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Revista médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile vol.142 no.8 Santiago ago. 2014

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872014000800006 

ARTÍCULOS DE INVESTIGACIÓN

 

Aspectos relevantes en el desarrollo del tutorial en aprendizaje basado en problemas desde la perspectiva de los tutores de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Frontera

The opinion of teachers about tutorial problem based learning

 

Nancy Navarro H.1,a, José Zamora S.2,b

1 Oficina de Educación en Ciencias de la Salud (OFECS). Departamento Obstetricia y Ginecología, Facultad de Medicina, Universidad de La Frontera, Temuco, Chile.
2 Oficina de Educación en Ciencias de la Salud (OFECS). Departamento Ciencias Básicas, Facultad de Medicina, Universidad de La Frontera, Temuco, Chile.
a Matrona, Doctora en Desarrollo Profesional e Institucional para la Calidad Educativa. Magíster en Pedagogía y Gestión Universitaria.
b Tecnólogo Médico, Magíster en Pedagogía y Gestión Universitaria. Magíster en Ciencias, Mención Bioquímica.

Correspondencia a:


Background: In 2004 the Faculty of Medicine of Universidad de La Frontera in Chile implemented curricular changes, incorporating small group problem based learning in different carriers. Aim: To explore aspects that hamper or facilitate tutorial problem based learning from the perspective of tutors. Material and Methods: Six in depth interviews and a focus group with tutors were carried out in 2010 and 2011. Data were analyzed through constant comparisons using the program ATLAS ti, guaranteeing credibility, reliance, validation and transferability. Results: Five hundred and twenty eight (528) significance units were identified and 25 descriptive categories emerged. The categories of tutor motivation, methodological domain, tutor responsibility, tutor critical capacity, disciplinary domain, student participation and tutor-student interaction were emphasized. Three qualitative domains were generated, namely tutor skills, transformation of student roles and institutional commitment. Conclusions: Tutorial teaching is favored by teachers when the institutions train them in the subject, when there is administrative support and an adequate infrastructure and coordination.

Key words: Education, medical; Problem-based learning; Teaching.


 

El 2003, la Facultad de Medicina de la Universidad de La Frontera (UFRO) implementó innovaciones curriculares en las carreras de Enfermería, Kinesiología, Medicina, Nutrición, Obstetricia, y Tecnología Médica, acorde a tendencias nacionales y directrices internacionales1-,5. Estos cambios implicaron transitar del proceso enseñanza-aprendizaje “centrado en el docente” a uno “centrado en el estudiante”, dando énfasis al Aprendizaje-basado en Problemas (ABP) en grupos pequeños, lo que conlleva un cambio de rol en docentes y estudiantes.

Un elemento relevante en el desarrollo del ABP, lo constituyen las sesiones tutoriales (tutor/estudiantes), donde se construye aprendizaje en un contexto colaborativo a través de discusiones, debates, análisis, intercambio de diferencias y similitudes. El ABP considera identificar el problema, plantear hipótesis, elaborar objetivos de aprendizaje, identificar recursos, realizar estudio independiente, búsqueda de información, análisis y síntesis de la información, evaluación de proceso y resultados, promoviendo el espíritu de trabajo de equipo frente a una tarea común6,7,8.

Vigotsky9 plantea el aprendizaje como una actividad social más que individual, que se produce en un contexto microsocial e interactivo, en el que la mirada del otro se constituye en hacedor de nosotros mismos, basado en la interacción con personas, donde el lenguaje adquiere un papel fundamental por ser el instrumento del intercambio simbólico que hace posible el aprendizaje en colaboración, situación que se establece en un tutorial constituyéndose en un gran potencial para el aprendizaje.

Para el buen desarrollo del proceso tutorial resulta fundamental el rol docente, del que dependen las concepciones explícitas y no explícitas que tenga en relación al ABP, implicando en ello sus conocimientos, habilidades y experiencia en la metodología. Pérez y Gimeno10 mencionan que el pensamiento pedagógico del profesorado es el sustrato que influye en su comportamiento, el nivel de conocimiento y su convicción, lo que se traduce en un regulador personal de su acción pedagógica.

Diversos autores han planteado el cambio de actitud y procedimientos del docente para asumir el rol de tutor en ABP, destacando ser facilitador, mediador del aprendizaje, promover discusiones, retar a los estudiantes a cuestionar, a inferir, a contrastar hipótesis, a través de preguntas meta cognitivas, el qué mirar y donde buscar información. Él genera un ambiente de aprendizaje centrado en el estudiante, promoviendo autoaprendizaje, estudio en profundidad, integración de conocimientos, interacción del grupo facilitando la construcción de conocimiento colaborativo7,8,11-16. Además de ciertas características del tutor como la motivación, flexibilidad y convencimiento17.

