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Información tecnológica

versión On-line ISSN 0718-0764

Inf. tecnol. v.16 n.3 La Serena  2005

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-07642005000300002 

 

Información Tecnológica-Vol. 16 N°3-2005, págs.: 3-14

INTERES GENERAL

Un Modelo para la Distribución Racional de la Actividad Académica en una Universidad

A Model for the Rational Distribution of the Academic Work in a University

J.O. Valderrama
Dpto. de Ingeniería Mecánica, Facultad de Ingeniería, Universidad de La Serena,
Casilla 554, La Serena – Chile (e-mail: jvalderr@userena.cl)

 


Resumen

Se presentan algunas ideas y reflexiones sobre el trabajo académico y se propone un modelo para racionalizar y optimizar la distribución de la actividad académica en una Universidad. El modelo propuesto considera las actividades usuales en cualquiera Universidad chilena, pero puede ser adaptado a cualquier Universidad Iberoamericana en forma simple. La propuesta tiene por objetivo cuantificar el trabajo de un académico de modo de que pueda realizar en buena forma las actividades de investigación y extensión, y no puramente docencia como erróneamente es considerado en algunas Universidades. El modelo ha sido aplicado en forma aleatoria en varias universidades de Ibero América. Todos los docentes que en forma voluntaria han colaborado en las pruebas han ratificado la calidad del modelo y la exactitud de los resultados.


Abstract

Some ideas and concepts about the work of a university professor are presented and a model to better distribute the academic work in a University is proposed. The model considers the usual activities of any Chilean university but can be adapted to any other university in Ibero America, in a simple way. The proposal has the main objective of quantifying in the best possible manner the work done by an academician so he or she can do in a proper and efficient way all the activities of a true university: teaching, research and community service, and not only teaching as erroneously considered in several Universities. The model has been randomly applied in several Iberoamerican Universities. All the academicians that have voluntarily collaborated in the tests have ratified the quality of the model and the accuracy of the results.

Keywords: academic work, teaching, university work, teaching time, research activities

 


 

INTRODUCCION

La distribución de la actividad académica en una Universidad está íntimamente ligada a conceptos básicos sobre el significado y funciones de la Universidad, de las jerarquías académicas, de sus funciones docentes y de investigación, y de la forma en la que la Universidad evalúa periódicamente su quehacer. Por lo tanto, este documento parte con una descripción y discusión de conceptos generales sobre la Universidad y sus funciones en la sociedad. Considerando estos antecedentes y la particular visión del autor, se propone un modelo para cuantificar la actividad académica y para asignar la cantidad de horas frente a alumnos que un docente debería realizar para dedicar tiempo razonable a otras actividades académicas.

La docencia y la investigación son dos de las principales funciones que debe cumplir todo académico de una Universidad. La Universidad ha sido definida en la legislación de varios países como “un cuerpo dedicado a la enseñanza y cultivo de las letras y las ciencias”, definición que corresponde según los eruditos a “una obra maestra de concisión” (Saavedra, 1983). La enseñanza y el cultivo se entienden claramente como una actividad integrada, en que la docencia está impregnada de investigación y creación, y donde los nuevos descubrimientos y creaciones se ponen al servicio de la docencia y la comunidad. Como bien escribe Igor Saavedra, Premio Nacional de Ciencias de Chile del año 1981: “Una institución en la que sólo se imparte docencia no será jamás ni una Universidad ni una parte legítima de una Universidad. A lo más podrá ser una buena “Escuela Terciaria”, esto es, la continuación directa de la escuela primaria y de la escuela secundaria, pero en modo alguno una Universidad, aunque su calidad sea ostensiblemente mejor que la de la escuela secundaria. Para que haya Universidad es necesario que haya investigación, que haya creación de conocimientos, y esto significa, por lo tanto, que haya ciencia, que haya tecnología, que haya humanidades; en definitiva, se necesita que haya gente que esté creando cosas” (Saavedra, 1983).

En este concepto universal, ninguna Universidad puede estar ajena al quehacer académico global y debe planificar su desarrollo apoyado en los tres pilares fundamentales de una Universidad: docencia, investigación y extensión. Esto obviamente debe ser realizado sin descuidar el rol que defina la propia Universidad sobre su carácter de servicio regional, o sobre el énfasis que le dé a cada una de las actividades fundamentales. La Universidad debe valorar en una justa medida, de acuerdo a los planes de desarrollo de mediano y largo plazo, estas tres actividades de modo que ellas se complementen en forma armónica. De esta forma la Universidad se constituye realmente en un cuerpo dedicado a la enseñanza y cultivo de las letras y las ciencias, teniendo como producto profesionales capacitados para aportar al desarrollo del país y al bienestar común de la sociedad donde está inserta. Varias Universidades de Iberoamérica han comenzado, algunas desde hace ya varios años, a planificar el desempeño académico, a evaluarlo en forma periódica y a estimularlo en forma adecuada (Internet-1, Internet-2). Sin embargo, muchas  otras han errado el camino y toman a veces medidas administrativas draconianas que perjudican la esencia de la actividad universitaria. Entre estas medidas está la frecuente insistencia de convertir a la Universidad en una “escuela terciaria”, en la definición de Saavedra, o en un “enseñadero”, como lo definió un connotado rector de una Universidad mexicana (Gil, 2003).

Las universidades más pequeñas y alejadas de las capitales o de otros grandes centros urbanos enfrentan necesidades de formación, ampliación y actualización de la infraestructura de docencia y de investigación, así como al perfeccionamiento de sus académicos. En la mayoría de los países iberoamericanos existen competitivos concursos nacionales para acceder a recursos del sector público nacional y de la cooperación internacional. En muchos casos la Universidad no dispone de la masa crítica necesaria de académicos altamente calificados, ni de los antecedentes previos en investigación que le permitan competir con las grandes universidades.

