SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
 número30CASTRESANA, Amelia, Actos de palabra y DerechoCONCHA CONTRERAS, María Inés, La sede episcopal de Santiago de Chile a mediados del siglo XIX: aspectos de la vida cristiana a través de las visitas pastorales índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • En proceso de indezaciónCitado por Google
  • No hay articulos similaresSimilares en SciELO
  • En proceso de indezaciónSimilares en Google

Compartir


Revista de estudios histórico-jurídicos

versión impresa ISSN 0716-5455

Rev. estud. hist.-juríd.  n.30 Valparaíso  2008

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-54552008000100027 

Revista de Estudios Histórico-Jurídicos XXX, 2008, pp. 584 - 590

BIBLIOGRAFÍA

CATTANEO, Arturo (a cura di), L’eredità giuridica di san Pio X (Venecia, Marcianum Press, 2006), 354 págs.


El 4 de agosto de 1903 fue elegido para suceder a León XIII (1878-1903) en el trono de Pedro el hasta entonces cardenal patriarca de Venecia, Giuseppe Melchiore Sarto, quien asumiría el nombre de Pío en recuerdo de los papas que con ese nombre habían luchado con coraje contra las sectas y los errores, siendo el décimo de los papas que habían llevado ese nombre. Llegaba a dirigir la Iglesia después de una experiencia pastoral amplia y variada que lo puso en contacto directo con los problemas de los sacerdotes y de los fieles, que habían hecho crecer en él la convicción de la necesidad de reformas profundas a las que puso manos a la obra una vez elegido Romano Pontífice. Es por lo que el aspecto más significativo de su pontificado no fueron ni sus encíclicas ni sus alocuciones sino que sus actos de gobierno, lo que le han valido ser calificado como uno de los más grandes pontífices reformadores de la historia de la Iglesia (Aubert). De hecho, sus once años de pontificado se caracterizaron por una serie notable de reformas e iniciativas una de las cuales fue dar inicio a la codificación del derecho canónico, a la que se agregan, para mencionar sólo las más relevantes jurídicamente hablando, la visita apostólica a las diócesis de Italia, las nuevas normas para la elección del Romano Pontífice, la reforma de los seminarios italianos, la institución del boletín oficial de la Santa Sede con el nombre de Acta Apostolicae Sedis. Y entre las menos jurídicas, no se pueden olvidar la reforma de la música sacra, de las celebraciones litúrgicas, de la administración de la Eucaristía, del breviario romano, del misal y muchas otras. Antes, siendo patriarca de Venecia, había impulsado la creación de una Facultad de Derecho Canónico que, reactivado ahora como Instituto de Derecho Canónico san Pío X, organizó en Venecia, los días 19 y 20 de mayo de 2005, un congreso convocado para estudiar la herencia jurídica del papa Sarto. La fecha coincidía con el centenario del inicio de los trabajos codificadores que culminarían con la promulgación del Código de Derecho Canónico de 1917.

Estas actas aparecen divididas en dos partes: la primera, dedicada al ministerio pastoral de Giuseppe Sarto, ofrece los parámetros que permiten encuadrar históricamente su pontificado; de hecho, no se puede tener una comprensión profunda de su actuar como Romano Pontífice sin tener en cuenta las diversas etapas de su vida que lo fueron forjando y preparando para ejercer el supremo pontificado. La segunda parte se dedica a los aspectos más propiamente jurídicos de su pontificado, para lo cual, en tres secciones, se estudian la codificación canónica iniciada por él, las relaciones Iglesia-Estado bajo su pontificado y, finalmente, las otras reformas jurídicas emprendidas en aquellos intensos años. Un apretado resumen de las ponencias y comunicaciones que se publican en estas páginas es el siguiente.