Para Dolmas18, la influencia del tutor en los aprendizajes siempre irá acompañada de otras variables importantes, tales como las situaciones problemáticas, la estructura curricular, el conocimiento previo de los estudiantes y el funcionamiento particular de los grupos de trabajo.

Existen diversos planteamientos en relación si el tutor debe ser experto o no en la materia. Barrows11 plantea que un tutor no necesariamente debe ser experto en el contenido del problema, sino en conducir el tutorial, es decir, ser versado en las habilidades de facilitación del aprendizaje. Otros autores señalan que si bien un tutor debe disponer de habilidades para facilitar el aprendizaje, entendidas como la capacidad de establecer relaciones interpersonales, con empatía y uso adecuado lingüístico, también es imprescindible que disponga de un conocimiento adecuado sobre la materia objeto de estudio18,19.

Chng20 menciona que el tutor debe poseer cualidades interpersonales que implican un acercamiento a los estudiantes, una comprensión de sus motivaciones frente a los objetivos de aprendizaje, lo que requiere un conocimiento sobre la materia en la medida en que ayuda a la mediación de las discusiones. Pero la disposición para establecer una relación informal y crear un ambiente que promueva el intercambio de ideas, tiene un mayor impacto en el aprendizaje que la experiencia en la materia.

Sumado a ello, Hendry21 señala como un buen tutor aquel que facilita los aportes de todo el grupo a la discusión de la tutoría orientándola hacia una dirección correcta, menciona como una acción compleja el apoyar el aprendizaje y el razonamiento eficaz en equipo, provocando a los estudiantes a reflexionar sobre su aprendizaje, incitándolos a pensar críticamente sobre el problema.

Las debilidades del tutor, señaladas por los estudiantes, están en relación al rol confuso que asumen para el ABP, como el estilo del tutor, entendido como la estructura que establece para la discusión y el manejo grupal, siendo los estudiantes más críticos con los tutores muy directivo y controlador del proceso tutorial, que con los que son más relajados. El tutor debiera encontrar un equilibrio entre apoyar el aprendizaje de los estudiantes y el autoaprendizaje, debiera centrar sus esfuerzos en estimular el aprendizaje autónomo y el funcionamiento grupal, valorando el respeto, la responsabilidad, y experiencia la de un tutor entrenado22,23. Los tutores no expertos son mejor valorados que los tutores expertos, los primeros tienden a mostrar más interés y empatía, puesto que los asuntos a tratar son más compartidos con los estudiantes24, dado que éstos parecen estar mejor informado sobre los principios educativos del ABP25.

Por el contrario, Groves26 concluye que los tutores con conocimiento experto en la materia demostraron mayor capacidad para empatizar con los estudiantes y los estudiantes dirigidos por ellos dedicaron significativamente más tiempo al estudio autónomo. Sin embargo, no se ha encontrado diferencias significativas entre los resultados académicos de los estudiantes guiados por un tutor experto, presumiblemente más directivo y uno no experto27,28.

En relación a la formación de tutor, Hendry21 menciona que la forma más efectiva para ser mejores tutores es la participación sistemática en programas de formación, incluyendo el análisis sobre su experiencia de tutoría, interpretar la retroalimentación proporcionada por los estudiantes y actuar en base a ella. Asimismo, la participación de pares a través de la observación y las actividades de desarrollo que incluyen lectura de libros y la asistencia a las reuniones de tutoría semanal. Existe consenso en que el tutor debe recibir entrenamiento22,23,16, el que debiera tener sesiones con un “trainer” para ser observados, siendo la retroalimentación de los estudiantes relevante para su desarrollo.

La Facultad de Medicina desarrolla tutoriales en ABP en diferentes contextos curriculares de las carreras que imparte; módulos multiprofesionales de gestión e investigación, módulos integrados de ciencias preclínicas y módulos integrados profesionales. Lo anterior muestra la diversidad de tutores y contextos que hace suponer que exista una pluralidad en el desarrollo de la estrategia educativa, sumado a ello, evaluaciones institucionales e informales de académicos y estudiantes revelan diferencias en el desarrollo de éstos. Por ello, se hace necesario aportar información desde la vivencia de los docentes que han experimentado el ABP en grupo pequeño, planteando como objetivo del estudio explorar los aspectos que facilitan y dificultan el proceso tutorial en ABP, desde la mirada de los tutores en el contexto de la Facultad de Medicina, con el propósito de mejorar la calidad de los procesos formativos del profesional de la salud de la UFRO

Material y Método

Se realizó una investigación desde el paradigma cualitativo, interpretativo, considerando sus postulados para indagar y comprender los conceptos y redes de significados que el profesorado tiene sobre los aspectos relevantes en el desarrollo de un ABP en grupo pequeño. Se utilizó el estudio intrínseco de casos para abarcar la complejidad de un caso particular (Facultad de Medicina) buscando el detalle de la interacción de los tutores con sus contextos para llegar a comprenderlo29.

