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Universum (Talca)

versión On-line ISSN 0718-2376

Universum v.22 n.1 Talca  2007

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-23762007000100012 

 

Revista Universum Nº 22 Vol.1: 186-206, 2007

DOSSIER: VITICULTURA Y CIENCIAS SOCIALES

Filoxera en los viñedos Agentinos de San Juan.
Reseña de una crisis olvidada en la década de 1930

 

Isabel Gironés de Sánchez (*)

(*) Magíster en Historia, docente e investigadora de la Facultad de Filosofía Humanidades y Artes, de la Universidad Nacional de San Juan. Argentina.

Artículo recibido el 14 de marzo de 2007. Aceptado por el Comité Editorial el 4 de abril de 2007.

Correo electrónico: pirp@infovia.com.ar


RESUMEN

Las crisis vitivinícolas cuyanas, muchas veces,  ofrecen perfiles propios que no han sido evaluados por ser datos discordantes con los  procesos de larga duración. Tal es lo que ocurre con la invasión de la filoxera (Philloxera vastatrix) en la provincia de San Juan entre 1928 a 1940. En este caso particular la plaga agrícola arrasó con el 17 % del cultivo vitivinícola de la provincia, afectando fundamentalmente la cuna del viñedo sanjuanino. Sin embargo esta plaga, que se extendió más o menos una década,  ha pasado desapercibida en el estudio de la crisis vitivinícola, posiblemente subsumida por política  establecida por el gobierno nacional a través de las acciones de la Junta Reguladora de Vinos. Es nuestro propósito  reseñar esta coyuntura examinando la fiabilidad de las fuentes  y delimitando los orígenes de la invasión filoxérica,  la zona de impacto y las consecuencias de la plaga.

Palabras claves:

Vitivinicultura argentina- San Juan -  Plaga de  Phylloxera vastatrix - Crisis de 1930


ABSTRACT

Particular features in Cuyo wine growing crises, have not always been properly evaluated, because they imply differing facts within the long term processes.

This is the case of the Phylloxera (Philloxera vastatrix) disease that devastated San Juan between 1928 and 1940, destroying 17% of the vine plantations in the province, with major effects in the heart of the productive area. In spite of its damage for almost a decade, several studies of viticulture crises, haven't taken proper notice of Phyloxera, probably because it remained hidden in the shade of the national policies established by the  Junta Reguladora de Vinos -Wine Regulation Board-. It is our purpose in this article, to review this critical point, examine the reliability of the sources and trace the origins of the phylloxeric disease, the area of impact and consequences of the plague.

Keywords:

Argentinian vitiviniculture- San Juan - Plague of the Phylloxera vastatrix -  1930 Crisis


 

INTRODUCCIÓN

Hace ya varios años incursionamos en el tema de las corrientes inmigratorias europeas y su inserción en la provincia de San Juan para esclarecer  la contribución de inmigrantes italianos, españoles y franceses, en la evolución de la vitivinicultura sanjuanina, especialmente en la etapa de  la modernización y el surgimiento de la "Gran Industria", como proyecto para sustentar las bases de la economía provincial. En esta recorrida por datos, empresas, familias, con frecuencia, en las entrevistas realizadas, encontramos numerosas menciones a la "plaga de filoxera" en la década del treinta del siglo pasado. La etapa de recolección de datos de nuestro trabajo nos llevó a entrevistar a un descendiente de franceses,  precursores de la modernización enológica sanjuanina, el señor  Fracis Langlois, que con caballerosidad atendió nuestras preguntas, disipó muchas dudas, enriqueció nuestro conocimiento y cuando habíamos terminado el cuestionario tipo sobre la firma "Langlois Hermanos", nos advirtió: "Recuerden que no hay buen vino si el hombre no sabe producir la mejor uva... solo con excelentes uvas se hacen buenos vinos",  y  a continuación nos informó de la epopeya familiar en que había participado desde 1922 para lograr los mejores viñedos,  y la lucha por mantenerlos durante  el ataque de filoxera que sufrió la zona de Rinconada (Provincia de San Juan-Argentina) entre 1928 a 1940, obsequiándonos un ejemplar de "Informe de la Comisión de Estudio del Problema Filoxérico"1 conformada por resolución del Ministerio de Agricultura de la Nación, de fecha 31 de julio de 1937 , que él  había integrado. Al leer el trabajo  nos dimos cuenta de la advertencia de don  Francis Langlois, realmente en las páginas del "Informe" se reflejaba el grado de compromiso de una  familia  vitivinícola  viendo  que su gran sueño  se derrumbaba,  era el  del trabajo de dos generaciones que se habían enamorado de la cultura civilizadora de la vid y estaban dispuestos a dejar hasta el último aliento para defenderla de la temible plaga.

Por una razón u otra, siempre que trabajamos sobre diversos aspectos de la vida  provinciana de esa época buscamos rastros de esa  "plaga", pero salvo alguna referencia  en algún mensaje de los gobernadores,  de alguna disposición gubernamental, o en uno que otro texto periodístico sin mayor contenido, no encontrábamos mayores datos. Tampoco se había tenido en cuenta en la bibliografía de los análisis económicos o de los distintos enfoques sobre la vitivinicultura como una circunstancia importante. Sin embargo, teníamos la entrevista de Francis Langlois, algunas otras referencias orales y escritas, teníamos en "Informe" de 1937, y el deseo de presentar hoy un anticipo de lo que será  parte de una investigación más amplia.

CONTEXTO HISTÓRICO  DEL PERIODO

Si bien es cierto que el contexto  de la época (1928-1940) fue especialmente difícil para la provincia de San Juan, ya que estuvo marcado por las luchas entre  Radicalismo Bloquista y los  Demócratas Nacionales  por la hegemonía política, que provocaron la interrupción  de la vida institucional con trece intervenciones nacionales; no lo es menos el hecho de que el problema de la filoxera en la vid no tuvo la atención gubernamental que su importancia merecía.

En el periodo  (Mayo de1932 - febrero  1934)  el Bloquismo o Cantonismo enfocó el problema como un factor más de la crisis vitivinícola general  y buscó resolverla tratando de proteger con rentabilidad al viticultor frente al bodeguero.  Respecto al tema filoxérico tomó, específicamente,  algunas medidas de sanidad vegetal y  la reactivación de los viveros del estado, especialmente  la Estación Experimental de Alto de Sierra, donde desde años atrás  se venían realizando ensayos de viñedos para  plantas madres con el doble propósito de: a) obtener material adecuado para la experimentación de vides de óptima calidad, y b)   importar de Francia pies resistentes para organizar la reconstrucción de vides en el caso de una invasión filoxérica, ya que se habían detectado focos que se expandían.

La tarea tuvo continuidad durante todo el mandato con resultados diferentes como veremos más adelante. De alguna manera el estado provincial  tuvo presencia distribuyendo gratuitamente barbechos, estacas de vides americanas e injertos,  a los viñateros afectados por la filoxera. Otras medidas se vincularon con la diversificación del uso de la uva  tales como créditos de fomento para infraestructura de cooperativas  dedicadas a la pasa; la uva en fresco o facilitando la instalación de frigoríficos; y finalmente solucionando problemas de carencia  de vasija vinaria  con la  creación de la Bodega del Estado 2

Los gobernantes bloquistas nunca explicaron la crisis vitivinícola por sobreproducción, la atribuyeron: a la especulación del sector industrial;  a la ausencia de políticas en la diversificación del uso de la uva y el vino; a la falta de calidad enológica para la conservación y tipificación de los caldos vínicos; a la poca estructura en vasija vinaria para almacenamiento; y a la poca inversión del sector en  propaganda y difusión de los vinos sanjuaninos. Con su concepción de federalismo y autonomía provincial, las gobernaciones de los hermanos Cantoni no aceptaban las políticas de centralización del gobierno nacional y en consecuencia, históricamente, apostaron a la política impositiva como fuente de financiación para solucionar las crisis (Bodega del Estado, plan de colonización agrícola, diversificación económica, pago de impuestos con producto o bienes, seguro contra el granizo, caminos ínter departamentales, canales y desagües, fueron algunas de las realizaciones vinculadas con el agro). Para financiar el plan se gravó a la producción, estableciendo fuertes controles, que fueron resistidos, especialmente por los grandes contribuyentes, por ello,  popularmente se decía que la revolución del 21 de febrero de 1934 que lo derrocó,  "tuvo olor a mosto" 3

