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Chungará (Arica)

versión On-line ISSN 0717-7356

Chungará (Arica) v.36  supl.espec. t1 Arica sep. 2004

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-73562004000300017 

  Volumen Especial, 2004. Páginas 141-149
Chungara, Revista de Antropología Chilena

SIMPOSIO ESTADO ACTUAL DE LA ARQUELOGÍA HISTÓRICA EN CHILE: TEORÍA Y MÉTODOS

LA PRIMERA BOLSA COMERCIAL DE VALPARAÍSO: INFORMACIÓN HISTÓRICA y ARQUEOLÓGICA

Alex Riveros B.*, Pablo González G. y Alejandra Didier P.**

* riverosydidier@entelchile.net
** rayenlikan@hotmail.com


Se presentan los resultados parciales de los trabajos arqueológicos de rescate realizados en la Plaza Sotomayor de la ciudad de Valparaíso, V Región, Chile. En tal sentido se da cuenta del descubrimiento de los cimientos de la antigua bolsa comercial de la ciudad, y de los trabajos de relleno y consolidación del terreno, así como de la investigación y documentación histórica.

Palabras claves: Arqueología histórica, de rescate, excavaciones masivas, cimiento hidráulico.
We present the results of our salvage archaeological carried out at the Sotomayor square in the harbor of Valparaíso, 5th region, Chile. We report the discovery of the following features: the foundations of the ancient stock market of the city; land fill works. Besides, we describe the historical documentary data available for this issue.

Key words: Historical archaeology, massive rescue, excavations, hydraulic foundation.


Hace ya poco menos de 150 años, en la ciudad puerto de Valparaíso, se inauguraba con mucha pompa un bello e imponente edificio destinado a cobijar a la primera bolsa comercial del país. Por aquel entonces el paisaje resultaba notablemente distinto al actual. Hagamos un racconto con un larga vista de largos años: el nivel piso se encuentra 67 cm por debajo del actual y el mar ha retrocedido más de 130 m en el corazón mismo de la ciudad, Plaza Sotomayor.

Valparaíso asoma como una ciudad emergente, en sus calles y plazas se encuentra un petit monde. Variados y lejanos idiomas confunden los oídos de los locales. El sector puerto (ese donde se ubica el edificio de la Intendencia en calle La Planchada, por la plazuela de San Agustín, que se levantó hace más o menos 30 años, hacia 1830) se encuentra atestado de gente; es que acá se reúne toda clase de personas: autoridades de la república, como generales, almirantes, gente del gobierno, políticos; hombres importantes de comercio, algunos destacados diplomáticos como embajadores y cónsules, marinos de todos rangos y países, personajes de la aristocracia criolla, damas distinguidas y también de las otras, fornidos cargadores y viajeros, sobre todo viajeros.

En el mar el ambiente no es menos colorido, la extensa rada se encuentra siempre colmada de navíos de todos colores y banderas. La verdadera fiesta se encuentra en el mar ­por supuesto cuando está en calma, de lo contrario es un dramático es
pectáculo­ con barcos pintados e irisadas banderas; mirarlos es una alegría en su eterno vaivén y una lección de insignias, pendones y velamen. No menos educativo es la variedad de naves pequeñas y grandes: góndolas, bergantines, barcas, goletas, corbetas, fragatas y toda clase de pequeñas embarcaciones. Imponentes se ven sus palos, ya sea en naves de uno, dos o tres, y para qué hablar de las velas en mástiles, trinquete, mesana ya sean cuadradas, cangrejas o escandalosas.

Hoy, 6 de marzo del año de 1858, ha venido don Manuel Montt a inaugurar el bello edificio de la bolsa comercial. Una cara de la construcción mira a la plazuela en paralelo al edificio de la Intendencia, en tanto la otra es vista desde el mar por los viajeros y sus naves y cuando la mar sube o se pone brava, golpea el resistente cimiento de la construcción. De este mismo lado, por el centro del edificio donde se ubica el portal que conduce a la plazuela, se encuentra el muelle de esqueleto de madera que se adentra por la mar en dirección norte.

