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Anales del Instituto de la Patagonia

versión On-line ISSN 0718-686X

Anales Instituto Patagonia (Chile) vol.40 no.1 Punta Arenas  2012

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-686X2012000100009 

Anales Instituto Patagonia (Chile), 2012. 40(1):77-80

COLOQUIO INTERNACIONAL
Cambio climático en la Región de Magallanes y Antártica: Evidencia y desafíos para el futuro

 

Modelo de estión del riesgo a eventos climáticos extremos con impacto en la agricultura de la Región de Magallanes

Risk management model for extreme climate events with impact on agriculture in the Magellan Region

 

Laura E. Meza1

1 Cambio Climático y Medio Ambiente Equipo Multidisciplinario para América del Sur Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). laura.meza@fao.org.


La presentación dio a conocer el apoyo de la FAO para enfrentar el cambio climático desde una perspectiva de seguridad alimentaria. En particular, se presentó el trabajo realizado con el Gobierno de Chile y la Región de Magallanes, para generar una lista de prioridades y acciones tendientes a una mejor preparación ante los eventos climáticos extremos, en particular con miras de la adaptación al cambio climático.

Las proyecciones del cambio climático indican un deterioro de las condiciones de vida de agricultores y pescadores, particularmente poblaciones vulnerables y en condiciones de inseguridad alimentaria. Los episodios climáticos extremos cada vez más frecuentes e intensos tienen y tendrán un impacto negativo en la disponibilidad de alimentos, el acceso a los mismos, su estabilidad y su utilización.

A partir del reconocimiento de que la ciencia del cambio climático debe ir aparejada con políticas de acción concretas para reducir el aumento de temperatura y enfrentar aquellos impactos inevitables, surge hace una década la Convención Marco sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas (CMCC).

En virtud del Convenio, los gobiernos:

recogen y comparten la información sobre las emisiones de gases de efecto invernadero, las políticas nacionales y las prácticas óptimas abordar el problema de las emisiones de gases de efecto invernadero y adaptarse a los efectos previstos, incluida la prestación de apoyo financiero y tecnológico a los países en desarrollo cooperan para prepararse y adaptarse a los efectos del cambio climático.

La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO) apoya el proceso del Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), desde las evaluaciones globales de impacto hasta la acción a nivel nacional y local, promoviendo la adaptación y mitigación en la agricultura, la pesca, la silvicultura como un componente esencial del desarrollo. La FAO integra la adaptación y la mitigación en la planificación de la seguridad alimentaria y agrícola y en la asesoría sobre las políticas relacionadas, incluyendo la creación de capacidades institucionales y técnicas. La FAO promueve una mejor manera de abordar los sectores agrícolas con mecanismos de financiación y transferencia de tecnologías, incluidos incentivos para las sinergias entre adaptación y mitigación y los servicios ambientales.

Las prácticas de producción alimentaria sostenible y las estrategias de adaptación y mitigación del cambio climático se sostienen mutuamente, y su integración es un factor clave en el desarrollo de políticas. Por lo anterior, cobra imperiosa necesidad el desarrollo e instauración de una adecuada gestión del riesgo vinculado a los eventos climáticos extremos. Entender la variabilidad actual del clima, y desarrollar las capacidades de la sociedad para enfrentar efectivamente sus consecuencias nefastas en los sistemas de vida, particularmente aquellos con base en la producción agrícola, pesquera y acuícola es una de las primeras estrategias de adaptación frente a las condiciones cambiantes del clima a futuro.

Por otro lado, una forma efectiva de comunicar el concepto de cambio climático y llevar a las personas a actuar sobre éste, es iniciar la discusión acerca de los impactos de los actuales peligros climáticos y, a través de ello establecer el vínculo de largo plazo. Es un hecho que la mayoría de los agricultores conoce y se preocupa por los fenómenos meteorológicos extremos que afectan su producción, mostrándose dispuestos a actuar al respecto. Una vez incorporado éste concepto, es mucho más fácil iniciar procesos de adaptación con prácticas locales.

La FAO ha iniciado un trabajo de apoyo a los gobiernos en el tema de la gestión del riesgo vinculado al clima en muchas partes del planeta, con un trabajo de largo aliento y experiencias importantes en países de América Latina y el Caribe.