El siguiente gobierno constitucional del periodo estudiado  (setiembre 1934- abril 1938), correspondió a los Demócratas Nacionales, quienes tomaron algunas medidas, pero básicamente confiaron las acciones antifiloxéricas al gobierno nacional. En este marco se instaló la delegación de la Junta Reguladora de Vinos (Ley 12.137) que atendió fundamentalmente al problema de superproducción, a través de  soluciones transitorias bajo cuatro procedimientos:

 a) La prohibición de la plantación de vid vinífera en todo el territorio de la nación, durante el periodo de tres años, prorrogable hasta cinco años fijando un impuesto de $1000 por hectárea de viñedo nuevo. (art. 6°) de la ley. Disposición que atacaba al viñatero y al vitivinicultor integrado.

 b) La adquisición de la cosecha de uva por un precio sostén para sacarla del circuito de elaboración (debía enterrarse, pero en realidad quedaba en las parras hasta la poda), que provocaba desocupación para el peón de finca y cuadrillas de cosechadores. En San Juan se erradicaron, entre 1935 y 1936, casi un millón de quintales de uva.

c) La extirpación de viñedos sin compra, con prohibición de replantar mientras rigiese la regulación, por lo cual se abonaba una suma compensatoria por hectárea erradicada., que afectaba fundamentalmente al pequeño viñatero sin capital.

d) La extirpación del viñedo con compra de suelo, en vista a un vasto e ilusorio plan de colonización intensiva, bajo cuya normativa se extinguieron en San Juan unas 1.028 hectáreas de viñedos.

La Junta Reguladora, a pesar de actuar en el periodo de expansión de la plaga,  no tuvo  injerencia en  el problema filoxérico y el plazo de tres años establecido en el artículo 6° para su accionar, prorrogable por dos más a criterio de Poder Ejecutivo Nacional, vencía  a fines de 1937, en este marco se presentó el reclamo y el "Informe de la Comisión de Estudio del Problema Filoxérico en San Juan", pero no hubo respuesta directa del gobierno central.

Para 1938 ya se contemplaba el rotundo fracaso de la política  reguladora nacional.

"Los procedimientos fracasaron rotundamente. Lo demuestra el hecho de que a pesar de haberse invertido ochenta millones de pesos en estas operaciones, la crisis vitivinícola de Cuyo continua tan vigorosa como antes y gravitando con todas sus funestas consecuencias en el comercio del vino"4 

Esta vez el enfado era de los bodegueros, por la sanción de la ley 12.355, en la que pese a la oposición de los representantes cuyanos, los impuestos podían pagarse con especies (en este caso en vino) y el producto debía derramarse, utilizando para esto  las acequias de riego. Resultado la pérdida de seis millones de litros de vino sin ningún efecto positivo.5 

Salvo estos dos períodos, el resto de la década de la expansión de la plaga filoxérica  la provincia estuvo bajo intervenciones federales, y estos funcionarios nacionales (militares o civiles) venían a solucionar la salida institucional y eran sustituidos cuando se desgastaban, de modo que los problemas de la vitivinicultura y por ende de la filoxera eran abordados solo por urgencias y excepcionalmente. Por lo general se relegaban para ser tratados por el próximo gobierno constitucional.

LA INVASIÓN DE FILOXERA  EN ARGENTINA

Una de las primeras alarmas de la presencia de Phylloxera vastatrix6 en Argentina la dio el Presidente Sarmiento, quien confiando en el porvenir vitivinícola de los cuyanos y  viendo el avance de la plaga en el continente europeo7, el 26 de agosto de 1874, emitió un decreto restringiendo la importación de cepas de viñedos procedentes de tierras infestadas asimismo8. No obstante estas medidas precautorias,  la  filoxera ya estaba  en Argentina, las investigaciones apuntan a que habría sido introducida en 1878. En su origen estuvo vinculada a una importación  de barbechos de vid desde Marsella, que su destinatario no retiró de la Aduana de Buenos Aires, y en vista de ello fueron rematadas por orden judicial. La plaga se había observado en focos aislados, pero diecisiete años después, fue identificado un extenso frente en Buenos Aires.  Según testimonio del Dr. Carlos Berg:

"Comprobada por mí la existencia de la filoxera en estas vides, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, nombró una comisión la cual destruyo la plantación de las vides filoxeradas de las quintas de los señores Casale y Driulhet, pero sin poder enviar a alguien, por falta de recursos a Bahía Blanca, para que hiciera destruir las 2000 o 4000 cepas rematadas que allí habían ido a parar, y sin poder averiguar donde se habían plantado las vides, que empleados subalternos o trabajadores habían tomado de unos cajones abiertos en la aduana y llevado a sus quintas o patios" 9

Para 1883, cuando aún no se había manifestado la plaga,  nuevamente Sarmiento  en un extenso artículo titulado "La vitivinicultura argentina" publicado en El Nacional, realizaba un análisis del estado del cultivo y la industria poniendo énfasis  sobre lo que estaba ocurriendo en Francia, del cual sintetizamos algunos párrafos por su importancia.

"Antes que todo es preciso poner en conocimiento de los pueblos intensados en el cultivo de la viña, que después de diez años de apurar el estudio y la observación de los sabios, como de las prácticas francesas, se ha arribado sobre la peste de la viña llamada filoxera, a estos dos resultados: 1° Que es un insecto destructor introducido desde afuera, y 2° Que todos los ensayos para su extinción han sido ineficaces hasta hoy en Francia. /..../ Sobre este punto no se discute pues, la filoxera es un insecto importado. Nuestra conclusión es la siguiente: Puesto que aun no se ha introducido la filoxera en esta parte de América, el Congreso, las Legislaturas, las prohibiciones aduaneras, los resguardos y las policías deben perseguir como la más abominable infección, tal como la sífilis, la introducción de ninguna planta de viña, de ninguna parte de Europa a América, de ninguna parte a otra parte de América misma.

/.../ No dejemos penetrar aquí la plaga; y es preciso avisar para que  un  industrial no se presente este invierno conductor de nuevas plantas"10

El llamado  no cayó en el vacío, comenzó a prestarse atención, porque ya se habían manifestado las primeras vides filoxeradas, la nación materializo esa preocupación en numerosas disposiciones tales como:

Decreto del PEN, 26 de agosto de 1874, prohibiendo introducción de parras y plantas procedentes de puertos extranjeros que no acrediten estar libres de filoxera, con certificación del cónsul argentino acreditado

Decreto del  PEN, 3 de setiembre de 1883 derogando permisos para la importación de vides francesas

Decreto  del PEN, 4 de mayo de 1888, designando una comisión para el estudio de la forma de combatir la filoxera en la República Argentina

Ley 2384, 26 de octubre de 1888,  proyecto del  senador Zapata  ordenando  la destrucción de cepas y viñedos atacados por la por la filoxera en todo el territorio de la República Argentina y disponiendo la prohibición de introducción de vides de los países infestados por la plaga (a consecuencia de esta ley se generó un interesante debate nacional sobre la jurisdicción nacional en las provincias y la intervención de la Justicia Federal en temas ambientales, prolegómeno del de la ley de lucha contra la langosta)

Decreto del PEN, 27 de junio de 1889, nombrando una comisión para el estudio del problema filoxérico en Capital y  otra en la provincia de Buenos Aires

Decreto del  PEN, 14  de marzo de 1892, prohibiendo la introducción de plantas desde Uruguay

Decreto del PEN, 4 de mayo de 1894, designando una comisión para una reunión en Montevideo sobre filoxera: la integraron Carlos Berg, Eduardo Holmberg, y Enrique Linch Arribaizaga

Otros decretos del Poder Ejecutivo  fechados el 4 de mayo 1894

Decreto del PEN, 6 de mayo 1895, Ordenando destrucción de viñedos filoxerados de particulares en Bs. As. y prohibiendo el trasporte de vides y sarmientos hacia otras provincias. Comisiona al Ing. Samuel Balestrini para inspeccionar centros vitivinícolas de la República para el  estudio filoxérico

Decreto del PEN, 7 de febrero de 1896, Designando una comisión para inspeccionar viñedos de Bs. As. e incinerar las vides filoxeradas

Decreto del 21 de marzo de 1898, prohibiendo la importación de uvas de los países donde se haya comprobado la existencia de filoxera.

