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Revista chilena de neuro-psiquiatría

versión On-line ISSN 0717-9227

Rev. chil. neuro-psiquiatr. v.39 n.2 Santiago abr. 2001

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-92272001000200008 

  Rev Chil Neuro-Psiquiat 2001; 39(2): 155-157

ARTÍCULO ORIGINAL

Presión de pérdida vesical en pacientes con mielomeningocele

Leak Point Pressure in Patients with Myelomeningocele

Jorge Holzer

Instituto de Neurocirugía "Alfonso Asenjo"

Dirección para Correspondencia


Ten children with myelomeningocele were evaluated using leak point pressure methodology. The lowest bladder pressure at which leakage occurred passively around the catheter was designated as the leak point pressure. The mean leak point pressure was 30.4 cmH20. In two patients, the pressure was higher than 40 cmH20. The mean volume for leak point pressure was 180 cc. None of the patients exhibited any discomfort during the procedure and there were no complications afterwards.

Key words: leak point pressure, myelomeningocele


Mediante el estudio urodinámico se midió la presión de pérdida uretral en 10 niños con mielomeningocele. La presión de pérdida es definida como la presión del detrusor, necesaria para inducir pérdida de líquido a través de la uretra. La presión media de pérdida fue de 30,4 cmH2O y el volumen promedio infundido al cual se obtuvo pérdida fue 180 cc. Dos pacientes presentaron valores de presión de pérdida sobre 40 cmH2O. Ninguno de los pacientes tuvo dificultades ni complicaciones después del estudio.


Introducción

El mielomeningocele es la causa más frecuente de trastornos vesicales de origen neurológico en la infancia. En los últimos años ha habido cambios importantes en la conducta urológica de los niños con esta malformación. El empleo del estudio urodinámico permitió clasificar los diversos tipos de disfunciones vesicoesfinterianas. Los nuevos fármacos, las nuevas técnicas quirúrgicas y la propagación del cateterismo vesical intermitente, permitieron disminuir drásticamente el daño del tracto urinario superior (1-4). El daño es debido a la uretrohidronefrosis como consecuencia del reflujo vesicouretral, a la obstrucción ureterovesical funcional o a la pielonefritis, generando distintos grados de insuficiencia renal (5).

En el año 1970 dos grupos diferentes de urólogos observaron que los niños con mielodisplasias y con presión de pérdida vesical (PPV) igual o mayor de 40 cmH2O, desarrollaban alteraciones del tracto urinario superior si no eran tratados (5, 6). La PPV es la medida de la presión del detrusor, necesaria para inducir pérdida a través de la uretra (2, 7, 8). Wang et al. demostraron que manteniendo la presión del detrusor bajo 40 cmH2O, se impedía el desarrollo de alteraciones del tracto urológico superior (9). La mantención de la presión bajo 40 cmH2O no necesariamente resultaba en continencia. El tratamiento tiene por objetivo mantener una presión intravesical baja y puede ser realizado mediante la combinación de fármacos y cateterismo intermitente, o mediante métodos quirúrgicos para agrandar la vejiga y aumentar su capacidad (10, 11). La PPV es un test simple y reproducible que ayuda en el desarrollo del plan terapéutico (7, 12, 13).

El propósito de esta comunicación es mostrar los resultados de la medición de la presión de pérdida vesical en un grupo de niños con mielomeningocele.

Material clínico y método

El estudio incluye 10 niños con mielomeningocele (9 mujeres y 1 hombre) con un rango de edad entre 28 días y 14 años. A todos se les realizaba, previo al estudio, cateterismo intermitente limpio, excepto la niña de 28 días de edad. Ninguno presentaba infección urinaria al momento del examen. Previo al estudio se vació completamente la vejiga, y la presión vesical se midió con un catéter No 7 French de doble lumen conectado a un transductor de presión lleno con suero fisiológico, el cual se calibró en cero atmosférico. El llene se realizó con agua destilada mediante una bomba de infusión, a 10 ml por minuto y se registró la presión del detrusor y el volumen infundido en un aparato Urobyte Plus versión 1.0. La menor presión vesical, a la cual ocurrió pérdida de líquido pasivamente alrededor de la sonda, se designó como PPV.

Resultado

La presión media de pérdida vesical fue de 30.4 cmH2O y el volumen infundido al cual se observó pérdida fue en promedio 180 cc, con un rango entre 100 y 250 cc. Dos pacientes presentaron valores de presión de pérdida sobre 40 cmH2O. La mayor presión de pérdida (144 cmH2O) la registró la paciente de 28 días de edad. Ninguno de los pacientes tuvo dificultades ni complicaciones después del estudio.

