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Revista de otorrinolaringología y cirugía de cabeza y cuello

versión On-line ISSN 0718-4816

Rev. Otorrinolaringol. Cir. Cabeza Cuello vol.71 no.1 Santiago abr. 2011

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-48162011000100010 

Rev. Otorrinolaringol. Cir. Cabeza Cuello 2011; 71: 65-70

CASOS CLÍNICOS

 

Adenoma pleomorfo del septum nasal, dos casos clínicos y revisión del tema

Pleomorphic adenoma of the nasal septum. Two clinical cases

 

Javiera Mercado A1, Víctor Mercado M2, Ignacio Fernández Z3, Humberto Vallejos A4.

1Interna de Medicina, Facultad de Medicina, Universidad de Valparaíso.
2Medico Otorrinolaringólogo, Clínica Reñaca, Viña del Mar.
3Estudiante de Medicina, Escuela de Medicina, Universidad Andrés Bello, Viña del Mar.
4Medico Anatomopatólogo, Hospital Carlos Van Buren, Valparaíso.

Dirección para correspondencia


RESUMEN

El tumor benigno más frecuente de las glándulas salivales mayores es el adenoma pleomorfo. Además de las glándulas salivales mayores, también puede ocurrir en las glándulas salivales del paladar duro y blando. Raros casos se han reportado en la nasofaringe, orofaringe, hipofaringe y laringe. Adenomas pleomorfos intranasales son muy infrecuentes y pueden ser mal diagnosticados debido a que tienen mayor celularidad mioepitelial y poco estroma mixoide, en comparación con los que se localizan en otros lugares. Presentamos dos raros casos de adenomas pleomorfos del septum nasal y analizamos los hallazgos patológicos y el manejo clínico. Se revisa la literatura en relación al tema.

Palabras clave: Adenoma pleomorfo, septum nasal, glándula salival.


ABSTRACT

The most common benign tumor of major salivary glands is the pleomorphic adenoma. In addition to the major salivary glands may also occur in the salivary glands of hard and soft palate. Rare cases have been reported in the nasopharynx, oropharynx, hypopharynx and larynx. Intranasal pleomorphic adenomas are very rare and can be misdiagnosed because they have greater myoepithelial cellularity and little myxoid stroma, compared with those located elsewhere. We report two rare cases of pleomorphic adenomas of the nasal septum and analyze the pathological findings and clinical management. We review the literature on the subject.

Key word: Pleomorphic adenoma, Nasal septum, Salivary gland.


INTRODUCCIÓN

Los tumores de las glándulas salivales son infrecuentes, sólo representan 3% del total de los tumores. De éstos, el 85% a 90% se encuentra en las glándulas salivales mayores y 10% a 15% en las menores1,2.

El adenoma pleomorfo (AP) es el tumor benigno más frecuente de estas glándulas, correspondiendo a 65%2, siendo más frecuente en la parótida 60%-70%, glándulas submaxilares 40% a 60% y glándulas salivales menores de la cavidad oral 40% a 70%. En cambio, es rara su localización en las glándulas sublinguales, labios, paladar duro y blando, glándulas lagrimales y en el canal auditivo externo3-7. En relación a la fosa nasal, es muy infrecuente encontrarlo, el primer reporte de un caso en la literatura fue el año 1929, por Denker y Kahler8. Luego se publican 40 casos por Spiro9, 40 por Campagno y Wong3, 41 por Suzuki6 y presentaciones de casos aislados. Reportamos dos casos clínicos y realizamos una breve revisión de la literatura.

CASO CLÍNICO 1

Paciente sexo femenino de 53 años de edad, consultó por una "desviación" y obstrucción nasal izquierda, de aproximadamente 7 meses de evolución. A la inspección, se apreció una deformación de la pirámide nasal y a la rinoscopía anterior en la fosa nasal izquierda se visualizó una masa de aspecto tumoral de color rojo pálido de 3 cm de diámetro mayor que ocupaba el tercio medio de la fosa nasal en relación al septum osteocartila-ginoso.

