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Revista chilena de cirugía

versión On-line ISSN 0718-4026

Rev Chil Cir v.60 n.3 Santiago jun. 2008

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-40262008000300003 

Rev. Chilena de Cirugía. Vol 60 - N° 3, Junio 2008; págs. 185-187

MAESTRO DE LA CIRUGÍA CHILENA

 

Maestro de la Cirugía Chilena Dr. Raúl Domínguez Asenjo


La Sociedad de Cirujanos de Chile distingue dentro de sus miembros con el título de Maestro de la Cirugía, a aquellos que por su trayectoria tanto profesional como académica hayan contribuido a acrecentar el arte de la Cirugía y a estimular y formar a jóvenes cirujanos en esta disciplina.

Hoy me corresponde por encargo de la Sociedad de Cirujanos de Chile presentar al Dr. Raúl Domínguez Asenjo, quien ha sido seleccionado para esta distinción.

El Dr. Raúl Domínguez nace el 11 de Julio 1927, en el seno de una tradicional familia chilena, cursando sus estudios primarios en el Colegio San Pedro de Nolasco en Victoria, en las tierras de su abuelo materno, para continuar con sus estudios primarios en el Liceo José Victorino Lastarria en Santiago.

Su madre la Sra. Inés Asenjo, de gran influencia en el joven Raúl, lo anima a abrazar el estudio de la Medicina. Sin embargo le advierte que este camino debe ser de una entrega total, teniendo doña Inés el concepto de que un médico debe dedicarse a su profesión y al servicio de sus pacientes por entero y a tiempo completo.

Siguiendo sus sabios consejos el Dr. Raúl Domínguez ingresa a la carrera de Medicina de la Universidad de Chile, obteniendo su título en el año 1950.

Su interés por las enfermedades circulatorias se despertó en forma precoz, al realizar su tesis de licenciatura en el año 1948, con un trabajo sobre "Terapia Intraarterial con Vasodilatadores", bajo la tutela del Profesor Enrique Acevedo en el viejo Hospital San Vicente de Paúl. Si nos remontamos a ese año, tendremos que sorprendernos de lo audaz de la propuesta de inyectar acetilcolina en la arteria femoral y provocar una brutal vasodilatación para tratar insuficiencias arteriales, en un campo de medicina obscuro y mal conocido como eran las enfermedades circulatorias. Que duda cabe que esta tesis desarrollada como alumno, marcó la vida del entonces alumno y hoy Maestro de la Cirugía don Raúl Domínguez, impulsándolo a ahondar en el estudio de estas enfermedades y transformarse en un actor relevante del desarrollo de esta nueva disciplina de la cirugía que, en forma explosiva, irrumpió en el mundo y modificó para siempre el tratamiento y pronóstico de las enfermedades del aparato circulatorio. Era la época en que Egaz Moniz en Portugal, solo una década atrás, había desarrollado la arteriografía carotídea por punción directa, y Reynaldo dos Santos la Aortografía translumbar. Leriche describió la claudicación intermitente y Kunlin y Dubost en Francia, recién en 1951, sentaban las bases del bypass femoropoplíteo y de reemplazo de aneurismas de la aorta abdominal, iniciando la era de la revascularización arterial.

Una vez recibido, el profesor Alvaro Covarrubias, quien se entusiasmó con los trabajos del joven médico, le permite desarrollar un primitivo policlínico vascular que al poco andar estuvo repleto de enfermos. A la vez, con una visión muy adelantada para esa época, instala en una pieza cedida en la sala San Antonio un laboratorio que llamaron de "Estudios Fisiológicos para enfermos vasculares" y que, equipado con un oscilómetro de pulso y un termómetro de mercurio, le permite incursionar en el intento de cuantificar los fenómenos vasculares que tanto le atraían. A nadie le pasará desapercibido que esta sala constituye el embrión de lo que más tarde desarrollaría con pasión: el laboratorio vascular no invasivo, que inició con primitivos equipos de Doppler en el hospital de la Universidad Católica en el año 1973, con modelos de trabajos que fue a aprender en sus viajes al extranjero, instalándose tiempo después con el primer laboratorio de este tipo que prestaba atención privada en Santiago, junto a su inseparable amigo Dr. Alberto Spoerer. Siguiendo esta línea de trabajo y desarrollo, traslada su laboratorio a la Clínica Alemana y termina finalmente rodeado de sofisticada tecnología en su actual ocupación invitado a participar por un discípulo suyo, el Dr. Sergio Salas, quien lo incorpora en su proyecto del Instituto de Enfermedades Circulatorias, actual Clínica Miguel Claro.

Su actividad quirúrgica se inicia tal como se señaló con su incorporación al servicio del profesor Covarrubias y es complementada como era habitual en esos tiempos, en la Cátedra de Anatomía Normal como ayudante, y en el Servicio de Urgencias. En el primero perfecciona los conocimientos de anatomía que le permitieron más adelante practicar los accesos a los diferentes vasos sanguíneos que esperaban el desarrollo de técnicas para su reparación. En el segundo, motivado por su interés en el pobre destino de las isquemias agudas de extremidades inferiores, en un intento de ofrecer algo mas que una simpa-tectomía o amputación a estos enfermos, incursiona en el tratamiento agresivo de las isquemias agudas practicando trombo-embolectomía directa con pinzas de Randall y abundante heparinización, produciendo en Julio de 1956 una publicación con 5 casos tratados con esta modalidad.

