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Gayana. Botánica

Print version ISSN 0016-5301On-line version ISSN 0717-6643

Gayana Bot. vol.66 no.2 Concepción  2009

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-66432009000200011 

Gayana Bot. 66(2): 269-278, 2009

 

ARTICULO REGULAR

 

CALIDAD DE LA VEGETACIÓN RIBEREÑA DEL RÍO MAULLÍN (41° 28' S; 72° 59' O) UTILIZANDO EL ÍNDICE QBR

 

QUALITY OF THE RIPARIAN VEGETATION OF THE MAULLIN RIVER (41 °28'S; 72° 59' W) USING QBR INDEX

 

Leonardo Fernández 1, 2,3, Jaime Rau 1,2 & Aldo Arriagada2,3,4

1 Departamento de Ciencias Básicas, Universidad de Los Lagos. Casilla 933. Osorno Chile:

2Programa-IBAM, Universidad de Los Lagos. Casilla 933. Osorno, Chile;

3Centro de Estudios en Biodiversidad (CEBCh), Avenida Diego Portales 901, Osorno, Chile;

4Programa de Doctorado en Sistemática y Biodiversidad, Departamento de Zoología, Universidad de Concepción. Concepción, Chile. limnoleo@gmail.com


RESUMEN

El río Maullín es uno de los sitios prioritarios identificados por la CONAMA como de interés para la conservación in situ presentando en su curso vegetación de asociaciones endémicas que alberga y protege una amplia diversidad de organismos, algunos de los cuales, presentan problemas de conservación. A pesar de esto, esta vegetación está siendo talada y reemplazada por especies exóticas. Con la finalidad de generar un diagnóstico de la calidad de la vegetación ribereña de este río, se aplicó en 24 estaciones el índice español QBR, el cual se basa en el registro in situ de diferentes atributos y componentes del área ribereña. Los resultados indican que el 16,7 % de las estaciones están con degradación extrema y calidad pésima (QBR < 25), el 20,8 % con alteración fuerte y calidad mala (QBR= 30-50), el 29,2 % muestra inicio de alteraciones con una calidad de tipo intermedia (QBR= 55-70), el 25,0 % se encuentra con perturbaciones ligeras y buena calidad (QBR= 75-90). Por último, el 8,3 % de las estaciones mostró una calidad de tipo muy buena, con vegetación ribereña en condiciones prístinas (QBR > 90).

Palabras clave: Río Maullín, índice QBR, calidad vegetación ribereña.


ABSTRACT

Maullín River is a site identified by CONAMA as priority for in situ conservation for the importance of his associations of endemic vegetation that harbors and protects a wide diversity of organisms, some of which have conservation problems. Despite this, the vegetation is being harvested and replaced by exotic species. In order to generate a quality assessment of riparian vegetation of this river, we applied the QBR index in 24 stations, which is based on in situ registration of attributes and components of the riparian area. The results indicate that 16.7% of the stations are with extreme degradation and bad quality (QBR < 25), 20.8% with strong alteration and poor quality (QBR = 30-50), 29.2% show starting changes with a quality of intermediate type (QBR = 55-70), 25.0% are slightly disturbed and good quality (QBR = 75-90). Finally, 8.3% of the stations showed a very good quality type, with riparian vegetation in pristine condition (QBR > 90).

Keywords: Maullín river, QBR index, quality of the riparian vegetation.


 

INTRODUCCIÓN

En la actualidad, las riberas de los ríos están siendo fuertemente degradadas por la acción antrópica (Muotka & Laasonen 2002). Un ejemplo de esto es la pérdida de cubierta vegetal ribereña (Noss & Csuti 1994). Esto genera que la calidad de un río saludable y de condiciones prístinas se degrade en poco tiempo (Jefferies 1989), afectando sustancialmente las funciones ecosistémicas y la calidad del cuerpo de agua, particularmente si estas modificaciones involucran un incremento en la entrada de nutrientes al sistema (Bunn et al. 1999).

