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Alpha (Osorno)

versão On-line ISSN 0718-2201

Alpha  no.32 Osorno jul. 2011

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-22012011000100012 

ALPHA Nº 32 Julio 2011 (149-165)

ARTICULO

ESTRATEGIAS GRAMATICALES DE EXPRESIÓN DE LA EVIDENCIALIDAD EN EL ESPAÑOL DE CHILE1

Grammatical strategies conveying evidentiality in Chilean Spanish

Carlos González Vergara*
Pontificia Universidad Católica de Chile*, Facultad de Letras, Departamento de Ciencias del Lenguaje, Santiago, Chile.

Dirección para correspondencia


Resumen

Esta investigación tiene como objetivo determinar, en un corpus del español de Chile, la presencia, frecuencia y significados de estrategias gramaticales de expresión del significado evidencial. Los resultados muestran que para este dialecto el dominio semántico de la evidencialidad se transmite, al menos, por las conjugaciones de futuro simple y futuro perfecto, condicional simple y condicional perfecto, el pronombre uno, las formas de segunda persona singular, la construcción “determinante + tal + nombre propio” y estructuras dequeístas. Los significados evidenciales transmitidos son el reportativo/citativo, el de “fuente personal y acceso no privativo” y “fuente y acceso compartidos entre hablante y oyente”.

Palabras clave: Evidencialidad, estrategias evidenciales, español de Chile, reportativo, citativo.


Abstract

This paper aims to determine, in a corpus of Chilean Spanish, the presence, frequency and meanings of evidential strategies. The results show that, for this dialect, the semantic domain of evidentiality is conveyed, at least, by the future simple and the future perfect, the conditional simple and the conditional perfect, the pronoun uno, the second person singular, the construction “determinant + tal + proper noun” and dequeísta structures. Evidential meanings conveyed are reportative / quotative, “personal source and universal access” and “source and access shared between speaker and listener”.

Key words: Evidentiality, evidential strategies, Chilean Spanish, reportative, quotative.


INTRODUCCIÓN

En todas las lenguas, existen formas por las que el hablante puede expresar información relacionada con la fuente en la que se ha basado para afirmar algo. En español, por ejemplo, puede recurrirse al uso de expresiones como las indicadas en (1), en las que la frase preposicional “según el censo 2002”, el adverbio “etimológicamente” o la frase “científicamente comprobado” señalan que, para emitir su juicio, el hablante se basa en información censal, en la historia de la palabra o en el conocimiento científico general, respectivamente. El dominio de significado que se relaciona con la fuente de información que fundamenta una afirmación es conocido como evidencialidad (Boas, 1911; Jakobson, 1957; Chafe y Nichols, 1986; Givón, 1982; Barnes, 1984; Jacobsen, 1986; Aikhenvald y Dixon, 2003; Aikhenvald, 2004; Bermúdez, 2005a; entre otros).

(1)
a
Según el censo 2002, el 26,8% de los hogares chilenos tiene conexión a internet  banda ancha. (La Tercera. 10 de septiembre de 2008).
 
b
Etimológicamente, civismo deriva del latín civis, que significa ciudadano. (El sentido del civismo. Victoria Camps).2
 
c
Está científicamente comprobado que [el Bifidus Regularis] sobrevive el pasaje por el aparato digestivo, y que llega al intestino grueso como un cultivo vivo (Activia.  Preguntas frecuentes).3


Algunas lenguas, como por ejemplo el quechua, el mapudungún, el tariana o el wintuano tradicional, entre muchas otras, pueden expresar la evidencialidad por medios gramaticales codificados sistemáticamente. En el caso de esta última (una lengua de la familia wintuana, hablada en el norte de California), una expresión que en una traducción española somera significaría “él está cortando madera” puede expresarse de hasta cinco maneras diferentes, que varían entre sí por la presencia de diferentes morfemas verbales obligatorios que manifiestan de qué forma el hablante adquirió la información que transmite, como puede apreciarse en (2) (ejemplos tomados de Pitkin, 1984). Este tipo de morfemas se conocen como marcadores evidenciales (Bybee, 1985) o, simplemente, evidenciales (Aikhenvald, 2004).

(2)
a
 k’upa-be (“él está cortando madera” / “lo vi”).
 
b
k’upa-nthe (“él está cortando madera” / “lo oí o adquirí esta información por medio de algún sentido diferente a la vista”).
 
c
 k’upa-re (“él está cortando madera” / “lo infiero a partir de alguna pista”).
 
d
 ’upa-?el (“él está cortando madera”/ “lo asumo porque es algo habitual”).
 
e
k’upa-ke (“él está cortando madera” / “alguien me lo dijo”).

