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Bosque (Valdivia)

versión On-line ISSN 0717-9200

Bosque (Valdivia) v.29 n.2 Valdivia  2008

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-92002008000200010 

 

BOSQUE 29(2): 170-175, 2008

NOTAS

 

Poblaciones de araucaria enana (Araucaria araucana) en la Cordillera de Nahuelbuta, Chile

Populations of dwarf araucaria (Araucaria araucana) in the Nahuelbuta coastal range, Chile

 

Claudio Donoso a*, Mauro E. González a,d, Marco Cortés b, Conrado González c, Pablo Donoso a,d, Marcelo Hernández b

* Autor de correspondencia: a Universidad Austral de Chile, Facultad de Ciencias Forestales, casilla 567, Valdivia, Chile, tel.: 56-63-221228, fax: 56-63-221230, cdonoso@uach.cl
b Universidad Católica de Temuco, Facultad de Ciencias Naturales, Temuco, Chile.
c Corporación Nacional Forestal, Región de Los Ríos, Valdivia, Chile.
d Núcleo Científico Milenio FORECOS, Valdivia, Chile.


SUMMARY

Araucaria araucana (araucaria or pehuén) can normally reach > 20 m in height in most sites where it grows. However, two dwarf populations of A. Araucana were found at the top of the Nahuelbuta coastal range. This study had the goal of characterizing the structure, composition, ages and chemical and physical soil properties of both populations. These populations are dominated by A. araucana, with Nothofagus dombeyi as the main associated species. Dwarfism is clear in both species. Individuals of A. araucana rarely exceeded 10 m in height with a high diameter/height relationship compared with similarly-aged normal trees. The diameter annual growth is lower than 0.12 cm for trees 300 years in age and basal diameters of 36 cm. The presence of short stems and extended and fine branches, like spider legs, confirms the dwarf features of the A. araucana trees. In N. dombeyi 36 to 37 years in age the diameter annual growth is between 0.26 and 0.27 cm, where most individuals (60-75%) present basal diameters lower than 15 cm and heights between 1 and 6.5 m. The location of these populations at the top of the Nahuelbuta coastal range over 1,000 m and openly exposed to the Pacific ocean results from extreme weather conditions that combined with poor and thin soils determine the low tree growth, reduced size and tortuous shapes of trees.

Key words: dwarf araucaria, structure and composition, Nothofagus dombeyi, diameter growth, age, soils.


RESUMEN

Araucaria araucana (araucaria o pehuén) desarrolla normalmente en su hábitat natural un crecimiento arbóreo con altura > 20 m. Sin embargo, en 1984, en la cima de la Cordillera de Nahuelbuta se encontraron dos poblaciones enanas. En este trabajo se caracterizó la estructura, composición y edades de ambas poblaciones de A. araucana y Nothofagus dombeyi como especie asociada más importante, así como las características físicas y químicas de los suelos donde crecen. El enanismo se manifestó en ambas especies. En A. araucana los individuos raramente sobrepasaron 10 m de altura con una alta relación diámetro/altura respecto a la de árboles normales de edad similar. El crecimiento diametral anual fue < 0,12 cm para edades cercanas a 300 años y diámetros de base de alrededor de 36 cm. El desarrollo de troncos cortos con ramas extendidas y delgadas, como patas de araña, refuerza el aspecto de árboles enanos. En N. dombeyi (edades de 36 a 37 años) el crecimiento diametral anual fue de 0,26 a 0,27 cm; la mayor parte de los individuos (60-75%) presentó diámetro de base < 15 cm y altura entre 1 y 6,5 m. La ubicación topográfica en la cima de la Cordillera de Nahuelbuta, sobre 1.000 m de altitud, y la exposición abierta hacia el océano Pacífico definen un clima de rigurosidad extrema que, junto con la escasa profundidad del suelo y pobreza de nutrientes, influyen en el bajo crecimiento, reducido tamaño y formas tortuosas de los árboles.

Palabras clave: araucaria enana, estructura y composición, Nothofagus dombeyi, crecimiento diametral, edad, suelos.


