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Universum (Talca)

versión On-line ISSN 0718-2376

Universum v.21 n.2 Talca  2006

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-23762006000200013 

 

Revista Universum Nº 21 Vol.2:202-217, 2006

DOSSIER: La Vid y el Vino

La intervención estatal en las actividades vitícolas en la Provincia de San Juan para 1982. Ley provincial de promoción al fraccionamiento de vinos en origen Nº 5.107

 

Silvana Frau  (*)

(*) Becaria de CONICET, Ayudante de 1º en el Instituto de Investigaciones Históricas Héctor D. Arias, dependiente de Facultad de Filosofía Humanidades y Artes, Universidad Nacional de San Juan, Argentina.

Artículo recibido el 2 de noviembre de 2005. Aceptado por el Comité Editorial el 24 de marzo de 2006.

Correo electrónico: sfrau1@uolsinectis.com.ar


RESUMEN

En 1982 el sector vitivinícola argentino vivía una profunda crisis de sobreproducción vínica. El Estado, como ente regulador, sanciona una serie de leyes destinadas a regular las actividades del sector, aplicadas a través del Instituto Nacional de Vitivinicultura, encargado de instruir al sector vitivinícola sobre el envasamiento en origen y sus beneficios.

El Estado Provincial, por su parte, crea una Comisión encargada de redactar un proyecto de ley sobre el Fraccionamiento en origen, integrada por cámaras, federaciones, secretarías de gobierno y asociaciones vinculadas directamente con la vitivinicultura.

Entre las ventajas brindadas por el Estado provincial a las Bodegas adheridas se cuenta la reducción de tarifas energéticas, desgravación impositiva, descuentos sustanciales en utilización de agua corriente y créditos a largo plazo para los envasadores en origen, más el otorgamiento de predios de propiedad del Estado para el asentamiento de plantas de fraccionamiento, especulando así con la llegada de grandes instalaciones industriales que ocuparían a gran cantidad de mano de obra que se encontraba desocupada en ese momento. 

Palabras claves:

Vitivinicultura - Fraccionamiento - Ley


ABSTRACT

In 1982 the argentinian vinicultural sector was passing by a speedy crisis of vinic overproduction. The State, as regulatory authority, ratifies some laws destinated to regulate the activities of sector.

The National State leaded through the National Viticulture Institute, in charge of instruct to the vinicultural sector about the bottlement in origin and its beneficts.

The Provintial State, by its hand, creates a commission in charge of write a law's project about the fractionment in origin, integrated by chambers, federations, government, secretaries and entailed associations witch the viticulture directly.

Among the advantages offered by the Provintial State to the adhered wine vaults are taken into consideration the decrease of energetic rates, impositive descharge, substancial discounts in the utilization of current water and long time credits for bottler in origin, more over the grant of State's landed property for the establishment of fractionment plants, speculating with the arrival of big industrial plants that would employ to a big amount of handworker that was found unemployed in this moment.

Key words:

Viticulture - Fractionment - Law.


 

PRESENTACIÓN

En 1982, la vitivinicultura argentina afrontaba una crisis de sobreproducción de vinos. San Juan, segunda productora de vinos, del país se vio profundamente afectada.

La sanción de la ley Nº 5.107 de Promoción al Fraccionamiento del Vino en Origen se plantea como una posible solución, pretendiendo a través de ella reencausar el proceso de industrialización, específicamente de envasamiento que se encontraba en manos de fraccionadoras foráneas a la provincia (el 62% de la producción vínica se fraccionaba fuera de la provincia).

Los actores sociales provincianos vinculados con la actividad vitivinícola, estuvieron directamente involucrados en la elaboración del proyecto de la ley de Fraccionamiento, la que fue elaborada por cámaras, enólogos, federaciones de viñateros y diferentes asociaciones vinculadas directamente a dicha actividad económica conjuntamente al gobierno de la provincia.

La aplicación de la ley se reduce al periodo que va entre los años 1984-1990. En dicho periodo el crecimiento del fraccionamiento en origen es notable,  pero la crisis generalizada que afecta a Argentina desde 1989 a 1994 impacta sobre el sector vitivinícola de la provincia provocando una profunda trasformación estructural que abarca toda la cadena vitivinícola, trayendo aparejada la desactualización de la ley en los noventa, pero al mismo tiempo estas primeras trasformaciones tecnológicas de las bodegas en la década de los ochenta permiten que San Juan se convierta en la principal provincia envasadora de vinos comunes. 

GENERALIDADES SOBRE LA ACTIVIDAD VITIVINÍCOLA EN LA REGIÓN DEL CONO SUR O AMÉRICA LATINA, EN 1980

A comienzo de la década de los ochenta, América contaba con 943.000 hectáreas cultivadas con vides, de las cuales el 57% se encontraban en la región del cono sur y, de estas, el 60% de la superficie cultivada con viñedos se encuentra ubicada en Argentina, caracterizada por una producción levemente diversificada, con una pequeña parte destinada a uvas para pasas y consumo en fresco. La mayor parte de la producción se emplea en la elaboración de vinos, comercializados en el mercado interno.  

Los países latinoamericanos con una producción vínica importante se reducían a  Brasil, Chile y Argentina.