  
En las lenguas indoeuropeas, dado que la evidencialidad no es una categoría que se codifique sistemáticamente de manera obligatoria, este dominio semántico y sus formas de expresión no han recibido por lo general la atención que sí se ha dado a categorías como el tiempo, el aspecto o el modo, mucho más conocidas y tratadas (De Haan, 1999; Lazard, 1999-2001; DeLancey, 2001) o bien, se los ha integrado en otros dominios semánticos cercanos, como la modalidad epistémica (Chafe, 1986; Schwenter, 1998; De Saeger, 2007; RAE, 2009; para una discusión de la impropiedad de esta asociación, véase Aikhenvald, 2004 y González Vergara y otros, 2009). Investigaciones recientes, sin embargo, han propuesto que las lenguas indoeuropeas, y entre ellas el español, sí expresan de manera sistemática el significado relacionado con la fuente de información, aunque éste no se manifieste en una marca individual y única. Aikhenvald (2003) propone que estas formas de codificación de significado evidencial que no corresponden a manifestaciones obligatorias sean denominadas estrategias evidenciales (véase también McCready y Ogata, 2006). Bermúdez (2005a), desde una posición diferente, plantea una interesante discusión sobre la conveniencia de establecer una división tajante entre ambas formas de codificación; sin embargo, en el presente trabajo se seguirá la recomendación de Aikhenvald y se denominará estrategias a las formas que en español expresan significados evidenciales.

Con la fórmula estrategias gramaticales de expresión de la evidencialidad nos referimos, entonces, al uso sistemático de morfemas, palabras de categorías funcionales o construcciones sintácticas que codifican un significado relacionado con la fuente de información, a veces sin conciencia clara del valor expresado por parte del hablante. Estas estrategias que codifican la evidencialidad se diferencian de formas como las citadas al inicio de esta sección (“según el censo 2002…”, “etimológicamente hablando…” o “está científicamente comprobado que…”) u otras como “se dice que…” en que en estas últimas el significado evidencial no se halla codificado sistemáticamente, sino manifestado de manera transparente por el uso de formas léxicas.

Para el español, una de las estrategias más conocidas de expresión de la evidencialidad es el caso del adverbio dizque, muy frecuente en las variedades mexicana, dominicana y colombiana, pero también presente en amplias zonas del español americano (Kany, 1944; Travis, 2006; Company, 2006; Olbertz, 2007; véanse también Rosales Sequeiros (2001) para una manifestación parecida: disque en gallego y Aikhenvald (2003-2004) para la expresión diz que presente en el portugués de Brasil) Esta palabra, como puede apreciarse en el ejemplo de (3) transmite el significado de que la fuente de información es externa al hablante, significado tradicionalmente conocido como reportativo (Willet, 1988).

(3) Cómo es posible que uno de esos llamados “reporteros” deambule por la Asamblea Nacional buscando dizque “noticias” y a la vez vendiendo lotería (La Prensa de Nicaragua, 30 de enero de
  1997 [CREA]).

Otro caso conocido de estrategia evidencial, tanto que se encuentra frecuentemente señalado como un “error gramatical” en los libros de estilo, es el llamado condicional de rumor, que puede verse en (4). En estos ejemplos, resulta claro que la forma “condicional” no expresa significados temporales (pospretérito y antepospretérito, respectivamente), ni tampoco aparece en apódosis en una estructura condicional, sino que su valor es el de señalar que lo que se comunica es información de segunda mano; es decir, su valor es, al igual que dizque en (3), reportativo. En (4b), esta fuente externa es señalada explícitamente: “Ferrocarriles”, significado que, siguiendo a Aikhenvald (2004), se denominará citativo.

(4)
a
Licencias Médicas: aplicación de decreto de Büchi sería permanente (La Época, 11 de septiembre de 1997).
 
b
Disco “Pare” no habría sido respetado, según Ferrocarriles (El Mercurio, 8 de marzo de 2004).

 
Bermúdez (2005b) analiza otros tiempos verbales que también son usados con valor evidencial, algunos de los cuales pueden verse en (5) (ejemplos tomados de Bermúdez, 2005b). Según esta propuesta, los “futuros” de (5a) y (5b) indican que la afirmación del hablante se basa en una inferencia, mientras que los “pretéritos imperfectos” de (5c) y (5d) señalan que la información por la que se pregunta o que se afirma se basa en un conocimiento compartido.

(5)
a
— ¿Qué le pasa a Mario que no quiere bailar?
 
—Estará cansado
 
b
—No encuentro la bandeja de plata.
 