Por otro lado, es en las Universidades pequeñas donde más problemas de inserción tienen académicos con alto nivel de estudios (recién doctorados o académicos con proyectos internacionales). Esto ocurre usualmente porque muchas de estas Universidades están aún formadas y administradas por puramente docentes transmisores de lo que dicen los libros, y no por gente que esté "creando cosas", como dice Saavedra. Son usualmente estos administradores quienes, no entendiendo el concepto de Universidad, obstaculizan el desarrollo global pretendiendo que en la Universidad se hagan solo clases. Otros, desde sus mandos intermedios, muchas veces alimentados por la clásica envidia de los mediocres, impiden el ingreso de académicos de excelencia, seguramente por temor a que estos académicos activos puedan ensombrecer lo poco que hacen. Claro está que el desarrollo de una Universidad debe fundarse en los que estudian y crean día a día, y no en aquellos que sólo se han dedicado a enseñar unas horas, sin crear conocimiento, como se espera en una verdadera Universidad.

Sin duda que uno de los elementos que mayor impacto tiene en los resultados del proceso enseñanza-aprendizaje en la educación superior, es la calidad del personal académico. Por tanto, la selección y retención de académicos competentes, en todos los niveles de la Universidad, es de especial importancia para lograr altos estándares y competir en el mundo globalizado de hoy. Asimismo, el compromiso que el personal académico tenga con los objetivos institucionales determinará, en gran medida, la efectividad de las actividades universitarias. De ahí que una de las prioridades que debe imponerse la propia Universidad sea la de contar con personal académico adecuado para llevar a cabo su misión. Las características cualitativas y cuantitativas del personal académico deben ser congruentes con la filosofía y misión institucionales y con el concepto universal de Universidad. Por lo tanto, es necesario y conveniente que la institución cuente con un proceso de evaluación de la actividad académica, con la finalidad de conocer lo que se tiene y lo que se hace en docencia, investigación y extensión.

La implantación de una adecuada distribución de la actividad académica y del reconocimiento y estímulo a los docentes que hacen investigación y la transmiten a través de publicaciones en revistas de corriente principal, pueden ser el comienzo de un proceso de mejora sustancial de la Universidad en el competitivo mundo de hoy. Con una adecuada distribución del trabajo académico los docentes más capacitados para la investigación la podrán hacer realmente efectiva, sin descuidar las actividades de enseñanza. Además, los académicos que no han hecho de la investigación una parte de su quehacer podrán ver en este proceso un motivo de incentivo. Varias Universidades del mundo realizan su distribución académica en forma racional, no generalizada, de forma semi-cuantitativa y considerando todas las actividades propias de la Universidad (Internet 5-6). La Tabla 1 resume algunos conceptos universales sobre Universidad que muestran que es necesario conocer lo que hacen los académicos y realizar una buena distribución del trabajo académico. La Tabla 2 resume lo que hacen algunos Universidades españolas para cuantificar las actividades académicas distintas a las de clases directas frente a alumnos.

 

Tabla 1: Algunos conceptos universales sobre Universidad que muestran que es necesario hacer una buena distribución del trabajo académico

Concepto

Comentario

1

Para que haya Universidad es necesario que haya gente que esté creando cosas

No se puede crear con excesiva carga frente a alumnos

2

La docencia y la investigación son dos de las principales funciones que debe cumplir todo académico universitario

Una buena distribución de estas actividades favorece su cumplimiento

3

La universidad debe conocer lo que tiene y lo que se hace en docencia, investigación y extensión

Si no se sabe lo que hace cada uno, no se puede hacer una buena distribución

4

La Universidad debe valorar la docencia y la investigación de modo que ellas se complementen en forma armónica

Se debe asignar menos horas directas a quienes aportan en investigación

5

Cada Unidad Académica debe mostrar logros y progresos en las distintas actividades universitarias.

Para esto. cada Unidad Académica debe saber lo que hacen sus académicos

6

La calidad de los docentes es uno de los elementos que mayor impacto tiene en el proceso enseñanza-aprendizaje.

La calidad de un académico no se mide sólo por la cantidad de clases que hace

 

Tabla 2: Algunos acciones concretas de Universidades españolas para cuantificar diversas actividades académicas.

Universidad

Acciones

de Cantabria

Se considera hasta un máximo de 25% de la capacidad docente y de 17% de la capacidad total de un  académico para actividades de investigación.

de Córdoba

Otorga 10% del tiempo a la participación de un docente en programas de doctorado.

Pública de Navarra

Otorga créditos a la dirección de Tesis  doctorales y de pregrado (por un período máximo de dos cursos académicos y una hora/semana, por tesis)

de Las Palmas

Se deduce un máximo de 3 créditos por año por profesor, a aquellos que impartan clase de doctorado a grupos de un mínimo de 5 alumnos

de Alicante

Se introduce un índice de corrección para considerar la docencia a nivel de posgrado

de La Rioja

Considera en su distribución de horas directas la dedicación a perfeccionamiento, a dirección de tesis doctorales, y a proyectos de investigación

de Lérida

Otorga 20% máximo del total de horas a los Departamentos para dirección de tesis.

