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Revista chilena de infectología

versión impresa ISSN 0716-1018

Rev. chil. infectol. v.26 n.1 Santiago feb. 2009

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-10182009000100003 

 

Rev Chil Infect 2009; 26 (1): 21-25

VIH/SIDA

 

Compromiso renal e infección por VIH/SIDA en pacientes atendidos en un hospital pediátrico chileno

Renal compromise in HIV/AIDS in patients attended at a Chilean children hospital

 

Pedro Zambrano O., Ana Chávez P., Ximena Chaparro R., Hugo Castañeda V., Silvia Rakela R., Begoña Corta A., Viola Pinto S. y Elizabeth Eblen Z.

Hospital de Niños Dr. Exequiel González Cortés, Santiago, Chile.
Unidad de Nefrología (PZO, BCA, VPS)
Unidad de Infectología (ACP, SRR) Unidad de Radiología (EEZ)
Universidad de Chile, Facultad de Medicina, Santiago, Chile
Departamento de Pediatría Sur (XCR, HCV)

Dirección para correspondencia


The aim of this study was to determine the frequency of renal abnormalities in HIV positive children hospitalized in one pediatric hospital in Chile. Method: a cross sectional study was performed during April 2007. Results: A total of 18 patients were evaluated, ten male and eight female ranging in age from 4 to 19 years. The average age at the time of HIV diagnosis and nephrologic evaluations were 2,69 and 10,7 years respectively. All patients had acquired HIV infection by vertical transmission. Uriñe samples of two children had microalbuminuria; two had monosymptomatic hematuria, and ten had ¿squamous? cells. Hypercalciuria was detected in one patient, renal lithiasis in another and two patients had abnormal renal ultrasonography. All 19 patients had normal blood pressures. Overall 7 patients (39%) had a renal abnormality. Conclusions: The relatively high incidence of renal abnormalities in our series support the need for a nation-wide screening program to assess the incidence of renal impairment in pediatric HIV positive patients.

Key words: HIV infection, renal function, HIV associated nephropathy.


Resumen

El objetivo de este estudio fue evaluar la función renal de pacientes infectados con virus de inmuno-deficiencia humana (VIH) que se controlan en un hospital pediátrico chileno. Método: estudio de corte transversal. Resultados: Se evaluaron 18 pacientes, 10 varones y 8 mujeres; edad: entre 4 y 19 años, la edad promedio al diagnóstico de la infección por VIH y al momento de la evaluación fue 2,69 y 10,7 años, respectivamente. Todos nuestros pacientes adquirieron la infección vía vertical. Dos presentaron microalbuminuria y dos hematuria monosintomática. En 10 (55%) se encontraron células descamativas, en uno hiper-calciuria y en otro litiasis renal. Todos tuvieron presión arterial normal. La ecotomograña renal fue anormal en dos. Se han descrito varias anormalidades renales en pacientes con infección por VIH; en nuestro estudio, 7 pacientes (39%) tuvieron alteraciones en los exámenes de laboratorio. Conclusión: La alta frecuencia de afectación renal encontrada en pacientes pediátricos con infección por VIH hace necesario plantear un tamizaje nacional para determinar la incidencia de nefropatía asociada en nuestros pacientes.

Palabras clave: Infección VIH, función renal, nefropatía asociada a VIH.


INTRODUCCIÓN

La infección por virus de inmunodeficiencia humana (VIH) ha disminuido dramáticamente su letalidad con la introducción de la terapia anti-retroviral (TARV) combinada, cambiando de enfermedad mortal a patología crónica1.

Desde los primeros casos pediátricos de infección por VIH en 1983 y 19842-4 su incidencia ha aumentado considerablemente en el mundo, siendo África el continente más afectado5; en Chile, a octubre del 2007 se habían reportado 278 niños infectados, 95% de ellos adquirieron la infección por transmisión vertical (Datos aportados por el Comité Nacional de SIDA Pediátrico).

Una de las complicaciones de esta enfermedad es la nefropatía asociada a infección por VIH (NAVIH); en 1984 se describieron los primeros casos de compromiso renal en pacientes adultos infectados por VIH67. La NAVIH puede ser de distintos grados, siendo la injuria directa del virus sobre las células glomerulares y tubulares el principal evento en su patogenia. Existe una disregulación en los podocitos y un aumento en la proliferación de las células tubulares renales, con aumento de factores de crecimiento fibroblástico, por lo que los ríñones de estos pacientes están aumentados de tamaño89.

