SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.51 número2¡Vaya Valla! El yeísmo en el español de ValenciaLa concordancia de haber existencial en la Ciudad de México índice de autoresíndice de assuntospesquisa de artigos
Home Pagelista alfabética de periódicos  

Serviços Personalizados

Journal

Artigo

Indicadores

Links relacionados

  • Em processo de indexaçãoCitado por Google
  • Não possue artigos similaresSimilares em SciELO
  • Em processo de indexaçãoSimilares em Google

Compartilhar


Boletín de filología

versão On-line ISSN 0718-9303

Boletín de Filología vol.51 no.2 Santiago dez. 2016

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-93032016000200004 

ARTÍCULOS

 

La selección modal del subjuntivo/indicativo en el Corpus sociolingüístico Preseea-Medellín*

Subjunctive/Indicative Mood Selection in the Preseea-Medellín Sociolinguistic Corpus

 

Renee Elizabeth Koenig 1


Universidad de Antioquia
1 Para correspondencia, dirigirse a: Renee Elizabeth Koenig (rkoenig36@gmail.com), Facultad de Comunicaciones, Universidad de Antioquia, Calle 70 No. 52-21, Medellín, Colombia.


Resumen: Este artículo es un análisis descriptivo del uso del subjuntivo y del indicativo, que pueden alternar entre sí en el habla de la ciudad de Medellín, Colombia. La investigación considera 638 casos de subjuntivo y 219 de indicativo procedentes de 18 informantes del Corpus Preseea-Medellín y las analiza con variables sociolingüísticas (externas) y con 14 variables lingüísticas (internas). De estas primeras, variables sociolingüísticas (nivel de estudios, género, y generación), la generación fue el único parámetro que mostró diferencias significativas debido a que casi el 50% de la producción del subjuntivo se encontró con el grupo más joven. De estas últimas, se puede concluir que en general en el habla de la ciudad Medellín, el uso del subjuntivo corresponde casi siempre al estándar ya que los casos no-estándar consistieron en solo un 0,93% (8 casos). De manera general, se puede afirmar que los factores que más determinaron las características de uso del subjuntivo en el habla de Medellín son más lingüísticas (internas) que sociales (extralingüísticas), y que esta comunidad se caracteriza por un uso estándar (conservador) del subjuntivo.

Palabras clave: subjuntivo, variación lingüística, sociolingüística, español hablado en Medellín, construcciones finales PSI/PIS, oraciones subordinadas.


Abstract: This article provides a descriptive analysis of the use of the subjunctive and the uses of the indicative that experience variation with the subjunctive in the spoken speech of Medellín, Colombia. This research evaluates 638 cases of subjunctive and 219 cases of indicative that originate from 18 informants from the Preseea-Medellín Corpus and analyzes them using sociolinguistic (external) variables and 14 linguistic (internal) variables. The research found that of the sociolinguistic variables studied (level of education, gender and generation), age is the only factor that experienced significant differences as almost 50% of subjunctive productions were enunciated by the youngest generation. Of the linguistic variables, it can be concluded that in general, in the speech spoken in Medellín, the use of the subjunctive almost always corresponds to a standard use as non-standard uses of the subjunctive only represent .93% (8 cases) of all cases studied. Overall, it can be affirmed that the factors that most determine the characteristics of the use of the subjunctive in the speech spoken in Medellín are more linguistic (internal) in nature than social (extra-linguistic), and that this speech community may be characterized as having a standard (conservative) use of the subjunctive.

Keywords: subjunctive, linguistic variation, sociolinguistics, Spanish spoken in Medellín, final clauses PSI/PIS, subordinate clauses.


 

INTRODUCCIÓN

Entre los tres modos verbales del español (indicativo, imperativo y subjuntivo), uno de los más estudiados, discutidos y debatidos es el subjuntivo. Descrito por Bell (1980) como "un ovillo con muchos cabos sueltos, cado uno de los cuales parece conducirnos al mismo enredo", la categorización de sus usos y funciones ha sido y sigue siendo el objeto de estudio de varios gramáticos (Bello 1847, Gili Gaya 1980, Bybee y Terrell 1974, Rivero 1975, Bell 1980, Bosque 1990, Castronovo 1990, Haverkate 2002, entre otros).

No fue sino hasta las investigaciones de Lavandera (1984) y Silva-Corvalán (1989) que el subjuntivo se comenzó a estudiar como una variable sociolingüística. La variación del subjuntivo, que consiste en que puede alternar con el modo indicativo con cambios de significado como en "Entiendo que lo has/hayas perdonado" (Bosque 2012: 381), y, sobre todo, en que puede alternar en variación libre como en "Un buen amigo es alguien que se preocupa/preocupe por uno en todo momento", se ha visto afectada según la región (ver De Mello 1995a, 1995b, y 1996), según la generación (ver Lavandera 1984, Serrano 1995, Silva-Corvalán y Enrique-Arias 2001, y Lastra 2012) y, en menor medida, según el género y el nivel educativo (ver Serrano 1995, Lavandera 1984 y Lastra 2012). Por lo tanto, el estudio del subjuntivo es relativamente nuevo al campo sociolingüístico, y aún falta profundizar en el análisis de los factores (internos o externos, como los factores sociales mencionados) que influyen en su variación.

Estudios sociolingüísticos de este fenómeno se han realizado en Buenos Aires (Argentina), la Ciudad de México, Los Ángeles (EE.UU.), y en Covarrubias (España), entre otros pocos, pero en Medellín y en Colombia, aún no se ha realizado tal análisis. Tomando en cuenta los factores sociales de edad, género y nivel educativo, el propósito de esta investigación será el de analizar el uso del modo subjuntivo y su variación con el indicativo, el condicional y el infinitivo en el habla de un corpus de Medellín, Colombia. Se trata del corpus PRESEEA-Medellín, que está constituido por entrevistas semidirigidas. Este tipo de corpus se recomienda en los estudios de variación sociolingüística (ver Silva-Corvalán y Enrique-Arias, 2001: 60), y además facilita la comparabilidad con otros estudios basados en corpus similares de otras ciudades hispanoamericanas, al estar adscrito al proyecto PRESEEA general (ver Moreno Fernández 2003). Esta investigación también contribuirá a ampliar los datos disponibles sobre el análisis sociolingüístico de la variación subjuntivo/indicativo y a la metodología de futuras investigaciones.

La presente investigación tiene como objetivo estudiar la variación en el uso del subjuntivo en el habla de Medellín. Específicamente, busca analizar su frecuencia de uso, si el subjuntivo en Medellín se aleja o sigue las normas de uso, si los hablantes difieren en su uso del subjuntivo según su pertenencia a un grupo social, analiza los factores que inducen en su intercambiabilidad con el indicativo y, por último, analiza los contextos lingüísticos (sintácticos, semántico y pragmáticos) que inducen al uso del subjuntivo en esta variedad. La investigación no se limita a analizar solamente las ocurrencias del subjuntivo, sino todos los contextos en donde aparece la forma, y donde se espera que aparezca o podría aparecer y no aparece, para poder entender las características de los contextos en donde aparece (Lavandera 1978: 179). Labov (1972) acuñó este concepto como el principle of accountability (en Bayley y Lucas 2007: 192) y es por eso que se incluyen en el análisis las formas de indicativo, condicional y formas impersonales donde podría aparecer en su lugar el subjuntivo.

MARCO TEÓRICO

Para poder estudiar e identificar la variación del uso del subjuntivo con otras formas verbales (condicional, infinitivo, indicativo), primero hay que tener claridad sobre cuál es el uso normativo. Nosotros recurrimos a las siguientes fuentes para tener una base de normas de uso: la Nueva gramática de la lengua española (2009 y 2010), la Gramática descriptiva de la lengua española (1999) y varias investigaciones sobre el uso de este modo (Bell 1980; Bosque 1990; Butt y Benjamin 2011; Bybee y Terrell 1974; De Mello 1995b, 1996, 1999; Haverkate 2002 y Suñer y Rivera 1987). Mientras que existe una gran cantidad de bibliografía sobre el uso del subjuntivo, tanto prescriptiva como descriptiva, la mayoría de estos textos se tratan del uso en la forma escrita, y no en la forma hablada. Como bien plantea Kowal (2007), los estudios sobre la variación modal solo tomaban en cuenta la lengua escrita hasta los años setenta, periodo durante el cual la lengua oral se consideraba como una versión imperfecta de ella (2007: 51)2. Este hecho, además de la dificultad general de precisar en qué consiste una "norma" dentro de una lengua, presenta dificultades a la hora de determinar si un uso sigue o no el estándar. Para estos casos difíciles, se recurrió a tres hablantes nativos: si coincidían todos en la percepción del uso, se clasificaban las ocurrencias en una de las varias posibilidades, pero si no coincidían los tres en sus juicios, se consideraban casos dudosos3.

