SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.12 número4MEDICIONES ULTRASONOGRAFICAS Y DE TOMOGRAFIA COMPUTADA DE ADIPOSIDAD Y ALTERACIONES METABOLICAS ASOCIADAS A OBESIDAD EN NIÑOS índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Revista chilena de radiología

versión On-line ISSN 0717-9308

Rev. chil. radiol. v.12 n.4 Santiago  2006

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-93082006000400008 

Revista Chilena de Radiología. Vol. 12 Nº 4 , año 2006; 179-185

ARTICULO DE OPINION

 

INTERACCIONES INDUSTRIA & RADIOLOGIA:LOGROS INNEGABLES, CONFLICTOS DE INTERESES POSIBLES. LOS OBSEQUIOS DE LA INDUSTRIA

 

Drs. César García M(1), Dulia Ortega T(2), Leandro Biagini A(3).

1. Servicio de Radiología. Clínica Alemana de Santiago. Chile.
2. Departamento de Radiología. Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.
3. Centro de Epidemiología. Hospital Clínico U de Chile.

Dirección para correspondencia


Abstract: Conflicts of interest are very common in medicine, they include a wide spectrum. They have an important impact on the information reaching health professionals and on patient care; most conflicts of interest in medicine are not disclosed. In health care, we need to do a better job to manage conflict of interest developing ethical recommendations to cope with them, and creating educational initiatives directed to training period and to practitioners as well. Radiologists are included in these topics and their regulations.

Key words: conflict of interest, medical ethics, professional practice, ethical codes.


Resumen: Los conflictos de intereses son muy frecuentes y diversos en medicina, tienen un gran impacto tanto en la información que llega a los profesionales de la salud como en la atención médica y, en su gran mayoría no son divulgados. Para lidiar con ellos, necesitamos hacer nuestros mayores esfuerzos en la atención médica para elaborar, cumplir y desarrollar recomendaciones éticas apropiadas, además de iniciativas de educación tanto en el período formativo, como durante el ejercicio de la profesión. Esto incluye a los radiólogos y su relación con la industria.

Palabras clave: ética médica, códigos de ética, conflicto de interés, práctica profesional.


Objetivos

Analizar el concepto de conflictos de intereses, su relación con la medicina y el impacto en ésta, las consecuencias y resultados sobre el ejercicio de la profesión, la docencia e investigación. Revisar normas éticas en la relación médicos-industria, propuestas por agrupaciones profesionales nacionales y extranjeras.

Plantear los conflictos de intereses en radiología, analizando los posibles contextos de la relación radiólogos/radiología-proveedores de tecnología médica y, la necesidad de recomen-daciones para lidiar con potenciales conflictos de intereses en el ejercicio de la radiología.

Introducción

¿Por qué se produce la preocupación por el análisis de este problema en el momento actual?

Los conflictos de intereses pueden pre-sentarse en cualquier actividad humana, adquiriendo especial connotación en la práctica profesional de la medicina. Es una realidad que se presenta cada vez con mayor frecuencia en el ejercicio médico actual, que ha sido analizada especialmente en la literatura anglosajona, donde han aparecido una serie de recomendaciones de conducta "apropiada" en las relaciones con la industria, que se dirigen a controlar la tendencia a desdibujar el problema por parte de los médicos, muchas veces con respuestas inadecuadas al dilema planteado(1-5).

Este debate, que también se da en el contexto de los editores de revistas científicas nacionales e internacionales, preocupados de conflictos de intereses no declarados por los autores de los trabajos, ha sido abordado a nivel internacional por el "Comité Internacional de Editores de Revistas Médicas" y también es de interés primordial para los editores de revistas científicas nacionales(6,7).

Capítulo aparte pero no menos importante, es que dichas acciones están trascendiendo al público en general y a editoriales y artículos de la prensa, que de la confianza de la gente en la profesión traducen la consiguiente preocupación y cuestionamiento (8,9).

Algunas Sociedades Científicas y la Asociación de Sociedades Científico-Médicas de Chile (ASOCIMED) han organizado grupos de discusión con el objeto de promover la reflexión y el debate de estos temas. En el último tiempo, han aparecido en nuestro país publicaciones referidas a esto en diversas revistas científicas nacionales, resaltando la necesidad de reflexionar sobre los conflictos de intereses y su impacto en la medicina, lo que ha llevado a las asociaciones profesionales a elaborar recomendaciones éticas de conducta para lidiar con los conflictos de intereses(10-14).

¿Qué son los conflictos de intereses?