Complutense

Considera la cantidad de alumnos en la distribución de la asignación de docencia directa, diferente para pre y posgrado

 

En el ámbito universitario chileno han tenido especial impacto algunos estudios que han aparecido en revistas de circulación masiva en los últimos años. Los informes más recientes aparecieron en noviembre del año 2004 (QP, 2004, Emol, 2004). En estos estudios se clasifican las universidades en una escala o "ranking" que considera diversos aspectos de la actividad académica universitaria. En ellos incluso definen y aplican ciertos factores de prestigio para las universidades, definiciones que han recibido comentarios de aprobación y críticas diversas

Pérez (2005), sostiene que en el sistema chileno, con 60 universidades de muy diversas características, un ranking de universidades debería entregar la información dura sobre las actividades Universitarias. Así la investigación se debiera medir por valores promedio por académico de los proyectos de investigación concursables ganados y de las publicaciones internacionales en revistas de corriente principal (Valderrama, 2005). La calidad de los alumnos debe ser cuantificada por el puntaje obtenido en las pruebas de selección por los alumnos que ingresan  a la Universidad. La calidad del profesorado parece ser mas difícil de valorar en forma directa y usualmente va ligada al prestigio adquirido por la Universidad en la captación de recursos para investigación y en la captación de los mejores estudiantes.

Lo concreto en esta línea de calidad y prestigio de una Universidad es que los "rankings" de universidades deben considerar índices objetivos y cuantificables para que tengan un real beneficio para las propias universidades.

La figura 1 muestra algunos indicadores de calidad de diez universidades chilenas consideradas como las mas prestigiosas según un reciente informe (QP, 2004). En la figura, el valor 1 en la línea de prestigio representa la más prestigiosa y 10 la menos prestigiosa del grupo de diez. Las líneas representan los siguientes indicadores: A) el número de publicaciones por académico de jornada completa, B) el porcentaje de aporte fiscal directo (recibido por las universidades por la captación de los mejores estudiantes), C) el porcentaje de académicos con doctorado, D) el número de proyectos de investigación por cada cien académicos jornada completa, y E) el número de libros por alumno en las bibliotecas. La figura muestra claramente la relación entre el prestigio de la universidad y diversos indicadores de docencia e investigación.

Carrera Académica y Jerarquías

Para una Universidad debe ser de interés primordial disponer de una distribución de académicos por jerarquía que le permita cumplir las tareas propias en forma armónica en el tiempo. Usualmente existen cuatro categorías que se designarán en forma genérica como A, B, C y D, siendo A la categoría más alta y D la más baja. La Tabla 3 resume en forma genérica los requisitos que diversas Universidades exigen a los académicos para integrar una determinada jerarquía. Obviamente los requisitos y condiciones varían de una universidad a otra, pero lo presentado en la Tabla da una idea general y permite documentar la discusión que sigue, y formular el modelo cuantitativo que se propone.

 

Fig. 1: Algunos indicadores de calidad de las diez universidades mas prestigiosas de Chile

 

En la Tabla 3 se han separado aquellos requisitos más objetivos y más fácilmente cuantificables de otros que son más subjetivos y que deben ser evaluados por un comité competente.

Cualquiera sea la distribución o nombre que se le den a los distintos niveles que establece una Universidad en su jerarquía académica, no se puede esperar que todos los académicos de una Universidad, o incluso de una Facultad o Departamento, sean de la Categoría A. Sin embargo, la Universidad debe esperar que después de un tiempo prudente un académico haya cumplido en buena forma las tareas que le corresponden a su jerarquía y pueda con confianza y autoridad solicitar su ascenso a la jerarquía inmediatamente superior a la que ostenta. Si un académico ha logrado la máxima jerarquía, la Universidad debe exigirle que represente en buena forma dicha jerarquía y deberá cuidar que ese académico cuente con las facilidades para cumplir bien su misión.

 

Tabla 3: Requisitos generales que diversas Universidades exigen a los académicos para integrar las distintas jerarquías académicas.

Categoría

Requisitos Objetivos

Requisitos Subjetivos

A

Estar en posesión del Grado Académico de Magíster o Doctor

Haberse desempeñado por un período igual o superior a cinco años en la categoría B en la Universidad o en una categoría equivalente en otra Universidad

Tener un conocimiento que lo sitúe dentro de una disciplina en un lugar de eminencia y distinción en la comunidad erudita, tanto en el estudio como en la investigación, a nivel nacional e internacional.

Haber realizado contribuciones importantes en acciones universitarias que hayan fomentado el desarrollo y permitido elevar el nivel de las funciones de la Universidad.

B

Estar en posesión de un Titulo Profesional o Grado Académico, Magíster o Doctor.

Haberse desempeñado por un período igual o superior a cinco años en la categoría C en la Universidad o en la categoría equivalente en otra Universidad

Tener prestigio y reputación por su conocimiento en una disciplina y por sus contribuciones a ellas, tanto en el estudio como en la investigación.

Haber realizado aportes importantes en la respectiva área de trabajo o disciplina, al menos a nivel nacional.

Haber alcanzado reconocimiento por sus actividades académicas y compromiso con la Universidad.

C

Estar en posesión de un Título Profesional o Grado Académico.

Haber realizado docencia universitaria de pre-grado en la categoría D por un período igual o superior a tres años

Tener competencia en el conocimiento de una disciplina, tanto en el estudio como en la investigación, y se infiera una promesa de desarrollo a niveles académicos superiores.

Acreditar una actividad profesional destacada en su área de trabajo o disciplina, por un período de a lo menos cinco años;

D

Estar en posesión de un Titulo Profesional o Grado Académico en el área a la que está concursando.

Tener conocimientos sólidos y suficientes para el estudio, la enseñanza y la investigación.

Que de sus antecedentes se infiera interés por la carrera académica y un aporte al desarrollo de la universidad.