METODOLOGÍA

Corpus

Se ha optado por usar entrevistas semidirigidas como instrumento por ser recomendado en los estudios de variación sociolingüística (Silva-Corvalán y Enrique-Arias 2001: 60). Las entrevistas semidirigidas que usamos como instrumento se recogieron en el Corpus Sociolingüístico PRESEEA-Medellín, coordinado por la profesora María Claudia González Rátiva desde la Universidad de Antioquia (Medellín), Colombia. La metodología utilizada para conformar el PRESEEA-Medellín se basa en la del PRESEEA general (Proyecto para el Estudio Sociolingüístico del Español de España y de América), proyecto coordinado por el profesor Francisco Moreno Fernández de la Universidad de Alcalá. La presente investigación cumple con el primero de cinco objetivos que tiene el PRESEEA: la descripción lingüística de los procesos de variación más relevantes en el español (PRESEEA 2003: 17). El uso de este corpus también posibilita que se repliquen otros estudios parecidos en otras regiones participantes del proyecto PRESEEA general y, de este modo, permite el análisis comparativo de la variación modal a nivel internacional.

Participantes

De los 119 informantes del PRESEEA-Medellín, para la presente investigación, se analizaron las entrevistas de 18 informantes, que constituyen el corpus de este trabajo. La distribución de la muestra según criterios sociales fue la siguiente: 6 informantes (3 hombres y 3 mujeres) por grupo de generación (20-34, 35-54, 55+) y 6 informantes (3 hombres y 3 mujeres) por nivel de escolaridad (primaria (2°-7°), secundaria (8°-2° semestre), superior (3+)).
Este número de entrevistas no cumple con el nivel canónico de representatividad de .025, lo que constituiría en 81 personas, considerando que la población de Medellín seis años antes de las entrevistas (2000) era de 2.030.593 habitantes (González Rátiva 2005). Sin embargo, debido a que este fenómeno no se había estudiado anteriormente en esta variedad, la naturaleza de esta investigación es exploratoria y busca establecer una base para futuros estudios.

Procedimiento

Luego de recoger los datos, se realizó un análisis cuantitativo de las ocurrencias con el fin de determinar si cierto uso, o no-uso, del subjuntivo estaba relacionado con un factor extra-lingüístico o lingüístico. Dos clases de análisis cuantitativos se aplicaron a la hora de analizar los datos.
El primero fue un análisis de distribución, lo que consiste en un inventario completo de las formas de subjuntivo encontradas y sus formas alternas según cómo se relacionaban con las otras variables que se registraron, tales como: el tipo de oración, el tiempo verbal, la intercambiabilidad, presencia de adverbios con función epistémica, etc.

El segundo consistió en un análisis de las variables extra-lingüísticas. Este análisis correlaciona las variables lingüísticas con las variables sociales. Las variables lingüísticas más sobresalientes se analizaron según los parámetros sociales de generación, género y nivel educativo para ver si un uso era motivado por factores sociales (Bayley y Lucas 2007: 205).
Por lo tanto, el enfoque de la metodología es mixto; es decir, es principalmente cualitativo, pero algunos métodos cuantitativos se implementaron para poder identificar mejor los patrones que aparecieron. La cuantificación de los datos responde a la frecuencia de uso de un modo u otro mientras que la cualificación responde al cómo y en qué contextos se encuentra la variable independiente, la cual se definirá en el siguiente apartado.

Variables

La variable dependiente de la investigación está constituida por todas las formas verbales conjugadas en subjuntivo y aquellas (en indicativo, infinitivo o condicional) que se pueden usar en reemplazo del subjuntivo (según el español normativo). Las variables independientes se pueden categorizar en dos grupos4: extra-lingüísticas (edad, género, nivel educativo) y lingüísticas o gramaticales (tiempo verbal, modalidad enunciativa, tipo de oración, intercambiabilidad, frecuencia de forma y tiempo verbal según la clasificación sintáctica de la oración, valores sintáctico-semánticos de la oración, operadores de negación, valores de realidad e irrealidad, réplicas, agregado de "que" o "si" para inducir el subjuntivo, usos no estándares, presencia de adverbio epistémico, y las construcciones finales para que y PSI/PIS (preposición + sujeto + infinitivo).
El proceso de seleccionar ocurrencias de indicativo y subjuntivo y categorizarlas según las variables independientes anteriormente citadas es muy complejo, especialmente en un corpus de habla. Por eso, nos parece preciso mencionar las decisiones que tomamos a la hora de incluir, excluir y categorizar una ocurrencia5:

1. Se omitieron marcadores discursivos y frases fijas tales como: o sea, digamos, y si le gusta le sabe.

2. Se omitieron repeticiones de la pregunta hechas por el informante como forma de confirmar la pregunta propuesta por el entrevistador: E.: ¿cómo hubiera sido su vida / de ser odontó<alargamiento/>loga? I.:¿cómo hubiera sido? (M11_1). Se trata de repeticiones literales, diferentes de las réplicas, que usan la misma forma verbal, pero en una construcción propia del hablante.

3. Aunque se tuviera que agregar un "que" o un "si" para que la oración en infinitivo pudiera funcionar en subjuntivo, se cuenta como un caso de intercambiabilidad:

I.: ¿para qué <sic> haiga </sic> más seguridad? / pues lo único que se podrá hacer era <risas="I"/> / que pusieran más ley/ a ver si así / y a todo ciudadano ponerle un policía al pie <risas="E"/> (caso de "ponerle" en vez de "que le pongan", entrevista H31_4, caso 9)

4. Se siguió una clasificación tradicional de las oraciones adverbiales(ver Gómez Torrego: 2002).

5. No tuvimos en cuenta las imperativas negativas del tipo no comas, formas que comparten la misma forma verbal que el subjuntivo.

6. Las formas del tipo: Si me invitaste a entrar, veámoslo todo (NGLE, 2010: 797) se consideraron formas imperativas por la posición del clítico.

7. Las construcciones del tipo "que + subjuntivo" que se usan para dar órdenes, instrucciones o expresar deseos u otros valores deónticos se categorizaron como "oraciones con inciso". Ejemplos de estos enunciados incluyen: ¡Que alguien me ayude¡, ¡Qué duermas bien! (NGLE, 2010: 803), o: E.: ¿cómo debe ser para usted un buen amigo? I.: ¿un buen amigo? / debe de se<alargamiento/>r / pues que lo apoye a uno en las buenas y en las malas (oración autónoma, entrevista M11_1, caso 20).

8. Se omitieron los enunciados interrumpidos o incompletos, en los que hace falta más contexto para poder analizar la ocurrencia en su totalidad.

9. La estructura de incisos se consideró como una oración simple: …lo que no significa que ahora no la tenga / quizá la tenga en mayor eeh <vacilación/> pero lo que más me impresionó de la ciudad era el nivel de basuras (entrevista H23_4).

10. Si a un inductor de modo le sigue más de una oración subordinada, la construcción que induce se cuenta las veces en que aparecen las subordinadas. En el siguiente enunciado, "lo ideal es" es un inductor que, debido a las tres formas verbales que le siguen, cuenta como 3 veces: yo pienso que / que lo ideal es que ellos vengan / m<alargamiento/> paseen en su país y se regresen a su lugar de de origen / pues de origen no / donde están viviendo actualmente (M33_1, casos 16-18).