Cuadro Nº 1: Vitivinicultura del Cono sur. Año 1981.

 

País

Sup. de viñas (en miles de has.)

Prod. de uva (en miles de quintales)

Prod. de uva de mesa (en miles de qq.)

Producción de vinos (en miles de hectolitros)

Prod. de pasas de uva (en miles de quintales)

Argentina

324

30.000

486

21.633

43

Brasil

60

6.700

2.500

2.900

--------

Chile

125

1.380

1.300

5.400

21

Perú

13

800

180

100

-------

Uruguay

12

250

300

550

-------

Fuente: Boletín de la O.I.V. Vol.55-621- Noviembre de 1982 en Boletín informativo oficial del Instituto Nacional de Vitivinicultura, Enero- Febrero Nº 36, Vol. 5. 1984.

Una producción vitícola diversificada la podemos encontrar en Chile, segundo productor de Latinoamérica, donde se destaca la producción de vino con el 94,20%, de uvas de consumo en fresco con un 4,28% y un 1,52% para pasas, mientras que en Argentina la producción de uvas para vino asciende a un total de 98,23%, el 1,62 % es destinado a uvas de mesas y el 0,15% para pasas.

Tanto en Argentina como en Chile la producción vitivinícola se encuentra ubicada en valles interandinos. La zona vitivinícola argentina está comprendida por una franja de terreno con pendientes y altitudes variables desde 500 a 1.500 metros sobre el nivel del mar. Ubicada al Oeste del país, al pie de la Cordillera de los Andes, cuenta con un clima de carácter continental semidesértico, de escasa precipitación anual y baja humedad relativa, que constituyen condiciones excepcionales para la sanidad y calidad de los frutos y una madurez óptima constante año a año.

Cuadro Nº 2: Producción de vino en miles de hectolitros por regiones. Año 1981.

Argentina

Chile

Región

Región

Mendoza

San Juan

Otras

Maule

Rapel

Norte grande y chico

Otras

13.810

6.759

1.064

3.449

789

130

1.032

Fuente: Boletín de la O.I.V. Vol.55-621- Noviembre de 1982 en Boletín informativo oficial del Instituto Nacional de Vitivinicultura, Enero- Febrero Nº 36, Vol. 5. 1984.

Esta zona tiene una gran amplitud longitudinal e incluye numerosos valles andinos, presentando varias regiones ecológicas y suelos de diversas características que permiten distinguir tres regiones bien definidas: Región Andina Central constituida por las provincias de Mendoza y San Juan -provincia que nos ocupa-; Región Andina del Norte integrada por las provincias de Catamarca, la Rioja y Salta, y por último, la Región Patagónica conformada por Neuquén y Río Negro.

La Región Andina Central está constituida por las provincias vitivinícolas de Mendoza y San Juan. Las áreas cultivadas se encuentran cerca de los ríos en los valles interandinos, ya que dependen de ellos para el riego artificial por contar con bajo régimen pluvial. La región posee mayormente una nubosidad muy baja con gran luminosidad. Mendoza produce vinos tintos, rosados y blancos de gran calidad, incluyendo buenos vinos espumantes. En San Juan, por sus altas temperaturas estivales, se obtienen vinos de mesa y finos de calidad sobresaliente principalmente blancos, licorosos, generosos, bases para vermouth, mistela, arrope, aguardiente. Además produce mostos concentrados, uva de mesa y pasas. 

Históricamente, la provincia de Mendoza se destacó por la cantidad de la  producción de uva que destinaba a vinos. Para 1981, el 99,89% de los quintales obtenidos fueron destinados a producir vino, el 0,067% uva en fresco y solo el 0,038% para pasas, mientras San Juan mostraba un porcentaje mayor de diversificación en su producción, contando con el 5.19% para uvas en fresco y 1,10% para pasas. A pesar de esta particularidad es notorio el predominio de la producción de uvas para vinificar, con el 93,71%, que la convierte en la segunda provincia vitivinícola de Argentina, con vinos de alta graduación alcohólica, dadas por las características del suelo y, principalmente, del clima.

LA SITUACIÓN DEL SECTOR VITIVINÍCOLA EN SAN JUAN PARA 1982

San Juan posee una profunda tradición vitivinícola desde tiempos coloniales. En el transcurso de la historia esta actividad se afianzó, trasformándose en el principal motor de la economía. La dependencia económica con la vitivinicultura implica que una crisis en el sector impacta en la economía global de la provincia. Desde el Estado provincial se plantean una serie de lineamientos con objeto de solucionar la crisis.

Los vinos elaborados en San Juan eran casi en su totalidad vinos de mesa (el 94.19 % del total de los despachos de vino de 1982), que se despachaban a centros fraccionadores ubicados en diferentes puntos del país. El siguiente cuadro toma como parámetros las sanciones de la Ley Nacional Nº 18.9051 (1970) y Ley Provincial Nº  5.107 (1982) para analizar la evolución del fraccionamiento de los vinos sanjuaninos.