Decreto  PEN, 23 de agosto 1902,  relacionado con la lucha antifiloxérica

Decreto PEN, 2 de junio 1909, declarando "Plaga agrícola" a la Phylloxera vastatrix, conforme a lo dispuesto por la ley 4863

Decreto del PEN, 29 noviembre 1930, fijando normas para combatir la filoxera. Reglamentario de ley 4863

Decreto del PEN N° 13.027, 22 de noviembre de 1932, creando una Comisión para modificar el decreto anterior, suspende aplicación art. 3°, del Decreto reglamentario de ley 4863

Decreto del PEN N° 33.159, 20 diciembre 1933, sobre modificaciones  al decreto del 22/11/1930 aconsejadas por la Comisión, prohibiendo la plantación directa de vitis vinifera de procedencia europea.

Decreto del PEN N° 102.147, 24 de marzo 1937, marca el inicio de las excepciones al decreto N° 33.159 /33

Decreto del PEN N° 65.283, 19 de junio 1940, reservando un terreno para la instalación de una estación de experimentación y producción de pies resistentes a la filoxera en San Juan.

Decreto del PEN N° 65.361, 19 junio 1940, disponiendo crear un fondo de 500.000 $, para la campaña antifiloxérica de San Juan, en base al excedente del remate de los vinos prendados de la Bodega del Estado.

Decreto del PEN N° 77.542, 21 de noviembre de 1940, reservando 8 predios en Mendoza, para la instalación de viveros experimentales antifiloxéricos.

Decreto del PEN N° 71.553, 12 de setiembre de 1940, suspendiendo los art. 9° y 10° de decreto 33.159/33.

Todos ellos marcaron la intención política de luchar contra la plaga desde las disposiciones, las prevenciones y las prohibiciones.

Todo fue en vano, en 1895 la filoxera se había radicado en Belgrano, San Martín, Chacarita, La Plata y Bahía Blanca. Desde allí, lentamente, la plaga se difundió en el Valle de Río Negro en 1921, en San Juan en 1929 y en Mendoza en 1936.

LAS ACCIONES ANTIFILOXÉRICAS EN SAN JUAN

La provincia de San Juan también tuvo sus normativas de prevención,  solo para enunciar las más importantes:

Durante el gobierno de Agustín Gómez, el 8 de agosto de 1879, se emitió un primer decreto prohibiendo introducción de vides de cualquier parte del extranjero.

Esa primera alarma se reforzó el 2 de mayo de 1888, gobierno de Federico Moreno, quien  mediante un  decreto  fundado en que "habiéndose constatado en Buenos Aires la existencia de insecto llamado Fhiloxera Vastatrix y considerando que el mismo atacaba a la vid, produciendo irremediablemente la muerte de la planta, y en conocimiento que la citada plaga era de rápida e incontenible reproducción, introduciéndose  "no solo en las vides atacadas que se importan, sino también en cualquier clase de plantas", poniendo en peligro la industria "más importante de la Provincia", decretaba:

Art.1°: Queda prohibida absolutamente la introducción en la Provincia de vides de cualquier lugar que sea; no pudiendo tampoco introducirse de Buenos Aires ninguna clase de plantas.

Art.2°: El que infringiera lo dispuesto en el artículo anterior, queda sujeto a pagar una multa de Cien pesos fuertes, por cada sarmiento o planta que introdujere.

Art. 3°: El que denunciase al introductor de vides o plantas de las que habla el articulo 1°, será gratificado con la mitad de la multa a que hubiere lugar."

La aplicación de la medida fuertemente sancionadora por la denuncia y recompensa, estaba a cargo de  la Intendencia de Policía, los subdelegados departamentales, y en general de "todos los empleados dependientes del Poder Ejecutivo." Siendo los dos primeros encargados de hacer efectivas las multas en que incurrieran los infractores, dando cuenta al Ministerio de Hacienda de las denuncias levantadas. En ese mismo año el decreto se convirtió en  Ley 1063,  siendo  reglamentada recién en 1897.11

Leyes más generales fueron las N° 1936 y 1946 del año 1916.12

En 1920 se dictó la ley 2054 sobre creación de viveros  oficiales en la provincia, modificada en el año 1923 por la ley 2188. 13

En 1927 la ley 279 y su decreto reglamentario,  se declaró obligatorio en la provincia la desinfección de viñedos y frutales. 14

En junio de 1929, apenas descubierto el primer brote filoxérico, el interventor Modestito Pizarro decretaba:

"Considerando el inminente peligro que significaría para la viticultura la libre circulación de plantas o partes de ellas sin el control sanitario de la provincia, máxime cuando en la República existen zonas fuertemente filoxeradas de donde pueden llegar partidas de aquellas que constituirían un vehículo para la rápida propagación de la filoxera en las zonas aun no atacadas" los considerandos del decreto reconocen que en el interior de la provincia ya estaba instalada la infestación, por ello era "... indispensable aislar la zona filoxerada de los departamentos aun no atacados a fin de evitar la rápida difusión de la plaga tratando de circunscribirla en sus actuales límites", por lo tanto se disponía por decreto de la intervención nacional:

Art.1°. Queda prohibida la introducción  a la provincia de toda clase de plantas o parte de ellas, injertadas o no, hasta tanto se organice el servicio provincial de inspección y desinfección de los vegetales.

Art.2°. Queda prohibido igualmente el tráfico de toda clase de plantas o parte de ellas de las zonas infestadas con filoxera, a los viñedos o departamentos aun no atacados, así como de todo aquello que pueda servir de vehículo para la propagación de la plaga.

Art.3°. Los infractores a estas disposiciones serán pasibles de multa hasta de cinco mil pesos

Art. 4°. Las autoridades municipales y policiales de los departamentos velaran por el estricto cumplimiento del presente decreto15

Ley 752 de 1936 para defensa de la Filoxera, sancionada en el  gobierno de Juan Maurín,  creando una comisión asesora permanente presidida por Federico Perea, teniendo como secretario a Victor M. Quiroga, también en ella figuraban como integrantes Francis Langlois y el Ing. Guillermo Aubone. Esta comisión encaró por primera vez el estudio  del impacto de la filoxera en San Juan, mediante relevamientos en terreno y recopilación de antecedentes sobre el conocimiento y las formas de lucha contra la plaga. Estableciéndose también en ella la creación de uno o más viveros para la multiplicación y experimentación de  variedades americanas resistentes a la filoxera.

Un primer informe reveló lo que se sospechaba, la magnitud y dispersión del frente filoxérico ponía en potencial peligro toda la viticultura sanjuanina. Las consultas con el entomólogo Everad E. Blanchad, confirmaron la existencia de la plaga, motivo  por el cual se elevó el pedido al Ministro de Agricultura Nacional, para que tomara intervención,  por corresponder al gobierno de la nación tomar las medidas necesarias al considerarla "plaga de la agricultura",  de acuerdo a los debates de la ley   2384. El Ministro Miguel Ángel Cárcano, aceptó el principio y en los considerandos de la resolución del 31 de julio de 1937 dejó asentado un tibio compromiso,  ya que una de las condiciones para la lucha contra la filoxera era levantar la prohibición de la implantación de nuevos viñedos base de la creación de la Junta Reguladora de Vinos, y la otra buscar una forma de indemnización o subsidio para los viñateros afectados por la plaga, de aquí que en la resolución se consignara:

"Que corresponde al Ministerio de Agricultura de la Nación tomar las medidas necesarias para impedir el desarrollo y propagación de la filoxera de la vid en la provincia de San Juan.