 

Considerando una carrera académica promedio de 35 años, parece razonable esperar que un académico categoría D pase a la categoría C en un período máximo de 5 años, luego a categoría B en unos 8 años, y luego a la categoría A en unos 10 años como máximo. Esto le permite a la Universidad disponer de un académico de la más alta jerarquía por un período de entre 10 y 15 años. Obviamente, existirán académicos que acorten estos períodos, pero no debe ser de interés de la Universidad que estos períodos se alarguen.

Existen universidades en el mundo donde números similares a los dados más arriba, relacionados con los tiempos máximos de permanencia en una jerarquía, son aplicados en estricto rigor y con buenos resultados para la Universidad. Si un académico no logra ser promovido en un período razonable, se le pide que se dedique a otra cosa. De esta forma deja espacio y recursos para contratar académicos que si aporten a la universidad y tengan interés en hacer una verdadera carrera académica. Por el contrario, en algunas Universidades latinoamericanas el solo hecho de permanecer largo tiempo en la Universidad sin dedicar esfuerzo a la investigación ni al perfeccionamiento y al avance natural en el escalafón universitario, es visto como “experiencia” por las autoridades superiores de la Universidad y muchas veces "premiado" con cargos directivos. Otras veces se premia a estos académicos mediocres con reiterados permisos para que se "perfeccionen", perfeccionamiento que nunca concretan o que alargan en forma excesiva, con claro perjuicio para otros académicos más jóvenes que no logran apoyo de ningún tipo.

Distribución de La Actividad Académica

La distribución de la actividad académica, mal llamada "carga académica" (Gil, 2003), debe estar de alguna forma regulada y racionalmente distribuida en las unidades académicas básicas, de modo que cada Unidad muestre logros y progresos en las distintas actividades universitarias. Como en cualquier grupo humano que trabaja por un objetivo común, los individuos que forman el grupo no necesariamente deben hacer todos lo mismo, al mismo tiempo, sino que cada individuo debe hacer uso de sus potencialidades y aportar en distintas áreas para que el grupo muestre un desarrollo armónico en todas las tareas que se espera que dicho grupo cumpla. Si algún miembro del grupo, Facultad o Departamento, no puede o no quiere aportar en algunas de las actividades universitarias, de acuerdo a su jerarquía, es mejor sacarlo del grupo.

Así, en un Departamento no todos deben hacer la misma cantidad de clases directas, no todos deben tener un proyecto nacional o internacional al mismo tiempo, no todos deben publicar al mismo tiempo en revistas de corriente principal, y no todos deben asumir al mismo tiempo tareas administrativas. Lo que si se espera es que cada académico en un período de tiempo razonable (entre 5 y 10 años), muestre que es capaz de aportar en todas las áreas que son propias dé una Universidad. En algunas Universidades existen criterios claros y definidos respecto a la actividad docente máxima y adecuada de un académico, de modo que pueda realizar las actividades propias de su jerarquía en forma adecuada (Internet-3, Internet-4). El Instituto Tecnológico de Sonora en México ha implementado un Programa de Estímulos al Desempeño del Personal Docente de tipo cualitativo y cuantitativo. En la Universidad de Alicante en España la distribución de actividad docente directa y la dedicación a investigación, han sido incorporadas en la distribución presupuestaria (Internet 5). En algunas universidades Chilenas (Católica del Norte, La Frontera, Austral, Los Lagos, de Valparaíso), los autores de artículos publicados en revistas de corriente principal (ISI y Scielo), reciben un estímulo económico. Los dineros provienen de fondos directos y reales que provee el Gobierno Chileno por publicaciones en ese tipo de revistas (Decretos 4 de 1980, 128 de 1991, y 116 de 2002).

En este trabajo se ha definido la actividad académica como formada por seis actividades, a las que propongo asignar una ponderación razonable de acuerdo a estándares nacionales e internacionales: docencia, investigación, extensión, perfeccionamiento, administración y generación de recursos. La ponderación que finalmente una Universidad de a cada actividad dependerá de los planes y políticas globales de desarrollo e inserción en el medio regional, nacional e internacional, que la Universidad ha establecido. Estas ponderaciones, sin embargo, deben estar entre valores estándares que usan otras universidades exitosas en diversas partes del mundo.

Obviamente, las actividades claves que se enmarcan más claramente en el concepto universal de Universidad son la docencia y la investigación. Las otras actividades, si bien importantes y fundamentales, nacen en forma natural de estas dos actividades principales, y las complementan. Es así como la extensión, entendida como la divulgación de la actividad que realiza la Universidad a través de programas culturales, tecnológicos, científicos y de acción comunitaria, tiene por finalidad fortalecer el diálogo social entre los miembros de la universidad y su entorno. Sin duda que estas acciones se pueden lograr con éxito si se hace buena docencia (que entregará mejores profesionales a la sociedad) y se hace buena investigación (que aportará el nuevo conocimiento que el medio necesita).

El perfeccionamiento, entendido como una actividad continua de aprendizaje que todo académico debe realizar, permite mejorar la docencia en todos sus aspectos. Los académicos jóvenes y de las jerarquías inferiores deben concretar estudios de posgrado como parte de la actividad de perfeccionamiento que les permitirá ascender en el escalafón universitario. Los académicos de las jerarquías superiores deben realizar investigación al más alto nivel, entendiendo que la investigación misma  constituye una práctica de perfeccionamiento que se debe realizar en forma continua y permanente. La generación de recursos ha surgido en varias universidades como una actividad necesaria para obtener fondos adicionales para las diversas actividades de la Universidad. Sin embargo, en muchas ocasiones ha sido mal interpretada y mal implementada, constituyéndose en muchos casos en una actividad fundamental para algunos académicos que ven en ella una fuente importante de ingresos adicionales. La investigación es sin duda una excelente fuente de ingresos para los académicos y para la Universidad, pero erróneamente algunas Universidades no la han considerado en  su justa dimensión.

