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Chungará (Arica)

versión On-line ISSN 0717-7356

Chungará (Arica) v.33 n.1 Arica ene. 2001

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-73562001000100011 

EVOLUCIÓN DE LAS PRÁCTICAS MORTUORIAS 
EN EL LITORAL DE LA OCTAVA REGIÓN

Víctor Bustos Santelices*, Nelson Vergara Bórquez*

*Universidad San Sebastián, Diagonal Pedro Aguirre Cerda, Concepción., Chille. E-mail: vbustos@mater.uss.cl
Recibido: mayo 1999. Aceptado: diciembre 2000.

El litoral de la Octava Región presenta una intensa ocupación humana manifestada en más de 40 sitios arqueológicos principalmente conchales caracterizados por una profunda densidad vertical de hasta 7,2 metros de profundidad (El visal) con datas que varían desde los 4.350 ± 70 A.P. (equivalentes al Arcaico Medio de la zona centro sur andina) hasta el momento del contacto hispánico. Talcahuano 1 presenta datas de 3.950 ± 70 A.P. hasta el cerámico tardío, y Bellavista 1 presenta fechas entre los 3.300 al 3.880 A.P. que corresponden al momento precerámico (Arcaico Medio). En las zonas periféricas de todos estos conchales se encuentran manifestaciones de prácticas mortuorias las que evidencian similitudes para igual período cronológico y variaciones a través del tiempo. De esta manera, mientras en los períodos tempranos (precerámicos) los restos esqueletales presentan posiciones flectadas (posición fetal) lateral derecha, en los niveles superiores se encuentran en posición de cúbito dorsal e incluso vertical como es el caso de Tubul 1-A.

Palabras claves: Bioarqueología, arqueología costera.

The littoral of the 8th Region presents an intense human occupation consisting in more than 40 archaeological sites, principally shell midden sites characterized by a profound depth of up to 7,2 meters (El Visal) with dates that vary from 4,350 ± 70 B.P. (equivalent to the middle archaic of the South Central Andean zone) until the time of Hispanic contact. Talcahuano 1 presents dates of 3,950 ± 70 B.P. until the late ceramic, and Bellavista 1 presents dates between 3,300 and 3,880 B.P. which correspond to the preceramic (Middle Archaic). In the peripheral zones of all the shell sites there is evidence of mortuary practices that present similarities for the same chronological periods and variations throughout time. In this way, while in the early periods (preceramic) the skeletal remains are in the fetal position on their right sides, in the superior levels they are on their backs and vertical as in Tubul 1-A.

Key words: Bioarchaeology, coastal archaeology.

El Golfo de Arauco y la Bahía de Concepción en la Octava Región de Chile, forman parte del área Extremo Sur Andina (Lumbreras 1981). Corresponde a un litoral higromórfico, adosado a la Cordillera de la Costa el que presenta una naturaleza exuberante proveedora de abundantes recursos de flora y fauna. Llagostera (1989), señala que "prácticamente todo el suelo está cubierto por un manto continuado de vegetación. Hay una gran variedad de frutos, hojas, tallos, bulbos, gramíneas y hongos comestibles; una variada gama de aves y algunos mamíferos, a los que habría que agregar los peces, camarones, apancoras y ranas de las fuentes dulceacuíferas. En esta costa ya no se observan los fenómenos de surgencia ni tampoco se encuentra la superabundancia ictiológica que caracteriza las aguas del norte. En todo caso, esta restricción es compensada por las poblaciones de bivalvos que se benefician con los nutrientes arrastrados por los ríos. Los potenciales marítimos y continentales son competitivos a nivel proteicos; pero hay considerable ventaja en el aporte continental, a nivel de los carbohidratos ...". Para esta zona, la abundancia de recursos biológicos e hidrológicos incentivaron una ocupación humana mas bien intensiva, como lo verifican las numerosas excavaciones arqueológicas en sitios que presentan un enorme potencial vertical como es el caso de: El Visal (7,2 metros), La Trila (6,2 metros), Talcahuano 1 (4,5 metros), Bellavista 1 (2,5 metros) etc., los que a su vez presentan un gran potencial horizontal que inducen a pensar que sus pobladores fueron poseedores de técnicas eficientes de explotación de los recursos del entorno medioambiental que por su abundancia hacía innecesario los desplazamientos mayores, generando una suerte de sedentarismo.

