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Revista signos

versión On-line ISSN 0718-0934

Rev. signos v.31 n.43-44 Valparaíso  1998

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-09341998000100008 

 

Revista Signos 1998, 31(43–44), 89–95

LITERATURA

Tres novelas de Manuel Mujica Láinez. Trilogía irónica

 

Rosario Hernández Martínez

Universidad de Murcia

España


Las novelas CRONICAS REALES, DE MILAGROS Y DE MELANCOLIAS y EL VIAJE DE LOS SIETE DEMONIOS son las que conforman la trilogía irónica de Manuel Mujica Láinez, y tienen en común el tono burlesco y la ironía con que es tratada la historia. Son novelas que transforman la historia, los mitos, incluso lo maravilloso y fantástico en una burla, cuyo resultado final es la sátira. En estas novelas, que fueron escritas tras el ciclo europeo1, parece como si el autor, cansado de la seriedad de novelas como BOMARZO o EL UNICORNIO, se decidiese a desquitarse, visión que recoge María Esther Vázquez en su entrevista a Mujica Láinez en EL MUNDO DE MANUEL MUJICA LÁINEZ:

«Después de BOMARZO y de EL UNICORNIO,
aparecen una serie de libros burlescos que vienen a representar la
antihistoria.
– Es que cuando escribí ambos, me desesperé entre bibliotecas
y archivos, escribiendo acá y allá, pidiendo datos y viví
aterrado ante el fantasma del anacronismo, que es el gran
enemigo; yo soy muy severo conmigo mismo, aunque no lo
parezca.
– Severo, literariamente.
– Sí, claro, en la vida no soy nada severo; lo soy con la creación
literaria. Cuando terminé con BOMARZO y EL UNICORNIO,
me dije: bueno, ahora empiezan las vacaciones.
Y las vacaciones fueron los dos libros que siguen.»2

La década de los sesenta ha sido la más fecunda y en la que el escritor ofrece una visión del mundo más angustiada, dentro de la serenidad que le caracteriza. En esta etapa Mujica Láinez alivia esa angustia a través de la ironía, que se convierte en la fórmula expresiva por excelencia. La gracia burlesca llena las páginas de CRÓNICAS REALES Y DE MILAGROS Y DE MELANCOLIAS, con las que renace todo el caudal de ironía, sátira y burla de que es capaz Mujica Láinez. Da la impresión de que el autor, cansado del trabajo erudito, quisiese engañar al lector a costa de los historiadores:

«Sí, CRONICAS REALES es el desquite para la historia
europea y DE MILAGROS Y DE MELANCOLÍAS para
la historia americana»3

CRONICAS REALES se publica en Buenos Aires en 1969. Es una colección de relatos que trazan la historia de una supuesta dinastía a través de un período dilatado de tiempo. El tono desenfadado que tiene la obra deja a un lado la tensión que supone la seriedad de obras con gran carga cultural, de manera que se introduce en un mundo divertido y se ríe de la importancia de la historia. Muestra las posibilidades de comicidad que engendra una excursión disparatada por Europa.
En 1969 se edita en Buenos Aires DE MILAGROS Y DE MELANCOLIAS, novela a modo de crónica de Indias, en la que el lector apenas puede discernir qué es real y qué invención, llegando incluso a desconfiar de lo que entiende, pues no sabe qué es burla y qué no lo es. El autor teje una apariencia de verismo: usos y costumbres del Descubrimiento, la posterior vitalidad de las colonias, las relaciones entre los conquistadores y los indios, los abusos... pero nunca aparece la nota de odio contra los españoles, ni un deseo de mengua en la valoración guerrera, misional, económica, o política de la historia de América, según se recoge por los historiadores de Indias.
En el mismo año que se publica EL LABERINTO, 1974, aparece también EL VIAJE DE LOS SIETE DEMONIOS, espléndida fantasía y alucinante historia llena de imaginación y humorística sátira en que los ingredientes maravillosos evidencian la socarronería escéptica con que el autor trata de enseñar deleitando. Los siete pecados capitales son representados por siete demonios, atestiguados por orden de mención en la Biblia y en los principales autores que se han ocupado de ellos, como Dante y Milton. Los siete disputan entre si cuál de ellos es superior a los demás. La vanidad, la soberbia, la pereza, etc., ponen en tela de juicio al hombre, eso sí, claro, sin olvidar el humor.
Respecto a cómo surgió esta nueva novela recoge Mª Esther Vázquez unas palabras del propio autor:

