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Universum (Talca)

versión On-line ISSN 0718-2376

Universum v.22 n.2 Talca  2007

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-23762007000200011 

 

Revista Universum Nº 22 Vol.2: 164-176, 2007

ARTICULOS

El malvado siempre es el otro: Perú y su construcción discursiva en la prensa chilena

 

Alberto Javier Mayorga Rojel (*), Carla León Pino (**)

(*) Periodista, Licenciado en Comunicación Social y Magíster en Ciencias de la Comunicación. Becario doctoral de la Fundación Volcán Calbuco. Programa de Doctorado en Procesos Sociales y Políticos en América Latina. Mención Ciencia Política. Secretario Académico y Coordinador de Tesis e Investigación de la Carrera de Periodismo. Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales. Universidad San Sebastián. Concepción, Chile. Editor General. Revista Perspectivas de la Comunicación. Programa de Magíster en Ciencias de la Comunicación. Departamento de Lenguas, Literatura y Comunicación. Facultad de Educación y Humanidades. Universidad de La Frontera. Temuco - Chile.
(**) Periodista y Licenciada en Comunicación Social. Periodista de la Dirección de Asuntos Culturales (DIRAC) del Ministerio de Relaciones Exteriores. Gobierno de Chile.

Correos electrónicos: magcom@ufro.cl, amayorga@uss.cl, cleon@minrel.gov.cl


RESUMEN

El artículo describe la construcción y representación mediática que elaboraron los diarios El Mercurio y La Tercera, a partir de la cobertura y tratamiento del conflicto limítrofe-marítimo de 2005, sobre un Estado-nación (Perú) y que, a lo largo del tiempo, cimienta en las audiencias un reforzamiento ideológico del conocimiento social que ha sido configurado en el proceso socializador de una nación.

Palabras claves: Medios de Comunicación - Discurso Mediático - Representación Social

ABSTRACT

The article describes the construction and mediatic representation elaborated by El Mercurio and La Tercera newspapers from the coverage and treatment of the 2005 bordering - maritime conflict about a State - nation (Peru) and that throughout time germinates in the audiences an ideological reinforcement of the social knowledge that has been formed in socializing process of a nation.

Keywords: Mass Media - Mediatic Discourse - Social Representation


INTRODUCCIÓN

El malvado siempre es el Otro. Aquel que es percibido como un impostor potencial al tratar de abolir lo que hasta ese momento parecía incuestionable, aquel que pretende invadir el espacio intocable; aquel que transgrede los límites establecidos, aquel que nos devuelve una imagen inquietante de nuestro cuerpo que no se corresponde con las viejas ideas, aquel a quien su diferencia relega a la frontera externa de la realidad.

José Miguel G. Cortés

En el actual orden internacional es posible ver a los países latinoamericanos enfrascados en la búsqueda por establecer lazos de cooperación permanentes en múltiples campos de acción que permitan obtener determinados beneficios que apuntan a aumentar el desarrollo de los Estado-nación que se vinculan por medio de diversos acuerdos bilaterales y/o pactos colectivos entre tres o más países.

En el marco de las relaciones internacionales, los países de América Latina tratan de generar espacios de comunión para promover un acercamiento histórico a través de simbólicas uniones que persiguen asentar confianzas como paso previo para una posterior alianza comercial y, por supuesto, lograr el fortalecimiento de los pactos entre los gobiernos democráticos como mecanismo de defensa contra toda posibilidad de dependencia absoluta de los Estado-nación en el mundo.

Pero al observar el escenario político y las relaciones diplomáticas entre los estados que forman parte de América Latina, no podemos obviar que hay una serie de conflictos focalizados en todo lo que concierne a los temas limítrofes, energéticos, migratorios, militares y, por supuesto, culturales. En esta dinámica que se observa a partir de la política exterior que cada país latinoamericano muestra en el juego del nuevo orden internacional, es dondelos medios de comunicación ejercen un rol mediador entre las naciones y, además, construyen un discurso a partir de los acontecimientos acaecidos en el espacio latinoamericano.