Como queda dicho, la primera parte de estas actas se refieren al ministerio pastoral de Giuseppe Sarto, parte que se abre con Gianpaolo Romanato, de la Facultad de Letras de la Universidad de Papua, Norma, pietas e carità nello stile pastorale di Giuseppe Sarto (pp. 15-24), para quien en este hombre, que venía del antiguo régimen, que vivió más de la mitad de la vida entre canónigo de campiña y obispo de provincia y que tuvo en suerte la tarea de dirigir la verdadera confrontación entre la Iglesia y la modernidad, convivieron lo viejo y lo nuevo, lo antiguo y lo moderno, el rechazo y la aceptación. Stefano Siliberti, del Seminario de Mantua y del Instituto Superior de Ciencias Religiosas del Apollinar, en la Universidad de la Santa Cruz, de Roma, escribe a continuación Governo pastorale di mons. Giuseppe Sarto nella diocesi di Mantova (1855-1893) (pp. 25-40), análisis que hace a través de sus cartas pastorales mientras estuvo al frente de la diócesis y de su epistolario, después de haber expuesto brevemente la situación diocesana heredada por él. Seguidamente Gianni Bernardi, presidente del Studium Generale Marcianum de Venecia y vicario episcopal para la cultura del patriarcado de Venecia, estudia a Giuseppe Sarto, patriarca di Venecia. É l’amore la vita dell’uomo secondo la natura e secondo la grazia (pp. 41-66), donde afirma que el episcopado veneciano del papa Sarto se sintetiza en el prestigio, la virtud y la sabiduría que lo caracterizaron como hombre y como pastor lo que le permitió dominar hombres y situaciones; el patriarca tuvo siempre fuertemente sobre sí el peso de la responsabilidad y el continuo reclamo al deber de salvar a todos a todo costo.

Giuliano Brugnotto, del Instituto de Derecho Canónico San Pío X de Venecia, analiza La creazione della Facoltá di Diritto Canonico a Venecia (pp. 67-92): la inexistencia de alguna historia de esta Facultad ha llevado al autor a trabajar directamente en archivos, para responder las dos preguntas que estructuran este trabajo: cuándo y cómo nació la Facultad; por qué motivo la quiso el futuro pontífice. Esta segunda pregunta se responde en la convicción que el patriarca Sarto tenía de que el derecho era necesario a la Iglesia y al ejercicio del ministerio, por lo que se prodigó en hacer accesible al clero el derecho canónico. Como obispo de una iglesia particular, la respuesta pastoral más adecuada fue la creación de una Facultad de derecho canónico; años después, como pastor de la Iglesia universal, la respuesta sería la codificación del derecho canónico. El a. complementa el trabajo con algunos apéndices entre los que están los estatutos de la Facultad. Luis Cano, de la Facultad de Teología de la Universidad de la Santa Cruz, Roma, escribe ‘Restaurar en Cristo’ la sociedad civil. Algunas reflexiones en el centenario de la encíclica Il fermo proposito (1905) de san Pío X (pp. 93-105): la encíclica, que está dedicada a reorganizar a la Acción Católica en Italia, según el a. resulta muy significativa para comprender el vasto y complejo programa de Giuseppe Sarto se había trazado para su pontificado. Su modo de concebir la configuración cristiana de la sociedad y la construcción de una civilización cristiana se inspira en la doctrina política y social de León XIII, pero aporta la novedad de que ese designio se presenta como el programa propio de la Acción Católica. El modelo de civilización que se describe es algo idealizado, limitándose a proporcionar los principios básicos que los católicos debían esforzarse en traducir en el plano jurídico-normativo, mediante su participación gradual en la vida política y legislativa italiana. Pero antes de restaurar en Cristo las leyes, la organización, las relaciones humanas, Pío X consideraba más urgente restaurar en Cristo a los individuos. Alejandro Mario Dieguez, del Archivo Secreto Vaticano, aborda La ‘mentalitá giuridica di Pio X nelle carte del suo Archivio particolare’ (pp. 107-112): la publicación del inventario del Archivo particular de Pio X ha puesto a disposición de los estudiosos un material archivístico en gran parte inédito que deberá de servir de base para una relectura de lo actuado por el papa Sarto libre de prejuicios y lejos de las polarizaciones que han caracterizado las publicaciones sobre su persona y su obrar. De su lectura aparece con nitidez cual era la mentalidad jurídica o, si se quiere, la exigencia jurídica de un pontífice definido como cura de campo por sus detractores ultra progresistas, pero que en realidad había madurado una competencia jurídica, administrativa y pastoral de todo respeto, desde los años de la cancillería episcopal de Treviso.

