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Formación universitaria

versión On-line ISSN 0718-5006

Form. Univ. v.3 n.3 La Serena  2010

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-50062010000300001 

Formación Universitaria - Vol. 3 N° 3 - 2010

 

EN SÍNTESIS

 

Los Cuatreros de la Universidad


 

La Real Academia Española define cuatrero como un adjetivo, referido a una persona "que hurta o roba cuadrúpedos". Sin embargo, no es esta la definición a la que me quiero referir en este texto, si no que a las calificaciones que se asignan a los estudiantes en sus cursos universitarios en Chile. En el esquema educacional chileno las calificaciones de los alumnos se definen en una escala de 1.0 a 7.0, siendo un 4.0 (la media entre 1 y 7, o sea 50%) la calificación mínima para aprobar una asignatura. Existen algunas universidades en las que se hacen algunas modificaciones menores a este esquema general, pero sigue siendo 4.0 la calificación mínima de aprobación.

En este esquema, los alumnos de nuestras universidades chilenas, hablando de manera genérica, buscan que su promedio de las calificaciones de una asignatura les de un 4.0, y a veces un 3.96 que supuestamente se sube a cuatro por aproximación. Entonces el alumno calcula sus calificaciones y llega a su último control o examen sabiendo lo justo que necesita para aprobar la asignatura, sin importar si aprende o no. Si en un curso por ejemplo hay tres calificaciones parciales que tienen la misma ponderación y un alumno obtiene un 5.5 en el primer control y un 5.4 en el segundo, entonces ya sabe que aunque no venga más a clases, no rinda su tercer control, y le asignen la calificación mínima 1.0, obtendrá el anhelado 3.96 y aprobará el curso. Como lo expresó un alumnos hace un tiempo: "lo que pasa profesor es que Ud. está interesado en que aprendamos y nosotros solo nos interesa aprobar"

Un alumno de promedio 4.0 o cuatro punto algo, es en mi concepto, claramente mediocre. Generalizando, el alumno sabe de todo a medias o sabe en forma aceptable la mitad de lo que debiera saber. Lo más dramático de esto es que los profesores están usualmente conformes con los 4.x y los alumnos hacen fiesta cuando alcanzan el 3.96. Dos ejemplos ilustran este ambiente "cuatrero" que tanto mal nos hace. En una ocasión me opuse terminantemente a que se le otorgara el premio universidad como mejor egresado a un alumno con promedio 4.5. Si a mi empresa llega un profesional recién egresado con un diploma diciendo que es Premio Universidad con un promedio de 4.5 (58%), me preguntaría como serán los otros egresados de esa universidad, si este es el mejor. Un claro desprestigio para la Universidad. En otra situación, hace unos años me interesé e en buscar a un alumno para postularlo a un proyecto del Ministerio de Educación de Chile que exigía que el alumno postulante tuviera calificación promedio igual o superior a 5.0. Entre unos 60 alumnos de tres generaciones había uno solo con promedio 5.0.

En otros esquemas educacionales las calificaciones son comparativas y por lo tanto más competitivas, aunque no necesariamente mas justas, en el sentido de reflejar lo que un alumno ha aprendido en un determinado curso. Sin embargo permite comparar el rendimiento en el grupo y ponerlo también en un contexto histórico para la asignación de las calificaciones más altas. Me refiero en especial al sistema en USA donde se califica con letras, siendo A la calificación máxima. Creo que después de que el alumno logra pasar una nota mínima que puede ser el promedio del curso, por ejemplo, o calificaciones sobre 4.0, entonces asignar calificaciones superiores puede representar un estímulo para los buenos alumnos que trabajan en un medio poco exigente. Esto sin embargo requiere de una disposición especial del profesor para conocer a sus estudiantes y que esto represente un factor de estimulo y no de un mal entendido poder frente a los alumnos. Ya hay universidades que consideran otros factores en sus sistemas de calificación del proceso enseñanza-aprendizaje. El nuevo Reglamento de Régimen de Estudio de la Universidad de La Serena en Chile, por ejemplo, dice en el Título IX, Artículo 45: "Se entenderá por evaluación de una actividad curricular al proceso de recolección de información sobre los aprendizajes de los estudiantes para la toma de decisiones, en relación al proceso de enseñanza-aprendizaje y de sus resultados. En el proceso de enseñanza-aprendizaje la información se recolecta sobre la base del logro de aprendizajes en todas sus dimensiones: conceptuales, procedimentales y actitudinales". Espero que lo que reza el reglamento sea bien entendido por todos los actores del proceso y vamos eliminando de nuestras aulas a los alumnos y docentes "cuatreros", los que se conforman con la mediocridad.


El Editor

Formación Universitaria