del Municipio Plaza de la Revolución en Ciudad de la Habana, seleccionados por muestreo entre las edades de 15-19 años. Se aplicó una encuesta a cada adolescente, donde se investigaron datos de identidad personal, edad de las primeras relaciones sexuales, métodos anticonceptivos utilizados en ellas, números de compañeros sexuales y los anticonceptivos más utilizados en las relaciones subsiguientes. Como resultados encontramos que la gran mayoría de nuestros jóvenes tenían relaciones sexuales precoces, siendo el condón o preservativo el método más conocido y utilizados por ellos, a pesar de que otros métodos son usados pero con menos frecuencia que el antes mencionado. El número de compañeros sexuales según sexo y edad, encontrado fue entre 3 y 6 siendo más representativo para el sexo femenino que para el masculino, trayendo como consecuencia un alto nivel de promiscuidad en nuestras adolescentes. Pudimos concluir que continúa siendo un problema el hecho de las relaciones sexuales cada vez más precoces así como la realización de las mismas sin protección.

PALABRAS CLAVES: Relación sexual, anticoncepción, promiscuidad


SUMMARY

A descriptive longitudinal survey was carried out to 612 male and female teenagers of 15-19 years of age from Saul Delgado Technical School, located in Plaza de la Revolución in Havana City. A poor was applied to every teenagers, about personal details such as first sexual relations, contraceptive methods used in these first sexual intercourse. The results of the survey revealed that the majority of our adolescents have sexual relations at an early age and also showed that the contraceptive method most known and used by our adolescent is condom. Other methods are used but with less frequency. The number of sexual partners according to sex and age found was between 3-6 being more representative for female sex than male sex, as a result of all this we consider that there is a high level of promiscuity in our adolescents. We can also conclude that precocious sexual intercourse continuous being a problem in our teenagers as well as the practice of these relations without protections.

KEY WORDS: Sexual intercourse, contraception, promiscuity


INTRODUCCIÓN

Ha sido común en diferentes sociedades y culturas que el tránsito entre ser niño y la edad adulta esté marcado por un cambio en las expectativas en relación no solamente con las funciones sexuales y reproductivas, sino también con el status social, conociéndose una amplia variedad de ritos y creencias que han pretendido diferenciar socialmente esta etapa entre la niñez y la adolescencia (1).

La adolescencia es una fase específica en el ciclo de la vida humana que está ligada a cambios políticos, económicos, culturales, al desarrollo industrial y educacional, al papel que comienza a jugar la mujer y al enfoque de género, en correspondencia con la significación que este grupo poblacional tiene para el progreso económico-social (1).

En las últimas generaciones es manifiesta la aparición cada vez más temprana de la maduración sexual y la participación activa de los jóvenes en la esfera social, cultural y económica, por lo que representa un desafío importante para los países y en particular para los sistemas de salud, cómo contribuir a que esta etapa transcurra exitosamente, con satisfacción de la calidad de vida y de sus necesidades de salud, bienestar y desarrollo (1).

Este desarrollo temprano del desarrollo sexual no va aparejado de una maduración psicológica importante en lo que a la sexualidad se refiere, por lo que no existen los conocimientos suficientes para asumir una sexualidad responsable que les produzca la satisfacción que para el ser humano debe representar estas prácticas, sin estar expuesto a eventos tan desagradables como embarazos no deseados o no planificados, contagios con enfermedades venéreas que pueden ser invalidantes para el resto de la vida y que ya no en extrañas oportunidades pueden causar la muerte.

La primera relación sexual debe acompañarse de una madurez concienzuda de este hecho, para que se guarde como un momento bonito e inolvidable para el resto de sus días y no se convierta en una experiencia dolorosa y amarga que la acompañe como una sombra por el resto de sus días, y cumplir el concepto de salud sexual y reproductiva según Beiging 1995, donde se plantea que es la posibilidad del ser humano de tener relaciones sexuales gratificantes y enriquecedoras, sin coerción y sin temor de infección, ni de embarazo no deseado, de poder regular la fecundidad sin riesgos de efectos secundarios desagradables o peligrosos, de tener un embarazo y parto seguros y de tener y criar hijos saludables.