Conflicto de interés ha sido definido como una situación donde un juicio o acción que debería estar determinado por un valor primario basado en razones profesionales o éticas, podría estar o aparecer influido por un segundo interés(15).

Por sí misma, la existencia de un conflicto de intereses no es automáticamente reprobable, ya que el juicio de quien se ha involucrado no está necesariamente sesgado, ya que el término alude a una condición y no a una conducta.

El conflicto de interés puede ser analizado principalmente desde la perspectiva de la ética médica, como ha sido abordado mayoritariamente por las agrupaciones médicas foráneas y nacionales(16).

¿Cuáles son algunos de los posibles conflictos de intereses a que nos exponemos en nuestra práctica?

Como médicos individuales estamos ex-puestos a dos grupos de situaciones potencialmente conflictivas. La primera se refiere a los obsequios de la industria y la segunda a la existencia de relaciones económicas y financieras de los médicos con la industria(17).

Como médicos individuales, los conflictos de intereses más evidentes que abarcan todas las especialidades clínicas y de apoyo, tienen que ver con los obsequios, cortesías, servicios y subsidios de las industrias farmacéuticas y de tecnologías de la atención médica (biotecnología, farmacogenética, comercio electrónico) a los médicos en ejercicio. En segundo lugar, como médicos individuales, los conflictos de intereses también pueden derivar de otras vinculaciones económicas entre médicos e industria y de los médicos con los otros médicos, ya sea que se trate de compañías ajenas o negocios propios de los doctores. Entre ellos se cuentan: honorarios por promover productos o servicios de las compañías en conferencias o publicaciones, pago por participar en investigaciones financiadas por la industria, comisiones por derivación de pacientes, auto referencia de pacientes a instalaciones donde el médico tiene inversiones económicas, etc. Del mismo modo que los obsequios, este tipo de relaciones puede amenazar la objetividad profesional(18).

Un tipo de relación especial es el que se establece entre los médicos y las instituciones prestadoras públicas o privadas, con las redes GES-AUGE, y otros (tele-radiología o tele-medicina) en los que se crea una situación que se ha dado en llamar el problema de la "doble lealtad o doble agencia" generado por la presencia de terceros pagadores que contrapondría el modelo hipocrático con la ética corporativa, siendo una militancia inevitable dado que el facultativo es simultáneamente agente del paciente y del tercer pagador(19).

Es de conocimiento común que los médicos y la industria tienen un interés compartido en el avance del conocimiento médico; sin embargo no es menos cierto que la ética básica de los médicos es promover el mejor interés de los pacientes, y la ética de la industria es maximizar las ganancias, lo que crea oportunidades para el sesgo y puede dar como resultado una percepción pública desfavorable.

Dado que el deber primario del médico es actuar en el mejor beneficio de su paciente, no puede permitir bajo ninguna circunstancia transacciones económicas que influencien su juicio sobre lo que es un nivel apropiado de atención. No es ético sobreutilizar recursos o hacer referencias innecesarias a centros donde se tiene inversiones en bienes o equipos, con fines de lucro personal(20,21).

¿Constituyen los obsequios y relaciones financieras con la industria dilemas éticos para los médicos y la atención médica de los pacientes?

Para responder adecuadamente esta pre-gunta, debemos plantearnos cuáles son los factores clave que queremos analizar, a saber:

- Participantes involucrados.
- Posición de algunas organizaciones médicas nacionales y extranjeras.
- Análisis desde las Ciencias Sociales.
- Implicaciones para los radiólogos y sus sociedades.

Revisaremos estos aspectos separadamente para su mejor comprensión.

Participantes involucrados

Son los grupos que interactúan: médicos (profesión médica), industria y sus representantes y, público en general (pacientes).

a) Rol y responsabilidad de los médicos y la profesión médica: Individual y colectivamente, los médicos tienen el deber de ejercer su labor con apego a los principios éticos del profesionalismo médico centrado en el paciente, que se resumen en defender los mejores intereses de los pacientes (beneficencia), protegerlos del daño (no-maleficencia), respetarlos promoviendo el consentimiento informado (auto-nomía) y, buscar la equidad en la atención médica (justicia).