La batería de fechas disponibles hasta este momento, sitúan a estos sitios entre los 4.500 y los 2000 antes del presente, situación que permite adscribirlos al denominado Arcaico Tardío, de esta zona del país, de acuerdo a la cronología relativa propuesta por Seguel y Campana (1970).

El Período Arcaico

En términos generales, entendemos por Arcaico al periodo cultural desarrollado en el Holoceno que se sucede al periodo paleoindio del pleistoceno, caracterizado por actividades de caza, pesca, recolección, la práctica de trashumancia, así como también el ensayo de una agricultura experimental y el esbozo de la domesticación de animales.

Dado por una parte, las características físicas de nuestro territorio, que se desplaza de norte a sur en una estrecha franja de terreno situado entre el litoral y la vertiente occidental de los Andes y por otra, que el foco de irradiación de la cerámica se encuentra en la línea ecuatorial (Andes septentrional), la consolidación de la cerámica en nuestro país, se va sucediendo también de norte a sur y por lo mismo, la culminación del periodo arcaico va siendo más tardío en cada región. De esta manera, mientras en el Norte Grande el periodo Arcaico finaliza hacia el 4.000 A.P. (Santoro 1989), en nuestra zona ello ocurre hacia el 2000 A.P., con el surgimiento de la cerámica en el sitio Talcahuano 1, con una data de 130 D.C.

Por los antecedentes anteriores, podemos señalar que el periodo Arcaico en el Litoral de Golfo de Arauco y Bahía de Concepción, comprende una fecha que se remonta a los comienzos de Holoceno hasta los comienzos de nuestra era. Durante este largo periodo de tiempo, significativos cambios ecológicos se suceden producto del aumento o disminución de la temperatura media de la tierra provocando una serie de oscilaciones glacioeustáticas marinas, las que llevó a Seguel y Campana (1970) a plantear una cronología relativa para esta zona, en base a los bioindicadores malacológicos predominantes durante las oscilaciones.

El primer período (Arcaico Temprano), correspondería al óptimo climático máximo acaecido entre el 8500 y 6500 A.P., donde el nivel marino comienza a remontar vertiginosamente y permite el ingreso a la zona de la especie ostión (Chlamys purpurata).

Entre el 6500 y el 4500 A.P. (correspondiendo al Arcaico Medio) el nivel marino alcanza en una primera etapa entre 4,5 a 5 metros por sobre el nivel del mar actual, con un clima lluvioso y frío que permite el ingreso a la zona de la especie ostra (Ostrea chilensis) y del choro zapato (Choromythilus chorus) provenientes de más al sur.

A partir del 4800 y hasta el 4500 A.P., sobreviene producto de una disminución de la temperatura media de la tierra, una nueva baja del nivel marino que alcanza a los 4 metros por debajo del nivel actual, la que se conoce con el nombre de Regresión de Bahamas, la que permite el reingreso de los ostiones a la Bahía de Concepción.

Entre el 4500 y el 2000 A.P. (Arcaico Tardío) sobrevienen nuevos eventos positivos del nivel marino que deja las terrazas de los 3 metros por sobre el nivel del mar actual, con el ingreso de nuevas especies de bivalvos como la almeja (Protothaca thaca) y la navajuela (Tagelus dombeii) en el Golfo de Arauco.