Por lo tanto, en la actualidad y desde mediados del siglo XX, se ha podido observarque los medios de comunicación latinoamericanos juegan un papel fundamental en la vida de millones de personas que consumen a diario mensajes que se elaboran sobre la base de un sistema ideológico capaz de generar, tanto en las distintas audiencias como en los profesionales de la información, un conjunto de actitudes y creencias socialmente compartidas que logran fortalecer un determinado conocimiento acerca de grupos humanos y, por sobre todo, de los diversos Estado-nación.

Es así como los medios de comunicación, en el marco de las relaciones internacionales específicamente en el caso del contacto entre los distintos países de América Latina, construyen mensajes que configuran en el plano del contenido discursivo una cantidad de imágenes positivas o negativas sobre los Estado-nación. Esta dualidad en la valoración mencionada dependerá, en el caso de ser positiva o negativa, del contexto político-económico en el cual se encuentren insertos los países que establecen relaciones y de la dimensión histórica que antecede a todo relato mediático.

Por esto, es importante recalcar que los medios de comunicación poseen la capacidad de alimentar estereotipos, prejuicios y, por sobre todo, actitudes discriminatorias que atentan contra personas de una cultura y nacionalidad distinta a la del colectivo dominante que pretende establecer una noción de superioridad sobre la base de un sistema de representaciones como mecanismo de exclusión y tipificación del Otro.

De este modo, las representaciones sociales que fortalecen los medios de comunicación, en el caso de las relaciones entre países, están centradas en principios discriminatorios que buscan mantener un sistema ordenado de referencia dominante que pretende otorgar un sentido homogéneo en la construcción significativa de un mundo posible, lo que produce, a su vez, un control discursivo sobre todo conflicto internacional como mecanismo productor de esquemas interpretativos capaces de facilitar al colectivo dominante la distinción entre el "Nosotros" y los "Otros".

En virtud de lo mencionado, se hace relevante estudiar la representación mediática del Perú en la prensa chilena, a través del análisis de los discursos periodísticos que elaboraron los diarios más influyentes de Chile (El Mercurio y La Tercera), en el caso del conflicto marítimo de 2005 que se origina a partir del proyecto de ley postulado por Perú para el establecimiento de nuevas líneas de base del dominio marítimo.

Al analizar el producto informativo que produce la prensa escrita en lo que respecta al conflicto marítimo de 2005 entre Chile y Perú, debemos comprender que el discurso periodístico es una forma de representar el conocimiento de algo y, por lo tanto, la acción social de construir una realidad es propia del proceso discursivo donde el significado y las prácticas significativas se realizan. Además, es factible asumir que el discurso es el reflejo de una lucha interna entre significados dominantes y dominados, entre las estrategias de construcción del sentido de los múltiples contenidos expuestos y las variadas interpretaciones que puede hacer el destinatario al tomar como elemento referencial las propias experiencias. Así, la producción y distribución del discurso permite a las instituciones mediáticas y a los estados latinoamericanos trabajar en conjunto para mantener el poder que los faculta para generar realidad y conocimiento en las audiencias.

Sin embargo, debemos tener absoluta claridad que el discurso generado por la prensa sobre Perú en el marco del mencionado conflicto, no está únicamente constituido por un conjunto determinado de imágenes que se sustentan en abstracciones complejas de sentido sino que, además, éste se conforma a partir de la dimensión histórica asociada a los hechos ocurridos en el pasado y que se complementa en el presente con una secuencia de acciones políticas llevadas a cabo por las autoridades de cada gobierno en el marco de la interacción discursiva mediática generada tanto por un sujeto político como por el colectivo social que conforma la opinión pública de los respectivos países.

En este contexto político, económico, histórico y cultural que se vislumbra complejo por el camino que han tomado las relaciones internacionales en América Latina, la investigación centró su interés en los discursos que la prensa de Chile elaboró en torno a este momento de gran expectación pública y que se clasifica como un conflicto diplomático que se establece sobre la base de determinadas desavenencias entre los países. Estas discrepancias entre estados que merman las relaciones internacionales y las confianzas diplomáticas, producen una serie de hechos noticiosos y declaraciones públicas por parte de las autoridades de gobierno de ambos países, lo que permite a los medios de comunicación cubrir el conflicto y elaborar discursos donde se pueden identificar con mayor facilidad ciertas estrategias discursivas que esconden una actitud racista, un sentido de superioridad, exclusión, menosprecio y valoración negativa de capacidades políticas y económicas, entre otras.