La actividad médica está sujeta a la posibilidad del conflicto y a la necesidad de escoger entre distintas opciones. Esto es una característica ineludible de la condición humana y cuando se produce un conflicto entre valores primordiales, ninguna opinión o guía, diseñados para apoyo de decisiones, puede prevenir una trasgresión ética, debido a que la resolución de cada conflicto implica algún grado de compromiso con valores importantes que dependerán en última instancia e inevitablemente de la formación, creencias y valores personales de cada médico en particular, es decir, de su honestidad e integridad(22-24).

b) Rol y responsabilidad de los representantes de la industria: La industria, a través de sus representantes (visitadores o agentes comerciales), ve a los profesionales médicos como objetivo rentable en el que vale la pena invertir para obtener beneficios basados en la antigua premisa del "quid pro quo" (yo te doy, tú me das). El objetivo de la industria es obtener beneficios económicos, lo que es su foco, y para ello invierten no sólo ingentes esfuerzos sino también mucho dinero.

En nuestro país, es muy difícil monetarizar estos aportes de las empresas a la actividad médica y no encontramos datos precisos al respecto, si bien la contribución a las actividades científicas y docentes en apoyo a Sociedades Científicas para cursos, congresos, actividades de formación continua, investigación y extensión es importante e innegable.

Sin embargo, en datos citados en la literatura, la industria farmacéutica norteamericana tan sólo en el año 2000 gastó US$ 11 billones en promoción y marketing, US$ 5 billones destinados a los representantes de ventas, con una inversión de US$ 8.000 a 13.000 por médico por año en ese país(25).

Del mismo modo, los aportes de las diez industrias farmacéuticas más poderosas a la investigación en EE.UU. alcanzaron un monto de US$ 22.7 billones, frente a un monto de US$ 17.8 billones aportados por el National Institute of Health (NIH), una agencia del gobierno.

Más del 50% de los consejeros de la Food and Drug Administration (FDA) tenía relaciones financieras con compañías farmacéuticas interesa-das en las decisiones de este organismo(26,27). Esto genera muchas expectativas de recuperación de inversiones, por lo que es ineludible introducir re-gulaciones de tipo ético a esta relación médicos/industria, que proporciona indudables beneficios a la educación continua, la investigación y el desarrollo de nuevos equipamientos médicos.

Es necesario involucrar a la industria y sus representantes a través de iniciativas conjuntas con las asociaciones médicas para desarrollar pautas éticas originadas en dos pilares: el primero, basado en el precepto ético del conflicto de intereses, en el que la línea basal para la industria de equipos y productos para la atención médica debe ser el mejor interés de la población de pacientes y el segundo, la completa divulgación de estos conflictos de intereses y de cómo estos conflictos pueden potencialmente influir en las decisiones, que en último término afectan la atención médica(28,29).

c) Rol y responsabilidad de los pacientes y el público en general: En líneas generales, el grueso del público no tiene clara noción de este tipo de problemas pero, si los pacientes se dan cuenta de que su médico les está prestando atención médica influenciado por la industria, se erosiona su confianza en la competencia del médico y se duda del precepto que ubica en primer lugar el beneficio del paciente por sobre cualquier otra consideración. Los pacientes perciben más claramente que los médicos la influencia de los regalos y su efecto negativo en la atención médica, que finalmente afecta en forma adversa los costos y la calidad de la atención. Además, perciben una falta de preocupación de los médicos por este tema(30).

Posición ética de asociaciones médicas

Las recomendaciones de la "American Me-dical Association" establecen que "bajo ninguna circunstancia un médico puede poner su propio interés económico por sobre el bienestar de sus pacientes. El objetivo primario de la profesión médica es prestar servicios a la humanidad; las recompensas o los beneficios económicos constituyen una consideración secundaria"(24)

Por su parte, el "Council on Ethical and Judicial Affairs de la "American Medical Association" (AMA-CEJA) en su propuesta sobre regalos a los médicos por parte de las industrias, establece que éstos deben ser para beneficio del paciente y de mínimo valor, legitimar siempre las conferencias con las divulgaciones adecuadas, que los médicos no deben recibir pagos directos y que las becas deben ir a las instituciones, sin condiciones. Además, ha desarrollado una iniciativa educativa dirigida tanto a los médicos como a los representantes de la industria que se basa en tres principios: 1) la relación médico-paciente es única, vale decir es claramente distinguible y no tiene comparación 2) los regalos pueden comprometer los principios éticos y 3) la recomendación ética está disponible(31).

Los Códigos de Etica del American College of Physicians/American-Society of Internal Medicine (ACP-AIM) y el de la Canadian Medical Association contienen recomendaciones similares. Estas organizaciones recuerdan a los médicos y a la industria permanecer vigilantes de los posibles conflictos y dilemas éticos que pudieran surgir. Reconocen que, si bien no hay respuestas fáciles para muchas de las interrogantes éticas, las recomendaciones en ciertas áreas pueden ser de utilidad(32,33).