La tomografía computarizada de cavidades paranasales informó una masa voluminosa redondeada, hipodensa de 30 mm de diámetro ántero posterior y 23 mm de diámetro transverso, que ocupaba la fosa nasal izquierda con desviación del septum nasal a derecha (Figuras 1 y 2). Con estos antecedentes se realiza un degloving izquierdo, con un tiempo quirúrgico de 45 minutos donde se reseca el tumor con límites amplios y fácil clivaje, lo que permitió conservar el tejido septal osteocartilaginoso adyacente al tumor, no así el pericondrio del septum que se incluye en la pieza operatoria. La histopatolología del espécimen, mostró la presencia de un estroma fibromixoide con células epiteliales y mioepiteliales, sin formación de glándulas, característico de AP (Figura 3).



Al año de seguimiento, la paciente se encontraba asintomática, con fosa nasal izquierda anatómica y funcionalmente normal.

CASO CLÍNICO 2

Paciente de sexo femenino de 28 años sin antecedentes mórbidos conocidos consultó por obstrucción nasal izquierda de 6 meses de evolución. A la inspección se observó una deformación del surco nasogeniano izquierdo y la rinoscopía anterior pesquisó a nivel de la fosa nasal izquierda, una masa redondeada de color rojo pálido de aproximadamente 2 cm en su diámetro mayor, que ocupaba el tercio anterior de la fosa nasal en relación al septum, desplazando el cornete inferior. La fosa nasal derecha se encontraba estrecha por el desplazamiento que la masa tumoral producía sobre el septum.

La tomografía computarizada de cavidades paranasales, practicada en mayo de 2009, informó un nódulo dependiente de la porción cartilaginosa anterior del tabique nasal, ocupando parte del vestíbulo, probablemente benigno, de aproximadamente 20 mm de diámetro mayor con escoliosis del tabique nasal, determinando una menor amplitud de fosa nasal derecha (Figuras 4 y 5).


En julio de 2009 debió diferirse la cirugía porque la paciente cursaba embarazo de 4 semanas. Nueve meses después, en la evaluación clínica preoperatoria llama la atención un aumento de tamaño de la masa y una mayor deformación del surco nasogeniano. Por medio de la técnica sublabial de Denker se realizó la resección quirúrgica del tumor con límites amplios, en un tiempo quirúrgico de 45 minutos. Se conservó el cartílago septal y la pared medial de la fosa nasal.

La histopatología del espécimen operatorio reveló estructuras epiteliales que forman glándulas o túbulos y áreas extensas de estroma mixoide que separa las células epiteliales y mioepiteliales, compatible AP (Figura 6).


A los 6 meses de seguimiento, la paciente no presentó síntomas de obstrucción nasal, con fosa nasal izquierda anatómica y funcionalmente normal.

DISCUSIÓN

La ubicación más frecuente del AP de la cavidad nasal, es el septum 80%3,10, y el 20% restante corresponde a la cavidad nasal lateral11. La mayoría de estos tumores intranasales ocurren entre la tercera y sexta década de vida3,12. Hay una discordancia en la literatura, ya que algunos autores mencionan que son más frecuentes en mujeres6, mientras que otros establecen que no hay diferencia entre ambos sexos3. No ha sido descrita una correlación con exposición ocupacional ni tampoco con compuestos químicos tóxicos inhalados13.

El cuadro clínico del AP endonasal es inespecí-fico. Se presenta como una masa, la mayoría de las veces en relación al septum3, unilateral, indolora, que produce una obstrucción crónica, como principal sintomatología. Con menor frecuencia puede presentar epistaxis, deformación nasal externa y sintomatología de una sinusitis crónica5,12. Al examen clínico se aprecia una masa polipoidea, lisa, lobulada y con una cápsula bien definida12, lo que puede provocar que sean confundidos muchas veces con pólipos nasales. El tamaño AP varía desde 0,7 a 7cm13.

