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Chungará (Arica)

versión On-line ISSN 0717-7356

Chungará (Arica) v.36  supl.espec. t1 Arica sep. 2004

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-73562004000300053 

 

Volumen Especial, 2004. Páginas 531-534
Chungara, Revista de Antropología Chilena

SIMPOSIO MANEJO DE RECURSOS DEL PATRIMONIO CULTURAL Y
ESTUDIOS DE IMPACTO AMBIENTAL EN SITIOS ARQUEOLÓGICOS

REFLEXIONES Y SUGERENCIAS SOBRE LA ARQUEOLOGÍA AMBIENTAL EN CHILE DESDE LA PERSPECTIVA DE UN OBSERVADOR EXTERNO

Tom D. Dillehay*

* Department of Anthropology, University of Kentucky, Lexington Kentucky, 40506, USA. dilleha@uky.ede


En 1996 participé en la primera sesión donde la disciplina en su totalidad discutió el tema de la Arqueología Ambiental (AA). En aquel momento me pareció que cerca de un treinta a un cuarenta por ciento de los arqueólogos chilenos practicaban la AA. No sé cuáles serán las cifras hoy en día, pero me atrevería a estimar que la profesión en sí ha crecido de un diez a un veinte por ciento, que mucha de la arqueología que se practica en Chile está relacionada con la AA y que la AA constituye o va a constituir el mayor mercado laboral para los profesionales recién egresados. A pesar de que muchos de los temas que deben ser discutidos son específicos para quienes trabajan en la AA, muchos otros conciernen a una audiencia mucho más amplia de arqueólogos, ya que tienen que ver con el entrenamiento de nuevos profesionales, las relaciones entre la AA y la academia, la certificación, la ética profesional, las prácticas de adjudicación, la competencia desleal, los costos de hacer arqueología, la investigación y el muestreo en la consultoría arqueológica, la publicación de los resultados, la evaluación del trabajo por organizaciones gubernamentales, la relación con los grupos indígenas de Chile y la curación permanente de los artefactos. No tengo tiempo para discutir todos estos temas aquí, pero voy a concentrarme en algunos que confío sean de los más críticos para la arqueología chilena. Algunos de estos tópicos están muy relacionados. Por ejemplo, las relaciones entre la arqueología académica y la consultoría arqueológica influyen en el currículum y en el entrenamiento. Los tópicos de la certificación, la adjudicación, los costos, la evaluación y la necesidad de introducir innovaciones en la investigación se refieren todos al problema de incrementar la calidad y la relevancia científica de la consultoría arqueológica. Tengan en cuenta que muchos de mis comentarios están basados no sólo en mi experiencia en Chile, Perú, y otros países latinoamericanos, sino también en más de veinte años trabajando en Manejo de Recursos Culturales (CRM) en los Estados Unidos y en haber dirigido por varios años una unidad de investigación para la Administración de Recursos Culturales en la Universidad de Kentucky.

Relación entre la Academia y la Arqueología Ambiental

En primer lugar, no quiero establecer una dicotomía entre arqueólogos y académicos, ya que varios de los primeros ocupan también posiciones académicas. Desgraciadamente, algunos académicos ignoran o denigran abiertamente la consultoría arqueológica y sus resultados. Esto puede ser ofensivo para los no académicos, divisionista y destructivo para la arqueología como disciplina, y descorazonador para los arqueólogos graduados, muchos de los cuales seguirán carreras académicas en la AA. Los arqueólogos académicos que ignoran las leyes de preservación histórica y las normas y disposiciones, la ética y los aspectos comerciales de la AA no pueden aconsejar a sus estudiantes respecto de estas áreas. Una de las maneras de construir un puente entre estos dos grupos consiste en invitar arqueólogos para que enseñen cursos sobre AA en las universidades o, cuando corresponda, invitarlos a que hagan presentaciones en departamentos académicos. Por otra parte, más arqueólogos académicos necesitan involucrarse en establecer y mantener normas y estándares de rendimiento, en preservar propiedades históricas locales y en interactuar con el público y las agencias correspondientes. Ambos tipos de arqueólogos deberían contribuir activamente en la planificación de recursos a través de su participación en tareas como definir y dar prioridad a las preguntas de investigación y en promover la organización de bancos de datos regionales, síntesis y marcos de referencia para la investigación arqueológica.