El modelo que se propone en la sección siguiente no constituye bajo ningún punto de vista un instrumento de evaluación de la actividad académica, situación que requeriría considerar diversos otros aspectos no cuantificables y que no han sido considerados en el desarrollo de la propuesta que sigue. Como se indicó antes, el modelo pretende cuantificar en forma razonable y objetiva el trabajo universitario de un académico jornada completa, y facilitar la asignación de las horas directas frente a alumnos que un académico debería realizar para cumplir con todas las actividades universitarias en forma óptima.

El Modelo

La idea del modelo propuesto es que cada académico pueda cuantificar en forma comparable con otros pares, su quehacer y contribución a la Universidad. Habiendo sometido el instrumento que se presenta a diversas pruebas en varias universidades iberoamericanas, queda claro que todas las actividades resultan importantes y por lo tanto lo razonablemente esperado es que cada Unidad Académica (Departamento, Escuela, Facultad), muestre un desarrollo armónico.

En el modelo se ha considerado los siguientes seis ítems en la Actividad Académica  Universitaria (AAU): 1) Actividad Docente (AD); 2) Actividad de Investigación (AI); 3) Actividad de Extensión (AE); 4) Actividad de Perfeccionamiento (AP); 5) Actividad de Administración (AA); y 6) Actividad de Generación de Recursos (AG).

La Actividad Docente (AD) se divide en dos grandes grupos: Actividad Docente Directa (ADD) y la Actividad Docente Indirecta (ADI).

La Actividad Docente (AD) se divide en dos grandes grupos: Actividad Docente Directa (ADD) y la Actividad Docente Indirecta (ADI).

AAU = AD + AI + AE + AP +AA + AG

(1)

AD = ADD + ADI

(2)

 

La ADD incluye Clases Teóricas, Ejercicios, Laboratorios y Talleres. La ADI incluye otras actividades con alumnos, no incluidas en la ADD, como son la dirección de tesis o la coordinación de cursos, entre otras. Una fórmula antigua que he encontrado en una Universidad, calcula la Actividad Docente Directa por semana (ADD) incluyendo las Horas de Teoría (HT), de Ejercicios (HE), de Laboratorio (HL), y la cantidad de alumnos totales en los cursos que imparte un Docente (NA) durante el semestre. La fórmula considera el tiempo adicional a la clase directa que ocupa un académico: por cada hora frente a alumnos ocupa una más, que por cada hora de laboratorio o ejercicios ocupa media hora más, y que por cada 15 alumnos ocupa otra hora. La fórmula es:

 

ADD=2*HT+1.5*HE+1.5*HL+NA/15

(3)

 

Esta fórmula, sin embargo, no considera la cantidad de Laboratorios que efectivamente se hacen durante el semestre, y presupone que se realiza un laboratorio por semana. Hay cursos con 4 Laboratorios y algunos con 12. En algunos casos hay 10 alumnos y en otros 80. En cursos con muchos alumnos se hace necesario repetir laboratorios, por lo que en realidad las sesiones reales se duplican o triplican en algunos casos. Por lo tanto, se sugiere corregir la fórmula, incluyendo el número de horas de Laboratorios realmente realizadas durante un semestre de 16 semanas (NLS). La Actividad Docente Directa queda entonces:

 

ADD=2*HT+1.5*HE+1.5(NLS/16)*HL+NA/15

(4)

 

La Actividad de Docencia Indirecta (ADI), incluye la Dirección de Memorias, Tesis, Seminarios o Trabajos de Fin de Carrera (AM), la Coordinación de Laboratorios y de Secciones Múltiples u otras actividades similares y que varían entre una universidad y otra (AC). La Actividad de Docencia Indirecta se calcula como sigue:

 

CDI = 1.0AC + 1.5AM

(5)

 

La actividad de investigación ha sido dividida en cinco ítems: 1) proyectos internos Universitarios de investigación y docencia (PROU); 2) Proyectos de Concurso Nacional, PRONA (Conacyt en México, Conicet en Argentina, Colciencias en Colombia, Conicit en Venezuela, Concytec en Perú o Conicyt en Chile); 3) Proyectos de Concurso internacional, con apoyo de entidades extranjeras, PROIN (Comunidad Europea, Banco Mundial, Unesco); 4) Presentaciones en Congresos Nacionales e Internacionales (CONGRE); 5) Publicaciones en Revistas de carácter nacional (PUBNA); 6) Publicaciones en Revistas Internacionales de corriente principal, (PUBIN). Cada uno de estos factores es ponderado como sigue:

 

AI=1.0*PROU+1.0PRONA+1.2*PCONGRE+
1.2*PROIN+1.5*PUBNA+3.0*PUBIN

(6)

 

La Tabla 4 resume todas las ecuaciones que describen el modelo, para su fácil implementación computacional.