El Dr. Raúl Domínguez fue, tal como señalamos, protagonista de la historia del desarrollo de la cirugía vascular tanto nacional como mundial. El año 1955, participa junto al Dr. Walter Sunkel en la resección de un Aneurisma lliofemoral, que fue reemplazado por una prótesis de Nylon, y en el año 1958 junto al Profesor Allamand y los Drs. Sunkel y Castillo participa en el primer Aneurisma de Aorta Abdominal operado y con sobrevida prolongada. El laboratorio experimental fue un campo interesante de entrenamiento en donde junto al Dr. Pedro Castillo, también laureado como Maestro de la Cirugía, desarrollaron la técnica de injertos autólogos de cava inferior en aortas de perros que le permitió el entrenamiento necesario para enfrentar la revascularización arterial que con éxito impulsó en su carrera.

En el año 1960 se traslada a la cátedra del Profesor Juan Allamand en el Hospital Clínico José Joaquín Aguirre, dedicado por entonces completamente a la Cirugía Vascular. Fue en esta época en que conocí al Dr. Raúl Domínguez mientras cursaba cirugía en dicha cátedra en 1968. La frontera de lo imposible que en esa momento representaba la cirugía arterial me cautivó inmediatamente y la dedicación total del Dr. Domínguez a su trabajo, un modelo a imitar. Durante esta época, el doctor Domínguez viajó incesantemente por el mundo, visitando los centros que impulsaban las nuevas técnicas en esta cirugía. Así podemos seguir su pista en viajes a Argentina en 1957 con una beca del Municipio de Buenos Aires con el Profesor Yodice en el Hospital Algerich. En 1959 permanece un año con una beca del gobierno italiano en los Servicios de los Profesores Malan en Genova, Baldón en Milán y Dogliotti en Roma, y aprovecha a visitar los servicios quirúrgicos en Estrasburgo y otros en Francia e Inglaterra. Cada año emprende viajes para estudiar lo nuevo que se estaba produciendo en Houston, para observar lo que Michael De Bakey estaba realizando en el activo servicio del Hospital Metodista, luego con Edward Garrett en Memphis y con Edwin Bevan en Cleveland.

Juntando las experiencias de sus trabajos en laboratorio y lo observado en sus viajes, pudo erigirse como el impulsor de las nuevas técnicas en nuestro país en una época en la que el estudio y corrección de factores asociados que agravan los resultados de esta gran cirugía no existían o estaban en pañales, y los cuidados intensivos postoperatorios eran embrionarios.

En 1969 se traslada al Hospital Clínico de la Universidad Católica invitado por el Profesor Hugo Salvestrini para desarrollar la cirugía vascular en esa institución. En este fértil ambiente de trabajo sigue perfeccionando los aspectos técnicos de la Cirugía Vascular y continúa activamente publicando sus experiencias y resultados. En esta casa de estudios se desempeña como profesor Auxiliar y luego Adjunto, hasta su alejamiento en 1979 de esa institución. Continúa su labor quirúrgica centrada en la Clínica Alemana y en el desarrollo de su laboratorio vascular no invasivo privado, hasta trasladarse a su puesto actual en la clínica Miguel Claro, manteniéndose activo en la especialidad y abandonando la cirugía arterial solo hace algunos años.

De este fértil período de trabajo registra 71 trabajos publicados y participa en prácticamente todos los congresos de la especialidad que se desarrollan en el país ya sea como expositor, panelista o conferencista. Sus trabajos han merecido numerosos premios, tales como el premio "Alfonso Albanese" otorgado en 1955 a un trabajo angiológico, premio "CIBA" en 1956 por el mejor trabajo angiológico clínico, premio "Juan Gandulfo" otorgado por esta sociedad en 1961 por su colaboración en Aneurismas de la Aorta Torácica y premio "David Benavente" en 1971 de la Sociedad de Cirujanos de Chile por la "Técnica del Bypass Aorto-Femoral Bilateral.

Su actividad en las diferentes sociedades científicas ha sido abundante y destaca su participación como miembro activo en 10 sociedades, siendo miembro honorario en 4 de ellas. Por su constante aporte al desarrollo de la cirugía y sus antecedentes curriculares impecables es nominado en el año 2006 como Fellow Distinguido del Capítulo Chileno del American College of Surgeons.

Seguir enumerando los méritos del Dr. Raúl Domínguez Asenjo en el ámbito de la cirugía sería muy largo, por ello es que he privilegiado una visión global del cirujano dedicado por completo a su profesión, cumpliendo con lo que doña Inés Asenjo soñó. Un luchador constante contra la adversidad y un auténtico innovador en tiempos difíciles pero fértiles para el desarrollo de la cirugía y en especial de la cirugía vascular.

Por lo anteriormente expuesto el Dr. Raúl Domínguez Asenjo merece con creces su lugar en la galería de MAESTROS DE LA CIRUGÍA, que nuestra Sociedad de Cirujanos de Chile otorga.

Dr. PEDRO URIBE J.
Clínica Las Condes, Santiago, Chile.