Dentro de las funciones de los sistemas ribereños, una de las más importantes tiene relación con su carácter de buffer biológico, mediante el cual se minimiza la entrada al río de contaminación difusa proveniente de terrenos agrícolas adyacentes (Carothers 1977). Además, mantienen una elevada biodiversidad y productividad, proporcionando refugio y alimento a un gran número de organismos (Knopf et al. 1988, Patten 1998). Por otro lado controlan el régimen de temperaturas y crecidas de las aguas del cauce (Patten 1998, Dale et al. 1999, Carver et al. 2004, Hattermann et al. 2006) y evitan un incremento de la escorrentía superficial lo que contribuye a mantener un buen nivel de nutrientes en el suelo (Pimentel & Kounang 1998).

Las variadas funciones ecológicas que exhibe la vegetación ribereña realzan su utilidad como un excelente indicador en la gestión y planificación territorial, permitiendo su inclusión como elemento clave para la calificación del estado ecológico de los ríos (Suárez et al. 2004). En el presente se está prestando bastante atención a las complejas relaciones que se establecen entre el flujo natural del agua y la vegetación ribereña (Pettit et al. 2001, Shafroth et al. 2002); por ejemplo la Directiva Marco del Agua (DOCE 2000), ya incluye a las áreas ribereñas entre los aspectos a considerar para calificar la calidad del agua de los ecosistemas acuáticos, por lo que conocer su estado es uno de los primeros pasos en la cuantificación de las desviaciones desde una condición natural (Chaves et al. 2005).

A pesar de lo anterior, no existen muchas propuestas metodológicas para estimar la calidad de las áreas ribereñas utilizando índices de fácil manejo y de aplicación sencilla (Suárez et al. 2004, Colwell 2007), ya que la mayoría de los índices que evalúan la calidad de este sistema sólo se basan en las propiedades del agua, las comunidades biológicas y sus características geomórficas (Raven etal. 1998).

Sin embargo, Munné et al. (1998a, 1998b, 2003) diseñaron un índice que mide la calidad de la vegetación ribereña in situ llamado "QBR" que tiene su origen del acrónimo catalán "Qualitat del Bosc de Ribera". Este índice se basa en la recopilación de diferentes atributos y componentes del área ribereña, considerando cuatro secciones: (1) grado de cobertura de la cubierta vegetacional, (2)  estructura de la vegetación, (3) calidad de la cubierta vegetacional y (4) grado de naturalidad del canal fluvial. Cada una de estas secciones puede ser calificada entre 0 y 25 puntos, valores que luego serán sumados para obtener el valor del índice QBR que oscilará entre 0 y 100.

El índice QBR ha sido aplicado en distintos ríos españoles (Munné etal. 1998a, 1998b, Prate?al. 1999, Carrascosa & Munné 2000, Suárez & Vidal-Abarca 2000, Martínez & Lozano 2004, Suárez et al. 2004, Munné et al. 2003), portugueses (Moreira 2006), turcos (Tüzün & Albayrak 2005), norteamericanos (Colwell 2007) y argentinos (González 2007) con resultados satisfactorios. Es necesario destacar que en el caso de la experiencia desarrollada por Carrascosa & Munné (2000), el índice fue utilizado en ríos de alta montaña, concluyendo que el QBR no es aplicable por encima de los 1500 m de altitud y que por sobre los 800 m de altitud se requieren algunas modificaciones, tales como, la consideración de herbazales megafórbicos como elemento estructurador del recubrimiento ribereño y puntuar de manera negativa la ausencia de un sotobosque consolidado. De igual forma Suárez & Vidal-Abarca (2000) inciden en la necesidad de realizar ajustes en el caso de ser aplicado en ríos efímeros.

