SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.59 número6 índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Articulo

Indicadores

  • No hay articulos citadosCitado por SciELO

Links relacionados

  • No hay articulos similaresSimilares en SciELO

Bookmark


Revista chilena de cirugía

versión On-line ISSN 0718-4026

Rev Chil Cir v.59 n.6 Santiago dic. 2007

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-40262007000600018 

 

Rev. Chilena de Cirugía. Vol 59 - N°6, Diciembre 2007; págs. 477-479

CRÓNICA

 

El Directorio ha decidido que, dado el relevante papel desempeñado por la Seccional Hernias, esta pase a ser un Departamento de la Sociedad de Cirujanos de Chile. Entre otras cosas, dicha Seccional desde su creación en Noviembre de 2003 ha sesionado regularmente organizando actividades de difusión y puesta al día de la especialidad, con Cursos en los Congresos, y también en Iquique, Punta Arenas y Osorno.

 

HOMENAJE AL PROFESOR DR. EXEQUIEL LIRA DEL CAMPO

Debo agradecer a la Sociedad de Cirujanos de Chile el honor de haberme nominado para rendirle un homenaje al Dr. EXEQUIEL LIRA DEL CAMPO, el que se suma al que le han efectuado incluso en vida, situación casi inédita en Chile, las Sociedades Quirúrgicas, la FELAC, el Ministerio de Salud, y la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

¿Y porqué tanto homenaje al Cirujano Lira?, apelativo que se le otorgó en cuarto año de Medicina después de operar su primera apendicec-tomía. Es cierto, Exequiel es uno de los cirujanos más brillantes y expertos que ha producido Chile.

¡Pero eso solo no basta!

Ante el prematuro fallecimiento de su padre, debe estimular al máximo sus potencialidades y tal como se lo dijera su discípulo el Dr. Eugenio Rivas en el Congreso de Antofagasta, se destacó como un personaje fuera de lo común haciéndose eco del mandato divino de la creación del hombre, al que se le ordena que debe crecer y desarrollarse de acuerdo a sus inquietudes, a sus principios, a sus valores, a su poder y a su fortaleza interior.

Exequiel no solo cumple, sino que supera ampliamente éste mandato, convirtiéndose en uno de esos hombres que "hacen" la historia en vez de contemplarla, que son capaces de aprender del pasado, innovar el presente y adaptarse al futuro, son los capaces de reír con la alegría ajena y de llorar con la pena de ellos, son hombres de fe, que están plenamente dispuestos a reaccionar ante las realidades personales y sociales de quienes los rodean.

Son independientes y capaces de entregar su conocimiento, y por lo tanto trascienden su mundo de especialistas donde desde luego son unos virtuosos.

Egresado del prestigioso Instituto Nacional, ingresa a la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile desde donde egresa con distinción el 7 de Noviembre de 1945, habiendo ya iniciado su carrera docente en Abril de 1942, como Ayudante Alumno de la Cátedra de Farmacología del Profesor Mardones Restart, y luego en 1945 como ayudante de Clínica de Cirugía del Profesor Alvaro Covarru-bias, quienes ejercieron una emblemática influencia en su desarrollo científico y personal.

Realizó estudios de Post Grado en prestigiosos centros de USA, Brasil y Argentina, entre otros con los famosos John Garlock, Fernando Barroso y Horacio Tresano, quienes no sólo fueron sus maestros sino que se convirtieron en sus incondicionales amigos y admiradores.

Su fructífera labor académica se ve coronada al recibir el título de Profesor Titular de Cirugía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile en el año 1981.

Desarrolló su actividad Docente Asistencial durante los últimos 40 años en el Servicio de Cirugía del Hospital del Salvador, como Jefe del Equipo de Cirugía de Esófago y Tórax y desde el año 1983 y hasta su jubilación, como Médico Jefe de Servicio, donde junto a sus clases y el diario compartir con alumnos becados y médicos, logró una exitosa carrera como investigador, con más de 100 publicaciones nacionales e internacionales, como autor y co-autor de numerosos libros editados en Chile como en el extranjero, organizando o participando en un una infinidad de cursos de postgrado con su sello personal, cursos teórico-prácticos en vivo y en directo, sacándole el máximo provecho a sus distinguidos invitados y participando activamente en múltiples congresos nacionales e internacionales, por lo que sin lugar a dudas, me atrevería a decir que todo cirujano que hoy practique en Chile la cirugía del esófago, de una u otra forma ha participado de sus enseñanzas, y se siente discípulo de Exequiel.