Como en los asentamientos humanos del área Raqui-Tubul, las ostras aparecen desde el inicio de la ocupación y se superponen al estrato de ostiones (al que no se les ha encontrado una asociación cultural), es correcto pensar para el periodo medio, en una recurrencia templado-fría con aumento de la pluviosidad y por consiguiente de una baja de la salinidad que permite el ingreso de dicha especie (Ostrea chilensis) hoy instalada desde la Décima Región al Sur. De esta manera, cuando ella ingresa al área de estudio, se produce un endemismo del recurso ostrífero, debido a las condiciones favorables de temperatura, salinidad y nutrientes aportados por los ríos, recurso que será explotado eficientemente por los pobladores del área. Por ello encontramos una serie de sitios (conchales) cuyo contenido muestra un significativo porcentaje del recurso ostra (v.gr.: El Visal, La Isla, Campamento Vaccarresa, La Trila, etc.) todos ellos ubicados en el Golfo de Arauco. En la Bahía de Concepción, el recurso ostra sólo está presente en el sitio Bellavista 1, pero en porcentajes poco significativos, lo que nos ha llevado a plantear que "... La presencia en la zona de dicha especie, para esa época, sólo puede explicarse por los grandes cambios climáticos del Holoceno, en especial durante las épocas transgresivas que por efecto de la mayor precipitación pluvial y por ello como efecto directo, por una baja en la salinidad, permite el avance hacia el norte de la fauna ostrífera, alcanzando latitudes mucho más septentrionales que las de su actual hábitat, llegando incluso por las evidencias arqueológicas hasta la Bahía de Concepción, sitio Bellavista 1, el cual presenta características similares de embahíamiento deltaico entre los ríos Andalién y Bío Bío..." (Bustos et al. 1998).

El ingreso de esta fauna debió efectuarse durante la transgresión máxima (6.000 al 4.500 A.P.) siendo el periodo de extracción máxima a partir de los 4.580 que es el piso inferior del sitio La Trila a 6,3 metros de profundidad y el fechado del sitio El Visal de 3.920 ± 70, obtenido de la parte intermedia de la ocupación al término del predominio del recurso ostra (Cota 3,5 metros). La ocupación de ambos sitios ubicados a solo 1 kilómetro de distancia entre ellos en ambas márgenes del río Tubul, por las evidencias podría remontarse a un periodo anterior del inicio de la transgresión Segunda Media - Reciente (Younger Peron, de Fairdbridge 1962), que elevó el nivel marino a 3 metros por sobre el nivel actual del mar y cuya manifestación, se encuentra claramente indicada en el perfil estratigráfico (Bustos et al. 1998), que deja un fino sedimento de arcillas y limos entre el detritus ostrífero, que los hace congruentes con una ocupación inicial entre el 5.000 y el 4.500 A.P. Si esto es correcto, la ocupación de los sitios El Visal y La Trila, de la micto área Raqui - Tubul del Golfo de Arauco, correspondería al Arcaico Tardío.

Durante el aprovechamiento del sitio, los pobladores de El Visal, junto con extraer los moluscos predominantes en el sector, están atrapando peces por medio de redes, evidencia mostrada por la alta recurrencia de pesas de red entre los instrumentos terminados, lo que se corrobora por los restos de fauna ictiológica, cuya captura debió efectuarse en las zonas intermareales o en las áreas de escurrimiento de mareas. Entre los restos faunísticos correspondientes a mamíferos plenamente identificados están los coipos (Myocastor coipus) y lobos marinos (Otaria jubata y byronia) aunque de muy escasa recurrencia. Por otra parte, entre las aves reconocidas hasta el momento evidencian el aprovechamiento de las Taguas (Fulica sp.) gaviotas y pelícano (Pelecanus thagus), en general de gran tamaño y de una presencia significativamente mayor que la de los mamíferos.

El Período Agroalfarero

Debido principalmente a la ausencia de dataciones cerámicas tempranas, durante mucho tiempo se habló sólo de un periodo agroalfarero tardío en la zona del litoral del Golfo de Arauco y Bahía de Concepción, pese a la existencia de fechaciones bastante antiguas obtenidas en latitudes más australes como es el caso del sitio Huimpil que remontaban la presencia de la cerámica a los 610 DC. (Gordon 1985)

En los últimos años hemos podido fechar nuevos sitios con claras manifestaciones del periodo cerámico cuyas dataciones los colocan en el periodo cerámico temprano (130 DC) concordantes con los complejos Los Batos y Llolleo de Chile Central (Falabella y Planella 1987) y concordante a su vez con el periodo Agroalfarero Temprano de la Isla Mocha datado por Sánchez y Quiroz (1997) entre los 10 y el 650 DC. Nuestras fechaciones se obtuvieron en la excavación del sitio Talcahuano 1, para el periodo temprano y de el sitio El Visal (750 DC) para el periodo agroalfarero medio.