La presentación clínica puede variar desde protei-nuria con síndrome nefrótico a insuficiencia renal crónica terminal. Actualmente no hay tratamiento específico para esta nefropatía10-12.

La incidencia de NAVIH en pediatría es desconocida ya que no se realizan biopsias renales de forma rutinaria, existiendo pocas publicaciones al respecto; Strauss y otros autores han reportado entre 10 y 15% de compromiso renal en niños, mayoritariamente afroamericanos10-17; en Chile no hay datos. Dado que la función renal puede comprometerse durante la evolución de la infección por VIH, en nuestros pacientes se realiza evaluación y seguimiento nefrológico periódico. Los resultados son presentados en esta publicación.

Por otro lado, está demostrado que algunos fármacos anti-retrovirales pueden provocar nefrotoxicidad18.

Objetivo: Determinar la prevalencia de alteraciones renales en pacientes pediátricos infectados por VIH, controlados en la Unidad de Infectología del Hospital Dr. Exequiel González Cortés, Santiago de Chile.

PACIENTES Y MÉTODO

Se realizó un estudio de corte transversal en abril, 2007, de la función renal en todos los pacientes pediátricos infectados por VIH, en control médico en el hospital. Se analizaron las características demográficas (edad, sexo), vía de contagio, etapa de la enfermedad y TARV; se controló peso, talla y presión arterial (PA). En sangre fueron medidos nitrógeno ureico (NU), creatininemia, calcemia, fosfemia, magnesemia, gases sanguíneos y electrolitos plasmáticos (ELP). Se calculó el aclaramiento de creatinina en base a la fórmula de Schwartz y en los casos en que éste estaba alterado, se midió en orina de 24 horas, considerando un valor normal > 90 ml/min/1,73 m2 superficie corporal19. Además, se consignaron hallazgos del examen físico, análisis químico y sedimento de orina, urocultivo, calciuria, microalbuminuria y creatininuria en muestra aislada de orina. Se consideró hipercalciuria al índice calcio/ creatinina mayor a 0,21 en preescolares, escolares y adolescentes, microalbuminuria al índice microalbuminuria/creatininuria mayor a 30 mg/g de creatinina para todas las edades20,21. Si el índice calciuria/creatininuria estaba alterado, se solicitó calciuria de 24 horas. En aquellos pacientes que presentaron proteinuria en el examen de orina completa o índice microalbuminuria/ creatininuria mayor a 30 mg/g de creatinina, se solicitó proteinuria de 24 horas. En cada paciente se realizó ecotomograña renal y vesical simple. Este protocolo de estudio es parte de la evaluación nefrológica rutinaria en nuestros pacientes con infección por VIH.

RESULTADOS

En nuestra institución se atendían, al momento del estudio, 19 pacientes; un de ellos fue descartado para este análisis por tener 25 años de edad. De los 18 pacientes evaluados, 10 (55%) eran de sexo masculino. La edad promedio al diagnóstico de la infección por VIH fue de 2,69 años (rango: 0,08 a 11,4 años). La edad al momento de la evaluación era 10,7 años (rango: 2,3 a 19,0 años). En los 18 pacientes la vía de contagio fue vertical. El tiempo promedio entre el diagnóstico y la evaluación nefrológica fue de ocho años.

El Z peso/edad promedio fue 0,09; el Z talla/edad fue -0,79; el índice de masa corporal promedio fue 20,3 en pacientes sobre seis años de edad. Todos los pacientes tuvieron cifras de PA normales.

La etapa clínico-epidemiológica de los pacientes, según clasificación CDC 199422, se detalla en la Tabla 1.


En la Tabla 2, se muestran las características de cada paciente relativas a sexo, edad, año del diagnóstico de la infección, etapa clínico-inmunológica, terapia anti-retroviral, recuento de CD4/mm3 y carga viral al momento de la evaluación, y las alteraciones de los exámenes nefrológicos encontradas.


El valor promedio de los resultados de laboratorio se observa en la Tabla 3. Dos pacientes presentaron microalbuminuria, uno tuvo proteinuria de 24 horas elevada y dos hematuria monosintomática. Un paciente presentó litiasis renal (el estudio de litiasis evidenció hipocitraturia) y otro presentó hipercalciuria. En 10 pacientes (55%) se encontraron células en el examen de orina, en cinco varones y cuatro mujeres células descamativas y en una niña células epiteliales.


La ecotomograña renal fue anormal en dos pacientes, en uno demostró litiasis renal y en otro se comprobó alteración de la ecogenicidad corticomedular con asimetría renal. Además, en dos niños se observó asimetría renal con ecogenicidad conservada. Uno de los niños había presentado litiasis renal en el período de lactantes, que se resolvió manteniendo el mismo esquema anti-retroviral.