Discusión

La obstrucción infravesical en la población pediátrica puede provocar potencialmente secuelas graves, ya que afecta la dinámica miccional y la estructura del tracto urinario. Estas alteraciones pueden producir disfunción vesical e insuficiencia renal. La obstrucción infravesical puede ser de causas congénitas o adquiridas, con características semejantes. Muchos niños con obstrucción infravesical desarrollan alteraciones dinámicas y progresivas, que incluso continúan después de solucionada la obstrucción primaria. La evaluación urodinámica del tracto urinario inferior desempeña un papel clave en el tratamiento de estas condiciones.

La medición de la PPV en los pacientes con mielodisplasias es considerada como uno de los test más útiles para identificar los pacientes con riesgo de deterioro del tracto urinario superior. En los pacientes con mielomeningocele y con PPV mayor de 40 cmH2O se presentó ureterohidronefrosis o reflujo vesicoureteral en un 85% de los casos. Los tipos de disfunción de mayor riesgo de deterioro del tracto urinario superior son la hiperreflexia del detrusor con disinergia esfinteriana (92%) y la baja complacencia vesical (80%). La mejoría con el tratamiento está en relación directa con la edad, lo que confirma la necesidad de realizar el estudio urológico prematuramente, en lo posible cuatro semanas después del cierre del mielomeningocele, si las condiciones clínicas del niño lo permiten. El tratamiento tiene por objetivo cuidar la función renal y evitar infecciones urinarias. En los niños con hiperreflexia del detrusor y asincronía esfinteriana, la primera opción es el uso de anticolinérgicos y cateterismo intermitente limpio. Cuando no hay respuesta al tratamiento o la complacencia vesical es baja, está indicada la ampliación quirúrgica de la vejiga (3).

REFERENCIAS

1. Bauer SB, Hallet M, Khoshbin S, Lebowitz RL, Gibson S et al. Predictive value of urodynamic evaluation in newborns with myelodysplasia. JAMA 1984; 252:650-2         [ Links ]

2. Monteiro LMC, Levi D'Ancona CA. Valor da avaliaçao urodinamica em crianças com mielomeningocela. J Bras Urol 1991; 17:119-24         [ Links ]

3. Peterson T, Jensen PB. Evaluation of urinary tract in children with myelomeningocele. Acta Neurol Scand 1987; 75(1):4651         [ Links ]

4. Selzman AA, Elder JS, Mapstone TB. Urological consequences of myelodysplasia and other congenital abnormalities of the spinal cord. Urol Clin North Am 1993; 20:485-504         [ Links ]

5. Sillen U, Hansson E, Hermansson G, Hialmas K et al. Development of the urodynamic pattern in infants with myelomeningocele. Br J Urol 1996; 78(4):596-601         [ Links ]

6. McGuire WJ, Woodside JR, Borden TA, Weiss RM. Pronostic value of urodynamic testing in myelodysplastic patients. J Urol 1981; 126:105-209         [ Links ]7. Ghoniem GM, Roach MB, Lewis VH, Harmon EP. The value of leak pressure and bladder compliance in the urodynamic evaluation of meningomyelocele patients. J Urol 1990; 144(6):1440-2         [ Links ]

8. Valansky L. An immediate measurement of intravesical pressure. A natural method of a urodynamic test in children with myelodysplasia. Ann Urol 1997; 31(4):207-12         [ Links ]

9. Wan J, McGuire EJ, Blomm DA, Richey ML. Stress leak point pressure: a diagnostic tool for incontinent children. J Urol 1993; 150:700-2         [ Links ]

10. Nasrallah PF, Aliabadi HA. Bladder augmentation in patients with neurogenic bladder and vesicoureteral reflux. J Urol 1991; 146:563-6         [ Links ]

11. Tanaka H, Kakizaki H, Kobayashi S, Shibata T, Ameda K, Koyanagi T. The relevance of urethral resistance in children with myelodysplasia: its impact on upper urinary tract deterioration and the outcome of conservative management. J Urol 1999; 161(3):929-32         [ Links ]

12. Combs AJ, Horowitz M. A new technique for assessing detrusor leak point pressure in patients with spina bifida. J Urol 1996; 156(2 Pt 2):757-60         [ Links ]

13. Ghoniem GM, Bloom DA, McGuire EJ, Stewart KL. Bladder compliance in meningomyelocele children. J Urol 1989; 141(6):1404-6         [ Links ]

Dirección para correspondencia:
Jorge Holzer
José Manuel Infante 553,

Instituto de Neurocirugía Asenjo

Recibido: octubre de 2000
Aceptado: febrero de 2001