RESULTADOS

De los 857 verbos estudiados, se obtuvieron 638 ocurrencias de subjuntivo (47 ocurrencias/hora de entrevista) y 219 otras formas intercambiables con el subjuntivo; todas las ocurrencias fueron obtenidas de las 18 entrevistas procedentes del Corpus Preseea-Medellín. Los siguientes puntos presentan los resultados específicos a las variables estudiadas y ofrecen un breve análisis. Los resultados se presentan en dos secciones: las variables lingüísticas y las sociolingüísticas. A lo largo del artículo, presentaremos nuestros datos juntos con los de Lastra y Butragueño (2012), quienes realizaron una investigación detallada sobre el uso del modo subjuntivo en la Ciudad de México6. Con el fin de comparar, se presentarán los resultados de Lastra y Butragueño solo cuando nuestras variables coincidan con las que se encuentran en su investigación.

Mientras que nuestras entrevistas representan una cantidad igual en número (18), el promedio de la duración de nuestras entrevistas es de 45 minutos, mientras que el de las de Lastra y Butragueño es de una hora (2012: 105). Es decir, nuestros datos provienen de un corpus cuyo tamaño es un 25% menor que el de Lastra y Butragueño, lo que contribuye a una menor producción de subjuntivo en cifras absolutas (638 en nuestro trabajo y 1164 en el de Lastra y Butragueño). Además, las producciones de la investigación de la Ciudad de México incluyen las producciones emitidas por los entrevistadores (132) y las formas subjuntivas que aparecen en estructuras imperativas de negación (67), tales como no te preocupes, estructuras que optamos por excluir de nuestro conteo (ver el punto sobre la metodología).

Restando las formas subjuntivas producidas por los entrevistadores y las formas de subjuntivo en estructuras imperativas negativas del total de ocurrencias del corpus de la ciudad de México, se obtuvo un promedio de 53,61 ocurrencias por hora de grabación. En nuestro corpus obtuvimos un promedio de 47,26 ocurrencias de formas subjuntivas por hora. En suma, se trata de resultados muy parecidos.

VARIABLES LINGÜÍSTICAS

Tiempo Verbal

De las 638 ocurrencias de subjuntivo, se puede observar que los tiempos más frecuentes son el presente (431 ocurrencias, 67,5%) seguido por el pretérito imperfecto (147 ocurrencias, 23%)7 (ver Tabla 1). De las formas que son intercambiables con el subjuntivo los tiempos más frecuentes en orden de mayor a menor, son el presente de indicativo (105 ocurrencias, 47,9%), el infinitivo (62 ocurrencias, 28,3%) y el condicional simple (19 ocurrencias, 8,7%) (ver Tabla 2).

 

Tabla 1: Tiempos verbales del subjuntivo8

 

Tabla 2: Tiempos verbales del indicativo, condicional y formas no personales que pueden alternar con el subjuntivo (según el uso estándar)

 

Modalidad Enunciativa

Las ocurrencias de subjuntivo fueron categorizadas según demostraran una modalidad enunciativa aseverativa, interrogativa o exclamativa. No se tomaron en cuenta casos de verbos en subjuntivo de modalidad imperativa porque a pesar de la polémica de los límites de significado entre el subjuntivo y el indicativo, tomamos la postura de considerar que, aunque comparta la misma forma, se usa esta forma del subjuntivo estrictamente para el modo imperativo. Al comparar nuestros resultados con los de Lastra y Butragueño, se observa que los valores de cada estudio se asemejan en sus porcentajes9 (2012: 110).

 

Tabla 3: Distribución de la modalidad enunciativa del subjuntivo

 

Clasificación sintáctica de la oración en la que se encuentra la ocurrencia del verbo estudiado

Nuestros resultados (ver Tabla 4) muestran que las subordinadas contuvieron la mayor cantidad de formas subjuntivas (74,29%). Otro punto para observar en esta sección es que, a diferencia de la investigación de Lastra y Butragueño, incluimos una categoría, "oración con elipsis", para poder categorizar todas las oraciones en las que por diferentes razones fue omitida la oración principal. La mayoría de esta clase de oraciones tiene un significado deóntico:

Ejemplo de oración con elipsis:

E.: ¿y cómo es esa persona que ustedes piensan que podría servir para ustedes?

I.: pues lo primordial / que sea honrado (oración c/elipsis, entrevista H32_1, caso 42)

 

Tabla 4: Clasificación sintáctica de la oración en la que se encuentran los casos de subjuntivo

 

Para comparar nuestros resultados con los de Lastra y Butragueño, en este punto hemos omitido las 80 oraciones con elipsis del conteo total. El total de subordinadas de la investigación de Lastra y Butragueño suma 83,1%, parecido al total de subordinadas de la nuestra (74,29%). Sin embargo, la gran mayoría de casos de subjuntivo en la investigación de Lastra y Butragueño se encontró en oraciones subordinadas sustantivas (40,5%), una frecuencia de 12,19% más que en nuestra investigación. Otra diferencia significativa entre estas investigaciones es la producción mayor del subjuntivo en las oraciones de relativo, que en nuestra investigación superó los casos de Lastra y Butragueño por 11,72% (26,52% vs 14,8%) (2012: 112). Estas diferencias se pueden atribuir a dos posibles razones: 1) hay diferencias en las variedades de Medellín y la ciudad de México en este punto o 2) las distintas maneras de analizar la sintaxis de las oraciones pueden llevar a resultados numéricos diferentes10.

De las oraciones con verbos en formas indicativas (N = 133) que podrían intercambiarse con el subjuntivo (intercambiables con o sin un cambio de significado), es importante observar aquí 2 puntos: Primero, el indicativo aparece muy poco en las oraciones con elipsis (1,50%), cuando en la misma estructura sintáctica aparece el subjuntivo en un 12,54%; hecho esperado por ser deóntico el valor más común en las oraciones con inciso. Segundo, el indicativo aparece con una frecuencia casi igual a la del subjuntivo en todas las subordinadas (74,29% y 71,43% respectivamente).
De las oraciones con verbos en formas impersonales (N = 65) intercambiables por el subjuntivo, la gran mayoría de formas impersonales (41,54%, 27 casos) aparecen en las subordinadas adverbiales y un gran porcentaje aparece en las oraciones con inciso (21,54%, 14 casos).

Por último, 71,43% (15) de los casos de condicional que pudieron haberse intercambiado con el subjuntivo aparecen en las apódosis de las oraciones condicionales. Todos estos casos de apódosis pudieron haberse intercambiado con el subjuntivo, pero con cambios de significado, y todos pudieron haber sido intercambiados por la forma pluscuamperfecto del subjuntivo (hubiera cantado).

 

Tabla 5: Clasificación sintáctica de la oración en la que se encuentran los casos de indicativo (N=133) las formas impersonales (N=65) y el condicional (N=21)

 

Intercambiabilidad

La obligatoriedad del uso del subjuntivo en todos los casos de subjuntivo estudiados en nuestro corpus se encuentra en un 76,49% (ver Tabla 6), es decir en 3 de cada 4 casos su uso no puede intercambiarse con otra forma verbal según la norma. Este porcentaje es mayor al porcentaje de 62,3% de la investigación de Lastra y Butragueño. Nosotros atribuimos esta diferencia a nuestra forma distinta de analizar la intercambiabilidad de las oraciones. En nuestro análisis, solo incluimos 3 categorías para identificar las posibilidades de intercambiabilidad de los verbos estudiados, delimitadas en la metodología: uso no-intercambiable, intercambiable con diferencia de significado, e intercambiable sin cambios de significado11. En la investigación de Lastra y Butragueño, los autores emplearon 4 categorías: de uso obligatorio, intercambiable con diferencias claras, intercambiable con diferencias medianas12 e intercambiable con diferencias subjetivas o sin diferencias (2012: 121). Por lo tanto, debido al hecho de que las opciones para la intercambiabilidad fueran más reducidas en nuestro análisis, es muy probable que lo que nosotros consideramos un uso no intercambiable, fuera considerado como un uso con diferencias medianas o diferencias claras en la investigación de Lastra y Butragueño. La otra forma de interpretar esta diferencia es que simplemente hay más usos de subjuntivo no intercambiables en el corpus de Medellín.