Que es urgente la organización definitiva de los servicios oficiales destinados a combatir la plaga.

Que para ello es conveniente la designación de una comisión local que proponga los medios que se deben adoptar para tal fin,

Que estas mismas medidas podrían servir de base para proyectar un régimen nacional para combatir la filoxera en las distintas regiones del país" Resolvía:

"Art. 1°.Designase a los señores ingeniero agrónomo Guillermo R. Aubone, Francis Langlois, Absalon Yanzón, Víctor M. Quiroga, entomólogo Everard Blanchard, ingeniero agrónomo Julio Flores Perramón, y el ingeniero José Manuel Gómez, para que constituidos en comisión bajo la presidencia del nombrado en primer término, aconsejen las medidas que tendrá que adoptar el Ministerio de Agricultura en la provincia de San Juan, para combatir racionalmente la filoxera de la vid, y para que establezcan las bases sobre las que se debe fundar una organización nacional sobre la materia.

Art.2° La comisión designada presentará sus conclusiones dentro de los treinta dias de haberse constituido" 16

La resolución ministerial fue acatada por la  comisión, cinco de cuyos representantes eran miembros del  ente provincial de la Ley 752. Se  constituyo el 20 de agosto de 1937 conformada por seis de los  designados por el ministerio (en realidad Blanchard, dejó un memorando y regresó a Buenos Aires), apresurándose a recopilar y organizar toda la información existente en  los entes públicos y el sector privado de viñateros. En tiempo y forma elevó su informe al ministro Cárcano, en el contexto que hemos referido anteriormente, sin obtener respuesta, por lo cual el gobierno provincial solicitó autorización para publicar por su cuenta el texto en 1938. En los considerandos establecía:

"Que es indispensable llevar una intensa campaña educativa entre los viñateros de la Provincia, respecto a los graves problemas que plantea el ataque de la filoxera, pues en muchos casos se ignora la importancia de la plaga y la necesidad de preparar la defensa, atribuyéndose los estragos que ocasiona a otros factores.

Que  es obra de buen gobierno difundir ampliamente el conocimiento de la situación actual, aclarando conceptos sobre el desarrollo de la situación y métodos de lucha que evitaran errores en lo sucesivo.

Que debe evidenciarse la labor realizada por las dependencias oficiales y la obra que se debe a la iniciativa privada, precisando con toda claridad las medidas a adoptar y las bases en que se debe fundar una organización nacional sobre la materia;

Que el trabajo de referencia es una obra de positivos e inmediatos beneficios para el viticultor sanjuanino, que le permitirá orientar su acción presentándole un autentico  conocimiento respecto a la situación en que se encuentra la primera fuente de riqueza de la Provincia."17

Lo trascripto  representaba, además de la valoración de la labor realizada,  el reconocimiento oficial del problema filoxérico en San Juan y su gravedad, la necesidad urgente de propagar el conocimiento sobre la plaga,  un  compromiso para realizar acciones ante la nación para poder controlarla.

Las divergencias internas entre el poder ejecutivo provincial y el Partido Demócrata, y las intervenciones posteriores  hicieron fracasar este buen intento y nuevamente la lucha antifiloxérica  en la provincia quedó en manos de los productores vinícolas en forma aislada y   con ausencia  del estado. En 1939 aún no se realizaban acciones oficiales al respecto:

"La plaga de la filoxera, que viene desarrollándose en nuestros viñedos sin que se le oponga una acción eficaz, constituye ya un serio peligro para la industria básica  de la  provincia. Cada año que transcurre se señala por nuevos avances de la terrible plaga, restando a la producción extensas áreas de cultivo.

Durante las sesiones del V Congreso Nacional de Fruticultura que acaba de realizarse en la ciudad de Tucumán, se planteó por la delegación sanjuanina el problema y se expuso la necesidad urgente de llevar a cabo la lucha antifiloxerica, a cuyo efecto se aconsejó al Ministerio de Agricultura de la Nación se adopten las providencias para que abarque todas las zonas vitícolas del país.

Hasta hoy no se ha hecho aquí (San Juan) nada práctico para combatir la filoxera. Se conocen  los enormes estragos causados por la plaga en los viñedos y como allí se consiguió vencer el flagelo. Esta experiencia solo ha inspirado entre nosotros abundante literatura, pero ninguna acción positiva, como si el mal fuera una cosa teórica y la amenaza no se hubiera concretado en daños y una realidad cada vez más desastrosa, pues avanza incesantemente la propagación filoxérica.

Si se renuncia a la lucha contra la plaga, la vida de los viñedos puede darse por limitada a muy pocos años y desaparecerá una de las fuentes de riqueza con que cuenta el país, fruto del perseverante trabajo de varias generaciones de laboriosos obreros...." 18

EXTENSIÓN DE LA PLAGA DE FILOXERA

El primer gran foco filoxérico en San Juan se constató el 22 de enero de 1929,  en  propiedad de don Juan Bilella en el distrito de Rinconada del Departamento de Pocito. Pero con anterioridad ya se habían observado manchas aisladas en la propiedad  Langlois Hermanos19  y otras fincas de la misma localidad.

 El área  donde se detectó la infestación era para entonces una zona con preponderancia de la vitivinicultura sobre otras actividades productivas. Este espacio sanjuanino, era y  es aún hoy,  una zona de condiciones edafológicas y climáticas excelentes para el cultivo vitícola, estaba cercana a la estación de carga del ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, con buena dotación de agua de riego desde el Canal Pocito ampliado, se habían realizado grandes inversiones en bodegas desde fines del siglo XIX y principios del XX con  avances tecnológicos y abundante mano de obra de la inmigración de zonas españolas e italianas, tradicionalmente vitivinícolas. La presencia de descendientes  de franceses   dedicados a la  empresa vitivinícola  daba la idea del gran potencial de la zona conocida como Rinconada de Pocito.

La aparición de la filoxera en San Juan fue una verdadera pesadilla para los inmigrantes y sus descendientes, ya que muchas de estas familias habían logrado con esfuerzo su propio viñedo, o eran contratistas, encargados de fincas u obreros de los principales vitivinicultores de la zona, de tal modo que la plaga tuvo un fuerte impacto. Muchos de estos inmigrantes habían llegado expulsados de sus países de origen por la plaga filoxera  y por la crisis ocasionada  por el cambio de cultivo,  como resultado del resurgimiento vitivinícola francés. En la zona atacada por la plaga se encontraban  radicados un buen contingente de valencianos y catalanes e italianos que habían sufrido en carne propia la plaga y la sustitución del viñedo por el naranjo,  el olivo, el almendro y la hortaliza. A partir de 1929  estos inmigrantes o sus hijos volvían a sentir la amenaza de la devastadora filoxera.

Los primeras manifestaciones  de la plaga fueron detectadas por el agrónomo regional del Ministerio de Agricultura, ingeniero A. Lanteri Cravetti, bajo cuya dirección se constituyó rápidamente una comisión con varios técnicos, comenzando el estudio de la plaga y el grado de dispersión alcanzado, confeccionando, en cada caso, una ficha en que se identificaba claramente la propiedad, el croquis de la misma y una determinación de la localización y alcance del foco, en caso que se encontrara infestada. Los primeros resultados detectaron que la infestación tenía varios años y probablemente fue introducida a la provincia por los mismos viñateros en su afán de mejorar la calidad enológica de las uvas. 

Ateniéndonos a los informes de la Comisión Antifiloxera20, la plaga afectó fundamentalmente a los distritos  agrícolas cercanos al foco detectado en Pocito y sus departamentos limítrofes, prácticamente la cuna original de la industria vitivinícola,  extendiéndose rápidamente, a pesar de la aplicación experimental de varios tratamientos como veremos más adelante.

