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Revista chilena de obstetricia y ginecología

versión impresa ISSN 0048-766Xversión On-line ISSN 0717-7526

Rev. chil. obstet. ginecol. v.68 n.1 Santiago  2003

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-75262003000100016 

REV CHIL OBSTET GINECOL 2003; 68(1): 79-81

Revista de Revistas

Parto por cesárea primera electiva

Howard Minkoff, Franck Emerwenk. New Engl J Med 2003; 848(10): 0946-7.

Resumió: Dr. MARIO HERRERA MOORE


En 1985 apareció un artículo en el Journal dedicado a la cesárea electiva, aunque fue provocativo no se consideró y al revés, los esfuerzos fueron dirigidos a lograr bajar las tasas de cesárea. Dos décadas después esta discusión ha sido revitalizada. La cesárea electiva no es considerada una idea marginal. Aunque la FIGO concluye que "realizar cesárea por razones no médicas es éticamente injustificado".

Los argumentos o beneficios a favor de las cesáreas electivas para la madre serían, la protección del piso pélvico, la reducción de incontinencias fecales y urinarias, los gases y los prolapsos.

Aunque controversial, la mayoría de las observaciones apoyan el efecto protector de la cesárea particularmente cuando es realizada antes del comienzo del trabajo de parto para estos efectos. Los estudios de Rortveit plantean que el riesgo de aumento de incontinencia de orina es mayor en los partos vaginales. El análisis sugiere que se reduce de 10 a 5% en intervenciones. Estas cesáreas electivas evitan además las de urgencias que tienen mayor morbilidad y mortalidad.

Los beneficios para el feto podrían esquematizarse cuando es realizada a las 39 semanas de gestación. Se estima que sobre esta fecha las muertes fetales de antepartum e intraparto son 2 x 1000 nacidos vivos. Las aspiraciones de meconio y las necesidades de intubación neonatal se incrementan. Las transmisiones de algunos agentes infecciosos como el HIV, la hepatitis B y C y el HPV aún en mujeres asintomáticas se incrementan en los partos vaginales. Las distocias y los fracasos en el progreso del trabajo de parto pueden asociarse a injurias intracraneanas del feto. Lo mismo que fracasos con la extracción por fórceps y/o vacum. Aunque no es frecuente la parálisis cerebral, puede en algunos casos ser atribuibles a estos eventos. Las tasas de injurias en el recién nacido como fracturas y problemas neurológicos se reducen en un 50% en partos por cesárea.

Por otra parte están los riesgos de la cesárea para las madres y el recién nacido:

En efecto la mortalidad materna aumenta significativamente aunque los datos comparativos en Gran Bretaña, hablan de estos descensos. Entre 1988 y 1990 las mujeres sometidas a operación morían ocho veces más que por parto vaginal, entre 1994 a 1996, esta cifra era de tres veces entre 1997 a 1999 solo 2 veces, aunque las evaluaciones más recientes inclinan a pensar que los partos vaginales son más riesgosos.

En cesárea electiva una muerte en 78.000 partos, la misma experiencia ocurrió en Israel. Las pacientes que tienen cesárea anterior tienen un riesgo mayor de rotura uterina, placenta previa y placenta acreta, desprendimiento prematuro de placenta y embarazo ectópico. En una información Holandesa 2 de cada 10 muertes atribuibles a operación cesárea fueron por rotura de la cicatriz de cesárea anterior. Con el incremento de la cesárea en los últimos 50 años la frecuencia de la placenta acreta se incrementó en 10 veces. Las infecciones también aumentaron aunque se empleen antibióticos profilácticos. Se ha reportado también que las rehospitalizaciones son más comunes en aquellas pacientes operadas por hemorragias o infecciones, aunque la diferencia es menor de 1 por 100 altas en relación a partos vaginales.

La cesárea también se asocia con mayor depresión postparto y con sentimientos negativos respecto a la experiencia del alumbramiento, esto con la excepción de aquellas mujeres que eligieron una cesárea electiva.

En los riesgos fetales, están los problemas pulmonares particularmente antes de las 39 semanas o en pacientes de tiempo de gestación dudosa y complicaciones de amniocéntesis. Si la intervención ocurre a las 39 semanas el riesgo de distress respiratorio es de un 0,4%. La hipotensión resultante de anestesia en la madre puede causar una acidosis transitoria en el feto. Aunque estos ries

gos son mínimos sin embargo existen. Como conclusión de todos estos antecedentes aquellas mujeres que solicitan operación cesárea electiva, aunque existe la autonomía hoy día en boga, el médico debe aconsejar detalladamente los riesgos y beneficios, y habitualmente la petición de las pacientes son consecuencia de la ansiedad y apropiadamente guiadas desisten de sus propósitos.

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