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Revista chilena de infectología

versión impresa ISSN 0716-1018

Rev. chil. infectol. v.22 n.4 Santiago dic. 2005

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-10182005000600009 

 

Rev Chil Infect 2005; 22 (4): 356-360

CASO CLÍNICO

Fusariosis diseminada por Fusarium oxysporum en un paciente adulto con leucemia mieloide aguda y neutropenia severa febril

Disseminated fusariosis by Fusarium oxysporum in an adult patient with acute myeloid leukemia and severe febrile neutropenia

 

Roberto Olivares C, Jorge Alfaro L, M. Cristina Díaz J. y Luis Thompson M.

Clínica Dávila, Infectología (ROC), Chile.
Clínica Dávila, Hematología (JAL), Chile.
Hospital Clínico Universidad de Chile, Departamento de Medicina: Sección Infectología (ROC), Chile.
Hospital Clínico Universidad de Chile, Departamento de Medicina:Sección Hematología (JAL), Chile.
Universidad de Chile, Facultad de Medicina-ICBM: Programa de Microbiología y Micología, (MCDJ), Chile.
Clínica Alemana - Universidad del Desarrollo: Sección Infectología (LTM), Chile.

Correspondencia a:


Resumen

Reportamos el primer caso de fusariosis diseminada en un paciente adulto en Chile, con una neoplasia hematológica y tratamiento quimioterápico, quien evolucionó con neutropenia febril prolongada, refractaria, fuera tratado con un amplio esquema antibacteriano y desarrollara una infección multisistémica, con compromiso cutáneo, sinusal y pulmonar por Fusarium oxysporum. Cursó con refractariedad al tratamiento antifúngico con anfotericina B deoxicolato y caspofungina, utilizados en forma secuencial. El desenlace fatal de este paciente se asoció a la persistencia de la neutropenia y a la infección por un hongo filamentoso habitualmente resistente a terapia antifúngica.

Palabras clave: Fusarium sp, fusariosis diseminada, neutropenia febril.


We report the first case of disseminated fusariosis in an adult patient in Chile, with a hematologic neoplasia and chemotherapy that evolved with febrile prolonged neutropenia, refractory, treated with wide spectrum antibiotics and that developed a systemic infection with sinusal, cutaneous and pulmonary compromise by Fusarium oxysporum. He was refractory to antifungal treatment with amphotericin B deoxycolate and caspofungin that were administered in a sequential schedule. The fatal outcome of this patient was associated to persistent neutropenia and infection caused by a filamentous fungus usually resistant to antifungal therapy.

Key words: Fusarium sp, disseminated fusariosis, febrile neutropenia.


 

Introducción

En los últimos 20 años, la epidemiología de las infecciones fúngicas invasoras (IFInv), ha tendido a cambiar en los pacientes inmunocomprometidos, especialmente en aquellos con neoplasias hematológicas con neutropenia prolongada, receptores de trasplantes de células troncales hematopoyéticas y de órganos sólidos1.

La incidencia de IFInv en estos pacientes ha ido en incremento y la mortalidad continúa siendo muy elevada2.

Aunque hongos del género Candida y Aspergillus son los más frecuentes en general, otros géneros de hongos, llamados emergentes, tanto levaduras como hongos filamentosos, son progresivamente más importantes en estas poblaciones de pacientes inmunocomprometidos cada vez más numerosas1-4. Este cambio epidemiológico es multifactorial y está dado básicamente por el desarrollo de esquemas de quimioterapia e inmunosupresores nuevos y altamente potentes, un amplio uso de antibacterianos y el aumento de la utilización de antifúngicos profilácticos o como terapia empírica, resultando en la selección y aparición de hongos nuevos y más resistentes3, 4.

Uno de éstos es Fusarium sp, hongo filamentoso, hialino, septado que pertenece al grupo de los agentes de las hialohifomicosis5.

Fusarium sp es reconocido como saprófito del suelo y como patógeno de plantas y bacterias. En los seres humanos causa infecciones localizadas, como queratitis (especialmente en inmunocompetentes) e infecciones diseminadas con compromiso multisistémico (en inmunocomprometidos)6,7.

Existen 50 especies dentro del género, siendo las más frecuentes F. solani, F. oxysporum y F. verticillioides1. El primer caso reportado en la literatura internacional data de 1973, en una niña con leucemia8. Posteriormente, los reportes de casos y series de casos han ido incrementando, llegando a constituir en algunos centros la segunda causa más frecuente de infección por hongos filamentosos después de Aspergillus sp5,7,9. En Chile existe la descripción y reporte de un caso en un paciente pediátrico con cáncer, que desarrolló un cuadro de fusariosis (F. oxysporum) asociado a un catéter venoso central permanente en el año 200010.

