Introducción
Las infecciones caracterizadas por cuadros febriles con sintomatología inespecífica son frecuentes en los trópicos1. Entre estas enfermedades febriles se encuentra el dengue, leptospirosis, rickettsiosis y salmonelosis, entre otras2,3. La fiebre es un motivo de consulta frecuente y que se encuentra presente en distintas patologías. En zonas endémicas es necesario realizar un inmunodiagnóstico para identificar el agente y brindar el tratamiento correcto. Un mal diagnóstico puede llevar a un manejo inadecuado y causar la muerte del paciente, principalmente en infecciones con escasa sospecha clínica como la rickettsiosis o leptospirosis. En México y otros países existe un subdiagnóstico de leptospirosis debido a su mimetismo clínico con dengue y otras enfermedades febriles4. Respecto a dengue, en los estados mexicanos que reportaron su presencia, la circulación es continua5. Campeche se localiza en el sureste de México, tiene una temperatura promedio anual de 26°C en todo el Estado y 28°C en la costa y con una precipitación promedio anual de 1.120 mm.
El objetivo de este estudio fue identificar anticuerpos IgM a dengue y Leptospira en pacientes febriles de la localidad de Campeche.
Material y Métodos
Se realizó un estudio observacional, transversal y descriptivo en el Hospital General de Especialidades de la ciudad de Campeche, entre febrero y julio de 2015. Se obtuvieron sueros de pacientes que acudieron a consulta con tres a cinco días de T° axilar mayor a 37,5°C sin foco y como único tratamiento antiinflamatorios no esteroidales. Estos pacientes fueron remitidos entre los ocho y 12 días de fiebre al laboratorio de enfermedades febriles del hospital en que se utilizó un kit de antígenos febriles Licon, que incluye Salmonella spp., Proteus (OX-19) (el cual presenta reacción cruzada para bacterias del género Rickettsia) y Brucella spp. Los pacientes participaron previo consentimiento informado, posteriormente se les aplicó un cuestionario epidemiológico. Se excluyeron a los pacientes con síndrome febril con foco conocido. El suero se obtuvo de una muestra de sangre sin anticoagulante por venopunción. Una alícuota de cada suero se trasladó al laboratorio del Centro de Investigaciones Biomédicas. Se determinaron anticuerpos IgM para dengue y Leptospira empleando el kit IgM ELISA comercial de DRG (DRG Instruments GmbH, Germany) con una sensibilidad y especificidad de 100% y una sensibilidad de 100% y una especificidad del 89,7%, respectivamente. De acuerdo a las instrucciones del fabricante se definieron las muestras positivas y negativas utilizando los controles del kit. El serovar causal de leptospirosis se determinó por la prueba de microaglutinación. Los datos fueron analizados usando frecuencias simples, proporciones, y chi2 como medida de asociación entre seropositividad y género. Este estudio fue evaluado y aprobado por el Comité de Ética en Investigación de la Secretaría de Salud del Gobierno del estado de Campeche.
Resultados
Se estudiaron un total de 91 muestras de pacientes febriles de 3 a 87 años de edad, 65 mujeres y 26 varones. Treinta (32,9%) resultaron positivas a uno o más antígenos en la prueba de reacciones febriles: 10,9% para Salmonella spp., 1% a Brucella spp. y 20,8% Proteus (OX-19).
Seropositividad a dengue: 34% (31/91) de las muestras fueron positivas para anticuerpos IgM a dengue. El 26,4% en mujeres de 6 a 58 años y 7,6% en varones de 18 a 61 años. Aunque se encontró una mayor seroprevalencia en mujeres, no hubo una diferencia significativa (p = 0,181). El rango de edad con mayor seropositividad fue de 51-61 años, tanto para mujeres como para hombres. El 64,5% (20/31) de las muestras positivas se colectaron en los meses de sequía.
Seropositividad a leptospirosis: 3,2% (3/91) fueron positivos para anticuerpos IgM a Leptospira spp., todas mujeres entre 33 y 52 años. Los serovares detectados fueron Pomona (33,3%) y Canicola (66,6%). El 1% (1/91) presentó serología positiva a Leptospira y dengue; 63,7% (58/91) fueron negativas a estas pruebas.
Discusión
En este estudio se detectaron anticuerpos IgM a Leptospira similar a lo encontrado por Rodríguez-Villamarín6 (2,9%) y ligeramente menor a la registrada por Navarrete-Espinosa7(4%) y Becerra8 (5,8%). Esta seropositividad predominó en mujeres al igual que en Itapúa, Paraguay9, y diferente a los resultados obtenidos por Céspedes10 que obtuvo una seropositividad similar entre hombres y mujeres. Los serovares detectados fueron Pomona y Canicola, lo cual concuerda con lo reportado por Sánchez-Barragán11 y Pulido-Medellín12. El serovar Canicola asociado a perros fue el que se encontró con mayor frecuencia, tal como en Yucatán13. Aunque con una frecuencia baja, la leptospirosis es evidente en la población febril estudiada. Esta se puede adquirir por el contacto con la orina infectada de roedores y animales domésticos, debido a esto las mujeres son las más propensas puesto que permanecen mayor tiempo en las viviendas.
Por otra parte, la frecuencia de anticuerpos IgM a virus dengue fue 34%, mayor a la reportada en Itapúa (25%), donde no se encontró diferencia entre varones y mujeres. En nuestro estudio hubo predominio en mujeres porque fueron las más estudiadas. Navarrete y cols. también reportó una seroprevalencia ligeramente mayor en mujeres que en hombres. En relación a la edad, observamos mayor reactividad en los mayores de 50 años, tanto en varones como en mujeres, en congruencia con Navarrete-Espinosa7. Esto puede deberse a los hábitos peri-domiciliarios del mosquito lo que ocasiona una mayor exposición de las mujeres, así como la mayor edad. El 1% de las muestras resultaron positivas para dengue y leptospirosis, similar a lo encontrado en Venezuela14, Veracruz7 e Itapúa9. Llama la atención que la mayor proporción de muestras positivas se colectaron en los meses de sequía, lo que indica una circulación permanente del virus dengue5.
Este perfil etiológico revela que 69,2% de los pacientes presentó positividad para alguno de los agentes etiológicos estudiados. En el resto sin agente causal identificado, la enfermedad febril pudo deberse a otras infecciones como paludismo, rickettsiosis y bartonelosis15. Por otra parte, una limitante del estudio fue no poder obtener una segunda muestra para confirmar los resultados negativos y una rickettsiosis.
En conclusión, nuestro estudio permitió identificar la presencia insospechada de leptospirosis y dengue en temporada atípica para este último. Esto puede dificultar el diagnóstico correcto, debido al mimetismo clínico entre estas infecciones. Recomendamos que la detección de estos anticuerpos debe ser incluida en el diagnóstico diferencial de las enfermedades febriles en zonas endémicas.