En consecuencia, el análisis complejo del discurso nos permite describir, en el marco de la producción de sentido que el discurso como acción comunicativa simbólica genera de manera progresiva, la construcción y representación mediática que elaboró la prensa chilena sobre un Estado-nación (Perú) y que, a lo largo del tiempo, cimienta en las audiencias un reforzamiento ideológico del conocimiento social que ha sido configurado en el proceso socializador de un pueblo.

EL ARTE DE CONSTRUIR UNA VERDAD APARENTE

En el marco de la investigación realizada, se entiende a los medios de comunicación como agentes sociales que ostentan un poder simbólico a través del cual son capaces de construir realidad. Así, los mass media elaboran discursos mediáticos, donde el proceso de construcción discursiva permite la generación de representaciones mediáticas a partir de la cobertura de un acontecimiento.

No obstante, es de suma importancia establecer que, desde la perspectiva utilizada para abordar el estudio de la noticia a partir de la teoría del discurso, la representación mediática es un producto humano que busca construir y/o reforzar actitudes, creencias e ideologías sobre la base de una producción de significados que poseen un sustento socio-cognitivo en el conjunto de creencias socialmente compartidas por el colectivo de un país.

A partir de aquí, la noticia en la medida que se comprenda, contradiciendo los postulados de Martínez Albertos (1974), como un relato mediático que no siempre es verdadero e inédito o actual y que, incluso, no genera en todas las audiencias un interés absoluto, puesto que las nuevas audiencias segmentadas han logrado diversificar los contenidos en particularidades para evitar las generalidades; se le debe atribuir la facultad de crear, según Rodrigo Alsina (1996) un "mundo posible".

En este proceso de construcción discursiva noticiosa, donde se evidencia la intencionalidad del periodista que se ampara en las ideas preconfiguradas por el lector, intervienen tres mundos distintos e interrelacionados (Rodrigo Alsina, 1996: 188-190):

El mundo real: Es la fuente que produce los acontecimientos que el periodista utilizará para confeccionar la noticia, corresponde al mundo de los acontecimientos, hechos, datos y circunstancias que son conocidos por el periodista. A través de este mundo, se puede producir la verificación del mundo posible narrado, en otras palabras, aquí se va a permitir confirmar, invalidar o corregir la elección del mundo de referencia.
El mundo de referencia: Son modelos en los cuales se puede encuadrar el acontecimiento del mundo real. Este mundo permite determinar la importancia social del acontecimiento. Son construcciones culturales que establece el periodista según su enciclopedia. El mundo de referencia escogido para la explicación de un hecho debe ser el de mayor verosimilitud. Es esencial en el estudio de la rutina informativa reconocer el espacio discursivo donde se configura la construcción semiótica de los discursos periodísticos y en concreto la existencia de los mundos de referencia, como uno de los elementos de producción de las noticias. Es fundamental este mundo, porque a partir de éste se van a tener en cuenta unos hechos y se descartarán otros.
El mundo posible: El periodista es el sujeto capaz de construir un mundo posible que se manifiesta en forma de noticia. Este corresponde al mundo narrativo construido por el sujeto enunciador a partir del acontecimiento ocurrido en el mundo real y que ha sido valorizado y encuadrado por medio de un modelo que otorga el mundo referencial y, que a su vez, asegura la comprensión del hecho noticioso. El periodista en este mundo, debe desarrollar la veridicción, es decir, el enunciador debe hacer parecer verdad el mundo posible que construye y que, a su vez, se sustenta en los procesos de intertextualidad ejecutado por los actores a modo de corroborar el sentido del discurso noticioso posible.

Por consiguiente, la noticia vista como un producto informativo que se elabora por medio del trabajo diario de un periodista, no contempla, a modo de premisa inicial, una condición objetiva en lo que respecta a su cualidad determinista clásica, sino más bien está delimitada por una subjetividad que el sujeto-observador de un acontecimiento adscribe en el proceso interpretativo de los fenómenos y, por ende, es capaz - la noticia - de disponer una representación y redefinir el significado de las imágenes como mecanismo de ultrasimplicación sígnica.

