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Revista chilena de radiología

versión On-line ISSN 0717-9308

Rev. chil. radiol. v.13 n.2 Santiago  2007

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-93082007000200007 

 

Revista Chilena de Radiología. Vol. 13 N° 2, 2007; 84-89.

IMAGENES EN MAMA

¿EXISTEN CANCERES NO DETECTABLES EN LA MAMOGRAFIA?

 

Dras. Eleonora Horvath(1), María Cecilia Galleguillos(1), Valeria Schonstedt(2)

1.Servicio de Imagenología Mamaria, Clínica Alemana de Santiago. Chile.
2.Medicina, Hospital Clínico Universidad de Chile, Santiago, Chile

Correspondencia a:


Resumen: Entre las mujeres existe gran desinformación sobre la tasa de falsos negativos de la mamografía, tendiendo a ser sobrestimada su sensibilidad. Esta situación podría generar un incremento en el número de demandas y solicitud de compensaciones económicas.

La frecuencia de los cánceres mamográficamente ocultos se estima entre 7y 24%, dependiendo de la población estudiada. Estos cánceres se definen como aquellos que no son detectados mamográficamente pero sí mediante otros métodos imagenológicos, como ultrasonografía (US) y resonancia magnética (RM) mamaria, o bien mediante palpación o aparición de una metástasis reveladora. El pequeño tamaño tumoral, la ausencia de microcalcificaciones y la escasa reacción estromal representan las características histopatológicas responsables de la no detectabilidad, especialmente en mamas radiológicamente densas, donde el porcentaje de falsos negativos es cercano al 30%. La US de complemento y el uso oportuno de la RM mamaria mejoran significativamente la detección, no obstante, algunos cánceres mamarios permanecen exclusivamente como hallazgos histopatológicos.

Palabras clave: Cáncer, Mama, Mamografía.


Abstract: Women are greatly misinformed about the rate of false negatives found in mammography and tend to overestimate its sensitivity. This situation might create an increase in the number of lawsuits and demands of financial compensation. The frequency of mammographically occult cancers is estimated between 7 and 24%, depending on the evaluated population. These cancers are defined as those that have not been detected mammographically, but have been detected by other breast imaging methods such as ultrasound, magnetic resonance; by feeling or by the discovery of a metastasis. The small tumoral size, the absence of microcalci-fications and the low stromal reaction represent the histopathological characteristics responsible for the non-detectability especially in cases ofradiologically dense breasts, where the false negatives can reach up to 30%. The complementary breast US and the timely use of the breast MR significantly improve the detection rate. However some breast cancers are not represented on imaging, and are solely histopathological findings.

Key words: Breast, Cancer, Mammography.


 

Introducción

Entre la población femenina existe una percepción errónea respecto de la capacidad de la mamografía para detectar cáncer: según Barratt y Domenighetti(1,2) un 70% de las mujeres piensa que la sensibilidad de la mamografía es superior al 95% (la mitad de ellas incluso piensa que es de 100%). Es más, el 45% de las mujeres interrogadas opina que debería existir una retribución financiera en los casos de cánceres no diagnosticados por los radiólogos en la mamografía.

Un reciente estudio chileno(3) sobre los conocimientos de mujeres que viven en Santiago acerca de la mamografía reveló que un 30% opina que ésta detecta el 100% de los cánceres y un 28% piensa que entre un 97 a 99%. El 80% de las mujeres encuestadas estima que si la mamografía no detecta un cáncer, aquella mujer afectada debería recibir indemnización. Cabe destacar que, de las clínicas santiaguinas que ofrecen información sobre la mamografía en sus páginas web, sólo el 25% advierte las limitaciones de la sensibilidad del examen(3).

En la literatura, la sensibilidad de la mamografía en el diagnóstico del cáncer está evaluada entre 68 y 92%(4), lo cual confirma que no todos los cánceres son detectables en la mamografía, sea ésta realizada con la tecnología analógica o digital.