Como en todo estudio de masa endonasal, es necesaria la imagenología, ya sea tomografía computarizada (TC) y/o resonancia magnética (RM), mas, la confirmación diagnóstica definitiva será siempre histopatológica. En la TC de cavidades paranasales, se visualiza generalmente una masa lobulada, lisa, emergiendo ya sea del septum nasal o de la pared lateral de la cavidad, con un patrón generalmente expansivo lo que sugiere una lesión benigna6. Con contraste se visualiza una masa heterogénea, y en algunas oportunidades se pueden encontrar calcificaciones. La lesión en ocasiones se extiende a los senos paranasales erosionando sus paredes. En la RM, los AP pequeños de glándulas salivales mayores se ven como una masa homogénea de baja intensidad en T1 y alta en T2. Los tumores de mayor tamaño en cambio, tienden a desarrollar un contorno lobular y ocasionalmente tienen una calcificación distrófica u osificación. No son homogéneos, con una intensidad baja a intermedia en T1 y de intermedia a intensa en T2. También puede haber zonas de necrosis que tienen baja intensidad en T1 y alta en T214.

Embriológicamente las glándulas salivales derivan de abultamientos del epitelio bucofaríngeo en el embrión. Los filamentos del epitelio glandular invaden el tejido conectivo de la cápsula, siendo esto un posible responsable de la formación del tejido ectópico salival en distintos sitios15. En cuanto a su etiopatogenia, existen tres potenciales orígenes descritos en la literatura. El primero propone un origen de restos embrionarios del órgano vomeronasal (órgano de Jacobson)16. Otro posible origen es de las células epiteliales ectodérmicas embrionarias aberrantes17, y por último el tejido glandular salival que puede sufrir una transformación neoplásica que es inducida por el virus del papiloma humano18. También existen estudios publicados que podrían explicar la participación del virus de Epstein Barr en el desarrollo de estos tumores, en esta particular localización19.

La histología del AP intranasal es similar al de otras localizaciones, teniendo mayor celularidad mioepitelial. Tiene un componente mesenquimático y epitelial, este último tiene un patrón trabecular, con un estroma de menor tamaño que puede ser clasificado como mixoide, condroide, fibroide u osteoide. Los tumores con patrón mixoide son los que más se asocian a tumores recurrentes, ya que puede ser sembrado en el campo quirúrgico, formando un nido para la recurrencia20. En la literatura existe un caso descrito con una diferenciación de músculo esquelético21 y otro caso con neoformación de osteoide que simulaba un osteosarcoma22.

El riesgo potencial de malignizarse es de alrededor del 6%, y es más frecuente que suceda en el sexo femenino23. El riesgo se ve aumentando con el retraso del diagnóstico. Se ha reportado un caso de una metástasis cervical de un AP recurrente de la cavidad nasal histológicamente benigna, luego de 17 años de haberlo extirpado. Se cree que durante la escisión de la masa nasal se sembraron células tumorales24. Dos neoplasias del septum nasal han sido descritas como carcinomas ex-AP de la mucosa nasal. En ningún caso hubo metástasis25. Un tercer caso descrito fue un carcinoma ex-AP con diferenciación adenoidequístico y carcinoescamoso. Luego de la cirugía y radioterapia, el paciente de igual manera falleció por metástasis cerebral, hepática y ósea26.

Los diagnósticos diferenciales pueden ser bastantes y muy variados, incluyendo desde tumores benignos hasta malignos, por lo que es muy importante hacer un diagnóstico certero y a tiempo (Tabla 1).


En relación al tratamiento de los AP del septum nasal, la intervención de elección es la extirpación quirúrgica con márgenes libres, teniendo un bajo índice de recidivas de 10%3. Las técnicas más aceptadas por ser rápidas y de baja morbilidad son la maxilotomía medial de Denker, Degloving medio facial y la endoscópica27, siendo esta última la que ofrece menos morbilidad en manos expertas. Los beneficios de la técnica de Denker es que por medio de esta vía, se tiene una amplia exposición de los límites de la lesión. En los casos expuestos se eligieron las técnicas de Degloving y Denker, debido al claro conocimiento de esta técnica, su corto tiempo quirúrgico y la mínima morbilidad, sumado al hecho del desconocimiento del diagnóstico histopatológico del tumor y su inusual ubicación.

CONCLUSIONES

El AP de cavidad nasal es poco frecuente, y se diferencia de aquellos de localización parotídea, por su mayor celularidad, tener menor porcentaje de recidivas y ser menos agresivos. Debe siempre tenerse en cuenta como diagnóstico diferencial en una masa obstructiva de la fosa nasal, que ocupa principalmente el septum nasal.

 

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