Probablemente una de las demostraciones de mayor entrega para lograr el perfeccionamiento científico de sus pares, es la que se efectúa a través de las Sociedades Científicas, donde Exequiel tuvo una destacadísima labor, entregándoles años para su engrandecimiento y cumplimiento de sus metas, perteneciendo en calidad de miembro activo u honorario a 25 Sociedades Científicas Nacionales e Internacionales.

Presidente de la Sociedad de Cirujanos de Chile (1982), realizó su inolvidable Congreso Anual, en la ciudad de Viña del Mar, teniendo como invitado estrella a su amigo Ivo Pitanguy y con la distinguida concurrencia de los máximos exponentes de la Cirugía Latino Americana, todos amigos personales de Exequiel.

Presidente de la Sociedad Chilena de Oncología, y desde luego que del Capítulo Chileno del American College of Surgeons, del cual fue su gobernador en dos períodos consecutivos (1984-1989).

Con todos estos antecedentes no es de extrañar que sus pares, el estamento más imparcial e importante de todos, aquel que no acepta ningún tipo de influencias ni presiones externas, lo haya nombrado MAESTRO DE LA CIRUGÍA CHILENA, la más alta distinción que se otorga a un Cirujano en Chile.

Probablemente en la Federación Latino Americana de Sociedades de Cirugía, FELAC, el Dr. Lira encontró uno de sus más importantes y reconocidos nichos de acción y desarrollo personal.

El recuerdo permanente por sus aportes científicos y por los grandes lazos de amistad y respeto que ahí se generó, le valieron ser nombrado Miembro Permanente del Directorio de la FELAC, distinción con cupo fijo y limitado y que sólo algunos elegidos han logrado alcanzar.

Una muestra de ello son los cientos de correos electrónicos que circularon por la web una vez conocida la triste noticia de su fallecimiento.

Es que Exequiel ha sido un cirujano de excepción, un virtuoso del bisturí, diestro, habilidoso, corajudo y creativo, con "cabeza y manos de cirujano". Por algo logró brillar operando el órgano quirúrgico más mal agradecido de la Economía: el esófago, el mismo que según el habitual y parcializado decir de Exequiel "es el órgano más importante del ser humano".

En cáncer de esófago, su reconocimiento es mundial, y de hecho en el año 1960 publica en la revista de la Sociedad de Cirujanos de Chile, como técnica original del autor sus primeros casos de Esofaguectomía total sin toracotomía y plastia con anastomosis faringo-esofágica en un mismo tiempo, técnica que más de 20 años después popularizara Orringer en USA.

Como no recordar en estos momentos sus aportes desde 1950 en el manejo de las lesiones cáusticas del esófago, difundiendo el criterio de conservarlo en base a dilataciones, inicialmente diarias, hasta lograr una epitelización sin estenosis, llegando incluso a enseñarle a algunos pacientes a realizarse autodilataciones.

Del mismo modo destacó su efectiva preocupación por todo su personal de colaboración, participando con ellos en múltiples actividades, de capacitación sociales y de recreación.

Una de las actividades emblemáticas de su jefatura fue la canasta de Navidad que obtenía para ellos cada año con la directa colaboración de su familia, a quienes les transmitió su inmenso cariño que tenía por el hospital transformándolos en silenciosos pero grandes benefactores de él, orientados en especial hacia su personal. De igual forma, siempre estimuló la tan necesaria convivencia entre sus médicos.

Pero Exequiel no sólo fue Medicina. También usó todas sus facultades, su talento y sus dones, en la búsqueda de cambios útiles a la sociedad y sus pares.

Así es como participó en el Colegio Médico de Chile, en calidad de Consejero Nacional y Presidente del Departamento de Ética y Aranceles y su visionaria gestión le permitió ser uno de los propulsores de la compra del actual Club de Campo, para orgullo y recreación de las actuales generaciones de médicos.

Y siempre estará presente el dígito instrumento por él creado para las estenosis faringoesofá-gicas y la maestría con que lo manejaba.