—Se habrá perdido en la mudanza
 
c
¿A qué hora era la reunión de mañana?
 
d
El tren salía a las 15.45

Schwenter (1998) y Demonte y Fernández Soriano (2004), por otra parte, han propuesto que la presencia de la preposición de en construcciones dequeístas como la de (6) actúa como marcador evidencial, aunque en la perspectiva de estos autores el significado que se le atribuye a la estructura con de es el de “alejamiento del hablante con respecto a lo dicho” (Schwenter, 1998) o “bajo grado de confianza del hablante con respecto a lo manifestado en el enunciado” (Demonte y Fernández Soriano, 2004, basadas en Rooryck, 2001), lo que se relaciona más bien con el dominio de la modalidad epistémica.

(6) Pienso de que los conozco poco.

Finalmente, para el español de Chile, González Vergara y Lima (2009), enmarcados en el modelo de análisis para la evidencialidad postulado en Bermúdez (2005a), proponen que el pronombre uno en alternancia paradigmática con yo y frases nominales de significado general expresan un significado evidencial de “fuente de información personal / acceso universal”. En este mismo marco teórico, Hugo (2010) y González Vergara y Hugo (2009) proponen también que las formas de segunda persona singular pueden expresar significados evidenciales. Ejemplos de estos casos pueden apreciarse en (7)

(7)
a
Uno nunca puede estar seguro de lo que le van a pedir en este lugar.
 
b
Cuando te despiden, sientes que fallaste, que no estás a la altura.

Tomando en consideración la existencia de estos antecedentes, parece válido preguntarse si en el español de Chile existe una manifestación frecuente y sistemática de estrategias evidenciales. Este cuestionamiento es el origen de la investigación de la que el presente artículo da cuenta.
En particular, seis preguntas guiaron este trabajo, las que se exponen a continuación

a. ¿Existen formas gramaticales que expresen significados relacionados con la evidencialidad en el español de Chile?
b. Si es así ¿Qué significados específicos expresan estas formas?
c. Si se trata de expresiones gramaticales con más de un significado posible ¿Con qué frecuencia relativa expresan estas formas un significado evidencial?
d. ¿Existe alguna estrategia que sea, comparativamente, más frecuente que las otras en el español de Chile? y
e. ¿Existe un significado evidencial expresado con más frecuencia que los restantes?

En este artículo se intenta dar respuesta satisfactoria a estas preguntas, con un doble propósito: contribuir al estudio de las formas de expresión del significado evidencial en el español en general y proporcionar antecedentes para una descripción más rica de la variedad dialectal hablada en nuestro país.

MÉTODO DE INVESTIGACIÓN

Para realizar esta investigación se trabajó con una muestra de textos tomados del Corpus dinámico del castellano de Chile (Codicach. Sadowsky, 2010), cuya elección fue motivada por las siguientes razones: a) Es un corpus sincrónico (los textos que en él se hallan fueron producidos, en su mayoría entre los años 1997 y 2003); b) Es un corpus que representa exclusivamente el habla chilena; c) Presenta una gran variedad de textos provenientes de diferentes géneros funcionales; d) Para algunos de estos géneros, el corpus presenta una división por zonas geográficas; e) Es un corpus que se encuentra digitalizado y de libre acceso, lo que facilita la labor de análisis; f) Es el corpus más amplio existente del español de Chile (está conformado por cerca de 800 millones de palabras, consignadas en 1,3 millones de documentos).

En la conformación de la muestra, se decidió descartar un conjunto de textos pertenecientes a diferentes tipos textuales por razones diversas. En específico, se excluyeron: a) Los textos personales de comercio (avisos clasificados) y profesionales de comercio (avisos publicitarios, catálogos de productos), ya que se consideró que las convenciones propias de estos tipos textuales (expresión telegráfica, brevedad) no los hacían pertinentes para los objetivos del estudio; b) Los mensajes de correo electrónico, dado que los textos que contiene el corpus provienen de una cantidad muy escasa de hablantes; c) Los textos de la administración pública, ya que se consideró que las convenciones propias de estos tipos textuales los acercan a un tipo de expresión de español estándar, por lo que su análisis no resultaba pertinente para el estudio; d) Los libros, pues se decidió que los textos literarios, obras de consulta y textos de referencia se inclinaban de manera excesiva hacia una expresión estándar del español, por lo que no resultaban pertinentes para la investigación; e) Los textos profesionales académicos, ya que se consideró que estos tipos textuales presentaban un comportamiento lingüístico muy similar a los textos personales académicos, los que ya estaban suficientemente representados.

Sobre la base de los tipos textuales restantes, se procedió a realizar un muestreo por cuotas, de manera de cubrir de manera suficiente los subtipos más representativos del corpus. Se tomó la decisión de privilegiar los textos provenientes de foros porque, aunque se tratan de textos escritos, en ellos se encuentran discusiones e intercambios de opiniones entre diferentes hablantes.