 

Tabla 6: Intercambiabilidad de las ocurrencias de subjuntivo con el indicativo N=638

 

Otro dato de interés es un resultado que mostró Pitloun en su investigación sobre imperfecto de subjuntivo (cantara) en el habla culta de Costa Rica (2006). Pitloun encontró que esta forma verbal era obligatoria en un 81,9% de los casos, un porcentaje mayor a nuestra investigación y mucho mayor al de Lastra y Butragueño. Esto muestra que, independientemente de las diferencias entre los tres estudios, la tendencia en las tres variedades estudiadas es la misma: con relación al conjunto de los otros tiempos verbales del subjuntivo, hay más contextos en los que ese tiempo verbal específico debe aparecer.

Al unir todos los casos de intercambiabilidad del subjuntivo, nuestra tasa de intercambiabilidad suma 115 casos, o 18,02% de todos los casos del subjuntivo, un porcentaje significantemente menor a la suma de los casos de intercambiabilidad de Lastra y Butragueño, 37,7%. Como explicamos arriba, esta diferencia podría atribuirse a las diferentes divisiones de intercambiabilidad que cada investigación empleó; sin embargo, estas diferencias hablan de un cierto grado de subjetividad que se involucra en la interpretación de datos de este tipo. Por esta razón incluimos una manera de categorizar ocurrencias como la siguiente como "casos dudosos".

Ejemplo:

E.: ¿qué es para usted ser honrado?

I.: honrado es una persona / que cumpla con su horario / que no / toque / nada ni de la empresa / ni del cliente / (entrevista H32_1, caso 47)

Frecuencia de forma y tiempo verbal según la clasificación sintáctica de la oración en la que se encuentra y según su intercambiabilidad

Cómo se puede observar en la Tabla 7, la intercambiabilidad del uso del subjuntivo y del indicativo cambia según el tipo de oración en la que se encuentren. Enfocándose solamente en las oraciones subordinadas (designadas por SS, SR y SA en la Tabla), las frecuencias más altas del uso no intercambiable del subjuntivo se encuentran en las sustantivas (94,30%), seguido por las adverbiales (85,12%). La frecuencia más baja del uso no intercambiable del subjuntivo en las subordinadas se encuentra en las relativas (62,16%).

Desde el punto de vista de la intercambiabilidad, y no de los casos no intercambiables, las formas subjuntivas en oraciones subordinadas, intercambiables con el indicativo con diferencias de significado en las relativas consistieron en un 18,24% (27 casos) y un 5,41% (8 casos) se encontraron en variación libre. A modo de comparación, este porcentaje baja en las adverbiales, 8,93% (15 casos) y 1,19% (2 casos) respectivamente; y baja aún más en las sustantivas, 1,27% (2 casos) y 0,00% respectivamente.

 

Tabla 7: Casos de subjuntivo no intercambiable e intercambiable según el tipo de oración en la que se encuentra (SS = Subordinada Sustantiva: SR = Subordinada Relativa; SA = Subordinada Adverbial)

 

A la luz de estas observaciones, la subordinada relativa es la oración subordinada con la mayor frecuencia de intercambiabilidad del subjuntivo con el indicativo, tanto con un cambio de significado como en variación libre; también, de las subordinadas, es la oración con la menor frecuencia de uso obligatorio del subjuntivo. Debido a estos resultados y a las conclusiones de otros estudios13 concluimos que la variación modal subjuntivo/indicativo no es estable en las relativas. Esto dificulta mucho la veracidad de un análisis de variación ya que existen varias formas, si bien unas más comunes que otras, que pueden aparecer en estas oraciones. Sugerimos que, debido a su naturaleza no estable, de haber un cambio en el uso del subjuntivo, no resultaría extraño que se presentara en estas oraciones. Además, debido a la dificultad en su análisis, recomendamos que se siga investigando la alternancia de modo en estas oraciones.

Miremos ahora las oraciones condicionales, en las que la variación modal ocurre en una frecuencia más alta que en las subordinadas. Partiendo desde la intercambiabilidad, las formas subjuntivas en las prótasis intercambiables con el indicativo con diferencias de significado consistieron en un 34,48% (10 casos), el porcentaje más alto de todos los tipos de oración estudiados; de estas formas en las prótasis intercambiables sin diferencias de significado no se presentó ningún caso. Contrario a las prótasis, en las apódosis no se presentaron formas subjuntivas intercambiables con el indicativo, ni con el condicional; en cambio, en variación libre, las formas subjuntivas en las apódosis eran intercambiables, pero con el condicional y no con el indicativo, en un 91,66% (22 casos), el porcentaje más alto de todos los tipos de oración estudiados. Por último, la frecuencia del uso obligatorio del subjuntivo es mucho mayor en las prótasis, 62,07% (18 casos), que en las apódosis, 4,17% (1 caso), donde puede alternar sobre todo con el condicional.

Con respecto a los 10 casos de variación con cambios de significado en las prótasis, en todos los casos se trata de la intercambiabilidad entre la forma subjuntiva (más hipotética) y el presente de indicativo (menos hipotético) del tipo:

sí / digamos que yo tuviera el <énfasis>poder</énfasis> / (...) / yo pienso que habría que <énfasis>reducir</énfasis> las jornadas laborales impresionantemente (H13_1, caso 58).

Compárese con:

sí / digamos que yo tengo el <énfasis>poder</énfasis> / (...) / yo pienso que habría que <énfasis>reducir</ énfasis> las jornadas laborales impresionantemente

La alta frecuencia de variación libre del subjuntivo con el condicional en las apódosis se debe a la alta intercambiabilidad entre las formas hubiera cantado/habría cantado. De los 22 casos de formas subjuntivas en variación libre con el condicional, 18 son del tipo hubiera cantado; en contraste, apareció un solo caso de condicional compuesto en variación libre con el subjuntivo en las apódosis. Esto habla de la preferencia en Medellín por la forma hubiera cantado en vez de habría cantado en las apódosis de las oraciones condicionales14.

Por último, de las formas subjuntivas que aparecen en las oraciones con inciso un 98,75% aparece de manera no intercambiable, el porcentaje más alto de todas las oraciones estudiadas; es importante observar que el 1,25% restante representa un caso dudoso. La intercambiabilidad del subjuntivo con el indicativo no se presentó en estas oraciones y los casos de indicativo intercambiables con el subjuntivo, solo se presentaron 2 veces. De las formas infinitivas que aparecieron en estas oraciones, un 50% apareció con cambios de significado, y un 42,86% apareció en variación libre. De estos datos se concluye que en las oraciones con inciso la única forma con la que se intercambia el subjuntivo en el corpus estudiado es el infinitivo.

Valores sintáctico-semánticos de la proposición15

De los 20 valores que hicieron parte de esta variable (ver Tabla 8), los cinco valores más comunes de los verbos en subjuntivo son los de existencia (111, 17,4%), las oraciones finales (81, 12,7%), los que se encuentran en la prótasis y apódosis de las oraciones condicionales (70, 10,97%), las volitivas (70, 10,97%) y, por último, las deónticas (59, 9,25%). De los 17 valores que hicieron parte de su investigación, los cinco valores más frecuentes del trabajo de Lastra y Butragueño son los de existencia (31,3%), volitivas (18,4%), finales (9,2%), los de hipótesis (condicionales)16 (7,3%) y de tiempo (5,8%) (2012: 114). A pesar de unos cambios en el orden, los primeros cuatro valores en ambos estudios permanecen iguales. El quinto valor, el deóntico, no hizo parte del estudio de Lastra y Butragueño y el de valor de tiempo quedó como el octavo uso más frecuente de nuestro estudio.

En cuanto a la aplicación de estos resultados a la enseñanza del español como lengua extranjera, el análisis cuantitativo de los valores sintáctico-semánticos del subjuntivo puede ser muy útil a la hora identificar los contextos en los que se encuentra esta forma de manera más precisa. Como ya se mencionó, el valor más común del subjuntivo es el existencial, valor que generalmente señala si un referente es específico o inespecífico – ¿me das un cuaderno que tenga páginas de color? Sin embargo, este valor es poco mencionado en los textos de aprendizaje y tampoco se encuentra entre los siguientes contextos semánticos que frecuentemente se usan para describir el subjuntivo: "certeza/incertidumbre, realidad/virtualidad o irrealidad, actualidad/no actualidad, compromiso del hablante con la veracidad de lo que afirma/ausencia de aserción" (NGLE 2010: 473).