Algunas recomendaciones generales so-bre conflictos de intereses han sido introducidas en el Código de Ética del American College of Radiology(34).

En el plano nacional, el Código de Ética del Colegio Médico de Chile, no tiene referencias específicas a los conflictos de intereses y, se refiere a las relaciones entre médicos y empresas de productos clínicos y farmacéuticos de manera general en su título V, artículos 54 a 57(35).

El Código Sanitario, sólo contiene una referencia muy inespecífica en su libro V, artículo 120, sin mencionar explícitamente los conflictos de intereses(36).

Las recomendaciones de ASOCIMED, Aso-ciación a la que la Sociedad Chilena de Radiología pertenece, están basadas en la experiencia internacional y constituyen una propuesta para paliar la carencia de pautas nacionales específicas (Cuadro N°1).


CUADRO N° 1
DOCUMENTO DE ASOCIMED
RECOMENDACIONES DE CONTROL DE CONFLICTO DE INTERESES

www.asocimed.cl Acceso 25 de agosto 2006

   
Las Sociedades Médicas-Científicas miembros de ASOCIMED se comprometen a difundir entre sus socios y a apoyar entre los especialistas las siguientes recomendaciones:
1.- Aceptar la menor cantidad posible de obsequios de los proveedores médicos y no aceptar obsequios físicos que por su valor representen un compromiso para el médico (la American Medical Association recomienda un máximo de US $ 100 por año).
2.- No aceptar de parte de los proveedores médicos el financiamiento de un viaje, sin antes asegurarse que su objetivo central es educativo y por lo tanto beneficioso para los pacientes, y que éste no genere compromiso alguno del médico con la industria.
3.- Evitar toda participación activa o pública en eventos de difusión médica, cuyo control organizador dependa de proveedores médicos o donde pueda verse lesionada la neutralidad y autonomía científica.
4.- En proyectos de investigación clínica vinculados a la industria farmacéutica o a los proveedores médicos, se recomienda participar sólo en trabajos clínicos en donde los fondos o ingresos se dirigen a instituciones académicas o sin fines de lucro, como p.ej., las Sociedades Científicas. El o los investigadores participantes podrán percibir ingresos personales previa autorización de las autoridades de la institución a la que pertenecen.
5.- Mantener siempre una actitud neutral, transparente y ética en la relación médico-paciente y con los proveedores.
6.- Evitar todo tipo de exámenes, interconsultas, derivaciones de pacientes, alteraciones de licencias médicas u otros que puedan constituir conflicto de interés.
7.- Evitar la promoción pública en los medios que pueda establecer algún vínculo con los proveedores.
8.- No aceptar ni recibir cualquier índole de pagos de parte de los proveedores que pueda significar connivencia comercial en la atención profesional.
9.- Evitar todo tipo de vínculo comercial, directo o indirecto, con los proveedores médicos.
10.- Declarar antes de cada presentación pública, conferencia, clase, etc. todos los vínculos comerciales, viajes u obsequios que se hayan obtenido en los últimos 3 años con los proveedores médicos.
11.- Evitar participar en cualquier situación académica o editorial donde se pudiera producir un eventual conflicto de interés.
12.- No aceptar ni recibir pagos de parte de empresas farmacéuticas, laboratorios clínicos, otras empresas proveedoras de insumos médicos ni de centros de diagnóstico o tratamiento especializados donde se puede producir un conflicto de interés.
13.-

Favorecer siempre una conducta médica ética, transparente y distanciada de cualquier forma de conflicto de interés.

Perspectiva de las ciencias sociales.

El acercamiento al tema de los conflictos de intereses se da fundamentalmente desde el plano ético pero no en forma exclusiva; han sido abordados en forma precoz por los estudiosos de las ciencias sociales y económicas(37,38).

En las discusiones acerca de los obsequios de la industria, ya sea en las revistas médicas, medios de comunicación o debates políticos, es posible vislumbrar esta perspectiva común: el efecto de sesgo que implica aceptar regalos se trata como un tema de elección deliberada(39).

El control de los conflictos de intereses parece basarse en este concepto del sesgo. Por ejemplo, considerar políticas basadas en el tamaño del regalo, estableciendo que regalos que van "más allá de su valor nominal" son inapropiados, mientras que los de "poco valor" pueden no serlo.