La plaga localizada en Pocito atacó en 1929, afectando las zonas de viñedos  del departamento: Carpintería, Rinconada y 4° Cuartel y  Villa Aberastaín con una intensidad que dejó  21% de viñedos filoxerados en el primer año ( 1.402 hectáreas), comenzando a expandirse hacia las áreas más ricas en estructura vitivinícola, el antiguo departamento Desamparados. También se registraron focos en otros dos distritos tradicionales Santa Lucia (42 hectáreas) y Chimbas (52 hectáreas), todos ellos cuna de la industria vitivinícola provincial desde la época colonial.

Siete años más tarde la filoxera había afectado prácticamente el 100% de los viñedos de Trinidad (Callecita, Colonia Rodas y Médano de Oro)  y Santa Lucia (Alto Sierra, la Legua Colonia Richet, Colonia Zapata, Mogote), el 93% de Pocito (Carpintería, Rinconada, 4° y 5° Cuartel, Villa Aberastaín), el 91 % de Rivadavia (la Bebida y Marquesado), el 75 % de Concepción y Chimbas. También  1937 el brote filoxérico había traspasado la margen derecha del Río San Juan, para aparecer  en Ullúm (la más afectada por su cepaje moscatel) y  se manifestaba en focos dispersos en Caucete (zona irrigada por el Canal 1°); en  25 de Mayo (en zonas de Casuarinas); en San Martín (la zona de Dos Acequias), y en Albardón, (zona centro y La Cañada).  En estas cuatro últimas zonas la plaga pudo ser controlada por manifestarse en sectores aislados y por razones de aislamiento natural que explicaremos más adelante.21

AVANCE DE LA FILOXERA EN LA PROVINCIA DE SAN JUAN 1929-1937
SOLO DEPARTAMENTOS CON  PLAGA

DEPARTAMENTO

1929

1930

1931

1932

1937

Hectáreas

Afectadas

%

Afectadas

%

Afectadas

%

Afectadas

%

Afectadas

%

POCITO

1402.4

21.1

1957.5

29.4

2729.6

41.1

2729.6

41.1

6210.5

93.5

DESAMPARADOS

42.1

2.2

47.6

2.5

47.6

2.5

47.6

2.5

1425.6

75.0

TRINIDAD-RAWSON

52.5

3.0

52.5

3.0

224.0

14.0

249.0

14.0

1698.7

100.0

RIVADAVIA

 

 

 

 

55.1

6.1

55.1

6.1

828.0

91.8

SANTA LUCIA

 

 

 

 

 

 

2.0

0.09

2090.5

100.0

CONCEPCIÓN

 

 

 

 

 

 

 

 

483.0

75.0

ULLUM

 

 

 

 

 

 

 

 

487.4

90.0

CAUCETE

 

 

 

 

 

 

 

 

100.0

Focos
aislado

25 DE MAYO

 

 

 

 

 

 

 

 

100.0

Focos
aislado

ALBARDÓN

 

 

 

 

 

 

 

 

100.0

Focos
aislado

SAN MARTÍN

 

 

 

 

 

 

 

 

100.0

Focos
aislado

TOTALES

1497.0

4.4

2057.6

6.1

3056.3

9.1

3086.3

9.1

14999.8

44.6

FUENTE: Ministerio de Agricultura de la Nación, Comisión de Estudio del Problema Filoxérico. Informe. San Juan 21 de octubre de 1937. Buenos Aires, Compañía Impresora Argentina, 1938.

La marcha de la filoxera había realizado un circuito claro, partiendo desde Pocito había atacado progresivamente, a lo largo de seis años, las zonas agrícolas colindantes de Trinidad- Rawson y  Desamparados-Rivadavia, y desde allí, por la proximidad de los cultivos se había expandido hacia Santa Lucia, Concepción-Chimbas y  Ullum, con brotes aislados en Albardón, Angaco ,  San Martín y  Caucete.

El ataque masivo se registró en la forma típica de "mancha de aceite",  en los espacios de cultivo que tenían continuidad territorial. Las causas que influyeron para ello: 

a) Por acción expansiva natural: vientos preponderantes (en San Juan Sur a Norte y Oeste a Este) que diseminaban las radicícolas jóvenes o las que eran levantadas por las labores culturales del suelo; o  dispersión a través del agua de regadío que constituía el vehículo adecuado para la plaga ya que la larva podía permanecer varios días sumergida en agua sin sucumbir.

 b) Por la acción involuntaria del hombre (implantación de especies infestadas,  uso de implementos agrícolas, abonos naturales, traslado leños de zonas afectadas o ropa y calzado de cuadrillas de cosechadores de un lugar a otro).

 c) La plaga no avanzó uniformemente, sino que la dispersión fue más rápida en unas zonas y más lenta en otras según la granulometría de los suelos.

Lo cierto es que la filoxera afectó principalmente a la zona donde había tenido su origen la viticultura tradicional sanjuanina,  fundamentalmente por la vecindad y continuidad geográfica de los viñedos.

Las nuevas zonas viñateras,  surgidas por construcción de obras hidráulicas y concesión de agua permanente para regadío, que ampliaron la frontera agrícola del Valle de Tulúm, especialmente en el margen izquierdo del Río San Juan (Este), no fueron afectadas por la filoxera. Esto de debió a su aislamiento, ya que estaban separadas por distancias de varios kilómetros de la zona afectada, irrigadas por canales diferentes,  y por existir extensas superficies de terrenos incultos, en parte tierras secas y áridas y en parte ciénagas,  que actuaron como barreras naturales para la dispersión de la  plaga .

El  informe de 1937  en que basamos el cuadro anterior indicaba:

"En la actualidad  la superficie filoxerada es por lo menos de una 15.000 hectáreas, no descontando el viñedo que desapareció por influencia directa o indirecta de la filoxera, entendiéndose por influencia directa cuando sus efectos han producido la muerte de las plantas o un gran decaimiento y, por influencia indirecta cuando la infestación filoxérica ha inducido al dueño a ofrecer sus viñedos a la Junta Reguladora. El 65% de los viñedos ofrecidos a la junta estaban filoxerados." ......"La superficie desaparecida hasta principios de este año (1937) alcanza casi 6.000 hectáreas /..../Además a una simple recorrida por las zonas afectadas por el parásito, ilustra elocuentemente de esa gran pérdida suportada por la viticultura sanjuanina. Se ven numerosas superficies con el enmaderado y alambrado de párrales o viñedos, sin plantas o con alguna que otra planta seca; otros aún presentan plantas muertas sin arrancar.

Desgraciadamente las 6.000 hectáreas no han desaparecido en forma regular  a razón de 1.000 por año (lo que nos haría pensar que aún faltan 28 años, para extinguir las 28.000 hectáreas por año que aún quedan en pie, sino que las 6.000 hectáreas constituyen el monto total de las pérdidas anuales sumadas, pérdidas estas que seguramente, en los primeros años habrán sido algunas fracciones de hectáreas y que aumentaron en razón geométrica por año"22

Estos párrafos del informe merecen alguna explicación adicional ya que no estuvieron reflejadas en las fuentes censales  de origen nacional (en cuyo caso estaríamos hablando aproximadamente del 50% de superficie filoxerada y 20% de viñedos destruidos).  Sin embargo la ordenación de los datos censales que tenemos relevados registra otra realidad.

PROVINCIA DE SAN JUAN.
SUPERFICIE CULTIVADA DE VIDES
FUENTES DE REFERENCIA

HECTÁREAS
VITÍCOLAS
CONSIGNADAS

CENSO NACIONAL 1914

23.511

CENSO PROVINCIAL DE 1931

33.584

1° CENSO VITIVINÍCOLA NACIONAL 1936

29.176

MEMORIA DE LA JUNTA REG. DE VINOS 1937

29.740

2° CENSO VITIVINÍCOLA NACIONAL 1945

30.965

Fuente, elaboración propia en base a Censos y Memorias referidas.