Cuadro Nº 3: Despacho de vinos años 1970 -1982. San Juan.
(En hectolitros)

Años

Total de vinos despachados

Fraccionados en origen

% del total

Fraccionado en destino*

% del total

1970

4.668.470

613.117

13,30

4.055.353

86,87

1975

5.408.418

763.940

14,13

4.644.478

85,87

1980

5.945.591

1.200.065

20,18

4.138.667

79,82

1981

5.843..626

1.704.959

29,18

3.496.601

70,82

1982

5.092.073

1.595.472

31,33

3.496.601

68,67

Fuente: datos estadísticos del Instituto Nacional de Vitivinicultura. *Vinos fraccionados en diferentes envases.

En el año 1982 el 68.67% del total de los vinos autorizados para el despacho eran trasladados a diferentes plantas fraccionadoras instaladas en toda la República Argentina. A pesar de que en el transcurso del período mencionado se muestra una tendencia hacia el fraccionamiento en San Juan, en Capital Federal, donde se encontraban gran parte de las plantas fraccionadoras, se fraccionaba el 47,56% de los vinos, como se puede observar en el siguiente cuadro:

Cuadro Nº 4: Destino final del vino trasladado desde San Juan a plantas fraccionadoras en todo el país. 1982.

Plantas fraccionadoras donde son traslados los vinos sanjuaninos

Hectolitros.

Plantas fraccionadoras donde son traslados los vinos sanjuaninos

Hectolitros

Buenos Aires

560.945

Santa Fe

234.157

Capital Federal

1.585.766

Santiago del Estero

17.779

Córdoba

260.678

Tucumán

66.280

Corriente

7.069

Chaco

252.269

Entre Ríos

81.202

Chubut

20.738

Jujuy

25.769

Misiones

757

Salta

236.231

Total

3.333.640

Fuente: datos estadísticos del Instituto Nacional de Vitivinicultura.

El traslado de vinos a las plantas fraccionadoras, desde el lugar de origen de los viñedos hasta los centros de consumo era una actividad institucionalizada en el sector vitivinícola. Las grandes bodegas de San Juan poseían, en su mayoría, plantas fraccionadoras en los lugares de consumo2.

La producción de vinos sanjuaninos, como la de todo el país, estaba orientada casi exclusivamente al mercado interno. En 1982, del total de 21.003.872 litros de vino producidos en  el país, el 73,64% fue destinado al consumo interno y sólo se exportó el 26,36%.

Como mencionábamos anteriormente, el problema que afectaba la producción vitivinícola en los primeros años de la década de 1980 era la sobreproducción3. Con el objetivo de superar la crisis vitivinícola, el Estado provincial dictó una serie de leyes. La ley provincial Nº 5.107 de Promoción al Fraccionamiento del vino en Origen fue una de ellas.4 Uno de los motivos principales para fraccionar los vinos en los lugares de origen era el fraude o adulteración de los mismos en las plantas fraccionadoras -un problema de larga data en la actividad-. El 51% de la producción vínica era trasladada en camiones o vagones tanques a estas plantas, las cuales envasaban el vino en botellas o damajuanas de diferentes capacidades cúbicas. En ese momento se producía el estiramiento de los vinos, provocando un detrimento en la calidad de los mismos.

Instituciones públicas y privadas muestran el fraccionamiento del vino en origen como alternativa para solucionar este inconveniente. El Instituto Nacional de Vitivinicultura (Organismo dependiente del Estado) mostraba al fraccionamiento en origen como una posible solución a la sobreproducción y a mejorar la calidad de los vinos. Al celebrarse el XXIIIº Aniversario de la institución organizó un ciclo de conferencias sobre Envasamiento de Vinos que se realiza entre los días 15 al 19 de noviembre de 1982 en la ciudad de Mendoza, culminando con una visita a una moderna planta de fraccionamiento en la misma provincia con dos exposiciones sobre el tema. La primera de ellas trata de la Incidencia económica; costos según tipo de envase, dictada por el Lic. Mario Rodríguez, quien sostiene que: "La función del fraccionamiento es mucho más amplia que el simple trasvase de un recipiente grande a uno pequeño, pues comienza mucho antes con la preparación en la bodega del corte de los vinos en la forma adecuada para satisfacer las preferencias de los consumidores en cuanto a sabor y color...."5

La segunda exposición fue sobre el tema: "Envasamiento en origen" por los ingenieros Jorge Tacchini y Juan C. Pina.6

Las reflexiones finales se focalizaban en los puntos a tener en cuenta para hacer realidad el fraccionamiento en origen:

Sobre los beneficios e inconvenientes que ocasiona el fraccionamiento del vino en origen:  "...sin duda son mayores los beneficios para las provincias productoras -como San Juan y Mendoza que centran algo del 90% de la producción vínica- si se fracciona en origen, pero no debemos olvidar la gran infraestructura que a tal fin existe en todo el país -las plantas fraccionadoras se encuentran ubicadas en los grandes centros de consumo, es decir, en las grandes ciudades de Argentina, como Capital Federal, Gran Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, entre otros centros menores-. Es por ello que no somos partidarios de medidas drásticas inmediatas"7.