Antecedentes Cronológicos
de los Sitios Excavados

En los últimos años, el avance de las investigaciones desarrolladas por la Universidad San Sebastián, ha permitido disponer de nuevos fechados radiocarbónicos y de termoluminiscencia, a los que se suman los obtenidos por Zulema Seguel en el sitio Bellavista en la década del 70, que fijan cronológicamente el Período Arcaico tardío entre los 4.580 ± 70 (Beta - 129253) y los 130 DC (UCTL 1051) obtenido por la emergencia de la cerámica (Tabla 1).

Tabla 1. Resumen de fechados:
Período Arcaico


N° Laboratorio Sitio Fecha RC ó TL

Beta 129253 La Trila 4.580 ± 70
Beta 129252 Chome 1 4.570 ± 70
Beta 117178 Talcahuano 1 4.350 A.P.
Beta 117179 Talcahuano 1 4.160 ± 60 A.P.
Beta 117180 El Visal 3.920 ± 70 A.P.
IVIC - 844 Bellavista 1 3.870 ± 80 A.P.
IVIC - 845 Bellavista 1 3.330 ± 80 A.P.
     
 
Período Agroalfarero
 

UCTL 1051

Talcahuano 1 130 D.C. ± 160
UCTL 1036 El Visal 750 D.C. ± 100
IVIC- 846 Tubul 1 - A 1140 D.C. ± 100
 

Prácticas de Funebrias
Arcaico Tardío y Período Agroalfarero

La gran mayoría de los sitios excavados en el litoral de la Octava Región de Chile, en especial aquellos ubicados en zonas de eficiencia de desembocadura, presentan un gran potencial vertical de basuras antrópicas, no común en los conchales del resto del país, destacando entre otros sitios los siguientes:

-El Visal : de 7,2 metros de alto
-La Trila : de 6,3 metros de alto
-Talcahuano 1 : de 4,5 metros de alto
-Bellavista 1 : de 2,5 metros de alto

Esta alta densidad vertical, con escasas muestras de abandono, la hemos interpretado como un signo de sedentarismo propiciado por la conjunción de dos elementos ecológicos, siendo el primero, la zona de eficiencia de desembocadura con un mar que renueva constantemente sus recursos y el segundo, la proximidad inmediata del bosque nativo rico en carbohidratos, los que en conjunto contribuyen a proporcionar una dieta equilibrada. Los registros radiocarbónicos y de termoluminiscencia, sitúan por ahora, los inicios de estos asentamientos entre los 4.500 A.P. y el momento del contacto hispánico.

La excavación arqueológica sistemática de estos sitios, ha permitido la recuperación de una buena cantidad de restos esqueletales humanos, los que en su conjunto permiten establecer la evolución de las prácticas de enterramiento a lo largo de los casi 4.000 años de ocupación.

Como se observa en la Tabla 2, el sitio Bellavista 1, es el conchal que ha entregado mayor cantidad de estructuras fúnebres y por lo mismo, es un buen indicador para establecer los patrones de enterramiento.


Patrones de Enterramiento

A.- Periodo Arcaico Tardío (4.500 al 2.000 A.P.).

Presente en los sitios: El Visal, Bellavista 1 y Chome 1

Características Generales

Enterratorios de individuos en posición flectada de cúbito lateral derecha, cuyas caras se orientan al sur. Ajuar consistente en pectorales elaborados a partir de material lítico u óseo y/o collares fabricados con dientes de lobo marino. Un buen número de casos presentan coloración con ocre-rojo. La totalidad de las sepulturas presenta evidente asociación con el elemento fuego, por la presencia de fogones sobre, bajo o adyacente a los enterratorios aunque sin evidencias de cremación. En la gran mayoría hay evidentes muestras de ofrendas alimentarias " ... dispuestas con notable regularidad, acusando un ordenamiento de marcado corte intencional, tales como grandes conchas de choros (Choromythilus chorus) enteros y cerrados ... y esqueletos enteros de peces con su columna vertebral completamente articulada ..." (Seguel 1998). Finalmente, podemos señalar que las fosas de acomodación de los enterratorios son poco profundas, sin elementos de destacación.

Alteraciones:

-En este periodo tan solo un enterratorio se encuentra rodeado por un círculo de piedras que delimitan el conjunto funerario.

-Llama la atención en otro enterratorio, la presencia de un collar conformado por 63 dientes de lobo marino.