 

Tabla 8: Valores sintáctico-semánticos de la proposición de todos los casos de subjuntivo

 

Operadores de negación

Del total de 64 estructuras con la presencia de un operador de negación17 (45 en subjuntivo, 15 en indicativo y 4 en infinitivo), aparecieron solo 4 casos de formas no estándares que debieron haber aparecido en subjuntivo. Esto muestra la sistematicidad de los hablantes de nuestra muestra en cuanto a la elección del subjuntivo ante la presencia de un operador negativo. Por otro lado, del total de las realizaciones de formas subjuntivas, las que aparecieron con un operador de negación fueron mucho menos en nuestra investigación, con una frecuencia de 7,05% (45 casos), que las de Lastra y Butragueño, con 26,7% (311 casos). Es muy probable que esta diferencia se deba a las 67 formas imperativas que los autores incluyeron en el conteo total de su análisis, del tipo: "o sea no te creas que // que rellenamos de tierra ni mucho menos //" (2012 Lastra y Butragueño: 117).

Realidad/irrealidad

En cuanto a su valor real/irreal, el subjuntivo aparece en un 68,34% con un valor de irreal, es decir, expresa condición, deseo, posibilidad, duda, hipótesis o deber. El segundo valor más común al subjuntivo, en un 19,75%, son los valores que no aplican la oposición irreal/real, es decir son casos cuya función es la de expresar finalidad, opiniones, emociones, algunas reacciones personales (me parece que..., es importante hacer...) y algunas estructuras sintácticas preposicionales (sin que o sin+ infinitivo). El tercer valor que expresa el subjuntivo es el de real (la manera de presentar acciones, eventos, estados, procesos como una aserción o como un hecho que ocurrió o que ocurre habitualmente) con un 10,03%. En suma, el principal valor expresado por el subjuntivo en nuestro corpus es el de irreal, que supera por mucho al de real, resultado que concuerda con lo que se ha dicho repetidamente de manera general en la literatura especializada y en las gramáticas.
Un 45,83% de los casos de indicativo que se intercambiaron con el subjuntivo aparecieron con el valor de real, un 46,67% apareció con el valor de irreal. Es decir, en nuestro corpus, cuando el indicativo es intercambiable con el subjuntivo, ya sea con cambios de significado o en variación libre, no hay una tendencia dominante entre los valores de real e irreal.

Réplicas

éplica en los que en su respuesta, el hablante usó el mismo modo y tiempo verbal utilizado por el entrevistador en su pregunta. Esto quiere decir que el modo y el tiempo verbal utilizado por el entrevistador pudo haber influido en la producción de un 9,4% de todas las respuestas emitidas por los informantes.

Ejemplo:

E.: ¿qué le hubiera gustado estudiar?

I.: me hubiera gustado estudiar así / en ese momento así /uno<alargamiento/> / alguna carrera que le sirviera a uno más como / la electrónica (réplica, H21_1, caso 24)

Intercambiabilidad posible con la adición de que o si

En los 219 casos de indicativo, condicional, infinitivo y gerundio, la adición de las partículas que o si posibilitaron la intercambiabilidad de la forma verbal con el subjuntivo 62 veces. Esto equivale a un 28,31% de los casos de los verbos no subjuntivos. Esto es importante para que futuros estudios tomen en cuenta esta forma de analizar los casos de intercambiabilidad. Ejemplo:

después lo que queda volverlo a moler y volverlo a moler hasta que no quede nada / eso es lo que ayuda a [que] la natilla a estar buena (agregado de que posibilita el uso del subjuntivo, "...a que la natilla esté buena" M31_1, caso 20).

Casos de PSI/PIS (Preposición + sujeto + infinitivo)18 Para yo hacerlo

Hubo un total de 24 casos de PSI/PIS en nuestro corpus y un poco más de la mitad (13) de todos los casos de PSI/PIS son intercambiables sin cambios de significado con el subjuntivo, los restantes (11) fueron casos donde el uso del infinitivo en la estructura era obligatorio.
Ejemplo:

E.:¿cómo debe ser para usted un buen amigo?

I.:¿un buen amigo? / debe de se<alargamiento/>r / pues que lo apoye a uno en las buenas y en las malas porque uno / pasa por situaciones en que realidad no tiene ni con qué tomarse un agua y y<alargamiento/> pues ahí es donde uno sabe quién es el amigo / que le brinde a uno al menos / para uno come<alargamiento/>r o a<alargamiento/>lgo / uno en la calle pasa muchas necesidades / (uso no-intercambiable de infinitivo en estructura PSI, M11_1).


En las dos ciudades con las frecuencias de PSI más altas en una investigación realizada por De Mello (1995), Caracas y San Juan, este autor encontró que en contraste con las tres estructuras de para con PSI (para yo hacerlo), para con PIS (para hacerlo yo), y "para que + subjuntivo" (para que leyéramos), esta última apareció en cada ciudad en un 90% (180 casos) y en un 81% (79 casos) respectivamente (De Mello 1995a: 832). En nuestros datos, este mismo contraste se manifestó en un 78,41% (69 casos) para esta última estructura (para que + subjuntivo). Mientras que la frecuencia absoluta de la estructura "para que + subjuntivo" en nuestro corpus de hablantes de Medellín es menor que las de Caracas y San Juan, los porcentajes en las tres ciudades son bastante parecidos. En suma, a pesar de la presencia de la estructura PSI, la aparición de la estructura alternante, "para que + subjuntivo", se mantiene.

Usos estándar y no estándar

Como se estableció en el punto sobre el marco teórico, los usos estándares corresponden a los usos designados en la NGLE (2009 y 2010), a la gramática descriptiva y a investigaciones y publicaciones que complementan el análisis del subjuntivo en un corpus oral (ver el punto "marco teórico"). Como se puede observar en la siguiente tabla, los casos no estándares de los verbos estudiados son pocos y constituyen un 3,27%, 0,93% (8 casos) de los cuales representan usos no estándares en subjuntivo, y 2,34% (20 casos) de los cuales corresponden a: usos no estándares en indicativo (12 casos), condicional (3 casos) o el imperfecto de indicativo (5 casos). Esto significa que en general en el habla de Medellín el uso de subjuntivo corresponde casi siempre al estándar, y en este punto constituye una variedad de habla conservadora.

 

Tabla 9: Usos estándar y no estándar19

 

Ejemplos:

a) entonces yo pienso que si me/ si yo<alargamiento/> hubiera estudiado estuv<palabra_cortada/> yo creo que estuvi<palabra_cortada/> estuviera todavía <ruido_fondo> trabajando/ (caso no estándar del subjuntivo, M12_1, caso 40)

b) E: bueno/ ¿usted qué hace en un día normal/ me puede describir desde que se levanta hasta que<alargamiento/> se acuesta?
I.: […] y lo más normal/ y lo más común es que nos sentamos a/ comemos y nos sentamos a ver televisión hasta la hora de dormir (caso no estándar del indicativo, M13_1, casos 39 y 40)

c) E.: <tiempo ="0:10:03"/> <ruido_fondo> ¿y le gustaría vivir en otra ciudad?

I.: pues<alargamiento/> </ruido_fondo> / si me tocaría sí / pero por gusto no (caso no estándar del condicional, H33_1, caso 3)

La frecuencia del uso no estándar de los modos de indicativo y subjuntivo es muy baja (3,27%), lo que significa que en general, el uso estándar del subjuntivo es bastante homogéneo en el habla de Medellín. Aunque tanto el indicativo como el subjuntivo se empleen de manera no estándar, el indicativo (cuando se intercambia con el subjuntivo) se presenta en un 2,34% (20 casos) y el subjuntivo (en vez de otras formas) solo en un 0,93% (8 casos). El uso estándar del subjuntivo se podría agregar a una serie de características de la variedad de Medellín que se han descrito como conservadoras: 1) la ausencia del leísmo, rasgo común a la gran mayoría de Colombia exceptuando el sur del país (Montes en Vaquero de Ramírez 2011: 20) , 2) la conservación del uso del voseo como forma de tratamiento de segunda persona (Jang 2013), una forma que desapareció de España y de muchas zonas americanas, 3) algunos rasgos fonológicos "que caracterizan dialectalmente a las variedades conservadoras en su pronunciación" como la realización de "grupos consonánticos cultos (pt, kt) en palabras como "aptitud", "octavo", etc."; estos patrones fonológicos se registran en "(…) el español colombiano, en especial los dialectos de la zona andina del país" (González Rátiva y Mejía Escobar 2011: 93). Una explicación que se ha propuesto es que la forma conservadora del habla en Medellín se debe a su aislamiento geográfico desde los periodos de la llegada de españoles durante los siglos XVII y XVIII, la mayoría de los cuales provinieron del centro y norte de Castilla (ver Lopez 2013: 29). Medellín está situado en un valle entre la cordillera occidental y central de los Andes, en una zona montañosa de difícil acceso, hecho que dificultó el salir y entrar a la ciudad hasta bien entrado el siglo XX (Robledo 1949) y como resultado, facilitó la conservación de varias características del español de esos siglos. No se quiere sugerir aquí que la variedad de habla de Medellín sea conservadora en todos los aspectos, pero por lo menos en el nivel morfosintáctico y fonológico son varios los rasgos que se pueden considerar conservadores.