 Las cifras de origen censal nacional,  en lo general, presentan  cierta coherencia,  pero si comparamos las mediciones  nacionales y provinciales a partir de  1914,   la única medición  discordante era el censo  de 1931. ¿Deberíamos dar credibilidad a la cifra del Censo Provincial de Viñedos de 1931?  Ya que constituía la única que alteraba la secuencia generalmente aceptada, con un pico de superficie de cultivos vitícolas no superada hasta la década de 1950. Desde luego si concedíamos credibilidad a  ese primer recuento vitícola provincial estaríamos en presencia del avance del predominio vitivinícola sobre otros cultivos y justificando  la crisis de sobreproducción de las décadas del veinte y treinta del siglo pasado.  Sin embargo seguíamos con la duda ¿Por qué no había sido tomado por ningún investigador, si el mismo había sido publicado (según el "Informe") por el interventor Galíndez por decreto de Junio de 1934? Posiblemente: A) por su discordancia con la secuencia de las cifras nacionales, o,  B) por desconocimiento del  impacto de la filoxera. Veamos cada una de ellas:

A) Discordancia con las cifras nacionales. Al respecto observamos que el periodo íntercensal nacional era demasiado extenso (1914-1936), para aumentar tan poco la superficie de viñedos: 5.665 hectáreas en 22 años,  lo que daría un promedio de 255 has año,   que a nuestro criterio y en consultas realizadas a especialistas23, no alcanzaban para provocar una crisis de superproducción, y sin embargo tradicionalmente, había sido aceptado por la mayoría de los estudios como una cifra normal, a pesar de  haberse ampliado la frontera agrícola incorporando a la vitivinicultura sanjuanina extensas zonas del este sanjuanino.

Ahora bien,  si tomáramos en cuenta el Censo Provincial de 1931, con sus 33.584 hectáreas en el periodo intercensal 1914-1931, con una diferencia de superficie de viñedos de 10.073 hectáreas en un período de 17 años,  evidentemente se justificaría mucho mejor un proceso de superproducción vitícola, pues prácticamente la superficie se habría incrementado en  casi una tercera parte con referencia a la medición de 1914 y en casi 600 hectáreas de promedio anual.

El censo vitícola nacional de 1936 (con 29.176 hectáreas vitícolas) estaba registrando de un descenso de 4.408 hectáreas, respecto al provincial de 1931, lo  que constituía  una evidencia de la presencia y el daño de la filoxera de la vid en la provincia, ya que la diferencia superaba ampliamente las aproximadamente 1.500 hectáreas  ofertadas a la Junta Reguladora de Vinos por el programa de adquisición de viñedos para erradicación, en consecuencia nos acercamos bastante a la cifra de  las 33.584 hectáreas (1931), luego de seis años de plaga filoxérica.

En conclusión y de acuerdo a lo  explicitando, creemos que la fuente provincial de 1931,  tiene  la suficiente fiabilidad para tenerla en cuenta como dato referencial de los cultivos de la vid y sus pérdidas por filoxera hasta el pico de 1937.  El mismo "Informe" nos aclara que  el Censo Provincial de 1931 fue realizado con la misma metodología que el Censo de la Junta reguladora de Vinos de 1937, esto era sin incluir "callejones" o superficies de servicio. 24

Si quisiéramos realizar otra constatación, después de ocho años de plaga filoxera, entre la extensión del viñedo sanjuanino registrada en 1931,  en comparación con la extensión  del Censo de la Junta Reguladora de Vinos de 1937, encontramos  una diferencia de 4.872 hectáreas de disminución, si a esto aumentamos las 1.028 hectáreas erradicadas por la Junta Reguladora, tenemos una superficie muy cercana a las 6.000 hectáreas (concretamente 5.900) de pérdida de viñedos,  (que  calcularemos redondeando en 6.000  por focos aislados con reemplazo de vides), nuevamente obtendríamos una diferencia de la misma magnitud que nos da el "Informe"

B) Respecto  a la segunda cuestión, "desconocimiento del impacto de la plaga". Fue necesario escrutar la fuente para poder dar sentido al "Informe",  sobre todo en  cuanto a la afirmación "de 15.000 hectáreas afectadas, y 6.000 destruidas"  en mérito a la consistencia de los datos.  Cabe aclarar que "afectadas" se trataba de terrenos donde se había constatado la presencia de la plaga, pero:

a)  No  todas las variedades eran igualmente susceptibles al ataque filoxérico, la vieja "cepa" de rústico pie americano, conocida popularmente como "criolla chica", "criolla grande" y "cereza" (las dos últimas muy difundidas por su óptimo rendimiento de cantidad de frutos) lograron resistir la plaga, a diferencia de los cepajes europeos que fueron duramente afectadas.

b) Otro factor que también contribuyó a la preservación de las vides fue el sistema de conducción, mientras que las "criollas", generalmente eran plantadas por el sistema de parral sanjuanino o parral cuyano,  porque con su sombra disminuía el índice de evaporación del riego, y el mayor desarrollo vegetativo (vigor) admitía  una mayor carga de frutos. Este tipo de conducción también permitía mayor profundidad a las raíces (especialmente en suelos francos) que junto con la cobertura epitelial más resistente, impedían que la llegada y el ataque del pulgón de filoxera fuese letal.

c) En consecuencia las 6.000 hectáreas destruidas hasta 1937, se trataban de varietales de origen europeo, introducidos por productores queriendo mejorar o diversificar sus viñedos,  ya para producir vinos,  pasas o uva para consumo en fresco. En estas variedades introducidas se privilegiaba la calidad sobre la cantidad y generalmente  adoptaban el sistema de conducción de tipo viña espaldera (alta o baja) para mejorar la exposición solar y la aireación de los frutos (sistema que era considerable menos sensible a la peronóspora y al oidium), además porque   permitía aprovechar suelos menos profundos por su menor desarrollo radicular, circunstancia  que facilitó el ataque y la dispersión de la filoxera.

d) Si analizamos las  superficies de viñedos por distrito entre 1931 y 1942, observamos una notable disminución de mismo en las áreas marcadas como filoxeradas. Esto respondía a  varias razones:

El principal problema era el suelo filoxerado, pues los costos de erradicación y  replantación con medidas que aseguraran la no infestación del viñedo nuevo  tales como:  extirpación de parrones secos,  nivelación del terrero para poder usar el agua en manto de inundación, zanjeado y aireación de la tierra, armado del viñedo,  plantación de pie americano más injertación,  (adicionando al riesgo de que el injerto no prendiera debiendo esperar un año más, o que el pie fiera incompatible con la variedad y esto se demostraba en dos a cuatro años), derechos de irrigación y monda e impuestos de contribución directa,  exigían un capital  de riesgo  "...calculado en  2.470,  pesos por hectárea, sin incluir los intereses  del capital ni la pérdida de cosecha durante cuatro años" 25

2. El temor al fracaso de la reimplantación, agregado al poco rendimiento económico del cultivo de los viñateros sin bodega, provocó el cambio de uso agrícola del suelo volviendo al cultivo de especies anuales (cereales, forrajeras u hortalizas) y en algunos casos  la implantación del olivo en las zonas más afectadas por la plaga. (caso Pocito, Rawson, Desamparados-Rivadavia y Chimbas), muchos de estos productores vendieron a la Junta Reguladora sus viñedos sin vender el suelo.

3. Muchas  áreas periurbanas, limítrofes a la Capital de la provincia (Desamparados, Trinidad, Chimbas, norte de Santa Lucia), cambiaron el uso agrícola por uso urbano.  En vez de reimplantar el cultivo, directamente los propietarios o compradores nuevos,  fraccionaron los terrenos cercanos a centros poblados vendiéndolos a los particulares como lotes urbanos. Este último fenómeno se aceleró con la reconstrucción de la ciudad de San Juan después del terremoto de 1944, con facilidades para construir viviendas a través de créditos del Banco Hipotecario Nacional.

