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Byzantion nea hellás

versão On-line ISSN 0718-8471

Byzantion nea hellás  no.35 Santiago nov. 2016

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-84712016000100016 

TEXTOS

 

UN POEMA BIZANTINO RECIENTEMENTE EDITADO


RAÚL LAVALLE

Argentina



El profesor italiano Lorenzo Viscido es un gran estudioso del mundo antiguo y medieval. También es finísimo poeta latino. No pretendo extenderme aquí sobre sus sobrados méritos, que cualquier lector interesado encuentra hoy en la Red. Simplemente quiero agradecer aquí la deferencia que tuvo conmigo, pues me envió un muy reciente estudio. En él edita un poema: "Due sticheri inediti in onore di Sant’Acacio, martire di Bisanzio"1. Mi humilde tarea aquí será dar una versión española del himno griego; añadiré un comentario. Lo más importante, en todo caso, es que algún lector interesado acuda al citado artículo de Viscido.

Texto griego


Traducción

Celebremos nosotros en himnos

al muy laudable Acacio, mártir

conocido de Dios por su divino

natural y que fue predestinado

por Cristo. Pues borró del todo,

con su muy atlética apostura,

el engaño de los ídolos. No probó

la maldad y así fue reconocido;

como también fue predestinado

este celebérrimo atleta, que será

para todos siglos bienaventurado.

Abogará tenazmente ante el Señor,

para que haya misericordia para nuestras almas.

La deslumbrante y bella fiesta

de este varón adornado de virtud

y fuerte en el combate, de Acacio

que resplandece por sobre el sol,

se ha levantado espiritualmente

para nosotros fieles, con la virgen

memoria de Juan el Teólogo;

Acacio inspirado disminuyó

toda niebla de la superstición

pagana, enloquecida en su amor por los ídolos.

Pues él ha completado en su carne

muy animosamente, cual otro

Pablo, aquello que faltaba

de los padecimientos de Cristo.

Exclamemos entonces hacia él:

"Junto con el discípulo amado

de Cristo, oh tú muy excelso

mártir, suplica a nuestro Señor,

para que así sean salvadas nuestras almas."

En lo que llamaría yo la segunda parte de la primera estrofa2, se destaca especialmente el esfuerzo, la lucha que supone el martirio. Para expresar la negación de sacrificar a los ídolos, y dentro de la gran tradición apologética, acude a la raíz de lo "atlético"; Acacio es ‘atleta’ (v. 11) del Señor; se vale de una ‘atlética apostura’ (v. 7). No necesito multiplicar ejemplos, pero demos unos pocos. Por ejemplo Eusebio de Cesarea habla de los ‘atletas de Dios’3; el mismo autor narra que en Cesarea de Palestina cierta mujer sostuvo un combate

45

6

Me detengo un momento en (v. 10). Por supuesto, si sumamos raíces, ella significa ‘temor por los dioses’, ‘superstición.’ Aquí leemos que Acacio, con su valor de mártir, venció tal superstición griega por los ídolos. Ahora bien, un clásico de la literatura apologética, la Epístola a Diogneto, usa la palabra pero no aplicada a los griegos sino a ‘la superstición de los judíos.’7 En efecto el apologista diferencia el cristianismo respecto de los griegos, quienes veneran a dioses que fueron hechos por un artífice, y de los judíos. Estos últimos se caracterizan por un culto riguroso en exceso y por su ‘superstición por los sábados’8. Acacio pudo enfrentarse y derrotar a ambos falsos temores y ‘lleno de la divinidad’, ‘inspirado’ halló fuerzas necesarias para luchar por la fe.

Por último, fijo mi atención en τὰ ὑστερήματα (v. 12). Si Acacio es ‘otro Pablo’ (v. 13), está bien que siga la idea del Apóstol, de completar lo que falta en nosotros a la pasión de Cristo9. No soy teólogo pero, en una primera mirada, la idea de faltar, de que Jesús no hizo cumplidamente lo que hizo, me resulta por lo menos curiosa. Mas el propio Pablo lo aclara, creo: la pasión fue sobreabundante, pero Él nos pide que pongamos algo de nuestra parte, ‘lo que falta.’ Acacio puso su testimonio de sangre. En fin, como dije al principio, con mi traducción y mi nota invito a los lectores a conocer este nuevo trabajo del prof. Viscido; un segundo propósito, que se acerquen, si no lo han hecho, a la hímnica bizantina. Es un mundo por descubrir, que tiene los valores propios y los de su tradición griega milenaria10.

NOTAS

1 En: Analecta Bollandiana, 132 (2014), pp. 286-289.

2 Tenga presente el lector que no domino el tema de la hímnica bizantina. Según me explica el prof. Viscido acerca de estos "sticheri idiomeli", estamos ante himnos que tienen metro y melodía propios, pero no sirven de modelo para otros cantos. Como tales difieren de los "automeli", los cuales tienen metro y melodía propios, pero sirven de modelo métrico-melódico para otros himnos; estos últimos son llamados "prosomi" (se ve la raíz de , ‘semejante’).

3 Eusebio de Cesarea, Historia eclesiástica 6, 1.

4 Eusebio de Cesarea, Historia eclesiástica 7, 12.

5 Cf. 1Cor 9, 24-25.

6 Tucídides, Historia de la Guerra del Peloponeso 2, 38. Copio la traducción: http:// civilizacionclasica2011.wikispaces.com/file/view/TUCIDIDES.+Historia+de+la+G uerra+del+Peloponeso.pdf.

7 Epístola a Diogneto 1.

8 Epístola a Diogneto 4.

9

10 Me permito mencionar los trabajos sobre hagiografía bizantina de mi amigo el prof. Pablo Cavallero, de la Universidad de Buenos Aires y de la Universidad Católica Argentina.

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