Los estudios sobre lo que piensan los médicos, muestra su creencia de que los regalos pequeños son éticamente más aceptables que los más valiosos, y sostienen que los obsequios pequeños no afectan el juicio médico con respecto a un producto y no influirían en la elección de éste, como si los médicos hicieran un deliberado intercambio entre el costo del sesgo y el beneficio de la recompensa(40-41).

Esta elección deliberada es inconsistente con las investigaciones de las ciencias sociales, las cuales muestran que aun cuando los individuos tratan de ser objetivos, si están presionados para lograr una conclusión en particular, sopesan los argumentos de manera sesgada y favorecen una conclusión específica, ya que sus juicios están sujetos a un sesgo inconsciente y no intencionado de autoservicio (self-serving bias)(39,42).

Los estudios de las influencias de la industria sobre la objetividad del juicio médico centraron su foco en las actitudes de los médicos frente a los regalos de la industria, correlacionándolas con las conductas asumidas por ellos en estas situaciones; las publicaciones al respecto son conocidas desde hace tiempo y se refieren a prácticas de prescripción y evaluación de la información médica, conductas frente a obsequios y otros(23, 43-45).

En un estudio efectuado en residentes de medicina en EE.UU., éstos juzgaron lo apropiado de los regalos más por su valor comercial que por su valor educativo. Las conductas asociadas a estos conceptos fueron con frecuencia inconsistentes con las actitudes: quienes consideraban que los lápices y las reuniones científicas con refrigerios pagados por la industria eran inapropiadas, habían aceptado estos regalos. Peor aún, la mayoría declaró que las promociones y los contactos con la industria no influyeron en su propia percepción (61%) pero sólo el 16% creía que lo mismo era válido para los demás(40).

A pesar de esta evidencia, los médicos no se perciben a sí mismos como sesgados y niegan que sus decisiones sean influidas por los regalos de la industria. Sin embargo y muy por el contrario, las publicaciones muestran una fuerte correlación entre beneficios recibidos de parte de la industria, ya sea en forma individual o por instituciones académicas, y el favorecer sus productos(46).

Por consiguiente, el sesgo está presente ya que aun con motivación no somos capaces de permanecer objetivos (componente no intencional), se produce incluso con instrucciones en contra (componente inconsciente) y tiene un efecto indirecto al sopesar y elegir entre varias alternativas(38).

Implicaciones para los radiólogos y sus sociedades

La interacción entre los radiólogos y la industria es de larga data y ha sido un esfuerzo de colaboración muy fructífero. Para que esta colaboración siga siendo beneficiosa para la población de pacientes, los radiólogos y la industria, tenemos por delante el verdadero desafío que supone para la radiología nacional la elaboración de recomendaciones éticas, con una política de respuesta adecuada al tema de los regalos de la industria, originada en una comprensión real de la psicología de los conflictos de intereses, sin políticas basadas en la interpretación del sesgo como un asunto de elección deliberada ya que probablemente no serán efectivas si el sesgo es en realidad no intencional e inconsciente y ocurre aun con indicaciones para prevenirlo o evitarlo.

En la revisión de las materias de índole ética, es necesario enfatizar que no existen las respuestas absolutas, ya que cada persona desa-rrolla sus opiniones en base a su formación y experiencia. A mayor abundamiento, se dan muchas permutaciones de relaciones que hacen que definir estándares éticos sea una labor aun más difícil. Para lograrlo, en primer lugar sería deseable alcanzar consensos en las interrelaciones más importantes, que conocemos y son similares a las que se dan en otras especialidades(47-50).

A partir de esta información, deberíamos formularnos algunas interrogantes básicas, como por ejemplo: ¿Que tipos de asociaciones son éticamente aceptables? ¿Qué tipos de acuerdos pueden provocar un conflicto de intereses? ¿Sería útil para las organizaciones radiológicas y la industria desarrollar estándares para las interacciones entre ambos grupos? y otras, que a través de la SOCHRADI como organización representativa de la radiología y de los radiólogos, puede ser la instancia apropiada para emprender la tarea de responder las interrogantes. Estos tópicos sugeridos no pretenden abarcar la totalidad de los temas que pueden ser incluidos y son sólo ejemplos de temas sobre los que se puede deliberar(51,52).

Es importante considerar que se ha planteado una especie de política de "tolerancia cero" ante los regalos de la industria, basándose específicamente en sus componentes de incons-ciencia y no intencionalidad, con resguardos muy estrictos para los aportes de la industria a los centros académicos(53).