Un cáncer mamario no visible en la mamografía corresponde a un cáncer detectado por otros métodos imagenológicos y que al momento del diagnóstico no causa alteraciones mamográficas significativas. La detección resulta de una masa palpable, de un signo ecográfico, de un "MR-only" (lesión descubierta exclusivamente en la RM mamaria) o por una metástasis reveladora.

La re-lectura crítica de las mamografías "informadas como normales" puede revelar anomalías evocando lesiones benignas en el sitio del cáncer o alteraciones consideradas como inespecíficas (error de interpretación), como también signos claramente sospechosos pero no detectados inicialmente (error diagnóstico)(5). Se estima que 20 a 70% de los cánceres son visibles retrospectivamente en las mamografías anteriores(6).

Cuando en un riguroso estudio retrospectivo la mamografía se ve normal, se trata de un verdadero cáncer oculto. No se conoce precisamente su frecuencia, ya que pocos estudios se han publicado sobre este tema y porque depende, entre otros factores, de la población estudiada (Tabla I). En el estudio australiano de Foxcroft(7), quien consideró 1.757 cánceres operados, encontraron 120 (7%) cánceres sin signos mamográficos. En la serie de Morris(8)incluyendo 377 pacientes de alto riesgo, en la RM de screening se detectaron 59 lesiones malignas, 14 (24%) de ellos con mamografía normal. Según la revisión retrospectiva de 301 cánceres consecutivos evaluados en nuestra institución, el 14,6% de todos los cánceres y el 11% de los no palpables fueron ocultos en la mamografía, siendo todos ellos visibles en la US(9). En las campañas de screening se estima que la mamografía tiene una tasa de falsos negativos entre un 10 y 30%(10).


El propósito de esta revisión es indagar las causas que determinan que el cáncer mamario permanezca mamográficamente oculto y sus características.

Características histopatológicas, responsables de los signos radiológicos

En la reciente publicación de Berg(11), la sensibilidad general de la mamografía para la detección de cáncer es de 68%, inferior a la ultrasonograf ía (83%) y de la RM (94%). Es mejor (81%), para el cáncer ductal infiltrante (CDI), siendo menor (55%) para el cáncer ductal in situ (CDIS) y sólo de un 34% en el cáncer lobulillar infiltrante (CLI).

Esta diferencia se debe a las características histopatológicas de los distintos cánceres que pueden o no ser responsables de una señal de malignidad en la mamografía.

Los signos mamográficos de sospecha son: microcalcificaciones de categoría BI-RADS 4 y 5, distorsión arquitectural y masas de bordes mal definidos, irregulares o espiculados.

Microcalcificaciones de categoría BI-RADS 4 y 5

Las microcalcificaciones vermiculares, de categoría BI-RADS 5 corresponden a una necrosis tumoral calcificada. La masiva necrosis forma un molde de los galactóforos comprometidos por el tumor, explicando la extensión, el tamaño, número, la forma y los bordes de estas microcalcificaciones (Figura 1).


Las microcalcificaciones puntiformes, irregulares, de categoría BI-RADS 4 corresponden a un material secretado, necrosado endoluminal o a elementos celulares descamados, calcificados en el lumen y que poseen una distribución lobular (Figura 2).


Distorsión arquitectural

La señal fibrosa de las distorsiones arquitecturales se correlaciona con un proceso esclerosante observado en ciertas lesiones benignas (cicatriz radiada, adenosis esclerosante)(12,13) y con una estroma-reacción en los cánceres infiltrantes (Figura 3).


Figura 3. Cáncer ductal infiltrante, de alto grado nuclear con importante estroma-reacción provocando distorsión arquitectural.

Masas de bordes mal definidos, irregulares o espiculados

Los nodulos - masas corresponden a una colección líquida o a una proliferación del tejido conjuntivo y epitelial. El carácter mal delimitado, borroso, irregular o espiculado de sus bordes (Figura 4), se explica por la superposición del núcleo del tumor que crece en forma irregular con la señal fibrosa, presente en los cánceres infiltrantes.


