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Revista de ciencia política (Santiago)

versión On-line ISSN 0718-090X

Rev. cienc. polít. (Santiago) v.24 n.1 Santiago  2004

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-090X2004000100014 

 

REVISTA DE CIENCIA POLÍTICA / VOLUMEN XXIV / N°1 / 2004 / 237 - 239

RECENSIONES

 

Held, David y Anthony McGrew. 2003. Globalización / Antiglobalización. Sobre la reconstrucción del orden Mundial. Paidós, 186 pp.

 

Escribir sobre la globalización hoy en día se ha puesto de moda entre la comunidad académica, los trabajos abarcan desde las ciencias exactas hasta las sociales, pasando por las humanidades y las artes. La ciencia política no se queda atrás en ello, desde diversas ópticas ha estudiado el fenómeno, desde aquellos que se han centrado en el ejercicio del poder, el Estado, los actores, los sistemas políticos, la vinculación entre política y economía, entre otras.

Por tanto, uno se pregunta: ¿qué habrá de interesante y novedoso en un nuevo trabajo sobre la globalización? De ahí la importancia y utilidad del trabajo de los profesores David Held y Anthony McGrew1.

Este libro entrega un marco válido y útil para comprender el proceso de globalización. Podemos descubrir en él, las diversas perspectivas y posiciones que se tiene de la globalización, el rol de los actores involucrados y del Estado, entre otros interesantes temas que para cualquier análisis politológico son de vital importancia. Además, responde las interrogantes tanto de quienes se interesen por un tema en boga, como las de quienes investigan desde un prisma científico y metodológico la globalización.

Para la politología, y la gran mayoría de las ciencias sociales, la definición de conceptos es esencial, pues le permiten al investigador acotar el trabajo. Para Held y McGrew, "la globalización designa la escala ampliada, la magnitud creciente, la aceleración y la profundización del impacto de los flujos y patrones transcontinentales de interacción social. La globalización remite a un cambio o transformación en escala de la organización humana que enlaza comunidades distantes y expande el alcance de las relaciones de poder a través de regiones y continentes de todo el mundo"2. Algunos podrían señalar que ésta es una definición prosaica y quizás ambigua, pero es útil, precisa, y además ayuda bastante a comprender un fenómeno que se expande cada día.

Una vez aclarado el concepto, los autores advierten que este proceso en sí puede generar conflictos, animosidades entre Estados, divisiones, tensiones en el sistema internacional y dentro de los mismos Estados. Esto, básicamente porque gran parte de la población mundial se encuentra fuera de los beneficios de ella, pues al ser un proceso irregular y heterogéneo, no podemos hablar de que estemos ante un proceso universal, pues gran parte de los países del tercer mundo no se sienten partícipes de él.

Interesante de destacar, es que los análisis de las diversas temáticas expuestas en el trabajo son vistas desde las dos perspectivas que encontramos en el debate de la globalización. Por un lado los globalizadores y, por otro, los escépticos. Los primeros son aquellos que piensan que este proceso se está llevando a cabo en diversos grados de magnitud; para los segundos toda esta discusión académica es ociosa y carente de sentido. Teniendo esa simple distinción de enfoques, que orienta también al lector, los autores van desarrollando la temática del libro.

A medida que éste avanza van apareciendo conceptos y enfoques propios de la ciencia política, como la discusión que se tiene acerca de la vigencia en nuestros días de la teoría realista o realpolitik en el estudio de las relaciones internacionales. Para ello, los autores dan ejemplos recientes como la orientación asumida por los Estados Unidos después de los ataques del 11 de septiembre. Para los escépticos esta postura es válida y es las más acorde al mundo post atentados en Nueva York, y no hacen más que acrecentar el predominio del Estado por sobre otros actores internacionales.

Por su parte, para los globalizadores el sistema internacional va incorporando nuevos actores que desafían, en menor o mayor grado, la supremacía del Estado como actor; tal es el caso de las organizaciones internacionales, las ONG, las empresas transnacionales, que han originado que "el Estado se ha convertido en un campo de batalla fragmentado de ejecución de políticas, penetrado por redes transnacionales (gubernamentales y no gubernamentales) así como por instituciones y fuerzas nacionales. Del mismo modo, la amplia penetración de la sociedad civil de fuerzas transnacionales ha alterado su forma y dinámica"3.

En consecuencia, se pueden percibir dos posturas totalmente divergentes en torno a la globalización y el rol que desempeña el Estado dentro de ella; lo mismo sucede en las esferas culturales y económicas, analizadas en los capítulos 4 y 5 respectivamente.