Proponen un cambio de mentalidad de todos los involucrados en la actividad económica, desde el productor hasta el consumidor final: "Estas medidas deben ir acompañadas de un cambio de mentalidad del productor quien en función de una cómoda postura de vitivinicultor o a lo sumo bodeguero trasladista se ha desentendido de la última etapa del proceso, sin duda la más compleja pero de gran importancia en el control de la problemática vitivinícola -sobreproducción / adulteración de los caldos vínicos-. Otro cambio de mentalidad que debe promover es la del consumidor, a quien, mediante adecuadas campañas de promoción, hay que enseñarle acerca de las diferentes calidades y tipos de vino que se puede ofrecer. Mal podemos hacer importantes esfuerzos en el área de producción cuando tenemos un mercado que, como mencionábamos anteriormente, es tan uniforme y chato como nuestra industria8". 

El ciclo de charlas programadas por el Instituto Nacional de Vitivinicultura no fue un hecho casual o fortuito, sino que responde a un criterio de "preparar" el ambiente vitivinícola a fin de lograr la sanción de la ley de fraccionamiento en origen y su apoyo por parte del sector involucrado, acercando a través de la voz de expertos en el tema las ventajas que tal actividad traería para ellos.

En medio de discusiones sobre la sanción de la ley Nacional de Reconversión Vitivinícola y sobre la intervención del Instituto de Vitivinicultura -intervenido por el Poder Ejecutivo Nacional-, se sanciona en la provincia de San Juan la ley de Promoción al Fraccionamiento del vino en origen. (Nº 5.107) dictada el 30 de noviembre de 1982 por el Poder Ejecutivo provincial, durante la gobernación (no constitucional) del Dr. Leopoldo Bravo.

El proyecto de ley había sido estudiado y elaborado por entidades provinciales que integraban la actividad vitivinícola. Dicho proyecto había sido presentado al Poder Ejecutivo provincial y una vez analizado se resolvió su sanción.

El borrador o proyecto fue elaborado por una Comisión integrada por representantes de: Cámara Vitivinícola de San Juan, Subcomisión de Fraccionamiento de vinos en Origen, Cámara de Bodegueros de San Juan, Asociación de Cooperativas Vitivinícolas de San Juan, Subsecretaría de Industria, Comercio y Minería y Ministerio de Economía.

LEY PROVINCIAL DE PROMOCIÓN AL FRACCIONAMIENTO DEL VINO EN ORIGEN (5.107)

El texto de la ley establece como autoridad encargada de aplicarla, el Ministerio de Economía por intermedio de la Subsecretaría de Industria, Comercio y Minería9. La labor fundamental de dicho organismo es la de verificar el cumplimiento de las obligaciones de las empresas beneficiarias que deriven del régimen establecido por la ley e imponer las sanciones pertinentes.10 

Los objetivos quedaron claramente explicados en el segundo artículo de la ley en cuestión, los cuales plantean:

a) Promover la integración vertical de la vitivinicultura;
b) Mantener, consolidar y expandir las empresas instaladas y promover la radicación de empresas que fraccionen el vino en origen;
c) Fomentar el aprovechamiento integral de los recursos e insumos locales;
d) Promover la regionalización de los vinos
e) Incrementar el nivel de ocupación de mano de obra de la Provincia.

Del análisis de los presentes objetivos se puede determinar que, si bien era una ley dirigida a empresas elaboradoras -bodegas-, también fomentaba la instalación de plantas fraccionadoras, generando, a través de estas empresas, mejoras en la calidad de los vinos sanjuaninos incrementando al mismo tiempo la mano de obra en la provincia, solucionando el problema de la desocupación.

Las empresas vitivinícolas que se adhirieran a esta ley, debían estar radicadas o radicarse en la provincia y tenían que reunir los siguientes requisitos:

a) Fraccionar el vino en envases no mayores de diez litros de capacidad.
b) Comerciar fuera de la provincia no menos del cincuenta (50%) del volumen fraccionado en ésta.
c) Utilizar para el transporte del vino fraccionado el ferrocarril o unidades propias o de empresas sanjuaninas cuyos fletes sean facturados y abonados íntegramente en la Provincia11.

Las empresas que se adhirieran gozarían durante 10 años de los beneficios otorgados por la ley. Estos eran:

1º- utilización del 50% de los montos por fletes de transporte de vino fraccionado en origen de otros mercados fuera de la provincia, conforme al índice que establezca la reglamentación, como pago a cuenta de tributos que graven al actividad beneficiada y/o los bienes afectados a dicha actividad. En el caso supuesto de que el crédito fiscal indicado precedentemente supere las obligaciones tributarias de la actividad promovida, se procederá conforme a lo que establezca el Código Tributario de la Provincia (Ley 3908) en sus artículos 44 y 45. Exceptúase la aplicación como pago a cuenta, la comercialización por los volúmenes de vino a granel con análisis de libre circulación.

2º- La preferencia en la provincia de energía eléctrica, elementos y equipos complementarios y obtención de tarifas diferenciales.

3º- Tarifas de fomento al suministro de agua, en aquellas zonas donde el Estado presta el servicio.

4º- Venta o concesión en condiciones de fomento, de los bienes muebles e inmuebles del dominio privado del estado Provincial.