A nuestro juicio, una aproximación más apropiada, es la del Comité de Etica y Derechos Humanos del American College of Physicians, publicada en el año 2002, en dos documentos donde se analizan las interacciones de la industria con los médicos y sus organizaciones en relación a los conflictos de intereses. Para establecer si las atenciones de la industria hacia los médicos podrían devenir en objeciones éticas, sugiere una serie de interrogantes dirigidas a lo valórico en lugar de monetarizar el problema, lo que nos orienta hacia la autorreflexión(32,54-55).

1. ¿Qué podrían pensar mis pacientes sobre estos obsequios? ¿Qué podría pensar el público?
2. ¿Cómo me sentiría si el regalo se divulga a través de los medios?
3. ¿Cual es el propósito de las atenciones de la industria?
4. ¿Qué podrían pensar mis colegas sobre esta situación? ¿Qué podría pensar yo sobre un médico que acepta este regalo?

Estas preguntas apelan a los principios de cada individuo, quien decidirá en último término su postura personal ante los problemas planteados, de acuerdo a sus creencias, convicciones y juicios. Son válidas y aplicables a nuestro medio y desligan la decisión del tema monetario.

Creemos que la motivación principal en este aspecto es el deber ser, en el sentido de lo que corresponde para el beneficio de los pacientes; la sanción social es también un mecanismo necesario y efectivo de control.

Conclusiones

Los conflictos de intereses son muy frecuentes en medicina y la gran mayoría de ellos no son divulgados. La preocupación creciente por estos conflictos no es sólo por lo políticamente correcto, ya que tiene un impacto importante en la información que obtienen los profesionales de la salud y el público, así como en la atención médica misma. La divulgación debería ser la respuesta principal a ellos.

En nuestro país se han producido una serie de cambios en el sistema de atención médica y radiológica, que comprenden temas como el encarecimiento de la atención médica, creciente utilización de la imágenes en el diagnóstico médico, aumento de la participación del estado y de los conglomerados privados en la provisión de servicios médicos, incremento de la colaboración entre la industria y las instituciones académicas de investigación, actividades de marketing cada vez más agresivas por parte de la industria hacia los médicos en ejercicio, relación entre los médicos y, entre éstos y sus empleadores que están estimulando el desarrollo de estándares éticos mejor definidos para la profesión y los conflictos de intereses relacionados con la industria, entre otros, en el contexto de una preocupación nacional para la definición de estándares de conducta éticos para los grupos profesionales.

Así, antes de ponernos a esperar estándares desarrollados e impuestos por grupos externos, es deseable para los grupos e instituciones relacionadas a la radiología, tomar la iniciativa para desarrollar o adoptar pautas apropiadas.

Todos los potenciales conflictos de intereses deberían ser divulgados ampliamente tanto a las autoridades académicas y a los editores de las revistas científicas que publiquen los resultados, como a los miembros de la comunidad científica que lo solicitaren.

Las actividades de educación y difusión, tanto a los becarios de radiología como a quienes ejercen la especialidad y, en especial, a quienes forman radiólogos, debe ser no únicamente un objetivo, sino un imperativo a cumplir para alcanzar un enfrentamiento apropiado de este desafío.

 

Bibliografía

1. Lama A. El médico y los Conflictos de Intereses. Rev méd Chile 2003; 131: 1463-1468.         [ Links ]

2. Engler RL. Conflict of Interest QJ Med 2002; 95: 713-715.         [ Links ]

3. Kassirer J. Financial Indigestion JAMA 2000 ; 284: 2156-2157.         [ Links ]

4. Blumenthal D. Doctors and Drug Companies N Eng J Med 2004; 351: 1885-1890.         [ Links ]

5. Gibson E, Baylis F, Lewis S. Dances with the Pharmaceutical Industry CMJA 2002; 166: 448-450.         [ Links ]

6. Reyes H, Palma J, Andresen M. La importancia de Declarar un Conflicto de Intereses en las Revistas Médicas Rev méd Chile 2003; 131:7-9.         [ Links ]

7. International Committee of Medical Journal Editors. Sponsorship, Authorship and Accountability. Disponible en http://www.icmje.org/sponsor.htm. Acceso 26 de abril 2006.         [ Links ]