El objetivo de este estudio es identificar algunos aspectos de la sexualidad de adolescentes cubanos.

MATERIAL Y MÉTODO

Estudio longitudinal descriptivo en 612 adolescentes de ambos sexos pertenecientes a la Escuela de Formación de Técnicos Medios Saúl Delgado del Municipio Plaza de la Revolución en Ciudad de la Habana. Los casos fueron seleccionados por muestreo entre las edades de 15-19 años. Se aplicó una encuesta a cada adolescente, donde se investigaron datos demográficos, edad de inicio de las primeras relaciones sexuales, métodos anticonceptivos utilizados en ellas, números de compañeros sexuales y los anticonceptivos más utilizados en las relaciones subsiguientes.

RESULTADOS

En la Tabla I se muestran las edades de las primeras relaciones sexuales de nuestro grupo de estudio y encontramos como en el sexo femenino el 46,9% tuvo su primera relación sexual antes de los 15 años de edad mientras que 27,8% las inició entre los 15-17 años y 25,3% luego de los 17 años. En cuanto al sexo masculino el 26,9% comenzó sus relaciones sexuales antes de los 15 años, el 51,5% entre los 15-17 años y 21,5% luego de los 17 años.


En la Tabla II presentamos el número de compañeros sexuales que habían tenido los adolescentes según sexo y edad. Observamos como las adolescentes que comenzaron sus relaciones antes de los 15 años habían tenido ya en el momento de la encuesta 1-3 parejas sexuales, mientras que las que comenzaron entre los 15-17 años habían tenido más de 6 compañeros sexuales, y las que comenzaron sus relaciones luego de los 17 años el número de parejas sexuales era significativamente menor. En el sexo masculino se encontró casi de forma general menos parejas sexuales que en el sexo opuesto.


En la Tabla III apreciamos como 64,2% de los adolescentes tuvo su primera relación sexual sin protección anticonceptiva. Del 35,8% que utilizó anticoncepción el 27,3% uso condón para protegerse mientras que de forma menos significativa se ubicó el método de ritmo con 2,8% y el uso de tabletas anticonceptivas y coito interrupto con un 2,5% y 3,1%, respectivamente (Tabla IV).



DISCUSIÓN

La primera relación sexual cada vez ocurre en estadios de la vida más tempranos. Lo cual se asocia a un mayor riesgo de embarazos y de contraer enfermedades de transmisión sexual invalidantes, en no pocas ocasiones para la futura vida sexual y reproductiva del adolescente y que pueden llevar hasta la muerte como en el caso del SIDA. En nuestra muestra de estudio, el mayor porcentaje de los adolescente (46,9% de las mujeres y el 26,9% de los varones) comenzaron sus relaciones sexuales antes de los 15 años de edad y sólo el 25,8% de las mujeres y el 21,5% de los hombres comenzó después de los 17 años de edad. Esto tiene mayor impacto si sabemos que en no pocas oportunidades los adolescentes plantean que no se sentían preparados para esta nueva experiencia, así como la asociación a otros factores de riesgo en el periodo de la adolescencia como son la ingestión de alcohol, consumo de drogas ilícitas o el abuso sexual. Nuestros resultados coinciden con los encontrados por Khan y cols (2) quienes encontraron que la edad promedio de inicio de las relaciones sexuales fue 14,3±1,6 años en las mujeres y en 14,4±1,6 años en los varones. O-Prasertsawat y cols (3) coincide con nuestros hallazgos en la asociación de este evento con el consumo de drogas, alcohol, cigarros y abuso sexual.

El inicio de las relaciones sexuales precoces trae otro problema aparejado que consiste en que aumentan el número de compañeros sexuales, y en nuestra muestra vemos como en el caso de las adolescentes que comenzaron su vida sexual activa antes de los 15 años de edad ya habían tenido en el momento de la encuesta entre 4-6 parejas sexuales mientras que las que comenzaron entre 15-17 años habían tenido mas de 6 parejas, no así en las adolescentes que comenzaron después de los 17 años en las cuales el número de parejas sexuales eran menores. En cuanto al sexo masculino el número de parejas sexuales mayores se encontró en los adolescentes que comenzaron su vida sexual activa entre los 15-17 años de edad. Se ha visto ya en múltiples trabajos como mientras más precoz ocurre el primer coito mayor es el número de parejas sexuales que tienen estas personas y por tanto los riesgos que anteriormente se expusieron se multiplican de forma alarmante (4, 5).

