SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.131 issue7Biographical notes on Salvador Allende, MDMeditations on medical ethics problems author indexsubject indexarticles search
Home Pagealphabetic serial listing  

Services on Demand

Journal

Article

Indicators

Related links

Share


Revista médica de Chile

Print version ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile vol.131 no.7 Santiago July 2003

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872003000700015 

Rev Méd Chile 2003; 131: 815-816

CARTAS AL EDITOR

e invita a los lectores a enviar cartas al Editor; con comentarios, preguntas o críticas sobre artículos que hayan sido publicados en la Revista y a las que los autores aludidos puedan reponder. También serán bienvenidos los comentarios sobre problemas de actualidad biomédica, clínica, de salud pública, de ética y de educación médica. Podrá aceptarse la comunicación preliminar de datos parciales de una investigación en marcha, respetándose la norma básica de que no haya sido publicada ni sometida a publicación en otra revista. La extensión máxima aceptable es de 3 páginas, tamaño carta, escritas a doble espacio, con un máximo de 6 referencias bibliográficas (incluyendo el artículo que la motivó) y 1 Tabla o Figura. Las cartas qie se acepten podrán ser acortadas y modificadas formalmente, por los Editores.

¿A quién pertenece la ficha clínica?

Who owns medical records?

S eñor Editor: Nos ha parecido de mucho interés el artículo del Dr. Ricardo Vacarezza1, especialmente por ser relevante a la discusión del proyecto de ley, en trámite, sobre derechos y deberes de las personas en salud2 y por corresponder a un análisis detallado, aunque circunscrito a la ficha clínica, de los problemas que pueden generarse desde el punto de vista ético y legal, si se aprueba en los términos referidos especialmente al artículo 12.

Compartimos las observaciones generales y específicas, y gran parte de la fundamentación acopiada para respaldarlas, pero no podemos dejar de señalar nuestro desacuerdo con la aseveración, lisa y llana, de que la ficha "es propiedad del médico o de la institución de salud de que se trate".

Creemos que plantear la pregunta de la propiedad de la ficha clínica es un error. Como "propiedad" es, según la definición de la Real Academia, "el derecho o facultad de gozar o disponer de una cosa con exclusión del ajeno arbitrio y de reclamar la devolución de ella si está en poder de otro", la respuesta más cabal sería: es del paciente. Este, tal como lo complementa el Dr. Vacarezza, tiene el derecho y la facultad de disponer de su contenido, incluso preservando su reserva de los eventuales herederos si guarda datos sensibles que estima adecuado no conozcan sus deudos. En casos especiales, generalmente de corte judicial, es posible que tal potestad general o respecto a informaciones puntuales, sea relevada por disposición competente, pero cualquiera otro acceso a la información contenida en la ficha debe contar con la autorización expresa del paciente.

El médico es el responsable de elaborar la ficha clínica, documento privado que comprende diversas secciones en que se consignan datos descriptivos, información sobre la naturaleza, curso y alternativas de la enfermedad, disquisiciones diagnósticas, indicaciones, propuestas y consideraciones sobre tratamiento y pronóstico, a veces, incluso, reflexiones bastante subjetivas pero atinentes al desarrollo y curso de la afección o circunstancias incidentes, todo lo cual tiene un sentido, una destinación, una utilización y una condición de disponibilidad diferentes. Más que dueño de la ficha, el médico puede ser considerado custodio de este instrumento, tal vez el más importante en la atención de pacientes complejos, pero indispensable en toda relación médico-paciente como testimonio efectivo de ese vínculo trascendental. En la atención en consulta privada, el profesional es el único responsable de ese cometido. En los servicios clínicos o instituciones de salud, estos organismos cumplen esta función administrativa y confidencial, y pueden, sin reparo, utilizar los datos que no tengan carácter de privacidad y les sirvan para caracterizar las prestaciones, valorizarlas e informar a las instancias sanitarias que corresponda. De modo que el manejo del instrumento (ficha clínica), su correcto uso y sentido, es responsabilidad del médico o de la institución de salud que trata al paciente. Pero el único que puede disponer y decidir de su contenido (historia clínica) es el titular de la ficha, bajo el predicamento del respeto a su autonomía, a la consecuente confidencialidad y al dictado de no infringirle daño ni transgredir la justicia que le debe la sociedad.

Con todo, tampoco podemos calificarlo de propietario de la ficha. Al respecto, también coincidimos con el Dr. Vacarezza, que es legítimo que al paciente le esté limitado acceder a aquellas partes de la ficha que contenga datos o consigne hipótesis o comentarios cuyo conocimiento o lectura pudiera generar reacciones contraproducentes en el paciente, justamente para no inducir maleficencia. Esto, sin duda debe ser decisión del médico y puede constituir una forma concreta del privilegio terapéutico3, de restringidas pero específicas consideraciones en la relación clínica actual.

Hay objetos -y ello depende del significado y función que tengan y, entre otros aspectos, de su sentido simbólico-, como puede ser el documento de la ficha clínica, que siendo privados son útiles para múltiples efectos (incluso con fines públicos), aunque de disponibilidad reservada. No pueden tener un "propietario específico". Más que asignarles un dueño, corresponde definir sus funciones y su objetivo, lo que cumpliría adecuadamente el proyecto de ley pertinente si se restringen fundadamente, por razones éticas, algunas de las disposiciones analizadas en el artículo del Dr. Vacarezza y en este comentario.

Dr. Eduardo Rosselot J.
Departamento de Educación en Ciencias de la Salud,
Facultad de Medicina, Universidad de Chile.

REFERENCIAS

1. Vacarezza R. ¿A quién pertenece la ficha clínica? Rev Méd Chile 2003; 131: 111-4.        [ Links ]

2. Proyecto de Ley sobre los Derechos y Deberes de las Personas en Salud. Indicación Sustitutiva a la Hon. Cámara de Diputados (Boletín N° 2727-11). Noviembre, 19, 2002.        [ Links ]

3. Gracia D. Bioética Clínica. El Búho. Santa Fe de Bogotá. 1998.        [ Links ]

ESTA CARTA FUÉ ENVIADA AL AUTOR ALUDIDO,
QUIÉN OFRECIÓ LA SIGUIENTE RÉPLICA

S r. Editor: En relación con la carta enviada por el Dr. Eduardo Rosselot, en que hace algunos comentarios sobre nuestro artículo: "¿A quién pertenece la ficha clínica?", quisiera aclarar lo siguiente:

1º De la definición que hace la Real Academia del concepto de propiedad, no me parece en absoluto que "la respuesta más cabal sería: es del paciente" como afirma el Dr. Rosselot.

2º El médico no puede ser considerado un simple "custodio" de la Ficha Clínica. La custodia apunta a una labor del médico. La ficha clínica es un trabajo intelectual que va mucho más allá de eso. Además, en el caso de los establecimientos hospitalarios, existen dependencias especiales (archivos) con personal capacitado para ejercer las labores de custodio.

3º Si el médico es el Responsable (responder de) de la Ficha Clínica, ésta no puede tener como dueño al paciente, que no tiene responsabilidad alguna sobre ella. Ser dueño implica responder por algo.

4º Finalmente, insisto: el paciente tiene derecho a la información sobre todo lo relacionado con su salud, pero esto no se puede confundir con la propiedad de un documento, como es la Ficha Clínica. Creo que en la carta del Dr. Rosselot no se hace claramente esta distinción, que es nuestra propuesta.

Dr. Ricardo Vacarezza Y.

 

Creative Commons License All the contents of this journal, except where otherwise noted, is licensed under a Creative Commons Attribution License