5º- Gestión preferencial de créditos de mediano y largo plazo para la construcción, mejoramiento y/o equipamiento destinados al fraccionamiento de vinos en origen, mediante la gestión oficial ante el Banco de San Juan y otras entidades financieras.

6º- Apoyo y participación estatal en la gestión para obtener tratamiento preferencial en los derechos adicionales de importación de maquinarias y accesorios vinculados al fraccionamiento de vinos en origen. Asimismo para la obtención de reintegros a la exportación de vinos fraccionados en origen. 

7º- Otorgamiento por parte del Estado de préstamos preferenciales para los fines previstos en esta Ley, de acuerdo con la capacidad anual presupuestaria.

8º- Promoción de los productos fraccionados en origen mediante el apoyo y la certificación oficial que ratifiquen las bondades del vino envasado12.

Estos beneficios son otorgados por el Poder Ejecutivo a partir del día 1 de abril de 1983, pudiendo dicho Poder prorrogar los plazos establecidos, de acuerdo con la evaluación sobre los efectos producidos por dicha ley sobre la actividad vitivinícola.

Las empresas que quisieran participar de esta promoción deberían adecuar la infraestructura: civil, instalación y equipamiento técnico, con el fin de conservar el vino en las bodegas siguiendo las normas nacionales y/o provinciales y las que en particular rijan la actividad del fraccionamiento de vinos y la reglamentación de la presente ley.

Las industrias beneficiadas por esta ley debían, también, cumplir una serie de obligaciones, las cuales consistían en:

a)- Cumplir en tiempo y forma con el proyecto presentado y aprobado por la Autoridad de Aplicación.
b)- Presentar a la Autoridad de Aplicación, a su requerimiento en la norma y plazos que ella determine: balances anuales, planillas complementarias y toda otra información verbal o documentada con el fin de controlar la ejecución y marcha del proyecto.
c)- Cumplir con todas las normas vigentes en materias de: sanidad, higiene, contaminación ambiental, seguridad industrial, control de calidad, etc.13

El incumplimiento por parte de los beneficiarios de alguna de las obligaciones antes enunciadas, daría lugar a la aplicación de las siguientes sanciones:

a)- Caducidad total o parcial de las medidas de carácter promocional otorgadas, la que tendrá efectos a partir de la resolución que los disponga.
b)- Devolución de la suma equivalente al monto de todo o parte de los tributos o derechos no integrados con motivo de la promoción acordada, con más su actualización e interés de acuerdo con lo que establezca la reglamentación14.

Todas las sanciones mencionadas serían aplicadas y ejecutadas por las Autoridades de Aplicación. En todos los casos, las sanciones otorgadas, estarían directamente relacionadas con la gravedad de la infracción y la magnitud del incumplimiento -claramente reglamentado en el artículo 12 del decreto Nº 72-.

Otros puntos atractivos de la ley para las empresas interesadas eran los artículos 5º y 6º. El primero de ellos decía: "El Estado Provincial promoverá activamente la implementación de líneas de crédito ente el Banco de San Juan u otro organismo crediticio que permitan la promoción del fraccionamiento en origen de vinos"15. El segundo anunciaba que "El gobierno de la Provincia  apoyará y tomará participación activa en la gestación de las empresas beneficiarias ante las Autoridades Nacionales para la obtención de las franquicias aduaneras y los reintegros de la compra de maquinarias y accesorios vinculados al fraccionamiento en origen  referidos."16  

Además de los requisitos que mencionábamos anteriormente, se debe tener en cuenta que todas las plantas fraccionadoras que se instalaran en la provincia o estuviesen instaladas y que ampliaran y modificaran sus instalaciones y a esto sumaran la solicitud de los beneficios de la ley 5.107, deberían dar cumplimiento a una serie de disposiciones respecto a: sanidad, higiene, seguridad industrial, contaminación ambiental, control de calidad, entre otros.17

Al poco tiempo de la sanción de la ley, se produce el retorno de la democracia en Argentina. El nuevo gobierno fue el encargado de aplicar la ley, y en enero de 1984,  luego de un año de gobierno democrático, buscando la reestructuración del Estado provincial, se implementó un programa denominado "Política de reactivación económica de San Juan. Leyes de Promoción Industrial y de Desarrollo de la Provincia". Entre estas leyes se encontraba la ley de Fraccionamiento del Vino en Origen Nº 5.107.

Gran cantidad bodegas se adhirieron a esta ley, modernizando sus plantas de fraccionamiento, dotándolas de nueva tecnología, como la Bodega Resero, Bodegas y Viñedos Peñaflor, y Bodegas y Viñedos Graffigna, entre otros. Entre las nuevas maquinarias encontramos a las envasadoras de vino en Tetra Brik donde se envasaban los vinos comunes que tradicionalmente producía San Juan. Esta elaboración se mantuvo en una forma creciente y constante hasta 1990, año en que la ley se suspendió.  

Cuadro Nº 5: Despachos de vinos fraccionados en origen en hectolitros 1984/1990. San Juan.