Diferencia entre los sitios:

Bellavista 1: Pectorales de hueso
Chome 1: Pectorales en piedra.
El Visal : Un canto rodado discoidal aplanado, ubicado a la altura del pecho (sexo masculino).

B.- Agroalfarero Temprano (2.000 al 1.300 A.P.)

Sitio Tipo: Talcahuano 1

Características Generales:

Los enterratorios se presentan al igual que el periodo anterior, en posición flectada de cúbito lateral derecha con la cara orientada hacia el Sur.

El ajuar consiste principalmente en ofrendas alimentarias especialmente locos (Concholepas concholepas) y peces, cuidadosamente depositados sobre los enterratorios. Uno de ellos (de sexo femenino) está acompañado de un ceramio en cuyo interior encontramos una escápula (omóplato) al parecer de lobo marino (Otaria jubata). Dos de ellos presentan ocre rojo. Finalmente, un tercero (de sexo masculino), está acompañado de un canto rodado aplanado y discoidal de 12 centímetros ubicado a la altura de la cabeza.

C.- Periodo Agroalfarero Medio (1.300 al 750 A.P.).

Sitios: El Visal; Talcahuano 1; Tubul 1A y Bellavista 1

Características Generales:

Enterratorios en posición extendida de cúbito dorsal, acompañados de ofrendas alimentarias de moluscos y peces enteros. En el sitio denominado El Visal, el enterratorio de este periodo, datado por termoluminiscencia en 750 DC, estaba acompañado también por un canto rodado aplanado de forma discoidal de 12,5 centímetros, el que se ubicaba al lado derecho de la cara.

Alteraciones:

En el sitio Tubul 1A, aparece un enterratorio vertical con ofrendas sobre la cabeza consistente en dos pipas (una de piedra y otra de cerámica) y abundantes moluscos y peces a sus costados.

D.- Periodo Agroalfarero Tardío (1.250 al 1.540 D.C.).

Sitios: La Trila y Talcahuano 1.

Características Generales:

Corresponden a enterratorios extendidos en posición de cúbito dorsal con orientación Norte - Sur, presentan escaso ajuar de tipo alimentario, consistente principalmente en fauna malacológica e ictiológica.

Algunas Consideraciones
a Manera de Conclusión

La existencia en la zona de sitios con estratigrafía larga, dado el alto potencial vertical de las basuras antrópicas, situación que hemos interpretado como un significativo grado de sedentarismo (Bustos et al. 1997), permiten verificar la evolución que han tenido las prácticas de funebria en el Litoral de la Octava Región de Chile, ubicado en el Area Extremo Sur Andina (Lumbreras 1971).

Durante esta prolongada ocupación, de más de 4.000 años, se observa una evolución paulatina de las prácticas funerarias de los ocupantes de los conchales, que varían desde el Arcaico Tardío, con enterratorios depositados en posición flectada lateral derecha, práctica que se mantiene durante el periodo Agroalfarero Temprano y que evolucionarán en el periodo Agroalfarero medio con enterratorios depositados en forma extendida de cúbito dorsal. En general, para todo los periodos, las fosas de acomodación de los enterratorios serán poco profundas pero acompañadas de abundantes ofrendas alimentarias y de fogones. La complejidad de los enterratorios aumenta considerablemente durante el periodo Agroalfarero Medio, lo que nos lleva a compartir la hipótesis de Z. Seguel (Ob. cit), en el sentido que estos actos de inhumación, estuvieron acompañados de un importante ritual funerario en especial durante ese periodo.

La existencia de variaciones significativas en las características generales de los patrones de enterratorios de cada época, nos lleva a la sospecha que ello corresponde mas bien a diferencias de status entre los miembros de la comunidad. Variaciones que se hacen evidentes con la demarcación de la tumba por un círculo de piedra o elaborados collares con numerosos dientes de lobo marino en el caso de Bellavista 1, o la extraordinaria tumba vertical de Tubul 1A, único caso conocido para Chile hasta el momento. Si bien es cierto que Tubul 1A corresponde a un cementerio de túmulos, en el interior del mismo, se encontró otro individuo en posición extendida de cúbito dorsal al igual que en otros túmulos, acorde con los patrones del período Agroalfaro Medio.

Referencias Citadas

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