SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.89 número4Semblanza Dr. Enrique Alvarez Lira índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • En proceso de indezaciónCitado por Google
  • No hay articulos similaresSimilares en SciELO
  • En proceso de indezaciónSimilares en Google

Compartir


Revista chilena de pediatría

versión impresa ISSN 0370-4106

Rev. chil. pediatr. vol.89 no.4 Santiago ago. 2018

http://dx.doi.org/10.4067/S0370-41062018005000811 

CRÓNICA

Semblanza: Carta a Enrique

Eulogy: Letter to Enrique

Francisco Cano Sch.A  B 

A Profesor Titular, Director Depto. de Pediatría y Ci rugía Infantil Oriente, Facultad de Medicina, Universidad de Chile, Chile.

B Unidad de Nefrología Infantil, Servicio de Pediatría, Hospital Luis Calvo Mackenna, Chile.

Querido amigo,

Qué difícil es escribir estas líneas sin saber cómo y dónde las leerás.

Pero si las escribimos es porque estamos ciertos que llegarán a ti, y que a través de ellas sabrás cuánta falta haces entre nosotros.

Hace falta tu sabiduría, hace falta tu conocimiento, hace falta tu consejo. Pero más falta hace tu tranquila presencia, tu humildad, tu generosidad, tus cualidades humanas que nos mostraban día a día como debíamos ser y como debíamos vivir la vida.

Qué difícil es llenar los espacios vacíos que dejan aquellos que amamos.

Difícil al buscarte los martes en esa silla vacía al fondo de la sala, con esa presencia silenciosa, pero con un silencio que siempre era compañía, que siempre iluminaba.

No era vacío, era cálido, tu silenciosa presencia es taba llena de significado.

Nos cuesta entender el paso de los años y la muerte. Hemos creído en una juventud eterna, hemos creado ídolos de belleza, hemos privilegiado un mundo mate rial, y cuando llega la muerte a nuestra casa nos queda mos mudos, sin palabras, sin entender.

La muerte de un ser amado nos duele por la ausen cia, pero también nos sorprende por la presencia, una presencia que a poco andar se hace permanente, diaria, intima, cálida y nos deja compartir su existencia más allá de nuestras estrechas murallas.

La muerte, al cerrar tus ojos, ha abierto los nues tros.

Abrir los ojos de aquellos que vivimos el ritmo ago tador de la vida diaria no es fácil.

Nuestro tiempo se agota y al pasar los años no esta mos seguros de ser más felices, o mejores. Eso es por que nadie nos ha enseñado a envejecer y a morir. Por eso hay dolor en vez de esperanza. Tu partida duele porque deja vacíos, pero tu recuerdo se hace presencia y los llena y los transforma, y entonces como entender que la muerte puede ser nacimiento, puede ser bro tes, puede ser impulso de vida nueva. Para nacer a la vida que hoy conoces, es necesario partir, y los que te extrañamos y buscamos sentimos que tu partida no cierra puertas, sino que nos abre a una nueva reali dad que podemos compartir contigo, aunque no estés aquí.

Ese milagro no está al alcance de todos, solo es el legado de aquellos que sembraron amor, que dejaron tras su paso eternos agradecimientos por el dar todo sin buscar nada a cambio, eso dejaste sembrado y son muy pocos los que pueden hacerlo, por eso tantos de nosotros te acompañarán en el camino que hoy em prendes, y tantos de nosotros esperan tu compañía y el sabio consejo de siempre en el camino que nos queda por recorrer.

Tu alumno, tu colega, tu amigo,

Francisco Cano Sch.

Creative Commons License Este es un artículo publicado en acceso abierto bajo una licencia Creative Commons