 

INTRODUCCIÓN

Araucaria araucana (Molina) K. Koch., conífera arbórea siempreverde de gran porte y longevidad, se distribuye en la Cordillera de Los Andes de Argentina y Chile, presentándose también en este último país en la Cordillera de la Costa (Montaldo 1974, Ramírez 1978, Gajardo 1983). Actualmente se dispone de abundante información acerca de la bioecología de la especie y sus poblaciones (Montaldo 1974, Landrum y Nimlos 1975, Burns 1991), de la dinámica regenerativa en la Cordillera de Los Andes de Chile (Montaldo 1974, Schmidt 1977, Veblen 1982, Muñoz 1984, González 2002) y Argentina (Burns 1991, 1993), y también en la Cordillera de la Costa (Nahuelbuta) (Veblen 1982, Cortés 2003), de los suelos en que se desarrolla (Peralta 1980), y de su reproducción vegetativa (Schilling y Donoso 1976). Además se conocen antecedentes sobre algunos aspectos genecológicos y genéticos (Delmastro y Donoso 1980, Bekessy et al. 2002, 2004) y la silvicultura (Puente 1980, Schmidt et al. 1980). Una síntesis del conocimiento hasta ahora acumulado sobre la especie y los ecosistemas forestales en que participa es recopilada en González et al. (2006).

Araucaria araucana (araucaria o pehuén) presenta un amplio rango ecológico con acentuadas variaciones ambientales determinadas por cambios altitudinales y precipitaciones (Landrum y Nimlos 1975, Delmastro y Donoso 1980, Veblen 1982, González et al. 2006), así como en el tipo de suelos (Montaldo 1974, Peralta 1980, Burns 1991, Cortés et al. 2001, González 2002, Cortés 2003). En función de otras especies asociadas a A. araucana se pueden reconocer nueve subtipos señalados por Donoso (1993) sobre la base de diferentes estudios (Montaldo 1974, Landrum y Nimlos 1975, Donoso 1981b, Veblen 1982, Donoso et al. 1984, Burns 1991).

En todos los ambientes donde se desarrolla, A. araucana constituye bosques con árboles que finalmente alcanzan un buen porte. La excepción a este crecimiento son los escasos individuos achaparrados y tortuosos que crecen por sobre el límite altitudinal de la vegetación en la Cordillera de Los Andes, y que son asimilables al concepto de Krummholz (Donoso 1981a, 1993), y los grupos de A. araucana con alturas de 10 a 15 m, fustes cortos y ramas vigorosas y marcadamente horizontales descritos por Burns (1991) en la estepa argentina, que corresponden a una condición de ecotono hacia la estepa patagónica.

Hasta 1984 las poblaciones conocidas en la Cordillera de Nahuelbuta eran descritas como rodales de árboles de A. araucana con estaturas de 20 a 25 m, ocupando el dosel emergente y dominante. Sin embargo, en el verano de 1984 se encontraron dos poblaciones de A. araucana, con árboles pequeños, enanos, asociados a otras especies también con pequeños individuos respecto a sus tamaños normales conocidos para otros sitios. El objetivo de este trabajo fue caracterizar la estructura de estas dos poblaciones enanas de A. araucana existentes en las cimas de la Cordillera de Nahuelbuta (Donoso et al. 1984), así como dar cuenta de las condiciones de sitio donde crecen.

MÉTODOS

Área de estudio. Por la Cordillera de la Costa, A. araucana se encuentra solamente en la Cordillera de Nahuelbuta (montaña del puma en mapudungún), desde los 37° 40’ a los 38° 40’ S, y en altitudes de 800 a 1.500 m, excepto por una población disyunta que a 600 m de altitud crece en el extremo sur de esta cordillera (Cortés 2003). En dicha cordillera las poblaciones enanas de A. araucana se encuentran en los predios de Caramávida (37° 42’ S y 73° 10’ O) y Trongol (37° 35’ y 73° 10’ O) de la empresa Forestal Arauco, en sectores de topografía plana a ondulada, y en altitudes de 1.170 y 1.080 m, respectivamente (figura 1).

 
Figura 1. Plano de ubicación de las dos poblaciones de Araucaria araucana enana.
Location map of the two populations of dwarf Araucaria araucana.