En el tratamiento quirúrgico paliativo de las lesiones del esófago, es donde tal vez Exequiel da rienda suelta a toda su potencialidad, destreza y creatividad quirúrgica, efectuando operaciones increíbles y que han sido del gozo de todos aquéllos que hemos tenido el privilegio de participar de sus enseñanzas y ser seguidores de su Escuela Quirúrgica.

Su verdadera pasión por el tema, se traducía en una intensa relación con sus pacientes, a quienes prácticamente los adoptaba, llegando incluso a ser un activo y presente padrino de bautismo de varios de los hijos de ellos.

Es que nos enseñó que la sola habilidad quirúrgica no basta, y que a ella debe sumársele la calidad y la calidez humana, (relacionada con sus amores, su moral, su imaginación y la excelencia de sí mismo).

Dotado con un humor trascendente, la más difícil y casi extinta expresión del ser humano, sus pacientes y sus colaboradores fuimos fieles testigos de estos principios, trasmitiendo sus cualidades tan inherentes a su personalidad, con optimismo y felicidad, aquélla que emanaba de su equilibrada personalidad y de tener un proyecto de vida realista y coherente.

En la misma Universidad de Chile, además de sus actividades académicas, ha realizado intensas actividades de extensión, en su calidad de Miembro del Consejo Normativo superior, y como Director del ex canal de Televisión de la Universidad de Chile.

En el Rotary Club, institución de la cual siempre se sintió orgulloso llegó a ser su Presidente en Santiago, y a nivel internacional fue nombrado Gobernador del distrito 4340.

El sentido y emotivo adiós que le dio Jorge Rodríguez Iturriaga en el campo santo, fue una oda al buen rotario, al noble amigo y al brillante cirujano.

Otra de sus pasiones fue indudablemente el golf, el cual llenó ampliamente sus expectativas de recreación, transmitiendo esa pasión a sus hijos y nietos. Aunque excepcionalmente conocimos sus resultados deportivos, participó en numerosas competencias nacionales e internacionales y ocupó cargos directivos en su querido Club de Leones de Santiago.

Fue un amante del arte como expresión de cultura y recreación.

De hecho su casa cuenta con pinturas maravillosas de autores nacionales y extranjeros, la mayoría amigos de Exequiel, y donde junto a Denise y su familia comparten esa fuente de emoción pictórica y de sosiego espiritual.

Por eso a sus amigos no nos extrañó que una vez concretada su merecida jubilación, y alentado por su familia, se dedicada intensamente al arte, deleitándonos en una de sus fiestas de cumpleaños con una espectacular colección de sus cuadros de caballos.

Porque para Exequiel su extensa familia fue siempre su fuente de inspiración para desarrollar todas sus potencialidades, al tiempo que ellos le alimentaban el singular orgullo que sentía por sus particulares talentos.

El Profesor Richard Kinnier de Universidad de Arizona, publicó (2003) en el "Journal of Humanistic Psycology" un informe dedicado a buscar el "Sentido de la vida", en las palabras y escritos de 200 destacados pensadores de los últimos dos siglos.

La opinión mayoritaria de los elegidos, fue que "la vida es para disfrutarla mientras se pueda".

Un grupo ellos, (Einstein, Rousseau, Ghandi) inclinaron su pensamiento a que la vida es para "amar, ayudar y prestar servicio a los demás".

Sin duda alguna, el profesor Exequiel Lira del Campo, con su inteligencia nata supo combinar perfectamente ambos aspectos del sentido de su vida, ya que la disfrutó al máximo, a través del amor a su familia, a sus pacientes y a sus colaboradores, de su ayuda y prestación de servicios al prójimo y a su desarrollo personal y científico para bien de los demás, todo, con el sello propio de su persona: su simpatía y la caballerosidad de su accionar en cada uno de los momentos de su vida, ésa caballerosidad que por su noble extirpe familiar le fluía espontáneamente, y que supo llevarla y lucirla con un garbo majestuoso.

Muchas gracias Profesor Exequiel Lira por habernos permitido disfrutar de su compañía y de sus enseñanzas.

 

Dr.JUAN LOMBARDI S.1
1Servicio de Cirugía, Hospital Del Salvador
Santiago, Chile