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Universum (Talca)

versión On-line ISSN 0718-2376

Universum v.22 n.1 Talca  2007

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-23762007000100017 

 

Revista Universum Nº 22 Vol.1: 268-289 , 2007

TEMAS GENERALES

Bolivia en dos frentes: las negociaciones de los tratados de acre y de límites con Chile1

 

Loreto Correa Vera; Cristián Garay Vera (*)

Anahí Vaca-Díez; Ana Solíz Landívar (**)

(*) Profesores del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Santiago de Chile (USACH).

(**) Alumnas del Programa de Magíster en Estudios Internacionales del Instituto de Estudios Avanzados de la misma Universidad.

Artículo recibido el 22 de noviembre de 2006.  Aceptado por el Comité Editorial el 18 de enero de 2007.

Correo electrónico: lcorrea@usach.cl,  cgaray@usach.cl


RESUMEN

Este artículo postula que en la dinámica de las negociaciones limítrofes bolivianas de 1903 y 1904 hay una relación no destacada ni por la historiografía chilena ni boliviana en el proceso de rectificación general de las fronteras de Bolivia. Esta es la relación y similitud entre el conflicto del Acre y la negociación del Tratado con Chile en 1904.

Palabras claves:

Relaciones Internacionales - Siglo XIX - Chile - Bolivia - Brasil


ABSTRACT

This paper argues that in the dynamics of the bolivian border's negociations in 1903-1904 there is a link - this is a appealing similarity- among the Acre conflict and the 1904 Chilean Treatment which has not been studied  neither by Chilean nor Bolivian historiography.

Key words:

International Relations - XIX Century - Chile- Bolivia - Brasil


 

EL PROBLEMA

Hace tiempo ya la historia de las relaciones internacionales tiene un estatuto bien definido. Para Pierre Renouvin el comportamiento de los Estados es variable, y por ende la historia de las relaciones internacionales debería indicar "el alcance de estos cambios y señalar sus causas", "pues su estudio es inseparable de las fuerzas profundas, materiales o espirituales, que contribuyen a determinar la política exterior de los estados". Como método proponía trazar en cada una de las partes del libro "un esquema de tales fuerzas, refiriendo brevemente los caracteres de la vida económica o de los movimientos del pensamiento y tratando de demostrar la influencia de estos factores en las relaciones políticas de los estados".2

Ahora bien, el proceso de recomposición territorial de las repúblicas americanas, sin embargo, no ha llamado la atención a los especialistas europeos salvo por Estados Unidos. Es ilustrativo que Renouvin trate en su historia solo ése caso como  ejemplo de las variables y fuerzas profundas que se expresan en la historia de las relaciones internacionales.3

Parecería que para los especialistas europeos que el cuadro del equilibrio de poder,  cuya expresión modélica es Europa continental,  solo puede aplicarse de modo muy precario fuera del Viejo Continente. De hecho cuando Renouvin trata América Latina lo hace solo para demostrar el influjo del mundo europeo en el Nuevo Continente. Sin embargo, en este breve trabajo quisiéramos demostrar que tal cosa  no es así;  que el equilibrio de poder se expresó, y de modo sofisticado, en el escenario sudamericano de fines del siglo XIX.4

Esa es la primera parte de nuestra cuestión. La otra  y más importante es que la historiografía chilena y boliviana ha estudiado el asunto del Tratado de 1904 sólo como una cuestión bilateral. Es casi un axioma, en ambas producciones recabar antecedentes jurídicos y diplomáticos sólo de las relaciones bilaterales5,  sin percatarse que otra arista podría ser documentada: las influencias e interrelaciones de las negociaciones regionales en relación a  la negociación del Tratado de 1904. Intentaremos probar que ella se interrelacionó en un cuadrilátero formado por Brasil-Bolivia-Chile-Perú.  Tal relación, hasta donde sabemos, no ha sido tratada o fundamentada de modo sistemático, sino solamente de modo genérico, y más en el terreno de las intuiciones que derivada del análisis documental.

Para abordar este asunto los autores han subrayado las percepciones transcritas en la prensa y en algunos documentos y escritos de la época. Tratando en forma clara de ligar las negociaciones de 1904 con la cesión del Acre a Brasil, demostrando que para los contemporáneos era un todo indisoluble, toda vez que la consolidación geográfica de los Estados sudamericanos estaba en pleno proceso de fragua, y de ellos Bolivia con Paraguay, eran los actores estatales más perjudicados.

BOLIVIA Y EL ACRE

1904 fue un año clave para la historia de la política exterior boliviana. Fue precedido y sucedido por dramáticos reajustes limítrofes que duraron hasta 1909, quedando sólo pendiente después la cuestión del Chaco, saldada sangrientamente en la Guerra homónima. Sin embargo la relación entre la Guerra del Acre y la Pos Guerra del Pacífico es poco conocida y menos estudiada. La Guerra del Acre es uno de esos episodios que en la historia de las relaciones internacionales del siglo XIX figura casi de soslayo en los conflictos de la región. Parte de esa asepsia se origina en el hecho que concluyó en un Tratado, y no en una conflagración total entre dos países. Sin embargo, tiene relación con la pos Guerra del Pacífico, toda vez que el considerando principal de su instrumento final presenta una gran similitud con la solución al Tratado de 1904, que además se firmó siempre pensando en la difícil existencia de la República de Bolivia en el escenario internacional.

El año 1900, presenta un cambio político trascendente en Bolivia, con los liberales en el gobierno, se inicia una nueva visión de progreso del país. Reflejado en una transformación económica que impulsa a la industria del estaño y de la goma, el gobierno de José Manuel Pando, entre sus principales aportes promovió una modernización de centros urbanos, la subvención del tendido de ferrocarriles, la construcción de caminos, la extensión de la red telegráfica y el apoyo al desarrollo de la industria minera.  Focalizado en una visión minera y gomera, desde el gobierno liberal de Pando, el Estado boliviano quiso dar un giro de estabilidad al país. Entre 1899-1920, por ejemplo, no hubo ningún intento de golpe de Estado. Por otra parte, hubo una modernización, paralela a las exportaciones de la goma y el estaño. La primera fue en el Oriente, en Santa Cruz y Beni, pero duró hasta la pérdida del Acre. La segunda, en el Occidente (Oruro y La Paz) condicionó 70 años de economía minera boliviana. En 1899 la guerra civil permitió a los liberales no sólo acceder al poder sino también entrar en la discusión de la agenda pendiente de Bolivia y sobre todo, hacer girar el eje del poder político desde Sucre a La Paz.

El Oriente entró a la historia boliviana como una enorme posibilidad económica, sólo atisbada en  la época de Melgarejo. Las primeras exploraciones del territorio del Acre (lo que resta es el Departamento de Pando) comienzan con Agustín Palacios en 1846, cuando se reconocen las cachuelas -cascadas- del Madera. La región toma importancia cuando su valor económico se dispara, y ciertamente en su evolución tiene relevancia la actividad de José Manuel Pando, el presidente liberal que afrontó la cuestión del Acre con Brasil y que fue gran explorador y promotor de la colonización de la zona en disputa.

Desde lo administrativo, la primera aduana se forma en Villa Bella en 1883 (Riberalta). En materia internacional, en 1867, se produce el primer intento por definir la frontera norte de Bolivia que en la mesa de negociaciones significaron 250.000 kms. cuadrados perdidos. Esto porque ese año el presidente Mariano Melgarejo firmó un controvertido Tratado con Brasil que establecía una línea de frontera nacida en la confluencia del río Beni y el Mamoré, que se extendía en línea oblicua por las nacientes del río Yavarí, pero reconocía la soberanía boliviana sobre el territorio denominado Acre.

Desde una perspectiva administrativa, la primera aduana se forma en Villa Bella en 1883 (Riberalta). Hacia 1897, durante la presidencia de José Manuel Pando, se logró fijar, con cierta formalidad, una nueva línea divisoria, llamada Cunha-Gómez y desde entonces se comenzó con la denominación de Acre. En enero de 1899, aparece una segunda aduana en Puerto Alonso, en el río Purus, frente al Río Caquetá.