Presencia de adverbio epistémico

La siguiente tabla muestra si hubo presencia de un adverbio epistémico (acaso, tal vez, posiblemente, de pronto, etc.) en la oración principal de una subordinada que contenía uno de los verbos estudiados o que se presentaba contiguo (justo antes) al verbo. En el análisis de 17 casos de adverbios epistémicos que aparecieron en el corpus con el subjuntivo o con una forma verbal que pudo haber sido intercambiada con esta forma, el subjuntivo apareció en un 70,59% (12) de los casos. En un solo caso aparece el indicativo y en cuatro casos aparece el condicional donde pudo haber aparecido el subjuntivo. De esto podemos concluir que la presencia del subjuntivo se mantiene fuerte a pesar de la presencia de un adverbio epistémico, el cual podría asumir la carga de duda que lleva el subjuntivo.

Como dato adicional, tal como lo constata la NGLE (2009: 2381), el uso de de pronto como adverbio de duda es un regionalismo de Colombia, y su presencia en nuestro corpus es la más frecuente: de los 17 adverbios epistémicos de duda encontrados, de pronto constituyó un 70,59% (12 casos), los otros adverbios fueron tal vez, quizás y a lo mejor.

VARIABLES SOCIOLINGÜÍSTICAS

Generación

Una diferencia importante se encontró entre la primera generación (20-34 años) y las otras 2 generaciones (35-54 y 55+ años) en cuanto a sus producciones de subjuntivo (46,08% vs. 25,08% y 28,84%, respectivamente). Los datos sobre la generación joven en nuestra investigación y en la de Lastra y Butragueño coinciden en que es la generación que más produce formas subjuntivas (46,08% en la nuestra y 39,7% en la de Lastra y Butragueño, ver Tabla 10). Estos datos hablan de la vitalidad del subjuntivo en el habla de Medellín y de Ciudad de México. Para determinar si algún cambio lingüístico está en marcha, es decir, si esta diferencia refleja señales de un cambio aparente en el tiempo, habría que hacer una investigación de tipo diacrónico. Por otro lado, nos parece algo especulativo interpretar estos datos en el sentido de que, al ser el valor de irreal el más frecuentemente expresado por el subjuntivo, se puede asociar la tendencia registrada a un grado mayor de inseguridad en cuanto a la información que aparece en el discurso de los jóvenes. Es decir, es por lo menos arriesgado afirmar sin más que es esperable que los jóvenes expresen más frecuentemente que las otras generaciones dudas, deseos o hipótesis (a falta de mayores certezas debido a su corta edad y experiencia). Nótese que si el resultado hubiera sido contrario (si fueran los mayores los que produjeran más formas en subjuntivo), se podría proponer que los jóvenes tienden a ser más "arrojados" y a afirmar con seguridad cosas que las otras generaciones han aprendido a expresar de forma más matizada o cuidadosa. En ambos casos se trata de interpretaciones difíciles de probar, basadas en generalizaciones a priori, y por esta razón se renuncia aquí a proponer explicaciones de este corte.

 

Tabla 10: Producción del subjuntivo según generación comparada con los resultados del estudio de Lastra y Butragueño (2012: 128)

 

Género

En cuanto al factor género, los hombres produjeron un 55,49% de formas subjuntivas y las mujeres 44,51%. En la investigación de la Ciudad de México, el porcentaje es al revés: los hombres produjeron un 44,5% de las formas subjuntivas y las mujeres 55,5% (Lastra y Butragueño 2012: 129). Nosotros concluimos que esta diferencia no es tan contundente como para exigir un intento explicativo.

Nivel de estudios

En cuanto al parámetro del nivel de escolaridad, nuestros resultados no coinciden con lo que encontraron los siguientes autores: en el estudio de la Ciudad de México, Lastra y Butragueño (2012) encontraron que a menor nivel de escolaridad, menos empleo del subjuntivo; en su estudio de Buenos Aires, Lavandera (1984) encontró en su investigación de las oraciones condicionales que mientras más bajo el nivel de educación, menos empleo del subjuntivo en la prótasis; conclusión compartida por Serrano en su investigación en las Islas Canarias (1995). A diferencia de los resultados de estos autores, aunque sea por poco, en nuestro corpus el grupo con el mayor nivel de estudios es el que menos produce formas del subjuntivo (ver Tabla 11). Sin embargo, hay que anotar que ni en el estudio de Lastra y Butragueño ni en el nuestro hay diferencias muy marcadas entre los 3 niveles de escolaridad considerados, y no parecen apuntar a que el nivel educativo sea un factor importante que influya en la frecuencia de producción del subjuntivo.

 

Tabla 11: Producción del subjuntivo según nivel de estudios de los informantes comparada con los resultados del estudio de Lastra y Butragueño (2012: 127)

 

Usos no estándar

La primera generación, los con un nivel de escolaridad superior y los hombres se destacan por producir la mayoría de casos no estándares de todas las formas verbales estudiadas (60,71%, 46,43% y 64,29% respectivamente). No obstante, como los usos no estándares representan una cantidad muy pequeña (3,27% o 28 casos) de la muestra total, concluimos que esta cifra no es representativa de estos grupos sociales.

 

Tabla 12: Producción de casos no estándar de uso de todas las formas verbales estudiadas según la generación N = 28

Tabla 13: Producción de casos no estándar de uso de todas las formas verbales estudiadas según nivel de escolaridad N = 28

 

Tabla 14: Producción de casos no estándares de uso de todas las formas verbales estudiadas según género

 

Intercambiabilidad

Las siguientes tablas (Tablas 15 – 17)20 ilustran que la intercambiabilidad del subjuntivo por el indicativo no experimenta diferencias notables entre cada generación, nivel de estudios o género, según la producción del subjuntivo que le corresponde a cada grupo. Los usos no intercambiables del subjuntivo, por ejemplo, de todas las producciones emitidas en cada variable social estudiada vacila entre el 73,50% y el 81,36%. Los casos de subjuntivo que son intercambiables con el indicativo con cambios de significado vacilan entre 6,84% y 12,33%. Por último, los casos de subjuntivo que son intercambiables con el indicativo sin cambios de significado vacilan entre 0,85 y 2,72%. Por esta pequeña escala de diferencias, nosotros concluimos que los parámetros sociales de generación, nivel de escolaridad y género no son factores determinantes en la producción de subjuntivos intercambiables con el indicativo.

 

Tabla 15: Intercambiabilidad de subjuntivo por indicativo (excluye casos de intercambiabilidad con el condicional) con diferencias de significado y en variación libre por generación21

 

Tabla 16: Intercambiabilidad de subjuntivo por indicativo (excluye casos de intercambiabilidad con el condicional) con diferencias de significado y en variación libre por nivel de escolaridad

 

Tabla 17: Intercambiabilidad de subjuntivo por indicativo (excluye casos de intercambiabilidad con el condicional) con diferencias de significado y en variación libre por género

 

CONCLUSIONES

En general, la mayoría de variables sociales se presentaron o bien de manera relativamente homogénea (es decir, no se presentaron diferencias marcadas en los datos sociales, si se exceptúa la mayor producción de formas de subjuntivo por la generación joven), o bien la poca cantidad de ocurrencias en algunos casos específicos no permite que se llegue a conclusiones sólidas. Un estudio con más hablantes y en el que se recurra a análisis estadísticos más refinados podría determinar con más precisión si esta caracterización es generalizable a los diferentes grupos sociales que conforman la comunidad de habla de Medellín.