El hecho de comenzar las relaciones sexuales tan tempranamente en la vida de estos adolescentes tiene una importancia vital en la vida de estos, pero no tendría realmente una implicación vital si nuestros adolescentes asistieran a esta primera experiencia protegidos, ya que la repercusión que este hecho acarrea lo hace a través de las complicaciones que esta omisión les conlleva (embarazo no deseado y mucho menos planificado, enfermedades de transmisión sexual invalidantes por la enfermedad o sus complicaciones). Esto es analizando el aspecto meramente biológico; ahora bien, si vemos las implicaciones sociales nos enfrentamos a problemas serios en el seno familiar con los padres y demás familiares, en la escuela, la ruptura de sueños, planes futuro para la vida que en no pocos casos pueden acabar en resultados nefastos como son el suicidio, la drogadicción o el alcoholismo (3, 5, 6).

Sólo el 35,8% de nuestros adolescentes encuestados utilizó algún tipo de método anticonceptivo para protegerse en su primera relación sexual siendo el método más utilizado el condón con 27,3% de usuarios (27,1% en el sexo femenino y 27,6% en el sexo masculino), posteriormente los métodos de coito interrupto, método de ritmo y las tabletas fueron utilizados pero de forma menos significativa. Afortunadamente para su salud reproductiva, a pesar de que la protección en esta primera relación sexual fue pobre el mayor porcentaje utilizó el método más eficaz para su protección y esto nos hace formular preguntas importantes como: ¿saben realmente nuestros adolescentes qué métodos anticonceptivos usar para sus relaciones sexuales?, ¿tienen acceso a estos métodos anticonceptivos?, ¿tienen confianza para ventilar estos problemas con sus padres o su médico? Pensamos que en las respuestas a estas y otras interrogantes pudieran estar la solución a la problemática de las relaciones sexuales de nuestros adolescentes que es un problema que nos atañe directamente ya sea cómo médicos, padres o simplemente como promotores de salud en nuestra comunidad (7, 8).

 

BIBLIOGRAFÍA

1. Fondo de Población de las Naciones Unidas. Estado de la Población Mundial. New York: FNUAP 1998; Cap. 2: 23-24.         [ Links ]

2. Kahn JA, Huang B, Austin SB, Aweh GN, Colditz GA, Frazier AL. Development of a scale to measure adolescents' beliefs and attitudes about postponing sexual initiation. J Adolesc Health 2004; 35(5): 425.e1-10.         [ Links ]

3. O-Prasertsawat P, Petchum S. Sexual behavior of secondary school students in Bangkok metropolis. J Med Assoc Thai 2004; 87(7): 755-9.         [ Links ]

4. Oman RF, Vesely SK, Aspy CB, McLeroy KR, Luby CD. The association between multiple youth assets and sexual behavior. Am J Health Promot 2004; 19(1): 12-8.         [ Links ]

5. Rostosky SS, Korfhage BA, Duhigg JM, Stern AJ, Bennett L, Riggle ED. Same-sex couple perceptions of family support: a consensual qualitative study. Fam Process 2004; 43(1): 43-57.         [ Links ]

6. Voisin DR, Salazar LF, Crosby R, DiClemente RJ, Yarber WL, Staples-Horne M. The association between gang involvement and sexual behaviours among detained adolescent males. Sex Transm Infect 2004; 80(6): 440-2.         [ Links ]

7. Lederman RP, Chan W, Roberts-Gray C. Sexual risk attitudes and intentions of youth aged 12-14 years: survey comparisons of parent-teen prevention and control groups. Behav Med 2004; 29(4): 155-63.         [ Links ]

8. Baraitser P, Collander Brown K, Horne N. Community attitudes to the sexual behaviour of young people in an urban area with high rates of sexual ill-health. J Fam Plann Reprod Health Care 2004; 30(4): 225-8.         [ Links ]

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