El Acre, era un territorio particularmente relevante a fines del siglo XIX.  La goma, atrajo a aventurados inversionistas cruceños y andinos, quienes llevando a una población indígena "enganchada" y semi esclavizada, aprovecharon las ventajas de un comercio sin limitaciones por parte del Estado. Cabe destacar que las aduanas representaban el único modo por parte de Bolivia para producir ingresos en la región y aprovechar las riquezas de la zona amazónica. Sobre este escenario se dio la pugna por la ocupación de espacios entre colonizadores y empresarios bolivianos  y brasileños. Y allí se dieron las batallas que libró el estado boliviano con sus débiles fuerzas.

El gobierno de Pando logró implantar la casa aduanera en Puerto Alonso, sobre el Río Acre, recaudando una suma enorme por la goma que se embarcaba a través del Brasil. Pero ello ocasionó el alzamiento de los  colonos del lugar, mayoritariamente brasileros. Los gomeros y barraqueros brasileros alentaron, desde Manaos, al español Luis Gálvez para llevar la contraofensiva, resistiendo primero el impuesto y luego declarando el "Estado Independiente del Acre, Purús y Yacú". Esta rebelión encontró rápidamente respuesta estatal.

Mientras en el Acre, las tropas bolivianas intentaban restaurar el orden, el gobierno de Bolivia iniciaba urgentes gestiones diplomáticas ante el de Brasil. El embajador boliviano en Río de Janeiro solicitó en principio la ayuda del gobierno brasileño para sofocar la revolución acreana. Pero el Brasil puso obstáculos a ello, pues rechazó la cooperación argumentando que "se le recordaba que al soberano [Bolivia] le toca defender su soberanía, es su derecho y es su deber". 6

El régimen liberal envió tropas por tres vías a las remotas tierras bajas orientales para aplastar la revuelta. Pero el apoyo brasilero dio fuerzas a los rebeldes para superar a los bolivianos. Finalmente, la amenaza de una tercera guerra, pero esta vez con Brasil, produjo la resignación de la frágil jurisdicción en la zona, no solo a favor de Brasil sino además de Perú.

EL CONTENCIOSO

En 1902 el Presidente José Manuel Pando, que seguía exigiendo una salida al litoral -que podría pasar por Tacna o Arica-, se enfrentó a una seria emergencia para solucionar otros problemas territoriales. Primero, las pretensiones argentinas sobre la Puna de Atacama y también sobre Santa Cruz de la Sierra. Segundo, el incordio por la delimitación del Lago Titicaca con Perú. Tercero, el diferendo de Acre con Brasil. Y cuarto el asunto pendiente con Chile. Con tales presiones el Presidente Pando debió tomar alguna decisión frente a Chile, y nombró para ello a Félix Avelino Aramayo, con la intención de obtener reparaciones económicas si no se lograba la recuperación territorial. 

En ese ambiente se produjeron las dos guerras del Acre. La primera Guerra del Acre transcurrió en 1899, y fue conducida por el presidente Pando. Como se ha dicho anteriormente, Acre era un territorio crecientemente colonizado por brasileños: algún cuestionamiento se presentaba también respecto de su soberanía boliviana. Situado cerca del Estado del Amazonas brasileño, su nombre venía del río Acre o Aquiry, que se une al río Purús, afluente del Amazonas. Los derechos de explotación se dieron en las aduanas brasileñas de Pará, Manaos y Amazonas, aun cuando el territorio era de formal soberanía boliviana, según el tratado de límites entre Brasil y Bolivia de 1867. Rectificado  levemente por la línea Cunha Gómez de 1899. En mayo de 1899 los colonos brasileños exigieron la salida de las autoridades bolivianas. Ese año era el de la guerra civil en el altiplano entre liberales y conservadores. El recién fundado Puerto Alonso, fue invadido ese mismo mes. Un español, llamado Luis Gálvez proclamó el Nuevo Estado Independiente de Acre, Purús y Yacù el 14 de julio de 1899.  Para su desgracia en noviembre 27 de 1900 se comunicó el no reconocimiento de la República del Acre por Estados Unidos, al pretendido canciller de Acre, H. W. Philipps. 7

Arriba: Mapa del Acre con las diferentes proposiciones de límites. Archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile (AMRE, Legajo "Brasil").

El conflicto no pasó desapercibido en Chile. Contra nuestra presunción inicial, la prensa chilena, y en particular el entonces influyente El Mercurio de Valparaíso, trata el tema recurrentemente. Una primera noticia de 1900, considera el asunto desde el punto de vista de las reivindicaciones de los colonos, un símil fácilmente vinculable al caso de Antofagasta antes de 1879;

"Río de Janeiro.- Comunican de Acre que los habitantes de esa región siguen dispuestos a rechazar a la expedición boliviana que ha salido para someterlos. Se cree que lo conseguirán porque la fuerza que ha salido de Bolivia es insuficiente y para llegar a su destino tiene que vencer no pocas dificultades.

El 25 del corriente se reunirá el Congreso de Acre para nombrar un nuevo Presidente de la República. El ex presidente Gálvez llegó a Pernambuco enfermo." 8

Por el contrario, la misma fuente daba muy poco espacio a la preocupación boliviana. Escuetamente la información periodística decía: "Sucre.- Los asuntos del Acre, que preocupan aquí mucho al gobierno y a la opinión, serán solucionados pacíficamente con el Brasil."9 

También se empezaba a insinuar la disputa con Perú. El Mercurio reproducía de El Imparcial de Iquitos intitulada "Peruanos fundan una provincia en territorio boliviano" se manifestaba que

"'Ha llegado a manos del gobernador del Estado una proclamación en forma de decreto, en la cual don Leopoldo Collazos, en carácter de jefe político y militar, declara formar en nombre de la República del Perú una provincia peruana en el alto Purús, en el lugar en que el Brasil mandó colocar su marco divisorio con Bolivia. Alega don Leopoldo Collazos que aquel límite del Brasil es con el Perú y no con Bolivia. La nueva provincia tendrá el nombre de Grau, en homenaje del almirante don Miguel Grau, muerto gloriosamente en la guerra con Chile. La nueva provincia tendrá un subprefecto desde aquel límite con el Brasil hasta el Urubamba y tendrá tres distritos mandado por gobernadores. Dos batallones, uno denominado Loreto y el otro Lima; una aduana para cobranza de impuestos. El batallón Loreto quedará guarneciendo la frontera, izará siempre y conjuntamente con el Perú el pabellón brasilero, en atención a la buena amistad y concordia que se profesan ambos países.'"10

Pronto los rumores de un arriendo del Acre fueron motivo de comidillo para los brasileños, el ministro Salinas Vega tuvo que desmentir al diario A Imprensa de Rio de Janeiro las negociaciones, aludiendo a los planes futuros en la zona:

"En lo que respecta al Acre, manifiesta el ministro que el Presidente Pando trabaja en ligarlo a la planicie andina por medio de una  línea férrea y de la navegación del río Madre de Dios. Esa línea férrea entroncaría con el ferrocarril peruano de Mollendo, poniendo en fácil comunicación el Atlántico con el Pacífico.

"Todo, agrega, concurre a hacer no solo posible sino también económica esa comunicación, que seria la salida natural de Bolivia, que traería a la región amazónica los productos de la altiplanicie, y entonces esa región se independizaría de la importación europea de todos los artículos de primera necesidad.

"Opina el señor Salinas que cuando se ha concebido tan bella idea, no es posible pensar siquiera en la enajenación de un territorio de tanto porvenir.

"Termina el ministro pidiendo que A Imprensa abogue por el arbitraje y la fiel interpretación del artículo  2° del tratado de 1887, o en términos mas claros, que se determine la que fue línea de frontera de las posesiones españolas y portuguesas, línea de frontera de las posesiones españolas y portuguesas, línea de frontera que naturalmente debiera ser hoy el límite de Bolivia y el Brasil".

