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Universum (Talca)

versión On-line ISSN 0718-2376

Universum v.21 n.1 Talca  2006

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-23762006000100015 

Revista Universum V21 Nº1:241-243, 2006

NOTAS

Diálogos entre Bolivia y Chile. Intelectuales - sociedad civil y diplomacia

 

Roxana Forteza (*)

Eduardo Devés (**)

(*) UDABOL

(**) USACH


 

Las  difíciles relaciones entre Bolivia y Chile son actualmente escenario de nuevos vientos de cordial entendimiento y negociación, tanto en el ámbito estatal como entre la sociedad civil.

En Bolivia, durante el gobierno de Carlos Mesa, la política exterior con respecto a Chile adquirió un matiz determinante y dramático en relación al conflicto marítimo, arrastrando consigo una gama de temas comerciales y sociales que existen entre ambos actores.

Esta álgida situación viene siendo superada, gracias al esfuerzo conjunto de diplomáticos e intelectuales, actores económicos y políticos de ambos estados, que han demostrado mayor apertura y entendimiento de lo que implica la resolución pacífica de conflictos y las relaciones bilaterales fluidas con todos sus pros y contras incluidos. Cabe resaltar que al existir mayor diálogo y negociación, las ganancias pueden resultar absolutas para ambas partes; es decir que bajo esta lente todos los actores reciben más beneficios que perjuicios.

Lo ya mencionado se ha venido trabajando empeñosamente y uno de estos esfuerzos son los Encuentros Boliviano Chilenos de Historiadores e Intelectuales, de los cuales ya se han realizado cinco versiones, siendo la iniciativa prima de Mariano Baptista, Sergio González Miranda, Fernando Cajías, Eduardo Devés, Adolfo Linares, Carmen Gloria Bravo, Beatriz Rossels y otras personas.

En estos Encuentros han participado numerosos diplomáticos de ambos estados, incluso algunos se han conocido, estableciendo cordiales relaciones a raíz de estas actividades intelectuales. Prueba de su relevancia es el hecho que con posterioridad a la V versión realizada en el mes de julio del 2005, en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, los equipos técnicos de ambos Estados se sentaron a negociar una agenda, sin exclusiones, de 80 puntos. Pero lo destacable es el hecho que los miembros de estas comisiones participaron en los Encuentros de Historiadores e Intelectuales Boliviano Chilenos. Es decir que semanas después, en agosto, se sentaron a negociar personas que venían de compartir momentos de camaradería intelectual y de escuchar una variada gama de opciones y posiciones sobre las relaciones entre bolivianos y chilenos.

De esta manera, el entonces Cónsul General de Bolivia en Santiago, Víctor Rico y el Cónsul General de Chile en La Paz, Francisco Pérez Walker, agentes determinantes de las negociaciones de la agenda bilateral de 80 puntos, también formaron parte coauspiciadora del V Encuentro de Historiadores e Intelectuales, donde ambos participaron de 3 días de debates, en los que la sociedad civil intelectual expuso una amplia gama de alternativas para las relaciones boliviano - chilenas:  culturales, sociales, antropológicas, de transporte y comunicación, comerciales y de política exterior.

Así también, las direcciones de Frontera y Límite de estos países participaron activamente en los distintos Encuentros con personas como William Torres Armas del lado boliviano y Marcela Espinoza, José Miguel Pozo y numerosos diplomáticos como Roberto Ibarra,  Armando Loaysa, Roberto Finot, Alfredo Seoane, Edmundo Pérez Yoma, Patricio Latapiat.

Actualmente las negociaciones boliviano - chilenas han tenido un nuevo repunte en estos últimos meses. Con respecto al tema comercial se está por reactivar y profundizar  el ACE 22  Convenio de Complementación Económica,  el cual en el horizonte cercano es el más factible de consolidarse.

También en los Encuentros de Historiadores e Intelectuales  se han realizado  sendos convenios entre universidades, por ejemplo el de la Universidad NUR y la Universidad de Santiago, además ha habido catedráticos que han dado numerosas charlas en universidades chilenas y viceversa.  También alumnos bolivianos de la UDABOL  han presentado ponencias  en universidades chilenas. Así se ha  logrado gran asistencia estudiantil a las III Jornadas Latinoamericanas de Relaciones Internacionales en Viña del Mar por estudiantes de  universidades bolivianas.

Es posible percatarse de la relevancia de estas actividades al notar la cantidad de instituciones y personas que apoyan a estos Encuentros binacionales que promueven el estudio, la investigación y el diálogo entre actores estatales y civiles de ambos países, como las universidades: de Santiago, Mayor de San Andrés, Arturo Prat, Mayor de San Simón, Católica de Chile, de Viña del Mar, Cardenal Silva Henríquez, de Talca, de Valparaíso,  UDABOL, de Chile, UTEPSA, Andrés Bello, NUR, Católica de Valparaíso, Católica de Santa Cruz, Domingo Savio, así como también el Instituto Internacional de Integración, personal docente de la Academia Diplomática de Chile, de la Academia Diplomática de Bolivia, de la Fundación Huáscar Cajías y otras instituciones.

En síntesis, lo que hemos querido destacar son tres cosas: que durante el segundo semestre del 2005 hubo avances en las conversaciones tendientes a acuerdos entre Bolivia y Chile, como parte una distensión significativa, si comparamos con el primer semestre; que en los grupos participaron por ambos países negociadores (diplomáticos) que habían  asistido, e incluso algunos se habían conocido y confraternizado, en el marco de los encuentros de los historiadores e intelectuales; que los diálogos producidos durante los encuentros contribuyeron a conocer posiciones, a instalar temas y consensos, a facilitar la fluidez de las conversaciones.

Por cierto, no pensamos que estos meses de bonanza aseguren un futuro promisorio, en más de una oportunidad se avanzó un paso y se retrocedieron dos, por tanto nada de sentarse sobre tan escasos laureles.

La colaboración entre intelectuales, sociedad civil y representantes de los Estados dentro de cada país, y de uno con otro, es fundamental. No es necesario imaginar un todo o nada. Es más razonable ir ganado acuerdos, ir estableciendo medidas de confianza mutua en lo macro y en lo micro, ir realizando múltiples actividades conjuntas que contribuyan a la comunicación y a la transparencia, tan necesarias para un mejoramiento de los niveles de confianza para hacer funcionar a nuestra América.

América Latina  no ha comenzado bien el siglo XXI, va rezagada y a trastabillones. Los acuerdos entre Bolivia y Chile podrían sinergizar el conjunto del continente. Deseamos que en el 2006 se den pasos más importantes con los nuevos gobiernos, nos comprometemos a continuar gestionando los encuentros de intelectuales, así como a seguir  madurando la agenda para una colaboración de largo aliento.