4. Otras superficies fueron adquiridas por la Junta Reguladora en su programa de erradicación de viñedos, como se ha dicho anteriormente, por lo menos unas 1.028 hectáreas de las 2.000 ofertadas, para el  inconcluso plan de colonización,   eran terrenos filoxerados. 26

ESTIMACIÓN DE CONSECUENCIAS DE  LA FILOXERA EN SAN JUAN

No tenemos dudas que la propagación de la filoxera, agregó a la crisis vitivinícola general, un elemento dramático por sus consecuencias:

a) En lo agrícola: pérdida de superficie dedicada al cultivo de la vid, desaliento general para la diversificación y mejoramiento de los cepajes  por falta de medidas concretas del estado e inseguridad ante el avance de la plaga.

b) En lo económico: si calculamos solo la pérdida de 6.000 hectáreas en producción, valuadas en 3.000 $/ Ha. (según alícuota de Contribución Directa.27) el valor se aproximó a los $18.000.000, hasta 1937, equivalentes a casi dos presupuestos  provinciales. Con el agregado de la pérdida de mano de obra permanente y transitoria (de poda y cosecha), que en un cultivo no mecanizado era  calculado en $ 600 por hectárea y año 28, cuyo valor aproximado fue $ 3.600.000 por año, a partir de la máxima extensión del año 1937, equivalente a más de 1/3 del presupuesto anual provincial.

c) Sociales: tal vez el mayor impacto fue el desempleo,  la pérdida de la cultura del trabajo de la tierra, la miseria,  la ruina del pequeño vinicultor  que se vio obligado a vender su tierra a bajo precio (tanto a la Junta Reguladora de Vinos como a la especulación de particulares), para terminar la mayoría de las veces en el desarraigo,  migrado a centros urbanos con esperanza de encontrar nuevas alternativas de sobrevivencia. Para los viñateros inmigrantes e hijos de inmigrantes europeos fue también revivir el drama de sus mayores o el propio en sus patrias de origen.

LA LUCHA CONTRA LA PLAGA

El punto anterior nos explica la desesperación en la lucha contra la plaga y los esfuerzos para combatirla, especialmente de parte de los grandes viñateros integrados. Ellos movieron los distintos resortes para formar comisiones locales, implicar al gobierno y sus organismos técnicos en el problema, y llevar adelante una serie de experiencias con financiamiento privado tanto para tratar de salvar sus cultivos, como para preservar la industria del viñedo en Cuyo.29

Desde el estado, jugó un rol preponderante la Estación Experimental de Alto de Sierra,  donde la labor preventiva, a cargo de los ingenieros agrónomos Aubone y Gómez, había iniciado medidas preventivas desde 1925, formando una colección de "plantas madres". Constatada la invasión de Filoxera la repartición creó catorce  parcelas de ensayo en viñedos en fincas  particulares de distintos departamentos según los suelos, de los cuales solamente seis, habían sido cuidados por sus propietarios. Dicha Estación Experimental había distribuido más de 2.240.000 estacas, barbechos e injertos. Respecto a los estudios  realizados en la repartición el "Informe" abundó en detalles sobre su contribución a la reconstrucción del viñedo sanjuanino, solo por mencionar algunas: estudió 70 variedades de viníferas y 110 híbridos productores directos, dispuso de cuatro parcelas de ensayo para varietales: Criolla, Malbec, Ohanes y Moscatel; estudió la adaptabilidad y cultivo de porta injertos; multiplicó vides americanas en vivero y realizó experiencias de injertación sobre diferentes pies y su adaptabilidad a diferentes texturas de suelo. 30

Es interesante  divergencia sobre "la índole fundamental del problema", que marcó claramente diferencias dentro de la Comisión redactora del "informe",  ya que terminaron con  dictamen disidencia de la forma de combatir la plaga: por una parte, el entomólogo Blanchard hacía predominar la investigación científica del insecto filoxera sobre el problema de la invasión; el resto de la comisión, por el contrario, se preocupaba por la parte agrícola, dejando para un segundo momento los estudios sobre el pulgón.

No podríamos terminar este avance sin una mención especial a los estudios aportados por iniciativa privada de Emilio y Francis Langlois, quienes en 1928 visitaron Francia para conocer los trabajos que  se realizaban en la Escuela de Mompelier, de regreso ensayaron en su propiedad 117 hectáreas de experiencias, por cuenta propia, con algún asesoramiento  de los profesionales agrónomos de la Estación Experimental con los que compartieron su conocimiento. Una anotación prolija y constante de las observaciones, firmada por Emilio Langlois,  documenta las observaciones y fotografía las experiencias de cada uno de los ensayos realizados por la empresa familiar, en su desesperante lucha contra la filoxera entre otros consignaron : Ensayos sobre híbridos productores directos traídos de Francia y provistos por el ente oficial, su comportamiento ante la filoxera en distintos suelos;  ensayos de injertos de distintos tipos (Cadillac, Mallorquin, de estaca, herbáceo a ojo dormido y a ojo despierto, etc.) con sus correspondientes apreciaciones sobre los resultados de cada tipo; injertaciones sobre mesa de cámara forzada; injertaciones a campo sobre varios pies americanos,  diferentes sistemas de conducción (parral y espaldera) en diversos suelos y a diferentes distancias de plantación. Ensayos y resultados de distintos tratamientos curativos: Por inundación, por aplicación de gases  de sulfuro de carbono, con apreciaciones críticas de costo y eficacia real, preconizando la  erradicación y replantación del viñedo sobre pie americano con injertación posterior. El resumen de las experiencias, con interesantes acotaciones no desplegadas aquí por razones de espacio31,  fue cedido para el informe al Ministerio de agricultura de la Nación.

A MODO DE CONCLUSIONES

La presencia de la filoxera en la vitivinicultura sanjuanina  fue un componente importante de la crisis vitivinícola de la década del treinta del siglo pasado,  creemos que la crisis de sobreproducción  y la acción  de la Junta  Reguladora de Vinos, con sus distintas políticas para frenar la expansión del viñedo y la industria, por lo menos para el caso de San Juan,  tuvo su mejor aliado en algo no deseado ni planificado por el hombre: La plaga filoxérica  que arrasó  el 17 % de los cultivos vitícolas del valle de Tulúm.

La presencia de la plaga filoxera en los viñedos sanjuaninos se advirtió en forma alarmante en los viñedos del departamento rural de Pocito, traída inadvertidamente por productores empeñados en mejorar la calidad de sus uvas con cepajes europeos implantados a pie franco,  para la producción de vinos finos.

A pesar de los intentos privados y del estado, la continuidad geográfica de los viñedos en el valle central de Tulum, facilitó la  expansión de la plaga agrícola por los centros tradicionales de la producción, atacando principalmente los varietales exógenos y con menos intensidad a los cepajes americanos, provocando el desplazamiento de los cultivos vitícolas a nuevas zonas del este y sur provincial, en zonas que tradicionalmente habían sido forrajeras o trigueras.

Aunque  su impacto no haya sido plenamente valorado por los estudios sobre el tema, sus secuelas permanecieron en la memoria colectiva y marcaron la cultura vitivinícola por largo tiempo: la superioridad del sistema de conducción del parral en vez de la viña,  nivelación de terrenos para facilitar los riegos abundantes; el rechazo a las variedades francesas plantadas a pie franco; la proliferación de variedades autóctonas  como criolla grande y cereza (además de su mayor rendimiento en frutos); la preocupación por el vigor y la sanidad vegetal de los cultivos y  la búsqueda de espacios abiertos y aislados para nuevas plantaciones, son algunos de los rasgos que caracterizaron la viticultura sanjuanina hasta la crisis del modelo de monocultivo de  la década de 1970. La distancia del tiempo fue dejando de lado el miedo a la plaga, se  aceptaron explicaciones de la convivencia del cultivo y la filoxera y toda la estructura defensiva fue dejada de lado  con el proceso de reconversión  vitivinícola, aunque siempre se oyen voces de prevención y alarma


1 Ministerio de Agricultura de la Nación, Comisión de Estudio del Problema Filoxérico. Informe. San Juan 21 de octubre de 1937. Buenos Aires, Compañía Impresora Argentina, 1938. (En adelante citado como Informe...).