"En cuanto a la situación de Salinas ante este gobierno, puedo garantir que se mantiene en los mejores términos, haciendo el gobierno brasileño en todos los momentos atendido prontamente sus reclamaciones. No tienen, pues, importancia las publicaciones que se han hecho, mucho menos para producir un rompimiento entre ambos países."11

En todo caso, según el diario, para Bolivia estaba clara la motivación de la reclamación brasileña,

"Se sabe que el ministro de Bolivia, señor (Luis) Salinas Vega, manifestó al de relaciones exteriores, doctor Olyntho Magalhaes, que la revolución en el territorio del Acre, a título de constituir allí un Estado independiente, es imaginario; que lo que existe en realidad es una invasión promovida por las autoridades del Estado brasilero de Amazonas, que, persiguiendo ventajas comerciales, tratan de impedir que Bolivia ejerza en el Acre su soberanía legítima.

Se agrega que el señor Salinas Vega ha pedido una pronta solución de este asunto; es decir, que el gobierno federal impida que el del Amazonas intervenga en el Acre, pues de lo contrario Bolivia retirará su representación en el Brasil." 12

Las vicisitudes de los colonos y bolivianos tuvieron como tercero en discordia los llamados a Brasil. En Chile, El Mercurio de Valparaíso manifestaba:

"Río de Janeiro.- Un telegrama recibido esta noche de Pará, informa que la situación tranquila que reinaba en el territorio del Acre, después de la prisión y del destierro de Gálvez, el titulado presidente de ese Estado independiente, acaba de modificarse al tener noticias de la aproximación de las fuerzas bolivianas que traen el encargo de hacer respetar la soberanía de esa nación.

Consecuentes los manifestantes del Acre con las manifestaciones anteriores, de que respetarían las órdenes del Gobierno de Brasil, pero nunca la de Bolivia, constituyeron una soberanía revolucionaria,  de la que nombraron presidente al Coronel Braga, brasilero, que con Gálvez se disputó anteriormente la presidencia de ese Estado.

"En pocos días reunieron y armaron dos mil doscientos hombres, que se han situado cerca de Xapury, a la espera del ejército de Bolivia, que se dice, avanza por el centro del territorio con rumbo a Puerto Alonso.

"Este ejército acaba de librar un combate con una pequeña fuerza boliviana, que resultó derrotada, y se cree forma parte de la vanguardia del grueso ejército, que aun no ha visto.

"La junta revolucionaria del Acre,  ha lanzado un manifiesto en que pide al Presidente del Brasil, que les ayude en la empresa de rechazar el dominio boliviano, que están dispuestos a resistir con las armas.

"En este documento renuevan sus protestas de adhesión al Brasil." 13

En ese contexto intervino el coronel brasileño Sousa Braga, quien con armas y víveres llegados desde Brasil, se apropió del poder. En 1901, tras varios reveses y combates, la expedición boliviana, por presión de su marina fluvial, consiguió la derrota de la revolución.

Cuando todo parecía aquietado surgió una segunda Guerra del Acre, originada por el rechazo brasileño al arrendamiento de la zona a The anglo-american Bolivian Syndicate el 11 de julio de 1901 para "recaudar las rentas del Acre, establecer y pagar el servicio administrativo correspondiente, así como el servicio de policía y otras obligaciones, a cambio de percibir el 40 por 100 de lo recaudado, comprar tierras baldías en la región, tener libertad para navegar en los ríos y otras concesiones".14 La amplia concesión boliviana produjo asombro en Brasil. Los motivos, quedaron claros para la prensa chilena  en un despacho periodístico de El Mercurio en 1902,

"Río de Janeiro.- Los diarios prosiguen enérgicamente la campaña que han abierto sobre el arrendamiento del Acre por Bolivia. Juzgan que esta nación es muy dueña de su soberanía, pero no puede contraer compromisos que pronto la convertirán en una China sudamericana y que llevarían la intranquilidad a los países limítrofes. Esto sin tomar en cuenta los derechos claros que el Brasil tiene a una buena parte de la región de que se trata.

Analizan la ultima propuesta que para zanjar la cuestión, ha propuesto  el presidente  Pando al gobierno brasilero, y la encuentran no solo inaceptable  sino absurda. Suscribir una parte  del capital de la empresa extranjera que pretende adueñarse del Acre, implicaría una verdadera abdicación a los derechos y propiedad que el Brasil alega a ese territorio.

En los diversos círculos  se cree que el gobierno tomará pronto, si ya no la ha tomado, una franca y decidida actitud en este asunto, que ya ha arrancado protestas a los representantes del Perú. ..." 15

El punto de vista brasileño también fue expuesto por el diario Journal do Brazil, que sostuvo la necesidad de desechar el tratado de comercio con Bolivia, debido al hecho que por -según el diario- "la desidia del gobierno, que ha consentido que se forme un sindicato norteamericano para la explotación del territorio del Acre, sindicato al cual ha dado Bolivia en arrendamiento esa extensa, rica y apartada región" 16

Tanto los colonos brasileños como el gobierno paulista se opusieron al contrato. Incluso hubo reclamaciones e interferencias de los vecinos. Pero también alentó las pretensiones peruanas en el territorio, lo que produjo irritación en La Paz17. El Mercurio consignaba,

"La Paz.- El ministro peruano ha formulado una segunda protesta por el arrendamiento de la zona del Acre hecho por el gobierno de Bolivia. La contestó el ministro de relaciones exteriores refutando los argumentos en que el representante peruano apoya su protesta. Dice el ministro de Bolivia que el Perú presenció tranquilamente  el desarrollo de la guerra en el Acre y hoy Bolivia ha recuperado su soberanía después de grandes sacrificios, pretende discutirle la posesión de esa lejana comarca. Los límites del territorio arrendado son: el noroeste, el Brasil, al oeste, el Perú, al Sur, el rio Abuna, o sea una línea  tirada desde las nacientes del rio Abuna hasta las juntas del Inambary con el (río) Madre de Dios. La prensa ridiculiza la actitud del Perú en este asunto."18

El 6 de agosto de 1902 nuevamente los brasileños se alzaron, pero esta vez con mayor apoyo de su país. Brasil amenazó con la ocupación militar del Acre hasta el paralelo 10º  20`.

Este fue el inicio de la segunda Guerra del Acre. Era evidente que el nivel de los enfrentamientos iba in crescendo. El Comercio de La Paz transcribía que "Se informa de los choques armados y de la partida de tropas al Acre.  Brasil llamó al representante en Lima por considerarse (sic) que ese país apoyaba a los bolivianos"19

El Presidente José Manuel Pando hizo un esfuerzo sustantivo por conjurar la amenaza militar de los sublevados colonos brasileños. Su defensa dio origen a una pequeña pero elogiosa campaña, dada las dificultades y su resultado positivo en principio, se diluyó cuando el adversario final no fueron los aventureros brasileños sino el mismísimo Ejército brasileño.20

La campaña del Acre fue bien descrita por El Mercurio de Valparaíso.

 "En la tarde de ayer llegó a esta capital el coronel Ismael Montes, ministro de la guerra en el gabinete de Bolivia, y en comisión militar en las regiones del Acre. EL secretario  de la legación de Bolivia, doctor Horacio Ríos fue a recibirlo  hasta el puerto de La Paz y el ministro doctor Juan C. Carrillo y un numeroso grupo de los más distinguidos miembros de la colectividad boliviana residente en Buenos Aires, le dio la bienvenida en la estación Casa Amarilla.

El señor Montes es joven y de simpática presencia; se expresa con facilidad y manifiesta un carácter comunicativo y una ilustración que no es de las más corrientes. Ha ejercido el foro y se ha distinguido en las labores del periodismo. Su exaltación rápida a los altos puestos públicos que ha ocupado en la administración nacional, se debe especialmente a sus condiciones de sagacidad en el trato social y firmeza de convicciones en la política.