En suma, los factores que más determinaron las características de uso del subjuntivo en el habla de Medellín son más lingüísticos (internos) que sociales (extralingüísticos), y de manera general se puede afirmar que esta comunidad se caracteriza por un uso estándar (conservador) del subjuntivo.

Recomendaciones para futuros estudios

Primero, hay algunos usos no estándares que se presentan en la variedad del español de Medellín, pero que o bien se presentaron muy pocas veces en nuestro corpus, o no aparecieron en absoluto. Estos casos incluyen: 1) el uso del imperfecto del subjuntivo (dijeran) en vez del condicional o pluscuamperfecto del subjuntivo (dirían/hubieran dicho) en la apódosis (ver ejemplo a) (apareció 2 veces en el corpus); 2) el uso del imperfecto del indicativo en la apódosis de oraciones condicionales (daba)22 en vez del condicional (daría/habría dado) o del pretérito pluscuamperfecto del subjuntivo (hubiera dado) (ver ejemplo b) (este uso apareció 3 veces en el corpus), y 3) el uso de la estructura para que vamos (esta estructura no apareció en el corpus). Esta última construcción es frecuente en el habla espontánea de Medellín23, pero se limita al verbo ir y a la primera persona plural; no se usa, por ejemplo, *para que van.

a) Si las arañas pudieran hablar nos dijeran no nos maltraten.24

b) "¿Nadaste hoy?"

"No, porque si nadaba, me daba sueño"25

c) ¡Vístase pues pa’ que vamos a donde mi mamá!26

Segundo, así como se ha estudiado la variación modal del subjuntivo/indicativo después de ciertas construcciones como no sé si (De Mello 1995b) y el hecho de que (Fukushima 2008), la variación modal que se encuentra en unidades fraseológicas fijas como "cómo/qué te digo/dijera" también puede ser un tema que puede ser desarrollado con más detalle.

Por último, para la investigación de las estructuras y formas mencionadas en este punto, se recomienda el uso de un instrumento que induzca más el uso de la forma estudiada como el de un cuestionario, ya que a pesar de que se escuchan de manera frecuente en el habla de Medellín, estas estructuras casi no aparecieron en nuestro corpus.

Notas

* Este artículo es un resumen de una tesis de maestría del mismo título. Agradezco a la Dra. Marianne Dieck por su cuidadosa dirección y revisión de la tesis. Sin embargo, asumo la responsabilidad de cualquier error de contenido o de redacción.

2 Sin embargo, a veces la NGLE (2009 y 2010) especifica usos del subjuntivo en el habla y usos más literarios y hasta usos del habla formal; en algunos de sus ejemplos, entre muchas oraciones procedidas de distintos textos, también incluye enunciados de corpus de habla.

3 Aunque no la incluimos en la presente investigación por razones de tiempo, para futuras publicaciones realizaremos la prueba estadística del coeficiente de Kappa para medir si el efecto del azar influyó en las concordancias de los jueces.

4 Algunas de las variables dependientes fueron conceptualizadas por nosotros y otras fueron inspiradas por investigaciones anteriores sobre esta temática (Lastra y Butragueño 2012; De Mello 1995a, 1995b, 1996; Butt y Benjamin 2011; Ridruejo 1999, Silva-Corvalán y Enrique-Arias 2001).

5 Para una explicación más completa de estas decisiones, ver la tesis de maestría, La selección modal del subjuntivo/indicativo en el Corpus sociolingüístico Preseea-Medellín, base de este artículo. Disponible al escribir al maestrialinguistica@udea.edu.co.

6 Solo comparamos los datos relacionados con el uso del subjuntivo porque este modo fue el enfoque de la investigación de Lastra y Butragueño, no las formas verbales que alternan con el subjuntivo.

7 Estas cifras se mantuvieron en una proporción estrictamente igual entre las formas de presente y de pretérito imperfecto del subjuntivo en el estudio de Lastra y Butragueño (67.3% y 23.8% respectivamente) (2012: 106).

8 Se ilustra la forma del tiempo verbal en cuestión a partir del verbo cantar, para mayor comodidad del lector y como suele hacerse en la literatura especializada con el fin de evitar confusiones debidas a los cambios diacrónicos en la terminología para designar los diferentes tiempos verbales.

9 Con fines de comparar, esta tabla no muestra los casos de modalidad imperativa incluidos en el estudio de Lastra y Butragueño. La producción mayor de subjuntivo en modalidades interrogativas en el estudio de Lastra y Butragueño se debe probablemente al hecho de que hayan incluido las producciones de los entrevistadores en su conteo, que presumiblemente consisten en la mayoría de los casos en preguntas.

10 Como afirma Gómez Torrego (2002), algunos gramáticos califican como subordinadas adverbiales lo que otros clasifican como subordinadas sustantivas, dependiendo de los criterios elegidos. En la presente investigación nos basamos en los criterios de clasificación de Gómez Torrego (2002). Como no sabemos si fueron los mismos de Lastra y Butragueño, queda la duda en este punto sobre las probables causas de la diferencia en las frecuencias de los dos estudios.

11 Ejemplos: No intercambiable con otros modos: debería haber algunas campañas para que esas personas pudieran tener acceso [...] a una vida digna (entrevista M13_1, caso 13)

Intercambiable con diferencias de significado: E: ¿le gustaría vivir en otro barrio? I: me gusta mucho la Floresta/ sin embargo yo creo que prefiero vivir al sur/ me gustaría Envigado / Sabaneta / sectores ya municipales donde no haya tanta congestión (entrevista M13_1, caso 1)

Alternancia sin cambios de significado: [...] allí hay / no sé si usted se ha dado cuenta / hay una fábrica de patines / (entrevista M32_1, caso 13).

12 En el análisis de sus resultados, Lastra y Butragueño concluyen: "Ciertamente, esta distinción intermedia en cuanto al cambio de significado es discutible en más de un caso, y es posible que sea más productivo reducir la escala de casos intercambiables a solo dos niveles, de diferencias claras frente a diferencias menudas" (2012: 122); consideración que incorporamos en nuestro análisis, por lo que tenemos 3 categorías en vez de 4.

13 En su capítulo sobre variación modal en las oraciones relativas, la NGLE observa cierta inestabilidad en las relativas. Por ejemplo, explica que en algunos contextos genéricos, cuando se espera el subjuntivo, "en algunos países americanos se admiten las relativas en indicativo incluso si contienen inductores negativos inducidos desde la oración principal" (NGLE 2009: 1934). Para más ejemplos ver la NGLE 2010: 482 y 2009: 1928. Esta inestabilidad se encontró por Murillo (2000) también en su investigación sobre las oraciones de relativo en Costa Rica.

14 En las apódosis de las condicionales irreales, estas formas pueden intercambiarse sin un cambio de significado. Véase la NGLE 2010: 912.

15 Estos valores se basaron en los valores utilizados en las investigaciones de Silva-Corvalán (2001), Lastra y Butragueño (2012) e incorporamos algunos propios.

16 "El cuarto valor más común es el hipotético, en la mayoría de los casos asociado (...) a las prótasis y apódosis condicionales" (Lastra y Butragueño 2012: 114).

17 Esto se define como la presencia de inductores como no, nadie, ningún/a en la oración principal.

18 Ver el artículo de George De Mello (1995), Preposición + Sujeto + Infinitivo: "Para yo hacerlo".

19 Encontramos que al analizar los casos de PSI/PIS, no existe un acuerdo entre gramáticos en cuanto a su valor estándar/no estándar (De Mello 1995a), por lo tanto, creamos una categoría de "no aplica" para estos casos.

20 Los porcentajes que aparecen en las tablas representan la cantidad de producciones que le corresponde al total que fue producido por el grupo, no al total de producciones de todo el corpus.

21 Con el fin de obtener un análisis más preciso, los datos que se presentan en las Tablas 15, 16 y 17 solo muestran la intercambiabilidad entre las formas subjuntivas y las formas indicativas, no entre las subjuntivas y las condicionales. Por esta razón la columna "total producción de subjuntivo" es mayor a la suma de las otras dos columnas ya que el total incluye estas formas condicionales además de los casos dudosos y los casos no estándares, los cuales no aparecen en la tabla.

