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ARQ (Santiago)

versión On-line ISSN 0717-6996

ARQ (Santiago)  n.59 Santiago mar. 2005

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-69962005005900007 

ARQ, n. 59 El tiempo / Time, Santiago, marzo, 2005, p. 28-33.

OBRAS Y PROYECTOS

Escuela de Medicina
Santiago, Chile

 

Alejandro Aravena*, Fernando Pérez**

* Profesor Escuela de Arquitectura, Facultad de Arquitectura Diseño y Estudios Urbanos, Universidad Catòlica de Chile, Santiago, Chile.
   Director Elemental Chile, Chile.

** Jefe Programa de Doctorado en Arquitectura y Estudios Urbanos, Universidad Catòlica de Chile, Santiago, Chile.
    Profesor Escuela de Arquitectura, Facultad de Arquitectura Diseño y Estuidios Urbanos, Universidad Catòlica de Chile, Santiago, Chile.


Resumen

En diferentes momentos, la periferia ha ofrecido la oportunidad de espacios vacantes y amplitud de movimientos. La dinámica de la expansión, antes las colonias en el Nuevo Mundo y ahora en los bordes de ciudades congestionadas, iba asociada a una imagen de futuro libre de preexistencias, y muy distinta a la realidad de los centros, donde el presente de las cosas pasadas, el de las cosas presentes y el de las cosas futuras compromete, ineludible, a la arquitectura.

Palabras clave: Arquitectura - Chile, universidad, arquitectura educacional, campus universitario, pabellón universitario.


Abstract

At different times the periphery has offered empty space and room to move. The drive to expand, to the colonies of the New World and now to the edges of crowded cities, was associated with an image of the future free from previous existences, very different from the reality of the centers, where the present of things past, things present and things future inescapably shapes the architecture.

Key words: Architecture - Chile, university, educational architecture, university campus, university pavilion.


 

Engastar y elevar
Engastar, término usado comúnmente en orfebrería, es encajar algo en otra cosa con firmeza y delicadeza a la vez. El edificio de la Escuela de Medicina de la Universidad Católica, dada su localización, supuso una operación de engaste arquitectónico, tanto con la edificación como con los espacios públicos que lo rodeaban. La atención del edificio hacia las diversas preexistencias no constituye, en este caso, una opción contextualista cuanto una determinación, casi física, del problema.
El terreno asignado al edificio se sitúa en el corazón de un antiguo campus, mediando entre un orden de claustros y uno más reciente de pabellones y bloques.
La posición, a la vez central y fronteriza del edificio, lo obliga a responder a muy diversas situaciones: hacia el norte enfrenta una cara posterior del claustro antiguo, una crujía de 2 pisos muy altos con una fachada de modesta albañilería a la vista; por el poniente se toca perpendicularmente con un edificio nuevo, muy ancho, de 6 pisos de altura convencional. Hacia el sur enfrenta la fachada mil veces modificada del hospital, construido en la década del treinta y hacia el oriente, debía pasar por delante y por encima de un edificio de cara ciega. En todos los casos, no sólo debía mediar formalmente entre distintas alturas, materialidades y lenguajes arquitectónicos, sino además conectarse a los sistemas de circulaciones propuestos por cada uno de ellos.
Enfrentando estas variadas demandas, el edificio, por una parte, mantiene la integridad volumétrica de un lingote, y por otra, trata de responder con deferencia a las sugerencias y solicitaciones del entorno, cerrando de paso el lado faltante del patio hacia el norte y generando uno nuevo hacia el sur. Lo primero, a través de una fachada exenta, regular e irregular a la vez, de grandes machones revestidos en cerámica. Lo segundo, a través de una tersa fachada acristalada con el solo accidente de un voladizo, que emerge seis metros del plomo del edificio. Si la fachada norte hace del asoleamiento y las sombras su tema principal, la sur, por estar a contraluz, transforma los cristales en espejos, haciendo del reflejo y la textura de los leves desaplomos su leitmotiv.
El programa de la escuela está compuesto básicamente por salas de clases, de muy diversos tipos: auditorios, aulas, salas de seminario, además de oficinas administrativas y laboratorios, incluido el de anatomía. La superficie exigida obligó a desarrollarlos en siete plantas: los cinco auditorios se localizan sobrepuestos, con sus pendientes alternadas en una suerte de torre interior. Pero más allá del intento por poner los recintos más públicos cerca de suelo y aquellos con menor demanda en las plantas superiores, el destino educativo y de uso masivo del edificio, remite a una pregunta que –desde los jardines suspendidos de Babilonia a los inmuebles Villa de Le Corbusier– ha sido planteada innumerables veces a lo largo de la historia de la arquitectura: cómo llevar a la altura la riqueza propia del suelo arquitectónico, evitando las desventajas del interior hermético y autónomo, a que tan frecuentemente obliga un volumen en altura.
Las amplias circulaciones de la fachada norte, abiertas y asoleadas, cumplen ese rol. Cada una de ella ha sido concebida como un fragmento de patio que hubiese sido recortado y elevado para dotar a cada uno de esos niveles de un espacio de expansión que permita recrear esa particular relación interior-exterior que se da en los viejos claustros. La geometría cambiante de los machones construye en cada corredor una variedad de situaciones elementales, que van desde el estudio aislado en unas especies de cubículos más bien cerrados o la conversación íntima de una pareja, hasta las amplias reuniones de estudiantes entre horas de clases, situaciones estas todas, centrales en la formación y en la vida universitaria.


Ficha técnica
Escuela de Medicina

Arquitectos: Alejandro Aravena, Fernando Pérez Oyarzun, Equipo SEREX
Arquitectos colaboradores: Luis Lucero, Lorena Andrade, Marcela Guevara, Ricardo Serpell, Philippe Blanc, Claudio Valenzuela, Carolina Rodríguez, Tomás Retamales, Athos Larraguibel, Juan José Hurtado
Ubicación: Alameda 340, Santiago, Chile
Cliente: Universidad Católica de Chile
Cálculo estructural: Santiago Arias
Construcción: Constructora Serinco S.A.
Inspección técnica: Prigan Ltda. / DRS
Revisora independiente: María Teresa Rodillo
Instalaciones sanitarias: Instaco
Proyecto eléctrico: Proingel Ltda.
Proyecto corrientes débiles: Secico
Climatización: Termofrío S.A.
Asesoría acústica: SAM Ltda.
Mecánica de suelos: Issa Kort
Materialidad: estructura de hormigón armado con terminaciones en hormigón visto, vidrio, malla de acero y ladrillo
Presupuesto de la obra: 19,2 UF/ m2 (US$ 544/ m2)
Superficie terreno: 700 m2
Superficie construida: 4.776 m2
Año proyecto: 2001 - 2002
Año construcción: 2002 - 2004
Fotografía: Roland Halbe, Alejandro Aravena, Elvira Pérez, Fernando Pérez

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