Las experiencias anteriores (considerando, cuando sea el caso, las limitantes y modificaciones mencionadas) sugieren que el índice QBR puede ser una herramienta viable para estimar el grado de conservación in situ de la vegetación ribereña. La conservación in situ es reconocida a nivel global y regional como una de las más importantes herramientas de protección de la diversidad biológica, pues, permite mantener y restaurar el rango completo de la diversidad biológica de la región, al generar una cobertura protegida, conectividad, restauración, reducción y mitigación de amenazas (DGA2004).

En el sur de Chile, uno de los sitios identificados como prioritario para la conservación de la biodiversidad in situ es el Río Maullín (CONAMA 2002). Presenta en su curso vegetación ribereña de asociaciones endémicas de bosques pantanosos o "hualves" que albergan y protegen una amplia diversidad de organismos, algunos con graves problemas de conservación, como el caso del huillín (Lontraprovocax), mustélido que ha sufrido una reducción en su población desde finales del siglo pasado, debido principalmente a factores antrópicos, lo que ha llevado a esta especie a la categoría de "en peligro de extinción" (Sielfeld & Castilla 1999).

En este sentido, el objetivo de este trabajo es evaluar la calidad de la vegetación ribereña presente en 45 km del río Maullín utilizando el índice QBR, y entregar una aproximación actual del estado de conservación de esta cuenca e información que permita crear futuras líneas de investigación en el río junto con verificar la aplicabilidad del índice QBR.

MATERIALES Y MÉTODOS

Area de estudio

El río Maullín (41° 28' S; 72° 59' O) es preandino y se origina en el sector occidental del lago Llanquihue. Este río recorre una distancia de 85 km, originando una cuenca que cubre 4.298 km2 y con un caudal promedio de 72 mVs (Niemeyer & Cereceda 1984). Desde su cabecera sigue en dirección al suroeste desembocando como un gran estuario en cuya costa sur se emplaza la ciudad de Maullín (Fig. 1).

Figura 1. Cuenca del río Maullín (Región de Los Lagos, Chile) y las 24 estaciones.

Figure 1. Maullín river (Los Lagos Region Chile) and the 24 stations studied.

Esta cuenca presenta dos tipos climáticos, clima templado cálido lluvioso con influencia mediterránea y clima marítimo lluvioso. La flora terrestre de la cuenca, se caracteriza por la presencia de las siguientes comunidades vegetales: Bosque Laurifolio de Valdivia, Bosque Laurifolio de Los Lagos y Bosque Laurifolio de Chiloé (Gajardo 1994).

El uso del suelo en la cuenca se compone de un 35,6% de praderas, 35,3% de matorrales, rotación de cultivo, cuerpos de aguas nieves, glaciares y humedales, y finalmente un 27,8% de bosque nativo y mixto (DGA 2004).

Aplicación del Índice QBR

El trabajo de campo fue realizado durante el año 2007, muestreándose un total de 24 estaciones. Estas tuvieron una extensión de 100 m cada una y una separación aproximada de 2,5 km entre sí (Fig. 1). Previo a la aplicación del índice se diferenció y delimitó visualmente la orilla y la ribera en cada estación. La primera corresponde a la zona del cauce inundable en crecidas periódicas en un periodo aproximado de dos años, y la segunda es la zona inundable en crecidas de gran magnitud (períodos de hasta 100 años), pudiendo incluir varias terrazas aluviales.

El índice considera toda la vegetación arbórea, arbustiva y el matorral perenne encontrado en la ribera. Sin embargo, también considera a las heló fitas que puedan encontrarse en la orilla y emergiendo del canal del río. Para la aplicación de este índice nunca se consideran; ni las plantas de crecimiento anual, ni las macrófitas (las características al interior del canal del río no se utilizan).

Los valores del índice se distribuyen en cinco rangos de calidad: calidad muy buena, estado natural (> 90); calidad buena, ligeramente perturbado (75-90); calidad intermedia, inicio de alteración (55-70); calidad mala, alteración fuerte (30-50) y calidad pésima, degradación extrema (< 25).