De esta forma, se escogieron de manera aleatoria los siguientes textos: a) 80 textos académicos personales (20 por cada área del conocimiento); b) 100 textos de foros de Internet; c) 100 textos de foros de Usenet; d) 50 foros de prensa; e) 100 textos de cartas a medios (25 por cada zona geográfica); f) 100 textos de diarios (25 por cada zona geográfica); g) 80 textos de revistas (10 por cada subtipo presentado en el corpus).

La muestra definitiva quedó conformada, entonces, por las siguientes categorías (entre paréntesis se indica la cantidad de palabras)

1.0 Textos personales académicos (617 268)
1.1. Ciencias aplicadas (73 492)
1.2. Ciencias naturales (152 184)
1.3. Ciencias sociales (173 587)
1.4. Humanidades (218 005)
2.0  Foros de Internet (86 759)
3.0  Discusiones de Usenet (532 919)
4.0  Textos de opinión (142 398)
4.1. Cartas a medios (58 243)
4.1.1. Zona centro (19 413)
4.1.2. Zona norte (13 600)
4.1.3. Zona Santiago (7 067)
4.1.4. Zona sur (18 343)
4.2. Foros de prensa (84 155)
5.0 Textos periodísticos (106 277)
5.1. Diarios (29 197)
5.1.1. Zona centro (12 073)
5.1.2. Zona norte (7 506)
5.1.3. Zona Santiago (11 059)
5.1.4. Zona sur (9 618)
5.2. Revistas (77 080)
5.2.1. Computación (14 843)
5.2.2. Comunitarias (9 880)
5.2.3. Deporte (6 820)
5.2.4. Generales (12 311)
5.2.5. Infantiles (12 936)
5.2.6. Juveniles (7 482)
5.2.7. Noticias (4 497)
5.2.8. Sectores económicos específicos (8 311)
Total de palabras de la muestra: 1485 621.

El procedimiento de análisis utilizado fue el siguiente:

En primer lugar, se procedió a revisar una submuestra modelo, compuesta por 20 textos tomados al azar de la muestra referida. Esto se realizó con los propósitos de observar si los textos seleccionados resultaban convenientes para el estudio y de detectar posibles nuevas estrategias evidenciales que no hubieran sido antes mencionadas en la bibliografía disponible.

Luego de esto, para cada signo o estructura lingüística que, según la bibliografía y la revisión mencionada, pudiera expresar un significado relacionado con el dominio evidencial, se preparó una pauta de reconocimiento y clasificación específica en que se debía especificar el código del texto, la estrategia encontrada, el signo o estructura lingüística en su contexto, el dominio de significado y el significado específico transmitido. Se procedió de esta manera con el fin de catalogar no solamente los signos y estructuras lingüísticas en su papel de potenciales transmisores de significado evidencial, sino también los otros significados que las formas referidas pudieran expresar, de manera de poder posteriormente efectuar comparaciones entre los diferentes significados transmitidos por los signos y estructuras. Así, por ejemplo, para el signo lingüístico conocido tradicionalmente como “futuro simple” se consideró que podía manifestar cuatro tipos de significado: (a) temporal de futuro, (b) modal epistémico de incerteza, (c) evidencial reportativo, (d) evidencial de inferencia.

Se especifican a continuación todos los signos y estructuras lingüísticas buscados en los textos, con sus correspondientes posibilidades significativas

1. Futuro simple (“saldré”). Dominios semánticos y significados específicos posibles: temporal (futuro); modal epistémico (incerteza); evidencial (reportativo); evidencial (inferencia a partir de pistas visuales).
2. Futuro compuesto (“habré salido”). Dominios semánticos y significados específicos posibles: temporal (antefuturo); modal epistémico (incerteza); evidencial (discurso referido); evidencial (inferencia a partir de pistas visuales).
3. Pronombre “uno”. Dominios semánticos y significados específicos posibles: deíctico (primera persona singular); evidencial (fuente personal; acceso no privativo).
4. Segunda persona singular en morfemas verbales (“sales”) y pronombres (“tú”). Dominios semánticos y significados específicos posibles: deíctico (segunda persona singular); evidencial.
5. Condicional simple (“saldría”). Dominios semánticos y significados específicos posibles: temporal (pospretérito); modal epistémico (incerteza); estatus (irrealis); evidencial (reportativo).
6. Condicional compuesto (“habría salido”). Dominios semánticos y significados específicos posibles: temporal (antepospretérito); modal epistémico (incerteza); estatus (irrealis); evidencial (reportativo).
7. Modificador nominal “tal”. Dominios semánticos y significados específicos posibles: deíctico (demostrativo); evidencial (reportativo).
8. Dequeísmo. Dominios semánticos y significados específicos posibles: modal epistémico (incerteza); evidencial; sin significado (estructura agramatical).
9. Queísmo. Dominios semánticos y significados específicos posibles: modal epistémico (certeza); evidencial; sin significado (estructura agramatical).