Factores que condicionan la falta de traducción mamográfica

La ausencia de traducción del cáncer en la imagen mamográfica, está ligada a la resolución limitada de esta técnica y a las características histopatológicas del cáncer, moduladas por las condiciones anatómicas e histopatológicas propias de la paciente:

A. Factores propios de la mama de la paciente

La detectabilidad de los cánceres depende de la densidad del parénquima mamario: las lesiones malignas siendo densas, se ven mejor en mamas adiposas que densas.

La clasificación del American College of Radiology (ACR)(14) propone distinguir cuatro grupos según la densidad radiológica de las mamas, condicionada por la proporción y distribución interna del tejido fibro-glandular v/s adiposo (Figura 5):

• Categoría ACR1: mamas radio-transparentes (tejido adiposo dominante, tejido conjuntivo reducido al máximo, ocupando (25% del área mamaria);
• Categoría ACR 2: mamas mixtas, heterogéneas con menor cantidad (25-50%) de áreas densas;
• Categoría ACR 3: mamas mixtas, heterogéneas con mayor cantidad (50-75%) de áreas densas;
• Categoría ACR 4: mamas altamente densas (predomina la fibrosis pura y/o tejido fibroglandular edematoso, ocupando )75% del área mamaria). La mayoría de los cánceres ocultos se encuentra en mamas densas(7,15,16).

La presencia de implantes modifica el aspecto mamográfico (densidad aumentada por la prótesis), dificultando así la detección mamográfica de ciertos cánceres(17).


B. Factores histopatológicos

Los principales factores histopatológicos que condicionan que un cáncer no sea visible en la mamografía son:

1. Pequeño tamaño del cáncer

El tamaño mamográfico mínimo de un cáncer está condicionado por factores propios de la mama, principalmente la densidad radiológica del parénquima mamario adyacente.

En la serie de Morris(8), los cánceres invasivos de pequeño tamaño, con mamografía normal, miden entre 0.1 y 12 mm de diámetro mayor.

Es conocido que para el cáncer de mama, el tiempo promedio de la duplicación tumoral (TD) es de tres meses(18). Cuando es inferior a dos meses, se habla de cáncer agresivo, de crecimiento rápido.

Durante la primera etapa "clandestina" del tumor, que puede durar años, la detección por imágenes no es posible y los cánceres sólo pueden ser pesquisados histológicamente a través de una biopsia (por ejemplo biopsia estereotáxica, realizada por microcalcifica-ciones o, como hallazgo incidental en una biopsia efectuada por otra razón). La detección mamográfica sólo es posible -en buenas condiciones- a partir de 4 a 5 mm de tamaño, es decir entre TD 20 y TD 30 (Tabla II). Así, los cánceres micro-invasores, definidos como aquéllos de menos de 1 mm, son indetectables mamográficamente.


El diagnóstico clínico es mucho más tardío; de este modo, disponemos de un período de detectabilidad. El objetivo final de los estudios radiológicos es detectar los cánceres antes que se vuelvan sintomáticos, antes de empezar su vida clínica, puesto que la sobrevida depende del tamaño tumoral.

2. Ausencia de necrosis o de material secretor calcificado

Los grupos de calcificaciones de menos de 100 um son actualmente indetectables en la mamografía. Las microcalcificaciones se encuentran en las áreas de necrosis tumoral (CDIS de alto grado) o se desarrollan en el lumen de los acinus por la calcificación de material secretor y/o de elementos celulares descamados (CDIS de bajo grado).

No obstante, no están presentes en todos los CDIS (necrosis de aparición reciente, algunos CDIS de bajo grado). Se estima que aproximadamente un 15 a 20% de los CDIS no presentan microcalcificaciones mamográficamente detectables(19).

Los CLIS no pleomórficos, habitualmente no provocan alteraciones mamográficas(20,21).

La presencia de microcalcificaciones ayuda en la detección de los cánceres infiltrantes. Según Tavassoli(22) en el 64% de los CDI, se trata de una masa estrellada sin microcalcificaciones; en el 17% de los casos éstas se observan y en el 19% sólo se ven microcalcificaciones aisladas.