La noticia adecua la abstracción selectiva de los elementos integrantes de un acontecimiento, lo que provoca una entrega de antecedentes previamente elegidos dentro de un grupo mayor de datos que concentran determinados significados globales, pero que en ausencia de ellos - es decir que por tiempo, espacio e intereses no forman parte del producto noticioso - gestan una coherencia textual donde las audiencias, en un primer grado1, asumen como verosímil el contenido del discurso periodístico.

Si se asume que la noticia es un vehículo construido con el propósito de transportar significados, es probable identificar que en toda sociedad donde los medios de comunicación producen y distribuyen un producto informativo, hay un proceso discursivo configurador de un mundo subjetivo. Sin embargo, no se puede perder de vista que, a pesar del surgimiento de múltiples medios de comunicación que según la lógica de la posmodernidad vendrían a erosionar la realidad, se hace presente un actuar transformador del disenso por parte de los mass media para instituir la supresión del análisis y dar paso a la aceptación de los contenidos mediáticos.

Por lo tanto, la noticia no es un espejo, parafraseando a Gomis (1991), puesto que el objeto al ubicarse frente a la realidad sólo se encarga de mostrar lo que tiene ante sí y, como resultado, en la acción del reflejo hay una ausencia de posturas ideológicas, limitaciones personales y procesos interpretativos realizados por un sujeto, lo que niega, incluso, que la noticia pueda imponer significados y, en virtud de la negación, ésta no sea capaz de promover una representación mediática a partir de la cobertura que los mass media hacen de los múltiples fenómenos sociales.

Entonces, la noticia tiende a entregar límites que enmarcan los significados que se producen en el relato noticioso, lo que conlleva una clara intencionalidad de los agentes sociales productores del discurso periodístico por mediar a través del lenguaje los acontecimientos que ocurren en el mundo real y producir una representación mediática del fenómeno como forma de establecer una seudo-presencia en el mundo posible que se construye.

Por lo demás, si la noticia es el resultado del ejercicio periodístico, la interpretación como eje central de la labor profesional de los periodistas, apunta a la creación de un relato que se encarga de narrar estratégicamente el acontecimiento para que el sentido de las proposiciones discursivas en conjunto con las figuras dispuestas en el texto, procuren establecer una legitimación del contenido que se acepta y apropia, por parte de las audiencias, como un todo coherente.

Es así como Miquel Rodrigo Alsina (1996: 190), reafirma la noción de noticia entendida como narración discursiva verosímil por medio de la siguiente idea: "El enunciador debe hacer parecer verdad el mundo posible que construye. Para ello se vale de las marcas de veridicción que permite crear una ilusión referencial que es condición necesaria para la virtualidad del discurso".

Por lo tanto, en el desarrollo de las sociedades que contemplan una función de los medios de comunicación desde la lógica occidental del control, la labor cotidiana del periodista se traduce en la interacción social continua dentro de las variadas prácticas discursivas, donde los hechos interpretados en pro de un objetivo transversal y según las fases de producción estipuladas por los departamentos de prensa de los distintos medios de comunicación, permite atribuir significados específicos a los signos constituyentes del discurso periodístico.

En virtud de lo anterior, la tríada conceptual que se menciona en este marco teórico (noticia - representación - sujeto), pretende reasignar una valoración del ejercicio periodístico en torno a la noticia, visto como un discurso que es producto del reconocimiento significativo que el periodista lleva a cabo en el marco de los mundos referenciales más idóneos ha utilizar y que, como construcciones culturales, son capaces de darle un mayor sustento de verosimilitud al discurso periodístico creado.

Asimismo, esta propuesta conceptual plantea de manera opuesta a lo indicado por Gomis(1991), que en la noticia, como recurso que forma parte de la cadena productiva en la empresa periodística, no se contempla, en todo lo concerniente a la selección que realizan los medios de comunicación, la presencia estable de los principios de universalidad y neutralidad.

El primero funda su importancia en que cualquier persona ubicada en las grandes ciudades como en los rincones más inhóspitos de la tierra, en la medida que ejecute una acción que llame la atención de los mass media, tiene la posibilidad de convertirse en noticia y, por lo tanto, "todo el mundo entra en el crisol informativo de los medios" (Gomis, 1991: 76). En cuanto al segundo principio, se indica que éste funda al primero y asume que la noticia detenta un valor moralmente neutro. De esta manera, ambos principios son complementarios y en virtud de la complementariedad, según Gomis (1991: 77): "Cuantas más noticias tengamos, mejores serán las que sobrevivan en un rápido y energético proceso de selección".