Seguidamente Fidel González-Fernández mccj, de la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Urbaniana, Roma, y de la Pontificia Universidad Gregoriana, Roma, analiza La Santa Sede e gli Statu tra la fine dell’Ottocento e la vigilia Della Prima Guerra Mondiale. Alcune situazioni e problematiche emergente (pp. 113-124): hacia fines del ochocientos y principios del novecientos se produjo una fuerte tensión en las relaciones internacionales que desembocaron de las dos guerras mundiales. Pero por esos mismos años la Santa Sede, sin contar por entonces con un territorio propio, lo que sólo se produjo en 1929, vivió una fase de recuperación siempre más fuerte de su actividad diplomática, como no se veía desde los tiempos de la paz de Westfalia. No obstante esa situación, el papa no sólo no perdió su autoridad espiritual sino que incluso fue reconocida en algunos sectores de la opinión pública y de las relaciones internacionales; es por lo que algunos consideraban que la pérdida de los Estados pontificios había sido una bendición por el resultado de una mayor autoridad incluso en el campo político. Con todo, le toco a la Iglesia vivir en esos años fuertes tensiones en las relaciones con los Estados, especialmente con aquellos en los que había empezado a imperar la doctrina del separatismo total practicado, incluso, de manera hostil. Después de la comunicación del profesor González-Fernández se publican las intervenciones habidas en la sesión moderada por el profesor Bruno Bertoli, en la que intervinieron los profesores Astorri, Jäger, Cattaneo, Rommanato, Siliberti, Dieguez, Pihin, Bernardi, Etzi, Fantappiè y Escalante.

La segunda parte de este libro recoge las comunicaciones referidas a la Renovación jurídica en el pontificado de san Pío X, parte que aparece dividida en tres bloques de comunicaciones en las que, de un modo homogéneo, se tratan aspectos diversos de esta renovación. El primer bloque de comunicaciones, se refiere a La codificación canónica, de las cuales las primeras tres abordan aspectos más bien generales. En efecto la primera de ellas es la del profesor Paolo Grossi de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad de Florencia, quien escribe sobre Valore e limiti della codificazione del diritto (con qualche annotazione sulla ascelta codicistica del legislatore canonico) (pp. 141-154): el a. subraya la idea de que la opción codificadora representó una vuelta demasiado brusca respecto del orden de las fuentes jurídicas recogido y siempre respetado en el bimilenario desarrollo del ius vetus, incidiendo a fondo en el carácter de elasticidad que había sido la indiscutida y fértil peculiaridad del ius ecclesiasticum; orden que no había sido desmentido por los proyectos codificadores de Pío VII (1800-1823) y de Gregorio XVI (1831-1846) referidos a los Estados pontificios ni en el nuevo estilo inspirado en la simplicidad, brevedad y claridad que se encuentran en los actos normativos de los pontífices del ochocientos. Carlo Fantappiè, de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad de Urbino ‘Carlo Bo’, escribe sobre Pio X e il ‘Codex Iuris Canonici’ (pp. 155-171): entiende el a. que la codificación del derecho canónico no fue una de las varias reformas abordadas por el Pontífice ni una particular reforma al lado de las otras, sino que constituye, o por los menos pretende serlo, la síntesis de las mismas, su elemento de conexión y de coronación. Además, a pesar de los vacíos que existen en la reconstrucción de la historia de la codificación canónica de 1917, es posible afirmar sin mayor duda el papel relevante jugado por el papa Sarto en cada fase del trabajo codificador lo que obliga a revisar algunas de las afirmaciones hechas con anterioridad en este sentido y redimensionar el papel jugado por el cardenal Gasparri. Este papel relevante pone el acento en tres dimensiones peculiares de la concepción de Pío X: el carácter romano-céntrico de la Iglesia, transparentado en su estilo y sus actos de gobierno; el carácter tendencialmente imitativo y al mismo tiempo contrastante entre el código canónico y los códigos estatales cuyo arquetipo era el Code Civil; finalmente el significado pastoral y espiritual de la norma canónica. Romeo Astorri, decano de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Católica de Milán y del Instituto de Derecho Canónico San Pío X, dedica su comunicación a la canonistica di fronte al CIC 17 (pp. 173-183): el análisis se limita a la canonística inmediatamente sucesiva al código, dejando de lado la manualística publicada después de 1931, intentando dar razón del escepticismo de quienes rechazaban un código para el derecho de la Iglesia y de la postura de quienes, separándose de tal planteamiento, valoraron la calidad de la codificación; se analizan las opiniones críticas de Emil Friedberg, Francesco Ruffini, la más entusiasta de los canonistas franceses y la del italiano Mario Falco, entre otros.