Este nuevo muelle reemplaza al antiguo que se ubicó 80 metros más atrás. Cuentan los más viejos que ese muelle nació hace más de tres décadas, a causa de un barco que un temporal arrojó frente la oficina del resguardo marítimo. De hecho, muchos presenciaron los enormes trabajos en el fondo marino que hacen que nuestro flamante edificio se levante juntamente ahí.

-¡Sshhh! ¡Silencio! El señor Montt comienza su discurso.

Antecedentes Generales

En el marco de la construcción de estacionamientos subterráneos en Plaza Sotomayor, se realizó el hallazgo de material arqueológico. Esto obligó, de acuerdo a la ley 17.288 de Monumentos Nacionales y su reglamento, a la concurrencia de un equipo interdisciplinario con el objeto de realizar labores de rescate patrimonial. Los trabajos arqueológicos se iniciaron con fecha 16 de octubre de 1998, a casi dos meses de iniciadas las labores de excavación masiva. Esta situación provocó la pérdida de un gran caudal de información arqueológica, ya que se excavó un amplio sector de la plaza, comprendido entre las calles Serrano y Cochrane, sin la supervisión de personal idóneo.

El Trabajo Arqueológico en Plaza Sotomayor

Dada la premura del tiempo, la investigación documental se realizó en paralelo al trabajo de terreno. No se encontró información de excavaciones arqueológicas anteriores en el sector. Sólo se mencionó en prensa local el hallazgo de algunos cañones con motivo de las reparaciones realizadas en el Muelle Prat, a causa del terremoto de 1985.

La información documental resultó muy abundante. Incluyó relatos de cronistas y viajeros que se remontan al descubrimiento de Chile y se extienden hasta el siglo XIX; abundantes grabados desde principios del siglo XVII hasta el XIX; fotografías desde mediados del siglo XIX y primeros decenios del XX; variados mapas y planos creados para fines diversos; numerosas pinturas y dibujos, principalmente del siglo XIX. Esta recopilación de documentos daba cuenta del desarrollo de Plaza Sotomayor, corazón del puerto principal, a través de los años.

La investigación documental tuvo por objeto principal proporcionar antecedentes sobre la probable ubicación de los vestigios de las estructuras que conformaron la plaza a lo largo de su historia y, por otra parte, la documentación de los hallazgos.

El trabajo en terreno se realizó a través de equipos de excavación encargados de realizar cuadrículas trazadas según la información proveniente de la investigación documental. Por otra parte, un supervisor de excavación masiva se encargó de controlar todo tipo de excavación en la obra que fuera hecha por jornaleros, maquinaria liviana y/o pesada.

La supervisión de excavación masiva tuvo el objeto de, primero, realizar la recolección selectiva del material arqueológico presente en los sectores removidos y, segundo, detener la excavación masiva al presentarse algún rasgo cultural o estructura de relevancia histórico-arqueológica. Al cumplirse el segundo caso, se procedía con la intervención del equipo profesional, aplicando métodos propios de la disciplina arqueológica, como son el despeje, registro y posterior levantamiento.

Dada la gran extensión del sector a intervenir, éste se dividió en subsectores denominados paños y entrepaños, correspondiendo los entrepaños a las calles que cruzan la plaza y los paños a los sectores limitados por estas calles (Figura 1). Paño 1 corresponde al sector entre las calles Serrano y Cochrane; paño 2 entre Cochrane y Blanco; paño 3 entre Blanco y Errázuriz; paño 4 entre Errázuriz y Puerto. Los entrepaños corresponden a la calle Cochrane, entrepaños 1 y 2; la calle Blanco, entrepaños 2 y 3; la calle Errázuriz, entrepaños 3 y 4. Debido a que el norte magnético queda desfasado de la actual línea de construcción de las calles, se opta por señalar cada línea lateral de la plaza con las últimas letras del abecedario quedando como sigue: calle Serrano denominada con la letra W ­suroeste­; calle Sotomayor (sector Bomberos o Correo) con la letra X ­sureste­; Sector Puerto con la letra Y ­noreste­; calle Sotomayor (sector Hotel Victoria o Sudamericana) con la letra Z ­noroeste­.