A raíz de la sublevación que algunos aventureros provocaron en el territorio oriental del Acre, envió el gobierno de Bolivia tres expediciones al mando, la primera, del doctor Andrés Muñoz, la segunda al del vicepresidente señor Lucio Pérez Velasco y la última. Al del ministro de guerra, coronel Montes. Se dudaba de que alguna de ellas pudiera llegar a  la meta dadas las condiciones del desierto, del clima mortífero y otras innumerables dificultades: pero al cabo de una verdadera odisea de sufrimientos y después de tres combates lograron tomar posesión del territorio alzado, después de deshacer por completo a las turbas proclamadoras de la nueva república acrense.

Hablando con el señor Montes respecto de esta campaña y sus resultados hemos obtenido los datos siguientes: La revolución no fue obra de los residentes brasileños, los cuales fueron sorprendidos en la pacífica labor diaria. Los cabecillas y secuaces han sido fomentados por el gobierno del estado de Amazonas. Se armaron primero reservadamente en Manaos, y luego mas abierta y francamente, con armas y gentes proporcionadas por las autoridades.

El hecho ha sido ampliamente comprobado, de manera que los cañones y ametralladoras empleados por aquellos en el combate, tienen las armas del Brasil y la marca del estado federal antes nombrado.

Cree el señor Montes que la pacificación por hoy es completa y que el Acre está sometido a la delegación boliviana, cuyo jefe es el doctor Muñoz.

Las impresiones de nuestro huésped en la vecina república ha sido satisfactorias, así en lo que concierne a lo oficial, cuanto respecto de la sociabilidad y la cultura brasileñas, de las cuales hace cumplido elogio, expresándose en iguales términos el coronel Miguel Aquine, su compañero, veterano  de la guerra del Pacífico, autor de varias obras militares notables.

Nada ha querido decirnos en punto a política externa ni interna bolivianas. He estado largo tiempo fuera del centro de actividad gubernativa, dijo, de manera que ustedes saben mejor que yo esas cosas, estando como están al habla por los alambres eléctricos.

Aquí concluye lo que ya podría decirse oficial por la intervención del ministro señor Montes, cuyas apreciaciones van consignadas"21.

Tras la campaña militar Pando impulsó una salida jurídica al diferendo, proponiendo llevarlo al Tribunal internacional de  La Haya. El Comercio de La Paz, reproduciendo un despacho desde Buenos Aires, destacaba el realismo de esta determinación,

"valía más evitar violencia que serían la declaratoria de una guerra muy difícil y la ocupación brasilera definitiva y sin compensación alguna por aquello de me enturbiaste el agua (sic) de que ha dado ejemplo Chile".22

No distinto argumentaba El Heraldo de Cochabamba en 1900, cuando el Presidente era Pando,

"Sucre.- El Heraldo de Cochabamba llena sus  columnas con insultos más soeces contra  Chile al que trata de bandolero que despoja a los viajeros en el camino. Aconseja al gobierno de Bolivia que no sufra más humillaciones y se haga respetar. El primer vicepresidente  de la república en quien se ha confiado el mando de la expedición, que va a reducir a los rebeldes del Acre  se encuentra todavía en Cochabamba. Ha declarado que espera llegar a su destino en 39 días."23

Este ambiente fue reforzado por los rumores. Uno de ellos aludía a la presunta coordinación de brasileños y chilenos en el Congreso Panamericano de 1901. Esta era transcrita como un rumor originado en Santiago, comentado en Río de Janeiro, para y vuelto a transcribir en Valparaíso por El Mercurio el 17 de septiembre de ese año (en vísperas de las Fiestas Patrias chilenas):

"El diario oficioso Tribuna reproduce un telegrama de Santiago de Chile, según el cual es allí versión corriente que los delegados chilenos y brasileros en el Congreso Pan-Americano procederán de acuerdo en lo que se relaciones con la aplicación del arbitraje.

Dice la Tribuna que ha procurado averiguar lo que hubiere de exacto en la información, y que al respecto consultó a un eminente diplomático, cuyo nombre reserva, quien le contestó lo siguiente:

'Es indispensable saber si existe tal acuerdo; pero la verdad es que Chile desistió de su exigencia de modificar el programa del Congreso relativo a la amplitud del arbitraje contando con que la restricción será presentada o discutida como acto preliminar en el propio Congreso; y en estas condiciones es natural que su cancillería procure obtener mayoría en el seno de aquel para hacer valer sus doctrinas de que el arbitraje solo sea aplicable a los pleitos internacionales que se susciten en el futuro, pero no a los que estén pendientes de solución,'

La Tribuna declaró que no se sentía satisfecha con estas informaciones, y por ello recurrió al doctor José Higinio Pereira, delegado del Brasil en el Congreso Pan-Americano; pero éste se encerró en la más absoluta reserva.

Entonces el redactor de la Tribuna interrogó al ministro de relaciones exteriores, doctor Olyntho de Magalhaes, quien, después de leer el telegrama de la Prensa, manifestó que era inexacta la versión que circulaba en Chile."24

El sentimiento era común: ahora se veía que no sólo Chile, sino Brasil y también Perú, eran parte de esa política expansiva que venían denunciando desde el inicio. Todo ello en paralelo a negar cualquier solución que reconociera el dominio chileno.  Cuando José A. Deheza, publicó La Política internacional. La cuestión del Acre, añadiendo como segundo subtítulo El Acre no es ni puede ser litigioso (Sucre, 1905) manifestaba que Brasil lo mismo que Chile practicaban la doctrina de la expansión, "la misma del imperialismo alemán"25.

Esta era la posición oficial boliviana. El Ministro Luis Salinas Vega, embajador entonces en Brasil, decía,

"Hay un error al considerar como litigioso el territorio del Acre. Litigioso es solamente el comprendido entre las líneas Teffé y Cunha Gomez. El que se extiende  al sur de la segunda, es boliviano y el Brasil no lo disputa, como consta de documentos publicados y muy conocidos. Los acontecimientos a que el Señor Salinas Vega se refiere se han producido en la parte del territorio que no es litigiosa y en el que Bolivia ya practicó actos de soberanía por medio de un delegado que estableció aduana, expidió decretos de organización y hasta entregó aguas brasileras a las embarcaciones extranjeras. El protocolo del 30 de Octubre invocado por el señor doctor Salinas, solo declaró  provisoria la frontera constituida por la línea Cunha Gomez y no dio ese carácter a la ocupación boliviana" 26

Y si ello no fuera suficiente, en el entreacto del drama en el Acre, la palabra Chile, estaba siempre presente. Esa fue, por ejemplo, la posición de El Heraldo de Cochabamba, como queda en claro en este despacho de El Mercurio

"Sucre.- El Heraldo incita al Presidente Pando a que obligue al Brasil a aclarar sus propósitos en la cuestión de Acre. Lo incita también a que el mismo se ponga al frente de la expedición que va aquellas remotas regiones a reestablecer la soberanía de Bolivia. El Comercio de La Paz sostiene con calor que Bolivia necesita una salida al Pacífico. Recuerda a este respecto los pactos celebrados con Chile, y censura la política de esta República porque ahora quiere volver sobre sus pasos." 27

CERRAR EL CONFLICTO

Para Bolivia, las noticias no podían ser más alarmantes. En 1900 El Mercurio, desde París, transcribía la siguiente información, "El ministro de Bolivia, don Francisco Argandoña, ha enviado a los diarios una nota en que desmiente la noticia dada hace días respecto a la repartición de Bolivia entre el Brasil y la República Argentina." 28 El 11 de septiembre de 1901 El Mercurio de Valparaíso daba a conocer la posición de los argentinos sobre el conflicto, centrado en lo que la prensa trasandina denominaba «las cuestiones del Pacífico», argumentando que eran consecuencia de "la política de secretos y proposiciones clandestinas que sigue el Presidente Pando". Apuntando a Chile por cierto, se transcribía que,

"La opinión [pública] se muestra unánime según dichos telegramas, para pedir que solo se debe tratar con Chile bajo la condición previa de un puerto en el Pacífico. Piden también los diarios bolivianos que se haga una seria investigación para esclarecer lo que haya de verdad en la circular de la cancillería peruana respecto a la partición de Bolivia propuesta por el ex ministro chileno don Ángel  Vicuña". 29

En ese contexto de una posible repartición de Bolivia30, se dieron las negociaciones. La tesis de La Paz de seguir en guerra con Chile ad infinitum  sin acciones de guerra, sólo podía sostenerse si en Santiago de Chile se aceptaba como adecuada y permanente. Quedando en el imaginario de los políticos bolivianos la idea que la situación jurídica del ex Litoral boliviano seguía tal cual, rechazando ya no solo la ocupación sino incluso la constitución de la Provincia de Antofagasta en 1888 como un acto jurídico administrativo decidor acerca de qué quería Chile con esa parte de la costa.