Referido a un tema más específico es la comunicación de Maria Vismara Missiroli, de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad de Pavia, quien, trabajando sobre los fondos guardados en el Archivo Secreto Vaticano, aborda La nozione di delito nei lavori preparatori del codice piobenedettino (pp. 185-193): al inicio de los trabajos codificadores, al momento de formularse los vota parece más incisivo el influjo de la codificación estatal, como si la forma legislativa escogida hubiese debido comportar una adecuación de la normativa de la Iglesia a la de los Estados en cuanto a su contenido. Durante los trabajos posteriores de las comisiones, sin embargo, se volvió casi siempre, al menos en la materia estudiada por esta comunicación, al jus constitutum, demostrando que la que forma legal de código adoptada no debía comportar una asunción acrítica de las normas estatales. En la misma línea más específica o institucional se sitúa la comunicación de Daniela Masia, colaboradora de la cátedra de derecho canónico y de derecho eclesiástico de la Universidad de Sassari, quien estudia I Concili provinciali nel processo di formazione del Codice piobenedettino (pp. 195-205): los canonistas empeñados en la codificación de 1917 se encontraron frente a un tema poco complejo pero que presentaba algunos nudos neurálgicos que eran los mismos que obstaculizaban el correcto uso del instituto; la voluntad tanto de los obispos como de los miembros de las comisiones codificadoras fue mantener la disciplina vigente en materia de concilios particulares a las que se introdujeron reformas significativas sólo en relación al tiempo de convocatoria. Sobre los bienes temporales y contratos es la siguiente comunicación de Francesco Falchi, de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad de Sassari, quien presenta unos Appunti sui beni temporali, ed in particolare sui contratti, nella formaciones dell’Index materiarum del codice piobenedettino (pp. 207-216): durante el debate acerca de la distribución de las materias en el Código, los consultores dirigieron una especial atención al tema de los contratos y a la cuestión de las relaciones entre el ordenamiento canónico y el ordenamiento civil, especialmente en lo referido a la relevancia que había que atribuir a las normas civiles en el tema de los bienes temporales, específicamente en la materia contractual; el a. se refiere sólo al primer momento de la discusión, el que se produce al elaborarse el índice del código, por lo que se debe completar con el estudio de las sucesivas etapas de la codificación. La última de las comunicaciones de esta primera sección de la segunda parte se debe a José Luis Llaquet de Entrambasaguas, de la Facultad de Derecho de la Universidad Abat Oliba de Barcelona y juez del tribunal eclesiástico de Barcelona, quien estudia La correspondencia entre la nunciatura española y la Secretaría de Estado vaticana con ocasión del pase regio del CIC de 1917 en España (pp. 217-221): se trata de un breve resumen de su tesis doctoral en la que aborda la discusión que hubo, tanto en las revistas eclesiales como seculares, acerca de los alcances del pase regio al Código de 1917, puesto que si se consideraba al Codex como una ley del reino ello comportaba implicancias legislativas, judiciales y jurisprudenciales, además de importantes efectos concordatarios.