8. Médicos aseguran que no saben de coimas. El Mercurio. C7, 14/04/2003.         [ Links ]

9. Juez indaga donaciones a hospital. El Mercurio. C1, C7, 28/03/2005.         [ Links ]

10. Tagle P Introducción al Conflicto de Intereses. Rev Chil Neuro-Psiquiat 2004; 42: 7-8         [ Links ]

11. Nogales-Gaete J, Tagle P, Godoy J, Heerlein A, Sánchez-Vega J, Ivanovic-Zubic F, et al. Conflicto de Interés: Una Reflexión Impostergable. Panel del Comité Editorial. Rev Chil Neuro-Psiquiat 2004; 42: 9-21.         [ Links ]

12. Jadresic E, Correa E. El conflicto de Intereses en Medicina: Una Preocupación de la Sociedad de Neurología, Psiquiatría y Neurocirugía (SONEPSYN) Rev Chil Neuro-Psiquiat 2004; 42: 22-28.         [ Links ]

13. Ortiz-Pommier A. Conflicto de Intereses en la Relación Clínica. Rev Chil Neuro-Psiquiat 2004; 42: 29-36.         [ Links ]

14. ASOCIMED. Recomendaciones para un Control de los Conflictos de Interés en Medicina. Disponible en www.asocimed.cl Acceso 25 de enero 2006.         [ Links ]

15. Thompson DF. Understanding Conflict of Interest N Engl J Med 1993; 329: 573-576.         [ Links ]

16. Council on Ethical and Judicial Affairs. American Medical Association (AMA-CEJA) JAMA 1992; 267: 2366-2369.         [ Links ]

17. Tenery RM Jr. Interactions between Physicians and the Healthcare Technology Industry JAMA. 2000; 283: 391-393.         [ Links ]

18. Lemmens T, Singer PA. Bioethics for Clinicians: 17. Conflict of Interest in Research, Education and Patient Care. CMAJ 1998; 159: 960-965.         [ Links ]

19. Castaño RA. Medicina, Ética y Reformas a la Salud. Disponible en www.encolombia.com/medicina/academedicina/m-08RAbel.htm Acceso 25/06/2006         [ Links ]

20. Morreim EM. Unholly Alliances: Physicians Investments for Self-referral Radiology1993; 186: 67-72.         [ Links ]

21. Topol EJ, Blumenthal D. Physicians and the Investment Industry JAMA 2005; 293: 2654-2657.         [ Links ]

22. Capozzi JD, Rhodes R, DelSignore JL. Medical Education and Corporate Sponsorship. J Bone Joint Surg Am 2003; 85: 168-170.         [ Links ]

23. Cruess RL, Cruess SR, Johnston SE. Professionalism and Medicine's Social Contract. J Bone Joint Surg Am 2000; 82: 1189-1194.         [ Links ]

24. American Medical Association. Code of Ethics. Opinion E-8.03. Conflicts of Interest Guidelines. Disponible en www.ama-assn.org Acceso 15 de abril 2006.         [ Links ]

25. Wazana A. Physicians and the Pharmaceutical Industry. Is a Gift Ever Just a Gift? JAMA 2000; 283: 373-380.         [ Links ]

26. DeAngelis CD Conflict of Interest and the Public Trust JAMA 2000; 284: 2237-2238.         [ Links ]

27. Campbell EG, Louis KS, Blumenthal D. Looking a Gift Horse in the Mouth: Corporate Gifts Supporting Life Sciences Research JAMA. 1998; 279: 995-999.         [ Links ]

28. Grupo de Ética. Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria. Ethics in Drug Industry Relations. Opinion Poll of Family Physicians in Catalonia, Spain. Aten Primaria 2004; 36: 6-12.         [ Links ]

29. National Electronic Manufacturers Association (NEMA). Code of Ethics. On Interactions with Healthcare Providers. Disponible en http://www.nema.org/media/pr/20050104a.cfm Acceso 6 de Mayo 2006.         [ Links ]

30. Mainous AG 3rd, Huston WJ, Rich EC. Patient Perceptions of Physician Acceptance of Gifts from Pharmaceutical Industry. Arch Fam Med 1995; 4: 335-339.         [ Links ]

31. American Medical Association. Code of Medical Ethics. Disponible en www.ama-assn.org/go/ethicalgifts. Acceso 26 de abril 2006.         [ Links ]

32. Coyle SL. Physician-Industry Relations. Part 1: Individual Physicians. Ann Intern Med 2002; 136: 306-402.         [ Links ]

33. Canadian Medical Association. Code of Ethics. Disponible www.cma.ca Acceso 12 de Abril 2006.         [ Links ]

34. American College of Radiology. Code of Ethics. Disponible en http://www.acr.org/s_acr/index.asp Acceso 22 de mayo 2006.         [ Links ]