El análisis consistió en la lectura minuciosa de la totalidad de los textos de la muestra por parte de un equipo conformado por siete personas con formación lingüística, especializados en la bibliografía actual sobre evidencialidad. A cada miembro del grupo se le asignó la búsqueda de una o más de las estrategias mencionadas, las que fueron rastreadas en los textos. La asignación de los dominios semánticos y significados específicos se basó en el criterio de cada revisor, apoyado por el contexto de aparición de la estrategia. En todos los casos en que el significado evidencial era uno de entre varios posibles, la instrucción fue la de marcar como evidencial solamente cuando el contexto dejara absolutamente claro que el significado transmitido no pertenecía a otro dominio. Los casos dudosos fueron discutidos en reuniones periódicas del conjunto de investigadores. En todos los ejemplos dudosos se marcó el significado evidencial solo cuando, tras la discusión, todos los miembros del equipo estuvieron de acuerdo en la clasificación.

Cada miembro del equipo tenía, además, instrucciones de marcar claramente cualquier ocurrencia del signo o estructura cuyo significado fuera difícil de determinar o les acarreara dudas. Estos casos problemáticos también fueron discutidos en las reuniones periódicas del equipo.

Además de la búsqueda de estas posibles estrategias de expresión de la evidencialidad, el equipo investigador se mantuvo alerta por si la lectura de los textos informara de nuevas estrategias posibles, no descritas con anterioridad.

PRESENTACIÓN Y ANÁLISIS DE RESULTADOS

Los resultados se presentan a continuación en relación con las preguntas iniciales que guiaron el trabajo.

1.- Presencia de estrategias de evidencialidad en el español de Chile. Ante la pregunta de si en la muestra se pudo hallar la presencia de estrategias evidenciales, la respuesta es afirmativa. Todas las estrategias inicialmente rastreadas, con la sola excepción del fenómeno del queísmo, se utilizan para transmitir algún significado relacionado con el dominio de la evidencialidad en, al menos, una ocasión. Es posible, entonces, afirmar que las siguientes formas gramaticales son estrategias gramaticales de expresión de la evidencialidad en el español de Chile: a) Morfemas verbales de futuro simple y compuesto; b) Pronombre uno; c) Segunda persona singular (pronombres y morfemas verbales); d) Morfemas verbales de condicional simple y compuesto; e) Demostrativo tal; f) Estructuras dequeístas.

2.- Valores evidenciales expresados por las estrategias. Los valores evidenciales transmitidos encontrados en el corpus analizado son los siguientes:
a) Futuro simple y compuesto. Como se puede apreciar en los ejemplos de (8), las formas ser áy habremos ganado expresan que las proposiciones en que se incluyen tienen su fuente en el discurso previo.4

(8)
a
Yo no estoy de acuerdo con la opinión del señor Claro, en el sentido que Ricardo Lagos es inteligente ni menos brillante. Inteligente será para engañar a la gran mayoría de los pobres
 
tontitos e ignorantes que conforman nuestra nación.
 
b
Si bien es cierto pareciera que andan arrugando, por lo que s éestán cuidando su salud los que no fueron y me parece muy válido... si así fuera, no habremos ganado nada ahora, como
    tú dices, pero en el futuro ya veremos qué hay…5

En el caso del futuro simple, también se hallaron ejemplos de significados que hacen referencia a una fuente ajena aunque no especificada (hearsay), es decir, se trata de un valor reportativo, como se aprecia

(9) Ojo con el Censo …Bueno, porque las encuestas de mucho servirán pero no reemplazan las votaciones.

b) Condicional simple y compuesto. En el caso de estos morfemas verbales, result ódifícil poder diferenciar los supuestos significados evidenciales de los modales epistémicos o de estatus irrealis; sin embargo, en el proceso de discusión, el equipo pudo apreciar que, en un número significativo de casos, estas formas coocurrían con expresiones explícitas de la fuente de información. En consecuencia, sólo en estos casos, se determinó que el valor transmitido de manera preponderante era evidencial y sus significados, en consecuencia, eran los de reportativo o citativo, como se aprecia en los ejemplos de (10). Se marcan aquí en cursivas las expresiones que apoyan la estrategia evidencial.