Entrenamiento de Alumnos

Con respecto al entrenamiento de los arqueólogos para la investigación en AA, resulta desafortunado que muchos programas académicos no hayan reconocido la necesidad de los cambios correspondientes en el currículum, o que estos cambios hayan sido frenados por la inercia institucional. La mayoría de los jóvenes arqueólogos en la AA carecen de técnicas literarias y desconocen la ética, las leyes, o las normas de la AA. Una forma de resolver estos problemas es establecer pasantías que generen créditos académicos y que se desarrollen en colaboración con el sector privado y las agencias gubernamentales. Esto proveería valiosas oportunidades de estudio y trabajo para los estudiantes.

Programa de Certificación

También es necesario establecer un programa de certificación para arqueólogos profesionalmente entrenados y calificados. Sin esta certificación existe el riesgo de que individuos no calificados realicen investigación en AA, o que aquellos arqueólogos culpables de comportamientos poco éticos continúen operando sin ser sancionados. La certificación es un componente vital para el mejoramiento del rendimiento en la investigación en AA y debería ser obligatoria para la práctica profesional y comercial de la arqueología. No olvidemos que la certificación no es efectiva sin procedimientos de apelación o sin sanciones. Quizás la Sociedad Chilena de Arqueología o la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos deberían dirigir este programa.

Práctica de Licitación de Trabajo y Competencia enArqueología Ambiental

Algunos arqueólogos manifiestan su preocupación porque el actual sistema de llamado a licitación, adjudicación y evaluación del desarrollo de servicios arqueológicos con frecuencia no resulta en la mejor arqueología posible. A menos que se introduzcan cambios en este proceso, es probable que las presiones generadas por la disminución en los presupuestos arqueológicos sólo empeoren la situación. Los consultores arqueológicos a menudo se quejan de los procedimientos federales de adjudicación y contrato, citando problemas que van desde llamados a licitación injustos hasta la administración incompetente de los contratos y la ciega

aceptación de propuestas excesivamente bajas. Los problemas éticos más graves ocurren cuando se intenta obtener el máximo beneficio a costa de un rendimiento bajo el estándar, lo que trae como consecuencia el deterioro de los recursos; o al hacer una propuesta que resulte demasiado baja para completar satisfactoriamente el trabajo, con la intención de solicitar, más adelante, dinero adicional. Asimismo, propuestas bajas hechas por consultores incompetentes, ya sea en la estimación de costos o en la ejecución completa del trabajo contratado, resultan igualmente perniciosas y carentes de ética. Para aquellos clientes y reguladores que estén genuinamente interesados en la preservación de los recursos arqueológicos, en el largo plazo resulta una mala estrategia priorizar las propuestas de bajo costo en pos de un alto rendimiento, pues su efecto traerá como consecuencia que los malos consultores eliminen a los buenos.

Qué Hacer para Resolver el Problema

1) Desarrollar y ofrecer entrenamiento y guía para aquellos que preparan propuestas de trabajo en AA.
2) Llamar la atención sobre las deficiencias en los procedimientos de adjudicación y contrato, abrir canales de comunicación entre los arqueólogos y las firmas gubernamentales o privadas que licitan trabajo en AA.
3) Apoyar la evaluación por pares de los diseños y reportes de investigación.

Programa de Muestreo

Una de las realidades de la AA es que el universo de investigación le es impuesto al investigador. A raíz de que la prospección está usualmente confinada a un proyecto de desarrollo o a un área artificialmente limitada que será afectada por el desarrollo, el muestreo debe estar diseñado para acomodar esas restricciones y para generar datos relevantes para los problemas científicos. Preguntas de investigación cuidadosamente pensadas deberían sugerir el tipo y niveles de muestreo necesarios. Algunas de estas preguntas de investigación están contenidas en anteriores publicaciones sobre la región. A pesar de que cada área es diferente, otras preguntas y diseños de investigación pueden ser tomadas en préstamo de regiones vecinas o aún lejanas.