Tras el boyante año de 1901, en que las tropas de Pando consiguieron ratificar en los hechos la soberanía, aceptada además poco antes por Brasil, las cosas se dieron de mal a peor. Con el arrendamiento Brasil indicó que estaba dispuesto a permitir un soberano débil, pero no en cambio un enclave de una potencia extrarregional. La posible presencia estadounidense en el Amazonas, propiciada por los arquitectos brasileños de la maniobra impulsó a planificar acciones militares en apoyo de sus reclamaciones de traspaso territorial a favor de Brasil.  En consecuencia, el canciller brasileño, Barón de Río Branco, postulaba que detrás del Bolivian Syndicate estaban las potencias de la época: Estados Unidos, Gran Bretaña, y Francia, y  además debían defender sus pretensiones de las de Perú31. Para presionar y cómo primera medida prohibió la libre navegación por el Amazonas para el grupo de inversionistas. Río Branco afirmó enseguida, "que o contrato de arrendamento, con os poderes dados ao Bolivian Syndicate, é uma monstruosidade en Directo, importando en alienaçao de soberania feita en benefício de sociedade estrangeira sem capacidade internaçionao. É concessão para terras da África, indigna do nosso Continente". 32Más tarde afirmó, con rotundidad -pero no en público- que "Já declarei que se desejamos adquirir o Acre mediante compensación é unicamente por se brasileña a sua populación".33

El nuevo presidente boliviano, general  Ismael Montes, aceleró las tratativas porque en 1902 hubo un incidente en el Chaco con los paraguayos. El 23 de diciembre de 1903 Bolivia aceptó resignar su pretensión de puerto a cambio de construir ferrocarriles. El éxito fue parte de la gestión del Ministro Agustín Edwards, quien abandonó su cargo en favor de Emilio Bello Codecido. El Tratado se firmó el 20 de octubre de 1904. Mientras que para los bolivianos, el Tratado fue impuesto por la presión militar, para Barros van Büren el Tratado fue impuesto por la presión de los problemas  con sus otros cuatro vecinos.34

En nuestra opinión este argumento es razonable. Es el periodo donde se concentran las desmembraciones territoriales bolivianas: entre 1889 y 1909. Salvo el Chaco y un arreglo menor respecto de Acre en 1928, el grueso de las pérdidas se produce en este mismo período. El Tratado de 10 de mayo de 1889 y el protocolo de 14 de mayo de 1898 entregó 175.000 Kms. a Argentina. En 1904 el de Paz y Amistad con Chile, consagró la pérdida de las provincias del Litoral. Más tarde se firmó con Perú el Tratado Laudo arbitral de 9 de julio de 1909 y el Tratado Sánchez Bustamante - Polo del 17 de septiembre de 1909, que compensó los 50.000 kms. que Perú perdió en la Guerra del Pacífico, a causa de  la alianza.

¿Cómo entender tales sucesos? ¿Sólo -como dice la historiografía boliviana- por la falta de patriotismo, la imprevisión, el afán de asegurar las inversiones y exportaciones mineras de estaño? Analicemos estos argumentos.

La idea de una escasez de patriotismo puede ser ampliamente refutable por cuanto es notable el número de quejas del poder legislativo respecto de la conducción de la política exterior del país. Debe recordarse que tres departamentos bolivianos impugnaron la firma del Tratado de 1904, apenas firmado, y antes y entonces hubo un continuo reivindicar de los intereses bolivianos.

En segundo lugar, la argumentación de imprevisión. Las negociaciones tardaron 25 años en dar a luz  y por corto que fuera el periodo final de negociaciones, era una de varias tentativas. Esta última duró al menos dos años y medio. Más bien hay que explicar el "entreguismo" imputado a los firmantes bolivianos que parece explicable por la necesidad de sobrevivencia del Estado boliviano, que como todo actor estatal, pone su existencia como prioridad de cualquier negociación. Al fin y al cabo, como postuló Raymond Aron para el actor estatal la primera finalidad del estado es sobrevivir como Estado. Salvada esa condición se puede construir una suerte de inmunidad respecto del exterior. Ciertamente, que la segunda es más  habitual, pero la primera puede sacrificar la segunda. Este es precisamente el caso.

Pegue la a coosa seu Gastao, feca servico limpo que nao se arrrependera ... Este lugarasinho é seu. Com esta gente sem,no céo.

Fuente: Archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores, Rio de Janeiro (Brasil), Lata Nº 230.

El 21 de marzo de 1903 se declaró un modus vivendi que era el preámbulo de la cesión. El 17 de noviembre de 1903 Fernando Guachalla y Claudio Pinilla firmaron por Bolivia el tratado de Petrópolis por el que cedían  el territorio del Acre a cambio de la compensación pecuniaria de 2.000.000 de libras esterlinas, el compromiso de construcción de un ferrocarril en la zona de las cachuelas (rápidos de los ríos que impedían o dificultaban la navegación) y aspectos relativos al status y derechos de los habitantes de la región en cuestión. Así Bolivia perdió alrededor de 190.000 km2de territorio.

LA SOLUCIÓN, EL TRATADO

En  la Legislatura Ordinaria de 1904 encontramos  el "Proyecto de Ley N° 33 de la H. Cámara de Diputados", que destina exclusivamente "a ferrocarriles la indemnización abonada por Brasil".  La ley fue promulgada el 19 de octubre de ese año, con un texto por lo demás revelador:

"Artículo único. Los dos millones de libras provenientes del arreglo diplomático celebrado con la República del Brasil y los intereses que esta cantidad produzca, se emplearan exclusivamente en los estudios y construcción de línea férreas o en el servicio de intereses de los capitales que se inviertan en la construcción de dichas líneas".

"Sala de reuniones de la H. Cámara de Diputados. La Paz 7 de septiembre de 1903"

"Benigno Caballero (h.)  J. M. Suárez (h.) D.S. Rafael Ballesteros (h) D.S."

"Pasó a secretaría del H. Senado Nacional, La Paz, septiembre 10 de 1904".35

El Tratado de 1904 se forjó  por la conjunción de varios elementos normalmente citados de soslayo por los historiadores de fronteras y de los tratados: el peso de los hechos bélicos y políticos, la soberanía efectiva ejercida sobre el territorio, la idea de la compensación  de parte de Chile, la chilenización de las provincias, y la imagen del desarrollo liberal. Este presumía que más que puertos había que tener ferrocarriles (en un país que tenía hacia 1887, apenas 5000 kilómetros de vías férreas) para trasportar los minerales afuera. Esta era la tesis liberal, expresada y ejecutada por el Ministro en Londres, Félix Avelino Aramayo:

«se reduce a un gran pensamiento regenerador: 'definir el periodo geográfico de la República', es decir poner término a las cuestiones de límites y de restricciones comerciales y aplicar todos los recursos disponibles del Erario y todos los elementos provenientes de combinaciones internacionales, al desenvolvimiento de la riqueza pública, es decir a la  apertura de caminos que pongan nuestros productos al alcance del extranjero y que atraigan la inmigración de capitales para que los poderosos elementos que poseemos puedan dar fruto»36

La promesa del desarrollo era así, la base de la fortaleza que Bolivia esperaba lograr para negociar  lo mejor posible y sobre todo para administrar la derrota internacional. Con fortaleza económica, se pensó, Bolivia podía conjurar  el peligro inminente de disolución de Bolivia por obra de  todos sus vecinos. Que fue el programa que efectuó Ismael Montes, al suceder en la presidencia a Pando, construyendo numerosas obras públicas y rearmando en lo posible al Ejército y marina fluvial -de importancia en el Amazonas-.