«Existe eso que se llama inspiración. Para un poeta la
inspiración es distinta que para un novelista o para un
cuentista. Para mí, la inspiración es el momento en que surge
la idea: voy a escribir una serie de cuentos, cada uno de ellos
referido a un pecado capital, esos cuentos van a estar a cargo
de otros tantos demonios, que supervisarán los pecados, y su
tarea será hacer algo que parezca imposible, vinculado con
ese pecado, en su tentación».4

Una parcial visión del espíritu del mal, encarnado en estos personajes alegres y maliciosos que apenas logran convencer de su demoníaca misión, pero que sí logran entender y convencer por el humor de que está dotada la obra.
Pero ¿cómo llega Mujica Láinez a la ironía? El hundimiento de la credibilidad de la cultura europea tras las dos guerras mundiales produjo una gran desilusión en el hombre, por el hombre y del hombre. En esta etapa Mujica Láinez logra aliviar esa angustia a través de la ironía, que se convierte en la fórmula expresiva por excelencia.
El humor y la ironía serán la nueva perspectiva para criticar el mundo y la realidad circundante. Con el humor puede hacerse una crítica más certera, por la carga de ridículo que conlleva. La ironía es una forma peculiar en que la burla, si va unida al rasgo del humor, produce un recurso alegre, desenfadado, en el que la crítica se vuelve forma agradable y menos agresiva que si el tono despreocupado desapareciera. La gracia burlesca llena de alegría las nuevas páginas que inician un recargamiento en la formulación sintáctica, produciendo un amontonamiento, abusivo en ocasiones, para favorecer la sátira, el chiste y provocar la risa.
En CRONICAS REALES Mujica Láinez enlaza con la mejor tradición de sarcasmos y burlas irónicas que le alíancal mundo del Arcipreste de Hita, de Quevedo y con muchos pasajes de la picaresca española. De ahí que Fryda de Montovani sugiera que en estos cuentos, además del valor estético, hay una voluntad ejemplarizadora.5
El humor adquiere en esta obra una formulación concreta y definida, donde el tono severo se ha desterrado por completo. La tensión del tono irónico va elevando su frecuencia desde el primer título («El rey picapedrero») alcanzando la máxima expresión burlesca hacia mitad de los relatos, para comenzar un descenso el desencanto y melancolía tres últimos cuentos.
La ironía y el humor manifestados en CRONICAS REALES alcanza niveles grotescos en DE MILAGROS Y DE MELANCOLIAS, obra en que Mujica Láinez no se proponía solamente divertir, «sino también hacer una parodia de la historia hispanoamericana, satirizando y desacralizando los mitos nacionales, los ideales transitorios de cada generación y las prácticas políticas6». La sátira en esta novela ataca el orgullo de casta en los personajes de asentamiento de los tiempos de la conquista de América. La burla mordaz se hace a todos los aspectos del vivir diario, a los negocios, a las batallas ridículas que reciben pomposos nombres para ensalzar pobres gallardías. «Aquí la ironía de Mujica Láinez puede considerarse sólo manifestación del ingenio, pero en los detalles hay juicios y observaciones sagaces».7
En EL VIAJE DE LOS SIETE DEMONIOS la ironía se pone de manifiesto desde el comienzo mismo de la obra, desde el prólogo.
El tono burlesco y la sátira se extienden a lo largo de todo el libro en una invención festiva que no deja de parodiar épocas y polémicas humanas. El tono ligero le da una cualidad notable a la obra: apenas se distingue en la maestría de recopilar un todo coherente y festivo los restos de la profesión periodística, en la que se inició en el mundo literario. EL VIAJE DE LOS SIEJE DEMONIOS es una invención fantástica, con elementos de lo maravilloso y prodigioso.
El humor se produce desde el mismo planteamiento, pues en lugar de aparecer un Diablo y unos demonios con la grandeza del angel caído, se presenta a unos personajes con la pequeñez propia de los seres humanos. También surge del lenguaje o las situaciones.
CRONICAS REALES y EL VIAJE DE LOS SIETE DEMONIOS son dos colecciones de relatos con un hilo conductor que les da la apariencia de novela y, por tanto, es considerable como tal.
CRONICAS REALES es una novela breve concebida con más unidad que un volumen de cuentos en la que se relatan las crónicas sobre el mismo país y la misma familia reinante. La formulación de la obra es sencilla: se escribe la historia de Europa refiriendo los hechos más sobresalientes a un país pequeño, en el que se sigue la genealogía de la casa reinante, desde la llegada al poder, hasta el comienzo del siglo XX.