Un aporte interesante del texto, y pocas veces abordado por los investigadores, es el rol que juegan las nuevas agrupaciones civiles en este proceso. Gran parte de ellas han llamado la atención de la comunidad internacional en diversas manifestaciones tales como Seattle, Génova o Davos. Para estas agrupaciones la globalización "es un proyecto gobernado por las elites políticas y económicas del mundo ­ la cosmocracia ­ al servicio de una minoría de la humanidad" 4, donde los Estados Unidos ejerce el liderazgo apoyado por instituciones formales como el FMI, Banco Mundial, OMC, el G7, entre otras. Frente a estos hechos, podemos comprender el aumento de la movilización civil y las manifestaciones en cada reunión en que se discuta temáticas que incentiven la globalización, por ejemplo, la liberación de mercados.

Pero la movilización civil debe sortear un sinnúmero de barreras para que sus demandas sean escuchadas. Es así como los autores señalan que es vital que las agrupaciones tengan la capacidad de llegar a una audiencia global, cada vez más influida por los mass media, y poder ser capaz de intervenir en la opinión pública internacional, con la finalidad de alcanzar que sus propuestas tengan un soporte comunicacional y de consenso entre los diversos actores de la sociedad civil.

Así como los actores tradicionales del sistema político juegan un rol fundamental en el ambiente político, estas nuevas agrupaciones también lo hacen a través de las siguientes estrategias: 1. Influir en las actitudes, los intereses y las identidades públicas; 2. Redefinir la agenda de la política local, nacional y global; 3. Proporcionar a las comunidades y a los ciudadanos una voz en los foros globales y regionales de tomas de decisiones; 4. Ejercer la autoridad moral, espiritual o técnica; 5. Intentar hacer que los gobiernos, los organismos internacionales y las corporaciones rindan cuentas de sus acciones y decisiones5.

Esta parte del libro es un gran aporte para quienes se interesan por los actores no estatales y las nuevas formas de movilización civil. Sin embargo, no entrega respuesta a todas las inquietudes y preguntas que el investigador puede hacerse, por lo que queda pendiente el estudio de los nuevos actores.

Los autores buscan también (capitulo 8) exponer la visión que tienen los neoliberales, liberales, reformadores institucionales, estatistas/proteccionistas, radicales6 y socialdemócratas7 de la globalización. Valiosa resulta esta discusión, pues permite ordenar las diversas creencias que se tiene del tema, aunque Held y McGrew pecan en superficialidad y falta de desarrollo argumental.

Mucho acerca de la discusión sobre la globalización dependerá de si lo que se lee está del lado de los globalizadores o los escépticos, pues de este debate se originan complejos marcos conceptuales que sin duda provocan argumentos tan disímiles entre sí. Un ejemplo concreto que nos dan los autores, es que mientras "los escépticos ponen el acento en la primacía continua del interés nacional y las tradiciones culturales de las comunidades nacionales, () los globalistas señalan la creciente relevancia de los problemas políticos transnacionales ­tales como la contaminación a escala mundial, el calentamiento del planeta y las crisis financieras­ que crean un sentido creciente del destino común de la humanidad"8.

Held y McGrew aportan aquí una muy buena síntesis de un tema de interés multidisciplinario. Además, proporcionan nuevos elementos de análisis, ordenan otros y dejan ciertas tareas para los próximos estudios que se realicen sobre el tema. La discusión no se agota acá, sino que muy por el contrario, después de leer sus páginas, la ciencia política tiene un gran tema de investigación frente a sus ojos.

1 Ambos autores han desarrollado diversos estudios con anterioridad sobre la globalización, vale señalar Global transformations: Politics, Economics and Culture, Cambridge, Polity, 1999; The Global Transformations Reader, Cambridge, Polity, 2000.

2 Held, D. y McGrew, A. (2003) Globalización / Antiglobalización. Sobre la reconstrucción del orden mundial. Paidós, pág. 13.

3 Ibid., p. 29.

4 Ibid., p. 73.

5 Ibid., p. 84.

6 Entiéndase radicales como aquellos nuevos movimientos sociales que buscan un cambio importante en las formas de vida del mundo occidental, tal es el caso de ecologistas, feministas y grupos antiglobalización.

7 Los autores le dedican el último capítulo pues la consideran clave en la formación de una socialdemocracia cosmopolita, pues entrega respuestas acordes a las nuevas demandas que origina el proceso de globalización, en temas como Democracia, Justicia Social, Gobernanza, Economía, Seguridad y Participación de la Sociedad Civil en la toma de decisiones políticas nacionales y globales.

8 Held, D. y McGrew, A. (2003) p. 138.

Luis Muñoz

Instituto de Ciencia Política
Universidad Católica de Chile