La población del estudio corresponde a docentes que se desempeñan como tutores en la metodología del ABP de las carreras de Enfermería, Kinesiología, Medicina, Nutrición, Obstetricia y Tecnología Médica, seleccionando a 14 académicos informantes claves a través de un muestreo teórico intencionado por criterios, cautelando la multiprofesionalidad, el contexto curricular (GIS, Ciencias preclínicas y profesional) y la experiencia en la metodología (3-4 y 7-8 años), quienes a partir de sus experiencias personales proporcionaron información válida en relación al tema investigativo. Los participantes fueron informados del objetivo del estudio, quienes aceptaron y firmaron un consentimiento informado, garantizando el anonimato y la confidencialidad de los datos.

La recolección de datos se obtuvo mediante seis entrevistas en profundidad y un grupo focal (ocho tutores) realizadas en el 2010 y 2011. Para ambas técnicas se elaboró un guión focalizado en las áreas del estudio (rol y características del tutor, rol del estudiante, proceso tutorial, ambiente de aprendizaje), realizándose preguntas abiertas no directivas, con una duración de una hora en dos sesiones en algunos casos, con el fin de obtener suficiente información que permita abordar los tópicos del estudio, las que fueron grabadas y transcritas.

Se utilizó un diseño abierto, flexible y emergente, lo que implica que la recogida y análisis de los datos son actividades simultáneas y se condicionan mutuamente. El análisis fue realizado bajo el enfoque inductivo y la comparación constante de Glaser y Strauss30 orientó dicho proceso, utilizando el programa Atlas ti como recurso computacional. Se siguieron los pasos descritos por Miles y Huberman31: reducción de datos (separación de unidades, agrupamiento e identificación y clasificación de elementos), disposición y transformación de datos (disposición y transformación) y obtención y verificación de conclusiones.

Los criterios de rigor descritos corresponden a lo señalado por Guba y Lincoln32: credibilidad, dependencia, confirmabilidad y transferibilidad. Para demostrar estos criterios se realizó triangulación por investigador, comprobación con los participantes, recogida de abundante información descriptiva hasta la saturación de los datos, se dejó evidencia del trabajo realizado lo que permitirá juzgar el grado de correspondencia con otros contextos.

Resultados

El proceso de análisis se realizó a través de un razonamiento secuencial y transversal al agrupar y fusionar los conceptos de primer orden (categorías) en núcleos temáticos emergentes (metacategorías), identificándose 528 unidades de significados y 25 categorías descriptivas (Tabla 1).

 

Tabla 1. Categorías descriptivas

 

 

Dentro de las de mayor frecuencia son: motivación tutor (48), dominio metodológico (40), responsabilidad tutor (37), capacidad crítica del tutor (36), dominio disciplinar (35), participación estudiantil (32) e interacción tutor con estudiantes (31).

En un segundo nivel de análisis se agruparon las categorías emergiendo ocho metacategorías: actitud del estudiante, habilidades estudiantiles, conocimientos y habilidades del tutor, actitudes y valores del tutor, formación de tutor, rol institucional, organización módulo/tutoría, dificultades para el cambio. Finalmente, emergieron los conceptos de segundo orden, correspondientes a los siguientes tres dominios cualitativos: i) “Competencias del Tutor”; ii) “Transformación del rol estudiantil”; iii) “Compromiso institucional”, las que permiten sistematizar e interpretar los resultados del estudio, explicando la opinión de los docentes en relación a los aspectos relevantes que interactúan para un buen desarrollo de una tutoría en ABP (Tabla 2).

 

Tabla 2. Dominios - Metacategorías - Categorías - Unidades de Significado

 

 

El dominio “Competencias del Tutor” (Tabla 3), se relaciona con el rol que asumen los docentes para el buen desarrollo de esta práctica educativa. Dentro de los que destacan el dominio de la metodología asociándolo a un perfil determinado del tutor, con un liderazgo en la conducción del tutorial y la interacción con los estudiantes que logra establecer. A su vez, relevan la importancia de la motivación y la responsabilidad del tutor/a. Señalan como ventaja tener formación en la metodología ABP y un dominio mínimo en los contenidos que se abordaran en el tutorial, ello sería necesario particularmente para desafiar a los estudiantes aprender. Aquellos tutores que no tienen dominio de la temática presentarían mayores dificultades en la conducción grupal.