35. Colegio Médico de Chile AG. Código de Ética. Disponible en www.colegiomedico.cl Acceso 22 de marzo 2006.         [ Links ]

36. Código Sanitario. Disponible en http://www.sso.cl/legislacion.htm Acceso 30 de Abril 2006.         [ Links ]

37. Katz C, Caplan AL, Merz JF, All Gifts, Large and Small: Towards an Understanding of the Ethics of Pharmaceutical Gift-giving Am J Bioeth 2003; 3: 39-46.         [ Links ]

38. Babcock L, Loewenstein G. Explaining Bargaining Impasse: the Role of Self-Serving Biases J Econ Perspect 1997; 11: 109-126.         [ Links ]

39. Dana J, Loewenstein G. A Social Science Perspective on Gifts to Physicians from Industry. JAMA 2003; 290: 252-255.         [ Links ]

40. Steinman NA, Shlipack MG, Mc Phee SJ. of Principles and Pens: Attitudes and Practices of Medicine House staff toward Pharmaceutical Industry Promotions. Am J Med. 2001; 110: 551-557.         [ Links ]

41. Mc Kinney W, Schiedermayer D, Lurie N, Simpson D, et al. Attitudes of Internal Medicine Faculty and Residents toward Professional Interaction with Pharmaceutical Sales Representatives JAMA 1990; 264: 1693-1697.         [ Links ]

42. Mitchell J, Sass T. Physicians Ownership of Ancillary Services: Indirect Demand Inducement of Quality Assurance? J Health Econ. 1995; 14: 263-289.         [ Links ]

43. Messick CM, Sentis KP. Fairness and Preference J Exp Soc Psycho 1979; 15: 418-434         [ Links ]

44. Leschin J Interactions Between Physicians and Pharmaceutical Industry: what does Literature Says CMAJ 1993; 149: 1401-1407.         [ Links ]

45. Orlowski JR, Wateska L. The Effect of Pharmaceutical Firm Enticements on Physicians Prescribing Patterns. There's No Such Thing as a Free Lunch. Chest 1992; 102: 270-273         [ Links ]

46. Johns MM, Barnes JD, Florencio PS. Restoring Balance to Industry-Academia Relationships in an Era of Institutional Financial Conflicts of Interest. Promoting Research While Maintaining Trust JAMA 2003; 289: 741-746.         [ Links ]

47. Forman HP. Radiology and Industry: Can This Relationship Be Saved? J Am Coll Radiol 2006; 3: 333-334.         [ Links ]

48. Collins J. Professionalism and Physician Interactions With Industry J Am Coll Radiol 2006; 3: 325-332.         [ Links ]

49. Halperin EC, Hutchison P, Barrier RC Jr. A Population-based Study of the Prevalence and Influence of Gifts to Radiation Oncologists from Pharmaceutical Companies and Medical Equipment Manefacturers. Int J Radiat Oncol Biol Phys 2004; 59: 1477-1483.         [ Links ]

50. Cho MK. Conflicts of Interest in Magnetic Resonance Imaging: Issues in Clinical Practice and Research. Top Magn Reson Imaging. 2002;13: 73-77.         [ Links ]

51. Rosenquist J. Relationships between Radiology and Industry: Accomplishments, Opportunities and Ethical Concerns. Radiology 1992; 184: 315-317.         [ Links ]

52. Medical Professionalism in the New Millennium: A Physicians' Charter Radiology 2006 238: 383-386.         [ Links ]

53. Barron BJ, Kim EE. Ethical Dilemmas in Today's Nuclear Medicine and Radiology Practice. J Nucl Med 2003; 44: 1818-1826.         [ Links ]

54. Brennan TA, Rothman DJ, Blank L, Blumenthal D, et al. Health Industry Practices That Creates Conflicts of Interest. A Policy Proposal for Academic Medical Centres. JAMA 2006; 295: 429-433.         [ Links ]

55. Coyle SL. Physician-Industry Relations. Part 2: Organizational Issues. Ann Intern Med 2002; 136: 403-406.         [ Links ]

 

Garcia C, y cols. Interacciones industria & radiología logros innegables, conflictos de Intereses posibles. Los obsequios de la lndustria. Rev Chil Radiol 2006; 12: 179-185 .

Correpondencia: Dr. César García M. Servicio de Radiología. Clínica Alemana de Santiago. Vitacura 5951. Santiago. Chile.
cgarcia@alemana.cl