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Revista chilena de obstetricia y ginecología

versión impresa ISSN 0048-766Xversión On-line ISSN 0717-7526

Rev. chil. obstet. ginecol. v.68 n.6 Santiago  2003

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-75262003000600008 

  REV CHIL OBSTET GINECOL 2003; 68(6): 499-502

TRABAJOS ORIGINALES

VULVOVAGINITIS EN LA ADOLESCENCIA: ESTUDIO ETIOLOGICO*

Drs. María Angélica Martínez T.1, Alberto Barría P.*, Sra. Ruth Meneses,2 Dra. Pamela Oyarzún2, Jorge Sandoval2

1Microbiología y Micología, Instituto de Ciencias Biomédicas, Universidad de Chile. 2Centro de Medicina Reproductiva y Desarrollo Integral del Adolescente (CEMERA)

*Interno de Medicina


RESUMEN

La infección vulvovaginal (IVV) es una causa frecuente de consulta ginecológica en adolescentes siendo Vaginosis bacteriana, candidiasis y trichomoniasis sus etiologías más frecuentes. Estudios anteriores en adolescentes chilenas arrojan cifras disímiles respecto a la contribución de cada una de las etiologías anteriores.

Nuestro objetivo fue identificar las etiologías más frecuentes de IVV en adolescentes sintomáticas que consultaron en un Centro de atención adolescente del área Norte de Santiago. Se tomaron muestras de flujo vaginal de 100 adolescentes las que fueron analizadas mediante Gram y cultivo. Noventa y una pacientes tenían vida sexual activa y 9 eran vírgenes. Se detectó 62% de vulvovaginitis, correspondiendo 31% a vaginosis bacteriana (VB), 24% a candidiasis, 2% a trichomoniasis y 5% etiología mixta (VB asociado candidiasis). Se encontró IVV en ambos grupos de adolescentes. Al analizar los resultados por edad, se observó un aumento en la incidencia de vulvovaginitis en adolescentes de mayor edad.

PALABRAS CLAVES: Adolescente, infección vulvovaginal


SUMMARY

Infectious Vulvovaginitis is a common pathology of the genital tract in female adolescents; Bacterial Vaginosis (BV), Candidiasis and Trichomoniasis are the most common etiologies. In Chile, a few studies have been done about Vulvovaginitis in the adolescent patient, the results have been variable with respect to different etiologies.

Our objective was to identify the most common causes of infectious vulvovaginitis (IVV), in symptomatic girls that present to adolescent clinics in North Santiago (Chile). Vulvovaginal discharge samples were taken from 100 patients, and were analyzed using Gram staining techniques and microbiological cultures. Ninety one patients had sexual intercourse at least once; nine were virgins. IVV was found in both groups.

Infectious vulvovaginitis was detected in 62% of the samples. The etiologies were: 31% bacterial vaginosis, 24% candidiasis, 2% trichomoniasis, and in 5% the result was mixed etiology (Bv and candidiasis). IVV was more frequent in older than younger girls.

KEY WORDS: Adolescent, infectious vulvovaginitis


INTRODUCCION

La vulvovaginitis (VV) es una de las causas más frecuentes de consulta ginecológica en adolescentes a escala global (1-2). La VV puede cursar en forma asintomática ó acompañarse de síntomas de variada intensidad y relativamente inespecíficos, por lo que el diagnóstico de laboratorio es necesario para establecer su etiología específica (3, 4). Sin tratamiento, la VV puede dar origen a complicaciones como la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), embarazos ectópicos e infertilidad (5-6). En Chile se han efectuado escasos estudios epidemiológicos de VV en adolescentes y no se dispone de información actualizada a la luz de los nuevos criterios de diagnóstico de laboratorio (1, 4). Por otra parte, el escaso número de Centros que se dedica actualmente al manejo de esta patología gineco-obstétrica y de infecciones de transmisión sexual (ITS) en adolescentes dificulta el estudio de esta población.

Los objetivos de nuestro estudio fueron determinar la frecuencia y etiología infecciosa de VV en adolescentes que consultaron a un Centro de atención gineco-obstétrica en Santiago por presencia de secreción vaginal.