 
Figura 1. Detalle de plano de planta de Plaza Sotomayor y proyección de los cimientos del edificio de la Bolsa Comercial.

A su vez, se utilizó la nomenclatura del plano arquitectónico de planta de la obra que indica ejes que cruzan desde W hasta Y, numerados del 1 al 23. Por X hasta el Z también van ejes, esta vez indicados por las letras del abecedario de la A a la Z. Este sistema de ejes nos dio una mejor ubicación, aportando en la metodología de trabajo al permitir el registro planimétrico y topográfico de los hallazgos con precisión exacta en relación con plano en comento.

La Información Documental

La información documental recopilada vinculada a la bolsa comercial señala que

se inauguró el 6 de Marzo de 1858, por don Manuel Montt. 12 años más tarde se formó en la capital una sociedad similar. La antigua Bolsa ocupaba el sitio en que se levanta hoy el monumento a la Marina (Aguirre 1946:46).

El edificio se encontraba frente al desembarcadero, a modo de antesala o entrada a la ciudad para quienes llegaban por mar. Se construyó su estructura en madera y caña de Guayaquil, imitando albañilería, sobre un terreno formado artificialmente por medio de terraplenes y malecones, en un sector que hacia 1840 era mar profundo. Su arquitecto y constructor fue Juan Berg y el costo de la obra ascendió a $ 50.000.

Mide este edificio 51 metros de frente por 10 metros 50 de fondo i tiene dos fachadas, una que mira hacia el mar, sobre el muelle, i la otra hacia la plaza ya citada Una torrecilla o mirador corona el centro de todo el edificio i sirve para fijar las señales barométricas del estado del tiempo durante el invierno (Tornero 1872: 144).

El 31 de marzo de 1866 la ciudad de Valparaíso fue bombardeada por la flota española, a raíz de una disputa comercial entre España y el Perú. El capítulo se conoce en la historia como la guerra con España (Figura 2). El edificio de la bolsa:


 
Figura 2. Grabado Guerra de España y Chile. Las mujeres de Valparaíso, en presencia de la escuadra española, bloquean el puerto entonando himnos patrióticos (Archivo Museo Histórico Nacional).

...fue acribillado de balas i bombas por uno de los buques de la escuadra española que con el objeto de incendiar la Bolsa i el palacio de la Intendencia se colocó a corta distancia del muelle. Sin embargo, escapó milagrosamente del terrible efecto de las bombas i las balas rasas; solo consiguieron traspasar sus paredes sin daños de consideración, gracias a la lijereza de su estructura de madera y caña de Guayaquil. Poco tiempo después del bombardeo, se procedió a reparar las averías del edificio i se consiguió dejarlo, con gasto insignificante, perfectamente refaccionado i tan sólido como en su orijen (Tornero 1872:144).

En el sector de la fachada que enfrentaba al mar, entre 1869 y 1870, se construyó

una espaciosa esplanada que ha convertido en terreno firme todo el espacio que antes ocupaba el muelle de esqueleto transformado hoy en una especie de muelle sólido, por medio de una rampa de piedra i mezcla hidráulica (Tornero 1872:144).

Pinturas de época muestran al edificio de la bolsa con la línea de marea muy próxima a la entrada, situando este edificio sobre terrenos correspondientes a una playa. Con posterioridad, se observa una verdadera costanera antecediendo al muelle sólido que describen las fuentes escritas. La fachada que enfrenta la Plaza de la Intendencia ­hoy Sotomayor­ no presenta mayores transformaciones, salvo aquellas derivadas de las modificaciones en el sistema de transporte público y la instalación del monumento a Lord Cochrane (1873), durante el tiempo que el edificio estuvo en uso.

Particular atención merece la figura que decora la cubierta de una pequeña mesa lateral, en ébano, perteneciente a Pablo Neruda, que se encuentra en su casa de Valparaíso, La Sebastiana. En nácar se representan los trabajos que dieron origen a los terraplenes sobre los que se asentó la bolsa y la construcción del edificio mismo. Se trata de una mesa datada a mediados del siglo XIX y erradamente identifica la construcción de la antigua aduana.