Por cierto, la solución descrita por Aramayo estaba difundida mucho antes en 1900. Prueba de ello El Mercurio informaba,

"Río de Janeiro.- El ministro de Bolivia, señor Salinas Vega, ha propuesto al ministro de relaciones exteriores permutar una fracción de territorio en la frontera con el Brasil, por un puerto en el río Paraguay, que serviría de término de una línea férrea. El gobierno brasilero rechazó la oferta." 37

Por eso en 1904 por primera vez no era Chile, sino Bolivia el que apuraba el tranco: paraguayos, brasileños, peruanos y argentinos pugnaban sobre "el cuerpo enfermo" de Sudamérica.  Flota en la época, como en las tesis de algunos historiadores bolivianos la hipótesis que Chile se comprometió ante Brasil a no firmar acuerdo alguno, sin antes encontrar salida a lo de Acre.38

Mutuamente informadas, las Cancillerías de Chile y Brasil, se intercambiaron noticias respecto de las negociaciones, y sobre todo del monto de las indemnizaciones, ya que los negociadores bolivianos trataban de subir el monto de ellas. El Barón de Río Branco, personalmente, mandó a preguntar si era efectiva la suma notificada por los bolivianos, que Chile pagaría 2.000.000 de libras esterlinas a cambio de la provincia de Antofagasta.39

Los Tratados de Petrópolis y de Paz y Amistad de 1904, sumados a los restantes redujeron la superficie original de Bolivia con 2.304.732 kilómetros a menos de la mitad, es decir 1.098.581 kilómetros. Al parecer ese era el precio de su supervivencia.

CONCLUSIÓN

Sin duda, ni la historiografía chilena ni la boliviana repararon en la vinculación entre los episodios del Acre y del Tratado de 1904. Es cierto, el episodio del Acre ha sido un acontecimiento menor en los conflictos armados del continente, y que no llegó a su clímax en 1902/1903 porque Bolivia rehuyó un enfrentamiento suicida con Brasil. Sin embargo, es evidente que las apetencias peruanas, contradecían la débil solidaridad argentina que pedía, para Perú y Bolivia en una conferencia interamericana, un procedimiento de arbitraje obligatorio retroactivo para recuperar lo perdido ante Chile. El contrato ofrecido, tampoco se ha visto dentro de la amenaza que significaba para Brasil un flanco en el Amazonas, y menos se ha tratado el tema de Bolivia como eje de las alianzas (e intrigas) regionales.

Es que Brasil veía en el arrendamiento una cesión de transferencia intolerable, y se agravaba porque  eran ciudadanos y capitales suyos los afectados por la maniobra. El Presidente Campos Salles desarrolló una firme oposición diplomática y financiera al traspaso del Acre a una empresa con capitales foráneos.

La persistencia de Bolivia por encontrar un aliado extrarregional, Estados Unidos, terminó por unir a Brasil en una franca alianza con Chile, llegándose a hablar de alianza defensiva, y minando sus propias posibilidades con respecto a mejorar su negociación por un puerto -justo cuando la política brasileña se alejaba de la alianza con Chile, propia de la época imperial-, toda vez que la negociación fue presionada por los hechos sucesivos.

Por cierto en la cuestión de Acre, el Presidente Pando obró con todo el poder que tenía, para defender el territorio amagado de las partidas de colonos brasileños. En dicha campaña, los efectivos bolivianos derrocharon valor y determinación de lucha, e incluso en un momento dado se pensó en afrontar un conflicto internacional mayor. 40 Pero era evidente que tal esfuerzo podía volverse en contra de La Paz, si se persistía en una lucha total. Para ello se requería un panorama internacional más despejado.

Es evidente. Bolivia al tensar la cuerda más allá de lo necesario debilitaba aún más su capacidad negociadora y su propia existencia. En suma, podemos afirmar que el equilibrio internacional sudamericano sentenció al país que  tuvo que dar un adiós definitivo a sus ideas jurídicas de no renunciar a su costa, y aceptar que un Tratado era menos malo que ser absorbido y ocupado por sus vecinos. Y como decía Aramayo, «exponiéndonos a que el Brasil pretenda, a vuelta de estas postergaciones, arrebatarnos El Acre, sin compensación territorial, sin ferrocarril y sin indemnización pecuniaria, como detenta Chile el litoral boliviano».41

ANEXO

EL EX PRESIDENTE DEL ACRE EN BUENOS AIRES.

El Mercurio de Valparaíso. Lunes 14 de Abril de 1902, p.4.

"Desde ayer se halla en Buenos Aires procedente de Europa, el señor Luis Gálvez42, cuyo nombre adquirió fama universal hace dos años, con la brillante, estrepitosa aventura del Acre Amazónico, donde este caballero conquisto con armas  un riquísimo territorio, el fabuloso país de la goma, lo proclamó independiente y se hizo Presidente, aguantándose allí un año contra viento y marea, organizando el país, derrotando a tres expediciones bolivianas y entregándose por fin ante una flotilla brasilera, pero por hallarse moribundo, atacado de Beri-Beri, y obteniendo sin embargo todos los honores de una capitulación en regla, con reconocimiento de sus derechos y propiedades y tratamiento adecuadazo a su categoría presidencial.

Hoy hemos tenido la visita del señor Luis Gálvez, del ex presidente del Acre, que tal fue, auténtico y con mas hígados y energías que muchos presidentes sudamericanos, y después de larga conversación nos hemos convencido de que aquella aventura tan sonada hasta por lo insólito de una semejante sorpresa de caballería andante en estos tiempos, estuvo muy lejos de ser un motivo cómico como se creyó  con generalidad. Hubo allí una noble intención y un varonil y fuerte espíritu consagrado a imponerla, y que lo hubiese logrado si la suerte lo ayuda un poco mas como indudablemente merecía.

Desde luego el hombre impresiona fuertemente a su favor a la primera conversación. Se trata de un caballero culto, simpático, lleno de sencillez y dignidad. Maneras elegantes, distinción de esas que sindican al hombre bien nacido, ilustración, dotes de elocuencia sintética y persuasiva hasta por la sobria elegancia de los ademanes.

Este hombre tan bien dotado para sumir en cierto momento una actitud consular, tuvo su hora de celebridad bien ganada escribiendo una página de historia sudamericana que ha de ser  más saboreada cuando  cierta distancia del tiempo la destaque bien. Es mas bizarra calaverada histórica, inspirada por causas complejas y aparentemente nimias, pero que en realidad sirvieron para que el dominador, el conquistador atávico que había dentro de aquel comerciante español en Manaos, se revelase, surgiera a la acción y consumase con asombro de la isócrona vulgaridad de nuestros días una calaverada histórica.

El señor Gálvez al alzarse en armas contra el sistema opresivo impuesto por el delegado boliviano a un territorio donde vivían 27,000 pobladores brasileños y casi ningún boliviano, y que estaban hechos a una vida libre y sin trabas, personificó la voluntad de los pueblos que se han  invocado siempre para las grandes reacciones. Organizó el gobierno y el país, administrativamente, creando organismos regulares, ejército, policía, judicatura, oficinas de recaudamiento, etc.

Su administración dio un impulso no conocido al trabajo de los bosques y a la exportación de la goma, y bosquejó el aspecto de los países normales, pues allí no existía ni existe hasta hora mas ley que la del Winchester, la el que tiene la fuerza sobre el que tiene menos.