MATERIALES Y METODOS

Pacientes: Se enrolaron 100 mujeres, 9-24 años de edad que consultaron a CEMERA de la Universidad de Chile, entre Agosto de 2002 y Agosto de 2003. Los criterios para la selección de las pacientes fueron edad adolescente y consultar por secreción vaginal. A cada paciente se tomaron 2 muestras de las paredes vaginales (por médicos ginecólogos y matronas entrenadas) con tórulas de algodón. Con la primera muestra se efectuó un frotis para tinción de Gram, depositándose luego la tórula en medio de transporte de Stuart destinado al cultivo de levaduras. La segunda muestra fue inoculada de inmediato en medio de cultivo Küpferberg para el cultivo de Trichomonas vaginalis. Las muestras fueron transportadas rápidamente al laboratorio a temperatura ambiente. Se definió como infección vulvovaginal (IVV) a la presencia de vaginosis bacteriana, candidiasis vulvovaginal ó de T. vaginalis en las muestras vaginales.

Microbiología: El medio de transporte Stuart fue sembrado en agar sangre y agar Sabouraud, para la estimación de la flora vaginal bacteriana y diagnóstico micológico respectivamente y procesados de acuerdo a técnicas microbiológicas habituales anteriormente descritas (7). El diagnóstico de vaginosis bacteriana (VB) fue efectuado mediante la evaluación del Gram vaginal, de acuerdo a los criterios de Nugent y cols 8. El diagnóstico de candidiasis vulvovaginal fue efectuado por la observación en el Gram vaginal de levaduras, con ó sin hifas ó pseudohifas y el desarrollo de levaduras en agar Sabouraud. La diferenciación entre Candida albicans y Candida no albicans fue efectuada mediante la prueba fisiológica del tubo germinativo ya descrito (9). Para el diagnóstico de T. vaginalis, las muestras en caldo Küpferberg fueron incubadas a 36 °C, en aerobiosis por 6 seis días. Alícuotas del medio fueron observadas al microscopio con 400 X cada 48 h en busca de trofozoitos móviles (10).

RESULTADOS

Se enrolaron 100 pacientes, rango de edad 9-24 años, promedio 16,7 años. Noventa y una pacientes (91%) eran sexualmente activas y 9 (9%) no habían tenido relaciones sexuales. La media de edad para el inicio de las relaciones sexuales fue 15,6 años.

Se diagnosticó infección vulvovaginal en 62 (62%) pacientes, correspondiendo 57 de los casos a adolescentes sexualmente activas y 5 a pacientes sin actividad sexual. Treinta y un casos correspondieron a VB, 24 a candidiasis, 2 a trichomoniasis y en 5 casos se encontró etiología mixta. En la Tabla I se presentan los diagnósticos de IVV según actividad sexual de las pacientes. En el grupo de adolescentes con vida sexual activa, en 31.9% se detectó VB, en 25,3% candidiasis, en 2,2% trichomoniasis y 3,3% correspondieron a asociaciones microbianas. Dentro del grupo de pacientes sin actividad sexual, se diagnosticaron 3 casos de VB, un caso de candidiasis y dos casos de asociación de candidiasis y vaginosis bacteriana. No se demostró la presencia de T. vaginalis en este grupo.

Tabla I

Relacion entre etiologia de la infeccion vulvovaginal y actividad sexual
de las pacientes


Etiología IVV

Sin actividad sexual

Con actividad sexual

Totales
 

n

%

n

%

n

%


Vaginosis bacteriana

2

22,2

29

31,9

31

31

Candidiasis

1

11,1

230

25,3

24

24

Trichomoniasis

0

0

2

02,2

02

02

Etiología mixta

2

22,2

3

03,3

05

05

Sin etiología

4

44,4

340

37,4

38

38

Vulvovaginitis

5

55,6

570

62,6

62

62

Total pacientes

9

10000

910

910

1000

1000


En la Tabla II se presentan las etiologías microbianas según subgrupos etarios. Treinta y tres adolescentes presentaron entre 10 y 16 años y 62 pacientes entre 17 y 21 años (se descartaron 2 pacientes de edades extremas dentro del grupo, una de 9 y otra de 24 años). El grupo de adolescentes entre 10 y 16 años presentó un 68.8% de VV y el grupo de 17 y 21 años presentó un 59,1% de VV según diagnóstico microbiológico

Tabla II

INCIDENCIA VAGINITIS Y GRUPO ETARIO


Etiología

Edad 10 a 16
años

Edad 17 a 21
años

 

n

%

n

%


Vaginosis bacteriana

110

34,4

20

30,3

Candidiasis

9

28,1

15

22,7

Trichomoniasis

1

03,1

01

01,5

Etiología mixta

1

03,1

03

04,5

Total vulvovaginitis

220

68,8

39

59,1

Sin etiología

100

31,3

25

37,1

Total pacientes

320

10000

66

10000


De las 29 cepas de Candida aisladas, 27 correspondieron a C. albicans (93,1%) y 2 a Candida no albicans (6,9%)