El índice QBR fue aplicado una vez en cada estación de muestreo, ya que sus resultados no varían entre las estaciones anuales. Sin embargo, éstos pueden variar cuando ocurren catástrofes de origen natural o antrópica que modifiquen drásticamente la estructura y cubierta vegetacional y la geomorfología del río. Para ver una descripción más detallada del protocolo seguido para la aplicación del índice QBR, consultar Munné et al. (1998a, 1998b, 2003).

RESULTADOS

Se encontraron todos los rangos de calidad existentes para el índice QBR en las estaciones estudiadas. Las estaciones I, II, XXIII y XXIV presentaron la peor calidad y las IX y XI una calidad de tipo muy buena, con una vegetación ribereña inalterada (Fig. 2 ).

Considerando el total de las estaciones el 16,7 % muestra una degradación extrema y una calidad pésima (QBR < 25). El 20,8 % muestra alteración fuerte de la ribera y una calidad mala (QBR= 30-50). Un 29,2 % muestra inicio de alteraciones importantes en el área ribereña, con una calidad de tipo intermedia (QBR= 55-70). Otro 25,0 % de las estaciones se encuentra con perturbaciones ligeras y buena calidad (QBR= 75-90). Por último, el 8,3 % de las estaciones mostró una calidad de tipo muy buena, es decir las riberas en estos puntos se encuentran en condiciones prístinas (QBR > 90). La Fig. 3 muestra el porcentaje que representan las estaciones muestreadas según su rango de calidad para el índice de calidad ribereña QBR.

La identidad taxonómica de la vegetación presente en las estaciones muestreadas, que cumplió con los requisitos para ser considerada en la evaluación de lacalidadribereña, estuvo representada por nueve familias y 16 géneros y 19 especies (Tabla 1). Las especies introducidas Eucalyptus globulus Labill., Eucalyptus nitens Maiden y Rubus constrictus PJ.Müll. & Lefévre se encontraron formando comunidades aisladas principalmente en las últimas estaciones, desplazando en ocasiones completamente a las especies nativas.

DISCUSIÓN

Munné et al. (2003) señalan que en forma natural las cabeceras de los ríos presentan zonas desprovistas de vegetación arbórea, lo que podría entregar un valor de QBR subvalorado. Esta condición se hace más evidente aún en ríos de alta montaña que se encuentran sobre los 800 m de altitud (Carrascosa & Munné 2000). Sin embargo, la pésima calidad de las estaciones ubicadas en la boca del río Maullín, no podríamos atribuirla a la falta de vegetación producto de la altura de las estaciones, pues es un río de origen preandino cuya cabecera se encuentra entre los 50 y 60 m de altitud.

Figura 2. Histograma para los valores del índice QBR obtenidos para cada estación evaluada en el río Maullín.

Figure 2. Histogram for QBR index values, obtained for station studied in the Maullín river.

Figura 3. Histograma de frecuencia del índice QBR v/s el porcentaje de estaciones en el río Maullín.

Figure 3. Histogram of QBR index v/s the percentage of stations in the Maullín river.

Tabla I. Flora vascular encontrada y utilizada para evaluar la calidad de la vegetación ripariana del río Maullín. OF= origen fitogeografico; N= nativa, autóctona; 1= introducida, alóctona.

Table I. Vascular flora found and used to evaluate the riparian vegetation quality of the Maullín river. OF = fitogeographic origin; N = native, autochthonous; I = alien, alochthonous.