La bolsa comercial funcionó alrededor de 34 años como centro de las transacciones, de intercambio de ideas y de difusión de noticias, hasta que las autoridades destinaron estos terrenos para levantar el Monumento a la Marina.

Las Labores de Terreno

Con el objeto de detectar los cimientos del edificio de la bolsa, descrito en la documentación, se realizaron dos cuadrículas de tres por tres metros en paño 3, en la intersección de los ejes L-22 y O-22. Por las características del terreno se excavó siguiendo estratos artificiales de 50 cm con un sistema de talud-terraza a fin de evitar los desprendimientos de perfiles. La profundidad a excavar estuvo determinada por la cota de fundación de los estacionamientos (Figura 1).

La cuadrícula O-22 se presentó estéril a partir de los 100 cm de profundidad. La unidad L-22 registró una compleja estructura de canales de desagüe de aguas servidas, construidos en ladrillos, argamasa y piedra laja, además de abundante material artefactual y ecofactual. El material artefactual se compuso por loza, cerámica, cerámica vidriada, vidrio, artefactos en hueso (pipas), etc. La presencia de algunos diseños diagnósticos en la loza nos permite afirmar que se trata de material del siglo XIX. En síntesis, a través de las unidades de excavación sistemática no se detectaron restos de la antigua bolsa comercial.

Es importante indicar que el trazado de las cuadrículas se vio limitado por la presencia del Monumento a los Héroes de Iquique, puesto que se debía respetar cierto perímetro en torno a éste, reduciéndose de manera considerable el área susceptible de intervención arqueológica. Por otro lado, la programación de los trabajos por la empresa en paño 3 extendió la excavación desde el 9 de noviembre del 1998 hasta el 19 de marzo de 1999, generando eventuales problemas de continuidad en el registro. Finalmente se debe considerar, sobre el trazado de las unidades, que buscamos una estructura cuya ubicación precisa fue extremadamente incierta, por cuanto los ejes y orientaciones de las líneas constructivas de la actual configuración de la plaza difieren en demasía con la del siglo pasado. Antiguamente, la plaza se orientaba con clara dirección norte y en su primer cuadrante (paño 1) a lo menos 15 m más hacia el interior de la plaza por ambas líneas constructivas que en la actualidad. En tanto paño 3 era más ancho que el anterior. De este modo, el edificio de la bolsa cerraba por completo la plaza, excediendo con sus muros las líneas de edificación actual. Por supuesto que a estas conclusiones se llegó gracias a los hallazgos mismos.

El sector paño 3 no fue excavado en su totalidad por la presencia del monumento-cripta, limitándose a los ejes L/M desde eje 1 a 23 y ejes L/Q desde 15 a 23. La excavación masiva con retroexcavadora se inició en los ejes 15/23 por ejes M a P, sector donde se realizó una zanja de 34 m de largo por 6,50 m de ancho.

A partir de esta excavación fue posible definir la estratigrafía del sector. El primer estrato estaba compuesto por una capa de asfalto de 6 cm de espesor que correspondía a la calle de ese momento. A continuación una losa de hormigón de 20 cm de espesor. El siguiente estrato fue un relleno de limo arcilloso con inclusión de arena gruesa tipo maicillo con grava y gravilla, con clastos de cantos angulados (concordando con la información del IDIEM sobre mecánica de suelos). Presentó este estrato un color café claro amarillento, de humedad media y baja compactación. El estrato se proyectó por una amplitud de 214 cm llegando a la cota ­240 cm. Fue seguido por un estrato de arenas finas de 20 cm de espesor, sucedido por una serie de microestratos de arena, similares a los producidos por el movimiento de agua. Al alcanzar una profundidad de 430 cm, cota de fundación, se presentó un estrato de arena mediana a gruesa de color gris oscuro con bastante material cultural, como fragmentos de loza, vidrio, cerámica vidriada, metal y cerámica, además de restos malacológicos y óseos. Este estrato correspondería al fondo marino del siglo XIX, y se observó con saturación de humedad, debido a una napa freática en el sector.