Esta novela la componen doce relatos, cuya estructura espacio–temporal apenas presenta otra cosa que una linealidad en la sucesión temporal cronológica que, a través de varios siglos, permite contemplar el devenir histórico. La formulación espacial adquiere aquí una gran movilidad. No sólo son muy variados los escenarios, sino que, además, se suceden como una constante inquietud en tensión simbólica hacia la búsqueda que ha llevado a Europa a tal vitalidad que, apenas, ha sabido disfrutar sin verse envuelta en constantes guerras.
En CRONICAS REALES parece clara la intención de contar historias que, aparentemente, están dirigidas a los niños, como señala el epígrafe, que está tomado de Rubén Daría: «¿Cuentos quieres, niña bella? / Tengo muchos que contar...» Pero, no es éste el público al que Mujica Láinez se dirige, dada la temática y el tono de alguno de sus cuentos. Por ejemplo, el tema de la inmortalidad que tanto preocupa al escritor aparece en «El rey artificial» y en «Los navegantes», así como en los versos con los que finaliza el último relato: «El Pasado se teje con Presente/ y el Presente se teje con Futuro:/ aquí hemos de quedar eternamente;/ como antes estuvimos, es seguro.»8
DE MILAGROS Y DE MELANCOLIAS es la crónica de la fundación, la vida y las costumbres de una imaginaria ciudad americana, San Francisco de Apricotina, que va desde la época de la conquista hasta el presente.
La novela aparece dividida en siete partes a las que se le añade una más, que es una bibliografía apócrifa. En la obra, después de hablar del fundador y de los trabajos sufridos, se hace una breve relación de los gobernadores más importantes de la época colonial.
Cuando se lee DE MILAGROS Y DE MELANCOLIAS al lector no se le pasa por alto que la obra de los historiadores de Indias está ahí, en el conjunto de la novela, pues el autor ha creado una especial manera de narrar que imita a los antiguos historiadores. Los descubrimientos, los asentamientos y luchas critican subrepticiamente la conquista, de ahí que se sirva de la sátira como recurso para juzgar la historia. Pues en esta novela se halla la verdadera historia de América, la exaltación mística, las ambiciones desmedidas de los primeros colonizadores, las mitificadoras conductas de los indígenas, la reconstrucción de los movimientos independentistas, las sucesivas dictaduras y revoluciones..., lo cual muestra, humorísticamente, la injusticia social. Puede decirse que la novela recrea las formas de vida de las distintas repúblicas hispanoamericanas desde su origen.
Pero no es una reflexión grave de la historia, pues a veces el lector llega incluso a soltar la carcajada, no tanto por ser una burla de la realidad de la América indigenista, fabulosa y mítica, sino por el contrastado ridículo –ya expuesto por Bergson– de la pequeñez humana y las fatigas en su lucha con una naturaleza grandiosa, que parece burlarse del hombre occidental, destrozándolo y haciéndole girar sin rumbo entre las montañas.
En definitiva, en DE MILAGROS Y DE MELANCOLIAS se encuentra una crónica de Indias en la que apenas hay lugar para descubrir qué es verdad y qué mentira. La novela es una magnífica síntesis de la realidad histórica americana, no exenta de mito, magia y fantasía, ligado todo a un tiempo mítico y circular que da a toda la realidad representada en la obra un aire sobrenatural e intemporal, por ello, también, cierto sentido de eternidad.
La estructura de EL VIAJE DE LOS SIETE DEMONIOS es episódica, lo cual la asemeja a las colecciones de relatos, en donde cada núcleo desarrolla su propia vitalidad. Comienza con un prólogo en el que se plantea el hilo conductor de la novela: el Diablo, señor de los infiernos, ve con inusitado asombro la blandura en que han caído los demonios que no logran aumentar el número de pecadores en el mundo; por ello va a obligarlos a trabajar acada uno en el pecado del que es representante. Los demonios participarán en una extraña competición cuya finalidad será averiguar cuál es el pecado mayor y más importante, a la luz del número de participantes sin dicho pecado; pero todo ello desarrollado en un ambiente despreocupado que acentúa el carácter humorístico.
Belfegor, el último demonio en demostrar su poder, ha de conseguir que cunda la pereza sobre la Tierra. Los hombres se duermen y el mundo da sus últimas vueltas. Pero el Cielo y el Infierno no lo permiten:

«Presto verificaron que de dos ejércitos se trataba.
Angeles y demonios acudían, conjuntamente, para
salvar a la Tierra, su almacén de almas discutibles.
Venían por un lado escuadrones celestes,
comandados por San Miguel, y por el opuesto,
milicias infernales, bajo la jefatura del propio
Diablo. De una parte, las huestes blancas; de la
contraria, los piquetes rojos.»9

La obra de Belfegor ha servido para demostrar «al Mundo que puede ir a la huelga de brazos caídos, de piernas caídas, de estómagos caídos, holgando, y que en el derecho a la pereza reside el derecho a la libertad».10
EL VIAJE DE LOS SIETE DEMONIOS es una obra amena en la que se desarrolla una certera crítica a los vicios humanos, aligerada por el humor y el tono irónico que marca completamente la novela y la desvincula de lo sombría y tenebrosa que puede suponer la presencia demoniaca. Como dice Jorge Cruz, en esta novela el lector halla «la riqueza de inventiva, el dominio de la estructura y los detalles novelescos, el donaire del lenguaje, la gracia y la ironía que caracterizan al autor de tantas obras bellas y singulares.»11
Pasando al punto de vista espacio–temporal, las tres novelas coinciden en recorrer diversos momentos de la historia; no ocurre lo mismo en el espacio, pues CRONICAS REALES se sitúa en Europa, DE MILAGROS Y DE MELANCOLIAS en Sudamérica y EL VIAJE DE LOS SIETE DEMONIOS por todo el mundo.
En cuanto a los recursos técnicos, en CRONICAS REALES el autor se siente parte externa y, como un cronista, narra el acontecer de un país. No toma partido, se queda al margen tratando de evitar que se trasluzca la atracción que siente hacia la cultura europea. De ahí que escriba al modo tradicional y clásico, con el estilo directo y el indirecto más en tercera persona y en la primera, que son los más apropiados para el ensayo que el historiador realiza a manera de narración. El uso de la primera persona es en plural, el plural de modestia. Como es lógico, utiliza rasgos propios del ensayo: los agradecimientos, las peticiones de disculpas al lector por las digresiones, etc. Por último, señalar de esta obra gue el léxico utilizado es brillante, sin apenas americanismos, aunque sí hay algún extranjerismo.
DE MILAGROS Y DE MELANCOLIAS está más lograda que CRONICAS REALES, debido al manejo más consciente de ciertos elementos, como son el tono narrativo, la situación, la historia, las fuentes de donde toma datos reales, etc. La postura del narrador es impersonal, en tercera persona, omnisciente, y trata de ser lo más objetivo posible, llegando incluso a convertir al narrador en un historiador. Aparecen frecuentes intromisiones en primera persona (plural de modestia) y, al final, el narrador se introduce en el texto.
Un detalle importante es que Mujica Láinez consigue identificarse con el narrador, pero ¿cómo lo logra? En primer lugar, hace que el narrador marche al exilio, al lugar donde reside Manuel Mujica en Buenos Aires y, en segundo lugar, introduce en la Bibliografía a Don Laín Láinez y Veinte Libros, autor de EL JOROBADO DE NOSTRADAMUS, comedia con música, y que el lector adivina que se trata, sin lugar a dudas, de BOMARZO. Otro recurso para producir el humor o la burla es la gran riqueza verbal: enumeraciones, reiteraciones, variedad y precisión del vocabulario, dominio de los prefijos y sufijos. Todo ello hace que la narración produzca la sensación de aglomeración de personajes, asuntos, guerras, etc., tratados en número sin fin; pero, sin lugar a dudas, este factor es el que busca Mujica Láinez: agobiar la memoria del lector con una información excesiva e innecesaria.
Como las dos obras anteriores, EL VIAJE DE LOS SIEJE DEMONIOS está narrada en 3ª persona omnisciente y en el más claro estilo decimonónico, por tanto sólo hay un punto de vista: el del autor. El lenguaje narrativo está aquí cargado de figuras retóricas y el nivel de lengua es culto, aunque aparecen frecuentes extranjerismos: anglicismos, galicismos, italianismos y lenguas cultas, como el latín, dependiendo del país en el que estén, del año, etc. Por ejemplo, Asmodeo cita un verso de Francesca da Rimini: «Quel giorno più non vi leggemo avante»12 o Belcebú (demonio representante de la gula) usa frecuentemente vocablos galos para el arte de la cocina, así se encuentra: «boeuf mode», «las asadas a la Soubise», «la mousse au chocolat praliné y el clagoutis del Limosín».13
En toda su obra refleja Mujica Láinez un profundo conocimiento del mundo europeo y americano, de su historia y cultura, reflejado en la fantasía de la ficción. Muestra, asimismo, su interés por la simbología, a tenor de la significación que adquieren ciertos elementos dentro de su obra. Por ejemplo, son siete los demonios y los pecados capitales, y el siete es el número que para los egipcios simboliza la vida eterna, un ciclo completo y, por tanto, la perfección dinámica. El siete es la clave del Apocalipsis (siete iglesias, siete estrellas, siete espíritus de Dios, siete sellos, siete trompetas, siete truenos, siete cabezas, siete plagas, siete reyes...); los septenarios del Apocalipsis son las siete lámparas que son los siete espíritus de Dios, y que es su espíritu entero14; las siete letras de las siete iglesias que es la iglesia entera, las siete copas, las siete trompetas, etc., todo esto anuncia la ejecución final de la voluntad de Dios en el mundo. Por tal razón el siete es también la cifra de Satán, que se esfuerza en copiar a Dios; Satán es el mono de Dios y, de ahí, la bestia infernal del Apocalipsis:

«Vi cómo subía del mar una bestia, que tenía diez
cuernos y siete cabezas, y sobre sus cuernos diez
diademas, y sobre sus cabezas nombres de blasfemia.
Era la bestia que yo vi semejante a una pantera, y sus
pies eran como de oso, y su boca como la boca de un
león.»15

Una de las influencias culturales más clara en la obra de Mujica Láinez es la METAMORFOSIS de Ovidio, pues en EL VIAJE DE LOS SIETE DEMONIOS se advierte la clara influencia del libro clásico en el que los dioses aprovechan sus poderes para jugar con los hombres, así como los demonios también lo hacen. Otra obra a la que Mujica Láinez hace referencia16 es CIEN AÑOS DE SOLEDAD, del colombiano Gabriel García Márquez, pues DE MILAGROS Y DE MELANCOLIAS tiene algo en común con ella: el tratamiento de la realidad hispanoamericana17.
En definitiva, tres obras que nos muestran otra visión de la historia, una forma divertida de narrar y desmitifícar algo tan serio como es nuestro pasado.

 

NOTAS

1 Me refiero a las tres novelas ambientadas en Europa que recrean tres épocas diferentes: EL UNICORNIO, la Edad Media francesa; BOMARZO, el Renacimiento italiano; EL LABERINTO, el Barroco español e hispanoamericano.

2 VAZQUEZ, Mª Esther: EL MUNDO DE MANUEL MUJICA LÁINEZ, págs. 102–103.

3 Ibídem, pág. 103.

4 Ibídem, pág. 115.

5 FONT, Eduardo: REALIDAD Y FANTASIA EN LA NARRATIVA DE MANUEL MUJICA LÁINEZ, pág. 18.

6 Ibídem, pág. 19.

7 Ibídem, pág. 19. Son palabras de Juan C. Ghiano.

8 MUJICA LAINEZ, M.: CRONICAS REALES, Sudamericana, Buenos Aires, 1979, pág. 332.        [ Links ]

9 Ibídem, pág. 232.

10 Ibídem, pág. 234.

11 CRUZ, Jorge: «Turismo pecador», LA NACION, 3" secc., 5 de enero de 1975, pág. 3, cols. 1– 4.         [ Links ] La cita se ha tomado de FONT, Eduardo: REALIDAD Y FANTASIA EN LA NARRATIVA DE MANUEL MUJICA LAINEZ, pág. 24.

12 MUJICA LÁINEZ, M.: EL VIAJE DE LOS SIETE DEMONIOS, pág. 77.

13 Ibídem, págs. 152 y 153.

14 SAGRADA BIBLIA, Apocalipsis 4,5.

15 Ibídem, 13,1–2.

16 VAZQUEZ, Mª Esther: EL MUNDO DE MANUEL MUJICA LAINEZ, Ed. cit.

17 Curiosamente, ambas obras se publican con sólo un año de diferencia, 1967 y 1968, respectivamente.