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Revista chilena de infectología

versión impresa ISSN 0716-1018

Rev. chil. infectol. v.21 n.1 Santiago  2004

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-10182004000100014 

Albendazol y reducción de convulsiones por neurocisticercosis

A trial of antiparasitic treatment to reduce the rate of seizures due to cerebral cysticercosis

Garcia HH, Pretell EJ, Gilman RH, Martínez SM, Moulton LH, Del Brutto OH, Herrera G, Evans CA, González AE, for the Cysticercosis Working Group in Peru. New Engl J Med 2004 Jan 15; 350 (3): 249-58.

En países en desarrollo la neurocisticercosis es la causa más frecuente de epilepsia adquirida. En América Latina se estima que sobre 400.000 personas están infectadas. Albendazol es el antiparasitario de elección; su función es destruir los quistes cerebrales en humanos y cerdos. Se han esgrimido tres argumentos para no usar albendazol en neurocisticercosis: primero, riesgo de síntomas neurológicos debido a la respuesta inflamatoria generada por la muerte del parásito; segundo, mayor frecuencia de convulsiones a largo plazo por la cicatrización producto de la inflamación y tercero, el quiste muere enforma espontánea en un corto periodo por lo que el tratamiento es innecesario.

Objetivo: Evaluar el efecto de albendazol en las convulsiones en pacientes con neurocisticercosis intraparenquimatosa.

Pacientes y Método: Entre 1997 y 1999 se enrolaron 120 adultos peruanos con quistes viables intraparenquimatosos. Criterios de inclusión: presencia de quiste hipodenso intracerebral bien delimitado en la periferia por TAC, confirmación de infección por serología para T. solium mediante ensayo de enzyme-linked immunoelectrotransfer blot, historia de una o más convulsiones en los 6 meses previos. Se excluyeron pacientes con epilepsia previa, uso de antiparasitarios, más de 20 quistes en la TAC, sospecha de otras enfermedades neurológicas, hipertensión endocraneana moderada o severa y riesgo de muerte inminente. No se incluyeron mujeres embarazadas.

Exámenes y tratamiento: se realizaron electroencefalograma, RM, radiografía de tórax, estudios de deposición y pruebas sanguíneas ¿qué pruebas? Los pacientes fueron randomizados en un grupo a tratar con albendazol y un grupo control. Ambos grupos fueron hospitalizados y se les administró 400 mg de albendazol vía oral cada 12 horas (¿plazo?), 2 mg de dexametasona cada 8 horas vía oral durante 10 días y dos placebos de similares características. El manejo de las convulsiones fue realizado con anticonvulsivantes de primera línea y bajo la supervisión de neurólogos.

Al alta se les entregaron fármacos anticonvulsivantes, instrucciones sobre la clínica de las convulsiones y se les indicó control telefónico si presentaban episodios convulsivos. Se efectuaron controles a los 30, 60 y 90 días y luego cada 3 meses .Se realizó RM a los 6 meses y TAC a los 12 y 24 meses.

Resultados: Se realizó RM a 139 pacientes, 19 fueron excluidos. Se randomizaron 60 en el grupo con albendazol y 60 en el grupo placebo. Los efectos adversos de tipo neurológico (cefalea, convulsiones) fueron similares en ambos grupos. Se observó mayor ocurrencia de dolor abdominal en el grupo con albendazol (8/57; p = 0,0006). Durante el seguimiento (2 a 30 meses) el grupo tratado presentó menor incidencia de convulsiones en 46% respecto al grupo control pero esta diferencia no fue significativa. Al analizar según tipo de convulsión, se observó 41% de reducción en convulsiones parciales (IC 95 (124-84); p = 0,44) y 67% en convulsiones con generalización (IC 95 (20-86); p = 0,01)

La eficacia del albendazol tiende a ser mayor en los primeros 12 meses. No se registraron convulsiones en 56% de los pacientes en el grupo control y en 51% del grupo tratado con albendazol. El seguimiento con RM demostró que 87% de los quistes se mantuvo igual en el grupo control y 79% lo hizo en el grupo con albendazol.

Luego de dos años se detectaron calcificaciones en 62 % de los pacientes en el grupo tratado con albendazol mientras que éstas sólo se evidenciaron en un 36% del grupo placebo; esta característica no se asoció a mayor frecuencia de convulsiones.

Conclusiones: En pacientes con convulsiones debidas a quistes intraparenquematosos viables, la terapia antiparasitaria es segura y efectiva, fundamentalmente en la reducción de la frecuencia de convulsiones generalizadas.

Juanita Zamorano R.

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