Enfermo de muerte, tuvo que hacer entrega del país al Brasil. Sano habría podido resistir, tenia 4,000 hombres  armados a Winchester, organizados, gente de avería y aclimatada; de la expedición brasilera, que fue en seis barcos, murieron 85 en 15 días y habría  muerto el resto en un mes más. Con aquella fuerza disponible, el Beri-Beri y la fiebre biliosa de la que nadie se cura, el gobierno de la nueva nación se habría defendido sino le falta el hombre, que después de la capitulación fue enviado al Pará como una cosa muerta.

Venció su robusta naturaleza de luchador, yendo a terminar su cura a Europa, si bien todavía cojea de resultas de la terrible dolencia.

Pero las cosas han cambiado del todo, Bolivia ha tomado plena posesión del Acre y pronto el pabellón de Norte América flameará en aquella región43 protegiendo a la compañía que acaba de negociar el arriendo del Acre.

Esa era la calamidad que yo ambicionada evitarle a la América Latina, nos dijo el señor Gálvez. La mano yankee ya se extendió sobre el Acre para tomarlo con el mismo pretexto que hoy le ha resultado ineficaz. Mi empresa destruyó entonces de hecho la intentona. Hoy Norte América se apodera del Acre, con la condición indeclinable de militarizar el territorio. Ya tiene pues, una mano sobre el corazón de Sud América, como tiene la otra sobre la de la América Central, poseyendo la llave del mar Caribe. Pero eso no se ve y cuando se vea, será tarde el pulpo habrá afirmado y multiplicado sus tentáculos y podrá darles impunemente la presión que cuadre a sus insaciables y enormes conveniencias.

El señor Gálvez, después de curado en Europa pasó a Río de Janeiro, a fin de reclamar lo que le había sido acordado por actas solemnes, a la vez que poner en plenos antecedentes al gobierno del Brasil, pero aunque el Presidente Campos Salles halló  muy justa su pretensión afirma el señor Gálvez, que se le hizo perder nuevos rumbos a su actividad y no comunes aptitudes de hombre de empresa. Aunque aun no tiene  nada resuelto, se inclina al propósito de irse a Cuba, como país actualmente más propicio al desarrollo de actividades en grande escala.

Tal es el huésped que aloja Buenos Aires y cuya historia acaso no está en el epílogo, porque don Luis Gálvez está en la flor de la vida, y su experiencia y su gran aventura no han hecho mas que templarle el espíritu y ensancharle los varoniles y poderosos ánimos de empresa que originaron aquel peregrino episodio de la independencia del Acre."

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1 Este trabajo de investigación es un avance del proyecto FONDECYT Nº 1050194 denominado Guerra con paz. Paz sin amistad: Chile y Bolivia en el centenario del tratado de 1904. Parte del mismo, fue presentado originalmente en las  Terceras Jornadas Latinoamericanas de Historia de las Relaciones Internacionales,  Viña del Mar, Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Valparaíso, Instituto de RR. II. de la Universidad de Viña del Mar, 23 al 25 de noviembre de 2005. Parte del material utilizado se buscó en la Biblioteca del Congreso boliviano (La Paz) y en el Archivo y Biblioteca Nacional de Bolivia (Sucre) durante 2005 merced Fondecyt. 

2 Pierre Renouvin, Historia de las Relaciones Internacionales. Siglos XIX y XX, Akal (3ª edición en castellano, Madrid, 1998; 1ª edición en castellano en 1969; 1ª edición original Histoire des Relations internacionales), p. 4.        [ Links ]

3Historia de las Relaciones Internacionales. En efecto de las extensas 1308 páginas del libro, los capítulos atingentes a América son el Capítulo XII "La expansión territorial de los Estados Unidos", el Capítulo XVI denominado "Las influencias europeas en la América Latina", y el  Capítulo XIV "La posición internacional de la América  Latina", que está centrada hacia 1925, y que evalúa la política exterior sudamericana y centroamericana en relación a la influencia europea y estadounidense, sin considerar en sí las políticas exteriores de los Estados.

4 Con todo este afán no es inédito. Hay que considerar el trabajo pionero de Robert N. Burr de 1965 que introduce el concepto de balance de poder: By Reason or Force: Chile and the Balancing of Power in South America, 1830-1905, University of California Press (Berkeley).         [ Links ]  También en años recientes el chileno Emilio Meneses, doctorado en Gran Bretaña, ha aplicado el concepto en El factor naval en las relaciones entre Chile y los Estados Unidos (1881-1951), Hachette (Santiago de Chile, 1989).        [ Links ]

5 Por el lado boliviano el reciente libro de Rodolfo Becerra de la Roca, El Tratado de 1904 la gran estafa (La Paz, 2004, 2ª edición)         [ Links ] solo considera la relación con Chile.  El mismo enfoque, pero lleno de errores (como decir que la constitución de la Provincia de Antofagasta sucedió bajo el "Gobierno Balmaceda" o que el Presidente de Chile en 2004 era "Gustavo" Lagos) en el colectivo de varios autores, En el Centenario del Tratado de 1904. El problema marítimo boliviano (La Paz, 2004).        [ Links ]

6 Instituto de Estudios Andinos y Amazónicos,  Los bolivianos en el tiempo (La Paz, 1995) p. 256.        [ Links ]

7 El Mercurio, Valparaíso, 6-XII-1900, p. 4.         [ Links ] "El reconocimiento a la República del Acre". En adelante EM.

8El Mercurio de Valparaíso (en adelante EM), 10-V-1900,         [ Links ] "Telegrama. Brasil. Los acrenses están dispuestos a rechazar a los bolivianos. Elección de nuevo presidente", p. 3.

9   EM, 11-V-1900, p.3. "Telegramas. Bolivia. Los Asuntos del Acre".

10 EM, 21-XII-1900, p. 5. "El Amazonas boliviano (Noticia del Nacional de La Paz)".

11 EM, 6-XII-1900, p.4. "Brasil y Bolivia (noticias de Rio de Janeiro)".

12 EM, 8-XII-1900, p. 3. "El Acre (noticia de Río de Janeiro)".

13 EM, V, 12-V-1900, p. 4. "Tema: Exterior. Nueva revolución en el Acre. Combates con fuerzas bolivianas".

14Jorge Basadre, Chile, Perú y Bolivia independientes, Tomo XXV, en Historia de América, Salvat Editores (Barcelona / Buenos Aires, 1948) p. 597.        [ Links ]

15 EM, 14-IV-1902, p.3. "Brasil. El arrendamiento de la región del Acre". Esta empresa, debía administrar por un lapso de 30 años el Acre, explotando la goma, recaudando impuestos, y preparando una inmigración masiva a la región que permitiera el establecimiento de servicios público, ferrocarriles y otras facilidades de comunicación. El tratado entre The anglo-american Bolivian Syndicate, dejaba la concesión de alrededor del 60 % de lo recaudado para el Estado boliviano.

16 EM, 11-IV-1902, p. 3. "Brasil. Tirantes relaciones con Bolivia por la cuestión del Acre".

17 La primera información fue reproducida por El Mercurio el 6-I-1902, p.3.         [ Links ] "Bolivia. Arrendamiento del Acre".

18 EM, 18-I-1902, p. 3. Bolivia. Arrendamiento de la zona del Acre.

19 El Comercio, La Paz, 11-II-1903, p. 4.         [ Links ] "Brasil - Bolivia".

20Dentro de la extensa bibliografía y fuentes, véase Anuario 1903 (Imprenta Artística, La Paz, 1904),         [ Links ] Defensa del Acre, pp. 463-466 y El Comercio, especialmente enero y febrero de 1903.

21 EM, 20 de Abril  de 1901, p. 3. "La pacificación del Acre".

22El Comercio, 27-III-1903, p. 4.         [ Links ] "Brochazos para El Comercio de Bolivia".