Esta estratigrafía fue observable en todo paño 3, lo que indicaría que los dos rellenos observados ­arena y limo­ corresponderían a eventos claramente diferenciados y realizados de una sola vez, en un momento particular de la ocupación de este sector. El más profundo correspondería al evento de relleno asociado a la construcción de la bolsa comercial; en tanto el segundo, al Monumento a los Héroes de Iquique.

Se despejaron sectores íntegros del cimiento de la bolsa, a 67 cm de profundidad, en (Figura 3) Eje L-15 a L-22 con una extensión de 5,03 m de largo; eje 22(-1,8 m) desde Eje L a N con 5,63 m de largo; eje N(-2,5 m) con 6,68 m de largo.


 
Figura 3. Dibujo de planta donde se indican los sectores íntegros del cimiento de la bolsa, los sectores disturbados del cimiento de la bolsa, sectores del cimiento hidráulico.

En los primeros sectores descubiertos del cimiento en la parte superior fueron observadas dos hiladas de ladrillos puestos de plano y a lo largo de toda ésta, con un ancho de 81 cm. Estos ladrillos tienen una medida de 40 cm de largo por 20 cm de ancho y 6 cm de espesor. Por los costados de éstos se observaron pequeñas piedras adheridas con argamasa, lo que hace una amplitud ­ancho­ superior del cimiento de 100 cm. Se construyó el cimiento con piedras de granito canteadas en diferentes tamaños, desde los 90 cm de largo por 80 cm de ancho y 50 cm de alto, a los 20 x 15 x 10 cm, respectivamente. Estas se hallaron dispuestas alternadamente, adheridas con argamasa.

La terminación exterior del cimiento presentó las piedras a la vista y las oquedades entre piedras rellenas con argamasa (Figura 4). El sector interior se observó enlucido por una capa de argamasa en toda su extensión (Figura 5). El sector que enfrenta al mar presenta un talud cuya mayor amplitud es de 70 cm en la parte inferior, en cambio el sector lateral y el que enfrenta a la plaza tienen un talud de sólo 20 cm. La mayor amplitud del talud, 170 cm en total en la parte baja, apunta a una solución destinada a brindar mayor solidez estructural, lo que era necesario pues cumplió la función de malecón, al ser golpeado por el oleaje.


 
Figura 4. Detalle exterior del cimiento con platina de anclaje.


 
Figura 5. Detalle interior del cimiento con platina de anclaje.

En el sector inferior del cimiento que enfrenta al mar se observó la presencia de platinas metálicas atravesándolo. Estos ganchos metálicos de 20 cm de largo, 8 cm de alto y 1,5 cm de espesor tienen tres orificios en su lado plano que sobresalen por encima de las piedras canteadas. Por el lado posterior (talud) se observaron platinas soldadas de plano vertical al muro en forma de 'T' a modo de soporte. Se encuentran separadas entre sí por 2,5 m y a una distancia de 1,5 m desde las esquinas exteriores de los muros.

En los sectores L-15/1, M-1/4 y O-22/1 se registró la presencia de muros disturbados producto de las excavaciones para levantar el Monumento a los Héroes. En los sectores M-1/4; L-6/9; M-15; L/15 se observó una compleja estructura de madera de roble pellín a una profundidad de 4,40 m. El conjunto de maderos de 120 cm de largo por 20 cm de ancho y 16 cm de espesor se introducían en forma diagonal en el cimiento, separados entre sí por 2,10 m los del frontis y por 1,4 m los de los costados (Figura 6).


 
Figura 6. Detalle del cimiento hidráulico.

Estos maderos, a su vez, estaban ensamblados a hileras de maderos de roble con puntas aguzadas de 300 cm de largo tendidos horizontalmente en paralelo al frontis. En cambio, paralelo al costado se encontraron estacas de las mismas dimensiones separadas por 1,4 m. Finalmente, maderos de 3 m de largo afirman por la parte superior las hileras, superponiéndose aquellos que sustentan la estructura paralela al muro lateral. Es así como se articulan verdaderas vigas estructurales (de 6 cm de ancho, por 20 cm y un largo de 300 cm), estacadas a la arena por maderos en hilera (de 19 cm de ancho, por 6 cm y un largo de 120 cm) con punta inferior aguzada. Esta complejísima red de maderos ancló el cimiento a través de las platinas ya descritas.