Sugerimos que la baja valoración del QBR en estas estaciones son el resultado de la presión antrópica (i.e. viviendas, puentes, industrias, desechos), a través de la cual se ha ido reemplazando la vegetación ribereña original. Anteriormente las riberas en esta sección del río poseían mucha vegetación palustre y un sotobosque bien conformado, posteriormente esta vegetación fue retirada y en su lugar se rellenó el área ribereña con sedimento (Fernández, observación personal). Estas estaciones presentan además riberas extensas con pendiente baja, correspondiendo a los patrones típicos de los tramos bajos de los ríos y no a los superiores (Munné et al. 1998b). Esta discordancia con una ribera típica de cabecera podría deberse a la exposición de estas estaciones a los efectos de la urbanización, lo que junto a la pérdida de la vegetación ha contribuido a erosionar la ribera, pues, si bien el uso y transformación de los suelos para la agricultura es el principal agente erosionante, también la construcción de caminos, carreteras y viviendas dejan el suelo vulnerable a la erosión (Ledger 1968, Andrus 1986, Showers 1996, Pimentel & Kounang 1998, Harden 2001). En las primeras estaciones del río Maullín, los puentes producen un bajo valor del QBR, ya que además de contribuir a erosionar los suelos, modifican la naturalidad del canal fluvial, actúan como rutas de invasión de especies exóticas y son fuente de contaminación química de aguas y suelos (Smith & Armesto 2002), funcionando también como barreras que alteran los patrones de dispersión o migración de animales pudiendo provocar extinciones locales (Bunn & Arthington 2002).

Estos bajos valores de calidad para estas primeras estaciones son preocupantes, puesto que las cabeceras de los ríos bien conservadas son críticas para mantener la estabilidad ecológica de la sección media y baja de los ríos (Tockner & Ward 1999). Resultados similares han encontrado Tüzün & Albayrak (2005) en el río Kizilirmak de Turquía, donde las zonas calificadas como de peor calidad por el índice QBR se correspondieron con las más próximas a los núcleos poblacionales. Esto es de igual forma aplicable a las últimas estaciones, las cuáles también tienen la peor calificación en calidad debido a su proximidad a otros sectores urbanos junto con un aumento del uso del suelo con fines productivos, lo que contribuye a modificar y fragmentar el habitat ribereño, lo cual es calificado en forma negativa en la sección "estructura de la cubierta" del índice QBR. Esto es alarmante, si consideramos que la fragmentación del habitat vegetacional tiene efectos negativos sobre la calidad de las semillas y la reproducción de plantas leñosas (Henríquez 2004, Humana & Valdivia 2004).

En general, el empeoramiento de la calidad ribereña del río se debe en parte a pequeñas modificaciones en el canal fluvial y al reemplazo paulatino, río abajo, de la vegetación nativa por monocultivos de especies introducidas como Eucalyptus globulus, Eucalyptus nitens y Pinus radiata D.Don. Además se observaron ejemplares aislados de Rubus constrictus en sitios desforestados lo que es puntuado de forma negativa en la sección "calidad de la cubierta vegetacional" del índice QBR. Esto genera estaciones con valores de calidad intermedia, mala y muy mala calidad, dependiendo del grado de intervención sobre la flora nativa y de la presencia de otros factores negativos tales como basura y drenado del suelo.

Las especies del género Rubus introducidas son un gran problema para las especies ribereñas nativas, debido a su naturaleza invasora agresiva, la cual se ve favorecida por la ausencia de controladores naturales y las condiciones climáticas y de suelo de Chile (Oehrens & González 1974). Además, su presencia evidencia la degradación del suelo ribereño, ya que, cuando el estrato arbóreo desaparece por causas como la deforestación, puede dar paso a matorrales y pastos pobres (García 1993). De esta forma, la deforestación junto con permitir el establecimiento de especies invasoras, produce un incremento de la escorrentía superficial lo que reduce la capacidad para almacenar agua del suelo, el nivel de nutrientes, la biomasa y biodiversidad entera del ecosistema (Pimentel & Kounang 1998).

De acuerdo a lo anterior, no es extraño observar que la distribución de los valores del índice sugieran un empeoramiento de la calidad ribereña desde el origen del río hacia la desembocadura, pues generalmente la degradación de las riberas es más intensa en las partes bajas de los ríos que en las cabeceras, debido a la mayor presión antrópica en estas zonas (Ibero et al. 1996).