23 EM, 30-V-1900, p. 3. "Bolivia".

24 EM, 12-X-1901, p. 6 "Brasil y Chile (Telégrafo Marítimo de Montevideo)".

25 Luis A. Cabrera, Prólogo, pp. III-IV. En José A. Deheza, La Política internacional. La cuestión del Acre. El Acre no es ni puede ser litigioso, Imprenta y Tipografía La Escolar (Sucre, 1905).        [ Links ]

26 EM, 23-V-1900, p. 3, Brasil y Bolivia. Los acontecimientos del Acre.

27 EM, 2-VII-1900, p. 3. "Bolivia. La actitud de Brasil en el Acre. Bolivia necesita una salida al Pacífico". El incordio de Acre fue aprovechado también por medios argentinos, El Mercurio de Valparaíso transcribía que "La Prensa (de Buenos Aires) acusa a Chile de estar trabajando a los hombres políticos del Brasil para disuadirlos de que reconozcan los derechos de Bolivia en la región amazónica." (EM, 12-XI-1900, p. 3. "Prensa argentina, se refiere a relaciones Chile - Brasil (Telegrama de Buenos Aires)".

28 EM, 5-XI-1900, p.3 "Supuesta desmembración de Bolivia (Paris)".

29 EM, 11-IX-1901, p.3. "Bolivia. La prensa y la cuestion de Acre".

30 En esto coinciden para 1898 y 1898 por un lado Jaime Eyzaguirre, Chile durante el Gobierno de Errázuriz Echaurren 1896-1901, Zigzag (Santiago de Chile, 1957) pp. 307 y s.         [ Links ] y por otro, Jorge Gumucio Granier, Estados Unidos y el Mar, (La Paz, 2003, 3ª edición), p. 148.        [ Links ]

31 Para un visión general de las aprehensiones brasileñas sobre la actividad de exploradores, diplomáticos y empresarios estadounidenses en el Amazonas, antes y después de este periodo, ver a Lydia M. Gardner,  «A Amazônia e os intereses estrangeiros do segundo reinado ao desafio de novem ordem mundial» en revista A Defesa Nacional N° 777, (Rio de Janeiro, julio-septiembre 1997) pp. 21-40.         [ Links ] En cuanto a los problemas con el Perú éstos se prolongaron pues ése país "ocupó áreas litigiosas en el Alto Purus y en el Alto Jurúa. El canciller [Río Branco] reaccionó, mandando confiscar del buque destinado a Iquitos, armas y municiones peruanas y providenció el despliegue de tropas para la región. Pasados los momentos  de gran tensión, en julio se concluyeron dos acuerdos que neutralizaban y sometían a una policía mixta brasileño-peruana las áreas de las cuencas del Alto Jurúa y del Alto Purus, fijándose el plazo de cinco meses para el ajuste definitivo. Este sólo saldría después de cinco años, en 1909", Rubens Ricupero, "Río Branco, la Cuestión del Acre y la Política Territorial". En AA.VV. (Autores varios), Misiones de paz. La diplomacia brasileña en los conflictos. Traducido por Dina Laver,  www2.mre.gov.br/missoes_paz/esp/ (Original, Missões de Paz. A diplomacia brasileira nos conflictos internacionais).        [ Links ]

32 "Como primer paso, el Canciller rechazó la propuesta de Perú de realizar negociaciones trilaterales, comprometiéndose a entenderse con Lima después de llegar a un acuerdo con La Paz. Visto que esta última capital había rechazado la oferta de venta o canje de territorio, Río Branco se concentró en alejar de la jugada a los inversores, certificándose primero en Washington que el Departamento de Estado deseaba apenas que los ciudadanos norteamericanos no saliesen perjudicados de la aventura". Rubens Ricupero, Ob. Cit.

33Despacho a la Legación en La Paz, 9 de marzo de 1903, Archivo de Itamaraty. Citado por Rubens Ricupero, Ob. Cit.

34 "Era Bolivia la que, apremiada por sus cuatro vecinos (...) exigía la firma del acuerdo a la brevedad posible", Barros van Buren, Ob. Cit., p. 618.

35Legislatura Ordinaria de  1904. Proyectos e Informes del H. Senado Nacional (La Paz, 1905).        [ Links ]

36Félix Avelino Aramayo, La cuestión del Acre y la legación de Bolivia en Londres, Imprenta de Wertheimer (London, 1903), p. 7.         [ Links ] Véase también, El tratado con Chile y los ferrocarriles de Bolivia. Exposición en Tupiza el 8 de octubre de 1905 y repetida en Oruro el 19 de noviembre del mismo año con ampliaciones (Oruro, Imprenta de La Tarde).         [ Links ]

Recordemos que Aramayo, uno de los tres barones del estaño, nació en París en 1848 y murió en 1929, pero su familia gran impulsora de la utilización de capitales extranjeros y modernas tecnologías en la industria minera de Bolivia, estaba dedicada a la producción de estaño y bismuto. Fue  el primer plenipotenciario boliviano en Londres desde 1876  y hasta 1903, y quien desechó la oferta de Tacna y Arica planteada a inicios del siglo XX, porque aseguraba que Bolivia ya había perdido el mar. En su lectura, Bolivia debía impulsar un acuerdo a cambio del ferrocarril de Arica - La Paz y una red de caminos en el Occidente del país, como sinónimo de progreso. Vuelto a Bolivia en 1903, Aramayo fue el principal articulador del tratado con Chile, para lo cual viajó a Chile con ese propósito.

37 EM, 17-V-1900, p.3. "Telegramas. Brasil". El subrayado es nuestro.

38 En este sentido se refieren algunos rumores llegados desde Brasil en 1900: "Río de Janeiro.- Aunque algunos han aclarado que son falsas las gestiones que se dice ha hecho el ministro de Chile señor [Joaquín] Godoy, para exigir al presidente Campos Salles una declaración sobre la actitud que observaría el Brasil, en caso de una guerra en el Pacífico, hoy circulan nuevamente rumores persistentes de que el diplomático chileno insiste en obtener dicha declaración.", EM, 27-VI-1900, p.3. "Telegrama. Brasil. Las cuestiones del Pacífico". Cuando el Coronel Muñoz se acercaba a los insurrectos  del Acre, se filtró la noticia que los diarios bolivianos sostenían que "dada la situación de Bolivia, le conviene solicitar la intervención de los Estados Unidos en la cuestión del Pacífico." EM, 24-VII-1900, p.3. "Bolivia. Las tropas bolivianas se aproximan a Puerto Alonso".

39Archivo Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, Nota Confidencial N. 36, Petrópolis, 26-VI-1903. De Anselmo Hevia a Ministro de Relaciones Exteriores de Chile.

40 Respecto de la determinación boliviana, decía mucho el despacho de El Mercurio de Valparaíso sobre que el "El gobierno (boliviano)  ha suspendido las subvenciones votadas para obras públicas con el propósito, se dice, de ahorrar fondos para responder a conflictos internacionales imprevistos." EM, 18-V-1900, p.4. "La expedición del Acre".

41Félix Avelino Aramayo, La cuestión del Acre, p. 91.        [ Links ]

42Poco después Gálvez falleció en Madrid. "De Madrid -decía El Mercurio de Valparaíso- anuncian que ha fallecido en esa ciudad el titulado Presidente de la República del Acre, señor Gálvez. El gobierno federal ha dado orden a las autoridades del Estado de Matto Grosso para que presten auxilio a la expedición boliviana que va a pacificar la región del Acre", 11-X-1900, p. 3. "El Acre (Telegrama de Río de Janeiro)". Marcio Souza ha escrito sobre el personaje un libro clásico, disponible en traducción castellana del prolífico Basilio Losada Castro: Gálvez: Emperador del Amazonas, Argos Vergara (Barcelona 1981. También existe otra versión de Ediciones Barcelona, 1987).        [ Links ]

43 La objeción fue tan fuerte que el embajador boliviano, Luis Salinas Vega debió publicar "una carta dirigida al célebre escritor y hombre público Ruy Barbosa, en la que niega que Bolivia quiera enajenar a los Estados Unidos la región del Acre." El Mercurio, Valparaíso, 30-IX-1900, p.3.         [ Links ] Acre (Telegrama de Río de Janeiro).