3. Reacción estromal mínima o ausente

La reacción estromal es responsable de la señal fibrosa y de la distorsión arquitectural en la mamo-grafía(23). Contrariamente a los CDI, en los cánceres lobulillares infiltrantes ésta es mínima o, a menudo ausente(24,25)). Microscópicamente, a nivel del área de proliferación celular persisten estructuras ducto-lobu-lillares normales, lo cual explica que la arquitectura del parénquima se vea conservada, dificultando así la detección en la mamografía. La reacción estromal está igualmente ausente en los CLIS Y CDIS de bajo grado. Si no se asocian con microcalcificaciones, serán indetectables en mamografía.

US mamaria, como screening de segundo nivel

Puesto que las lesiones malignas son radiológicamente densas, pueden quedar ocultas un largo tiempo en las mamas densas. Kolb(26) demostró una disminución progresiva de la sensibilidad mamográfica de hasta un 42% en las mamas muy densas (tipo ACR 4 y 3) y al mismo tiempo, un aumento de la prevalencia (de 0.11 a 0.27) de los cánceres mamográficamente ocultos, pero identificables en la US.

Según nuestra experiencia(9), la mayoría de los cánceres detectables únicamente por US, no visibles en la mamografía, corresponden a cánceres infiltrantes, de pequeño tamaño (la mitad mide menos de 1 cm.) que aparecen como nodulos sólidos sospechosos sin microcalcificaciones (94% de los casos) y sin adenopatías metastásicas (Figura 6). El uso rutinario de US en pacientes con mamas densas permite la detección de los cánceres en estadio más precoz y de este modo, contribuiría a mejorar la sobrevida de las pacientes.


No obstante, incluso con la combinación de mamografía-US, no lograremos un 100% de detección. Si bien en la serie de Zonderland(27) la US de complemento logró incrementar la sensibilidad de la detección de un 87 a 95%, ciertos cánceres como los cánceres lobulillares in situ, ductales in situ de pequeño tamaño y los infiltrantes de menos de 4-5 mm de diámetro, permanecerán indetectables por la US.

RM mamaria, examen de tercera intención

A veces, la mamografía y la US resultan negativas y se descubre incidentalmente una lesión en RM mamaria. En el 86% de estos casos'28', una cuidadosa US dirigida "second look" permite identificar la lesión, facilitando su biopsia o marcación bajo US. En nuestra serie, una de cada tres (36%) de estas captaciones focales incidentales (MR-only) resulta maligna y los raros cánceres ultrasonográficamente no re-identificables, sólo detectables en la RM, generalmente corresponden a CDIS de mayor extensión, sin microcalcificaciones o, a cánceres lobulillares infiltrantes.

Cánceres mamarios ocultos que presentan metástasis como única manifestación

Existe un subgrupo de cánceres mamarios verdaderamente ocultos que no tienen representación imagenológica (mamografía, US y RM mamaria normales), representando 1% del total de los cánceres mamarios. Éstos se manifiestan por una adenopatía axilar palpable o por una metástasis a distancia. No es inhabitual, que un exhaustivo análisis histopatológico tampoco permita demostrar el tumor primario(29).

En resumen

Los cánceres mamográficamente ocultos corresponden a tipos histológicos variables. El pequeño tamaño tu moral, la ausencia de necrosis o de material secretor calcificado y una reacción estromal mínima o ausente favorecen su no detectabilidad en la mamo-grafía, especialmente en mamas densas, donde los falsos negativos alcanzan 10 a 30%.

Pocas publicaciones se dedican a caracterizar los cánceres ocultos en la mamografía. No obstante, en la actualidad con el auge de las biopsias percutáneas, el radiólogo y el clínico mastólogo deben enfrentar a menudo este tipo de cánceres.

Además, se requiere entregar mayor información a las pacientes sobre las limitaciones de su control mamográfico, para así evitar el incumplimiento de expectativas que lleven a frustración, demandas e indemnizaciones.

Con el uso rutinario de la US como estudio complementario y el empleo oportuno de la RM mamaria es posible mejorar la sensibilidad de la detección imagenológica.

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Correspondencia: Dra. Eleonora Horvath E-mail: eleonora.horvath©gmail.com