DISCUSION

Nuestros resultados señalan la alta frecuencia de IVV en adolescentes que consultan por secreción vaginal, lo que concuerda con las características microbiológicas que hacen al tracto genital de las adolescentes, más susceptible a la infección (2, 4). La mayoría de los casos de IVV correspondieron a Vaginosis bacteriana o a CVV, con una mucho menor contribución de trichomoniasis. En comparación con mujeres adultas, las adolescentes presentan una mayor incidencia de VB y CVV, que de trichomoniasis, lo que concuerda con lo mencionado anteriormente respecto a las características del tracto genital femenino. En la mujer adulta existen mecanismos defensivos a la agresión por microorganismos exógenos como son: el desarrollo anatómico de las estructuras vulvoperineales y vello que ocluyen funcionalmente la vulva, y la producción de ácido undecilénico por las glándulas vulvovestibulares; la acción del mucus cervical (antimicótico, antiparasitario) y el pH vaginal cuya acidez es autodefensiva y depende de la producción de estrógenos. Estos mecanismos defensivos no actúan aún de manera correcta en adolescentes (4).

Encontramos una mayor incidencia de VB respecto a otros estudios nacionales en adolescentes (1, 4) lo que podría explicarse por diferencias en los métodos de diagnóstico utilizados, ó a diferencias en las poblaciones estudiadas. En los últimos años el diagnóstico de VB se efectúa principalmente mediante evaluación del Gram vaginal, demostrando muy buena correlación con el diagnóstico clínico, siendo, además, rápido y de bajo costo (11). El aislamiento en cultivo es menos sensible para el diagnóstico de VB, ya que sus resultados se basan en detectar patógenos asociados a VB como Gardnerella vaginalis, ó Mobiluncus spp. y tiene menor especificidad ya que en 36% a 55% de las mujeres con ecología vaginal sana se aisla igualmente G. vaginalis (11).

La incidencia de candidiasis fue también mayor que la observada en otros estudios realizados en adolescentes (4). Entre los factores de riesgo de CVV se han señalado el uso de anticonceptivos orales y la actividad sexual, ambos factores presentes en la mayoría de las pacientes estudiadas (2). Encontramos una baja frecuencia de trichomoniasis en nuestro estudio. La prevalencia de trichomoniasis en estudios extranjeros oscila entre 5% en mujeres que consultan en centros de planificación familiar hasta 75% en trabajadoras sexuales (2). En Chile, Sagua y cols. encontraron 5.7% de trichomoniasis en adolescentes embarazadas mediante cultivo en Medio Diamond (10). Nuestra menor frecuencia de aislamiento podría deberse a una menor sensibilidad de medio de cultivo empleado, ó a diferencias en las poblaciones estudiadas. Respecto a la relación con actividad sexual, sería aventurado establecer una comparación entre los dos grupos de adolescentes (con y sin relaciones sexuales) ya que la cuantía de cada uno es absolutamente diferente. Sin embargo, es posible rescatar algunos puntos. Las adolescentes con relaciones sexuales, así como las adolescentes sin relaciones sexuales son afectadas por la vaginosis bacteriana (Tabla II), apoyando lo expuesto en varios estudios, respecto a que lo más probable es que la Vaginosis bacteriana sea una infección endógena (2, 12). Algo similar ocurre respecto a la candidiasis, en este caso es reconocido que hay otros factores que influyen en su patogenia además de la actividad sexual (2, 12). La única infección que se presentó sólo en el grupo sexualmente activo fue la trichomoniasis, infección cuya prevalencia depende de la actividad sexual del grupo de mujeres estudiado (13).

Al comparar según grupos de edad, se puede apreciar que el grupo de adolescentes entre 10 y 16 años tiene una menor incidencia de IVV que el grupo de adolescentes de mayor edad para cada etiología específica. Esto podría deberse a las características microbiológicas del tracto genital de las adolescentes mayores, las que podrían parecerse más a las mujeres adultas, que las de menor edad.

El rendimiento del cultivo fue similar a lo reportado por otros investigadores nacionales, confirmando su utilidad limitada para el diagnóstico de la vaginitis.

En resumen, la IVV es una patología frecuente en las adolescentes de sexo femenino, con o sin vida sexual activa. Las principales etiologías correspondieron a VB y candidiasis, mientras que la trichomoniasis tuvo baja frecuencia. La VB no es una patología que se presente exclusivamente en adolescentes sexualmente activas y es discutible su inclusión dentro del grupo de las ITS.

 

BIBLIOGRAFIA

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*Trabajo recibido en noviembre de 2003 y aceptado para publicación por el Comité Editor en diciembre de 2003.

 

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