El índice puntúa de forma positiva la presencia conjunta de árboles, arbustos y hierbas helófitas, ya que considera la complejidad de la vegetación como una causal de mayor biodiversidad, sin embargo en el Río Maullín no observamos este tipo de vegetación. Por ejemplo, dominando las riberas de las primeras estaciones está sólo la helófita Schoenoplectus californicus (C.A.Mey) Soják, especie nativa y típica de ambientes palustres (Hauenstein et al. 2002). Altas densidades de esta especie se asocian a ambientes degradados y con altos niveles de eutrofia inducida por actividad antrópica (San Martín et al. 2001). El dominio de esta especie, junto a la existencia de muchos efluentes de industrias, confirma la baja puntuación entregada por el índice QBR en estas estaciones.

Al igual que lo encontrado en otros sectores ribereños por San Martín et al. (1999), se identificó formando asociaciones típicas de los hualves a las especies Myrceugenia exsucca (DC.) O.Berg, Blepharocalyx cruckshanksii (Hook, et Arn.) Nied. y Drimys winteri J.R.Forst. et GForst. a lo largo de todas las estaciones, excepto en las dominadas por S. californicus y en las que han sido reemplazadas por monocultivos de especies exóticas. Estos bosques corresponden a las comunidades más afectadas por la acción antrópica en las últimas estaciones, ya que son objeto de tala, observándose un cambio en el uso del suelo para obtener espacios aptos para la agricultura. Esta situación ha sido identificada también en otros bosques pantanosos de B. cruckshanksii y D. winteri (Hauenstein et al. 2002, Neira 2005), lo cual constituye un antecedente preocupante ya que esta asociación boscosa, junto con el totoral, ha sido identificada como habitat trascendental para fauna con problemas de conservación, como por ejemplo el huillín (Hauenstein et al. 2001).

Las estaciones ubicadas en el tramo medio son las que presentan los mejores valores de calidad, encontrándose incluso dos estaciones con calidad "en estado natural", relacionándose este hecho a la ausencia de conglomerados urbanos y a la existencia en esta zona de un parque privado, demostrando que el incentivo y la subvención de estas iniciativas por parte del gobierno hacia los privados contribuye de manera exitosa a la conservación in situ. De igual forma, los habitats ribereños que se encuentran en "estado natural" son los ecosistemas continentales más diversos y dinámicos (Ward 1998) y se presentan como los más adecuados para albergar especies como el huillín, ya que el desarrollo de una buena cubierta vegetal favorece a los mustélidos (Jiménez 2005).

Finalmente, elíndiceQBRpuedeserconsiderado como una herramienta económica, útil, y aplicable para calcular el grado de conservación in situ de la vegetación ribereña, permitiendo identificar los puntos en los que esta vegetación está muy afectada o en la que se encuentra en condiciones intermedias y prístinas. Así mismo, permite identificar las causas que condicionan la calidad de la vegetación ribereña. En el caso del río Maullín, la calidad de la vegetación ribereña presenta mayoritariamente un tipo intermedio, identificándose como muy mala dentro y cerca de los núcleos poblacionales y como muy buena en los lugares colindantes a un Area Protegida Privada, sugiriendo una paulatina disminución de la calidad desde la cabecera del río hacia la desembocadura.

Se propone su uso en otros ríos chilenos, en lo posible en conjunto a índices biológicos y/o análisis físicoquímicos con la finalidad de obtener una visión holística de la salud de estos sistemas lóticos.

AGRADECIMIENTOS

A la Dra. Nuria Bonada, Dr. Narcís Prat, señor Manuel Pich y al Instituto de Estudios Albacetenses "Don Juan Manuel" por el envío de bibliografía e información técnica. El primer autor agradece de manera especial a los señores Jorge Pérez-Schultheiss y Diego Penneckamp por los valiosos comentarios realizados sobre la versión final del escrito. Trabajo financiado por el proyecto 0306 "Calidad Ambiental de Sistemas Lóticos y Lénticos del Sur de Chile", Programa IBAM-Universidad de Los Lagos.

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Recibido: 14.04.09

Aceptado: 10.06.09

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