 

Tabla 4: Resumen del Modelo para el cálculo de la Actividad Académica

Actividad Académica: AAU = AD + AI + AE + AP +AA + AG

AAU = Actividad Académica Universitaria

AD = Actividad Docente

AI = Actividad de Investigación

AP = Actividad de Perfeccionamiento

AE = Actividad de Extensión

AA = Actividad de Administración

AG = Actividad de Generación de Recursos

Actividad Docente: AD = ADD + ADI

ADD = Actividad de Docencia Directa frente a alumnos

ADI = Actividad de docencia en coordinaciones y memorias

Actividad Docente Directa: ADD = 2*HT + 1.5*HE + 1.5(NLS/16)*HL+ NA/15

HT = Horas de Teoría Semanales

HE = Horas de Ejercicios Semanales

HL = Horas de Laboratorio Semanales

NLS = Número de Laboratorios semestrales

NA = Numero Total de Alumnos de todos los Cursos que Dicta

Actividad Docente Indirecta: ADI = 1.0AC + 1.5M

AC = Actividad de Coordinación de cursos y laboratorios múltiples

AM = Memorias, Seminarios o Trabajos de Fin de Carrera que dirige

Actividad de Investigación
AI = 1.0*PROU+ 1.0 PRONA+ 1.2*PCONGRE+ 1.2*PROIN+ 1.5*PUBNA+ 3.0*PUBIN

PROU  = Proyectos Internos Universitarios

PRONA = Proyectos Nacionales no Concursables

PCONGRE = Trabajos presentados en Congresos Internacionales

PROIN = Proyectos Internacionales y de Concurso Nacional

PUBNA = Congresos y Publicaciones Nacionales

PUBIN= Número de Publicaciones en Revistas de Corriente Principal

 

Las otras actividades académicas, Extensión (AE), Perfeccionamiento (AP), Administración (AA), Generación de Recursos (AG) serán cuantificadas por el Jefe de la Unidad quien deberá disponer de documentos de respaldo de cada académico para sus actividades. Sin embargo estas no deberán exceder de 4 horas semanales cada una, excepto en los siguientes dos casos: 1) si un académico está realizando perfeccionamiento formal conducente a un grado superior al que ostenta; y 2) si un académico ejerce algún cargo administrativo de especial dedicación y que no forma parte de la estructura directiva de la Universidad. En el caso de perfeccionamiento formal, el académico deberá tener el patrocinio oficial de la Universidad que lo exime en forma total o parcial de la actividad docente. En el caso de ejercer algún cargo deberá tener el nombramiento oficial de la Universidad.

Implantación del Modelo

Para la implantación del modelo propuesto resumido en la Tabla 4, es necesario que se confeccionen Normas claras sobre como documentar las distintas actividades académicas. Distintas unidades académicas y directivas deberán encargarse de acreditar las distintas actividades de los académicos. Deberá haber una Unidad Central en la Universidad encargada de recolectar y procesar la información que entregarán las otras unidades. Los datos y los análisis que se haga de ellos deberán ser públicos y disponibles para todos los académicos. Cada Universidad fijará el período durante el cual se aplicará el modelo como parte del calendario académico usual de modo que este proceso sea institucional y permanente en el tiempo. Para explicar aquí la aplicación del modelo se considerará una Universidad formada por un Rectorado, una Vicerrectoría Académica una Vicerrectoría de Investigación, una Dirección de Docencia y una Dirección de Extensión, varias Facultades, Escuelas y Departamentos.

Los Departamentos a los que están adscritos los académicos llevarán un registro claro y detallado de todas las actividades de los académicos pertenecientes a dicho Departamento. Los académicos deberán acreditar mediante documentos su participación en actividades de administración que estén fuera del ámbito del Departamento (por ejemplo, trabajo en Comités de Facultad o Universitarios). El académico de un Departamento que, estando en posesión de la jerarquía más alta, posea el mayor número de publicaciones en revistas de corriente principal será responsable de organizar la información sobre investigación y publicaciones y decidir sobre la categoría de una determinada contribución, para cuantificar la dedicación de un académico a esta actividad.

La Dirección de Investigación deberá llevar un registro completo de la actividad de investigación interna y externa y será esta la Unidad que certifique las horas “acreditables” de investigación que realiza un académico. La Dirección de Docencia deberá llevar un registro completo de la actividad de los proyectos docentes internos y externos, y esta Unidad certificará las horas “acreditables” de proyectos docentes que realiza un académico. La Dirección de Extensión deberá llevar un registro de la actividad de extensión y certificará las horas “acreditables” de extensión que realiza un académico. La Vicerrectoría Académica deberá llevar un registro completo de la actividad de perfeccionamiento que realizan los académicos de la Universidad y será la Unidad encargada de certificar las horas “acreditables” de perfeccionamiento que realiza un académico. La Unidad Central que coordinará la implementación del modelo, reunirá la información, verificará su validez y la remitirá a los Departamentos para su uso y aplicación.

Asignación de Actividad Docente

Una discusión no oficial, pero que siempre está presente entre los académicos universitarios, en especial cuando las políticas universitarias no son claras en cuanto al rol de la investigación en una Universidad, es el número de horas directas razonables a realizar por un académico, y que le permitan desempeñar en forma óptima las demás actividades universitarias. En la propuesta de Actividad Docente Directa que se presenta aquí se considera la Jerarquía del Académico, aspecto que se justifica porque las distintas Jerarquías tienen responsabilidades distintas, establecidas en los reglamentos de cada Universidad. A mayor jerarquía, mayores son las exigencias en actividades de investigación y formación de profesionales de alto nivel (posgrado, entre otros). En cualquier caso, todos los académicos deben cumplir con un número mínimo de horas de docencia, número que debe ser variable según la Jerarquía que ostenta el académico.