DISCUSIÓN

Se han descrito varias anormalidades renales en pacientes con infección por VIH, siendo el hallazgo más frecuente en biopsias la NA VIH; dentro de ella se encuentran la glomeruloesclerosis focal y segmentaria, enfermedad por complejos inmunes y el síndrome hemolítico urémico atípico/púrpura trombocitopénico trombótico. Si bien es cierto que el diagnóstico de la NA VIH se realiza con biopsia renal, hay signos de laboratorio que ayudan a sospecharla, por ejemplo: la presencia de proteinuria o hematuria10,23-25. Han y cols, en un estudio realizado en 615 pacientes, encontraron que 38 (6%) tenían algún grado de proteinuria; realizaron biopsia en 23 de ellos encontrando NA VIH en 19 (83%)24. En nuestra serie, un paciente presentó proteinuria, aunque en rango no nefrótico y en dos pacientes se observó hematuria persistente. Es importante el estudio de la hematuria ya que puede ser una de las formas de presentación de la nefropatía por IgA asociada a VIH10. La microalbuminuria se ha usado clásicamente como predictora de nefropatía en pacientes con diabetes mellitus tipo I26,27; en la actualidad se utiliza en otras enfermedades sistémicas como marcador de hiperfiltración y daño renal inicial28-30. Han y cols, encontraron que 7 de 90 pacientes (8%) portadores de VIH presentaban microalbuminuria; seis (86%) de ellos tuvieron biopsias compatibles con NAVIH24; en nuestra casuística se demostró microalbuminuria en dos pacientes. Todos los pacientes tuvieron PA normal, hecho concordante con lo publicado en la literatura médica25,31 y NU, creatininemia, calcemia, fosfemia, gases sanguíneos y ELP dentro de límites normales; estudios publicados muestran alteraciones de estos parámetros en pacientes con infección por VTH25.

Llama la atención el número de pacientes con células descamativas y epiteliales en el examen microscópico de orina en nuestra casuística; este hallazgo es de difícil interpretación. Ray PE y cols, encontraron células epiteliales (escamosas, transicionales) y células del epitelio tubular renal en orina de pacientes con infección por VIH, y comprobaron que estas células no son capaces de transmitir el virus32,33.

Varios estudios muestran que recuentos de CD4 bajos tienen mayor relación con NAVIH, sobre todo si hay co-existencia con microalbuminuria24,31,34. En nuestra experiencia, cinco pacientes presentaron recuentos de CD4 en rangos de inmunosupresión moderada o grave, con carga viral detectable; sólo uno de ellos presentó litiasis renal y los otros cuatro tuvieron estudio normal.

Se ha descrito, en pacientes portadores de NA VIH, riñones aumentados de tamaño para la talla o hiper-ecogénicos, lo que puede observarse en estadios tempranos o tardíos de la enfermedad25. En nuestra serie, dos pacientes presentaron asimetría renal; no sabemos si como una variante anatómica o como parte de una NAVIH no diagnosticada, y un paciente tuvo alteración de la ecogenicidad cortico-medular (paciente con microalbuminuria).

No hay tratamiento específico para la NAVIH, la terapia anti-retroviral ha demostrado mejorar la función renal. Actualmente se utilizan inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina II como protector renal; además se usan corticosteroides sistémicos11,25.

La Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas (IDSA) recomienda realizar evaluación semestral con NU, creatininemia, ELP, examen químico y microscópico de orina, estudio para proteinuria y además, biopsia renal a pacientes con proteinuria, deterioro de la función renal, insuficiencia renal aguda de etiología no precisada y síndrome nefrítico. Sugiere además, evaluar la necesidad de efectuar biopsia en pacientes con recuentos bajos de CD4 y carga viral elevada25; de acuerdo a nuestros resultados y a las publicaciones actuales, sugerimos además realizar estudio para detectar microalbuminuria.

Estos resultados hacen necesario plantear un tamizaje como protocolo nacional para evaluar las alteraciones de laboratorio y posteriormente realizar biopsia renal a aquellos con exámenes alterados para determinar la incidencia de NAVIH en nuestros pacientes, ya que su manejo oportuno puede retardar el daño renal.

 

REFERENCIAS

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Recibido: 19 diciembre 2007 Aceptado: 26 agosto 2008

Correspondencia a:
Pedro Zambrano Ostaíza
E-mail: phzambrano@hotmail.com

 

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