Año

 Frac. en Origen

%del total 

Frac. en destino

%del total

1984

2.041.126

37.72

3.370.169

62.28

1985

2.637.423

51.01

2.524.823

48.91

1986

3.265.613

59.45

2.227.135

40.55

1987

3.261.529

65.48

1.719.623

34.52

1988

3.084.602

69.99

1.322.686

30.01

1989

2.046.013

71.52

814.743

28.48

1990

3.051.954

68.25

1.419.497

31.75

Fuente: elaboración personal en base a estadísticas del Instituto Nacional de Vitivinicultura.

LA APLICACIÓN DE LA NORMATIVA Y SUS DERIVACIONES

En  el artículo 4º, la Ley establece que las actividades promovidas gozarán del beneficio por diez años contados a partir del 01/04/83, pudiendo el Poder Ejecutivo provincial prorrogar dicho plazo, el cual se cumpliría el 31/03/93. En ese periodo de tiempo Argentina debió afrontar en su economía una profunda crisis hiperinflacionaria que trajo aparejada una crisis social que terminó con el gobierno del Presidente radical Raúl Alfonsín, entregando la presidencia al recientemente electo Carlos Menem. Los nuevos lineamientos políticos, sobre todo en economía, estaban impregnados de un pragmatismo encaminado a evitar enfrentamientos con poderes económicos nacionales e internacionales (Por ejemplo: Grandes Holdings).

Estos lineamentos, que responden al pensamiento neoliberal, tuvieron tres principios fundamentales: el primero fue asegurar el libre juego del mercado y la competencia, donde el Estado se involucra en la construcción y preservación de un marco comparativo. El segundo principio es el abandono de pautas en el terreno de la oferta monetaria, cuyo objeto es el mantenimiento de la estabilidad de precios, lo que se logra vinculando la expansión monetaria a la existencia de reservas del Banco Central. Por último, los bienes públicos no ofrecidos por el mercado deben ser previstos por el Estado. Por bienes públicos se entienden, la defensa interior  y exterior, la infraestructura, la seguridad social y la educación. Sin embargo, el Estado puede darlos en concesión a empresas privadas18.

A pesar de la aplicación de esta política económica la hiperinflación y la recesión del país persistía, por lo que se apuntó a lograr suficiente superávit fiscal a través del "Ajuste Expansivo", estimulando la expansión de las ventas para obtener los ingresos tributarios necesarios a fin de asegurar la existencia del deseado superávit presupuestario. Esto trajo implicada una política de desregulación económica que modificó la situación vitivinícola que imperaba hasta el momento, en particular desde octubre de 1991, cuando se sanciona a nivel Nacional el Decreto de Desregulación Económica  Nº 2.28419, además de otras políticas nacionales que terminaban con los beneficios otorgados por el Estado en pro de las empresas privadas.

Estas políticas se prolongaron en la provincia. En 1990 leyes provinciales comenzaron a modificar la aplicación de la ley 5.107, específicamente las relacionadas con los porcentajes involucrados en los beneficios otorgados a las empresas adheridas a dicha ley. La primera de ellas fue la ley Nº 6.060 que suprimió el 100% de los beneficios por un plazo de 180 días, prolongado en el tiempo por diferentes decretos reglamentarios.

Con los primeros visos de superación de la crisis económica, se intenta  reestablecer la ley 5.107. A fines de diciembre de 1991, se sanciona la ley Nº 6.132, que si bien suspende por 360 días más el goce de beneficios, sólo anula el 50%. Leyes posteriores perpetuaron esta realidad hasta mediados de 1993.20

Durante cuatro años (1990/1994) la economía se mantuvo en una senda de crecimiento basado fundamentalmente en el consumo interno como factor dinámico, mientras el ahorro interno se mantenía bajo y el déficit del comercio exterior crecía. Esto llevó a incrementar la polarización de la sociedad. El sector que perdía cada vez más su lugar en la economía argentina era el conformado por pequeños y medianos empresarios, entre los que se encontraban la gran mayoría de las bodegas de San Juan. Así lo demuestran los datos estadísticos arrojados por el Censo Económico Nacional de 1994, confirmando la desaparición de numerosas empresas del sector industrial y del comercio minorista, como consecuencia del proceso de concentración económica.

En 1994 se plantea la continuidad de la ley de Promoción al Fraccionamiento de vino en origen, que había sido suspendida sin haberse cumplido los 10 años que correspondían a su aplicación. Para efectivizar esto, los legisladores provinciales analizaron la situación de las empresas adheridas a dicha promoción y detectaron que muchas de ellas no habían cumplido el artículo 7º de la ley 6.060 que sostenía: "...que toda empresa que se encuentre adherida a beneficios de promoción, y que por estas circunstancias se les hayan suspendido dichos beneficios, no pueden despedir personal permanente de la empresa".

Con el fin de no desproteger al pequeño grupo de empresas que había quedado en pie después de la crisis, el Gobernador de la Provincia Juan Carlos Rojas opina que: "...en definitiva, son generadoras de fuentes de trabajo"21. El Poder Ejecutivo provincial elaboró entonces un proyecto de ley, presentado luego a la Cámara de Diputados, y posteriormente sancionado como ley Nº 6.489, que expresa claramente en su artículo 1º que: ... "Las empresas incorporadas al régimen de la ley Nº 5.107 que hayan mantenido por lo menos el 90% de la planta de personal, como relación a la fecha de promulgación de la ley Nº 6.060 y tenga al presente regularizada su situación tributaria provincial relativa a la actividad promocionada, podrá solucionar la restauración de los beneficios que aquella acordaba a partir del 31/08/9322."