Considerando una Universidad de tamaño medio (8 mil estudiantes con razón alumno/docente=15), los números propuestos en la Tabla 2 garantizan que un Departamento puede mostrar una actividad mínima de docencia ADDE de entre 24 y 30 horas (lo que corresponde en el esquema de "clases directas frente a alumnos" (ADD) a una asignación de entre 8 y 14 horas mínimas semanales por académico), dejando el espacio necesario para realizar en buena forma el trabajo de  investigación y otras actividades académicas.

Se propone así asignar la Actividad Docente Directa dando a todos los académicos las horas máximas que le corresponden por contrato, que en Chile son 44 horas semanales. De ahí se descuentan las horas por las demás actividades académicas debidamente acreditadas, de acuerdo al modelo presentado anteriormente, y resumido en la Tabla 4. Para no descuidar la actividad docente, las actividades de docencia indirecta (ADI) de investigación (AI), de extensión (AE), de perfeccionamiento (AP), de administración (AA) y de generación de recursos (AG) tendrán un máximo de horas acreditables para cada jerarquía (J) y habrá un mínimo de horas frente a los alumnos (ADmin), según se muestra en la Tabla 5.

 

Tabla 5: Máximo de horas acreditables en actividades distintas a Docencia Directa.

J

ADmin

ADDE

Horas máximas acreditables

ADI

AI

AE

AP

AG

A

8

20

15

20

6

4

4

B

10

26

12

15

6

6

6

C

12

30

10

10

8

8

8

D

14

32

8

8

10

12

10

 

Considerando el modelo discutido se propone asignar la Actividad Docente Directa Equivalente ADDE, según la siguiente fórmula:

 

ADDE = 44-ADI-AI-AE-AP-AA-AG

(7)

 

Siendo la actividad docente la actividad principal de un académico (lo que no significa que es la que debe consumir más horas), se considera que un académico debe realizar un mínimo de horas frente a los alumnos. Por otro lado, si un académico de la más alta jerarquía (A), independiente de sus grados académicos, solamente se dedica a realizar docencia, la universidad tiene todo el derecho a exigirle la máxima dedicación y asignarle la cantidad máxima de horas frente a alumnos, que equivalen aproximadamente a 18 horas Semanales.

 

APLICACIONES

El modelo ha sido aplicado en forma aleatoria en varias Universidades iberoamericanas (Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Perú, México, España y Portugal), a 52 académicos que voluntariamente han colaborado en las pruebas. Se ha requerido en cada caso que los números que se ingresan al modelo sean lo más ajustados a la realidad y que las actividades incluidas puedan ser documentadas ante terceros. Es obvio que los resultados del modelo sólo serán válidos si los valores de las variables incorporadas corresponden a lo que un académico realmente hace. De otra forma el modelo colapsa y da resultados erróneos que no cumplen ninguna función. Las Tablas 6 y 7 muestran algunos casos, incluyendo académicos de las distintas jerarquías.

En las Tablas se pueden observar varias características que de acuerdo a la experiencia del autor se dan con frecuencia en algunas universidades Iberoamericanas. Hay casos como los A1 y A3 que de acuerdo a los datos dedican más de 44 horas semanales a su trabajo universitario. Los datos parecen correctos considerando el producto de sus proyectos, las tesis que dirigen y el número de alumnos que atienden.  Estos académicos son los que usualmente aportan buen nombre y prestigio a la Universidad. Hay otros casos, como el B2 y todos los C y D, que no alcanzan a ocupar las horas de trabajo. Estos tienen una actividad frente a alumnos similar a las de los casos A, pero no realizan una actividad de investigación ni de docencia indirecta aceptable. Académicos de este tipo raramente ascienden a la categoría máxima. Los casos B1 y B3 cumplen razonablemente su tiempo, aunque todos dedican más horas a la generación de recursos y tienen pocas horas de docencia directa. Los casos C y D en la Tabla 7 muestran pocas horas reales realizadas. En estos casos se observa que los académicos, aunque pertenecen a las jerarquías más bajas, realizan pocas actividades de perfeccionamiento y tienen pocas horas directas de clases.

Una vez que se ha cuantificado la actividad que realiza cada académico (fila 24), se puede estimar la actividad directa a asignar de acuerdo al modelo propuesto en la ecn. (6) y mostrada en la fila 25 de las Tablas 6 y 7. De acuerdo con el modelo propuesto, esto equivale aproximadamente a las horas directas indicadas en la fila 26 de la Tablas. Estos números cumplen con la propuesta de asignación mínima de horas directas por jerarquía, definidas en la Tabla 5. Estos resultados se ajustan en forma razonable a la realidad y necesidades promedio en varias universidades donde el modelo ha sido probado.

 

DISCUSION

Creo que varias Universidades Iberoamericanas requieren de una profunda reestructuración sobre su visión respecto a lo que deben hacer sus académicos. Como escribe Gil (2004), "de la reorganización inteligente, creativa y crítica de nuestra docencia se derivan condiciones de avance y desarrollo de la Universidad". Como se mencionó antes, el modelo cuantitativo propuesto puede ser el comienzo de cambios necesarios y urgentes que requiere la Universidad Latinoamericana.

Las autoridades deben buscar formas adecuadas para que los académicos no sientan en una simple descripción de las actividades, como lo propone el modelo presentado, una intromisión a la necesaria libertad de cátedra, sino que se entienda como una acción necesaria para mejorar la Universidad.

 

CONCLUSIONES

El modelo se considera aceptable para cuantificar en forma razonable, y dentro de la necesaria objetividad, el trabajo universitario de un académico, jornada completa. Como se mostró, el modelo permite cuantificar también la actividad docente directa (frente a alumnos) que un académico debe razonablemente realizar para que pueda cumplir en forma óptima las actividades de docencia indirecta, de investigación y de extensión. Esta característica es de especial importancia para la asignación de las horas directas frente a alumnos. El modelo permite también hacer una razonable estimación de las horas frente a alumnos que un académico debe realizar, en consideración a su jerarquía y a las actividades que realmente realiza en investigación, extensión, perfeccionamiento y generación de recursos.