22 La NGLE nota que, "En la lengua conversacional puede (...) recibir interpretación contrafáctica (...): Si (hubiera/hubiese) tenido, daba (...)" (2010: 912).

23 En la NGLE (2009), se menciona la presencia del regionalismo de construcciones finales del tipo "para que + indicativo" en áreas en contacto con el inglés y "en el español coloquial de hablantes bilingües del área andina por influencia de su lengua nativa" como en: Voy a arreglarlo todo para que vienes mañana (NGLE 2009: 1934, 1951).

24 Letrero de una campaña para proteger espacios verdes en el jardín de una vecindad en Medellín. Junio 2014.

25 Enunciado producido por un estudiante universitario de filología. Agosto, 2015.

26 Enunciado producido por un hablante de Medellín hablando con su hijo. Octubre, 2015.

Referencias bibliográficas

Bayley, Robert, y Ceil Lucas (eds.). 2007. Sociolinguistic Variation. New York: Cambridge University Press.         [ Links ]

Bell, Anthony. 1980. El modo en español: consideración de algunas propuestas recientes. En Bosque, Ignacio (ed.), Indicativo y Subjuntivo, pp. 81-106. Madrid: Taurus.         [ Links ]

Bello, Andrés. 1949 [1847]. Gramática de la lengua castellana. Buenos Aires: Losada.         [ Links ]

Bosque, Ignacio. 1990. Las bases gramaticales de la alternancia modal: Repaso y balance. En Bosque, Ignacio (ed.). Indicativo y Subjuntivo, pp. 13-65. Madrid: Taurus.         [ Links ]

________ 2012. Mood. Indicative vs. Subjunctive. En J. I. Hualde, A. Olarrea y E. O’Rourke (eds.). Handbook of Hispanic Linguistics, pp. 373-394 Oxford: Blackwell.

Butt, John y Carmen Benjamin. 2011. A New Reference Grammar of Modern Spanish. 5th ed. Great Britain: Hodder Education.         [ Links ]

Bybee, Joan y Tracy Terrell. 1974. Análisis semántico del modo en español. En Bosque, Ignacio (ed.). Indicativo y Subjuntivo, pp. 145-164. Madrid: Taurus.         [ Links ]

Castronovo, Brian J. 1990. La categoría verbal de modo en la tradición gramatical española. En Bosque, Ignacio (ed.). Indicativo y Subjuntivo, pp. 66-80. Madrid: Taurus.         [ Links ]

De Mello, George. 1995a. Perposición + Sujeto + Infinitivo: "Para yo hacerlo". Hispania 78(4): 825-836.

________ 1995b. Tense and Mood after No sé si. Hispanic Review 63(4): 555-573.         [ Links ]

________ 1996. Indicativo por subjuntivo en cláusula regida por expresión de reacción personal. NRFH, XLIV (2): 365-386.         [ Links ]

________ 1999. [‘Lo + Adjetivo + ‘Es que’] Seguido de indicativo/subjuntivo: ‘Lo importante es que tienes/tengas amigos’. Hispanic Review 67(4): 493-507.

Fukushima, Noritaka. 2008. The mood in the appostiive clause preceded by el hecho de que in Spanish. Linguística Hispánica 31: 1-22.         [ Links ]

Gili Gaya, Samuel. 1980. Curso Superior de Sintaxis Española. 13ra ed. Barcelona: Biblograf S.A.         [ Links ]

Gómez Torrego, Leonardo. 2002. Análisis Sintáctico Teoría y Práctica. Madrid: SM.         [ Links ]

González Rátiva, María Claudia y Jorge Antonio Mejía Escobar. 2011. Frecuencia fonemática del español de Colombia. Forma y Función 24 (2): 69-102.         [ Links ]

González Rátiva, María Claudia. 2005. Ficha técnica proyectos de investigación de mediana cuantía 2005, pp. 1-20.         [ Links ]

Haverkate, Henk. 2002. The syntax, semantics and pragmatics of Spanish mood. Philadelphia: John Benjamins.         [ Links ]

Jang, Ji Son. 2013. Voseo medellinense como expresión de identidad paisa. Íkala, revista de lenguaje y cultura 18 (1): 61-81.         [ Links ]

Kowal, Jerzy. 2007. La Elección del Modo Subjuntivo en las Subordinadas Nominales. LEA XXIX: 45-66.         [ Links ]

Lastra, Yolanda y Butragueño, Pedro Martín. 2012. Aproximación al uso del modo subjuntivo en el Corpus sociolingüístico de la Ciudad de México. Boletín de Filología 47: 101-131.         [ Links ]

Lavandera, Beatriz R. 1984. Variación y significado. Buenos Aires: Hachette.         [ Links ]

________ 1978. Where Does the Sociolinguistic Variable Stop? Language in Society, 7(2): 171-182.         [ Links ]

Lopez, Silvia M. 2013. El habla de la comunidad paisa de Medellín en Montreal. Tesis de maestría. Canadá: Université de Montréal.         [ Links ]

Moreno Fernández, Francisco. (coord.). 2003. Metodología del "Proyecto para el estudio sociolingüístico del español de España y América" (PRESEEA). Disponible en http://preseea.linguas.net/Portals/0/Metodologia/METODOLOG?A PRESEEA.pdf [Consulta el 4/03/2015]         [ Links ].

Murillo, Jorge. 2000. Oraciones de relativo y variación modal en el habla culta costarricense. Revista de Filología Española LXXX (2): 141-153.         [ Links ]

PRESEEA. 2003. Metodología del Proyecto de Estudio sociolingüístico del Español de España y América (PRESEEA). Disponible en http://preseea.linguas.net/Portals/0/Metodologia/METODOLOG%C3%8DA%20PRESEEA .pdf [Consulta el 8/03/2015]         [ Links ].

Pérez Saldanya, Manuel. 1990. El modo en las subordinadas relativas y adverbiales. En I. Bosque y V. Demonte (eds.). Gramática descriptiva de la lengua española, pp. 3253-3322. Madrid: Espasa.         [ Links ]

Pitloun, Petr. 2006. El uso del imperfecto de subjuntivo en el habla culta de costa rica. Revista de Filología Española LXXXVI(2): 339-371.         [ Links ]

RAE. 2010. Nueva gramática de la lengua Española: Manual. Madrid: Espasa Libros.         [ Links ]

RAE. 2009. Nueva gramática de la lengua Española: Morfología Sintaxis I. Madrid: Espasa Libros.         [ Links ]

Ridruejo, Emilio. 1999. Modo y modalidad. El modo en las subordinadas sustantivas. En I. Bosque y V. Demonte (eds.). Gramática descriptiva de la lengua española, pp. 3209-3251. Madrid: Espasa.         [ Links ]

Rivero, Maria Luisa. 1975. Especificidad y existencia. En Bosque, Ignacio (ed.). Indicativo y Subjuntivo, pp. 261-279. Madrid: Taurus.         [ Links ]

Robledo, Emilio. 1949. Orígenes castizos del habla popular de Antioquia y Caldas. Thesaurus 5: 176-191.         [ Links ]

Serrano, María José. 1995. Sobre un cambio sintáctico en el español canario: del indicativo al subjuntivo y condicional. Hispania 78(1): 178-189.         [ Links ]

Silva-Corvalán, Carmen. 1989. Sociolingüística: teoría y análisis. Madrid: Alhambra.         [ Links ]

Silva-Corvalán, Carmen y Andrés Enrique-Arias. 2001. Sociolingüística y pragmática del español. Washington: Georgetown University Press.         [ Links ]

Suñer, Margarita y José Padilla Rivera. 1987. Concordancia temporal y subjuntivo. En Bosque, Ignacio (ed.). Indicativo y Subjuntivo, pp. 185-201. Madrid: Taurus.         [ Links ]

Vaquero de Ramírez, María (2011). El español de América II Morfosintaxis y Léxico. Madrid: Arco Libros S.L.         [ Links ]

 


Recibido: 30/05/2016
Aceptado: 06/07/2016

Creative Commons License Todo o conteúdo deste periódico, exceto onde está identificado, está licenciado sob uma Licença Creative Commons