2 Gallardo, J.,  Definición doctrinaria del bloquismo sanjuanino. Rosario, 1932, p. 139.        [ Links ]

3 Gobierno de la Provincia de San Juan, El problema vitivinícola de San Juan y sus relaciones con el actual régimen impositivo. San Juan, La Reforma, 1932

4 "El derrame de vino" en  diario Tribuna,  San Juan, 5 de noviembre de 1937, p. 6.        [ Links ]

5 Ibídem, p. 6

6 La filoxera pertenece a la familia Aphidae,  cuya denominación científica más aceptada es la de Dactylosphaera vitifolii Schimer. En cada uno de los estados biológicos la filoxera tiene forma diferente, que de no conocerlas se podrían confundir con especies diferentes. Hay individuos sin alas (ápteros) o con alas de forma, color y tamaño variables según la especie. La filoxera de la vid era nativa de algunas regiones los Estados Unidos, donde se desarrolló a expensas de especies rupestres de viñedos. El adulto alcanza un tamaño de 1-1,25 mm de longitud. Se nutre exclusivamente de plantas del género Vitis, atacando por igual a las distintas especies, pero algunas de ellas han desarrollado mecanismos de resistencia que impiden que les afecte. Fue examinada por primera vez en 1854 por el entomólogo americano Asa Fitch, encargado por el estado de Nueva York de realizar un estudio sobre los insectos útiles y dañinos para la agricultura. Este investigador encontró el insecto en agallas localizadas en el haz de hojas de vid americana y lo nombró como Pemphigus vitifoliae. Posteriormente fue hallado en el estado de Missouri por Riley y después por Walsh. En 1867, Henri Schimer descubrió un individuo alado y supuso que se trata de un macho. La presencia de largos pelos en el extremo de los tarsos le indujeron a  separar este insecto del género Pemphigus y lo bautizó como Dactylosphaera vitifoliae.     El insecto fue hallado por Hammersmith, en Europa, en 1863, concretamente en invernaderos de Inglaterra e Irlanda, siendo estudiado en 1867 por el entomólogo Westwood, quien lo nombró como Peritymbia vitisana. Hasta entonces, la filoxera apenas tenía importancia económica, ya que la región vitícola americana por excelencia, California, donde existían espléndidos viñedos plantados por los misioneros españoles, se veía todavía libre del insecto, y en Inglaterra el viñedo carecía de importancia.

En 1863, comenzó a comentarse entre los viticultores franceses de la Provenza la aparición de una extraña enfermedad en la viña. La Sociedad de Agricultura del Hérault designó en 1868 una comisión para su estudio, cuyos miembros encontraron en las raíces de las plantas afectadas numerosos individuos de este insecto. Uno de los integrantes de la comisión, Planchon, lo bautizó provisionalmente como Rhizaphis vastatrix, ya que se trataba de un pulgón que dañaba las raíces de la vid. Este autor, consultó con el célebre hemipterólogo  Signoret sobre la identidad del insecto, quien lo incluyó en el género Phylloxera, el cual había sido creado en 1834 por Boyer de Fonscolombe para la filoxera de la encina (Ph. quercus). Por lo que pasó a denominarse Phylloxera vastatrix,  siendo este el nombre más difundido.

7 La introducción de la filoxera en Europa se produjo como consecuencia de la importación de vides americanas, bien directamente de los Estados Unidos o a través de los viveristas europeos, que las recibían desde el otro lado del Atlántico o directamente traídas por los agricultores franceses para experimentar nuevas variedades. Mucho contribuyó en esta importación la intención de algunos viticultores de ensayar especies y variedades nuevas de Vitis resistentes al oídio, enfermedad producida por el hongo Uncinula necator, que procedente de América había invadido los viñedos europeos a mediados del siglo XIX, y habiéndose determinado que algunas variedades californianas eran resistentes a esta enfermedad criptogámica comenzó la introducción del  cepaje Isabella, resistente al oídio pero eventual portadora de filoxera.

En el año 1878, la invasión filoxérica alcanzaba ya a 52 departamentos franceses y afectaba a 1.200.000 hectáreas de viñedo, es decir, aproximadamente la mitad de la superficie dedicada a este cultivo. A Francia le siguió Portugal, en donde algunos años antes se hicieron plantaciones con vides americanas, aunque hasta 1868 no se dieron cuenta de los daños del insecto. En 1875 apareció en Alemania, cuatro años más tarde en Italia y finalmente se extendió por toda Europa. En España se constató su presencia en el año 1878, en la provincia de Málaga, pero se supone que la plaga existía desde 1875. Casi al mismo tiempo apareció un segundo foco en Gerona y unos años más tarde penetró desde Portugal en Orense. Desde estos tres focos se dispersó por el resto de España, siendo la zona de Valencia la única que pudo sobrevivir hasta la 1916 en que fue contaminada.

8 Sarmiento, D.F., Obras Completas. T. XLII. Buenos Aires, Luz del Día, 1952, pp. 109 y 292        [ Links ]

9 Carta al Presidente del Centro Vitivinícola, Buenos Aires setiembre 1895, citado en Informe .... p. 5.

10 Citado en Maurin Navarro, E., Contribución al Estudio de la Historia Vitivinícola Argentina. San Juan, Editorial Sanjuanina, 1967, pp. 174-176.        [ Links ]

11 Archivo Histórico y Administrativo de San Juan (Argentina), (en adelante AHASJ), Recopilación de Leyes y Decretos. Tomo VIII, p. 237.         [ Links ]

12 AHASJ, Recopilación de leyes, año 1916, (recopilado por fecha de la disposición) s/f

13 AHASJ, Recopilación de leyes, 1920-1923 s/f

14 Gallardo, J.,  Op. cit, Anexo p. 354.

15 Informe...p. 95.

16 Informe...p. I.

17 Informe...p. VII.

18 "La lucha contra la filoxera", en Tribuna, San Juan, 4 de setiembre de 1939, p. 6.        [ Links ]

19  La firma Langlois Hermanos perteneció a viticultores de origen francés, cuya bodega propia fue fundada en 1897,  luego de un viaje de sus propietarios por Francia sus viñedos de más de cien hectáreas y el establecimiento industrial eran considerados precursores de adelantos tecnológicos en cuanto a  molienda mecánica  y de la fermentación refrigerada, según el relato de don Francis Langlois, con su padre habían traído la tecnología de la escuela de Mompelier, y habían observado en Francia las experiencias de plantación en pie americano e injertación para combatir la filoxera. (Entrevista del autor)

20 Informe..., p. 18.

21 Ibídem, pp. 18-19.

22 Informe..., p. 21.

23  Consultas realizadas a Ing. Agrónomo José Sánchez Giró y Claudio Tinto, productor y ex bodeguero de tradición familiar.

24 Informe...p. 21.

25 Informe....p. 48.

26 Ibídem, p. 86.

27 Ibídem, p. 48.

28 Ibídem, p. 48.

29  Aunque la comisión era para la Provincia de San Juan, esta realizó una visita a Mendoza y estimaba que en la vecina provincia, pese a los esfuerzos realizados, los focos filoxéricos estaban infectando importantes zonas vitícolas, Ver "Informe", p. 59 a 61.

30 Informe ...p. 22 a 44

31 Este trabajo de la autora "Los actores sociales y la lucha contra la filoxera en la provincia de San Juan (Argentina)",  se encuentra desarrollado  como parte de informe del proyecto "Hombres, Uvas y Vinos. Historia de la moderna vitivinicultura sanjuanina", en curso, probado por Consejo Superior de Universidad Nacional de San Juan. Inédito