(10)
a
Comúnmente se sostiene que el control del déficit fiscal y de la tasa de inflación bastarían  para asegurar que los equilibrios macroeconómicos se han logrado.
 
b
De acuerdo con el acongojado hijo, sus primeros llamados al 133 derivaron en un displicente “no nos hacemos cargo de ese tipo de casos”. Posteriormente, en el 131, lo habrían tramitado durante
    interminables minutos...

c) Pronombre uno. El valor evidencial del pronombre uno corresponde a lo expuesto en González Vergara y Lima (2009), quienes, basados en el modelo propuesto por Bermúdez (2005a), señalan que se trata de una estrategia por la que el hablante expresa que su afirmación se basa en su propia experiencia, pero que esta se considera universalizable. Es el caso del ejemplo (11).

(11)  Cuando ellos [los candidatos] necesitan el voto, van a los cerros, están con nosotros y nos ofrecen el cielo y la tierra, algo que no van a poder cumplir y cuando salen elegidos, uno quiere conversar con ellos y no tienen tiempo. Eso desencanta a todos, más aún a los jóvenes.

d) Segunda persona singular. Siguiendo el esquema postulado en González Vergara y Hugo (2009) y Hugo (2010), se propone que en estos casos, el valor evidencial transmitido por la estrategia es el de fuente de información y acceso a la información compartidos entre el hablante y el oyente; en otras palabras, que ––a pesar de que que la afirmación tenga base en el hablante–– esta se expresa como si su origen fuera una experiencia compartida con el oyente y, en consecuencia, a la que este también tiene acceso, como se puede apreciar en los ejemplos de (12).

(12)
a
Muchas veces la vida nos da sorpresas… Muchas veces terminas trabajando en lo que no imaginabas.
 
b
Se deberia pagar la pena con trabajo social, y suspencion de documento de por zida si es reincidente, pero eso de dormir en una carsel en la noche, no le veo el veneficio, te creo
 
pesfectamente si has tenido un choque, has atropellado a alguen, etc, en esos casos si…

e) Demostrativo tal. Esta estrategia, en realidad, corresponde a una construcción sintáctica, expresada en la fórmula determinante + tal + nombre propio. En el corpus se halló que cada vez que aparecía esta estructura, el valor que se transmitía era el de que no era el hablante quien asignaba la denominación, sino que para hacerlo se basaba en como otros lo denominaban. Se trata, en consecuencia, de una construcción gramatical que expresa un valor reportativo, como se observa en (13).

(13) y en otra parte también pusiste que no fue hasta el siglo III que empezaron a salir escritos relacionados con un tal Jesús.

f) Dequeísmo. Algunos casos de estructuras dequeístas hallados en el corpus, como puede verse en los ejemplos de (14), parecen transmitir la idea de que la proposición que introducen ha sido mencionada por otro (“Neil Diamond” en (14a), “el amigo Monteblanco” en (14b)); es decir, se expresa un significado citativo. Es posible que en estos casos de que sea una variante de la estrategia dizque, ausente en nuestro corpus de español de Chile, pero que en los dialectos pertinentes trasmite también un significado reportativo o citativo.

(14)
a
Queremos decirles al público de Chile que para los viejitos estaba disponible Neil Diamond, este cantante deseaba conocer Chile porque es el unico país de que no conoce. Los
 
productores de canal 13 lo encontraron muy rasca.
 
b
En la columna del día seis del presente, referida a la derrota de la Selección frente a Venezuela, pienso que el amigo Monteblanco se salió de tiesto. En primer lugar, de que “los tipos
 
corrían sin destino, sin estrategia, sin rumbo, perdidos en un rectángulo verde, etcétera”, son conceptos erróneos y exageradamente severos.

Un fenómeno relacionado con el dequeísmo observado en el corpus fue el de ciertas oraciones independientes introducidas por de que, como la que se ofrece en (15). Se propone que estas también expresan un significado evidencial, en esta ocasión el de “información consabida” o valor reportativo.

(15) Ahora de que hay alimentos transgénicos en Chile, siempre ha habido, por lo menos desde mediados de la década del 90. Un claro ejemplo fue la margarina Banda Azul.

En conclusión, en el corpus analizado, se observó que del dominio evidencial en el español de Chile se expresan, al menos, los significados reportativo/citativo, fuente personal, acceso universal y fuente y acceso compartido entre hablante y oyente.

FRECUENCIA RELATIVA DE LOS SIGNIFICADOS EVIDENCIALES

Todas las estrategias evidenciales presentadas, podían también expresar alternativamente un significado de un dominio diferente. En todos estos casos, se contabilizaron las expresiones de evidencialidad en contraste con los otros significados, de manera de poder establecer la frecuencia con que estas estrategias gramaticales eran transmisoras de evidencialidad. Los resultados se ofrecen a continuación, catalogados por estrategia:

a) Futuro simple y compuesto. Los significados transmitidos por estos morfemas verbales en los ejemplos hallados en el corpus fueron tiempo (futuro y antefuturo), modalidad epistémica (incerteza) y evidencialidad (citativa/ reportativa). Como se aprecia en el gráfico 1, los valores temporales son predominantes (91% de casos) y los casos de evidencialidad constituyen una cifra muy baja, que no alcanza a conformar un 1% de los ejemplos de la muestra.