Presentamos el primer caso conocido de una fusariosis diseminada en un paciente adulto en Chile con leucemia mieloide aguda que cursa con neutropenia febril prolongada post tratamiento quimioterápico.

Caso clínico

Varón de 46 años, sin antecedentes médicos de importancia, fue hospitalizado en febrero de 2002 por cuadro de 2 meses de evolución, caracterizado por compromiso del estado general (CEG) y baja de peso de 5 kg. De los exámenes de laboratorio iniciales destacaba un hemograma con blastos abundantes y pancitopenia. El estudio posterior confirmó el diagnóstico de leucemia mieloide aguda (LMA) M5. El 25/02 recibió el primer ciclo de quimioterapia (QMT) con citarabina 500 mg/m2 (6 dosis), mitoxantrona 12 mg/m2 (3 dosis) y etopósido 200 mg/m2 (3 dosis). Evolucionó neutropénico al día +6 post QMT y con neutropenia severa (NS), llegando a recuento < 100 neutrófilos/mm3 al día +11 post QMT. Febril desde el día +8 post QMT. Recibió tratamiento antimicrobiano con ceftriaxona iv durante 15 días con remisión de la fiebre y luego pasó a terapia oral con ceftibuteno por15 días más. El 31/03 recibió el segundo ciclo de QMT por refractariedad de su enfermedad de base (daunorrubicina 45 mg/m2, citarabina 100 mg/m2 (6 dosis) seguido de citarabina 1.700 mg c/12 hrs (durante 3 días). Nuevamente neutropénico al día +8 post QMT. Por estar en con neutropenia febril severa al día +15, presentando además deposiciones líquidas, inició tratamiento con cefepime, amikacina, metronidazol y fluconazol. En hemocultivos tomados se desarrolló Escherichia coli multisensible. A duodécimo día de neutropenia presentó cefalea frontal persistente y progresiva, acompañada de rinorrea purulenta, manteniéndose febril. Una TAC de cavidades paranasales (CPN) mostró una pansinusitis grave (Figura 1). Evolucionó además con edema facial, realizándose aseo quirúrgico de CPN y muestras para biopsia. Luego se agregó vancomicina y una en segunda oportunidad anfotericina B deoxicolato (50 mg/día) por persistencia de la fiebre y de la signología respiratoria alta. Anatomía patológica informó probable infección por hongo filamentoso del género Aspergillus. Una nueva TAC de CPN constató la persistencia del velamiento pansinusal, sumado a la fiebre y la cefalea persistente por lo cual se decidió cambiar anfotericina B por caspofungina (70 mg dosis de carga y 50 mg/día dosis de mantención). Luego (19 días de neutropenia) aparecieron lesiones cutáneas en las extremidades inferiores, redondeadas, de 1 a 4 cm de diámetro, color violáceo, con centro necrótico, induradas, borde neto y eritematoso, no supurativas, tipo ectima gangrenoso, con progresión a tronco, cabeza y extremidades superiores (Figuras 2 y 3). De una de las lesiones se obtuvo muestra para cultivo mediante infiltración y aspiración, enviando la muestra inmediatamente al laboratorio de microbiología. Con posterioridad, una radiografía de tórax confirmó la exis tencia de una consolidación basal derecha (Figura 4). A pesar del tratamiento anti-infeccioso de amplio espectro se mantuvo febril y persistemente neutropénico. Se agregó entonces al tratamiento imipenem, manteniendo la asociación de vancomicina y caspofungina. Se informó desarrollo de Fusarium sp a partir de la lesión cutánea (Figura 5), no obteniéndose desarrollo en los hemocultivos. Posteriormente, se identificó la especie como Fusarium oxysporum. (hallazgo confirmado por el Laboratorio de Micología del Departamento de Microbiología, Instituto de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina Norte de la Universidad de Chile).



Figura 1. TAC de cavidades paranasales mostrando opacidad pansinusal.

El paciente continuó febril con una relativa estabilidad clínica hasta que empeoró su estado general, aumentando la intensidad de la fiebre y aparecieron taquicardia, polipnea, ictericia y compromiso hemodinámico. Alcanzó a completar 15 días con caspofungina. Nunca se recuperó de su neutropenia falleciendo por falla multiorgánica.



Figura 2. Lesiones cutáneas tipo ectima gangrenoso.



Figura 3. Lesiones cutáneas tipo ectima gangrenoso.



Figura 4. Radiografía de tórax, proyección postero-anterior, mostrando imagen de consolidación del pulmón derecho.

