SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.36 número4CONFIABILIDAD DE LAS MEDICIONES ANTROPOMÉTRICAS EN ESCOLARES DE LA COMUNA DE VICUÑA (CHILE)DETERMINACIÓN DEL TIPO DE ANEMIA Y SU RELACIÓN CON LA INGESTIÓN ALIMENTARIA Y MARCADORES BIOQUÍMICOS EN PACIENTES CON CÁNCER CÉRVICO UTERINO índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Revista chilena de nutrición

versión On-line ISSN 0717-7518

Rev. chil. nutr. v.36 n.4 Santiago dic. 2009

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-75182009000400002 

Rev Chil Nutr Vol. 36, N°4, Diciembre 2009, págs.: 1063-1073

ARTÍCULOS ORIGINALES

 

EVALUACIÓN DE LOS TRASTORNOS ALIMENTARIOS: PROPIEDADES PSICOMÉTRICAS DEL TEST EDI-2 EN ADOLESCENTES ESCOLARIZADOS(AS) DE 13 A 18 AÑOS

EVALUATION OF EATING DISORDERS: PSYCHOMETRIC PROPERTIES OF EDI-2 IN STUDENTS 13 TO 18 YEARS OLD

 

Alfonso Urzúa M., Sandy Castro R., America Lillo O., Carolina Leal P.

Escuela de Psicología, Universidad Católica del Norte, Antofagasta, Chile

Dirección para correspondencia


ABSTRACT

Objective: To analyze the psychometric properties of the test EDI-2 to evaluate eating disorders in Chilean adolescents Method: The sample was constituted by 1,429 adolescents (595 men and 835 women) between 13 and 18 years from the city of Antofagasta, to whom the EDI-2 test was applied. The reliability and the validity of the instrument were evaluated by factorial analysis and t-test. Results: The majority of the dimensions and the total scale have alphas above 0.70. Factorial structure observed was similar to the theoretical proposal. Conclusions: The EDI-2 test with corrections applied to Chilean population is a reliable and valid instrument for use as a screening tool in early detection of eating disorders.

Key words: EDI-2, eating disorders, validity, adolescents.


RESUMEN

Objetivo: Analizar las propiedades psicométricas de la prueba EDI-2 para evaluar trastornos alimentarios en población chilena. Método: La muestra quedó constituida por 1.430 adolescentes escolarizados (595 hombres y 835 mujeres) entre 13 y 18 años, de la ciudad de Antofagasta, a los que se les aplicó la prueba EDI-2. Se analizó la Habilidad y la validez del instrumento a través de análisis factoriales y pruebas T. Resultados: La gran mayoría de las dimensiones, así como la escala total, presentaron alfas superiores a 0,70. La estructura factorial observada fue similar a la propuesta teórica. Conclusiones: El EDI-2 aplicado con correcciones para la población Chilena es un instrumento fiable y válido para ser utilizado como herramienta de tamizaje en la detección precoz de trastornos alimentarios.

Palabras clave: EDI-2, trastorno de la conducta alimentaria, adolescentes.


INTRODUCCIÓN

Los trastornos de conducta alimentaria (TCA) son desórdenes complejos que comprenden dos tipos de alteraciones conductuales: unos directamente relacionados con la comida y el peso y otros derivados de la relación consigo mismo y con los demás. Estos trastornos se han constituido en una patología emergente en los países desarrollados y en vías de desarrollo, configurándose como la tercera enfermedad crónica más común entre los adolescentes después de la obesidad y el asma (1).

Los TCA se presentan cada vez en edades más tempranas, descendiendo en 12 meses la edad de aparición en la última década y manteniendo a la vez su prevalencia en edades más avanzadas. Esto ha implicado que el rango etáreo aumente, haciendo que los TCA sean etiquetados como epidémicos en sociedades industrializadas.

Este aumento en la demanda ha generado una necesidad creciente de la atención de profesionales de la salud, los cuales se encuentran atendiendo adolescentes con mucha más frecuencia y que, sumados a la posibilidad diagnóstica de un trastorno alimentario concomitante con diversos factores tales como: sociales, afectivos, comorbilidad con otros trastornos, entre otros han generado una respuesta no del todo exitosa en la salud pública.

La posibilidad de contar con un diagnóstico certero que considere los diversos signos y conductas que presentan las personas que padecen este tipo de trastornos, posibilitaría por un lado la optimización del recurso humano y fundamentalmente, pesquisar precozmente a aquellas personas que se encuentren en un punto de riesgo, facilitando la labor preventiva. Se suma a esto que un inicio precoz del tratamiento optimiza su respuesta y favorece un mejor pronóstico (2).

Es en este contexto que en los últimos años se han creado numerosos instrumentos para la exploración de los mismos. Actualmente existen diversas herramientas al servicio de los distintos profesionales que han sido construidos para la detección de estos trastornos como por ejemplo: Eating Attitudes Test (EAT), Bulimia Test -Revised (BULIT-R), Bulimia Test - Revised (BULIT-R), Questionnaire of Eating and Weight Patterns-Revised (QEWP-R), BSQ, Eating Disorder Examination-self-report questionnaire (EDE-Q), Eating Disorder Inventory (EDI), EDI- 2, entre otros.

Todos estos cuestionarios que facilitan un diagnóstico o una exploración frente a los TCA, han sido construidos y validados en países con culturas y personalidades muy distintas a la de nuestra sociedad y principalmente en países de habla inglesa. Usualmente estos cuestionarios son traducidos a otros idiomas sin cuidar los procedimientos adecuados y sin evaluar posteriormente su confiabilidad y validez, constituyéndose así el lenguaje en un factor entorpecedor al momento de la aplicación e interpretación de estos, ya que la semántica varía de cultura en cultura.

La presente investigación se enfocó a analizar las propiedades psicométricas del Inventario de Trastornos de la Conducta Alimentaria en su segunda versión -EDI-2- (del inglés Eating Disorders Inventory), un cuestionario cuya versión en castellano fue adaptada y publicada en España (3). Esta versión en castellano fue validada en España para adolescentes entre 13 y 18 años y cuenta con una serie de publicaciones que avalan su validez en el campo de los trastornos alimentarios (4, 5).

Este instrumento ya se ha comenzado a utilizar en Chile en estudios de prevalencia (6,7) y en otras investigaciones sobre trastornos alimentarios (8), sin embargo, no han reportado su comportamiento psicométrico en tanto confiabilidad y validez en adolescentes chilenos.

La relevancia de esta investigación recae en que su utilidad metodológica e implicancia práctica aportará no solo a profesionales psicólogos sino que también al área de la salud pública y educacional, ya que será una herramienta adecuada y de fácil acceso para poder pesquisar con mayor precisión este tipo de trastornos en nuestra sociedad.

Esta investigación adquiere además relevancia social por el hecho de relevar si el instrumento se constituye o no como una buena metodología para realizar estudios de prevalencia en el país.

El objetivo de esta investigación fue analizar las propiedades psicométricas del EDI-2 en adolescentes chilenos. Se espera encontrar diferencias significativas entre hombres y mujeres, lo cual aportará evidencias sobre la capacidad del instrumento para discriminar entre grupos que la investigación en el tema ha reportado como diferentes (3).

SUJETOS Y MÉTODO

Participantes

Se consideró una muestra no clínica de tipo intencional estratificada que comprendió a 595 hombres (42%) y 835 mujeres (58%) (n=1430), los cuales cursaban entre primero y cuarto medio tanto de colegios municipales, subvencionados como privados de la ciudad de Antofagasta.

Instrumento

El Eating Disorder Inventory (EDI) fue creado por David Garner en 1983. Esta es una escala de auto-reporte que mide características psicológicas y sintomatología asociada a anorexia y bulimia nerviosa. Inicialmente contaba con 64 ítems en 8 subescalas a las cuales 10 años después se le adicionaron 27 ítems en 3 subescalas configurándose como el EDI-2 (9).

La actual versión (EDI-2) en su traducción al español consiste en 91 reactivos con un formato de respuestas en una escala tipo Likert de seis puntos: "siempre", "casi siempre", "frecuentemente", "en ocasiones", "rara vez" o "nunca" que permiten puntuar en 11 escalas, 8 principales (obsesión por las delgadez (DT); bulimia (B); insatisfacción corporal (BD); ineficacia (I); perfeccionismo (P); desconfianza interpersonal (ID); conciencia introceptiva (IA) y miedo a la madurez (MF)) y 3 adicionales (ascetismo (A), impulsividad (IR) e inseguridad social (SI)) (10).

En cuanto a la consistencia interna del instrumento, la Habilidad evaluada a través del Alfa de Cronbach en el estudio de Garner (11) oscila entre 0.83 y 0.93 en las distintas categorías, arrojando valores similares en la muestra clínica en la validación de Corral et al (2006), con valores levemente inferiores en la muestra normal.

La utilización de este instrumento ha demostrando ser un buen indicador para discriminar entre pacientes con trastorno alimentario y grupo control normal como se observa en la validación realizada en Suecia en donde se encontró que mujeres con TCA, pacientes y no pacientes, puntuaban significativamente alto en síntomas y características personales en comparación con mujeres sin TCA (12).

Procedimientos

A fin de resguardar los aspectos éticos, la investigación fue aprobada por los Comités de Investigación tanto del área clínica de la Escuela de Psicología, como por el de la Corporación Municipal de Desarrollo Social, quien posteriormente autorizó el ingreso a los establecimientos municipales. Se realizó en primera instancia una aplicación piloto a 50 sujetos, 19 hombres y 31 mujeres, con una media de edad de 12.44 años (D.E.=1.26), con el fin de adaptar el lenguaje de las preguntas al contexto cultural. En esta fase piloto se evaluó la equivalencia de contenido y semántica. Una vez aplicado el instrumento, se les solicitó a los adolescentes mediante entrevistas grupales retrospectivas, que evaluaran el grado de comprensión y aceptabilidad de la traducción del castellano español. Se recogieron las preguntas, dudas y comentarios de los adolescentes sobre el grado de dificultad de las preguntas y su comprensión, inquiriendo, por ejemplo, si hubo frases o palabras difíciles de entender, difíciles de responder o que no eran pertinentes. Con dicha información, se modificó la redacción y el vocabulario del cuestionario para mejorar la comprensión de la prueba, agregándose entre paréntesis sinónimos o ejemplos en seis de los reactivos originales (anexo 1). Todas las preguntas fueron modificadas con su versión en femenino (Ej.: me siento solo, quedo redactado me siento solo (a)).

Para realizar la recolección de los datos se solicitó además la autorización a la Dirección de cada establecimiento educacional. La aplicación del cuestionario final se realizó de forma masiva en cada sala de clases durante la jornada escolar, de acuerdo a la disponibilidad de cada curso. Se solicitó previamente el asentimiento a todos los adolescentes que participaron en el estudio. El tiempo de respuesta tomó de 25 a 45 minutos.

Una vez recogidos los datos estos fueron ingresados en la base de datos SPSS 11.5 para realizar los análisis estadísticos respectivos.

Análisis estadístico

Para evaluar la Habilidad se consideró el análisis de la consistencia interna mediante el estadístico Alfa de Cronbach. La validez de constructo se analizó mediante la realización de un análisis factorial de los componentes principales con rotación oblicua (OBLIMIN), dada la relación teórica existente entre las variables. El análisis factorial confirmatorio se realizó con el programa LIS-REL 8.30. Como medida de validez discriminante se realizaron análisis de diferencias de medias por sexo a través de la prueba t de student.

RESULTADOS

Participantes

Participaron 1430 sujetos escolarizados entre 13 y 18 años de edad con una media de 15.55 años (D.E.= 1.21). La distribución de los sujetos por curso fue de un 38% de primero medio, 22% segundo medio, 27.6% de tercero medio y un 12.3% en cuarto medio.

El 42% asistía a colegios municipales, un 73% a establecimientos subvencionados y un 21% a establecimientos privados. La distribución por sexo, tipo de establecimiento y rango de edad se presenta en la tabla 1.


Fiabilidad

Al calcular la consistencia interna mediante el estadístico alfa de Cronbach, se encuentra que con excepción de las dimensiones miedo a la madurez, bu-limia y perfeccionismo, todas las escalas presentan un alfa sobre 0.70, superando incluso el 0.80 a nivel de la escala total (anexo 2).

Análisis de ítems

Al analizar la correlación ítem total menos el ítem, se encuentra un valor máximo alcanzado de 0.50; 42 de los reactivos presentan una correlación menor a 0.30. Estos índices de correlación mejoran sustantivamente, especialmente en aquellos con valores inferiores a 0.1 o los negativos, al calcular la correlación ítem dimensión (anexo 2).

Indicaciones de validez Constructo

Tal como se puede observar en la tabla 2, todas las dimensiones del EDI-2 se encuentran interrelacionadas.


Dada la relación teórica existente entre las variables, se opta por realizar un análisis factorial a través del método de componentes principales con rotación OBLIMTN. La medida de adecuación muestral de Kaiser - Meyer - Olkin fue de 0.90, permitiendo la realización de un análisis factorial. La prueba de esfericidad de Bartlett permite rechazar la hipótesis de matrices similares, existiendo por tanto correlación entre los datos ( (4095, N=1429)= 27173, p<0.001)

El análisis aporta una solución de 8 factores que explican un porcentaje bajo de la varianza (38.45%). La distribución de las cargas factoriales por dimensión pueden ser observados en la tabla 3.



Se observó que 10 de los reactivos puntearon más alto en factores distintos a los que corresponderían según la propuesta española.

La tabla 4 muestra los índices de ajuste del análisis factorial confirmatorio para el modelo de 8 factores y el modelo de 11 factores (adicionando las tres escalas adicionales). Tal como se observa, el índice de ajuste de chi cuadrado indica el no ajuste de los datos a la estructura factorial estudiada, pero tal como señala Russell (13) el test de chi cuadrado como medida de bondad de ajuste está muy influido por el tamaño de muestra, por lo que también se han proporcionado otros índices de ajuste.


Los índices CFI (Comparative Fit Index), RFI (Relative Fit Index) son inferiores a 0.90 en ambos modelos, valor considerado como buen ajuste o superior (14). Pese a esto, estos indicadores se acercan más a dicho valor en el modelo de 8 factores.

Algo similar ocurre con el índice de bondad de ajuste GFI, que representa el grado de ajuste conjunto (valores entre 0=mal ajuste a 1= ajuste perfecto), en donde el valor más cercano a 1 es aquel encontrado al evaluar el modelo de ocho factores.

El índice RMSEA (Root Mean Square Error of Approximation), que resulta significativo con valores inferiores a 0.08 (15) alcanza este valor en ambos modelos factoriales.

A partir estos índices de ajuste se puede decir que el ajuste de los datos a la estructura factorial es moderada, y ligeramente superior en el modelo de 8 factores.

Capacidad de discriminación Sexo

En cuanto a la validez discriminante se utilizó el procedimiento de pruebas T para muestras independientes para evaluar la diferencia entre las medias encontradas para ambos sexos (tabla 5).


Se observaron diferencias estadísticamente significativas en las dimensiones obsesión por la delgadez (t(g.1=1399)=-12,286; p<0.001), insatisfacción personal (t(g.1=1364)=-6,818; p<0.001), conciencia introceptiva (t(g.1=1380)=-4,430; p<0.001) e ineficacia (t(g.1)(1363))=-3,604; p<0.001).

DISCUSIÓN

Al evaluar la consistencia interna del EDI-2, el a encontrado para la prueba total permitiría su uso como instrumento de tamizaje e incluso en contextos clínicos como medida de cambio individual (16). Dado el valor del alfa reportado por las dimensiones específicas, no se sugiere el uso de cada dimensión por separado sino como parte de la escala total.

El análisis factorial muestra que también existe una diferencia entre la escala original y este estudio ya que hay 10 ítems que puntúan de mejor manera en una dimensión distinta a la dimensión indicada inicialmente en el estudio español, aunque de todas maneras se agrupan en el factor teórico correspondiente con un menor valor. Este hecho, así como el ajuste moderado de los datos al modelo teórico tanto en la utilización de ocho factores como en el de 11, sugiere seguir profundizando el análisis de los ítems y de la estructura factorial.

Sobre la capacidad del instrumento de discriminar entre grupos teóricamente distintos, se encuentra que las diferencias en cuanto a las dimensiones como insatisfacción corporal las mujeres obtienen puntuaciones mucho más altas que los hombres, lo mismo sucede con la conciencia introceptiva. En ineficacia las mujeres puntúan también más alto que los hombres al igual que en la dimensión obsesión por la delgadez, hecho que también fue reportado por Herrera para los adolescentes españoles (4). Es posible que las mujeres le den mayor significación a temas estéticos como verse bien, y a la búsqueda incesante de la delgadez, las cuales son una característica esencial de los trastornos de la conducta alimentaria, por esto le dan mayor preocupación al peso además de contestar con mayor frecuencia en aquellos ítems que apunta al hacer dieta y un mayor miedo a engordar.

Lo anterior refleja la buena capacidad del instrumento para discriminar por sexo, al igual como ha sido demostrado en la validación española de Herrero (4).

Las limitaciones de este estudio son el no haber tenido acceso a registros reales del peso y estatura de los alumnos para haber realizado más análisis como los que aparecen en el estudio original y de traducción.

Se puede concluir entonces que las propiedades psicométricas del EDI-2 evalúan de forma adecuada y global, tendencias y comportamientos de los adolescentes entre 13 a 18 años relacionados con trastornos de la conducta alimentaria. Sin embargo, es necesario profundizar en la estructura factorial del instrumento y en la búsqueda de aquellos reactivos que aporten mayor información al constructo, dado el alto número de ítems.

 

BIBLIOGRAFÍA

1. González, A. Eating disorders in adolescents. Australian Family Physician. 2007; 36(8): 614-619.        [ Links ]

2. Kreipe, R. Eating disorders in adolescents and older children. Pediatr Rev 199;20: 370 - 379.        [ Links ]

3. Corral, S. Gonzáles, M. Pereña, J. Seisdedos, N. Manual inventario de trastornos de la conducta alimentaria EDI-2. Madrid: Tea ediciones. 2006.        [ Links ]

4. Herrero, M. Conrado, M. Conductas y actitudes hacia la alimentación en una muestra representativa en estudiantes de secundaria. International J Clin Health Psicol 2005; 5(1): 67-83.        [ Links ]

5. Ochoa, S. Validación y confiabilidad del inventario de trastornos de la conducta alimentaria (EDI-2) aplicado a una muestra de adolescente mexicanos. Rev Científica Electrónica Psicol ICSa-UAEH. 2008; 6: 30-40        [ Links ]

6. Correa, V., Zubarew, G., Silva, P, Romero, M. Prevalencia de riesgo de trastornos alimentarios en adolescentes mujeres escolares de la Región Metropolitana. Rev Chil Pediatr 2006; 77(2): 153-160.        [ Links ]

7. Behar, R., Alvina, M., Medinellis, A.m & Tapia, R Trastornos de la conducta alimentaria en estudiantes de la carrera de nutrición y dietética. Rev Chil Nutr 2007; 34(4): 298 - 306.        [ Links ]

8. Cruzat, C. Ramírez, R Melipillan, R. Marzolo, P Trastornos Alimentarios y Funcionamiento familiar percibido en una muestra de estudiantes secundarias de la comuna de Concepción, Chile. Psykhe. 2008; 17(1): 81-90.        [ Links ]

9. Theil A.,Thomas p., Test-retest reliability of the eating disorder inventory 2. J Psychosom Res 2006; 61:567-569        [ Links ]

10. García-García E, Vázquez-Velázquez V. Validez interna y utilidad diagnóstica del Eating Disorder Inventory, en mujeres mexicanas. Salud Pública Mex. 2003; 45: 206-210.        [ Links ]

11. Garner, D.Inventario de trastornos de la conducta alimentaria EDI-2. 1983. Madrid: Tea ediciones        [ Links ]

12. Nevonen L, Broberg AG. Validating the Eating Disorder Inventory- 2 (EDI-2) in Sweden. J Eating Weight Disord: Stud Anorexia. Bulimia Obesitas 2001;/6:/59-/67.        [ Links ]

13. Russell, D. W. In search of underlying dimensions: the use (and abuse) of factor analysis in Personality and Social Psychology Bulletin. Personality Social Psychol Bull 2002; 28 (12): 1629-46.        [ Links ]

14. Bentler, M. R & Dudgeon, P. Covariance structure analysis: Statistical practice, theory and directions. Ann Rev Psychol 1996; 47: 563-592.        [ Links ]

15. Brown, M. W. & Kudeck, R. Altemative ways of assesing model fit. in K. A. Bollen & J. S. Long (Eds.), Testing structural equationmodels, Newbury Park, CA: Sage. pp. 136-162. 1993.        [ Links ]

16. Scientific ADVISORY Committee of the Medical Outcomes Trust. Assessin health status and quality of life instruments: Attributtes abd review criteria. Quality Life Res 2002; 11: 193 - 205.        [ Links ]





 

Este trabajo fue recibido el 10 de Marzo de 2009 y aceptado para ser publicado el 20 de Junio de 2009.

Dirigir la correspondencia a: Profesor Alfonso Urzúa M. Escuela de Psicología Universidad Católica del Norte Avenida Angamos 0610 Antofagasta, Chile E-mail: alurzua@ucn.cl