En este planteamiento es evidente que no se vincula al proceso de selección de las noticias el valor subjetivo y no neutral que tiene el discurso periodístico, puesto que éste surge como consecuencia de un proceso de producción donde, según lo propuesto por J. Martín Barbero (1987), el acontecimiento noticioso, por medio de su carácter implicativo, involucra a una determinada cantidad de individuos que detentan un valor de importancia en la sociedad. Además, se evidencia la existencia de un principio ideológico en el proceso productivo de los mass media, donde se observa la operación subjetiva del sujeto-observador de un acontecimiento, la compulsión que ejercen las empresas periodísticas a través de sus políticas editoriales y, por último, pero no menos importante, las expectativas, necesidades y tipos de percepciones de las audiencias en torno al consumo del discurso periodístico.

Por consiguiente, si anteponemos el principio ideológico como regente del proceso productivo de la noticia, se puede entender que su funcionalidad en los medios de comunicación pasa, de manera latente, por generar límites necesarios en el marco de la acción periodística cotidiana y, de esta manera, controlar que los acontecimientos valorados por los profesionales de la información, quienes son los encargados de dar sentido a éstos sobre la base de su conocimiento, no atenten contra el statu quo establecido a nivel interno (institución) como externo (sociedad).

DISCURSO, IDEOLOGÍA Y PODER

Los resultados de la investigación, nos permite considerar que el discurso se constituye a partir de un conjunto de enunciados que poseen coherencia en el marco de la dinámica interactiva que llevan a cabo los participantes de la relación discursiva. Por lo demás, el objeto de estudio no puede aislarse del contexto donde se desarrolla, puesto que el discurso es un proceso comunicativo donde los enunciados que se actualizan constantemente permiten que las intencionalidades propuestas por los hablantes se proyecten por medio de estrategias discursivas a modo de lograr la aceptabilidad del contenido propuesto.

A partir de lo anterior, nos remitiremos a lo formulado por Jean Caron (1989: 119-120), quien propone tres importantes observaciones en torno a la noción de discurso y plantea que el diálogo, como forma natural de ejercicio de la lengua, pone en el juego discursivo una serie de regulaciones más que estructuras rígidas:

En primer lugar el discurso supone una puesta en relación, ejecutada por la actividad enunciativa, entre un conjunto de enunciados. Sin embargo, no se puede eludir, por una parte, la actualización de los enunciados en el proceso de interacción discursiva y, por otra,la relación de los enunciados que al estar presentes en el discurso remiten a otros enunciados que les dan sentido y determinan la configuración de las funciones a cumplir por el discurso.
En segundo lugar el discurso es un proceso, ya que se desarrolla en el tiempo y de forma orientada. En consecuencia, el discurso aparece como una sucesión de transformaciones, que permiten pasar de un estado a otro, luego a otro, y así sucesivamente.
En tercer lugar si se busca comprender el discurso como un conjunto coherente de enunciados, debemos entender que esta sucesión de enunciados que se actualizan por medio de una progresión, está dirigida hacia cierto objetivo. En efecto, como nos sugiere el autor indicado, el discurso es un acto, y como tal, corresponde a una intención, es decir la acción que funda la unidad del discurso.

De este modo, los periodistas y los medios de comunicación tienen la capacidad, por medio de la producción discursiva, de (re)construir, en el plano semiótico del texto, el sentido adscrito a los sucesos insertos en un contexto específico. Esto corresponde, en palabras de J.B Thompson, a la historicidad mediática: "Nuestra percepción del pasado, y nuestra percepción de las maneras en que el pasado afecta a nuestra vida actual, depende cada vez más de una creciente reserva de formas simbólicas mediáticas" (Thompson, 1998: 55).