 

Tabla 6: Aplicaciones del modelo propuesto a académicos de las jerarquías A y B

Jerarquía

 

A1

A2

A3

B1

B2

B3

1

Actividad Docente

Clases y Teoría

8

12

14

10

10

12

2

 

Ejercicios

0

0

0

2

0

0

3

 

Laboratorios

2

0

2

0

2

2

4

 

Nº de Laboratorios en el Semestre

5

6

6

6

6

 

5

 

Coord. Cursos y Laboratorios

0

0

0

0

0

1

6

 

Nº Memorias, Tesis, Seminarios,

3

2

1

2

0

0

7

 

Alumnos Totales en Todos los Cursos

80

60

43

60

34

75

8

Investigación

Proyectos Internos

4

4

4

4

1

0

9

 

Proyectos Nacionales

4

0

6

6

0

0

10

 

Proyectos Internacionales

4

1

0

0

0

0

11

 

Proyectos de Docencia

0

0

1

0

0

0

12

 

Congresos y Publicaciones Nacionales

0

1

0

2

1

1

13

 

Congresos y Pub. Internacionales

1

2

1

1

1

0

14

Perfeccionamiento

Horas Semestrales de Perfeccionamiento

0

30

0

16

0

0

15

Extensión

Horas al Semestre en Extensión

4

0

8

4

4

8

16

Administración

Dirección Depto, Escuela, etc.

4

1

1

2

1

1

17

Genera Recursos

Horas Semestre en Gen. Recursos

0

0

15

16

16

12

18

Actividad Total Actual

ADD

27

31

34

30

23

31

19

 

ADI

24

10

14

9

4

1

20

 

AE

0.3

0.0

0.5

0.3

0.3

0.5

21

 

AP

0.0

1.9

0.0

1.0

0.0

0.0

22

 

AA

6.0

1.0

1.0

3.0

1.0

11

23

 

AG

0.0

0.0

0.9

1.0

1.0

0.8

24

Horas realizadas

Por semana (comparar con contrato

57

44

50

44

30

45

25

Actividad Directa

(a asignar) ADD*

14

31

27

30

38

31

26

Horas de clases

frente a alumnos, (aproximadas)

8

10

10

14

16

14

 

 

Tabla 7: Aplicaciones del modelo propuesto a académicos de las jerarquías C y D

Jerarquía

C1

C2

C3

D1

D2

D3

1

Actividad Docente

Clases y Teoría

10

8

10

5

8

8

2

 

Ejercicios

2

2

2

0

0

2

3

 

Laboratorios

2

2

2

0

0

2

4

 

Nº de Laboratorios en el Semestre

7

6

8

8

6

8

5

 

Coord. Cursos y Laboratorios

0

0

0

0

0

0

6

 

Nº Memorias, Tesis, Seminarios,

0

1

0

1

0

2

7

 

Alumnos Totales en Todos los Cursos

40

39

35

80

66

98

8

Investigación

Proyectos Internos

0

0

1

0

0

0

9

 

Proyectos Nacionales

0

0

0

0

0

0

10

 

Proyectos Internacionales

0

0

0

0

0

0

11

 

Proyectos de Docencia

0

0

0

0

0

1

12

 

Congresos y Publicaciones Nacionales

0

0

1

2

1

0

13

 

Congresos y Pub. Internacionales

0

0

0

0

0

0

14

Perfeccionamiento

Horas Semestrales de Perfeccionamiento

0

0

0

4

8

6

15

Extensión

Horas al Semestre en Extensión

20

10

6

6

8

8

16

Administración

Dirección Depto, Escuela, etc.

2

1

0

0

0

0

17

Genera Recursos

Horas Semestre en Gen. Recursos

0

30

20

15

15

15

18

Actividad Total Actual

ADD

27

24

27

17

20

26

19

 

ADI

0

0

1

3

1

1

20

 

AE

1.3

0.6

0.4

0.4

0.5

0.5

21

 

AP

0.0

0.0

0.0

0.3

0.4

0.0

22

 

AA

4.0

2.0

0.0

0

0

0

23

 

AG

0.0

1.9

1.3

0.9

0.9

0.9

24

Horas realizadas

Por semana (comparar con contrato

32

29

29

21

23

28

25

Actividad Directa

(a asignar) ADD*

39

40

41

39

41

42

26

Horas de clases

frente a alumnos, (aproximadas)

18

18

18

18

18

18

 

REFERENCIAS

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Gil, M., La Paradójica Docencia , Reflexión sobre la Docencia, Suplemento Especial, Univ. Autónoma Metropolitana, Unidad Azcapotzalco, México (2003)        [ Links ]

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Internet-2: Programa de Estímulos al Desempeño del Personal Docente del Ins. Tecnológico de Sonora, www.itson.mx; Tabla de Valoración del Programa, http://200.21.19.98/Textos/PEI/ Estatuto%20Docente.htm (2005)        [ Links ]

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Saavedra, I. La Investigación Cientifica en Chile, Cuadernos de la Universidad de Chile, 2, 25-26 (1983)        [ Links ]

Valderrama, J.O., Principales Aspectos sobre la Preparación de un Artículo para ser Publicado en una Revista Internacional de Corriente Principal, Inf. Tecnol., 16(2), 3-14 (2005).        [ Links ]