Discusión

Fusarium es un hongo emergente, que en pacientes inmunocomprometidos puede producir cuadros de fusariosis invasora o diseminada, con una mortalidad que alcanza a 70-100%1,4,5. Los factores de riesgo asociados más frecuentemente a esta IFInv son la neutropenia persistente en pacientes con neoplasias hematológicas tratados con quimioterapia, el uso de corticosteroides y la enfermedad injerto contra huésped en pacientes con trasplante de células troncales hematopoyéticas2,5,6. La mantención en el tiempo de estos factores de riesgo, una vez desarrollada la infección por Fusarium, se relaciona con la alta mortalidad atribuida a esta IFInv1-3,6,9. El caso que se describe en este reporte presenta el primer factor de riesgo descrito, una LMA tratada con dos ciclos de QMT de alta intensidad y que evoluciona con una neutropenia severa y prolongada, que no logra recuperarse (a pesar de recibir durante todo el período factor estimulador de colonias granulocíticas). Esto coincide con lo publicado en relación a que 90% de los casos de fusariosis invasora ocurre en pacientes neutropénicos con cánceres hematológicos, especialmente con leucemia (50% de los casos reportados)1,5.

Las formas de adquisición más frecuentes de este hongo (90%) son a través de la vía respiratoria (material aerolizado), proveniente del ambiente externo y a través de la piel11. Otras fuente de adquisición sería el contacto con fuentes de agua intrahospitalarias12. En nuestro caso, un factor que pudo haberse asociado con la adquisición de esta infección es el hecho de que en ese período se estaba construyendo un nuevo edificio en la clínica, lo que probablemente aumentó la densidad del material particulado a inhalar. Esto a pesar de que el paciente ocupaba una habitación individual, con aislamiento protector y uso de presión positiva.

En pacientes inmunocomprometidos la fusariosis se puede manifestar como un cuadro de fiebre persistente a pesar de terapia antibacteriana y antifúngica de amplio espectro (infección diseminada), compromiso sino-pulmonar o neumonía y como una infección localizada de otro órgano.

Es frecuente que en la forma diseminada se acompañe además de compromiso sino-pulmonar, muscular (miositis), compromiso cutáneo (lesiones del tipo ectima gangrenoso, lesiones target) y subcutáneo (nódulos dolorosos). A diferencia de la mayoría de las micosis profundas, la fusariosis cursa con alta positividad de cultivos en lesiones cutáneas y sangre (50-70%)1-3,13.

En los estudios histopatológicos es muy difícil diferenciar entre sí los géneros Fusarium y Aspergillus, ya que el aspecto de las hifas y el tipo de ramificación (en ángulo agudo) son muy similares, debiendo el diagnóstico definitivo establecerse mediante el cultivo1. El cultivo de F. oxysporum da origen a colonias de crecimiento rápido con un micelio aéreo blanco a rosado con matices púrpuras, el reverso es hialino a azul o púrpura oscuro9.

El cuadro clínico de nuestro caso cumple con la mayoría de las características enunciadas. Se presentó como fiebre refractaria y posteriormente se fueron agregando el compromiso sinusal, cutáneo y finalmente el pulmonar. El informe de la biopsia de CPN que describió Aspergillus, muy probablemente, después de haber contado con toda la información más lo revisado en la literatura nos hace concluir que siempre fue Fusarium el agente etiológico involucrado y no hubo realmente una infección mixta por dos hongos filamentosos. Llama la atención eso sí, que los hemocultivos resultaran negativos, cosa que es infrecuente en este tipo de infección como ya se mencionó.

El examen microscópico en este caso mostró conidióforos cortos, solitarios con monofiálides laterales, macroconidios fusiformes, levemente curvados, septados; microconidios abundantes, elipsoides a cilíndricos, generalmente no septados y clamidoconidios terminales o intercalares, hialinos, de paredes lisas o rugosas (Figuras 5 y 6).



Figura 5. Cultivo de Fusarium oxysporum.

El tratamiento etiológico de la fusariosis es escasamente eficaz, Fusarium sp es uno de los hongos más resistentes al arsenal de antifúngicos disponibles siendo F. solani la especie más resistente dentro del género. Anfotericina B deoxicolato ha sido tradicionalmente el antifúngico de elección pero con pobres resultados en general. Fusarium es además intrínsecamente resistente a caspofungina. Nuevos triazoles de amplio espectro tienen actividad variable in vitro frente a Fusarium sp siendo voriconazol el con mejor actividad1,13.

Nuestro paciente recibió terapia secuencial con anfotericina B deoxicolato y luego con caspofungina, además del uso de factor de estimulación de colonias granulocíticas durante todo el período de neutropenia, sin respuesta favorable.

Debemos agregar además que en el año 2002, voriconazol no se encontraba disponible en el mercado farmacéutico nacional.

Probablemente el factor más determinante del deceso en este paciente haya sido nunca haberse recuperado de la neutropenia, hecho sabidamente fundamental en el pronóstico de una fusariosis diseminada.

Referencias

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Correspondencia a:
Roberto Olivares C.
roc0107@yahoo.com

Recibido: 17 junio 2005
Aceptado: 15 septiembre 2005

 

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