Pero al momento de la aplicación de esta ley nuevamente la realidad del país había cambiado. Los actores sociales de 1983 no eran los mismos de 1994. Una gran cantidad de Bodegas pertenecientes a bodegueros tradicionales de la provincia habían sido cerradas o, en los mejores casos, vendidas a capitales extranjeros y a Grupos económicos con intereses en diferentes rubros de la economía nacional e internacional. Se había producido una concentración de la elaboración del vino en pocas bodegas.

Dos de los casos más resonantes son las firmas: Bodegas y viñedos Peñaflor y Bodega Resero. La primera de ellas es la Bodega de Resero, adquirida por la firma Alimentos y Bebidas CARTELLONE (ABC) a principio de los noventa, que es parte del HOLDING CARTELLONE, con sus orígenes en la provincia de Mendoza. Es uno de los grupos empresariales nacionales con mayor trayectoria en Argentina y Latino América en la construcción de obras de infraestructura, tales como diques, centrales hidroeléctricas y caminos, y en la generación y distribución de servicios públicos, como gas y energía eléctrica. El Grupo efectuó una fuerte apuesta al mercado de consumo masivo de alimentos y bebidas a través de la adquisición de marcas reconocidas y paquetes accionarios de empresas de la actividad. En la actualidad, la empresa cuenta con una importante red de distribución comercial para su propia canasta de productos, los que son ampliamente valorados por los consumidores argentinos. Dicho mix de productos incluye vinos de mesa y finos, marcas Resero, Zumuva, Arizu, Cuesta Del Parral Y Saint Valery, mermeladas, jaleas, conservas de tomate y frutas Molto, dulces, jaleas y mermeladas La Gioconda, conservas de pescado Cascabel y bebidas sin alcohol como Herba.

El segundo de los casos, Bodegas y viñedos Peñaflor muestra, a lo largo de la década de los noventa profundos cambios en sus propietarios. A mediados de los noventa la mayor parte de las acciones de dichas empresas pasan a manos de Luis Alfredo Pulenta y en 1998 la Merchandt Banking Partners II compra el 33% de las acciones. Esta empresa ha consolidado su liderazgo comprando algunas marcas de vino tradicionales, donde concentra más del 20% de las ventas de vinos comunes, incursionando en la actualidad en el segmento de los vinos finos. A ello se le suma su creciente inserción en el mercado amplio de las bebidas, donde se conjuga su presencia en los jugos naturales (Cepita, Cepita Premium, Cipolleti, Carioca y Saric -en el conjunto es más del 25% del mercado nacional-), en las bebidas gaseosas  (Crush, Gini y Schweppes), en las aguas minerales (Villa del Sur, donde Peñaflor está asociada con el grupo Francés Danone, concentran más del 25% del mercado interno), y en las cervezas (comercializan Bieckert).

Ambas empresas en la década de los ochenta fueron beneficiarias de la ley estudiada y supieron modernizar adecuadamente sus establecimientos y la forma de fraccionar sus vinos fue a través de las cajas de cartón (Tetra Brik). Este sistema les permitió abaratar costos y aligerar el tiempo de envasado, poniendo en práctica nuevas opciones estratégicas (distribución - comercialización de los vinos de mesa), como por ejemplo, su poder de negociación frente a la comercialización en los canales minoristas.

Si tenemos en cuenta que la ley se dirige a lo real, poner en práctica nuevamente  la ley 5.107 tenía poco sentido, ya que la estructura general de las actividades vitivinícolas de la provincia había cambiado. Era una ley que ya no respondía a las necesidades del momento, quedando así sin vigencia.

A MODO DE CONCLUSIÓN

La Ley provincial de Promoción al Fraccionamiento del Vino en Origen nace de la necesidad de solucionar un problema cíclico que se perpetuaba en la historia de la provincia, la sobreproducción de vinos, que generaba la poca rentabilidad de la actividad vitivinícola, pilar fundamental de la economía sanjuanina.

La intervención del Estado conjuntamente con sujetos involucrados en dicha actividad da como resultado una ley que promueve el crecimiento de la industria vitivinícola a través de beneficios impositivos y líneas de créditos en 1982, aunque su aplicación se produce a partir de 1984 en el marco de una promoción económica que apuntaba al crecimiento económico de San Juan, sin embargo, en el año 1990 se suspendieron todas aquellas leyes que otorgaban beneficios por parte del Estado, debido a la crisis generalizada que sufría Argentina.

Durante el periodo de vigencia, el fraccionamiento del vino en origen muestra un marcado crecimiento. Esto nos habla de una fuerte adhesión por parte de las empresas sanjuaninas y una importante inversión en la modernización de las plantas fraccionadoras.

Pero durante el periodo de la crisis que Argentina debió afrontar entre 1989 y 1994, la vitivinicultura vive un marcado proceso de centralización de medianas y pequeñas bodegas en manos de capitales extranjeros y nacionales, cambiando así los intereses de los actores sociales que habían elaborado el proyecto de ley.