Reflexiones y Sugerencias Sobre la Arqueología Ambiental

Algunas soluciones sugeridas:

1) Promover la organización de bancos de datos regionales, síntesis y marcos de trabajo para la investigación y la planificación de recursos con preguntas de investigación bien definidas para cada región.
2) Promover el establecimiento de bancos de datos en la Red sobre publicaciones, investigación actual, técnicas y otras.
3) Ayudar a coordinar equipos de trabajos regionales encargados de desarrollar diseños de planificación para guiar la investigación, promover la comparación e integrar citas de datos, a través de bancos regionales on-line.
4) Promover el uso de tecnologías y estrategias de sondeo que nos permitan prever el potencial de un sitio en una etapa lo más temprana posible de la investigación.
5) Patrocinar el desarrollo de una serie de normas detalladas sobre la prospección y la excavación de muestreo en AA.

Publicaciones

Un tema importante es que los usuarios potenciales de los reportes de AA a menudo no están conscientes de su existencia ni de su disponibilidad. Autores individuales, organizaciones locales y la disciplina en general sirven como repositorios regionales para los reportes, pero no hay consistencia en la forma en que estos datos e informes son archivados. Esto tiene como consecuencia que los informes de AA de hecho no estén disponibles y a menudo no se consideran literatura académica. Sin embargo, es necesario que este creciente cuerpo de datos sea más accesible y más usado por los arqueólogos, tanto en la AA como en la academia.

Quizás los informes de AA se podrían numerar bajo un título aparte en el Boletín de la Sociedad Chilena de Arqueología o en una página web a ser desarrollada para este tipo especial de arqueología. O quizás los resúmenes de estos informes se podrían publicar en alguna otra parte.

Un Proceso Nacional de Evaluación

La falta de un proceso objetivo de evaluación organizado a nivel nacional que esté centrado en la relevancia y la calidad de la investigación arqueológica reduce los beneficios que podrían resultar del cumplimiento de la legislación y normas de la disciplina, a la vez que alienta el trabajo mediocre y baja el perfil de los estudios arqueológicos ante los clientes. Un programa de evaluación de los trabajos realizados es indispensable para la ética y la calidad del trabajo. La experiencia en los Estados Unidos indica que la falta de una evaluación por los pares, la oscuridad y/o la brevedad de cierta literatura de AA y el desinterés por comentar críticamente los trabajos deficientes de parte de algunos arqueólogos, agencias regionales y estatales puede alentar la producción de trabajos e informes de baja calidad, a veces, incluso, hasta deshonestos. Con el fin de enfrentar estos problemas, se sugieren las siguientes recomendaciones:

1) Transmitir a las agencias federales y locales la importancia de contar con personal técnicamente calificado para realizar evaluaciones arqueológicas y proveer los antecedentes sobre los requerimientos mínimos para realizar AA;
2) Alentar a firmas individuales de AA para que contraten individuos calificados;
3) Alentar el uso de evaluadores imparciales o externos.

Relaciones con los Indígenas Chilenos

En las áreas donde residen indígenas chilenos, algunas agencias, como por ejemplo la CONADI, han alentado a los arqueólogos a que consulten a las comunidades indígenas acerca de la arqueología. Los indígenas chilenos tienen un interés personal en la arqueología, aunque cada grupo puede tener una idea diferente acerca de cuál es ese interés. Se recomienda desde ya involucrarse en estos temas. Algún día, cuando los grupos nativos tengan más poder y más conciencia de su situación y de sus derechos, ellos podrían y deberían demandar una participación mayor en relación con los enterramientos y los restos humanos. Si los arqueólogos no dedican el tiempo necesario para consultarlos sobre estos temas y para sensibilizarse acerca de sus necesidades, la desconfianza puede crecer. La sociedad y la dirección deberían alentar al crecimiento del diálogo entre nativos y arqueólogos.

Conclusiones

No me cabe duda de que no he tocado o no he sabido reconocer otros temas igualmente importantes. De ser así, espero que éstos sean individualizados y discutidos. Estos comentarios han sido simplemente algunas sugerencias y preocupaciones específicas desde el punto de vista de alguien que ha trabajado por más de veinticinco años en Chile y por treinta años en el manejo de recursos culturales en los Estados Unidos y otras partes.

 

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