Apoyo de FAO en la Gestión de Riesgo en Chile

Chile ha sido evaluado como un país vulnerable al cambio climático global. Estudios nacionales proyectados a la mitad y hacia fines del siglo 21, indican una intensificación de la aridez en la zona norte y avance del desierto hacia el sur, así como reducción hídrica en zona central del país. Global-mente hay evidencias de una mayor incidencia de eventos climáticos extremos, agravando fenómenos como la sequía la cual se proyecta igualmente para el país.

En Chile, el año 2008 se dio inicio a la colaboración entre el Ministerio de Agricultura y la FAO en torno a los impactos de fenómenos climáticos adversos. Primero se trabajó con la oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA) en el Estudio Piloto "Gestión del Riesgo de Sequía y otros eventos climáticos extremos", el cual exploró las condiciones de vulnerabilidad a la sequía y la gestión local y probó distintas herramientas de análisis y medición (encuestas, mapas, talleres de discusión).

Posteriormente, el año 2009 se inició el trabajo con la Unidad de Emergencia Agrícola, para el "Diseño y Establecimiento de un Modelo de Gestión del Riesgo Agroclimático (GRA)". La colaboración se orienta al fortalecimiento institucional y la generación de capacidades que permitan enfrentar exitosamente fenómenos climáticos extremos con impacto potencial en el sector silvoagropecuario.

Partiendo de la premisa de que es necesario construir un sistema a partir y con las capacidades regionales, durante los meses de julio, agosto y septiembre se desarrolló -en una serie de instancias con participación local- un diagnóstico de la condición de riesgo vinculados a fenómenos hidrometeorológicos con impacto potencial en la agricultura y ganadería de las distintas regiones del país.

En la Región de Magallanes, un diagnóstico participativo en 2009, permitió: i) completar el diagnóstico de las principales amenazas meteorológicas y los factores de vulnerabilidad de la agricultura y ganadería local; ii) definir los roles y funciones de los actores regionales en las diferentes etapas de la gestión del riesgo agroclimático (Prevención, Respuesta, Recuperación y Desarrollo), y iii) delinear líneas de acción prioritarias para mejorar la gestión del riesgo en la región. Se obtuvo una amplia participación de servidores públicos en el desarrollo de los ejercicios, y con presencia de algunas organizaciones de agricultores de la región. Los resultados del análisis se detallan a continuación.

El Riesgo Agroclimático en la Región de Magallanes

Basado en el criterio de los expertos participantes, la principal amenaza de tipo meteorológica que afecta a los sistemas de producción con base agropecuaria de la región, y por ende a los agricultores y familias que dependen de ellos, corresponde a los vientos fuertes, seguido de nevazón, heladas y sequía (o déficit hídrico).

Entre los factores que determinan una mayor susceptibilidad de los sistemas de producción con base agrícola y de los productores agropecuarios magallánicos se citan:

Prácticas de manejo productivo no apropiadas: Explotación ganadera extensiva, dependencia de la pradera con alto grado de degradación, ausencia de conservación y manejo de forraje, y monorubros, entre otros.

Aspectos Socioeconómicos: Bajo nivel orga-nizacional de los productores, Bajo nivel de capacitación, Bajo ingreso de los productores hortícolas o la agricultura familiar (AF), Bajo acceso a tecnologías por capital y falta de capacitación (edad), Falta de renovación de la población rural (recambio generacional), Falta de cultura de riego.

Carencia de Infraestructura: Conectividad insuficiente, Infraestructura y tecnologías inadecuadas a la región, Falta de obras de acumulación de agua intra y extra predial.

Condiciones Ambientales: Estructura suelo limitante, recursos hídricos limitados.

Insuficiencia en la gestión. Carencia de información meteorológica, climática e hidrológica para la gestión del riesgo, Ausencia de mecanismos de transferencia de riesgo (Seguro Agrícola), entre otras.

Capacidades para la gestión del Riesgo Agroclimático

La GRA constituye una parte fundamental de la competencia del Minagri y de sus dependencias, consecuentemente la mayoría de los servicios ministeriales reconoció su accionar en varias etapas del ciclo de manejo de riesgos, mediante sus programas, instrumentos o funciones generales.

Se detectó por parte de algunos actores, un desconocimiento de lo que es la gestión del riesgo y de las capacidades, roles y funciones que desempeñan las propias organizaciones en tal gestión. La instancia permitió capacitar en estos conceptos y de esta forma los representantes de los servicios del Ministerio de Agricultura, otros servidores públicos, agricultores, y organizaciones civiles que participaron de los ejercicios.