La modernización de la tecnología de estas bodegas iniciada en la década de los ochenta, permitió un pronto reajuste de sus actividades industriales. Si bien no desaparece el traslado de vinos, sí se incrementa el fraccionamiento de los mismos en la provincia, específicamente vinos comunes envasados en Tetra Brik, siendo las bodegas más representativas de esta transformación, Peñaflor y Resero.

Una vez superada la crisis de 1994, el gobierno de la provincia intentó retomar la ley 5.107, que había tenido buenos resultados durante la segunda mitad de la década de los ochenta, pero había quedado sin vigencia ya que la realidad de la vitivinicultura era totalmente diferente a la de 1982 y esto no permitió su aplicación. Sin embargo, hay que reconocer que la reconversión a nivel industrial que llevan a cabo las bodegas a fines de los ochenta permitió que San Juan afrontara la grave crisis económica de comienzos de los noventa, conquistando el mercado interno con vinos de mesa a bajo costo debido a su envase Tetra Brik.

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Leyes Provinciales (San Juan): Nº 5.107, 6.219, 6.298 y 6.335 y 6.489.


1 NOTA: esta ley nacional fue sancionada en 1972 y plantea entre sus objetivos el impulso del Fraccionamiento en Origen a través de promociones económicas brindadas por las provincias vitivinícolas.

2 NOTA: La S.A. Bodegas y Viñedos Santiago Graffignia Ltda. en el año 1945 desarrolla un plan de comercialización encaminado a la expansión de las ventas de vinos debidamente embotellados en los diferentes lugares de consumo bajo las marcas de la empresa - con el fin de ligar el prestigio de las mismas en el contacto directo con el consumidor- mediante la utilización de organizaciones comerciales preexistentes, afianzándolas con aportes de capital y contratos de abastecimiento de recíproca conveniencia. Dentro de este orden de ideas esta sociedad contrató el fraccionamiento de sus vinos en cuatro plazas importantes, a saber: Córdoba, Santa Fe, Tucumán y Río Cuarto... de tal modo que en sus respectivas plantas se fraccionan alrededor de 90.000 hectolitros anuales de la empresa en cuestión.  S.A. Bodegas y Viñedos Santiago Graffignia Ltda., 80 años de vida industrial.  (Folleto)

3  NOTA: Algunas personalidades públicas, como el Dr. Santiago Llaver, sostenían lo contrario. En un periódico de la época expone, refiriéndose a la sanción de la ley nacional Nº 22.667: "...que el instrumento legal -de dicha ley- parte de la falsa base de las existencias de excedentes -vínicos- en el país", denunciando durante la entrevista que: "-los instrumentos legales de dicha ley- no inciden sobre el fraude a la industria." Diario de Cuyo, noviembre de 1982.        [ Links ]

4 Otras de la leyes sancionadas fueron: a nivel nacional la Ley Nº 22.667 de "Reconversión vitivinícola" sancionada el 1 de noviembre de 1982, y en el orden provincial, la ley Nº 5.105 de Promoción a la Diversificación del Uso de la Uva, el día 30 de noviembre del mismo año.

5 Instituto Nacional de Vitivinicultura, Boletín Informativo Oficial del I.N.V. Nº 33. Suplemento técnico de vitivinicultura. 1982. p. 9.        [ Links ]

6 Nota: importantes catedráticos de la Facultad de Ciencias Agrarias en la Universidad Nacional de Cuyo  e investigadores del CONICET.

7 Boletín oficial, Op. cit., p. 7.

8 Ibidem.

9 NOTA: En este momento el Ministro de economía es el Dr. Eduardo Baliña y el Secretario de Industria y comercio es el Dr. Adolfo Ruitort. 

10 Ley  Nº 5.107, Art. 7.

11 Ibidem, Art. 3.

12 Ibidem, Art. 4.

13 Ibidem, Art. 9.

14 Ley Nº 5.107, Art. 10.

15 Ibidem, Decreto 72 Art. 5.

16 Ibidem, Decreto 72 Art. 6.

17 Ibidem, Decreto 72 Art. 11.

18 Rapoport, Mario, Historia económica y social de la Argentina (1880 -2000), Buenos Aires, Macchi, 2001. p.  975.        [ Links ]

19 NOTA: se derogan diversas regulaciones y disposiciones que inciden sobre el patrón de desenvolvimiento de distintos sectores de la actividad económica, trayendo aparejado un  cambio radical en el entorno operativo y regulatorio del sector vitivinícola; tres artículos de dicho decreto, afectaban directamente al rubro. Otro se vincula indirectamente, a partir de su impacto sobre las inversiones orientadas a la incorporación de nuevas tierras al ciclo productivo del sistema. Azpiazu, Daniel y Basualdo, Eduardo, El complejo vitivinícola Argentino en los noventa: Potencialidades y restricciones, informe realizado a la CEPAL, 2001, p. 47        [ Links ]

20 Leyes provinciales como la ley Nº 6.219, 6.298 y 6.335.

21 Mensaje del gobernador Juan Carlos Rojas a la Cámara de Diputados Julio de 1994

22 Ley Nº 6.489.