Gráfico 1: Distribución de los significados trasmitidos por los morfemas verbales futuro simple y futuro compuesto.

b) Condicional simple y compuesto. Los significados transmitidos por estos morfemas verbales fueron tiempo (pospretérito y antepospretérito), modalidad epistémica (incerteza), estatus (irrealis) y evidencialidad (citativa/reportativa). En el gráfico 2 puede observarse que el valor preponderante es el de status irrealis, con un 62% de los casos (observado de manera preferente en estructuras condicionales). Es interesante notar que el significado evidencial (11%), si bien bajo, se encuentra a la par que la expresión temporal (también con un 11%).




Gráfico 2: Distribución de los significados trasmitidos por los morfemas verbales condicional simple y condicional compuesto.

c) Pronombre uno. Los posibles significados que uno puede transmitir, según lo observado en el corpus, son deíxis personal (primera persona singular; es decir, se trata de un alomorfo de yo) y evidencial (fuente personal-acceso no privativo). Como se observa en el gráfico 3, este significado evidencial es, con mucho, el transmitido de manera más frecuente, en un 98% de las ocasiones.


Gráfico 3: Distribución de los significados trasmitidos por el pronombre uno.

d) Segunda persona singular. Los posibles significados que los pronombres y morfemas verbales de segunda persona singular pueden transmitir, según los ejemplos hallados en el corpus, son deíxis personal (segunda persona singular) y evidencial (fuente y acceso compartido entre hablante y oyente). En el gráfico 4 puede observarse que, en la distribución de estos significados, el valor evidencial es transmitido en una baja cantidad relativa de casos, alcanzando apenas un 6% de las ocasiones.



Gráfico 4: Distribución de los significados trasmitidos por las formas de segunda persona singular.

e) Demostrativo tal. Los significados transmitidos por tal en el análisis del corpus corresponden a deíxis demostrativa y evidencialidad (reportativa). En este último caso, como se comentó en 3.2, la forma tal aparece siempre en una construcción gramatical “determinante + que + nombre propio”. Como se observa en el gráfico 5, la transmisión del significado evidencial es bajo (7% del total) en relación con el valor deíctico.




Gráfico 5: Distribución de los significados trasmitidos por el demostrativo tal.

f) Dequeísmo. Este tipo de estructuras sintácticas se presentó en muy escasas ocasiones en el corpus (19 en total). De entre estos casos, el 37% equivale a estructuras a las que no fue posible asignar un significado, mientras que una de ellas parece transmitir un significado modal epistémico de incerteza. El valor evidencial citativo de esta forma se presenta de manera muy destacada: en un 58% de las apariciones de de que, como se aprecia en el gráfico 6. Esta observación es muy interesante, pues puede ser un indicio de que este fenómeno tan característico del español de Chile y otras zonas americanas no es un simple “error gramatical”, sino que se trata de una estrategia lingüística.


Gráfico 6: Distribución de los significados trasmitidos por estructuras dequeístas.

En conclusión, con respecto a los otros significados posibles, sólo el pronombre uno y las estructuras dequeístas parecen comportarse de manera preponderante como estrategias evidenciales. En los restantes casos, al menos en relación con su frecuencia, este dominio semántico aparece subordinado a otros.

FRECUENCIA DE USO DE ESTRATEGIAS EVIDENCIALES

Para responder a la pregunta de si existe alguna estrategia evidencial que sea comparativamente más usada que las otras, podemos observar el gráfico 7, donde se comparan de manera absoluta las ocasiones en que las estrategias específicas transmitieron un significado evidencial. Como puede observarse, la segunda persona singular es la estrategia que más veces transmitió un significado evidencial, con 279 casos, seguido por los verbos en condicional simple y compuesto y el pronombre uno.



Gráfico 7: Frecuencia absoluta de transmisión de significado evidencial por estrategia.

Resulta interesante, sin embargo, contrastar el resultado anterior con el uso relativo de las estrategias, en comparación con los otros significados que pueden expresar, lo que se ilustra en el gráfico 8. Aquí puede observarse que son el pronombre uno y el dequeísmo las formas más utilizadas para transmitir evidencialidad en relación con los otros valores posibles. En ambos gráficos, las formas de futuro y el demostrativo tal aparecen como las estrategias menos usadas.



Gráfico 8: Frecuencia de transmisión de significado evidencial por estrategia en relación con los otros valores posibles.