Estos maderos correspondían a los primeros indicios de una estructura de sustentación del edificio de la bolsa. Se trata de una fundación realizada para asegurar el cimiento y que hemos identificado como cimiento hidráulico y usada para estructuras de gran envergadura en el fondo marino arenoso. Esta obra de ingeniería nos dio cuenta de una tecnología de punta en este edificio.

Fue recuperado material asociado como fragmentos de cerámica, carbón, zapato, cerámica vidriada, loza con y sin decorar, vidrio, además de restos óseos y botánicos.

De todas las estructuras descritas se dibujaron plantas y perfiles, también de dibujos de detalles constructivos. Se tomaron fotografías y vídeo, además de la realización del levantamiento topográfico y planimétrico.

Síntesis y Conclusiones

La información documental nos entrega datos sobre aspectos "externos", visibles, del edificio de la bolsa comercial. Sus dimensiones, materiales con los que fue construido, su emplazamiento relativo, modificaciones en su entorno y las reparaciones. Toda esta información es muy general y, sin embargo, bastante certera.

Los trabajos arqueológicos permitieron develar la manera en que se levantó este edificio, sobre terrenos arenosos ganados al mar; terrenos que difícilmente permitirían sustentar grandes y pesadas estructuras, sin una adecuada preparación del terreno. A través del denominado cimiento hidráulico se pudo afianzar y rellenar el sector donde se levantó el edificio. A éstos se refieren las fuentes como un "complejo sistema de terraplenes y malecones". Este consiste en un tramado o red de roble regularmente cuadriculado y estacado al fondo marino. Así, las fundaciones del edificio de la bolsa comercial fueron ancladas a esta red asegurando su solidez y conformando una suerte de pilotaje.

Se tiene un conocimiento muy general de cómo se construyó el edificio mismo, pero no hay documentación de la preparación previa de los terrenos ni de las características de sus cimientos. A nuestro entender ésta correspondería a la etapa más relevante de los trabajos, puesto que el edificio se levantó sobre terrenos artificialmente rellenados y quitados al mar. Este relleno descansaba sobre fondo marino arenoso, saturado de humedad producto no sólo por la floración de agua salobre, sino, además, de napas freáticas provenientes de las quebradas que rodean el sector. Por estas características surgió la necesidad de aplicar tecnología de punta, a fin de levantar el edificio. Las tareas comenzaron con el socavamiento del terreno hasta alcanzar el fondo marino, donde se enterraron con martinete estacas de roble pellín, madera de alta resistencia a la humedad. Se observaron cinco hileras de estacas (Figura 7).


 

Figura 7. Dibujo que recrea el cimiento de la bolsa comercial y el cimiento hidráulico.

La primera línea de maderos estaba orientada en paralelo al cimiento del edificio, observándose un total de cinco hileras, tres al interior del cimiento y una por cada cara exterior. Al interior la estructura está constituida por dos vigas en paralelo al costado, que cubren la totalidad del ancho del edificio y unen una hilera de estacas separadas por 50 cm como promedio. En el sector del cimiento que se encontraba intacto se registraron cuatro de estas
estructuras, que se encajan por encima de las anteriormente descritas.

Agradecimientos: Queremos agradecer a todos los que participaron en las labores de terreno y de laboratorio: Angélica Cardemil, Ximena Novoa, Mario Henríquez, Paola Grendi, Rodrigo Riveros, Gonzalo Cores, Alvaro Olguín, Sergio Avendaño, Francesca Brautigam, Juanita Baeza. A los museos Naval y de Historia Natural por el apoyo en documentación e infraestructura que nos entregaron, a Cristián Becker y finalmente a Milagros Aguirre y Ana María Watkins.

 

REFERENCIAS CITADAS

Aguirre, L.1946 El Libro de Valparaíso: 1536-1946. Valparaíso.         [ Links ]

Tornero, R. 1872 Chile Ilustrado. Librerías y Agencias de El Mercurio. Valparaíso.         [ Links ]
 

 

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