 

Tabla 3. Dominio I “Competencias del Tutor”

 

El dominio “Transformación del rol estudiantil” (Tabla 4), se refiere a la percepción de los docentes del rol (participación estudiantil) y actitudes (cambio actitudinal) que presentan los estudiantes en el ABP, manifestándose en mayor autonomía, participación y tendencia a solucionar problemas. Así como la interacción entre estudiantes que se desarrolla en un tutorial (capacidad crítica y habilidades comunicativas), competencias necesarias para desarrollar la metodología. Uno de los aspectos que es realzado por los tutores, es considerar que las habilidades desarrolladas es un proceso que requiere de una continuidad de la estrategia de aprendizaje durante toda su formación.

 

Tabla 4. Dominio II “Transformación del Rol Estudiantil”

 

 

El “Compromiso institucional” para los informantes tiene relación con el buen desarrollo de esta práctica educativa. En tal sentido, resulta fundamental el respaldo de la orgánica institucional, tanto a nivel de autoridades como de los encargados de Módulos. La buena organización y coordinación, como la claridad de las normas facilitan su ejecución y aceptación del método. Los docentes señalan como dificultad el haber asumido el rol de tutor por imposición, sin estar comprometido con el proceso, factor que afecta el desempeño de su rol (Tabla 5).

 

Tabla 5. Dominio III “Compromiso Institucional”

 

 

Discusión

De acuerdo a los resultados obtenidos los aspectos que facilitan y dificultan el proceso tutorial en ABP, están relacionados con las competencias del tutor, la transformación del rol del estudiante y el compromiso institucional, componentes que debieran estar alineados para un proceso exitoso.

El tutor que facilita el proceso tiene formación y experiencia en la metodología ABP, traducida a conocimientos, habilidades y actitudes, visión que se enmarca al término competencia, es decir, un actuar complejo para enfrentar tareas propias de manera exitosa33,34. Además, de un dominio mínimo de conocimientos relacionados con los casos, particularmente en niveles profesionales, situación discutida en la literatura18,19,20 que hace referencia a que los mejores tutores son aquellos expertos en la disciplina, además de expertos como tutor. Sin embargo, existe consenso que es mejor contar con un tutor experto, que un experto tutor en contenidos, relevando la importancia de la conducción grupal informal estimulando el desarrollo del pensamiento crítico y fomento de la autonomía en los estudiantes20,21.

Otro elemento importante que emerge en el estudio es la necesidad de capacitación continua del tutor. Según Barrows11, se requiere de tutores que regularmente reflexionen sobre los aprendizajes logrados en el proceso grupal, como sobre la autoevaluación de su desempeño. Esto implica el entrenamiento de los tutores, donde en la institución que de dan estas innovaciones debiera fomentar el crecimiento académico en este aspecto, haciéndose cargo de los procesos que se requieren para desarrollar cambios hacia una comprensión de este nuevo rol docente. El tutor requiere del convencimiento respecto a las cualidades de su aplicación, lo que va más allá de la capacitación, se trata de la convicción profunda que sustenta el quehacer docente en base a su propia capacidad reflexiva y la adecuación que realiza en base a su propia comprensión de la situación35,36.

Para los tutores la transformación del rol del estudiante participativo en su proceso de aprendizaje, como del trabajo colaborativo que promueve habilidades interpersonales, constituye un aspecto clave para un buen desarrollo de la tutoría, además del desarrollo de cualidades y competencias genéricas37, lo que contribuye a un desarrollo integral del estudiantado.

La conducción del grupo tutorial es facilitada cuando los estudiantes poseen el conocimiento y experiencia en la estrategia ABP. Los informantes señalan que ellos lo adquieren a través del tiempo de exposición con la metodología, especialmente evidenciado en el estudiantado que participa en los módulos profesionales. Evidentemente este proceso que transforma al estudiante requiere de una continuidad de la metodología durante toda su formación.

Resultan relevantes los hallazgos del estudio para mejorar la práctica educativa en cuestión, constituyéndose un desafío el desarrollar programas de entrenamiento para tutores, con el fin de mejorar la formación de éstos y la calidad de la formación del profesional de salud. Como asimismo, el explorar desde la perspectiva del estudiantado la temática del estudio.

 

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Recibido el 9 de septiembre de 2013, aceptado el 1 de agosto de 2014.

Trabajo financiado por Proyecto DIUFRO DI09-0071 Vicerrectoría de Investigación y Postgrado. Dirección de Investigación. Universidad de La Frontera, Temuco, Chile.

Este manuscrito no tiene conflicto de intereses.

Correspondencia a: Nancy Navarro Hernández
Oficina de Educación en Ciencias de la Salud (OFECS), Facultad de Medicina, Universidad de La Frontera, Casilla 54 D, Temuco, Chile. Teléfono: 45-592129. Fax: 45-325710.
nancy.navarro@ufrontera.cl

 

Conflictos de intereses:

Nancy Navarro H.

José Zamora S.

 

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