VALORES EVIDENCIALES MÁS FRECUENTES

La última pregunta de la investigación pretendía observar si existía un valor evidencial preponderante de entre los transmitidos por las diferentes estrategias. Como se observa en el gráfico 9a, si se mide la cantidad de veces que fue transmitido cada valor, parece haber una leve preponderancia del significado “fuente y acceso compartidos”, seguido por el significado reportativo/citativo y, finalmente, por el significado de “fuente personal, acceso universal”. Vale la pena recordar, sin embargo, que el primer significado es un valor exclusivamente transmitido por las formas de segunda persona singular (que, por otra parte, es también la estrategia evidencial que es usada con más frecuencia en términos absolutos). Si el gráfico se estructura comparando no la cantidad de veces en que aparece cada significado, sino el número de estrategias que transmite cada significado, el resultado es muy diferente y es el significado reportativo/citativo el que toma la primera posición, como puede observarse en el gráfico 9b. Este último resultado es concordante con la observación de Aikhenvald (2004), quien afirma que de entre los sistemas evidenciales con dos opciones, los que oponen la información de “no primera mano” a otros valores son los más frecuentes. De acuerdo con la última observación, el español cumple con esta tendencia.



Gráficos 9a y 9b: Significados evidenciales transmitidos con más frecuencia, según cantidad de ocurrencias (9a) y cantidad de estrategias (9b). Clave: cit: citativo; rep: reportativo; fp-au: fuente personal, acceso universal; fc-ac: fuente compartida, acceso compartido.

CONCLUSIONES

De acuerdo con los datos obtenidos en el análisis del corpus, resulta posible afirmar que el dominio semántico de la evidencialidad en el español de Chile se expresa, al menos, en seis estrategias gramaticales: el morfema verbal de futuro simple y compuesto, el morfema verbal de condicional simple y compuesto, estructuras dequeístas, la construcción sintáctica determinante + tal + nombre propio, el pronombre uno y la segunda persona singular. Las cuatro primeras estrategias transmiten un significado alternante entre el reportativo y el citativo, mientras que las dos últimas establecen entre sí una relación basada por la posición en los ejes de “fuente de información” y “acceso a la información”, según el modelo planteado en Bermúdez (2005a). El hecho de que la mayor parte de las estrategias halladas transmita la idea de que la información expresada “no es de primera mano” parece confirmar la tendencia descrita para otras lenguas en Aikhenvald (2004), lo que permite sugerir que ésta no es solamente válida para las lenguas que poseen evidencialidad obligatoria, sino también para aquéllas que, como el español, hacen uso de estrategias.

Es interesante destacar, por otra parte, que las estrategias ligadas a los ejes “fuente de información” y “acceso a la información” son las más representadas en el corpus. En el caso de la segunda persona singular, se trata de la estrategia con mayor número de apariciones (279 en total), si bien su presencia es comparativamente escasa si se opone al uso deíctico de esta forma. En el caso del pronombre uno, aunque con menor cantidad total de apariciones (168), es una forma que en casi todas ellas expresa el significado evidencial.

Otra cuestión interesante deriva de la observación de las estructuras dequeístas que expresan evidencialidad, ya que, dado su valor reportativo/citativo, parecen poder relacionarse con el adverbio dizque, ausente en nuestro corpus, pero frecuentemente mencionado en la bibliografía sobre el tema. Esta posible relación es, a nuestro parecer, un fenómeno al que se debería dedicar una investigación particular.

Finalmente, si bien el presente estudio se enfoca en la evidencialidad en el español de Chile, no se concluye de esto que las estrategias halladas se encuentren de manera exclusiva en este dialecto, por lo que parece necesario emprender investigaciones similares en otras zonas dialectales del español, con el fin de poder complementar la presente y, de esta manera, ofrecer una imagen más clara de la presencia e importancia de las formas gramaticales de expresión de la evidencialidad en nuestra lengua.


NOTAS

1 Estudio inserto en el Proyecto Fondecyt N° 11070002: “Estrategias gramaticales de expresión de la evidencia en el español de Chile”. El autor agradece el trabajo del equipo de ayudantes de investigación conformado por María José Geldres, Hernán Labbé y Natalia Rivera y por las tesistas Valentina Asenjo, Evelyn Hugo, María Ignacia Ramírez y Karen Urrejola, sin cuya entusiasta colaboración y sus ideas este trabajo no habría sido posible.

2 http://www.bcn.cat/publicacions/b_mm/ebmm_civisme/015-021.pdf.

3 http://www.activia.us.com/espanol/faqs.asp.

4 Todos los ejemplos corresponden a citas tomadas del corpus de análisis. En (8a), se trata de “la opinión del señor Claro” y en (8b) “lo que el interlocutor dice”. Se trata en ambos casos de expresiones de significado citativo.

5 En todos los ejemplos tomados del corpus se ha respetado la ortografía original.

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