El clima de la Cordillera de Nahuelbuta corresponde al tipo mediterráneo húmedo (Di Castri y Hajek 1976) con variaciones derivadas de los cambios altitudinales y de exposición. En su origen la cordillera se remonta al precámbrico con una antigüedad de más de 570 millones de años. En general los suelos derivan de material metamórfico y en algunos sectores de granito (Donoso et al. 1984). Aquellos en que crece A. araucana son delgados a moderadamente profundos, francos a arcillosos según la profundidad, con drenaje rápido a moderado, pH ácido de 3,0 a 4,5 y deficientes en algunos nutrientes (Donoso et al. 1984, Schlatter et al. 1995, Cortés et al. 2001).

Caracterización de las poblaciones de A. araucana enana. Las poblaciones en cada rodal se caracterizaron mediante el estudio de la estructura cuantitativa. Para determinar la frecuencia y densidad se utilizó el método de los cuartos (Cottam y Curtis 1956, Donoso 1993) con 41 puntos en Caramávida y 28 en Trongol, manteniendo una equidistancia de 20 m. La vegetación arbustiva y herbácea se registró sólo como presencia en subparcelas de 2 m2 (2 x 1), 40 en Caramávida y 20 en Trongol.

La estructura horizontal se analizó en dos parcelas de 200 m2 (20 x 10 m) en Caramávida y de 100 m2 (10 x 10 m) en Trongol, en las cuales se midió el diámetro basal de cada individuo. Posteriormente, según registro de coordenadas se representó su posición espacial en un plano.

Además en cada rodal, y por medio del volteo de un árbol enano de A. araucana, se obtuvieron rodelas a diferentes alturas del fuste (base, 1, 2 y 7 m). Previa preparación de las muestras (Stokes y Smiley 1996) y sobre la base del conteo de los anillos de crecimiento se estimó la edad. Para una comparación, en el rodal de Trongol, el procedimiento se aplicó también en dos árboles de Nothofagus dombeyi (Mirb.) Oerst., la especie asociada de mayor frecuencia.

En cada sitio y sobre la base de sendas calicatas se realizó una descripción de los suelos. De cada horizonte se extrajo una muestra para los análisis químicos (métodos analíticos en cuadro 3), en tanto que para el análisis físico se extrajeron tres cilindros de 100 cm3.

RESULTADOS

En el predio Caramávida las especies arbóreas más abundantes en el rodal enano fueron A. araucana y Nothofagus dombeyi. Con escasa representatividad están Gevuina avellana (Mol.) y Weinmannia trichosperma (Cav.). Luego en Trongol se mantuvieron A. araucana y N. dombeyi como las más abundantes, seguidas de G. avellana. Sin embargo, aquí no se encontró W. trichosperma, pero sí como muy escasas Nothofagus obliqua (Mirb.) Oerst. y Embothrium coccineum (J. R. et Forster) (cuadro 1). Además, entre otras especies del sotobosque que contribuyen a la diversidad de los rodales por su mayor frecuencia estaban Griselinia scandens (R. et P.) Taub., Desfontainea spinosa (Dun.) Reiche, Chusquea spp. y Asteranthera ovata (Cav.) Hanst., seguidas de mirtáceas y ericáceas arbustivas. Entre las herbáceas destacaban Quinchamalium sp y gramíneas.

La densidad absoluta en árboles por hectárea fue más alta en Trongol que en Caramávida. La mayor abundancia se concentró en A. araucana, seguido de N. dombeyi. Con excepción de G. avellana en Trongol, las especies restantes asociadas mostraron valores de densidad insignificantes. La distancia promedio de los árboles en los rodales de la población enana de A. araucana fue menor en Trongol (2,81 m) que en Caramávida (6,5 m), confirmándose una mayor densidad y frecuencia de A. araucana para la comunidad del primero de los predios señalados. Sin embargo, en el área basal los valores promedios más altos se encontraron en Caramávida (cuadro 1). Las estructuras horizontales de los rodales de A. araucana enana también mostraron diferencias en la cobertura y los diámetros de los individuos. Es así como en Trongol se observaron las mayores coberturas y en Caramávida, aunque concentrados en pocos árboles, los más altos valores de diámetro (figura 2).

Fisonómicamente los árboles mostraron troncos cortos y ramas muy extendidas y delgadas como patas de araña (figura 3). El tamaño en altura de los individuos raramente sobrepasó los 10 m, especialmente en Trongol, respecto a los 25 a 30 m de altura que pueden alcanzar en mejores sitios de la Cordillera de Nahuelbuta.

Cuadro 1. Densidad (nº/ha), frecuencia y dominancia (m2/ha) absolutas para cada especie arbórea encontrada en los rodales de Caramávida y Trongol en la Cordillera de Nahuelbuta.
Absolute density (nº/ha), frequency and dominance (m2/ha) for each tree species found in the Caramávida and Trongol stands in Nahuelbuta Cordillera.
 

Los valores de las edades de los individuos de A. araucana en relación con los diámetros sugieren un crecimiento relativamente lento (cuadro 2). Además, el crecimiento diametral anual a la altura del tocón fue muy similar entre los rodales con 0,119 cm en Caramávida y 0,120 cm en Trongol. Por otro lado, respecto a la A. araucana enana, el crecimiento de N. dombeyi fue doblemente mayor (0,26 a 0,27 cm/año). Sin embargo, para esta especie latifoliada tales valores son marcadamente inferiores respecto a lo observado en sitios de mejores condiciones en que muestra crecimientos de 0,5 a 0,6 cm anuales e incluso en plantaciones donde puede alcanzar hasta 2 cm anuales (Vita 1977, Donoso 1993).

En Trongol y Caramávida los suelos eran muy delgados, especialmente en el primero de los predios (cuadro 3). La densidad aparente era alta en este último sitio y media en Caramávida. El pH fue fuertemente ácido en ambos suelos y también los macronutrientes se encontraron en bajos niveles. Los contenidos de carbono y nitrógeno total fueron más altos en Caramávida que en Trongol.

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

Las características de enanismo en las poblaciones de A. araucana de Caramávida y Trongol fueron claras. En Caramávida no es sorprendente que un árbol de A. araucana de 36,3 cm de diámetro en la base del tronco alcance una edad de 306 años. La relación diámetro/altura es también un claro indicador de enanismo. Este hecho se refuerza cuando otros árboles del mismo sitio, aunque de edad desconocida, alcanzan DAP entre 50 y hasta 70 cm para alturas de 10 a 12 m. Del mismo modo, en Trongol el enanismo se evidencia en varios individuos cuyas alturas de 7 a 10 m se relacionan con diámetros de base de 50 a 60 cm. El lento crecimiento en altura de esta especie queda además reflejado en la edad alcanzada a los 2 m de altura, con 53 años y 102 años, para Caramávida y Trongol, respectivamente. Respecto a las edades los resultados confirman lo señalado por Cortés (2003) por cuanto para la Cordillera de Nahuelbuta menciona que A. araucana con diámetros entre 50 y 60 cm puede alcanzar 200 a 300 años de edad.

 
Figura 2. Estructura horizontal de dos rodales de A. araucana enana en la Cordillera de Nahuelbuta. 1) Trongol (co = Nothofagus dombeyi; y = yelmo, Griselinia sp.; círculos sin leyenda corresponden a A. araucana). 2) Caramávida (A = Araucaria araucana; y = yelmo; Griselinia sp.; e = Pernettya sp.).
Horizontal structure of two dwarf Araucaria araucana stands in Cordillera of Nahuelbuta. 1) Trongol (co = Nothofagus dombeyi; y = Griselinia sp.; circles without labels are A. araucana trees). 2) Caramávida (A = Araucaria araucana; y = Griselinia sp.; e = Pernettya sp.).

 
Figura 3. Sitios de estudio con Araucaria araucana enanas en Caramávida (A) y en Trongol (B y C). Nótense en estas dos últimas los troncos cortos y ramas extendidas y delgadas, como patas de araña, y el árbol de A. araucana caído con numerosa regeneración desde raíces.
Study sites with dwarf Araucaria araucana in Caramávida (A) and Trongol (B and C). Note for (b) and (c) the short trunks and extended and fine branches, like spider legs, and the fallen A. araucana tree with abundant regeneration from roots.

Un enanismo similar a A. araucana se observa en Caramávida y Trongol para N. dombeyi. Esta especie, en condiciones óptimas de sitios, alcanza diámetros de más de 2 m y alturas que sobrepasan los 40 m. En el área de estudio, en cambio, para individuos de 36 o 37 años de edad, con diámetro de 9,7 cm en el tocón, el crecimiento es de 0,27 cm/año, inferior al crecimiento diametral de 1 cm anual alcanzado en condiciones normales. La mayor parte de los árboles en ambos rodales presentaron diámetros inferiores a 15 cm (61% en Trongol y 75% en Caramávida) con alturas de 1 a 6,5 m, mientras que sólo el 26% y el 22,5% respectivamente presentaron diámetros superiores a 20 cm, con alturas de 7 a 14 m.

Cuadro 2. Edades de A. araucana y N. dombeyi estimadas a diferentes alturas y diámetros del fuste para A. araucana y en el tocón para N. dombeyi.
Tree ages of A. araucana and N. dombeyi estimated at different heights and diameters in the trunk for A. araucana and in the stump for N. dombeyi.
 

Cuadro 3. Propiedades físicas y químicas de los suelos con Araucaria enana en Caramávida y Trongol, Cordillera de Nahuelbuta.
Physical and chemical soil properties for dwarf Araucaria in Caramávida and Trongol, Cordillera de Nahuelbuta.
 
C total: oxidación húmeda; N total: método Kjeldahl; reserva de elementos: extracto en HCl 3%; elementos disponibles: extracto en ácido cítrico 1%. B = muy bajo; b = bajo; m = moderado; a = alto; A = muy alto.

Los suelos son pobres en nutrientes y con escasa profundidad. Además, la ubicación topográfica en la cima de la montaña y por sobre los 1.000 m de altitud y con abierta exposición a los vientos del noroeste influyen en la rigurosidad del clima con fuertes vientos, altas temperaturas y sequía en verano, que en invierno descienden con frecuente precipitación nivosa. Sin duda, estas condiciones ambientales inciden en el bajo crecimiento, reducido tamaño y formas tortuosas de los árboles. La reducida profundidad del suelo, en Trongol por ejemplo, sugiere ser la causa de la intensa caída de árboles. Por otra parte, la mayor cobertura con árboles de menor tamaño obedecería también a la abundante reproducción vegetativa desde raíces y de retoños de vástagos de troncos caídos que se mantienen enraizados (figura 3B y 3C).

El fenómeno de poblaciones de bosques enanos se ha reportado también para otras especies y sitios del mundo, como Pinus rigida Mill. en Mt. Everett en Massachusetts (Motzkin et al. 2002) y Pinus culminicola Andersen. et Beaman en Cerro Potosí, Sierra Maestra Oriental en Nuevo México (Jiménez et al. 1996). En Chile, igualmente se han descrito algunas poblaciones enanas de alerce (Fitzroya cupressoides (Mol) Johnston). En la Cordillera de la Costa al sur de Valdivia (~ 40° S) y en las cumbres de la cordillera Pelada, bosques de alerce y coihue de Magallanes (Nothofagus betuloides (Mirb.) Oerst.) exhiben también una estructura y fisonomía de enanismo (Veblen y Ashton 1982).

Para A. araucana esta característica de enanismo sería el resultado tanto de condiciones impuestas por suelos de origen metamórfico pobres y muy delgados con baja disponibilidad de agua en verano, así como por las extremas características climáticas con nieve y bajas temperaturas en invierno.

AGRADECIMIENTOS

Los autores agradecen a la Empresa Forestal Arauco que con apoyo del proyecto “Antecedentes para el manejo del bosque nativo de Forestal Arauco en la Cordillera de Nahuelbuta” hizo posible tomar la información de terreno, y al Sr. Jorge Silva, estudiante de Ingeniería Forestal, por la edición y mejoramiento de las figuras.

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Recibido: 29.08.07
Aceptado: 14.04.08