Incluso, los medios de comunicación al generar una telaraña discursiva buscan reafirmar un modelo mental específico que contiene la representación social de un objeto, suceso o persona. Lo anterior se transforma en un problema cuando se observa que las intencionalidades de las instituciones mediáticas dominantes apuntan al reforzamiento de un modelo mental positivo sobre "Nosotros" en desmedro de los "Otros". Así, las variaciones que existen en el plano de la comunicación y que se vinculan directamente con el contexto, logran la actualización y/o adaptación de los contenidos adscritos en los discursos que se configuran con una intencionalidad clara y, por lo demás, los cambios en la situación social, política, económica y cultural de un Estado-nación, gestan cambios en la interpretación de los discursos, lo que - en palabras de Van Dijk - favorece al hablante, quien se encarga de identificar, por una parte, el modelo mental del interlocutor y, por otra, el contexto: "Así el hablante tiene un modelo del conocimiento de sus interlocutores o público. Ese modelo del conocimiento controla la información que un(a) hablante incluye en la representación del discurso" (Van Dijk, 2001: 73).

Además, es factible observar que en la situación social donde los medios de comunicación distribuyen noticias, éstos conforman un conjunto o secuencia de enunciados a propósito de un hecho periodístico o acontecimiento noticioso que se desarrolla en un lugar determinado. Pero en el proceso de producción del discurso periodístico, este acontecimiento del cual se habla sufre modificaciones por medio del proceso de selección, visto este último, como una etapa de la producción que está limitada por los propósitos e intencionalidades existentes en toda actividad comunicativa. Así, los mass media, gracias a la labor que ejecutan los elementos integrantes del sistema productivo y a modo de mecanismo de filtración y control informativo, pueden fragmentar una realidad de primer orden y, a continuación, elaborar una realidad de segundo orden, que vendría a visualizarse en la representación construida por los periodistas en el discurso mediático.

En consecuencia, el discurso en conjunto con la capacidad técnica de los mass media para distribuir a diversas audiencias un mensaje en forma simultánea, le permite al sujeto miembro de un grupo social experimentar acontecimientos y conocer diversas culturas que en la esfera concerniente a su interacción social jamás podrá acceder, por lo tanto el individuo aprende de los discursos que los medios de comunicación construyen y configura su conocimiento social desde la lógica instaurada por los productos mediáticos.

"Tan profunda es la medida en que nuestra percepción del mundo está configurada por los actuales productos mediáticos que, cuando viajamos a lugares distantes del mundo como visitantes o turistas, nuestras experiencias vividas vienen precedidas, con frecuencia, por grupos de imágenes y expectativas adquiridas a causa de la continua exposición a los productos mediáticos" (Thompson, 1998: 56).

ESTRATEGIA METODOLÓGICA UTILIZADA

El análisis complejo del discurso que se utilizó para desarrollar la investigación acerca de la representación mediática del Perú en el discurso periodístico de los diarios El Mercurio y La Tercera, está construido sobre la base de las perspectivas teóricas trabajadas por J. Courtés (1997), Giroud y Panier (1988), en el marco del análisis semiótico textual, y por medio de las ideas de J. Potter (1998), quien propone identificar las representaciones discursivas a partir de las factualidades reconocibles en todo texto; las cuales han sido re-elaboradas desde la perspectiva teórico-metodológica trabajada por el Dr. Carlos del Valle2 (2006: 169-179).

De esta forma, en la investigación se aplicó un análisis discursivo que nos permitió estudiar los textos que la prensa publicó a partir de la cobertura del conflicto entre dos Estado-nación (Chile y Perú).

Por lo tanto, 19 noticias de portada corresponden al total de discursos periodísticos publicados por El Mercurio (10 noticias) y La Tercera (9 noticias), durante la cobertura del conflicto limítrofe-marítimo de 2005 entre Chile y Perú. Las noticias publicadas en portada entre el viernes 28 de octubre y el domingo 6 de noviembre de 2005, fueron seleccionadas de acuerdo a la siguiente tabla de criterios de selección.

Cabe destacar entonces que el modelo de análisis complejo del discurso utilizado, procuró descubrir, revelar o divulgar conexiones que a menudo se encuentran implícitas en los discursos y, en consecuencia, el modelo trabaja sobre manifestaciones explícitas e implícitas existentes en los textos, como es el caso de los actores, roles, lugares simbólicos, valores temáticos, situaciones discursivas, fabricación de consensos, recorridos figurativos, lógicas de poder y matrices ideológicas.