El segundo bloque de comunicaciones de la segunda parte está dedicado a las relaciones entre la Iglesia y el Estado, en el que se presentan tres trabajos, el primero de los cuales es el de Giuseppe Dalla Torre, rector de la Libera Università Maria Ss. Asunta, LUMSA, de Roma, que analiza Il codice pio-benedettino e lo ‘Jus publiccum ecclesiasticum externum’ (pp. 225-242): se ofrecen reflexiones sobre cuáles fueron los efectos de la opción codificadora de 1917 no sólo sobre la concreta práctica de las relaciones entre la Iglesia y los Estados o sobre la teorización canonística acerca de tales relaciones, sino también sobre el desarrollo de la misma doctrina jurídica secular en lo relativo a la calificación del Estado desde el punto de vista confesional y al desarrollo de experiencias jurídicas consecuentes y coherentes. La codificación de 1917 en sí misma y en las particulares disposiciones de derecho público externo, marca un paso fundamental en la distinta de actitud que tomará la Iglesia de frente al Estado moderno, siempre más signado por el proceso secularizador en el sentido separatístico de laicidad; ofreció una contribución fundamental para pasar de una separación ‘súbita’ a una separación ‘pronosticada’ y, por lo mismo, a la adquisición en la teoría canonística de las relaciones entre la Iglesia y la comunidad política de la idea de una ‘sana laicidad del Estado’ de la que el primero en hablar sería más tarde Pío XII (1939-1958). Arturo Cattaneo, del Instituto de Derecho Canónico San Pío X de Venecia, estudia L’impegno di Pio X por la libertà Della Chiesa (pp. 243-251): uno de los aspectos más relevantes y actuales de la herencia jurídica de san Pío X fue su empeño por la libertad de la Iglesia frente a los Estados, principio fundamental en las relaciones entre la Iglesia y poderes públicos y todo el ordenamiento civil, que el a. analiza en las intervenciones del papa Sarto de frente a los poderes seculares, en su empeño por evitar la intromisión de los clérigos en los asuntos políticos y seculares, y en su interés por evitar la creación de partidos católicos. A este último respecto el a. recuerda el testimonio de Nicolò Canali, entonces minutante de la Curia, en el proceso de beatificación del papa: “muchas veces me dijo, hablando acerca de la política de la Santa Sede: usted es joven, pero recuerde siempre que la política de la Iglesia es la de no hacer política y de andar siempre por el camino recto”. La tercera comunicación de las referidas a las relaciones Iglesia-Estado es la de Martin Grichting, del Instituto de Derecho Canónico San Pio X de Venecia y Vice vicario judicial de Coira, Suiza, dedicada a Pio X e la separazione fra Chiesa e Stato in Francia (pp. 253-266): es bajo el pontificado de san Pío X que se aprueba en Francia el estatuto jurídico de la laicidad con las normas de 1905, en un actitud beligerante de frente a la Iglesia ante la que el papa debió actuar con decisión; según fuese la actitud papal estaban en juego los ‘bienes’ de la Iglesia o el ‘bien’ de la Iglesia y primó este último, aunque el precio fuera la pobreza de la Iglesia francesa. La historia le dio la razón al papa y la posterior lealtad mostrada por los católicos franceses hacia su patria durante la primera Guerra Mundial fue el inicio de un lento cambio de actitud del Estado francés hacia la Iglesia.