Líneas de Acción Priorizadas en la Región

Las necesidades y áreas de acción para mejorar la GRA detectadas incluyen:

Coordinación entre actores públicos y privados: Promover la asociatividad de agricultores y ganaderos, así como mejorar la coordinación entre y al interior de las instituciones y organizaciones.

Información agrometeorológica: Ampliar la Red de Estaciones Agrometeorológicas, para que tenga una cobertura adecuada y apoye un sistema de alertas útil para la agricultura. Se requiere rescatar y sistematizar la información meteorológica, para conocer mejor el patrón de comportamiento del clima en la región.

Investigación y estudios: Desarrollar modelos predictivos de amenazas y riesgos adaptados para la región, que permitan evaluar la vulnerabilidad de los sistemas agropecuarios de la región, tanto actual como a futuro. Zonificación de Riesgo Agroclimático.

Investigación Agrícola Aplicada y Transferencia tecnológica: Investigación de especies que se adapten a bajos tenores hídricos, desarrollo de modelos de riego tecnificado más eficientes adaptados a las condiciones locales, desarrollo e implementación de cortaviento e invernaderos que se adapten a las condiciones de viento regionales. Desarrollo y tras-ferencia de tecnologías para cortinas, invernaderos, riego y manejo de forraje, entre otros.

Difusión de información: Efectuar un simulacro real de un evento climático extremo y emergencia agrícola, ajustado al plan de contingencia regional existente.

Capacitación: Desarrollar programas de capacitación relativo a la GRA para tomadores de servidores públicos y agricultores.

Inversión en infraestructura caminera y de almacenamiento de agua.

Otras mejoras requeridas de más largo plazo incluyen la incorporar el Riesgo en la Planificación Territorial de la Región de Magallanes.

Este diagnóstico dio lugar a la construcción de un plan de trabajo que guié el accionar de la Seremi de Agricultura en la región.

Además de perfeccionar el conocimiento y mejorar las proyecciones de los impactos del Cambio Climático, es sumamente importante iniciar cuanto antes acciones en la región de Magallanes que permitan a los agricultores apreciar los beneficios de gestionar los riesgos y actuar preventivamente frente a los eventos climáticos extremos. Para ello los sistemas de alerta temprana deben estar asociados a recomendaciones de cómo proteger los cultivos y la agenda de investigación, además de apuntar a una mejora de la productividad, deben incluir temas que ajusten el manejo productivo a las condiciones cambiantes del clima.

La institucionalización de la gestión de los riesgos climáticos en la Región y en el país, propiciará el cambio cultural requerido para implementar las medidas de adaptación al cambio climático en el mediano y largo plazo.

La Seremi de Agricultura de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, apoyado por la FAO, se encuentra finalizando la elaboración de un Plan para la Adaptación a la Variabilidad y Cambio Climático del Sector Silvoagropecuario de la Región de Magallanes.

 

AGRADECIMIENTOS

Se agradece a todos los participantes de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena que han colaborado con el análisis de riesgo presentado y la definición de prioridades dadas a conocer. Una mención especial la merecen los productores que han colaborado con su tiempo y valiosa experiencia puestos en las mesas de discusión.

 

LITERATURA CITADA

FAO, 2008. Perfil FAO para Cambio Climático. http://www.fao.org/docrep/012/i1323s/i1323s00.htm        [ Links ]

FAO, 2009. Análisis de Sistemas de Gestión del Riesgo de Desastres: Una Guía http://www.fao.org/docrep/012/i0304s/i0304s00.htm        [ Links ]

FAO, 2010. Informe Síntesis de Talleres de Diagnóstico Regionales http://www.rlc.fao.org/es/proyectos/utf-chi-028/        [ Links ]

FAO, 2010. Informe de Diagnóstico de la Gestión del Riesgo Agroclimático en http://www.rlc.fao.org/es/publicaciones/informe-de-diagnostico-de-la-gestion-del-riesgo-agroclimatico/        [ Links ]

FAO, 2011. Gestión del Riesgo de Sequía y Otros eventos Climáticos Extremos. Disponible en http://www.fao.cl/pubs/pdf/climachl.pdf        [ Links ]


Recibido: Oct. 17, 2011 Aceptado: May. 15, 2012