CONCLUSIONES

Los resultados obtenidos a través del análisis realizado a los discursos mediáticos de la prensa nacional, nos permite entender el rol que cumplen los medios de comunicación como mediadores y agentes sociales capaces de generar un intercambio discursivo donde se evidencia una dinámica semiótica que permite la representación de un fenómeno social por medio de la producción de textos y, a partir de la interacción, plantear el acto de significar como la acción de modelar y modificar el sentido de los acontecimientos, donde el factor ideológico juega un papel fundamental en el quehacer del discurso en relación a los posibles mundos que se configuran.

De esta forma, se refuerza la comprensión del papel que juegan los medios de comunicación social a la hora de diseminar una representación determinada, tanto dentro como fuera del territorio nacional, acerca de los procesos económicos, políticos y, particularmente, de los conflictos entre diversos Estado-nación latinoamericanos. Si bien podríamos mencionar un sin número de características que validan hoy la importancia de los medios de comunicación en nuestra sociedad, debemos decir que la principal de ellas, y que se ajusta a nuestra propuesta teórica, es que son los mass media los principales agentes mediadores de la realidad y actores fundamentales en el proceso de socialización.

Entonces, es indispensable entender que la acción de construir y representar un fenómeno determinado a partir de la cobertura mediática de un conflicto entre países latinoamericanos, pretende, por una parte, establecer un control social por parte de las instituciones de poder y, por otra, otorgar un sentido homogéneo al mundo social como mecanismo utilizado para mantener categorías históricas acerca del Otro. En consecuencia, la acción discursiva de los medios de comunicación social tiende a producir una ultrasimplificación sígnica de un Estado-nación por medio de la producción de esquemas interpretativos capaces de facilitar al colectivo dominante la distinción entre el "Nosotros" y los "Otros".

Asimismo, la existencia de los medios y de la labor informativa que ejecutan a diario, se traduce en la necesidad de los individuos por conocer lo que a su alrededor acontece y esta acción de consumo informativo logra legitimar el rol de los mass media como socializadores y como agentes constitutivos de orden social.

Por consiguiente, los resultados obtenidos en esta investigación centrada en la representación mediática del Perú en el discurso periodístico de la prensa chilena, a partir de la cobertura del conflicto limítrofe-marítimo de 2005, nos permitió cuestionar el discurso de la prensa nacional al considerar que serán estos mismos medios de comunicación quienes, a través de sus textos noticiosos y discursos publicados, configuran una representación de un objeto, suceso o persona, y sobre la base de la construcción social de una realidad mediática, entregan a las audiencias una imagen - muchas veces - distorsionada del fenómeno.

Así los datos obtenidos por medio del análisis del corpus nos permiten concluir que la representación del mundo, particularmente del Perú, ha sido construida sobre la base de elementos de significación vinculados al papel conflictivo del país limeño, lo que produce una representación textual de intolerancia acerca del Otro que es vinculado con implicaciones de carácter negativo para el desarrollo de Chile y donde las manifestaciones políticas y mediáticas de diversa índole, llevadas a cabo por un sujeto o colectivo que representa a la nación peruana, se clasifican como acciones ilegales, arbitrarias y ofensivas que atentan contra el orden socioeconómico y político establecido para el bienestar del pueblo chileno.

Además, en los discursos de la prensa se refuerza constantemente el desconocimiento que Perú hace respecto a los tratados limítrofes vigentes entre dicho gobierno y Chile y, que por lo mismo, el gobierno encabezado por el ex Presidente Ricardo Lagos, denuncia y califica de inaceptables las palabras limeñas respecto a un pacto de mediación firmado en forma bilateral y que establece la delimitación marítima entre ambos. De la misma forma, y a partir de las declaraciones de Lima, la situación hace referencia acerca de la ofensiva diplomática regional que el gobierno chileno impulsa durante todo el conflicto para detener la aprobación y posterior aplicación de la Ley de Líneas de Base.

Cabe destacar, que a través del análisis de los discursos mediáticos se puede observar como la prensa nacional dispone que Chile pueda ser clasificado desde dos perspectivas. Por un lado, como una figura actor que cumple la función, dentro del discurso, de denunciar y culpar a Perú como un gobierno que infringe la ley mediante el ya descrito desconocimiento de los tratados; y, por otro, como un país que, pese a ser el principal perjudicado en caso de entrar en vigencia la Ley de Líneas de Base, representa optimismo ante la posibilidad de lograr un consenso con el gobierno de Alejandro Toledo y optimismo de lograr concretar el apoyo regional suficiente que respalde sus deseos de frenar la iniciativa de Lima. Esta configuración de la imagen de Chile se construye con la intención de enarbolar la significación de superioridad, legitimidad, diplomacia, autoridad y firmeza política, en contraposición a la figura del Perú que surge como un actor que genera y representa los valores de enemistad, tensión y hostilidad con Chile.

También, en los discursos publicados tanto por los diarios El Mercurio y La Tercera, se evidencia como la representación positiva de Chile legitima el valor de conflicto y hostilidad que representa dentro del discurso la figura de Perú mediante el proyecto de ley aprobado. De esta forma, la Ley de Líneas de Base adquiere gran predominancia en el desencadenamiento del impasse, por cuanto se convierte en el factor que da inicio al conflicto marítimo por considerarse como una medida unilateral y caprichosa ejecutada por el ex Presidente peruano, Alejandro Toledo.

A su vez, los valores de denuncia, reclamo, oposición y malestar que refleja el gobierno chileno se ven representados en la acción mediática de la figura del ex Ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno de Chile, Ignacio Walker, quien mediante un discurso crítico y de advertencia, denuncia la falta de diplomacia por parte de Perú y evidencia la enemistad y arbitrariedad por parte del Mandatario peruano.

Siguiendo con la lógica propuesta, la postura que Perú demanda para modificar la frontera marítima, deja abierta la posibilidad de que el conflicto generado con Chile, provoque tensión y hostilidad en las relaciones diplomáticas que mantiene el vecino país con el gobierno ecuatoriano, ya que al desconocer los tratados y derechos chilenos sobre una zona del Pacífico, también está desconociendo los derechos y soberanía de Ecuador.

Ahora bien, Perú al generar y desencadenar un nuevo foco de tensión con un tercer gobierno regional, favorece la postura chilena, por cuanto Chile pretende concretar una coordinación multilateral con los países vecinos que le permitan oponerse y frenar con respaldo y apoyo la iniciativa de Toledo. Por lo mismo, las herramientas jurídicas a las cuales apela el gobierno de Chile, le sirven como estrategia diplomática defensiva y, al mismo tiempo, le permite proyectar hacia la opinión pública internacional su calidad de víctima y la posición de agresión por parte de Perú.

Asimismo, en el discurso de la prensa nacional se observa como la cobertura y puesta en escena de la acción peruana atenta contra la posibilidad de que Bolivia por fin concrete sus históricos anhelos de tener un acceso hacia el Pacífico. Ante ello, la figura de Perú genera valores de tensión e inestabilidad y, por su parte, Bolivia se ve representada como un país que está sometido, una vez más, a la voluntad política peruana. De esta forma, el país altiplánico proyecta la imagen de una nación víctima del conflicto marítimo que Perú activa por medio de la Ley de Líneas de Base.

Por ello, podemos reafirmar que Perú, a través de la Ley de Líneas de Base refleja dentro del discurso periodístico un rol conflictivo que atenta no sólo contra los derechos y soberanía chilena, sino que también afecta a otros países latinoamericanos como es el caso de Ecuador y Bolivia. Esto permite que el Estado del Perú acreciente su representación como agente negativo para las relaciones diplomáticas entre los países y comienza a ser valorado como una nación que busca desestabilizar la armonía regional, situación que parece favorecer la estrategia diplomática chilena, por cuanto facilita que el resto de los gobiernos también adopten una postura de rechazo y de oposición ante la iniciativa peruana.

 

BIBLIOGRAFÍA

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Artículo recibido el 13 de julio de 2007. Aceptado por el Comité Editorial el 10 de septiembre de 2007.

1 Se utiliza la noción de primer grado para referirse al proceso de apropiación que ejecutan de la noticia las diversas audiencias y que, en el plano discursivo del producto noticioso, no se limita al análisis en profundidad de los datos entregados por los medios de comunicación.

2 Véase Del Valle, Carlos. Comunicación participativa, Estado-nación y democracia. Discurso, tecnología y poder. Ediciones Universidad de La Frontera, Temuco. 2006. pp. 169-179.