El tercer y último bloque de comunicaciones de este libro está dedicado a las otras reformas jurídicas emprendidas por san Pío X durante su pontificado, en el que se presentaron cinco comunicaciones, la primera de las cuales es la del profesor Giorgio Feliciani, de la Facultad de jurisprudencia de la Universidad Católica de Milán y del Instituto de Derecho Canónico San Pio X de Venecia, quien trata Pio X e il riordinamento del governo centrale della Chiesa (pp. 269-281): al inicio del siglo XX la organización curial, inútilmente compleja y excesivamente costosa, resultaba decididamente inadecuada para hacer frente a las nuevas y laboriosas responsabilidades de la Santa Sede derivadas del proceso de centralización desarrollado en los decenios inmediatamente siguientes y al incremento de las relaciones con las diversas iglesias particulares esparcidas por el mundo favorecido por el desarrollo de los medios de comunicación. Es por lo que el papa debió asumir la reforma de la Curia romana, tarea que, al menos bajo el aspecto técnico-jurídico fue decididamente notable al punto que algunas de las innovaciones introducidas en dicha ocasión han superado la prueba del tiempo. Juan Ignacio Arrieta, de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz y del Instituto de Derecho Canónico San Pío X de Venecia, actual secretario del Consejo pontificio para los textos legislativos, trata de Pio X e la costituzione del Vicariato dell’Urbe (pp. 283-293): aunque es un legado que podría considerarse secundario en términos comparativos, representa, sin embargo, una iniciativa de relieve singular y valor ejemplar, considerando sobre todo los precedentes organizativos y el momento jurídico en que se realizó. El a. muestra el esfuerzo realizado por el Papa para ordenar coherentemente el gobierno pastoral de su diócesis, trazando en síntesis el contexto histórico en que se realizó la iniciativa del Pontífice y analizando algunas de las más salientes características de la estructura de gobierno trazada por el papa. A los seminarios está dedicada la siguiente de las intervenciones a cargo de Bruno Fabio Pighin del Instituto de Derecho Canónico San Pio X de Venecia, Vicario judicial de Concordia-Pordenone y juez del tribunal eclesiástico regional Triveneto, titulada L’onda riformatrice di Pio X sui seminari (pp. 295-311): la reforma de los seminarios llevada adelante por el Pontífice ha sido estudiada sólo recientemente, pero lo ha sido por historiadores que no son juristas lo que ha supuesto una triple limitación: análisis sólo del momento histórico estudiado sin mirar sus precedentes, olvido de los aportes doctrinales y pastorales del magisterio piano, análisis de conjunto de las normas universales que deja de lado las peculiaridades regionales; los tres límites pretenden ser superados por el a. en el tratamiento del mismo tema. Luis Okulik, vicedecano del Instituto de Derecho Canónico San Pío X de Venecia, estudia Pio X e la comunione eucaristica nelle celebrazioni nei riti orientali e latino (pp. 313-322): por la constitución Tradita ab antiquis, de 14 de septiembre de 1912, Pío X reconció a los fieles católicos la posibilidad de recibir la comunión eucarística en las celebraciones litúrgicas de cualquier rito, aunque no fuese el propio, observando las respectivas normas litúrgicas. Esta norma vino a aclarar un debate secular constituyendo al mismo tiempo una afirmación de la igual dignidad de las iglesias orientales y la iglesia latina, en línea con lo que había expresado su predecesor, León XIII, en su carta apostólica Orietalium dignitas. La herencia jurídica de Pío X en esta materia se advierte en el influjo que estas normas tuvieron en la vida de las comunidades eclesiales, tanto latina como orientales, y particularmente en el desarrollo de las reflexiones teológicas y canónicas que posteriormente se situaron en la base de las expresiones jurídicas de la renovación conciliar del Vaticano II. La última de las comunicaciones publicadas en este libro corresponde a la de José María Vázquez García-Peñuela, de la Facultad de Derecho de la Universidad de Almería, en España, quien aborda La publicación en España del decreto ‘Ne temere’ como ley del reino (pp. 323-334): según disponía la legislación vigente en España, los requisitos, forma y solemnidades para la celebración del matrimonio canónico se regían por las disposiciones de la Iglesia y del Concilio tridentino, admitidas como leyes del reino, por lo que cualquier modificación obrada en las normas canónicas reguladoras del matrimonio suscitaba un explicable interés en los poderes públicos españoles; el problema se suscitó al haber sido publicado en los boletines diocesanos antes de la respectiva sanción real.

El conjunto de trabajos publicados en esta páginas termina con una nueva mesa redonda esta vez moderada por el profesor Juan Ignacio Arrieta en la que intervinieron los profesores Falchi, Fantappiè, Cattaneo, Grossi, Dalla Torre, Romanato, Pighin y Arrieta.

La apertura del Archivo Secreto Vaticano para el período del pontificado de San Pío X decretada por Juan Pablo II ha permitido conocer nuevos aspectos de su pontificado, de lo cual se han nutrido no pocas de las comunicaciones presentadas en este encuentro académico lo que da especial relieve a las exposiciones, especialmente las referidas a la codificación de 1917. Se sitúa este libro, además, en un momento en que la literatura sobre el papa Sarto ha ido aumentando, aportando nuevos elementos que permiten profundizar en el pontificado de uno de los más importantes papas reformadores de la historia del papado. Por lo mismo, sus páginas permiten al lector adentrarse en una de las herencias más importantes que ha dejado su pontificado, la jurídica.

Carlos Salinas Araneda
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons