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Revista chilena de nutrición

versión On-line ISSN 0717-7518

Rev. chil. nutr. v.29 n.1 Santiago abr. 2002

doi: 10.4067/S0717-75182002000100005 

INFLUENCIA DE LA MADURACION SEXUAL EN EL INDICE DE MASA
CORPORAL EN ADOLESCENTES DE BAJO NIVEL SOCIOECONOMICO
DE RIO DE JANEIRO

INFLUENCE OF SEXUAL MATURATION ON BODY MASS INDEX OF LOW
SOCIOECONOMIC LEVEL ADOLESCENTS OF RIO DE JANEIRO

Karla S. C. Coelho (1), Rosely Sichieri (1) , Catalina González H. (2).
(1) Departamento de Epidemiología. Instituto de Medicina Social.
Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ).
(2) Instituto de Nutrición Josué de Castro (INJC). Centro de Ciencias de la Salud (CCS).
Universidad Federal de Rio de Janeiro (UFRJ).

ABSTRACT

Objetive: This study verifies the importance of sexual maturation on nutritional assessment based on body mass index (BMI). Methods: Data were collected from patient’s medical records at a primary health care service in a low income community - Health Outreach Clinic for Adolescents in the Macaco’s Community - Vila Isabel in Rio de Janeiro from 1990 to 1997. The eligible population was 792 adolescents, ages 10 to 20 and no data was available on sexual maturation or weight for 326. However, adolescents without information on sexual maturation had the same distribution in relation to sex, age and medical condition that the study population. Adolescents were classified as underweight or overweight based on two classifications: One proposed by Sichieri & Allam (1996) using as a cutoff point the 10th and the 90th percentile of the Brazilian BMI distribution, respectively. The other classification was based on WHO recommendations. Results: There was no difference in the overweight prevalence using both classifications. It was 10% in males and 11,9% in females, whereas the prevalence of undernutrition was 46% in males and 31,7% in females. Short stature (10th percentile according to American population) was 29,2% in young males and 20,2% in young females, with reduction of these prevalence with increasing age.Conclusions: Taken together, this data show the importance of sexual maturation in the assessment by BMI.
Key-words: adolescents, nutrition, assessment of nutritional status, body mass index, sexual maturation, socioeconomic factors.

Este trabajo fue recibido el 1 de Noviembre de 2001 y aceptado para ser publicado el 29 de Marzo de 2002.

INTRODUCCION

Las diferentes clasificaciones de estado nutricional de adolescentes se basan en valores de índice de masa corporal (IMC) según la edad. La recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para la clasificación nutricional de adolescentes utiliza el percentil 85 de la distribución del IMC de la población americana como riesgo de sobrepeso. Sichieri & Allam (1) propusieron como punto de corte para sobrepeso del adolescente el percentil 90 de la distribución de IMC para la población brasileña, y bajo el percentil 10 para el bajo peso. Aunque diferentes autores concuerdan que la maduración sexual debe ser considerada en la clasificación del estado nutricional (1, 2, 3), la dificultad en su aplicación la ha dejado fuera de las clasificaciones propuestas. Se sabe que un adolescente de determinada edad puede encontrarse en diferentes etapas de desarrollo puberal dependiendo de la variabilidad individual, factores genéticos y nutricionales. En poblaciones de bajo nivel socioeconómico (NSE) se podría suponer que esta dependencia del desarrollo, no captado por la edad, sería aún mayor que en poblaciones de mejor nivel socioeconómico, ya que noxas ambientales y nutricionales que sufren más frecuentemente la población de nivel más bajo, generaría una mayor diferencia en el desarrollo puberal. En este estudio se busca evaluar en adolescentes de una comunidad de bajo NSE de una localidad de la ciudad de Rio de Janeiro, la influencia del desarrollo puberal en la clasificación del estado nutricional a través de IMC.

MATERIAL Y MÉTODO

El complejo del Macaco está compuesto por tres localidades que son: el Parque de Vila Isabel, Pau da Bandeira y Morro do Macaco. Las familias del Complejo Del Macaco son de bajo nivel socioeconómico, presentan una renta mensual inferior a 300 reales (US$110) y en promedio habitan cinco personas por domicilio. En el sector de Pau da Bandeira se encuentra el "Ambulatorio Avanzado para Adolescentes", donde fueron tomados los datos de las fichas del presente trabajo. Se recolectaron datos de 817 fichas de adolescentes y se excluyeron 25 por corresponder a embarazadas. De los 792 adolescentes elegibles, solamente 466 presentaban medidas antropométricas y de desarrollo puberal en la primera consulta. Los datos fueron recogidos en 1998 por dos estudiantes universitarios previamente entrenados en la recolección de los datos necesarios para el estudio.

Las variables estudiadas fueron: edad, sexo, fecha de nacimiento, fecha de la primera consulta, edad de la menarquia y respectivas evaluaciones póndero-estaturales y de desarrollo puberal a través de los estadíos de desarrollo puberal propuesto por Tanner (4). Las mediciones fueron realizadas por médicos previamente entrenados, siendo medido el adolescente usando ropas livianas y descalzo. Para la medición de peso y estatura se usó una balanza FilizolaR y un antropómetro respectivamente debidamente calibrados.

Una vez recolectada toda la información el IMC se clasificó de acuerdo a la población brasileña, utilizando los datos de la "Pesquisa Nacional sobre Saúde e Nutrição", PNSN 1989, (Investigación Nacional sobre Salud y Nutrición) (5), propuesto por Sichieri & Allam (1), y según la recomendación de la OMS, en base a la población americana, de acuerdo a Himes & Dietz (6). Se utilizó como estándar del indicador talla/edad, los valores para la población americana (7), y como punto de corte el percentil 10 de la distribución de estatura. La clasificación de desarrollo puberal utilizó los criterios de Tanner (4), para etapas de desarrollo mamario y vello púbico en niñas y etapas de desarrollo genital y vello púbico en varones.

Los datos se analizaron usando los programas Epi-Info y SAS. Se calcularon las frecuencias de los estadios de desarrollo puberal, según la edad y el sexo, los promedios y medianas de IMC. Fueron excluidas las adolescentes embarazadas. El análisis de la importancia del desarrollo puberal en la clasificación del IMC se hizo a través de una regresión lineal múltiple que incluyó las etapas de maduración sexual y la edad cronológica. El análisis se estratificó por sexo debido a los importantes diferencias asociadas a esta variable. La posibilidad de modificación de efecto del grado de desarrollo puberal con la edad fue evaluada incluyendo en el modelo la variable de interacción: desarrollo puberal con edad. La variable edad fue incluida en el modelo como variable continua. Se consideró un nivel de significancia menor del 0,05.

RESULTADOS

En ambos sexos se observó un aumento del IMC con la edad. Los adolescentes sin información en las fichas no eran diferentes de los adolescentes estudiados en relación con sexo, distribución por grupo etario y motivo de consulta del servicio.

En la tabla I se observa los porcentajes de baja estatura (bajo el percentilo 10 de la población americana) y bajo peso (bajo el percentilo 10 de IMC de la población brasileña) según edad y sexo. Se nota que el compromiso estatural fue menos prevalente que el compromiso de masa corporal al final de la adolescencia, aunque 41% de los niños en el grupo de edad de 13 a 15 años, aún, presentaran estatura abajo del percentilo 10. En las niñas la estatura baja fue aproximadamente de 20% en todos los grupos de edad. La prevalencia de peso bajo utilizando la clasificación en base a la población brasileña propuesta por Sichieri & Allam fue alrededor de 30%, tanto entre los niños como entre las niñas.

TABLA I

Prevalencia de adolescentes con estatura e índice de masa corporal bajo el percentil 10

Grupo etario (años)

Niños

Niñas

Totales Baja estatura* Bajo peso** Totales Baja estatura* Bajo peso**

n

%

n

%

n

%

n

%

n

%

n

%

pà

10-12

40

100

11

29,2

18

46,0

87

100.0

17

20,2

27

31,7

0,001

13-15

54

100

22

41,1

22

41,0

168

100.0

37

22,1

72

43,1

0,001

16-17

21

100

4

20,8

7

34,6

49

100.0

9

18,2

18

37,1

0,001

pàà

0,006

0,006

 

0,001

 

0,001

* Según OMS (referencias 6, 7).
** Según población brasileña (referencias 1, 5).
àp según X2 para niños en cada grupo etareo y niños en cada grupo etareo con bajo peso y baja estatura
àà p según X2 para niños con baja estatura, bajo peso por grupo etareo y para niños de baja estatura y bajo peso para grupo etareo.

El porcentaje de adolescentes con sobrepeso de acuerdo a las clasificaciones basadas en la población americana (percentil 85) y en la brasileña (percentil 90) se observa en la tabla II. El grupo de edad de 10 a 12 años presenta una prevalencia de sobrepeso de 10%, disminuyendo aproximadamente a 5% de los 13 a15 años de edad, en ambos sexos y con las dos clasificaciones utilizadas.

TABLA II

Prevalencia de sobrepeso en adolescentes según diferentes clasificaciones Nutricionales

  Edad (años)

Sobrepeso
Niños
          Niñas

N

%

N

% p-*

Clasificación brasileña*

10-12

40 10,0 87 10,9   0,76

13-15

54 5,1 168 4,9   0,76

16-17

21 - 49 8,1   0,76

p- **

0,64   0,15  

Clasificación OMS**

10-12

40

10,0

87

11,9

 

0,95

13-15

54

5,1

168

6,4

 

0,95

16-17

21

-

49

8,0

 

0,95

p-*** 0,64
0,002
* Según la población brasileña (referencias 1, 5).
**Según OMS (referencias 6 y 7).
* p según X2 para niños vs niñas en cada grupo etareo y según clasificación nutricional.
** p según X2 para niños por grupo etareo y para niñas por grupo etareo (clasificación brasileño)
*** p según X2 para niños por grupo etareo y niñas por grupo etareo (OMS)

Los datos de los adolescentes según el grado de desarrollo puberal de acuerdo a los criterios de Tanner, son de la primera consulta. En relación con la edad y el sexo mostró que es posible observar en la población estudiada una amplia distribución de las etapas de desarrollo puberal (Tabla III). Se notó una menor frecuencia en los estadíos 5, resultado esperado debido a la menor frecuencia de adolescentes, principalmente del sexo masculino, en el grupo de 16 a 17 años. Entre 10 y 12 años, el 48% de las niñas se encontraban en las etapas iniciales de desarrollo de vello púbico (P1 y P2), y en los niños el 90% estaba en la fase inicial en el mismo grupo de edad. En relación con las fases de desarrollo mamario de acuerdo con la edad de las adolescentes, se nota que de los 10 a 12 años, el 64,8% se encontraba en la fase de aceleración del crecimiento (M2 y M3), siendo que el porcentaje de jóvenes en los estadios P2 y P3 fue de un 44,6%, indicando que el inicio del desarrollo de vello púbico fue más tardío. Entre los adolescentes de sexo masculino se observó que el porcentaje de jóvenes en los estadíos G2 y G3 (27,5%) fue semejante al de las fases P2 y P3 (24,4%). En el grupo de 16 a 17 años, el 59% de las niñas y de los niños se encontraban en los estadíos 5.

Los promedios y medianas de IMC tanto para los niños como para las niñas aumentaron con el desarrollo puberal, fuese medido por la etapa de desarrollo genital externo y mamario (Tabla III) o del vello púbico.

El análisis de regresión lineal incorporando los estadíos de desarrollo puberal y edad como variables independientes mostró que en las niñas cuando la evaluación fue hecha a través de desarrollo mamario y para los niños por el desarrollo genital externo, la maduración sexual presentó una asociación estadísticamente significativa, lo que no ocurrió con la edad. En los niños, la edad incluso se asoció negativamente al IMC. Se observó una interacción de las etapas de desarrollo puberal y de la edad de vello púbico en las niñas (p<0,05; Tabla IV).

Esta interacción indica que los adolescentes de mayor edad, tienen una mayor diferencia de IMC según las etapas de desarrollo puberal de lo que las adolescentes mas jóvenes. Así, por ejemplo, en niñas de 16 años el IMC varió de 15 Kg/m2 a 21 Kg/m2 dependiendo del estadío de desarrollo puberal.

TABLA III

Promedio, desviación estándar (DE) y mediana del Indice de Masa Corporal de
adolescentes, según sexo y desarrollo puberal

Indice de Masa Corporal (Kg/m2)
Estadíos
de
Tanner
Niños Niñas
N D.E. Mediana N D.E. Mediana p-X2
1

29

17,2

2,1

17,0

17

17,8

3,5

16,9

p>0,20

2

19

17,9

3,7

16,4

46

17,5

2,4

17,0

p>0,20

3

09

18,4

3,5

18,2

76

18,8

2,6

18,1

p>0,20

4

22

18,9

2,5

18,4

63

21,0

3,2

20,6

p>0,01

5

24

20,3

3,2

19,6

65

21,0

3,6

20,8

p>0,20

por ANOVA 0,006 0,001

TABLA IV

Coeficientes (b ) y valores de p asociados a regresión lineal múltiple, con Indice
de Masa Corporal como variable dependiente

Niñas

Niños

Valores de ß

Valores de p

Valores de ß

Valores de p

Modelo con mamas para niñas y genitales para niños

Edad (años)

0,03

0,76

- 0,21

0,35

Tanner (1–5)

1,04

<0,001

0,88

<0,001

Modelo con vello púbico

Edad (años)

- 0,68

0,06

0,23

0,46

Tanner (1-5)

- 1,76

0,14

2,28

0,14

Edad ´ Tanner

0,20

0,02

 

DISCUSIÓN

En el estudio no se encontraron diferencias en la prevalencia de sobrepeso cuando se clasificó el estado nutricional de los adolescentes de acuerdo a la población brasileña y las recomendaciones de la OMS en base a la población americana. En los adolescentes de esta comunidad de bajo NSE el peso deficiente fue más prevalente que el sobrepeso y el déficit estatural presentó una alta prevalencia. Sin embargo, siendo éste un estudio transversal, no se puede sacar conclusiones sobre la evolución del desarrollo puberal. Gran proporción de los adolescentes que presentaban baja estatura se encontraba en el inicio de la adolescencia, y en la fase de desaceleración del crecimiento se redujo la proporción de jóvenes con compromiso estatural. Otros autores sugieren la posibilidad de recuperación de la estatura durante el proceso de crecimiento en la adolescencia (8, 9), sin embargo, jóvenes con déficit estatural en la fase de desaceleración probablemente tendrán su crecimiento definitivamente comprometido. Cuando se compararon datos de la PNSN, 1989, durante un período de 15 años en Brasil se encuentra que hubo un aumento de la estatura, sin embargo cuando comparamos adolescentes brasileños con americanos, persiste una diferencia de 10 cm en la estatura final (10). En varios estudios la baja estatura se asoció sobrepeso en varios estudios(11, 12).

Comparando la mediana de IMC según sexo y maduración sexual de los adolescentes de este estudio y de un trabajo publicado en Chile (13) se observó gran semejanza (figura 1), siendo que el IMC en las niñas al final del desarrollo puberal tiende a ser mayor que el de jóvenes chilenas. El estudio de Burrows se realizó con escolares de diferentes niveles socioeconómicos, predominando los niveles medio y bajo, en cuatro regiones de Chile y engloba 2976 niños y 3735 niñas de 7 a 17 años. La clasificación propuesta utiliza el percentil 90 de IMC como punto de corte, para cada estadío de desarrollo puberal. Para el sexo masculino, serían considerados como sobrepeso-obesidad, en las etapas II-III, los valores de IMC >21 Kg/m2, en la etapa IV >22.2 Kg/m2 y en la etapa V >23.4 Kg/m2. Para las mujeres con desarrollo puberal en la etapa II, el valor límite sería de 20.9 Kg/m2, con incremento de 1 Kg/m2 en cada etapa de desarrollo, hasta el valor de 25.6 Kg/m2 en la etapa V. Este estudio aunque se efectuó en una pequeña muestra, indica que estos criterios serían también aplicables a los adolescentes brasileños.

CONCLUSIONES

Los trabajos de la literatura muestran que hay gran variabilidad en los estándares del estado nutricional en poblaciones de adolescentes de bajo NSE. Algunos autores refieren aumento del sobrepeso, mientras otros estudios, incluyendo éste, observaron mayor prevalencia de bajo peso. La evaluación de la maduración sexual según los criterios de Tanner para el desarrollo mamario en las niñas y genital en los niños mostró estar asociado con el IMC. Este estudio sugiere que incluir el desarrollo puberal en el criterio de clasificación del sobrepeso, es particularmente importante en el grupo de adolescentes que hayan sufrido alguna restricción previa en su desarrollo.

RESUMEN

Objetivo: El presente estudio evaluó la importancia de la maduración sexual de adolescentes de bajo nivel socioeconómico en la clasificación del estado nutricional según Indice de Masa Corporal (IMC). Métodos: Los datos fueron recolectados de fichas del Consultorio Avanzado para Adolescentes que se localiza en el Complejo del Macaco, Villa Isabel – Rio de Janeiro, de 1990 a 1997. De las 792 fichas estudiadas de personas de 10 a 20 años de edad, 326 adolescentes no poseían informaciones de peso y/o desarrollo sexual. Con todo, no fueron diferentes de los adolescentes estudiados, con relación al sexo, distribución por grupo etario y motivo de consulta. El IMC fue medido de acuerdo con dos clasificaciones: una propuesta por Sichieri & Allam (1996) usando como puntos de corte los percentiles 10 y 90 con base en la población brasileña. Y otra clasificación basada en las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Resultados: No hubo diferencias en la prevalencia de sobrepeso usando las dos clasificaciones. La prevalencia de sobrepeso fue de 10% en los niños y 11,9% en las niñas en el grupo etario de 10 a 12 años y la de bajo peso fue de 46,0% en los niños y 31,7% en las niñas en el mismo grupo de edad. La estatura abajo del percentil 10 según la población americana fue de 29,2% entre los niños y de 20,2% entre las niñas de 10 a 12 años con reducción de la prevalencia de baja estatura con la edad. Conclusiones: Los datos en conjunto sugieren la importancia del uso del desarrollo sexual en la clasificación del estado nutricional a través de IMC.
Palabras-claves: Adolescentes – Nutrición - Indice de masa corporal – Maduración sexual – Factores socioeconómicos.

Agradecimientos: Al Consejo Nacional de Investigación (CNPq), por su apoyo financiero. A Cláudia Regina Menezes da Rocha, por facilitar y coordinar del trabajo en el Centro de Atención de Adolescentes.A Adriana Simone da Cunha y Maria Aparecida Oliveira da Silva, por la recolección y digitación de los datos. A Márcia Luiza dos Santos, por el soporte estadístico y de informática. A Erik Díaz. Laboratorio de Metabolismo Energético e Isótopos Estables, INTA, Universidad de Chile, por sus sugerencias y estímulo académico. A Héctor Araya. Profesor del Departamento de Nutrición de la Facultad de Medicina. Universidad de Chile, por sus significativas sugerencias y estímulo académico.

Fuente financiadora: Consejo Nacional de Investigación (CNPq)

Enviar correspondencia a:
Karla Santa Cruz Coelho.
Rua General Gois Monteiro, No 8, Bloco: D, apto. 1101. Botafogo.
Cep: 22290-080. Rio de Janeiro - RJ. Brasil.
Teléfono Residencial: (55 – 21) 2541-8449.
E-mail: karlasccoelho@ig.com.br

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