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Historia (Santiago)

versión On-line ISSN 0717-7194

Historia (Santiago) v.41 n.1 Santiago jun. 2008

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-71942008000100020 

 

HISTORIA N° 41, Vol. I, enero-junio 2008: 250-252

RESEÑAS

 

RAFAELLE NOCERA, Chile y la guerra. 1933-1943, Santiago, Centro de Investigaciones Diego Barros Arana de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos y LOM Ediciones, 2006, 260 páginas, ilustraciones.

 

Tal como Joaquín Fermandois lo indica en el Prólogo la "relación entre Chile y todo el fenómeno que se denomina Segunda Guerra Mundial fue algo muy Tenue" (p. 15)

Sin embargo, Nocera ha abordado el problema y su resultado es un texto tan erudito como interesante, que rescata, desde fuentes de primera mano y con gran exhaustividad, un período interesante y significativo de la historia de las relaciones internacionales de Chile. Es importante consignar que el texto es el resultado de la investigación realizada para obtener el grado de Doctor en la Universidad de Pisa en Italia.

La obra está dividida en tres secciones muy precisas. La primera parte se dedica al análisis de la situación de Chile entre las dos guerras mundiales. Se destacan tres temas con manifiesta claridad: en primer lugar el carácter evidentemente asimétrico de las relaciones entre Chile y los Estados Unidos; la actitud de Chile ante la crisis mundial y los vínculos con Alemania y la relevancia de los alemanes y descendientes de alemanes en Chile: "En los años treinta, los descendientes de origen alemán en Chile eran más de treinta y cinco mil" (p. 45). También se pone de manifiesto, con acuciosidad, la importancia del partido nazi en la política chilena y sus diversas vinculaciones a partir de 1932. Esta primera sección termina con un análisis del Frente Popular y sus relaciones con los Estados Unidos cuyo primer año coincidió con el inicio de la guerra. Hay que destacar en este punto el análisis que el autor realiza del significado que para la política exterior tuvo el terremoto que asoló a la región central de Chile en 1939 y que fue aprovechada por Estados Unidos para intentar alinear a Chile en su estrategia respecto a la guerra europea por la vía de la cooperación económica.

La segunda sección del libro está dedicada al análisis del estallido de la guerra y a neutralidad chilena. Entre los aspectos destacables está en tratamiento que el autor realiza de la presión ejercida por la política exterior norteamericana para alinear a los países de América Latina tras su posición utilizando incluso las instituciones panamericanas.

Para el caso chileno, sin embargo, "la intervenciones de los varios partidos en el Congreso, aun partiendo de una diferente evaluación de la política internacional, convergían todas hacia la neutralidad. En este sentido, en el período 1939-1941 las divergencias fueron mínimas, oscilando desde una neutralidad, que podría llamarse absoluta, a una que preveía una más estrecha colaboración en el ámbito panamericano (de acuerdo con Estados Unidos)" (p. 99).

El apartado sobre la propaganda antinazi llevada a cabo por Estados Unidos está bien logrado y pone de manifiesto algunos aspectos más o menos delirantes de esa "guerra de propaganda" como la llama el autor, en que incluso se supone la existencia de células nazis en las islas del lago Todos los Santos en la región de Llanquihue.

La conclusión de esta segunda sección tiene que ver con el conjunto de la política exterior chilena durante la guerra: "Durante la Segunda Guerra Mundial la actividad diplomática chilena siguió dos direcciones distintas. Mantuvo el respeto por la neutralidad, en el período comprendido entre septiembre de 1939 y enero de 1943, aunque con excepciones atribuibles al apoyo que algunas sedes diplomáticas (o personeros también de alto rango, del Ministerio de Relaciones Exteriores) reservaron a uno y otro contendiente; mientras que, desde el día de la ruptura de relaciones diplomáticas con el Eje, hasta el final de la guerra, se mantuvo alineada a favor de los aliados" (p. 128).

En relación a los apoyos de esos "personeros de alto rango" resultan notables algunos documentos pro nazi como uno del cónsul chileno en Praga que entre otras afirmaciones sostiene que: "El problema judío está resolviéndose en parte, ya, en el Protectorado, pues se ha resuelto sacar a todos los judíos y enviarlos unos a Polonia y otros a la ciudad de Terezin, mientras se busca un lugar más remoto. El triunfo alemán dejaría a Europa limpia de semitas. Los que lograran salir con vida de esta prueba serían seguramente exportados a Liberia, donde no tendrían mucha oportunidad para emplear sus habilidades financieras. A medida que EEUU aumenta sus ataques al Reich, Alemania apresura la destrucción del semitismo, pues acusa al judaismo internacional de todas las calamidades que pesan sobre el mundo" (p. 140).

La tercera sección del libro se refiere exclusivamente a la presencia chilena en el campo aliado. Insiste el autor en las presiones norteamericanas para abandonar la neutralidad y más tarde para ofrecer apoyo ante un eventual ataque japonés a las costas de Chile. Finalmente analiza el debate político acerca de la ruptura de relaciones con los países del Eje y el abandono definitivo de la neutralidad chilena.

Destaca por último la claridad de una de las conclusiones a que llega el autor: "Chile no aceptó, entonces -por orgullo, por tradición o más simplemente por una errada interpretación del sistema internacional de los años treinta y cuarenta- que la política exterior del país tuviese que cambiar por presiones político-económicas de una potencia y siguió sosteniendo en el plano mundial una posición autónoma e independiente que le permitiera no sufrir daños de ninguna de las partes, o mejor, sacar ventajas de ambos bandos" (p. 203).

Coincidimos por tanto con el prologuista en el sendito que el aporte del trabajo de Nocera es que "Ha escrito una historia general de las relaciones internacionales de Chile en el período con Estados Unidos y Europa, entre 1933 y 1943. El contexto enriquece nuestro conocimiento y la comprensión de la realidad histórica" (p. 18-19).

 

Matías Tagle Domínguez Pontificia
Universidad Católica de Chile